domingo, noviembre 28

ETERNALS

La fase cuatro de Marvel está siendo complicada de arrancar. Tras tocar techo con Infinity War y Endgame es difícil llevar la lógica destensión que viene ahora. Como no podía ser de otra manera los proyectos siguientes no buscan y por tanto no consiguen ese tremendo impacto. Se trata de películas menores dentro del organigrama del MCU, que pueden abrir otras posibilidades como Sangchi o Viuda Negra. Pero parece que el fandom se encuentra inevitablemente huérfano tras la despedida (por ahora) de los Vengadores. E imagino que muchos se han pensado que la película potente de esta cuarta fase, Eternals, venía para llenar ese vacío y traernos otro grupo superheróico que supliese a los Héroes más poderosos de la tierra. Craso error. 
  Los Eternos no están aquí para ser un buque insignia de Marvel. De hecho es que nunca lo han sido dentro de la compañía. Los Eternos fueron la gran creación de Jack Kirby en su segunda venida. Ya saben: tras la espantada a DC por no aguantar más tiempo los ninguneos de Stan Lee y la creación del Cuarto Mundo, al tiempo El Rey volvió al redil y dejó su impronta en Capitan América, en Pantera Negra y puso los cimientos a una nueva mitología creada de cero. Los Eternos no puede ser una historia más Kirby. Ancestrales extraterrestres divinos jugando a ser Dios (porque pueden) con la humanidad desde tiempos remotos. De la nada Kirby se ha creado un poderoso universo propio, con infinitas posibilidades. Quizás la menor de ellas era incluirlos en el Universo Marvel. Los eternos como mitología propia tenían un potencial infinito, pero como parte del engranaje del Universo Marvel su singularidad se ve mitigada entre tanto superhéroe y tanto ser cósmico. Por eso nunca han tenido un papel preponderante dentro de Marvel. Tras Kirby se ha tratado más como un grupo residual. Algun personaje acabó en los Vengadores y la colección con Gaiman y Romita hizo algo de ruido en su día, pero en general se ha tratado de un grupo con poco impacto en la historia de Marvel, más allá de los Celestiales, que tampoco han sabido ser tratados como debieran por muchos autores. 
  Esto es importante, porque los Eternos no vienen a ser el buque insignia de Marvel, porque nunca lo han sido. Que lo mismo se puede decir en su día de los Guardianes de la Galaxia y aquéllos fueron un pelotazo enorme. Pero las intenciones de las películas de James Gunn no tienen nada que ver con ésta. Es más, las diría totalmente opuestas: Si Marvel convirtió a Peter Quill y compañía en un grupo molón, chulo y con mucha guasa, en Eternos, de la mano de Chloe Zhao, tienen la película más dramática y sosegada de Marvel. 
  Porque esto es lo primero que quiero recalcar de Eternals: es una película con personalidad propia. Cuantas veces habremos hablado aquí de lo plano que resultan las películas Marvel. Que los directores de las mismas pueden ser perfectamente intercambiables y nadie lo notaría porque todo está contado de una manera similar. La plantilla Marvel que no solo incide en los guiones si no que todas las películas parecen tener los mismos patrones. Por eso destaco el trabajo de Zhao. No sé si haber conseguido un Óscar este mismo año ha tenido importancia en dejarla trabajar, pero es justo reconocerle que su película es diferente. Se narra a un ritmo pausado, lento si es necesario, se utiliza una fotografía muy oscura (en ocasiones incluso demasiado) y la paleta de colores es limitada, e incluso las escenas de acción tienen un tratamiento diferente. Hasta temas tabús como el factor inclusivo, personajes lgtbi, escenas de sexo o chistes con personajes de DC pululan por esta película sin que supongan un problema (no al menos a la gente normal, claro. Puede que esto haya cogido con el paso cambiado a más de uno, pero yo es algo que valoro enormemente. 
  Porque la manera que tiene Zhao de acercarse a la historia de los Eternos está relacionada por encima de todo con sus personajes. La película se puede describir como Grandilocuencia intimista. Toma palabreja. Pero si, me gusta la descripción porque está contando una historia enorme como pocas. Retratar la cosmogonía Kirby es una labor no para todo el mundo. Y aquí puedes criticar quizás que la película es sobreexpositiva. Lo es, pero como no serlo cuando tienes que explicar de cero la llegada de los Celestiales, la creación de Eternos y Desviantes, la implicación de los Eternos con la humanidad y el paso de milenios viéndolos prosperar. Ahí es nada. Sí que es cierto que hay cambios dentro del plan de Kirby que a mí no me gustan respecto al original. Ese Arishem que está en contacto continuamente con AJak guiándola en el plan establecido no es lo que yo contemplo (los Celestiales plantan sus semillas y son demasiado divinos como para estar continuamente pendiente de cada movimiento de sus creaciones) Pero lo importante es que con algunas desviaciones se llega al mismo punto final que Kirby, dejándonos alguna sorpresa inesperada por el camino. Así que aceptamos gustosos. 
  Pero como decía la clave en todo momento está en los personajes. Claro que es importante como los Eternos han estado guiando a la humanidad a dar los pasos para prosperar, y por supuesto el plan oculto de los Celestiales, pero lo vemos desde el prisma de cómo influya a los personajes y sus relaciones. Por eso es tan importante el ritmo lento de la película, para que nos cale las interacciones entre ellos. Es importante que sintamos la importancia del liderazgo de Ajak para notar su pérdida, la desidia de Druig ante la humanidad, la infelicidad de Duende, el apego de Phastos o la relación entre Sersi e Ikaris, para que nos golpee como un martillo la traición de éste último, verdadera e inesperada sorpresa de la cinta. Tampoco quiero vender que todo funciona a la perfeccion, pues tendremos que lidiar con Kingo como el secundario cómico de toda película Marvel (aunque no molesta tanto como se podía temer en un principio) y Thena que para mí ha sido el personaje más indefinido. Y eso que su relación con Gilgamesh y el sacrificio que tiene que hacer éste para cuidarla me parece muy potente, pero sí es verdad que para mí la enfermedad de Thena en que inesperadamente se vuelve contra los suyos parece un recurso de guion fácil más que otra cosa, para tener a Angelina Jolie haciendo posturas molonas casi siempre.  
  Siendo tan importante la personalidad de los personajes como retrato es evidente que necesitaba que actoralmente diesen la talla. Y ya puedo decir que sí, que todos ellos aportan a sus personajes consistencia y buen empaque. La frialdad y superioridad de Ikaris, las dudas de Sersi, la calidez humana de Phastos… ES cierto que al ser una película tan coral ningún personaje tiene demasiado tiempo material para exhibirse, pero todos tienen sus momentos para lucir en pantalla y se ha de reconocer buen trabajo al respecto.  
  Una pata donde es evidente que la película cojea es en los villanos. Estos desviantes no dejan de ser un amasijo de músculos sin cerebro que sirven como carne de cañón para enfrentamientos estándar. Es una decepción y sobre todo una oportunidad perdida, pues la apuesta de que ellos fuesen los verdaderos rebeldes desde siempre del plan de los celestiales hubiese encajado al 100% con el tono y la premisa de la película. Pero a cambio se coloca a Arishem como el villano en la sombra y se da la sorpresa de Ikaris como brazo ejecutor que le da más enjundia a las relaciones interpersonales que sigue siendo el punto neurálgico de la película. 
  Que parece que estamos dibujando una película excesivamente gafapasta y ni mucho menos vamos por allí, porque cuando la película tiene que ser espectacular y vibrante sabe estar a la altura. Las escenas del pasado lucen con fuerza, hay escenas de acción rodadas con mucho brío y se consiguen imágenes muy poderosas como cada vez que vuela Ikaris o el Celestial a medio revivir en el horizonte durante la escena final.  
  Sí habrá quien le eche en cara a Eternals su poca o nula conexión con el Universo Marvel. Ya digo que creo que alguno ha llegado a esta película esperando que éstos se conviertan en los nuevos Vengadores, y por ahí pues poco va a poder rescatar. Porque apenas algún comentario al chasquido de Thanos aparece como nexo de unión con el UMC. Yo la verdad es que lo encuentro positivo. Como dije un problema que tenía la serie de cómic es cuando tenía que interactuar con el resto de Marvel, y creo que los personajes de las películas correrán una suerte similar. De hecho, ya le pongo algunos peros a la escena postcréditos de la cinta. Sí que es cierto que tirar de los Titanes de Titán es la manera más obvia de ampliar el lore de la serie y ser fiel a la franquicia, pero en mi opinión cuantos menos únicos sean estos personajes menos especiales van a resultar.  
  Y vamos ya con las conclusiones. Soy consciente que se le está dando caña a esta película por encima de sus posibilidades y que pasa por ser la película Marvel con peor puntuación en las páginas cinéfilas de internet. Lo cual me parece bastante inaudito. Entiendo que es gente que esperaba ver una película de Marvel más, porque cuando le han ofrecido algo diferente, ya no digo ni mejor o peor, cuando le han ofrecido algo más sosegado, con un drama más intimista y una mitología ajena al Universo Marvel les ponen pegas por doquier. Pues yo no. Valoro mucho la intención de Marvel de abrir nuevas vías, de buscar películas que se salgan de los parámetros habituales, aunque suponga que como elemento dentro del organigrama Marvel deje dudas. Pero esto no tiene que ser óbice para alabar el trabajo de Clhoe Zhao y ofrecernos un espectáculo de más de dos horas que pueda ser digno de las creaciones de Kirby.

sábado, noviembre 13

¿QUE PASARIA SI CIUDADANOJAPS RESEÑASE OTRA SERIE MARVEL?

Vamos a seguir con el repaso de series Marvel que nos ha dado este año y la siguiente pasa por ser What if… traducida aquí como “¿Qué pasaría si…? Y trayendo a primera línea la colección clásica de cómics, en que se explicaban historias alternativas a los hechos del universo Marvel. La premisa es bien golosa y puede dar juego, aunque no sé si el Universo cinematográfico marvel tiene tanto bagaje como para dar suficientes historias alternativas y que no se incida en la repetición.  
  What if parece nacer con el sello de obra menor por ser una serie de animación. Parece que ha de jugar en ligas menores, pero la verdad es que el nivel de la animación que vamos a encontrar es tremebundo. Una calidad muy por encima de la media, con unos movimientos de cámara y animación 3D realmente espectaculares. Así que por ahí, no se le puede minusvalorar la serie. Sí va a tener en contra su evidente intrascendencia. A fin de cuentas, What if va a ser una serie de capítulos autoconclusivos en que empiezan y terminan en sí mismo, y por su propia naturaleza no tienen ningún tipo de repercusión. Es normal, sabíamos a lo que veníamos (pasa tres cuartos de lo mismo en la serie de cómics) pero es lógico que su importancia dentro del plan general de Marvel sea mitigada. Además siendo animación puede juntar un elenco de personajes que de ninguna manera hubiesen actuado para una serie de televisión, aunque hay que reconocer que cuenta con prácticamente todas las voces originales (en especial la de Chadwick Boseman antes de morir)  
  Como toda buena antología el resultado no va a ser igualitario en todos los capítulos y habrá que desgranarlos uno por uno. La serie empieza enseñando sus cartas con el capítulo de la capitana Carter. En definitiva te enseña lo que es What if… Nos presentan a Uatu, nos explican los mundos alternativos, sin la necesidad que un Kang de pacotilla esté de cháchara todo un capítulo, y nos muestran en que consiste el juego: la historia que conocemos, y como hay un punto divergente a lo que nosotros vivimos, y a partir de ahí se transforma en otra historia. En este caso bien sencillo: durante el experimente con el suero de supersoldado en lugar de Steve Rogers recibirá el suelo Sharon Carter, y ella se transformará no en el capitán América, si no en la Capitana Britania o algo parecido debido a su origen británico. El capítulo sigue las líneas del Primer vengador cambiando su protagonista, y funciona realmente bien. Primero porque estamos abrumados por el nivel espectacular de la animación que vemos, segundo porque es una historia en que los personajes están muy bien definidos, con esta Sharon Carter heroica y un debilucho Steve Rogers que aún sin poderes mantiene intacto su idealismo y positividad, y tercero porque la serie alcanza un ritmo de acción nonstop que al menos aquí funciona a la perfección. Pasan tantas cosas en pantallas, y de manera tan veloz y repentina que nos da igual si mezclan a Arnim Zola, Craneo Rojo o los mitos de Chtulu porque estamos a tope con la historia. 
  El primer capítulo marca las bases de lo que podemos esperar de Wath if… el siguiente hace lo mismo aunque formalmente esté en las antípodas. Me explico. Hay dos manera de acercarse a una historia de What if… Una, la que vimos en ese primer capítulo es aprovechar un cambio mínimo pero sustancial en la historia original, para volver a contar la misma a través de ese prisma. Así la historia será muy similar a la que conocemos con las aportaciones que traerá tal personaje, decisión movimiento etc. De otra manera, y es lo que pasará en el segundo capítulo hacer que el momento divergente sea tan radical que nos lleva a explorar una historia completamente nueva. Sigue habiendo referencias a la historia original, pero se bifurca lo suficiente como para que todo sea novedoso. Esto pasará en el segundo capítulo con la historia cósmica de What if… donde en lugar de que Yondu secuestre a Peter Quill a.k.a. Starlord hará lo propio con Tchalla. Yo aquí pongo ya la ceja escépctica, porque vale que acepto los cambios en una serie de universos alternativos, pero sí es verdad que en esta ocasión el cambio es demasiado caprichoso. ¿En lugar de escoger a un chaval en el mediooeste americano se equivocan por un chaval en medio de África y da la casualidad que es otro superhéroe? Se lo podían haber currado un poco más. A partir de aquí la historia no se construye como la conocíamos, aunque la importancia que se la da a Tchalla haciendo de Starlord es excesiva. Vamos, él mismo terminó convenciendo al mismísimo Thanos que cesase su cruzada malthusiana. En fin, a partir de aquí otra buena historia de acción, por donde pululan buen parte de los personajes cósmicos Marvel, aunque tener de villano al Coleccionista se lo podían haber ahorrado, poca gracia le encuentro yo a este personaje. De nuevo la animación es de sobresaliente, pero ya se empieza a ver un hándicap en la serie en su duración. Los capítulos apenas duran veinticinco o treinta minutos, con lo que todo tiene que pasar demasiado deprisa: presentar la situación inicial, el punto divergente, mostrar cómo queda el universo a partir de aquí, construir la historia y meter escenas de acción espectaculares. Si en el primer capítulo dábamos el ritmo del mismo como una de las bases del éxito ahora sí tenemos sensación de atropello y de personajes corriendo como pollos sin cabeza en ocasiones. 
  Otro de los quebraderos de cabeza que seguro van a tener los guionistas es el que la serie no se vuelva demasiado formulaica. Ya hemos visto dos capítulos que responden al patrón clásico de What if… el vigilante (con una imágenes difusas de Uatu que son una maravilla) poniéndonos en situación, haciendo un resumen de la historia que conocemos y qué es lo que ha cambiado de un universo a otro. Para este tercer capítulo prefieren remover un poco la coctelera y va a tratar de asesino de Vengadores. En efecto, sin explicación inicial vemos como cuando Nick Furia pretende crear su iniciativa Vengadores va a ser saboteado. Así que vemos como asesinan tanto a Tony Stark como a Hulk como a Thor en sus escenas clásicas. El cambio de formato es lo más interesante del capítulo, pues vuelve a tener el problema del metraje, de explicar muchísimas cosas en muy poco tiempo. SE hace evidente que unos diez minutos más por capítulo le harían mucho bien. Y luego la resolución, que es cuando encontramos el momento diferencial pues es un poco gratuito, dándole a Hank Pym unos poderes excesivos y una motivación bastante insana. 
  El cuarto capítulo nos tiene preparado el mejor capítulo de la serie con diferencia. Para mi una pequeña joya que por sí solo justifica la existencia de What if… El capítulo centrado en el doctor extraño, en el que pierde a su amada en un accidente de coche, y a partir de ahí empieza una infructuosa búsqueda de conocimiento y poder para conseguir recuperarla. Es simplemente trágico, como haga lo que haga no puede cambiar su pasado (un uso muy determinista del tiempo Marvel, pero me da igual) y como todos los intentos de salvar a Christine son infructuosos. Asi que en un camino hacia el infierno empredrado de buenas intenciones Extraño va ganando conocimiento y perdiendo parte de su alma. La brutalidad de la animación vuelve a hacer acto de presencia para crear ese Doctro Extraño monstruoso y el momento en que al fin consigue salvar a Christine y ésta huye del monstruo en el que se ha convertido es especialmente desolador. Las oportunidades que da What if para poder tirar hacia finales trágicos que de ninguna manera se van a dar en las películas se explota totalmente en este capítulo y parece una vía para explotar. 
  Pero no. Parece que el filón de la tragedia no estaba en los planes de Marvel porque en los siguientes capítulos se olvida por completo, para mí con resultados bastante peores. Aprovechando el todo vale que supone What if… se lanzan a trasladar la serie de Marvel Zombies de Robert Kirkman. Y como a mí ya en los cómics me pareció una aventurilla ridícula del creador de The Walking Dead que servia para hacer chistes cafres y lanzar casquería sobre nuestros héroes, pues el resultado en animación no es mucho más alentador. Los superhéroes zombies están bien representados, y tiene algún momento bien buscado como el de la bruja Escarlata, pero la serie tira hacia la ligereza cuando no al humor mas tontorrón con Antman como protagonista. Puede que no sea el público más objetivo y quien ame la serie de cómics disfrutará el capítulo. Para mí es un paso en falso. 
  Pero que viene continuado de otro. El capítulo siguiente, en el que confluyen las historias de Tchalla e Iron man mediante la figura de Killmonger puede que sea el más flojo de la serie. Parece que es necesario introducir a personajes de Pantera Negra, pues hay que recordar que la película fue un pelotazo extraordinario y es verdad que el villano de aquélla era interesante y estaba bien construido, al menos hasta su tercer acto. Pero todo lo contrario que aquí, que sin saber por qué le convierten en el más listo de la clase, capaz de tomarle el pelo en su cara a Tony Stark o Tchalla. Así revivimos fragmentos de las películas de Iron Man Y Pantera Negra en las que gana el malo con suma facilidad. De hecho con tanta que el capítulo ni siquiera tiene fin, simplemente Killmonger se sale con la suya y ya está. Pues vale.  
  Poco a poco vamos perdiendo la serie de What if… Una vez que hemos acostumbrado al ojo a la excelencia de su animación (que es de reconocer, nunca baja el nivel) la impresión de sus primeros capítulos queda lejos. Cada semana parece una oportunidad perdida para contar unar gran historia y está cayendo por su propia intrascendencia. Es muy evidente en el capítulo de PartyTHor. ¿Es mal capítulo? Pues hombre, consigue lo que quiere. Tomarse a cachondeo al personaje, que es lo que más le gusta a Chris Hemsworth, y hacer una historia distendida, divertida, homenajeando a las comedias gamberras de desfase de los años ochenta. ¿Es interesante? Pues sinceramente no. Le reconozco la gracia pero pasado cinco minutos ya no tiene más que aportar.  
  Así, tras este valle llegamos al final de la serie, donde sí va a predominar algo más de transcendencia respecto al resto. Para el mismo se escoge a Ultrón como gran villano y aunque no es mi villano preferido de este UMC funciona como amenaza total, aunque la manera en que se cargue a Thanos sea gratuita en favor del ritmo endiablado de la serie, pero si tiene un aura de invencibilidad que le convierte en el gran conquistador del Universo, y en determinado momento del multiverso. Y el momento gracioso del mismo es cuando Uatu sigue ejerciendo de narrador del personaje y el mismo Ultron “oye” al narrador de su historia, hasta enfrentarse con él. Un detalle de metalenguaje que tiene mucha chispa. Esta historia será un díptico y nos lleva hasta la final season de la serie que es puro Marvel. Deja de ser una historia de What if… para ser una historia de Universos Paralelos, pero bueno, como colofón funciona. Es una historia puro Marvel, muy Siempre Vengadores por ejemplo, en que tienen que reunir a varios héroes de distintos universos para enfrentarse a una amenaza mayor. Claro, aquí depende de tu tolerancia a las elecciones. Disfrutamos de volver a recuperar a la Capitana Carter y su interacción con Natasha, o este doctor Extraño oscuro, pero a cambio hemos de aguantar las patochadas del partyThor o este Killmonger que se sabía iba a traicionar a todos desde el minuto uno. Pero bueno, el capítulo tiene la suficiente dosis de emoción, épica y espectacularidad para acabar por todo lo alto. 
  Así que ya advertíamos, como toda antología pues la irregularidad de su propuesta marca la serie. Yo reconozco que empecé muy a tope con la misma, disfrutando mucho y teniendo su punto álgido en el capítulo cuatro, para después caer en un valle de capítulos rutinarios que hizo que acabase la serie con el piloto automático puesto. La propuesta es sugerente, aunque por momentos se nota la limitación en las historias importantes del UCM y hay cierta reiteración que también le ha jugado en contra. Y sabemos que habrá otra temporada en que habrá que ver si se encuentran otros senderos y otras formas de contar historias para que la serie pueda mantener nuestro interés intacto.