Los que siguen este blog saben de sobra que Cristopher Nolan se ha ganado de sobra el status de preeminente en la industria cinéfila. Son ya 20 años de carrera y más de una decena de película a sus espaldas para saber si estas in o out con el director inglés, que desata pasiones y detractores por donde pasa. Y yo me posiciono sin aristas con los primeros. Sé, conozco y en ocasiones comparto varias de las debilidades que se le atribuyen al cine de Nolan: que si es demasiado explicativo, que tenemos que aguantar sus nolanadas habituales… pero me da igual. Sus historias complejas, su claridad narrativa, su poderoso ritmo narrativo me hacen un nolanista de pro. Por más que la gente esté esperando que se estrelle desde hace tiempo yo termino comprando toda historia que me cuente, ya sea duelo entre magos, trilogía dcianas, viajes interestelares o retiradas bélicas. Se lo he comprado todo. Hasta Tenet.
Si profundizamos un poco en la carrera de Nolan se puede decir que Tenet bien puede ser el colofón de la misma. ¿Por qué? Porque está bastante claro que una de las marcas de fábrica del director es jugar con el tiempo. Ya sea a nivel narrativo, como la construcción de la narración en el Truco Final, Dunquerke o Batman Begins, o a nivel argumentativo, que se deja caer en elementos importantes de Interstellar, Origen o aquel Memento con el que se dio a conocer y nos explotó la cabeza a más de uno. Y creo que Tenet tiene bastante de Memento en su concepción. Mostrar una narración subjetiva de los viajes en el tiempo y hacer una película desordenada en base a eso es uno de los juguetes preferidos de Nolan. Aunque puede que esta vez se le haya pasado de la raya.
Yo siempre defiendo a Nolan cuando lo acusan de ser un director confuso. Y es mentira. Es un director con ideas complicadas, complejas, pero que luego tiene una enorme claridad a la hora de exponerlas. Recuerdo cuando todo el mundo se quejaba de no entender nada en Origen, cuando yo la defendía precisamente que con un mínimo de atención a las pautas que te ofrecía el propio Nolan era muy sencillo seguir la trama. Se da la paradoja que los mismos que critican a Nolan de ofrecer argumentos demasiado complejos se quejan de que sobreexplica todo en sus películas para que los espectadores no se pierdan. Y la jugada en Tenet viene a ser la misma: Un entramado complejísimo de entender, incluso de concebir, pero que se toma su tiempo para explicarte la diferencia de entropía de los objetos y cómo actúan si están invertidos o no. Y aunque te puede explotar la cabeza si quieres profundizar en lo que nos cuenta y que la misma película te subraya explícitamente en varias ocasiones el “no intentes comprenderlo” la base para entender qué pasa es cristalina (otra cosa es cuestionarnos el como pasa o las consecuencias del mismo) En definitiva Nolan lo vuelve a hacer, pienso que la sinopsis de la película puede seguirse sin el esfuerzo que parece algunos quieren recalcar, tanto en el ámbito positivo, como negativo.
Pero hete aquí, que si limpiamos toda la parafernalia que acompaña al argumento de Tenet, y que es lo que más está moviendo hilos, el armazón de la misma a lo mejor no es para tanto. Sinceramente la sinopsis de la película no deja de ser una película de viajes en el tiempo la mar de convencional: un malo de opereta que quiere destruir el mundo tiene la posibilidad de viajar atrás en el tiempo una vez que recupera nueve piezas para recomponer el mcguffin con el que acabará con el planeta, y los héroes harán lo mismo para detenerlo a tiempo. De verdad, esto es la película. Fuera de la inmensa paja que tiene la primera hora de la que luego hablaré, fuera de las escenas hipermolonas con los personajes invertidos, eso es lo que pasa en la película. Y lo siento, pero a mí se me queda corto. En la constante comparación con Origen (creo que son las dos pelis de acción de Nolan, tal como el las concibe) la historia que acompaña al personaje de Leonardo di Caprio, lo que debían conseguir en el sueño de Cillian Murphy… era muchísimo más interesante que todo lo que pasa en las dos horas y media de esta cinta.
Otro déficit que tiene la película son los personajes, con los que no mantienes ni un punto de empatía en toda la película. Sí, los acompañas y salvan el mundo y todo bien, pero es que no te pueden importar menos. ¿Qué empatía vas a sentir con el protagonista si ni siquiera le dan nombre en todo el film? Mientras que en Interstellar las motivaciones de los protagonistas sirven como motor de la historia aquí pasa justo lo contrario. Los actores están por estar. EL protagonista apenas tiene que mostrar nada más que palmito para lucir trajes y poco más. Algo más chisposo resulta el personaje de Neil, con el controvertido Robert Pattison, que sí tiene el personaje más carismático de la película. El lado dramático tendría que venir por la parte del villano y su familia, pero la historia de la mujer atrapada en ese matrimonio da poco para lucirse, más allá del lánguido sufrimiento. Y el tema del villano es que no puede ser más simple. Oscila entre ser malo. Ser muy malo, o ser malo hasta cargarse el mundo. Y sí, Kenneth Brannagh lo hace bien y puede llegar a dar miedo cuando se pone intenso, pero que su personaje es tan aburrido que nos da igual.
Pues parece que todo está mal. Y no es eso. Porque vuelve el espectacular pulso narrativo de Nolan para darnos un espectáculo de altísima intensidad. La película es un non stop que te tiene atado a la butaca en todo momento. Y no debería porque una vez piensas en ella y tiene apenas cuatro escenas de acción, pero consigues que estés atento a como avanza la trama aunque esta no tenga mucho sentido o interés. Una vez reflexionas en la película te das cuenta que la escena de la ópera es un opening que no tiene transcendencia en la trama, que vas a pasarte una hora con el protagonista yendo de personaje a personaje hasta llegar a donde te quiere llevar (que si Martin Donovan, que si la científica, que si Robert Pattison, que si la mujer india, que si Michael Caine, que si la mujer de Sator… una hora de película para que se presente delante del malo y le diga que sabe quién es) o se construye toda una trama de un cuadro falsificado y de un pintor español que no sirve para nada. Pero esto también es marca Nolan. Te mete relleno en sus películas a lo bestia (Las tormentas de polvo de Interstellar, los mafiosos chinos de The Dark Knight) pero te lo cuenta de manera tan solemne que centra todo nuestro interés como si fuese la trama principal.
Y lo consigue porque es un director imperial. El inicio del asalto a la opera de Kiev está mostrado con una habilidad pasmosa. Siendo contundente, realista pero sin perder espectacular. Podría pertenecer a cualquier entrega de Mission Imposible, incluso su manera d empezar con una escena de acción ajena a la trama pues nos retrotae a sus películas de Batman. Pero está tan bien montada, enterándote de todo lo que pasa en la misma, siendo adrenalítica sin ser acelerada que es un disfrute para los sentidos. Igual pasa con la escena tan espectacular de la autopista. Podría dar a muchas fantasmadas el asalto al camión, pero la idea es ingeniosa y está rodada de manera que vemos la dificultad y espectacularidad de la misma sin perder la base realista. Como siempre digo es un prestidigitador que lleva tu mirada hacia donde él quiere. Te mola la escena de acción en el aeropuerto de Oslo (aunque explotar un avión real es una sobrada sin sentido) y no nos paramos a pensar qué sentido tiene que precisamente allí haya un torno temporal, o toda la trama del dibujo de Goya que es un añadido sin interés.
Luego entramos ya en el terreno de las paradojas temporales, y ahí sí te puede explotar la cabeza de verdad (no recomiendo hacer un recorrido mental del viaje de Sator en la película si no quieres acabar con dolor de cabeza), aunque varias están muy subrayadas si estás un poco atento, como la misteriosa mujer que salta del barco, el salvador de la primera escena o la lucha contra su propio doble. La naturaleza de estos viajes en el tiempo, en que el viajero tiene hace el viaje de manera no instantánea, si no real pues te da para darle muchas vueltas a lo que hacen los personajes, aunque a la postre no esté tan explotado como pueda parecer. Realmente hasta pasada hora y pico de película no se hace la primera inversión, con el protagonista salvando a Cat, retrocediendo en la autopista y acabando luchando consigo mismo en el aeropuerto. Y la última es la escena final, la que debería ser el summun total de la misma, pero donde creo que Nolan derrapa totalmente, quiera abarcar demasiado y termina siendo un guirigay temporal que ya no es que sea difícil de seguir, es que termina por hacerte desconectar de lo que pasa. Y seguro que el sacrificio que hace (¿hará?) Neil en la misma es importante y dramático, pero yo reconozco que había un momento que no podía seguir a los personajes antes amenazas directas, invertidas y todo lo demás. El amigo Cris aquí sí abarcó demasiado.
Y bueno, creo que ya ha quedado claro mi posición. Por supuesto una película pse de Nolan es mejor que una buena de casi cualquier otro director. Como ejemplo de película “a lo James Bond” Tenet le pasa la mano por la cara a casi cualquiera, y tiene varias escenacas por doquier. Y los aspectos técnicos de dirección, de música, de fotografía, pues roza el sobresaliente como suele. Pero dicho todo lo bueno a mí la primera película de Nolan que me ha dejado a deber. Un gran espectáculo visual y mucha parafernalia que le rodea para cubrir una película muy simple en su esencia, con personajes nada memorables y que pretende darle un halo de complejidad cuando lo que más aporta es confusión.