A la espera de una galaxia muy lejana los Vengadores: la Ira de ultrón se levantaba como el acontecimiento fílmico del año. Los Vengadores habían conseguido rematar la estrategia ambiciosa de Marvel Studios con una película superior. Un blockbuster modélico en cuando a ritmo, interacción de personajes y espectacularidad. Dado que en la segunda fase las películas individuales han mejorado a sus predecesoras era prudente pensar que la Ira de ultrón sería el no va más en cuanto a cine de superhéroes. Vale, las expectativas desmesuradas nunca han sido el mejor enfoque para ir a ver una película y la peli de Whedon no va a ser una excepción.
Josh Weddon pareció encontrar la piedra rosetta haciendo los Vengadores. Personajes que quedaban perfectamente retratados en un solo trazo, diálogos afiladísimos y con el tono justo, personajes carismáticos, incluyendo a un villano excelente, y una dirección clásica (especialmente agradable en las escenas de acción) que no dificulta, si no que mejora la película. Parecía que la idea era seguir por el mismo camino, pero veremos que los resultados no han terminado siendo tan alentadores.
Vengadores: la Ira de Ultrón empieza de sopetón. Demasiado. Nos introduce en una escena de acción inmediata, donde ni sabemos desde el principio qué está pasando ni porqué. Por muy espectacular que sea, y cantando el CGI más que en el resto de la película, es una escena fallidad desde el principio. Excesiva en los movimientos de personajes, destinados toda la película a masacrar carne de cañón sin importancia y con un villano, carismático en los cómics, que ha sido vilipendiado en la película. El barón Von Strucker termina siendo retratado como una inutilidad, sin ninguna oportunidad contra los Vengadores y ningún tipo de carisma en su perfil. Tan malo que termina muriendo fuera de foco. Y si para algo tenía que servir esta escena debía ser para presentar a los gemelos Maximoff, pero ocurre igual que con el resto. A parte de ver sus poderes en acción, no sabemos ni sus motivaciones, ni sus relación con el país balcánico y ni siquiera como funcionan sus poderes, en especial los de Wanda.
Así que aunque no se empieza con buen pie es de imaginar que Whedon pronto lo va a arreglar con lo que mejor se le da: interacción entre personajes y dotar de carisma a los mismos. Los que amamos los Vengadores nos gusta en especial “las charlas en la mansión”. O sea, tener a los personajes entre batalla y batalla relacionándose entre ellos. Y siendo los diálogos de ese tipo marca de fábrica de Josh es de esperar que se luzca. Aunque se saque de la manga una extraña relación entre la Viuda Negra y Banner, que en principio funciona como una especie de desactivación del gigante esmeralda pero que deriva en un burdo flirteo en la fiesta de Stark que no queda nada bien, o momentos sin chispa ninguna como la competición por novias entre Stark y Thor. La conversación previa en que Tony expone su plan a Banner de crear una inteligencia artificial que sirva como control de seguridad del planeta (anticipando Civil War) o sobre todo los momentos distendidos del cameo de Stan Lee, y la brillante camaradería mostrada en la escena del martillo nos recuerda los buenos momentos de estos personajes.
La primera irrupción de Ultrón también funciona muy bien. Ultrón se ha generado un cuerpo con restos mecánicos y su aparición destartalada, casi desmontado y sin poder moverse es bastante más efectiva que todo lo que vendrá después. La voz viscosa de James Spader (o su doblador en mi caso) funciona perfectamente para dotar al personaje de una repulsión a la humanidad, aunque este hecho no está demasiado bien mostrado en la cinta. ¿Se supone que Ultrón es malo simplemente porque malinterpretó una frase de Tony Stark? Creo que está demasiado cogido por los pelos. Porque la relación edípica de los comics (allí con Hank Pym) pasa de soslayo en esta película.
A partir de aquí, la verdad es que Ultrón no vuelve a funcionar. Tiene una imagen poderosa en la iglesia de Sokovia donde recluta a los Maximoff para su causa, pero que no tiene mucho sentido. ¿por qué Pietro y Wanda le siguen a pies juntillas, cuando el plan de Ultrón es irse a crear un cuerpo nuevo? Y en cuanto se enteran que su propósito es destruir la humanidad pues previsiblemente se le vuelven en contra. No es que ultrón haya hecho mucho por convencerlos, más allá de reiterativos discursos rimbombantes que acaban por cansar a cualquiera. Ultrón no para de hablar y de quererse mucho a sí mismo. Como digo en su primera aparición tiene gracia (la metáfora con los hilos) pero acaba siendo un villano de opereta prepotente y pagado de sí mismo, cuando como vemos durante toda la película, sus actos lo definen más como un perdedor de tres al cuarto. Pues no hay ni un solo momento en que sientas que es la amenaza insalvable para los Vengadores que él mismo se cree. No existe un enfrentamiento en que veas que los tiene contra las cuerdas. Más bien al contrario. Se dedica a recibir durante toda la película a base de bien.
Luego se nota que la película no vuelve a fluir como debe. La siguiente escena de acción parece metida por compromiso y nos lleva a Wakanda, para presentarnos a Klaw, el vibranium y preparar una peli de Pantera Negra. La verdad es que es una escena deslavazada, sin mucho sentido dentro del metraje, y que vuelve a mostrar a un Ultrón pequeño respecto a sus contincrantes. Es más, es Wanda la que termina siendo capital controlando a los Vengadores, enseñando unas escenas que debieran ser perturbadoras pero que tampoco crean el impacto deseado. wanda va a tener poderes comodín en toda la película, utilizados al antojo del guionista. A su vez Mercurio si tiene algún momento de lucimiento, pero es inevitable comparar el efecto de sus poderes y sobretodo su carisma con el Mercurio de Dias del Futuro pasado y sale perdedor de manera inmisericorde.
La escena rubrica con el descontrol de Hulk (¿no estaban en Wakanda? ¿Como acaba destruyendo Manhattan?) y el plan Hulkbusters de Toni Stark. La armadura Violeta es de lo que mejor funciona en pantalla y asistimos a la que quizás sea la mejor escena de acción de la cinta. Visualmente muy potente y devastadora y de las mejor dirigidas, pues aunque Whedon se consagró aniquilando chitauris en 2012 parece que estos tres año le han servido para conocer la cámara nerviosa, con decepcionates resultados.
El enfrentamiento en Manhattan lleva a los Vengadores al ostracismo, de una manera tampoco demasiado bien explicada, y tienen que refugiarse en la granja de Ojo de halcón. La película aquí se para por completo. Y como he explicado los parones no tienen que ser malos, porque ahondas en los personajes, pero es que no están funcionando como debieran. A estas alturas las tramas personales están siendo un lastre y no está consiguiendo la chispa y la interacción de antaño. Un buen ejemplo es Tony Stark, cuyo carisma y energía le convirtieron en el amo de los Vengadores y que ya ha pasado la ralla de comomolismo. Cada intervención suya tiene que acabar con un chiste, gracieta o chascarrillo que nos recuerde lo jocoso que es, cuando termina convirtiéndose en un payaso sin remedio. Y más viendo que los planes de futuro de Marvel llevan a Whedon a plantar semillas de la inminente Civil War. No puede ser que el Capitán América le escupa a la cara verdades a Stark, planteamientos morales interesantes que van a germinar en un enfrentamiento… y el otro se chotee de todo. No, el tono es equivocado y termina haciendo daño a Stark como personaje y a la escena misma que no termina de tomarse en serio su planteamiento.
Es por eso que sin duda el personaje más beneficiado de esta cinta es el Capitán América. Si ya en el soldado de Invierno había demostrado un empaque y un peso importante, aquí se acrecenta más por el simple hecho de que ¡es el personaje más serio! El único capaz de tomar su misión de forma juiciosa sin necesidad de rellenarse de chistes y que hace que sus actos y sus palabras tengan poso. Además se le otorga dotes de mando en las escenas conjuntas y tiene sus momentos de lucimiento.
Del resto Thor parece no ser el personaje que más le agrade al director. Tanto en la primera película como en esta no ha incidido demasiado en él y lo ha utilizado más como recurso dentro del argumento que como personaje importante. La trama entre Banner y Viuda Negra nunca acaba de funcionar. Natasha es demasiado evidente en su cortejo con Banner y las dudas de él parecen rebozadas de un dramatismo barato que no cala. A Ojo de Halcón se le quiere dar un poco de cancha en esta película y por eso se le dota de una familia y un acceso secreto a donde llega Nick Furia, pero es que es un personaje tan simplón en las pelis que poco jugo se le saca. Como alguien me dijo si le quitas el carismático carácter que tiene en los cómics ¿qué queda? El nexo entre los dioses, que le dice su mujer, cuando lo único que ha hecho hasta ahora es ser controlado mentalmente y convertirse en un peligro para el grupo.
Falta un personaje más por aparecer y para ello tenemos que volver a introducir artificialmente una escena de acción en una autopista, que nos recordará a Matrix Reoloaded, y que confirma que definitivamente Whedon se ha pasado a los directores estruendosos y nerviosos. No se pierdan que la escena es enfrentar a Ultrón contra el Capitán América, Natsha e incluso el Halcón. Los Vengadores más débiles no solo aguantan el envite del robot, si no que le tienen más de un cuarto de hora contra las cuerdas. ¿Qué pasa con el robot imparable de Adamantium de los cómics, que se mantiene en pie impasible mientras una decena de Vengadores descargan su poder contra él? Ni rastro. Hasta el capitán América barre el suelo con este Ultrón que encima ha evolucionado y se ha convertido en un armatoste más poderoso (o eso se encarga siempre de decir con su cargante discurso) y por qué no decirlo un diseño que ha terminado por resultar bastante horrible.
La recuperación de la cuna, que le han dado más importancia en el metraje de la que merecía, derivara en la definitiva aparición de la Visión. La idea de que la Visión sea un Jarvis mejorado no me parece mala en absoluto, aunque su aparición debería ser algo más fantasmagórica y poderosa. La voz suave y delicada que tiene tampoco ayuda en un personaje que tendría que dar una imagen tan trágica y poderosa como si lo dibujase John Buscema. Y definitivamente que coja y levante el martillo de Thor como rubrica de su discurso pues quizás le funcione a los no lectores. Para mi desde luego roza el sacrilegio con fuerza y no se a que viene.
Nos vamos ya a la traca final, con el megaplan de Ultrón. Levantar una ciudad de sus cimientos para estrellarla cual meteorito y crear así la extinción de la humanidad. El plan es tan edad de plata que ni siquiera perderé tiempo en saber porque Sokovia tenía cohetes bajo su subsuelo. El gran final se supone una recreación del épico último ilimitado de Busiek y Pérez, quizás la mejor historia en el cómic de ultron. Pero si allí el robot tenía un aura de invencibilidad que hacía la aparición de miles de ultrones un momento desalentador, en la película con ese ultron al que le han dado considerablemente para el pelo... Pues su avatares no dejan de ser la típica carne de cañón genérica cuya única base es ser destrozados por los héroes más poderosos dd la tierra.
Y es en esta escena final donde Whedon suspende definitivamente. Así como recordamos la batalla de nueva York como casi perfecta, en Sokovia sigue consiguiendo dividir la acción para q todos los personajes tengan momentos de gloria, que es bueno, pero no consigue ningún momento quitaalientos o que muestre una peligrosidad extrema. Además es un hecho incontestable qhe a Wedon le asusta la épica. Cuando la situación puede llegar a ponerse dramática siempre introduce un chascarrillo o un alivio cómico para rebajar la tensión. Patético es cono se carga el que debería ser el único momento épico de Thor junto a la Visión o la definitiva destrucción de Ultron por parte de Hulk, donde hasta parecen que terminan por chotearse de los discursos rimbombantes con los que Ultron no ha parado de deleitarnos durante toda la película.
El epílogo no deja de ser un bonito homenaje al avengers 16, con un cambio de alineación sin demasiado sentido en los que se van, pero que no deja de ser un clásico de la serie, aunque no le auguro demasiado recorrido al nuevo grupo, advierto.
Como conclusión Marvel nos prometía la madre de todas las pelis de superhéroes y no ha respondido a las expectativas. Ha presentado una película con escasa alma, con un malo que no funciona y escrita con plantilla. E incluso en lo que Whedon había demostrado manejar cómo nadie, como la dirección de acción y la chispa en los diálogos, tampoco se ha conseguido buena nota. El ex de buffy deja la franquicia en mano de los hacedores del soldado de invierno, que tendrán la difícil tarea de las guerras civiles e infinitas. Sólo entonces veremos si la era de ultron fue un pequeño resbalón o el inicio del declive de los héroes más poderosos de la tierra.