viernes, agosto 13

SI PUDIERA GUARDAR EL TIEMPO EN UNA BOTELLITA

Voy a dejar las cartas boca arriba desde el principio: Loki se ha aupado con mérito propio como el producto audovisual de Marvel Studios que más me ha decepcionado. Así, sin paños calientes. Viene esto también dado, como es usual, por las malditas expectativas pues cuando anunciaron los proyectos MArvel en Disney + la serie de Loki estaba marcada con letras de oro: un personaje que había resultado muy bien trasladado a la gran pantalla, un actor que había hecho suyo el personaje desde el principio, y una historia abocada a viajes temporales que podrían dar muchísimo juego. Todas las piezas estaban puestas para que la serie del hijo de odin se elevase sobre todas las demás. Así el golpe ha sido más fuerte.

Ahora podríamos hablar a posteriori y decir que nos podíamos oler la caída, porque puedes hacer mil historias con el Loki dios Asgardiano, asi que meterlo en el berenjenal de la AVT pues a lo mejor no venía mucho a cuento. Esto es fácil decirlo ahora, pero cuando nos imaginábamos a Loki como viajero temporal pues nos parecía que podrían salir historias sublimes.

  La Agencia de Variación Temporal si que se creó en Thor, pero Simonson la desarrolló por completo en su celebérrrima etapa de los Cuatro Fantásticos. Sabiendo la locura que empezaba a ser la cronología de Marvel el cachondo de Simonson ideó una burocracia temporal muy funcionarial, y trayéndose a Mark Gruenwald como ese Mobius que asegura la continudad espaciotemporal, pues es un puntazo. Por no hablar que la historia acaba con una acción mastodóntica estilo Simonson que te deja babeando, claro.

Así que la serie empieza marcando el camino que quieren seguir. Recogiendo a Loki de su última aparición en Endgame enseguida la AVT hace acto de aparición y coge preso al protagonista. Obviaremos por el bien de la serie que apresen a Loki por hacer un salto temporal cuando los Vengadores están haciendo a la vez el robo en el tiempo para salvar a medio universo… en fin. Y de ahí a la entrada de Mobius con un  inspirado Owen Wilson y la recreación de la AVT. Es cierto que el aspecto de la Agencia es demasiado gris, demasiado burocratizado, demasiado aburrido, pero está convenientemente buscado para dar ese aire ministerial. Esto y toda una exposición de cómo funciona la línea temporal, de los Guardianes del tiempo y sus agentes, y la amenaza de un terrorista temporal que tiene en jaque a la Agencia es una carta de presentación sin fisuras. Bueno, pondremos una: Loki ya aparece aquí un poco deslucido, sin mostrar el ansia de poder que le caracteriza ni sus jugadas cicateras habituales. Parece demasiado dispuesto a cooperar, en aras de esperar un momento para usurpar el poder, esperamos.

Si el primer capítulo dejaba la serie en un buen punto de arranque, en el segundo no acaba de despegar. Porque podemos centrar  los déficits del piloto en una puesta de escena sosa, pero consistente con lo que nos muestra, y una escasez de acción y sobreexplicación, también consistente con el camino de la serie, pero es que el segundo capítulo no mejora nada de esto. La AVT sigue pareciendo sosa, fría y sin ningún tipo de gracia. De hecho es que encima visten a Loki con uno de esos trajes aburridos de la Avt, con lo que le empiezan a bajar el carismómetro por momentos. Y en cuanto a la acción más de lo mismo. Uno piensa en la multitud de oportunidades que daba el planteamiento de la serie y se le hace la boca agua. Aquí no se aprovecha absolutamente nada. Puedes tener a Loki saltando en el tiempo por toda la historia desfaciendo entuertos (un poco como harían en el Ministerio del tiempo) lo que te da unas oportunidades espectaculares. En lugar de eso, lo tienes encerrado en una oficina, amenazado por una poli con una porra y hablando con el que ahora se supone es su amigo, sin saber muy bien por qué.  Y en el único momento, la única idea potable que rescata Loki (que la Variante que buscan se esconde en los cataclismos), suspenden categóricamente con esa recreación de Pompeya que sin exagerar demasiado la podía hacer yo en mi casa.

SI ves que ya estamos levantando la ceja escéptica espérate a que aparezca el personaje de Sylvie. Efectivamente localizan a la variante que buscan, que es una versión alternativa de Loki, en este caso femenina, y el Dios del engaño se va con él. Aquí la serie deja de ser de Loki. Es más importante esta Sylvie, que odia sin conocer el motivo a la AVT, y que nos debe molar mucho, porque la mejor manera para conseguir eso es arrastrar por el fango al protagonisa. Así pues está el bueno de Loki siendo un mindundi durante toda su serie. En un espacio desubicado, siempre a verlas venir, no tiene ningún momento de ingenio, de astucia artera para lucir al personaje. Más bien al contrario. Tanto la Avt como Sylvie saben siempre más que él, así que si no puedes tener a un Loki astuto ¿Qué tienes? Pero no le basta con eso. Encima lo tienen que mostrar incluso débil físicamente, lo que es una locura siendo un Dios Asgardiano  e hijo de gigantes de hielo (y cuando le conviene saca poderes enormes de la palma de la mano). Pero es más divertido tener a Loki aporreado y temeroso que otra cosa. O sea, en vez de un tipo artero tenemos a un tipo medio noble, en vez de a un manipulador tenemos a un manipulado que no se entera de qué va la vaina, y en vez de tener a un Dios poderoso tenemos a alguien que sirve para barrer el suelo. Que desperdicio de personaje. Es que ni el mismo Hiddleston, que me parece un actorazo pasa sin pena de gloria. Pero es que no tiene nada que rascar.

¿Y a cambio de qué? Porque esto debería servir para que nos pongamos en la banda de Sylvie, pero para mí es un peñazo de personaje, que está enfadada pero sin saber muy bien por qué, que puede contra toda la AVT ella sola mientras el otro Loki les tiene miedo a sus porras, y que parece que tiene que ser amenazante, poderosa, pero más bien porque lo dice el guion que por otra cosa. A mí al menos no me lo demuestra en ningún momento. Menos cuando tiene escenas de acción, que lo siento, cantan mucho y no tienen ningún brillo. Viniendo de Falcon and The Winter Soldier, donde brillaban con luz propia es otro clavo en el ataúd de la serie. Porque se cargan el interés en Loki, no consiguen elevar el interés en su partenaire femenina, y ni les interesan mostrar interés en la AVT, descafeinada desde que Sylvie se apodera de la serie, y que pinta ya poco o nada, con perlitas como un personaje llamado Ravonna, o descubrimientos pretendidamentes impactantes como la realidad de los Guardianes del tiempo (que ya no le interesaban a nadie) la supuesta muerte de Mobius, o la escena postcreditos donde se presentan Lokis alternativos.

El quinto capítulos debería ser un caramelito para los fans y para los guionistas. Dejarse llevar ante la presentación de Lokis alternativos, ideas locas y posibilidad de hacer historias épicas y míticas (vamos, lo que tendría que haber sido una serie de Loki y  lo que tendría que haber sido una serie de Loki a lo Doctor Who) Pero en honor de la verdad es un sinsentido. O sea, no tiene ningún sentido que cuando matan a alguien en la AVT no los matan, si no que lo mandan “al fin de los tiempos” ¿Y no sería más eficiente matarlos de verdad? ¿Hay alguna razón para que no lo hagan?  Luego los Lokis alternativos pues tienen su gracia, con Richard E. Grant vestido con el traje clásico, el Loki aligátor que va a ser recurrente en muchos memes… pero que es una fumada de los guionistas y punto.

 Y para lo único que sirve es para demostrar que todos los Lokis que aparezcan, por poco que duren son más molones que el Loki que estamos siguiendo y que su contrapartida romántica. Me paro un momento, porque que Loki tenga un romance con una versión de sí mismo es un poco onanista como poco. Pero vale, compro que Loki esté tan pagado de sí mismo que solo él mismo pueda ser su interés amoroso. ¡Pero es que eso no es lo que hemos visto aquí! En esta puñetera serie no nos enseñan un Loki narcisista y ególatra, con lo que si ellos mismos niegan la naturaleza de sus personajes, que se comporten como rezaría  dicha naturaleza no deja de ser un contrasentido.

El final de este quinto capítulo va a ser el más rockanrollero de toda la serie, con el monstruo destruyeuniversos que aparece por allí, que ya de por sí es un recurso de guion flojito, pero más lo es sacarse de la manga el poder encantador de Sylvie para poder salir de allí en el momento preciso. Pues sí, momento que se supone muy épico, pero que si ves que pasan las cosas porque a los guionistas les ha salido de dudosos sitios, pues como que no.

Y llegamos al último capítulo. El esperado clímax de la serie. O No. Porque de climax va a tener poco. Ya que toda la Avt ha sido más soso que el arroz blanco, el desenlace no va a ser diferente. Van a ser tres personajes en un despacho. No estoy exagerando, esa es la puesta en escena. Ya no debería sorprendernos a estas alturas, cuando la única idea imaginativa de toda la serie ha sido un minutero/galleta maría que habla. Y cuantas veces por acabar con fuegos artificiales han tirado por un final bastante pocho. No como aquí, que sin fuegos artificiales han conseguido un final muy pocho.

Llega la gran revelación del capítulo, el hombre detrás de la cortina y el personaje que estábamos esperando todos. Déjame hacer un ejercicio de ignorancia, ponerme en la piel de quien no ha leído un cómic en su vida y descubrirá que, efectivamente, no había unos grandes seres controlando las líneas temporales, si no que había un señor en su despacho controlando las líneas temporales. Pues vale, diría yo en ese caso. Si esa era la gran revelación, y solo nos sirve para volver a reexplicarnos por tercera vez como funcionan las líneas temporales y los multiversos… Que sí, que ya sabía cómo funciona el multiverso desde el mundo oscuro, que ya me has explicado las líneas temporales tú, y Mobius, y RAvonna, y Mobius otra vez, y el Maestro en Endgame…. Que manía de sobreexposición que tiene esta serie.

Pero yo no soy ese tipo. Yo sé a qué se refieren cuando hablan del Conquistador. Así que aquí tenemos la aparición de Kang en el UCM. Y es jugártela mucho. De hecho cuando yo especulaba con la serie pensaba que abrir el melón del tiempo en el UCM era un poco arriesgado, porque no sacarías al personaje capital, que es Kang, en una serie. Pues me han callado la boca, sí. Pero no por eso es buena noticia. Porque este Kang no es Kang. Si me permiten el toque friki para mí es Inmortus, o sea el Kang hastiado de tanta guerra temporal, aunque entiendo que sea un melón que no hayan querido abrir.

Pero este Kang es un fantoche. De verdad, no hay donde cogerlo. Yendo de graciosete, haciendo que lo tiene controlado,  y llega un momento y no tiene nada controlado, y tirando de humor, poniendo caras, con la cabeza ida. Kang es un mequetrefe. Que sí, que ya sé que hay truco, que me vais a decir que este es solo uno de los Kangs que vamos a ver y a partir de la segunda temporada aparecerá algo más oscuro, duro y dramático. Pero yo hablo de lo que he visto y lo que he visto no lo compro para nada. Que puedes hacer el mismo personaje cansado, crepuscular y dotarle de una solemnidad y un aura de grandeza que le hará falta al personaje. Y cuidado, que su próxima aparición anunciada será en las cómicas Antman, y otra caracterización como ésta y al personaje ya no lo levantas.

Añadamos además que, después de la esperada pugna entre Loki y Sylvie, y la decisión de acabar con este Kang, la serie no tiene desenlace. Acaba con un cliffhanger y anunciando una segunda temporada, que abre  bastante posibilidades. Vale, si no voy a negar que estaré aquí en la segunda temporada también, y que quizás puedan enderezar el camino que han llevado hasta aquí. Pero sería bueno para ello cambiar los directores de la serie, dotarle de una espectacularidad y una épica que el tema necesita y que al menos en su factura visual es un suspenso absoluto, y sobre todo tendría que hacer un esfuerzo inconmensurable en recuperar a su personaje principal, al que has convertido en un mindundi aburrido dentro de una Agencia aburrida, con un conflicto aburrido y una resolución aburrida.  No es de extrañar que haya salido una serie aburridísima.