Parece que todos los años decimos lo mismo, y termina siendo el año del Madrid una vez más. Pero sí parece que este año el puesto por el Campeón de Europa está más abierto que nunca. Si el último lustro cuatro equipos, cinco a lo sumo eran los únicos que estaban preparados para tal reto, siendo el conjunto blanco muy superior en mentalidad Champions, lo que ha terminado siendo clave para marcar las diferencias y la hegemonía, ahora parece que, con el paso atrás de algunos de estos favoritos (Madrid, Bayern,) las urgencias de otros (Barcelona, Juventus Atleti) y la irrupción de nuevos (city, Liverpool y PSg) no es descabellado pensar que cualquier cosa puede pasar en esta edición.
Hay que empezar con el campeón, cuyo favoritismo debería estar fuera de cuestión, pero que han hecho un encomiable trabajo en provocarse una crisis a si mismos. Después de la espantada de Zidane, cada vez más entendible, el Madrid no ha encontrado poso competitivo en ningún momento. Lopetegui venía con ideas, pero el equipo se le cayó en seguida y no pareció poder reponerse a la perdida nominal que significaba Cristiano Ronaldo. Y a partir de no encontrar gol, termino por perder el juego, y a partir de perder juego, gol y puntos, la vorágine acabó con el equipo, hasta el punto de ver versiones bochornosas de jugadorazos como VArane, Modric, Ramos, bale o Asensio. El necesario cambio de entrenador tampoco resultó ser el revulsivo esperado. SE buscó a Solari para que se convirtiese en el nuevo Zidane, pero vamos, lo único que aportó el mismo es un giro hacia el stajanovismo en el equipo que le da preferencias a jugadores como Llorente o Lucas Vazquez sobre e puro talento. El caso de Isco es el más paradigmático, quedando totalmente desahuciado para su entrenador en favor de jugadores que corran más, que aprieten y que estén encorsetados sin problemas. Solari solo ha tenido una concesión al talento: Karim Benzema pasa por ser el único verso libre del equipo y la verdad es que el francés ha funcionado. Igual que se esperaba, quizás de manera algo gratuita que fuera GAreth Bale quien diese el paso adelante para suplir a CRistiano Ronaldo, y éste una vez más ha vuelto a demostrar su decepcionante mentalidad, el francés í parece haber cogido con gusto el liderato del equipo y sin duda ha sido la mejor noticia de una temporada aciaga. Él y la sorprendente irrupción del joven Vinicius. Puede que el hype sea exagerado con el brasileño, pero sí es de agradecer que dentro de la plantilla blanca parece el único jugador con capacidad e intención de desborde, así que más allá de lo bueno que vaya a ser, que yo todavía no voy a evaluar su potencial, ya supone un soplo de aire fresco dentro del conjunto blanco.
Así que un equipo que estaba en una crisis infinita, a lomos de Karim y Vinicius parece agarrarse a su competición fetiche. Ha sido resonar a la sintonía de la Champions y de repente lo lejos la sintonía de la Champions y de repente nos topamos con unas versiones muy mejoradas de Ramos, de Modric o de Casemiro. Y una intensidad y energía en sus partidos que no se le habían visto en todo el año. ¿Le va a dar para competir la orejona? Pues es difícil, porque no da la impresión que Solari vaya a ser un plus desde la plantilla, y basta saber si solo con lo construido le da para competir contra los mejores de Europa, pero sabemos lo que es el Real Madrid en Europa, el respeto que suscita y como se transforma en los momentos importantes y esa capacidad casi inaudita de campeonar aún siendo un desastre en su liga Nacional, pues no sabe uno que esperar.
Ya estamos acostumbrados a que los rivales se achanten en cuanto se topan con Chanmartín y con la historia blanca delante. Que se lo digan al PSG el año pasado. Por eso quizás un rival como el Ajax, sin ser un coco, puede ser mas relevante que otros. Porque hace tiempo que el Ajax no tenía un grupo de Jovenes Aunque Sobradamente Preparados, que caracteriza al conjunto holandés. Y si consiguen quitarse los pájaros de la cabeza y que no le tiemblen las piernas, es decir si saben jugar con desparpajo pueden tener su chance. Porque futbolísticamente jugadores como DeLight pueden llegar a consagrarse. Y sobre todo hay muchas ganas de evaluar a FRenkie de Jong, fichaje culé para los próximos años y llamado a ser pieza clave en el centro del campo europeo de la próxima década. Por supuesto la clásica endeblez de los conjuntos holandeses debería ser castigada por los madridistas, pero sí es cierto que aquí se va a ver las carencias que deja la baja de Cristiano Ronaldo.
CR7 tomó la valiente decisión de salir de su zona de confort este verano y esto cambió el panorama europeo al instante. Porque además de romper el matrimonio más contundente que ha visto la Champions League recala en uno de los aspirantes más y mejor preparados. No se entienda esto como que Cristiano elige la solución fácil. Más bien al contrario, se marca un nivel de exigencia altísimo. Todo lo que no sea campeonar con los bianconeri va a parecer un paso atrás para la leyenda portuguesa. Pero hay que decir que los de Allegri pareces preparados para el reto. Ya llevan muchos años haciendo las cosas bien o muy bien, y parecen el equipo mejor preparado en Europa para afrontar el reto. Porque evidentemente no estamos hablando solo de Cristiano, que ya de por sí es un argumento potente, es que el esqueleto que ha ido construyendo Allegri en su equipo es de nivel top. Excepto el sustituto de Buffon, que sí parece quedarse un poco corto, afrontar los grandes envites con un Bonucci, Chiellini, Pjanic, Dybala, Cristiano está a la altura de muy pocos equipos en el mundo. E insistimos en lo buen entrenador que es Allegri y lo poco que se le reconoce. Parecía que la llegada de CR7 podría ser complicada y le ha encontrado su rol perfecto, con el gladiador Mandzukic haciendo el trabajo sucio, potenciando figuras como Cancelo, Matuidi o Alex Sandro, dando entrada a apuestas como Betancur o Bernadeschi. En serio, es difícil encontrarle fisura a un equipo solidísimo y que solo necesitaba a Cr7 para llevar todo su dominio en el Calcio hacia cotas europeas.
Parece claro que desde mi subjetividad veo al equipo de Turín el más y mejor preparado, pero dicho eso la eliminatoria de octavos no puede ser más peligrosa. De hecho eran mis dos favoritos para llegar a la final. El Atlético de Madrid volvió a dormirse en los laureles y su paso como segundo de grupo les deja en una posición bastante complicada, al enfrentarse al coco del bombo. Ojo, que yo considere a la Juventus favorita no significa que no le dé chance a los de Simeone. Después de todo desde 2014 solo el Real Madrid ha sido capaz de apearlo en eliminatorias, dato bastante contundente. Así de duro van a vender su piel los colchoneros, que para más inri tienen la final en el Wanda metropolitano aguardando. Pero sí es cierto que el Atlético de Simeone necesita un background para seguir compitiendo. De hecho es algo que parece que hasta el propio Simeone lo cree, porque invierte en jugadores diferentes a los de su juego reactivo, aunque al final termina compitiendo de la misma manera. Es un hecho que la base del Cholo es su potencia defensiva. Cuando Courtois, Godin y Miranda fueron los mejores del mundo el Atleti se convirtió en infranqueable y daba sentido su estilo de juego. Saber que no iban a marcar y que un islote como Diego Costa o una jugada a balón parado le darían el gol de la victoria. Pero este sistema ya se cayó. LA defensa rojiblanca ya no es ni por asomo inaccesible. Es meritoria, pero este Godín y acompañantes no son los de antaño y donde sí mantienen la calidad es en la figura del cancerbero, con un Oblak que se le puede considerar como el mejor del mundo. Lo cual es ya de por sí clarividente: si juegas a defender, pero necesitas milagros del mejor portero del mundo continuamente es porque tu defensa no es tan buena.
Insisto que parece que Simeone lo sabe y que pretende dar una vuelta de tuerca a su plan. El fichaje de Rodri es significativo, porque es un jugador para controlar partidos desde el mediocampo, fichar a Lemar, darle cancha a Koke o Correa… el Atlético quiere atacar de manera más conjunta y mandar en los partidos para acercar a Griezman al área… pero existe esa dicotomía, en que atacando quieren mandar y defendiendo quieren quedarse en el área. Yo creo que el Atleti tendría que dar el paso de defender “a lo Gimenez” en lugar de “al o Godín” es decir, tener una defensa agresiva, con Lucas Hernandez y Gimenez comiendo espacios en lugar de encerrarse. Que sigue siendo cholismo, pero más activo. La sensación es que sin el diego Costa 2014 (el de este año no lo es seguro, y Morata es un Costa de Hacendado) jugando a quedarse en el área la manta se le queda corta, en especial contra una Juventus que defensivamente va a ser un armazón y que tiene al jugador que te vacuna por pocas oportunidades que tenga.
EL Atlético por ser la final en su casa, la Juventus por ser la eterna aspirante y el Barça porque se ha autoimpuesto ganarla este año. YA lo dijo Messi en el inicio de campaña y sí parece que hay cierta obsesión después de los últimos fracasos del equipo en Europa. El Barcelona es un equipo bipolar. Mientras en la Liga Nacional parece que le sobra y le basta para pasearse una vez más, pero sí existe la sensación que el equipo se queda algo corto en Europa. Parece ridículo cuando hablamos de los dos últimos bota de oro, pero sí da la sensación que Suarez ante la exigencia top ha dejado de desear en varias ocasiones. ¿Cuánto hace que no marca en Champions fuera de casa? Messi ya sabemos que es otro nivel. Nivel histórico y todo eso, pero sí que encontrarse solo y aislado ante la máxima exigencia es un peso excesivo. Para subsanar esto el Barça ha hecho un esfuerzo para rodearle de talento y sobre todo contundencia, y le ha salido cara y cruz. Por un lado Coutinho, el fichaje más claro del club, ya podemos decir que ha salido rana. Llegó y la gente le quería como el sustituto de Iniesta, cuando es un jugador que no sirve para mejorar la circulación de balón ni el ataque posicional. Es algo que no tiene, solo tiene gol, y mermado de confianza hasta eso se le está cayendo, convirtiéndose en un bluff importante. Por el lado positivo hay que rescatar a Dembelé que después de un año complicado de inicio ha explotado como lo que es, un tremendo jugador con espacios y que está resultando tremendamente resolutivo. Parecía que su afición por arriesgar en exceso sería contracultural en el Barcelona, pero ha respondido con números a nivel superlativo. Hoy por hoy es imprescindible para este equipo. Son las piernas que necesita los dos treintañeros que le acompañan para llegar al área descansados.
El primer round del Barça parece poco competitivo. EL Olimpique de Lyon es un equipito gracioso y juvenil, pero no parece que vaya a ser el Mónaco de otros años, por más que tenga jugadores significativos que acabarán en grandes de Europa, como ´¡doumbele o Aouar, y que le pueden hacer peligrar con energía al centro del campo culé, que Depay vuelva a parecer el de Holanda más que el de Manchester… pero que una fragilidad y una inocencia defensiva que hace que los octavos tenga que ser su listón máximo.
EL repoker de los últimos años lo completaba el gigante bávaro, pero es verdad que el Bayern de Munich parece difícil de apostar este año. Su temporada es un calco de la del Madrid. Después de perder a su referente en el banquillo, ha apostado por algún técnico heterodoxo para su historia y le ha salido más bien rana, porque Nico Kovac ha perdido todo el crédito en muy poco tiempo. Y es que es difícil sobreponerse a los problemas endémicos que tiene el equipo. Ofensivamente sus jugadores ya parecen haberlo dado todo. Robben, Ribery y Muller están ya en su cuesta abajo, e incluso Lewandoski, que será muy buen goleador, pero se demuestra cortito en autosuficiencia para los grandes envites. Pero lo más dramático es la parte de atrás. Hummels y Boateng siempre me han parecido una pareja limitada, sobre todo para defender grandes espacios, pero lo de este año es terrible. La transición defensiva del Bayern directamente no existe. Ayudado también porque no acaban de encontrar el mediocentro que se necesitaba. Y en esta dinámica negativa la regeneración nunca termina de llegar. Sea por lesiones, Coman o Thiago, mala dinámica, Goretzka, o por mal rendimiento, James, al final en Munich se sigue dependiendo de Robben, Ribery y la vieja guardia. Y ya va para diez años.
Y la verdad, uno puede aspirar a que como en el caso del Madrid lo de Kovac se enganchen al oir la música de la Champions, pero no les podía tocar peor rival que el Liverpool de Klopp. Como decíamos antes se enfrentan la peor transición defensiva de la élite, con la mejor transición ofensiva, así que el partido parece en mano del Firmino, Mané y Salh campando a sus anchas. Jurgen ha demostrado que lo del año pasado era de verdad, y ha creado un equipo ultacompetitivo con sus armas de siempre. Transiciones de vértigo, con ese punto de pausa que le da un Firmino que es menos que el año pasado y un Salah que, sin ser tan exuberante como el año pasado, sigue rindiendo como uno de los mejores jugadores del mundo. EL salto competitivo lo han dado de verdad en la parte de atrás, porque era vox populi que el Liverpool era una ruleta rusa que tenía que meter cinco porque a él le metían dos seguro. Con la llegada de Alisson por el vilipendiado Karius ya se ha ganado empaque, pero el verdadero plus lo ha supuesto el central Virgil Van Dijk, que parece un Sergio Ramos jovenzuelo por la hegemonía que demuestra en su posición. EL Liverpool parece un proyecto de verdad para luchar por esta Champions.
Mas allá de los clásicos de cada año, ahí están los nuevos ricos queriendo hacerse hueco importante en Europa. Y además de con dinero lo hacen con sus figuras importantes. El PSG espera que la apuesta por Neymar/Mbappé saque sus frutos después del batacazo que supuso el año pasado, y que se llevó con razón a Emery por delante. Tuchel buscó ideas nuevas, aunque es raro para un entrenador tan tocón lo escaso que resulta su juego del campo. El movimiento clave es sacar a Ney de la banda izquierda y darle la mediapunta. Desde ahí tiene que tener mas presencia y preponderancia en el partido, y el brasileño estaba respondiendo. Sí, ya sabemos que la ligue one no es prueba de nivel, pero ante un exigente grupo de clasificación Neymar se echó el equipo a las espaldas y dotó de su superioridad técnica, su acierto y su descaro a todo el ataque parisino. Para eso se había ido Neymar del PSG, para liderar un equipo potencialmente campeón de Europa. Pero ay, resulta que igual que el año pasado ha caído lesionado en el peor momento posible. Asi que todo el esqueleto de Tuchel se ve tambaleado. No será por jugadores porque la dupla CAvani Mbappé sigue siendo mortífera y jugadorazos como Di Maria, Draxler o Verrati deberían rellenar el hueco del brasileño, pero es innegable que este equipo estaba construyéndose en base a todo lo que hacía Neymar y esta baja no se puede minimizar.
Como cambia la tortilla porque cuando tocó la eliminatoria, el favoritismo era evidente, con un Neymar pletórico y un Manchester United desahuciado, pero resulta que nada le ha ido mejor que la destitución de Mourinho. Era evidente que el matrimonio Mou ManU estaba roto y que era absurdo intentar estirar mas, porque el técnico portugués no estaba siendo ninguna plusvalía para su plantilla. Mas bien al contrario. La sensación es que muchos jugadores no iban a rendir en sus máximos con él en el banco. Y fue llegar al banquillo Solksjaer y de repente todo cambió. Un juego alegre y dinámico como no han tenido en Old TRafford en años y una apuesta por el talento por encima de cualquier otra cosa. Y evidentemente los resultados. Para el técnico noruego recuperar al mejor Paul Pogba era innegociable, y el francés responde como lo que es. Porque no hay que buscarle que te sea un gestor del centro del campo, ni una fuerza de la naturaleza. Hay que darle libertad para que se asome en la frontal del área y deje su sello. Jugador que no parece que será dominante y hegemónico como apuntaba, pero que en detalles de calidad sí se le puede considerar top. Tampoco engañemos a la gente, porque a peso la calidad del Manchester sigue siendo justita. Mata, Lingaard, o este Alexis Sanchez flojito no parecen razones de peso para competir la orejona. Incluso la explosión de Rashford arriba, que ha sentado a Lukaku parece quedarse cortita. La ilusión y la dinámica positiva le sitúa con chance en la eliminatoria, pero es verdad que los parisinos deberían seguir siendo favoritos.
El otro gran outsider es el Manchester City y Guardiola su principal aladid. Como es costumbre nada que reprobar al mejor entrenador del mundo, aunque los resultados no sean incuestionables: su puntaje en las ligas nacionales sigue siendo bárbaro, pero el Liverpool le mantiene este año el órdago de llegar a más de los cien puntos. Y la exigencia abismal hacia Guardiola hace mirar con escepticismo sus participaciones europeas postMessi. Cosa que debería parecer absurda, porque ya sabemos que el City antes de Guardiola en Europa no tenía más que dinero. El libreto del catalán ya lo conocemos: inventiva táctica, brillantez a través de la posesión y juego en el campo contrario continuamente. Ha sacado lo mejor de jugadores sospechosos anteriormente como Agüero, el exquisito Silva o Sterling. Sí que es verdad que ha tenido la notable baja de Kevin De Bruyne que supone un plus de determinación en gol y último pase que en ocasiones se le ha visto un poco falto, y que el gran talón de Aquiles del equipo, la transición defensiva no parece haberse solucionado del todo. Sus centrales, el año pasado Otamendi y Kompany, éste Laporte y Stones, parecen demasiado blanditos y la figura de Fernandinho por delante sigue siendo la más controvertida, pues no parece sumarse al talento técnico de los de delante, ni aporta la contundencia de un mediocentro clásico. Habrá que ver si no tocará pagar peaje cuando llegue la máxima exigencia como le pasó el año pasado con el temido contragolpe del Liverpool.
Máxima exigencia que desde luego no va a ser este SChalke 04, equipo que suele ser el clásico equipo alemán fuera de los dos gigantes: Un juego agresivo marcado por una presión arriba que le dé frutos, pero que incide en una exigencia para sus defensas que difícilmente puede ser sostenible. Y una defensa que parezca una jaula de grillos es un caramelito para que el temple de jugadores cerebrales como Silva o Agüero se peguen un festín
EN el resto de eliminatorias cuesta imaginar un campeón de Europa en ellas, pero no por eso no tienen interés en especial la del Dortmund contra el Tottenham siendo dos outsiders que están de moda. Por mucho que elogio el trabajo de Pochettino como el que más, sí que es verdad que los Spurs se me hacen un poco cuesta arriba, porque tienen un espíritu de losers que les persigue. También parecen un poco estancado y si hace dos años Eriksen, Lamela o Delle Alli parecían que estaban para todo ahora se confirma que el hombre diferencial es Harry Kane, que ejerce de mejor nueve del momento, pareciendo Falcao en el área y Benzema fuera de él, y que sirve para potenciar a toda la línea que viene por detrás suyo. Pero resulta que para esta eliminatoria el nueve londinense está lesionado y no puede haber peor noticia para Pochettino. Además ya sabemos el típico problema endémico de los equipos ingleses saliendo en Europa. Quizás en eso es lo único que puede ser bueno que les haya tocado el Dortmund, que tiene más ritmo Premier que otra cosa. Es una delicia ver jugar de nuevo al Dortmund, que con Favre ha conseguido parecerse al Dortmund de Klopp. Equipo muy abierto, con un juego intensísimo por las bandas, ojo ese Sancho, llamado a recalar en un grande, y recuperando a Marco Reus, que lo dábamos por perdido por tanta lesión, y que si antes era una maravilla en recorrido ahora se ha especializado en la definición. Un equipo de transiciones bien trabajado siempre es digno de ver, aunque la eliminatoria puede que la gane quien mejor defienda, y ninguno de los equipos es experto en la materia, la verdad.
Para finalizar el Oporto Roma es la eliminatoria menos interesante, y así veremos un cuartofinalista que será una perita en dulce. O no, que ya vimos lo que hizo la Roma el año pasado y que aspira a repetir, con un Dzeko que está estelar, y que es un delantero diferencial. SU duelo contra el tal Militao, que aspira a ser el nuevo Pepe del equipo, pasa por ser lo mas rescatable de la eliminatoria más floja de esos buenos octavos