martes, julio 31

CR7

En 2009 el Madrid no era el Madrid. Venia de pasar años viendo como su amor más fiel, la Champions, le daba la espalda día a día, año tras año. El último de la manera más dolorosa con un Liverpool que orinó sobre la pretendida grandeza del Real Madrid. Además en Liga veía como el Barcelona, que desde Cruyff había volcado la supremacía nacional, metamorfoseaba en su mejor versión. Empezaba el ciclo de Guardiola, el mundo miraba maravillado el fútbol que estaba creando y un tal Leo Messi eclosionaba como lo mejor que ha visto el mundo del fútbol. El triplete del máximo rival era la consecuencia lógica, refrendado por ese histórico 2-6 que dejaba a las claras las diferencias que existían en ese momento entre ambos equipos, con visos de extenderse en los próximos años.
Porque la diferencia real era ésa. La diferencia de calidad. Podrían llenarse la boca los madridistas de grandeza, de camisetas, de esfuerzo, y hasta de villaratos, pero la verdadera diferencia radicaba en que el equipo andaba deambulando con los Drenthe, heinze, Robinho, Huntelaar o los acabados Raul o Guti. Tal era el asunto que cuando se le dio la posibilidad a la vuelta del en su momento defenestrado Florentino Perez la afición se arrojó en brazos de éste, anta la promesa de traer a los mejores jugadores del mundo. Y no falló. De una tacada aterrizaron en Chanmartín jugadores ilusionantes como Alonso, promesas como Benzema y balones de oro como Kaka. El verdadero colofón venía de Manchester. Cristiano Ronaldo llegaba al Santiago Bernabéu.
Yo fui de los que me mostré escéptico. Sabía del potencial de Cristiano claro. Había visto como se había convertido de un espigado regateador que se hartaba de pelota, en un monstruo físico, donde recorria el campo junto a rooney y Tevez con una suficiencia impactante. Pero ya sabemos que la Premier is different. Que las defensas allí, son más correcalles y que el físico y la velocidad allí va a predominar mucho más. No sería el primer jugador que viene del futbol inglés y termina estrellado contra equipos con más toque y posesión y defensas cerradas (¿verdad Owen, Beckham, Mcmanaman?) Yo en mi inocencia tenía más fe puesta en un jugador como Kaka, que pronto se vio que no iba a llegar a su nivel del Milan. Pero Cristiano no tardó en cerrar la boca a todos sus detractores. Primero a los que querían hablar de su vida privada, a los que le prejuzgaban habando de su poca profesionalidad, y luego en el campo. Porque venía a demostrar que se le seguían cayendo los goles. Su primera temporada fue algo complicada y estar lesionado en los malditos octavos dejó huérfano al equipo y de nuevo la sensación de fracaso en el nuevo proyecto. Sobre todo por lo que se estaba viendo en Europa: la hegemonía del Futbol Club Barcelona iba a ser demoledora. Messi era el rey del Mundo y al Madrid, por mucho Cristiano que tuviese, le tocaba jugar el papel de segundón, lo que es inaceptable para un equipo con esta prepotencia. Para voltear esto llegó Jose Mourinho.
Mourinho es una figura tan controvertida, tan polarizada, que todo el mundo tiene una opinión sobre su figura. Si no consiguió ganar nada importante, si devolvió la grandeza, si su equipo no jugaba a nada… Yo entiendo que Mou hizo lo más importante para el equipo. Devolvió la competitividad a una plantilla que no la tenia. Y lo hizo admitiendo su inferioridad respecto al mejor equipo del mundo. y para esto Cristiano Ronaldo era su pieza insignia. Con el Barcelona en 2011 haciendo el mejor futbol que yo he visto sabía que era inaccesible para ellos (y su primer partido jugado de tu a tu lo demostró) así que admitió su inferioridad, cedió balón y espacio, pero teniendo la figura de Cristiano Ronaldo, que acercaba a su equipo al gol estando a setenta metros de la portería. Era algo monstruoso. Cristiano se había convertido en el jugador con el físico más condicionante del planeta y Mourinho construía un equipo que le dotaba de todos los espacios para explotarlos. Porque Cristiano era una bestia inhumana, capaz de arranca pegado al lateral izquierdo, y hacer un sprint de sesenta metros y acabar en el extremo derecho. Era capaz de irrumpir en todos los carrilles sin perder potencia y precisión. Mourinho, sabiendo la bestia que había perfilado , dotó a su equipo de lanzadores al espacio como Ozil o Alonso, o de Galopantes junto a el como Di Maria. Especial va a ser sobre todo su relación con Karim Benzema. Sabido es que CR7 es un extraordinario rematador se inventan la figura de un nueve que lo que deber hacer es combinar con el extremo. Movimientos de dentro fuera para llevarse defensores y que Cristiano pueda atacar el espacio de manera letal. Porque estamos describiendo un Cristiano jugando a la contra, y seguro que era el mas exuberante, pero resultó ser igual de determinante contra defensas pobladas y ataques posicionales. Con Mourinho todo ataque era vertiginoso y vertical, todo parecía un contraataque aunque no lo fuese y la efervescencia de Cristiano cargando el área y ganando remates en el primero palo era su primera arma.
De su época quedarán cales y arenas. Por un lado con el tiempo consiguió disminuir la distancia futbolística ante el Barcelona. Con la creación de la pareja de centrales Pere-Ramos, la jaula con la que encerraban a Messi, y el atrevimiento de irse a buscar al Barcelona a su campo con Benzema y Ozil haciendo diabluras los clásicos dieron la vuelta y fue Mourinho y Cristiano los que salían ganando. Un Cr7 del que se le había acusado que no marcaba en partidos importantes estuvo diez clásicos marcando goles al eterno rival. En la cruz, pues que consiguió devolver la grandeza en Europa al Madrid, pero no hacerse con la Copa de Europa. Barcelona, Bayern y borussia les dejaron en semifinales fuera del sueño más dorado en Madrid. Por ahora.
La Llegada de Ancelotti al Madrid se debería ver en su momento como el primer parón de Cristiano Ronaldo en su carrera. El sistema de Mourinho parecía creado tan a medida del crack portugués que se difuminaba hasta donde el sistema potenciaba a Cristiano o Cristiano potenciaba el sistema. Con Ancelotti el sistema cambia a algo de mucho menos ritmo, mas pelotero y sin tanto espacios… y Cristiano está ahí para demostrarnos que es mejor de lo que mucha gente pensaba. Aún partiendo de la banda izquierda como siempre se dedicaba mucho más a mediapuntear y dejaba toques de espaldas brillantes y una compresión de juego sin espacios que no se le suponía. ¿es quizás el mejor Cristiano que vivió el Madrid? Pues no lo sé. Desde luego no era tan exuberante y dominador como el de Mourinho, pero combinaba con el resto del equipo mucho mejor. El Madrid de la BBC seguía siendo una máquina al contragolpe, con Bale y Cristiano siendo balas mortíferas y Benzema sumando la pausa justa para que esas contras fueran letales.
Con Ancelotti llegó al fin la ansiada décima Copa de Europa, la que había lastrado años al Madrid, y de repente, el Madrid no solo había ganado la competitividad con Mou, había ganado también la grandeza. Grandes jugadores del equipo pasaban a ser jugadores enormes en la mejor competición del mundo. Paralelamente Carlo había ido cambiando a su equipo. Siendo infernal su contragolpe Ancelotti iba preponderando el juego de los centrocampistas. La llegada de James y kroos, más la ascendencia de Modric, auspiciaban esto. Ronaldo respondía perfectamente a este juego de toque, aportaba la misma calidad en espacios cortos y seguía siendo un martillo pilón golpeando la portería rival. Pero ese sistema no hacía otra cosa que esconder de manera positiva el declive físico del Cristiano. Cuando llegaron las rondas finales de Champions, y el Madrid quiso volver a utilizar su arma de destrucción masiva, se dio cuenta que las piernas de Cristiano no eran las mismas. Y que la potencia de Cristiano para conducir contragolpes había decrecido. Es algo natural. Estamos hablando de un jugador de treinta años que está compitiendo al máximo nivel desde los 17. El jugador que en su tiempo hacía de extremo izquierdo, mediapunta y delantero ya no le daba para tanto. ¿asistíamos al declive de la estrella?
Con los primeros meses de Rafa Benítez lo parecía. El entrenador español, sabedor que Cristiano ya no daba para tanto, lo quiso transformar en el nueve del equipo. Y no funcionó, porque Cristiano será un goleador pero no un delantero centro. Los goles de CR7 son llegando al área no estando en ella. Su afán goleador es inquebrantable, pero parado en el área entre centrales daba su peor versión. En esa llega Zinedine Zidane. Y bueno, analizar tácticamente a Zidane es complicado, porque seguro que todos estamos de acuerdo en que su libreto no es tácticamente perfecto y estará algo obsoleto, pero tiene una ascendencia para con los jugadores brutal, y una capacidad de ganar surgida no se sabe de dónde que le terminó convirtiendo en el entrenador más laureado de su historia.
¿Y con Ronaldo? Pues CR7 para Zidane era un elemento importante pero no primordial. Zidane seguía los pasos de Ancelotti de priorizar los centrocampistas a los delanteros. La clave de este Madrid la va a dar el trio Casemiro, Kroos Modric, por encima de sus delanteros. A Cristiano Zidane no le regala ningún contexto favorable, mas allá de la insistencia en los centros laterales para acaba las jugadas, y aún así nos vamos a encontrar con el jugador más grande de su carrera. Porque lo que si consigue Zidane es que CR7 sea consciente de su lugar. Sabedor que la bestia física que había dominado el mundo años atrás ha desaparecido tenía que reconducir sus intereses. Primero dentro del campo, donde se transforma en un segundo delantero, sin intervenir demasiado en el juego pero siendo letal en el remate. Y fuera del campo, donde empieza a dosificarse de manera natural para un jugador veterano. Habíamos visto como por su afán de ganarlo todo Cristiano jugaba una cantidad de partidos insanos, y había llegado tocadísimo a finales de Champìons. Zizou convence al portugués que juegue los partidos de verdad importantes, aunque se borre de la Liga si es necesario. Y se convierte en el jugador más importante de la Copa de Europa. Eso en época de Messi. Lo que de por sí es bastante legendario. Tres copas de Europa caen más en su bolsillo, siendo el máximo goleador en todas ellas. Y puede que este Madrid no se entienda desde su figura, pero sín ella nunca habría alcanzado las cotas tan alta que tuvo.
Y tras tres Champions a la marcha de Zidane se une la marcha de Cristiano Ronaldo. Muchos pensarán que está bien vendido, pues el motor del equipo (la CKM) es más importante, y es un jugador de 33 años amortizado. Llevo escuchando que el próximo es el año de su caída demasiado tiempo, y cada año Cristiano sigue dejando partidos dominantes y números históricos. Y sí, falta ver si en la Juventus, sin el equipo dominador del continente que le sostenga puede aspirar a más Champions, pero que la pérdida goleadora para el Madrid va a ser trascendental no me cabe duda.
Así ha sido la historia de Cristiano Ronaldo en el Madrid. Una historia bonita, en que en sus mejores momentos corría el riesgo de pasar a la historia como un perdedor, como Poulidor o Salieri, que se negaban a doblar la rodilla frente a los genios rivales, pero que cuando parecía llegaba su ocaso el fútbol ha recompensado por todo lo que ha sido este jugador. Recompensa que se ha ganado el luso con esfuerzo, dedicación y la determinación de quien se cree el mejor. Sin eso no estaríamos despidiendo al, quizás, mejor jugador del Real Madrid de su historia. Obrigado.