La culpa fue de Guardiola. En menor medida de Mourinho que
pareció el único capaz de compertir a aquel equipo, pero el Barça de Pep rozó
la perfeccion de manera tan nítida y continudada que nos acostumbró a un nivel
excepcional en sus equipos. Seguramente el nivel más cercano a la perfección
nos lo tomamos como normalidad y ahora encontramos, lógicamente, defectos en
todos y cada uno de los candidatos a la Champions, lo que hace más impredecible,
y por tanto más interesante estos octavos de final.
No engaño a nadie si digo que el último campeón no era un
equipo perfecto. Zidane pasó de interino para solventar una crisis a campeón de
Europa. Fue muy fácil en su día buscar excusas como un sorteo benévolo, un buen
nivel de Gareth Bale y la suerte en la
tanda de once metros para explicar su Champions. Ya cuesta más explicar por
esas mismas razones porque el equipo ha estado más de cuarenta partidos sin
perder y se ha convertido en uno de los más sólidos de Europa. ¿podría jugar
mejor? Desde luego, el Madrid de Zidane le ha dado un peso por encima de todo
al equilibrio. Los jugadores más importantes son Toni Kroos, Luca Modric y un
Casemiro, que en su día se veía como un parche y se ha convertido en un stopper
de primera. Pero como es cierto que a su equipo le falta algo de magia y juego
entre líneas, eso no parece un problema para Zidane que suele bajar su juego
ofensivo en un excesivo juego exterior que acaba en múltiples centros (de ahí
que Lucas Vázquez termine siendo más importante que Isco, James o Asensio) y un
dominio del balón parado absolutamente abrumador. Ni siquiera la plaga enorme
de lesiones ha supuesto un problema, gracias a la extraordinaria y apabullante
plantilla que cuentan los blancos, y el buen arte de Zizou para tener a todos
activados cuando hacen falta.
Pero sí es cierto que aparecen agujeros negros dentro del
notable nivel general que ha llevado. La verdad es que en este inicio de año
sus delanteros están a un nivel paupérrimo. Cristiano Ronaldo ya había dejado
pistas del inicio de su declive, al perder toda la potencia de antaño y
convertirse en otro tipo de jugador, que sin ser aquella bestialidad puede ser
igualmente un fenómeno. Pero el actual parece incapaz de crearse ventajas por
si mismo. Se le ve aislado del juego y se refugia en su remate, que es lo peor
que puede hacer, porque ha sido un goleador a nivel histórico llegando más que
estando en el área. Desde ahí hasta parece torpe técnicamente y ni siquiera
puede aportar juego entre líneas. Casi lo mismo podíamos decir de BEnzema, que
lleva una temporada bastante floja. El año pasado pareció más nueve de lo
normal y en esta pues no queda claro que es lo que aporta. Sus números de
goleador siempre han sido lo menos importantes, pero este año ha perdido la
fluidez y la chispa que hacia engrasar a todo el ataque blanco. Esas delicias
técnicas para pivotar entre líneas y dejar de cara a sus acompañantes cada vez
se ven menos. No son pocos los que piden que entre Morata, que aunque haya
demostrado ser un jugador 100% Champions, supondría un vacío de calidad
evidente en el once del Madrid, que ya de por sí lo tienen bastante
encorsetado.
Obviamente buena parte de estos problemas llegan por la
lesión de larga duración de Gareth Bale, el que parece ahora mismo el jugador
más en forma de la delantera. Desde luego tener déficit en las áreas es un
problema real a la hora de gestionar eliminatorias, donde, a pesar de la
victoria del año pasado veo algo bisoño a Zidane. Pero su excelso centro del
campo les debería asegurar un control en lo que pasa y sobre todo en lo que no
ha de pasar en los partidos que
convierte cada partido en una montaña cuesta arriba para sus rivales. Eso mismo
le puede pasar al Nápoles, vistoso equipo de la serie A que mejora a los
dinosaurios de Milan, pero que está lejos de la acaparadora VEcchia Signora.
Pondremos a colación a Hamsik, que pasa
por ser un crack en el centro del campo y verdadero motor de este equipo, pero
que cuesta imaginárselo haciendo con el control ante Casemiro kroos Modric
etc. Cabe destacar que la pérdida de
Gonzalo Higuaín fue suplida por un buen delantero polaco que se lesionó y
actualmente cuentan con el otrora extremo Mertens rompiéndola en esa posición.
Un nueve no demasiado al uso puede ser un problema para los dominantes Ramos o
Varane. Todo lo que sea buscar presión alta y que éstos hombres sean más
importantes que la endeble defensa será bueno para el equipo parneuropeo.
El Futbol Club Barcelona no
es precisamente un equipo perfecto. Es más, se jacta de ello cada vez
más. El Barça bajo ningún concepto intenta ser un equipo equilibrado. Se trata
del Barça de la MSN y en mayor medida del Barcelona de Messi. Leo es el jugador
total. Cuando tenía a gente detrás suyo y un mister que le interesaba gestionar
el juego se dedicaba al desequilibrio y a marcar goles. Ahora falla esto y
tiene a Suarez a su lado que garantiza los goles así que es él el que debe
gestionar el juego. El nivel superlativo del charrúa hizo que la temporada pasada no se notase en los números el hecho que
Messi jugaba más atrás. Ha sido bajar un mínimo las prestaciones en ataque Luiz
Suarez y costarle al Barcelona a seguir el ritmo en la Liga. Messi no puede
estar en todas partes, pero el Barcelona lo necesita más abajo, pues nadie ha
dado el paso adelante necesario. Iniesta ha pasado buena parte lesionado,
RAkitic ha perdido la confianza de Luís Enrique y ni Andre Gomes ni Dennis Suarez son
dominantes en la gestión del centro del campo. El centro del campo es la parte
menos importante de este equipo y es algo bastante paradójico hablamos de quien
hablamos. Debería ir en el debe de Luis Enrique, pero vamos, que ocho de diez
títulos le acreditan.
Y obviamente hablamos de un equipo que para eliminatorias es una delicia. Al contrario
del Madrid no tendrá el control absoluto, pero siendo tan poderoso en las áreas
puede permitirse ser dominado o ser
dominante. Al nivel extraordinario se
está sumando la sorpresa de Umtiti, y ojo al nivel del Ter Stegen, que sin ser
un portero que me estaba gustando se ha convertido en un ganapuntos
importantes. Aguantando como pueden su contra debe mostrarse letal, sobretodo
con un NEymar que se ha subido al carro en el momento correcto, que está
físicamente desbordando por momentos, lo que hace que Messi, el que siempre
aparece en Champions puede recibir más
arriba. Desde luego será imperfecto pero a ver quien no piensa en ellos para la
Champions
Frente a ellos un equipo que debe ganar la orejona. Es lo
único para lo que se firmó a Unai Emery, después que Laurent Blanc ganase
ininterrumpidamente la Ligue One francesa.
Y no les ha salido demasiado bien. La verdad es que el cambio se antoja
radical. EL PSG de Blanc era un equipo de los más reconocibles. Un mimo al
control de balón casi romántico, con Ibrahimovic, Verrati y David Luiz como
jugadores más troncales. Con Emery es un giro de 180 grados. Emery es un
entrenador más pragmático y desde luego su juego debería ganar en solidez a
favor de perder virtuosismo. Y al final se ha quedado a medio camino de todo.
No ha conseguido ni mucho menos que su equipo sea menos batible, Krichowiak no
ha funcionado, y a costa juega muchísimo peor. El Verrati Motta que era marca
de fábrica de antaño ha perdido mucho peso, Di María no está jugando ni mucho
menos al nivel que él mismo cree tener y solo Cavani está respondiendo con
goles al conseguir por fin su anhelada posición de nueve. Tan mal se ve el
juego parisino que este invierno han hecho un fichajazo: Julian Draxler me
parece un jugador incluso para un nivel superior que este PSG. Un talento made in Champions capaz de
aglutinar balón, de tener desborde y de tener gol. Auguro que en poco tiempo
será pieza importante dentro del club, pero quizás esta eliminatoria llega
demasiado pronto para que tenga un peso específico en la misma.
El cholo dudó e hizo dudar a su equipo. El Atlético ha
dejado de ser esa roca inexpugnable que llegó a dos finales de Champions. Bien
sea desde su función de repliegue o de presión alta el Atlético del Cholo
siempre se ha explicado desde la defensa y
ahora es lo que parece fallar. Con hombres procreativos pidiendo paso
como Carrasco, Correa, Koke o un Griezzman matamorfoseando a crack mundial el Cholo
se atrevió con un juego más alegre, creativo
y ofensivo, a costa de desnudar su parte de atrás y dejar a las claras
que Godín no es el mismo sin estar tan arropado o que Gimenez puede ser un
central con muchos problemas. Sobre todo a raíz de que se lesionasen todos sus
mediocentros. Así que ahora los colchoneros parecen estar a medio terreno de
nadie. Yo creo que el Cholo quisiera volver a s versión más convervadora para
los partidos duros, pero tiene el déficit, otro año más que su delantero centro
no está siendo tan autosuficiente como a él le gustaría (o sea, como Diego
Costa) Gameiro no está jugando mal y se entiendo bien con Antoine, pero lo que le piden a un delantero rojiblanco es
el máximo rendimiento. Por supuesto el nombre definitivo es Griezzman que es
solución para todo. Vertiginoso para jugar a la contra, escurridizo para llegar
al área, invisible jugando en la media punta e incluso imaginativo asistiendo
está este año para ganar cualquier partido y es un arma competitiva de primer
orden. Potenciarlo ha de ser una prioridad del Cholo.
Esta definición es lo que aparece como la gran incógnita en
esta eliminatoria. El Leverkusen de Schmidt no engaña y sí tiene claro lo que
ha de hacer en todo momento. Es un equipo donde prima la intensidad, el juego
directo en todo momento y el empuje como
arma ofensiva. La capacidad de ganar rechaces y volver el partido incontrolable
es su mejor sistema y hombres hiperactivos como Brandt y Chicharito responden a
la perfección a ese estilo. Si equivocan a los rojiblancos y llegan el partido
a su modus operandi le pueden fastidiar la eliminatoria. Ya la sufrieron hace
dos años.
Detrás de los equipos españoles cabe destacar otra terna de
los favoritos. El eterno BAyern de Munich estará ahí. Tras la despedida de
Guardiola parece que vuelve un Bayern más normal. Ancelotti no es tan creativo
como entrenador como el de santpedor así que sus jugadores vuelven a actuar de
manera más convencional. Lo que no significa que sea algo malo. De hecho hay
jugadores que van a notar para mejor una libertad posicional. El más evidente
es Lewandoski, que quizás estaba demasiado encorsetado en el sistema anterior y se parece más al de Dortmund ahora mismo. Con
lo que sí tiene que lidiar el italiano es con el ocaso de Arjen Robben, que a
fin de cuenta sigue siendo el más desequilibrante de los bávaros, y el mal
momento de Thomas Muller, que lleva un año bastante flojete
y sin ver puerta como suele. A Cambio se ha inventado una posición de
mediapunta para Thiago y le responde con
una cantidad de asistencias y goles mayor que en toda su carrera. Puede que no llame la atención tanto como los
años de Guardiola, pero ya conocemos como es Ancelotti en Champions, y como su
tranquilidad y pachorra aportan un equilibrio y una sensación de control que
para la Copa de Europa es primordial.
No será la primera vez que se enfrente al Arsenal de Wenger,
que ya podemos hablar lo mismo de cada año. Un equipo que parece bien
construido como cada año, pero que se estrella como cada año. El año pasado
Ozil ya mostró nivel de crack en el equipo y fue insuficiente. Este año lo está
siendo Alexis Sanchez y ya veremos que resulta. Desde luego soy de los que me
apunto que la etapa del entrenador francés hace mucho que debía haber acabado.
Un equipo del que tengo muchas expectativas es la Juventus
de Turín. Dado que ya se ha pasado el Calcio en repetidas ocasiones empieza a
ser una obsesión ser importante en la Champions. No en vano es uno de los mejores equipos del mundo.
Allegri, el entrenador que no hace ruido, ha creado un equipo dominante. Desde
la base de la mejor defensa italiana, su particular BBC, y teniendo que pasar
por el dique del final de Pirlo ha
terminado con un equipo a su medida a pesar de perder jugadores vitales año tras
años. La marcha de Arturo Vidal y Paul Pogba podría haber cargador directamente
el equipo pero han sabido rehacerse para ser cada vez mejor. El fichaje de
Gonzalo Higuaín es el golpe al Calcio. Ficha al mejor jugador fuera de equipo
para debilitar a su rival y darle una potencia extrema al suyo. Higuaín
demuestra semana tras semana que domina
el Calcio con suficiencia pero sabemos que le persigue una leyenda negra en la
Champions en general y en las noches importantes en particular. De todas
maneras tanto Higuaín como Mandzukic puede dar un plus, pero las miradas están por
encima de todo en Paolo Dybala, la nueva estrella argentina que ha venido a
romperla. Dybala parece un minimessi, aportando un desborde y una imaginación
muy por encima de la media. Es de esperar que estamos ante una de las estrellas
de los próximos años. El porto no parece sser suficiente rival para uno de los aspirantes a la Champions
y puede ser uno de esos equipos que la potencia física de Higuaín se merienda.
Ya quedan los outsiders y cuesta decir que uno de ellos fue semifinalista el año pasado y está
entrenado por Pep Guardiola. Pero a dia de hoy sería una sorpresa terrible que
el City fuese candidato a la Champions. La verdad es que no la experiencia en
Manchester está siendo dura para Guardiola. Cuando parecía que en un principio
había conseguido un equipo Made in Guardiola en tiempo record, ha terminado
cayéndose. El City es un equipo más de
la premier, lo que no le puede gustar nada a Guardiola. Porque tienden como
todos en la Premier a desnudar el centro del cmapo. Es verdad que no cuenta con
ningún armador de juego (Gundogan será el sempiterno lesionado) y las intenciones
de poner a Silva o De Bruyne en el mismo pues terminan convirtiendo en
demasiado vertical en el mal sentido a su equipo, que termina siendo lo mismo
que con Pellegrini. Una colección de enormes jugadores que pueden decidir
cualquier partido que nunca nunca
consiguen jugar bien al fútbol.
Es tal la depresión de los citizens que hacen al Mónaco como
un equipo con enromes posibilidades en esta eliminatoria. El proyecto de Jardim
en el Mónaco ha ido creciendo poquito a poco y si empezó a llamar la atención por
ser un baluarte defensivo de primer orden ahora lo hace por ser el equipo más
goleador de Europa, con la resurrección de Falcao y hombres eminentemente
creativos como Lemar o Silva haciendo mucho daño y desequilibrio. Un equipo muy
bien contruido.
Las dos eliminatorias menos vistosas tienen equipos prometedores. Contra
el Benfica que ya no es de Jorge Jesus pero como si lo fuese, un Dortmund que
ha de presentar en sociedad a sus grandes promesas. Dembelé, Pulisic o Emre Mor
pueden mostrar su enorme futuro y acompañar al peligroso Aubameyang. Y finalmente contra el Leicester, el milagro
de Rainieri que solo duró un año y que está demostrando este año que es lo que
es, un candidato a sobrevivir en la premier, no encontramos al Sevilla, con el
entrenador de moda, un Sampaoli que aglutina talento e intensidad en el campo
por partes iguales y que ha conseguido un Sevilla igual de competitvo que el de
Emery pero con un traje totalmente diferente, donde manda Nasri, y ojo a ese
Jovetic recién llegado que nos quiere recordar que iba para crack.