No creo que engañe a nadie a estas alturas si me declaro fan de la ciencia ficción. Varias de las obras que me han calado profundamente provienen de este género, y la verdad es que siempre es de agradecer nuevas intentonas, por lo que la noticia que corría como la pólvora del nivel de calidad que estaba teniendo Battlestar Galactica, no hacía más que ponerme los dientes largos. Ahora, tras un trimestre rodeado de vipers, cilons y habitantes de Caprica ya puedo dar mi opinión personal sobre la que muchos consideran "la mejor serie de ciencia ficción de la historia"
Y evidentemente no es para tanto. A ver, es una serie terriblemente disfrutable, con momentos impagables y un buen uso de la ciencia ficción. No es la Ciencia ficción pura y dura que tanto me gusta (y que tiene su cénit en la Nueva Generación) que trata de jugar con los límites insospechados de la física. BSG utiliza la ciencia ficción como inequívoca metáfora política y social, lo cual hay que reconocerle como un enorme mérito.
Galactica Estrella de Combate es para quien no lo supiera un remake de una serie de los años ochenta, de la que admito no recordar absolutamente nada. En la BSG actual, con un tremendo inicio de serie los enemigos de la misma, los Cylon, van a lanzar un ataque contra las colonias humanas, acabando con el 99% de la humanidad. solo unas cuantas naves quedan a la deriva y a las órdenes militares del almirante Adama y de la presidenta Roslin. El principio de la serie es tremendo. Además sumémosle que en una acertada manera de aportar ideas creativas y recortar presupuesto los cilons que aparecen han evolucionado hasta tener apariencia humana, por lo que se dispara la paranoia ante la que cualquier personaje de la serie puede ser en verdad un cilon.
Las bases para que la serie nos tenga en vilo está en marcha... pero falla. no sé porque pero realmente son tan pocos los momentos en que sienta verdadera expectacion por lo que están contando. Quizás se debe al caracter autoconclusivo de todos los capitulos, donde apenas tiene transcendencia lo que pasa de uno a otro. O quizás se pueda abarcar aquí la máxima de quien mucho abarca..., pues son tantos los temas que pretende tocar los guionistas ante esta situación. Está claro que el ataque a las doce colonias dibuja un mundo post-11S, y a partir de ahí se tocan todos los palos: terrorismo, resistencia, la paranoia y desconfianza, derechos civiles contra derechos militares, estados de sitio, religión, huelgas, metafísica, racismo y xenofobia. Vamos, que no se dejan ningún debate por tocar, lo cual está bien, que duda cabe, pero incide de manera notoria en la trama principal de la serie, archivada y poco tendiente a evolucionar en sus primeras temporadas. Los cilons simplemente son unas naves que aparecen en el Dradis en cada capítulo y toca la típica escena espacial. La paranoia cilon está lógicamente sosegada, pues la idea de que solo hay doce modelos cilon (de los cuales en el primer capítulo ya conocemos a cuatro) hacen que haya que añadir con cuentagotas las siguientes revelaciones, lo que mitiga bastante el argumento principal. Vamos, que quien dice que seguir esta serie es como seguir Lost, debe ser porque no ha visto ningún capítulo en la Isla.
Precisamente a diferencia de Lost el problema que tienen la serie es que nunca han pensado la serie a largo plazo (Me parece que tengo que explicar esto, pues no creo ni en pintura que los guionistas de Lost tuviesen pensado el final de su serie, pero sí pensaban en la larga duración de la misma, y no les importaba abrir tramas y dejarlas inconclusas sabiendo que ya las recuperarían) EN BSG no. Toda trama abierta concluye necesariamente en el mismo capítulo. Solo hechos tan importantes como la primera season final en Kobol, o la llegada y enfrentamiento con la Estrella de combate Pegasus merecen capítulo doble. Y aún más paradigmático es el caso de Nueva Caprica, espectacular (aunque también precipitado) cierre e inicio de la segunda temporada, que supone un momento definitorio para muchos personajes… y que se resuelve en apenas tres capítulos, para volver a las andanzas tradicionales. Este pensamiento a corto plazo es perjudicial por ejemplo para algunos personajes, que se van ubicando según convenga al momento y la situación sin más importancia. Relevante es el caso de Lee Adama que ha pasado de hijo rebelde a hijo fiel, de golpista a almirante, de abogado defensor del mayor criminal en Galactica a presidente de las colonias. Pero aún más surrealista un tipo como Gaius Baltar, al que nos hemos encontrado como traidor, experto en Cylon, científico, recurso cómico, vicepresidente, oposición, presidente, colaboracionista, aliado Cylon, voz en la sombra y mesías de baja estopa, en un claro caso de personaje con una indefinición brutal y que sobra en la serie desde los acontecimientos de Nueva Caprica.
Justo es decirlo, estos casos son más bien excepcionales, porque los personajes de BSG son por encima de todo sólidos. Ninguno tiene una caracterización excepcional, y más de uno cae directamente en el estereotipo (como podría ser Starbuck, salvo por el hecho de ser una mujer) pero tanto tiempo conviviendo con ellos, uno termina apreciando los pequeños matices de los mismos. Además, como decimos la serie es tan abierta y tan completa que muchos personajes secundarios tienes espacio suficiente para expandirse y colocarse entre los favoritos de la serie, como Gaeta, Duahla o el jefe Tirol. ´
Un pero pasa cuando se intenta hacer lo mismo con los Cylon. En la primera temporada los Cylon eran ese enemigo invisible, maligno sin más intención y necesidad que destruir a los buenos. El Nazi de las películas de la II Guerra Mundial, para entendernos. EL malo sin grises. (más allá del personaje de Boomer, que se revela frente a su naturaleza Cylon) A partir de la segunda temporada se intenta dar una explicación y justificación al comportamiento de los exterminadores de la humanidad, y nos introducen, Caprica Six mediante, una metafísica Cylon sobre el Dios verdadero en contra de los dioses que adoran los hombres, la mar de farragosa. A partir de aquí los inevitables enfrentamientos y facciones entre los propios Cylons, sin atenernos muy bien por qué. En principio con Danna intentando conocer a los Cylons ocultos y más tarde con una guerra civil cylon en base al libre albedrío de sus robots (¡!) y posterior alianza con los humanos. Todos estos hechos basados en justificaciones pseudofilosóficas para excusar a los exterminadores del 99% de la raza humana.
Si una cosa sí tiene BSG es que acaba por todo lo alto. La primera y la segunda temporada son entretenidas (sobre todo la primera, más simple en sus intenciones y con mejor resultado) pero simplemente correctas, y algo reiterativas. Aunque todo cambia con la llegada de Nueva Caprica a la serie y la tercera temporada espera que sea un in crescendo brutal, la cosa queda más bien en coitus interruptus y se vuelve a la dinámica de siempre, enlazando flashbacks de Nueva Caprica y limando las tensiones románticas que tiene la serie. Finalmente al final de la cuarta temporada al fin se dan cuenta de que tienen que mover la serie y la desaparición y posterior resurrección de Starbuck al menos nos llena de incertidumbre. Y es en especial el descubrimiento de cuatro de los cinco últimos cylons (en una manera muy original de activarlos, con un magistral uso de All the Watchtower de Bob Dylan) cuando, ¡por fin!, nos ponen los dientes largos. La cuarta temporada sí se va a convertir en un in crescendo fantástico, con la búsqueda definitiva de la tierra y la alianza Cylon-humanos de por medio. Finalmente el 4x10 se convierte en el mejor capítulo de toda la serie, al menos para el que esto suscribe, con la revelación ante toda la tripulación de los Cylon ocultos, el emplazamiento final de la tierra y la llegada a ésta… brutal, impactante, perfecta escena a lo Planeta de los Simios, que mereció ser el final definitivo de la serie. Aquí la serie sí nos tiene enganchados como se le supone. Nos afectan las decisiones de los personajes (¿No empatizamos más con la muerte de Dhuala que, por ejemplo, con la de Billy?) y vivimos con más intensidad lo que acontece (¿no es más importante el intento de motín de Gaeta y que otros intentos anteriores, como los de la pegasus?) Incluso lo que podía haberse convertido en un fiasco importante, como el descubrimiento del Cylon definitivo, recuperando a un personaje muerto como constructora de todos los Cylon, nos trae momentos muy buenos como el monólogo de Cavil (desde ya uno de los mejores discursos que nunca ha lanzado una máquina)
Así que no hacíamos más que prepararnos para un final antológico de la serie, que estaba viviendo sus mejores momentos… y el último capítulo hace aguas. Ya no por el polémico cierre de la serie, en que la BSG llega a una tierra precivilizada y deciden plantarse allí, sino como se llega hasta allí. Con decisiones bastante cuestionables. La aparición de la “verdadera” Tierra le quita toda la magia y potencia al final del 4X10, la batalla final contra los Cylon es muy aparatosa y tal, pero poco más. Se soluciona de manera facilona y la muerte del malo maloso, Cavil, es de juzgado de guardia. Y los hechos inexplicables que tenía la serie se quedan, pues eso, sin explicar. Los misterios que había ido acumulando la serie en su última temporada (la escena de la ópera, el papel de Hera, la naturaleza de la renacida Starbuck…) se atribuyen directamente a una intervención divina (sin ambigüedades ni florituras. Directamente) lo cual es bastante exasperante. En fin, aunque la serie tenía que acabar en lo más alto se pega un buen batacazo.
El resultado al final es agridulce. Ha sido una gran serie de ciencia ficción, y ha tocado temas (muchos) amplios y relevantes. Pero siempre nos queda la sensación de que la serie podía haber sido más intensa de lo que ha sido. En fin la Estrella de combate ha dado su último salto y, con sus defectos y problemas, se la va a echar de menos. Eso decimos todos.
martes, junio 16
martes, junio 9
ONCE IDEAL DE LA TEMPORADA 2008/09
España
Valdes
Alves
Piqué
Pepe
Luis Filipe
Diarra
Xavi
Iniesta
Messi
Forlan
Etóo
Europa
Julio Cesar
Alves
Piqué
Vidic
Evra
Xavi
Carrick
Messi
Cristiano Ronaldo
Forlan
Ibrahimovic
Ni uno. Ni uno solo de los del año pasado en España repiten. Se caen respecto de la primera vuelta Diego Lopez, Capdevila, Manuel Fernandes y Villa. Monopolio aplastante del Barça, como no podía ser de otra manera. En Europa casi cupo exclusivo de manera alarmante entre Manchester y Barça, los dos equipos hegemónicos del continente, aunque el puesto de portero me crea muchas dudas.
Valdes
Alves
Piqué
Pepe
Luis Filipe
Diarra
Xavi
Iniesta
Messi
Forlan
Etóo
Europa
Julio Cesar
Alves
Piqué
Vidic
Evra
Xavi
Carrick
Messi
Cristiano Ronaldo
Forlan
Ibrahimovic
Ni uno. Ni uno solo de los del año pasado en España repiten. Se caen respecto de la primera vuelta Diego Lopez, Capdevila, Manuel Fernandes y Villa. Monopolio aplastante del Barça, como no podía ser de otra manera. En Europa casi cupo exclusivo de manera alarmante entre Manchester y Barça, los dos equipos hegemónicos del continente, aunque el puesto de portero me crea muchas dudas.
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