Artículo que debía desde noviembre y que por cuestiones logísticas se quedó colgado. Aquí lo recupero
Sebastian Vettel consigue su campeonato más disputado. Si el primer año actuó de outsider y se coló ante un error de Ferrari y el año pasado ganó paseándose, este año ha tenido que sudar lo suyo para conseguir un merecido campeonato. Fernando Alonso, se lo ha puesto más difícil que nunca y con opciones hasta la última vuelta de birlarle el campeonato en última instancia. Deja claro que hoy por hoy hay dos pilotos que están por encima del resto.
Red Bull este año en global no ha sido tan omnipotente como otros. Al final del campeonato sí, no había quien le tosiese pero recordemos el inicio del mismo, donde la igualdad había sido moneda corriente y con siete campeones distintos en las siete primeras carreras. Así que este año no podemos hablar en los parámetros del año pasado. Red Bull ha sido un equipo que ha tenido problemas. Su fiabilidad sigue sin ser de las mejores y el coche rinde mucho más en poles que en carrera. Hubo carreras en que estaban por detrás de los Renault y sin ir más lejos en Agosto Vettel estaba a 94 puntos del líder. Así que la remontada de la escudería del Toro hizo un trabajo enorme, mejorando ostensiblemente su coche y en la segunda vuelta sí ser superior.
Nos ha tocado entonces ver a Vettel ser mundano, luchar de tú a tú contra rivales durante buena parte del campeonato, y en esos momentos se ha Alonsizado. Es decir, esperar su oportunidad, siempre ir sumando cual hormiguita, sin riesgos suicidas ni nerviosismos histriónicos, esperando un momento mejor, que llegó. Una vez que Red Bull volvió a ser el coche del año pasado Sebastian volvió a ser el piloto poderoso e incontestable que ha sido siempre. Y no solo cuando su ventaja manifiesta en las poles le hacía la carrera sencilla. Ahí apareció la carrera de Japón, la que esperaba Alonso para lanzarse a por el campeonato, donde Vettel salió en el último puesto y, con el cuchillo entre los dientes, y haciendo la carrera del año, terminó tercero. Impecable.
Alonso ha sido el gran enemigo y le tiene que quedar sabor amargo al final porque en verdad tuvo el campeonato a tocar a mitad de campaña. Vamos, yo mismo en el mes de agosto le daba por campeón, con Kimi segundo y Hamilton y Vettel a más de tres carreras de distancia. En verdad el campeonato de Alonso ha sido impecable. Su regularidad manifiesta, su capacidad de sacar jugo a una piedra en las peores circunstancias y su ambición cuando ha de serlo han vuelto a ser marca de fábrica. Enorme mérito por ejemplo tiene el inicio del campeonato, donde, ahí sí, era un coche mucho más limitado que el resto y llegó a Europa siendo líder del campeonato. Como digo, esa habilidad que tiene Alonso de exprimir al máximo sus limitaciones le mantuvo en pugna cuando tendría que haber perdido punch. Eso se aprovechó en Europa, donde Ferrari mejoró y se convirtió en el mejor coche del circuito.
Ojo, es importante esto, porque cuando vayamos al debate Alonso-martir, nos volverán a insistir que Fernando lleva un carro tirado por dos burros ciegos, olvidan que este año las prestaciones de Ferrari han sido notables. Cierto que no tiene velocidad para aguantarle a Red Bull (y seguramente tampoco a McClaren) a una vuelta, pero en carrera demuestra que es un coche mucho más sostenible, que no tiene los picos que tienen otros dependiendo de ruedas y combustibles, y que por regla general acaban las carreras mejor que sus rivales. Es por esto que pienso que la mejor campaña de Alonso no fue ésta, si no que fue la de 2010, donde hizo una remontada espectacular con un coche muy inferior al actual. A mitad de campaña Ferrari estaba por encima del resto de coches y la regularidad de Alonso era el mejor baluarte para mirar al campeonato.
Y ahí se topó con la mala suerte. Dos abandonos de Alonso (alguno cercano a la tragedia como el vuelo sin motor de Grosjean sobre su cabeza) abrieron de nuevo el mundial, con Vettel y los Red Bull ahora sí, siendo superiores le tocaba remar a Alonso contracorriente y a fe que ha hecho un trabajo inmenso. No dando el brazo a torcer nunca, sacando puntos por encima de sus clasificaciones y aguantar ahí esperando el error de los Red Bull que no se ha dado. Bueno, se ha dado pero el piloto alemán se ha resarcido cuando los hubo.
Alonso vs. Vettel. Sin duda son los dos mejores pilotos del circuito. Pero a mí me incomoda el fanatismo alonsista que no hace más que quitarle méritos a Vettel (y a todo piloto que se enfrente al asturiano) y sobredimensiona lo del piloto español. Que insisto, seguramente es el mejor piloto de la parrilla. Pero negarle méritos a un tricampeón del mundo es ridículo (“Vettel no quiere fichar por Ferrari para no tener que enfrentarse de tu a tu a Alonso” que dice un alopécico periodista) Vettel es un piloto tremendo. Controla sus impulsos muchos más que Hamilton, es muchísimo mejor piloto que su compañero Webber y más fiable que casi cualquiera. ¿Qué le da ventajas el coche? Si, pero insisto, este red bull no ha sido omnipotente hasta las cinco últimas carreras. Y claro, todo piloto necesita un coche competitivo (que ni el mejor Alonso competía el año pasado con la lata de sardinas que llevaba y este año sí, señal que el coche era mucho mejor) ¿se le pide una carrera que no gane gracias a la pole? Ahí esta las dos carreras de final de temporada en que por circunstancias estaba en última posición y se defendió de manera rotunda. Otros años (el mismo 2010) Alonso conseguía acabar con el mejor coche de la parrilla. Se vanagloriaba de ser el piloto que mejores resultados ha sacado en las cinco últimas carreras. Y esto era mérito del piloto indiscutiblemente. El mejor mejorador de coches, que se titulaba. Hoy, Los Red bull han dado un salto cualitativo enorme para final de temporada y Ferrari no estuvo a la altura para poder competir. ¿es mérito de Vettel acabar bien? ¿es demérito del mejor mejorador de coches que Red Bull les adelantase a lo bestia? No. La sensación es que Alonso corre con una bici y demasiado hace. Que sí que hace demasiado, porque es muy bueno y ha estado en la pomada hasta el final. Pero Vettel también es muyyyy bueno.
El resto de pilotos han quedado en un plano muy secundario. Hamilton sigue con la irregularidad por bandera y parece que se ha cansado de McClaren, que la verdad ha dejado de ser competitivo en los últimos campeonatos. Webber, frustrado por perder todo tipo de poder en su equipo, tampoco ha dado la competitividad de otros años, y ha claudicado de manera consecuente. Además es el piloto de élite con peores salidas del circuito. Kimi es una buena noticia para la F1. Es recuperar un piloto notable, aunque Renault no tenga prestaciones para disputar el campeonato ha dado vidilla a varias carreras.
Pero parece claro que para el próximo campeonato volverá a ser el Alonso vs. Vettel el más importante duelo. Para ello, Ferrari necesitará dar un saltito más para estar a la altura de Red Bull. Aunque la distancia se ha minimizado respecto a otros años, esa mínima ventaja es suficiente para que un piloto extraordinario como Vettel siga siendo favorito.