La liga 2018/19 será conocida como la primera liga sin Ronaldo. ES evidente que la dicotomía Barça-Madrid y Ronaldo-Messi ha marcado con notable fuerza la última década futbolística. Ahora rota, por la fuga hacia el Calcio del crack portugués todo hace presagiar que se abre una brecha aún mayor en cuanto a potencial de ambos equipos. Mas teniendo en cuenta que los de CHanmartín empiezan un proceso nuevo que intentará romper con lo anterior, que si bien ha sido glorioso en Europa ha dejado sombras evidentes en las competiciones nacionales.
Pero nos estamos adelantando. Porque hay que empezar a hablar del campeón, que no es otro que el de casi siempre. El Barcelona sigue dominando con mano de hierro la competición nacional y no se vislumbra en el horizonte que esto vaya a cambiar a corto plazo. El análisis del Barça es tan simple como cada año. Solo Messi te proporciona una cantidad de victorias que lleva a sus competidores más allá del límite establecido. El crack argentino, al que se le pueden empezar a ver las costuras en las grandes eliminatorias, es un seguro contra los equipos de media tabla, y condiciona cada partido que juega, para bien. Valverde, que ha hecho trabajazo, que conste, solo se encarga de establecer una fiabilidad extrema en el resto del equipo para que la competitividad esté asegurada. Pocas alegrías se permite, y el Busquets RAkitic juntitos parece ser innegociable.
Es cierto que el Barça ha ido peldaño a peldaño perdiendo esa calidad fuera de categoría que le convirtió en equipo de leyenda. SI el año pasado hubieron de prescindir de NEymar, este año será Iniesta el que va a colgar las botas en el lejano oriente. No se está teniendo demasiado en consideración, pues todo el mundo veía como le llegaba la hora al manchego, pero la estructura que te ofrecía don Andrés solo con estar él en el campo es un intangible que parece irremplazable. Y sí, se han traído calidad individual pagada a peso de oro. Un tío como Coutinho es una máquina de crear ocasiones y goles por partidos… pero no es Iniesta. No se entienda como algo malo (es malo no ser uno de los mejores jugadores del siglo, claro) porque la calidad del brasileño es manifiesta y determinante, pero más vale que no se pierda en querer encontrarle un puesto en el interior y convertirlo en un jugador de posesión, porque se perdería lo mejor que tiene el jugador. Junto a él tampoco tenemos que olvidarnos de Dembelé, que puso algunos interrogantes encima suyo el año pasado, pero que es evidente que va a ser un bicho importante en esto del futbol. Otra cosa es si el estilo del Barça es el más indicado para él, pues parece necesitar espacios y zancada para sacar su arsenal, más que desequilibrio en el uno contra uno, como nos lo quieren vender desde el principio. Ha empezado como un tiro, pero quiero ver si Valverde lo mantiene cuando llegue lo gordo, o sube a Phillipe más arriba a costa del francés.
Porque el que parece innegociable sigue siendo Luís Suarez y no sé si es buena noticia. El jugador, que ha sido el mejor nueve del último lustro, y que llegó a marcar más diferencias en Liga que el propio Messi ha visto llegar su declive siendo insustituible, y puede terminar siendo un problema. Es evidente que la potencia física para amenazar espacios ha desaparecido por completo y se le nota perdedor contra casi cualquier defensa top. ES algo que ya nos iba advirtiendo la Champions el año pasado y que amenaza el techo real de este Barcelona. Dicho esto es evidente que en Liga el factor Suarez te permite contar con un mínimo de veinte goles seguro que condicionan el campeonato. ES igual que todo lo que decimos sobre el Barça. Podemos creer que se va a quedar corto contra los grandes, pero a 38 jornadas nadie tiene su fiabilidad y regularidad.
Eso no s lleva la Madrid, que después de tocar toda la gloria imaginable sus estandartes salieron por la puerta de atrás. Zidane, previendo que n o puede mitigar la indolencia con la que el grupo se toma las competiciones largas, y CR7 enfrentado a los grandes estamentos del club por cuestión de orgullo mal entendido dejan el Bernabéu y se abre un horizonte nuevo. EL míster elegido, polémica mediante, fue Julen Lopetegui, y es un librillo al que no están muy acostumbrados en la casa blanca: posición, mucho toque de balón, mas control y menos transiciones… Siendo sincero yo creo que el Madrid de Zidane nunca jugó demasiado bien al fútbol (quizás un espacio de dos meses en que Isco parecía Messi) Era un equipo limitado tácticamente, cuya mejor baza era la adaptación al rival y contar con el mejor centro del campo del campo del mundo que cnjuntaba, seguridad y control del partido. Pero de variantes ofensivas siempre ha ido justito en relación a la enorme calidad con la que contaban. Lopetegui en ese sentido viene a menear un poco el asunto y a construir un equipo que se aposente arriba, con mucho cambio de posición y mucho juego de posición. Evidentemente la idea es buena, e incluso necesaria para tener lo más importante: control de juego.
Pero claro, no hemos de obviar lo más importante, y es la salida de Cristiano Ronaldo. Y es cierto que CR7 puede estar en un declive de su juego y en la última liga no fue nada resolutivo, más bien al contrario, pero hablamos de cuarenta goles por temporada que se han quedado fuera, teniendo en cuenta además que Florentino ha hecho un mercado conservador y no se ha traído a nadie. Sí, los focos deben estar puestos sobre Gareth Bale que debe demostrar que es, ahora sí, carne de líder de un proyecto ganador. Y ha empezado enchufado, cierto, pero las posiblidades de que dure toda la temporada tirando del carro pues son escasas en cuanto alguna lesión aparezca. El gran problema del Madrid es que, hace poco tenía un equipo titular en el banquillo y ahora se ha quedado sin fondo de armario. Con Asensio pidiendo paso ante el hueco de CR7 y un Casemiro que suena extraño en las ideas del nuevo mister, parece que todo se circunscribe a que el plan A salga perfecto, lo que viene a necesitar a un Bale sin fisuras, un Asensio inspiradísimo y un Benzema que active un gen goleador que no se le ha conocido en la última década. Está bien que Lopetegui despierte el optimismo, pero cuando vengan malas, que vendrán, veremos cuanto de base tiene el proyecto. No hay que olvidar que es un equipo que quedó el año pasado a diecisiete puntos del líder y que este año, solo con la huida del luso, es sensiblemente inferior.
Por su parte un proyecto que se antoja realmente interesante es el del Atlético de Madrid. Despues de The Decission en que Griezzmann anunciaba que se quedaba en el club y pedia que el equipo hiciese un esfuerzo pues ahí esta. No solo se retiene a los grandes jugadores del club, como Costa, SAul o Lucas Hernandez, si no que se apuesta por potenciarlo de manera evidente. Rodri será un fichaje no muy vistoso pero cuidado no sea el más importante del curso. Simeone no contaba con un mediocentro puro desde Tiago, y dale la oportunidad de soltar a Saul, que baja mucho en doble pivote, y Koke en campo contrario pues es una opción muy rentable. Y se invierte en talento con el desborde de GElson Martins y sobre todo Lemar, que me parece un fichaje extraordinario, pues parece nacido para ese juego de banda de Simeone donde gusta de poner centrocampistas más que extremos al uso, por más que el francés sume en las dos facetas.
Si es cierto que aparece un interrogante importante, pues Simeone siempre ha tenido problemas para gestionar talento. Fracasos anteriores como Vietto, Diego o Ferreira Carrasco nos deben poner en alerta sobre cómo va a gestionar tanta variante ofensiva siendo fiel al cholismo. Un cholismo que quizás se debe empezar a cuestionar, pues falta por ver si se mantiene la contundencia defensiva de antaño. Viene esto porque el declive de Godin empieza a ser significativo y cuesta imaginarse un muro defensivo como antaño, por más que Oblak, Gimenez o Lucas Hernandez pongan sus mimbres sobre la mesa.
Porque lo que debe ser inalterable y primer caballo de batalla es el Costa-Griezmann. A día de hoy pocos equipos creo que cuentan con una dupla tan dominante. El francés se codea con los mejores del mundo, está en plena madurez y ha sido clave para ganar un mundial con su juego entre líneas. Costa es una máquina de competir, que te enlaza con el cholismo más puro y te hace ser competitivo contra los rivales débiles y ser un peligro constante aún siendo dominados como le gusta al técnico argentino. Tampoco voy a negar la mayor. El verdadero reto de este Atlético ha de estar en la Champions, con una final que se juega en su casa. Desde 2014 solo el Madrid ha eliminado a los colchoneros en eliminatorias y seguro que lo tienen entre ceja y ceja, hasta el punto de si la presión de la Liga no va a ser más estorbo que acicate.
Entre el resto de equipos el Valencia conserva todo lo bueno del año pasado, con un Rodrigo que ha metamorfoseado en delantero top inesperadamente, el fichaje definitivo de Guedes le ha de dar esa calidad top y sobre todo el armazón de Marcelino que les hace parecer más solventes de lo que suelen estar en Mestalla. El Sevilla intentará volver por sus fueros después de un año para olvidar, y para esto se traen al mejor entrenador del año pasado, Machín del Girona, que va a intentar imponer su característico dibujo. Para funcionar necesitará eso sí, mucho más gol que el año pasado, donde iba a la guerra con escopetas de fogueo. El fichaje de Silva funciona en esa dirección, aunque una mayor aportación de Sarabia se antoja clave. El Villareal sigue siendo modélico en sus función, aunque no se entrevé un plus que le haga aspirar a mas. Sigue vendiendo y comprando delanteros de calidad para su juego de contragolpe y es de esperar otra explosión de Ekambu o Gerard Moreno como han hecho casi todos los que pasaron por allí.
Ya con aspiraciones más bajas, pero que pueden ser animadores de la liga nos paramos en el Betis de Setien, que con su futbol alegre y vistosos no solo se ha ganado a la afición verdiblanca si no que aspira a construir un equipo bastante sugerente. Sugerente se me presenta el Athletic de Berizzo, parece que el estilo del argentino se ajusta bien a la idiosincrasia guipuscoana, pero tendrá que lidiar con los últimos estértores de Aduriz-Raul García y dando paso a Williams y Muniain pidiendo la manija del equipo, si no vuelve a lesionarse este. EL celta promete ser un equipo divertido, aunque está por ver si del todo equilibrado y equipos como la Real Sociedad, Girona o Español han hecho un cambio radical de estilo en sus propuestas, que vamos a ver como les funciona a largo plazo.
De hecho para Girona como Leganes perder a su mayor artífice competitivo, sus respectivos entrenadores, les aboca más a la zona de abajo que ha mantener sus buen hacer de años anteriores. Aparecen muchos equipos cuya principal misión es intentar evitar el descenso. El overbooking de equipos madrileños, los recién ascendidos, o los clásicos Levante o Eibar, que ya tienen callo competitivo en estas lides se verán inmersos en esa campaña.
Así que acabo con los pronósticos que parecen muy claros, después de haberme leído. Una Barcelona que ya ganará la liga antes de Navidad, poniendo una velocidad crucero que sus rivales no van a aguantar. Quizás una obsesión por la Copa de Europa puede ser un despiste, pero hace falta más que eso para que el Barça no se vaya a noventa y muchos puntos. El Atlético de Madrid no va a llegar a competir nunca la competición, aunque su segunda vuelta será mucho más eficiente cuando la sangre en el ojo les aparezca en Champions. Por su parte no soy optimista y preveo cataclismo a lo Benítez en Chanmartín. A la que se tambalee un poco el proyecto, y nace ya con pies de barro, ya saldrán de las sombras criticando a Lopetegui y añorando a Cristiano y esa situación terminará por ser insostenible. Y finalmente cuidado si el Betis, o incluso el Athletic no se meten en Champions delante de un Sevilla en reconstrucción, un Villarreal con el proyecto estancado y un Valencia al que hay que medirle la paciencia en su segundo año. Al final de curso, repasamos aciertos y errores.