La liga 2014/15 tuvo un inesperado cambio de rumbo a mitad
de campaña. Cuando parecía que el Madrid
estaba encandilando con su futbol y su impresionante plantilla potenciada por
Carlo Ancelotti nos hacía presagiar que la liga se acabaría en enero, porque por
el otro lado Luís Enrique no encontraba manera de potenciar a los suyos. Pero
Messi obró el milagro. Fue darle el equipo al rosarino y todo despegó hasta la
perfección de un triplete que hacía solo cuatro meses parecía impensable. ¿Esa
Liga fue el gran milagro de Messi o en
verdad el asturiano ha construido un equipo de entidad campeona?
Que quede claro que yo apuesto por lo primero. EL sistema de
juego del Luís Enrique se basa en pasásela a Messi. No importa a que altura ni
en que posición, el resto de jugadores tienen como plan específico moverse en relación al mejor jugador del
mundo. Alves se acerca a él para devolverle la pared, Rakitic se aleja para no
estorbarle, Luís Suarez se pelea con cualquiera para quitarle rivales, Neymar y
Jordi Alba atacan la banda contraria porque saben que MEssi les puede encontrar
siempre. En definitiva, ni plan de juego ni
sistema estudiado. Simplemente aprovechar el mejor jugador del mundo, y
con eso sobra. Obviamente hay que destacar el talento individual de otros. Luís
Suarez es el delantero más incisivo del mundo y realmente aporta una lucha, y una determinación de cara
a puerta que asusta. Y atrás el nivel de Piqué y Bravo convierte en fuerte un
entramado defensivo imprescindible en este equipo que lo mismo termina siendo
dominado para matar con la mejor contra del mundo.
El nivel de confianza que supone la victoria se deja notar y
jugadores como Iniesta o Rakitic parecen
dispuesto a dar un paso al frente y aportar más cosas al equipo que el año
pasado. Andrés ha empezado como un tiro, recordando las conducción que antaño
rajaban cualquier entramado defensivo. El pero que tiene el equipo es que este
año, sanción Fifa mediante, el Barcelona no ha podido fichar nada hasta enero,
y con las salidas de jugadores como Pedro y Xavi, secundarios en este proyecto
pero de nivel notable aún, el equipo se
ha quedado sin fondo de armario real. Munir, Sandro o Sergi Roberto no parece que le vayan a dar un plus. Al
menos hasta que llegue enero y se incorporen Arda Turan y Aleix Vidal. El turco
no casa mucho con el juego clásico de
toque del Barça, pero Luís Enrique no le pide tanto toque a su centro del campo
y será un potencial a la hora de esconder el balón en momentos concretos. Vidal
la partió como extremo en Sevilla, pero aquí parece que se le espera como lateral, preparados para los últimos
estertores del gran Alves.
O sea, el equipo tiene lagunas, necesita de un nivel
imperial de algunos jugadores, mientras a otros no se les potencia. Pero está
Leo Messi. Messi es de por sí un sistema de juego, ha hecho de Neymar un top 3
solo dedicándose a atacar el lado débil del equipo. Un jugador absolutamente legendario, que ha
transcendido al fútbol y que es capaz de convertir a un equipo imperfecto en un
aspirante a mejor equipo del mundo.
Sigo pensando que no hay plantilla como la del Real Madrid.
Te pones a juntar jugadores de talla mundial y es difícil encontrar mejores
centrales que tres de los suyos, mejores centrocampistas que Kroos, Modric,
James o Isco. Lateral más determinante que Marcelo o atacantes como Bale o
Cristiano o Benzema que no tendrá tanto caché pero es tan importante como el
resto. El año pasado se le escapó la
liga por un mes tonto y todo el proyecto de Ancelotti se vino abajo.
Florentino, haciendo gala de su reconocida paciencia le dio la patada y se
trajo a un entrenador en las antípodas del mismo. Rafa Benítez va a conducir a este plantillon ofensivo y la
verdad es que chirría sobremanera. De
Benitez se espera trabajo y trabajo, pero es un entrenador por encima de todo
mecánico y muy poco imaginativo. Aburrido es el adjetivo que más le ha
acompañado durante su carrera. ¿es Justo? Pues la verdad es que sí. Siendo un
enetrenador que ha sido una referencia desde hace ya diez años en eliminatorias
y especialmente en Champions, también es justo decir que en los campeonatos
regulares ha dado siempre la de arena. Su tendencia a ser eminentemente
conservador, su política de rotaciones y su escasa mano para salirse del manual
le ha llevado otros años a perder puntos tontos con empates inesperados que le
alejaban de disputar títulos. Y eso contra el Barça de Messi pues puede ser un
regalo.
Obvio es también que Benítez nunca ha contado con una
plantilla como esta. La cantidad de estrellas a su disposición sigue
siendo abusiva, aunque este año no haya
hecho ninguna incorporación estelar. Contar con Benzema, James, Bale, Cristiano,
Modric, Krooss… muy mal lo tiene que hacer el mister para que el talento
ofensivo se vea en entredicho. Aunque ya sabemos que el entrenador español va a
pedir cosas a sus estrellas que está por ver si es posible. ¿puede presionar la
BBC arriba como lo hacen los equipos de Benítez? ¿Puede jugar con Kroos de
mediocentro? ¿Puede atar a Marcelo atrás y que sea competitivo? Es complicado.
La gran diferencia que se ve en el Madrid del año pasado a
éste está en la posición de Gareth Bale. Jugando en derecha con Ancelotti tuvo un año ilusionante y otro desaparecido.
Benítez ha decidido que no juegue más a pierna cambiada y le entrega la media
punta para que escape hacia donde quiera.
Gareth es un jugador bastante infravalorado en España. Sus movimientos
de ruptura hacia el área o hacia banda izquierda tienen que ser ganadores,
además de su amenaza disparando y asistiendo. Pero quizás es un rol demasiado
relevante en el equipo para él. James Rodriguez ha demostrado ser el jugador
más resolutivo del panorama mundial, y debería tener más preponderancia en el
equipo. Por su parte Cristiano seguirá partiendo de la izquierda, pero el paso
de los años hace que ya no sea ese toro desbocado que pueda correr setenta
metros a tope, si no que le gusta cargar el área como pocos lo pueden hacer. La
sensación es que Benítez lo querría de nueve, aunque yo creo que ahí perderá el
Madrid y el jugador. Además la aparición
de un mediapunta en el sistema lanza para atrás a Luca Modric, que pasará a
jugar de doble pivote. Y la verdad , Luka hoy por hoy es la referencia mundial
en el centro del campo y no debería perder ni un ápice de protagonismo. Por último, la mayor ventaja respecto al año
pasado de este equipo está en la portería. Si el año pasado se contaba con un
portero casi retirado, este tenemos al más felino de los porteros del mundo,
con paradones y reflejos antológicos. Tampoco sabemos si Keylor Navas es ese
nivel o está en un estado de forma insostenible.
Que el Madrid tiene mimbres para jugar bien parece algo
obvio. Que lo vaya a hacer está por ver. El escepticismo sobre Benítez es
quizás incluso demasiado elevado, pero
parece poco probable que el nivel que pueda alcanzar e equipo sea superior e
incluso equiparable al mejor de
Ancelotti. Y aquello no le bastó al transalpino.
Por detrás de ambos pues aparece lógicamente el Atlético de
Madrid. Este año parece que Simeone se quiere reinventar. Da la sensación que
el año pasado Simeone caducó en su idea. Sin un nueve como Diego Costa la idea
de un repliegue en su área dejaba de ser competitivo contra los grandes rivales
pues no había manera de llegar al área contraria con Mandzukic, Torres o Raul
Garcia. El Cholo pretende dar un vuelco a su manera de jugar y juntarse
alrededor de la pelota, para poder llegar más arriba. Su primera idea era poner a Koke en el
centro, y la segunda era darle oportunidades a Oliver Torres. La verdad es que
el resultado ha quedado a medias de todo.
EL Atlético de Madrid sí que ha intentado ser más combinativo pero a
costa de convertirse en un equipo frágil que no había sido hasta ahora. GAbi y
Tiago tienen ya sus años y no pueden contener ellos solo un equipo donde cinco
hombres son eminentemente ofensivos. Solo
Godin sigue siendo el baluarte defensivo que había sido siempre, y sin Miranda
al lado pues tiene que multiplicarse aún más.
Yo entiendo al Cholo Simeone en su cambio, pero precisamente
parece que había fichado calidad arriba para poder transitar sin problemas.
Jackson Martinez estaba siendo uno de los nueves de Europa y tiene un potencial
para la contra importante, a pesar de su cuerpazo. Igual que Vietto, que en el
Villarreal se mostró como referencia en este aspecto. Y qué decir de Atoine
Griezzman. El francés está saltando pasos de manera agigantados para
convertirse en un crack mundial. Tiene una facilidad para rajar los sistemas
defensivos y aparecer donde no se espera que le hacen terriblemente peligroso.
Pero misteriosamente Simeone prefiere obviar sus veintipico goles que hacía de segundo punta para mandarlo a la
banda izquierda, como si fuese aún donostiarra. La ilusionante incursión de un
joven y talentoso Correa puede tener que ver, pero sigue pareciendo un peaje
muy caro.
En fin, que es una incógnita hacia donde irá el Atlético. La
apuesta de Simeone parece contundente, y puede que necesaria , pero supone un
giro de 180 grados a lo que hizo campeones en el Calderón. Basta saber si esta nueva versión terminará
siendo igual de competitiva.
Sigamos con los outsiders de cada año. Valencia y Sevilla
están destinados a disputarse otro año el cuarto puesto. Valencia vive del espíritu de Nuno, pero
parece que se le empiezan a ver las costuras. Un equipo que se hacía fuerte en
su área para poder contraatacar con velocidad y potencia, descubre que sus
armas para el ataque posicional son escasas. Sus delanteros no son
suficientemente autosuficientes para estar a cuarenta metros del área. Pero sin
Otamendi ni Diego Alves tampoco parece que puedan ser una potencia defensiva. Supongo
que todo pasa por darle el equipo a Parejo y Enzo Perez, pero hoy por hoy no
tienen el bagaje para imponerse de manera sobrada por sí mismo. Emery sigue
subiendo el listón en el Sevilla, y aunque las bajas le deberían hacer mellas tienen una facilidad
para reinventarse digna de elogio. La baja de Cappa parece capital. Es un
delantero de los que marcan la diferencia en todas las fases del juego. En
cambio se han traído a Llorente, que de estar bien es una referencia en juego
de espaldas y que es perfectamente compatible con GAmeiro. Y donde han dado un
salto es con Konoplyanka. Un extremo que por nivel podría haber estado en
Manchester o Chelsea y que van a disfrutar en Sevilla, aunque tendrá que pasar
el típico tiempo de aclimatación para demostrar que es un hombre Emery.
Por detrás, el Villareal seguirá trayendo su buen
futbol y su irregularidad en las
segundas vueltas. La llegada de Soldado chirría algo con el típico delantero
ultramovil de los amarillos, pero seguro que dará goles, que es lo que ha hecho
toda su vida. Para delanteros hay que
remarcar a Aritz Aduriz, seguramente el jugador más determinante para su equipo,
que lleva todo el peso de un equipo que se está regenerando poco a poco. El
Celta de Berizzo ya dejó algunos partidazos la temporada pasada y quiere
repetir. Ha perdido a Kron Dheli, que parecía vital para entender su juego,
pero ha ganado a Iago Aspas de nuevo. Nolito, Orellana y la intensidad con la
que juegan lo harán muy disfrutable. También disfrutaremos con el Rayo, aunque
sigo sin saber si su apuesta es una genialidad o una frikada. Como lleva años
quedándose en Primera sin problemas, pues será lo primero. En el Español
echaremos de menos a Sergio Garcia, que el solo había sido el ataque periquito,
pero hay ilusión con el joven Marco Asensio, que parece va para estrella. A
partir de aquí pues muchísimos equipos
que pueden jugar bien (sporting, Deportivo, Eibar) mal (Real Sociedad, Betis) tener
entrenadores prometedores (Málaga, Getafe)
pero que por una simple razón presupuestaria están destinados a luchar
por la permanencia.
Así que mis pronósticos llegan ahora. La verdad es que este
año no lo tengo nada claro. EL Barça de Luis Enrique no parece tener mimbres
para ser un equipo de hacer historia, pero tampoco lo parecía el año pasado y
sacó un triplete. De messi depende. EL
Madrid tiene un montón de talento pero
dudamos que Benítez lo saque todo. Mi opinión se decanta más por el
Barça. Ellos van a campeonar, sobre todo porque el Madrid, que tendrá que pasar
una fase de reconstrucción les va a dar ámbito para que puedan permitirse algún
tropiezo. Messi solo te gana una liga de ochenta y cinco puntos y está por ver
si este Madrid se acopla pronto para llegar a tener el nivel necesario. Dentro de
nueve meses tendremos la respuesta