Llevo un año siendo algo crítico con el método Marvel de
hacer película. La ligereza y el sentido de aventura que otrora han sido una
marca de fábrica de notable éxito de la Casa de las ideas parecen, desde mi
punto de vista, haber llegado a su máxima y tanto en Doctor Extraño como los
guardianes de la Galaxia hay verdaderos síntomas de agotamiento y de repetición
de fórmula que parece hacer peligrar la burbuja marvelita que parecía
esplendorosa. Pero en éstas Marvel ha hecho una jugada maestra y se ha traído a
todo un bombón a su causa. Sony no estaba consiguiendo sacarle todo el jugo a
Spiderman y tras dos intentos de conseguir una franquicia exitosa decidieron
que la mejor revitalización sería dejar que nuestro arácnido favorito volviese
a su casa, y ya en Civil War tuvimos un delicioso adelanto de lo que podía ser
este nuevo Peter Parker, que a decir verdad sí casa como un guante en el estilo
que tanto éxito ha dado estos años. Parece un Win Win de manual.
Las anteriores películas de Spiderman nunca han sido
redondas del todo. La verdad es que en retrospectiva las películas de Raimi
tienen pocos peros. Clavan la mitología del personaje prácticamente siempre y
consigue personajes arquetipos directamente perfectos como Jonah Jameson o Tío
Ben. Por el contrario el Peter Parker de Tobey Maguire nunca fue mi Peter,
demasiado cara de pardillo en todo momento y seguramente no se ajustaba a la
edad del personaje. Marc Webb sí consiguió un Peter Parker chulo y una química
especial con Gwen, y un Andrew Garfield
dando el perfil y moviéndose de maravilla como arácnido a cambio de desentonar
en todo lo demás, con unos malos horribles y una mitología creada más bien
dudosa (Osborn, los padres de Spidey, los seis siniestros…) por una cosa u otra
nunca teníamos la película perfecta de Spiderman. Marvel lo ha tenido claro en
su posicionamiento: El suyo será el Spiderman más adolescente que hayamos
tenido. La apuesta por Tom Holland (aunque ya tenga veinte años) y la troupe de
instituto que se trae no deja lugar a la dudas. El problema es si una película
de adolescentes termina convertida en una película para adolescentes.
Va a terminar siendo un problema grave. El espectro de edad
que busca Marvel para esta película no sobrepasa los doce años. Es con
diferencia la película más infantil de la Compañía, y aunque no es razón para
ello, esto la ha convertido en la menos ambiciosa. Spiderman Homecoming no
consigue emocionarnos, ni fascinarnos, ni asombrarnos. Si es un divertimento
ligero y tiene un atropellado sentido del humor, demasiado obvio en demasiadas
ocasiones. Pero ya está. Estamos hablando de uno de los pilares de la compañía
y acaba la película como si estuviese viendo Antman o Iron fist. Pues no.
Debemos exigir más a una película arácnida.
Para empezar en el apartado visual. El nuevo Spidey no supone
un salto cualitativo en la gran pantalla. Sus movimientos, poses arácnidas y
peleas no dejan de ser más de lo mismo. El traje nos gustará a los viejales
fans de Romita/Andru pero hay que reconocer que es mucho menos espectacular en
todo que el Spiderman de Garfield. Y por supuesto la película sigue el esquema
de todos los directores planos que han pasado por Marvel (excepto los Russo) en
el que apenas recuerdas ninguna escena recién salido de la sala. Tres cuartos
de lo mismo se puede decir del resto de apartados técnicos, que fichar a
Giachinno para hacer la BSO invisible que hace, pues se lo podían haber
ahorrado.
Tampoco quiero ser un hater y voy a enumerar las cosas que
de verdad sí me han gustado. Empezando por Tom Holland. Viendo el Peter que se
ha plasmado ha sido una elección ideal. Da el perfil de adolescente de sobra, y
consigue un inusitado carisma haciendo de chaval hipermotivado en la primera
parte de la cinta. Su relación con Happy es muy graciosa. Faltaría saber si a
la hora de ponerse serio, trágico o dramático da el tono, porque aquí
básicamente solo hace el payaso o se da tortazos, pero por ahora aprueba con
nota.
Otro de los apuntes que está bastante conseguido es el
villano. Y eso es una noticia en una película Marvel, que siempre fracasa al
respecto. Michael Keaton va a ser el Buitre y la verdad es que está fabuloso.
Con la mirada tan intensa de Keaton uno no entiende como no ha hecho más de
malo en su carrera porque parece irle al punto. La creación del Buitre es
modélica. Ninguneados por la
administración un grupo de chatarreros deciden saltarse las normas y traficar
con tecnología Chitauri (lo que le da cierto sentido al carácter carroñero de
su nombre) Luego, lejos de ser malo de opereta se muestra como un tipo inteligente,
que delega en sus subordinados con acierto y solo actúa cuando no hay otra
opción. Detalles como rodearles del Shocker o el Chapucero son guays, porque
solo los pillarán los fans, pero no coartan a los personajes secundarios. Y el
momento del gran giro de la película, Keaton está sensacional haciendo creíble
que está descubriendo a Peter solo con las miradas durante una conversación.
Otro acierto es lo bien que está integrado el Universo
Marvel dentro de la cinta. Sin que sea de manera gratuita o artificial las
referencias al dentro de la película crean un universo cohesionado perfecto,
desde los socarrones videos motivacionales del Capitán América a tener a los
Vengadores como estrellas mediáticas, con Iron Man a la cabeza. Al respecto es de agradecer que Toni Stark se
mantenga en un segundo plano, por mucho que los trailers hacían pensar casi en
un coprotagonismo, y que siguiendo la línea de Civil War está bien escrito como
tutor y figura responsable de Spidey, sin que sus chascarrillos se coman a su personaje.
Y con elementos que funcionan tan bien ¿Por qué le pongo
peros a la película? Pues principalmente porque nunca parece tomarse a
Spiderman en serio. Sí, es bastante fácil caer en la trampa de hacer un Spidey
humorístico, patán y gracioso. Pero Spiderman es más que eso. Spiderman es
responsabilidad, sobre todo. Y de eso no vamos a encontrar nada. Se echa
mortalmente de menos la figura del tío Ben (bien por no enseñar el origen, pero
es que ni siquiera se le nombra) o un papel preponderante de Tía May que aporte
algo de drama y seriedad lo de ser Spiderman. Porque aquí solo parece un juego.
Ayuda a eso el traje de Spidey, que por momentos es más personaje que el propio
Spiderman, y sobre todo la peña que acompaña a Peter, que la verdad hace que
parezca más una serie de Disney Channel que otra cosa.
Ya me contarás si no se tiene que tomar como sacrilegio los
personajes secundarios de esta película, porque lo que hacen con gente como
Flash Thompson es para que Stan Lee ponga un pleito. Y como digo Flash digo con
el resto. ¿Para qué vas a utilizar a secundarios como Ned (Leeds) Liz (allen) o
Michelle (MJ) si se parecen en un 0% a los originales? Que ya no es por el tema
de fidelidad, es que el rollo de instituto multirracial, de niños que van a
concurso de ciencias y tal, es terriblemente aburrido y sin química ninguna. EL
único que se salva es el papel de Ned (que dicen que está sacado directamente
de Ultimate Spiderman) que sí reconozco que tiene apuntes cómicos graciosetes,
pero que la figura de un sidekick en spiderman (el tío de la silla) no le pega
para nada.
Además las apariciones de Spiderman son bastante planitas.
La más espectacular debía ser la de Washington y está bien concebida, pero
entre los irritantes secundarios y el protagonismo de la chica del traje para
seguir impregnando humor en cualquier escena, la mitigan demasiado. Por cierto,
que en toda la película Spiderman no gana al Buitre en ningún enfrentamiento.
En los dos primeros tiene que llegar Iron Man para salvar el día y en el último
es la sobrecarga del traje la que liquida a Adrian Toomes. Vamos, que se ve más
a Spidey mordiendo el polvo que salvando el día. El único momento que no le dejan
caer en el pardillismo y vemos una fina línea heroica es la representación del
Capítulo Final, que es la única vez que vemos a este Spiderman tener piel de
héroe de verdad (aunque una referencia a su tío hubiese quedado perfecta)
Acabáramos. Esperábamos una unión perfecta entre Marvel y
Spiderman debido a que encajaban como un guante, y podía ser una de las mejores
películas Marvel. Por el contrario han preferido coger a su personaje insignia
para hacer una película de perfil bajo, donde toda la espectacularidad, la
mitología del personaje, la historia y el apartado visual se queda en aprobado
raspado, porque tampoco se ha buscado nunca mejor nota. Personalmente creo que
Spiderman se merecía un plan más ambicioso dentro de su casa