martes, noviembre 29

ANDOR

Qué gran sorpresa ha resultado ser Andor. Y puedo hablar de sorpresa por completo, porque la verdad es que yo era muy escéptico para con esta serie.  Para empezar la sensación de una nueva esperanza para la franquicia que había despertado el mandaloriano en su día se estaba mitigando a marchas forzadas. Cada proyecto real life de la franquicia iba generando más y más dudas. La segunda temporada de Djin Darin se apoyaba demasiado en el fan service, de allí surge el spin off del libro de Bobba Fett que mancilla bastante a un personaje muy querido, y por último la serie de Kenobi se cuenta como una de las decepciones del año desaprovechando a uno de los mejores actores y personajes de la saga en un serie deslucida y por momentos sin sentido. Tanto Robert Rodriguez, como Deborah Chow han fracasado lejos de la sombra de Filoni, así que aún suena peor la serie de Andor, con el showrunner Tony Gilroy y la serie más alejada del filoniverso de cuántas han aparecido.

Además a lo mejor es algo más personal, pero en mi caso al menos la expectación era escasa. Andor es un spinoff de Rogue one. En la  película de Gareth Edwards de 2016 se nos presentaba un héroe rebelde llamado Cassian Andor… que era un soso. A mí al menos de aquella buena película era el personaje que menos me aportó. En teoría nos vendían que era un héroe más sucio, que se dedicaba a los asuntos turbios de la Rebelion, y que tenía sangre fría y gatillo fácil. A mí me parecía un sosias de Han Solo pero en plan serio y con Diego Luna  (bastante inexpresivo) con un 0,01% de carisma de Harrison Ford.

Supongo que ser concebida directamente como un producto menor dentro del universo Star Wars ayuda a la serie a conseguir su propia identidad. Éste va a ser el gran éxito de Andor. Los creadores de la serie crean una serie bastante diferente a lo que nos tienen acostumbrados. Star Wars siempre se ha cimentado en unos parámetros bastante reconocibles. Unas tramas más bien sencillas y un ritmo non stop. Esto no es ni bueno ni malo. El Mandaloriano fue el mejor producto con capítulos autoconclusivos, y Clone Wars hizo un master de construir y expandir una franquicia con capítulos de media hora. Gilroy va a utilizar la táctica contraria. Andor va a ser una serie de masticar lento, de tomarse su tiempo para introducir personajes, situaciones y conceptos. Al principio puede chocar acostumbrado a otro tipo de ritmo pero con el tiempo cosecha todo lo que siembra.

Ahora me arrepiento de no haber hecho un diario de bitácora de esta serie porque la evolución que ha tenido capítulo a capítulo ha sido significativa. Ya puedo adelantar que a mí los dos primeros capítulos no me gustaron nada. ¿Eran malos capítulos? A la postre puedo decir que no, pero sí es verdad que tenía la sensación que no pasaba nada. Recuerdo mi frase “en estos dos capítulos pasa lo mismo que en los diez primeros minutos que Han Solo” No es que la serie fuese lenta, es que parecía que no contaba nada, ni el personaje de Andor ni su entorno en el planeta Ferrix ni el elenco que acompaña al protagonista me interesaba lo más mínimo. Es el tercer capítulo con la llegada del personaje de Luthen y el compromiso que arrastrará a Cassian fuera de su planeta cuando empieza a enganchar. Además la factura de la serie ya estaba demostrando su buen hacer. Al contrario que la sosísima Kenobi en esta ocasión diseños y equipos sí lucen en pantalla cuando deben y se ve una dirección más y mejor trabajada.

Uno de los aspectos fuertes de la serie es sin duda el trato del imperio. Creo que ésta es la primera vez que vemos plasmado en pantalla la sensación de opresión del imperio. Lo que significa para la población civil vivir el día a día ante una dictadura militar y sentirse vigilados y abrumados en cada situación de su vida. La verdad es que está muy bien tratado, igual que la jeraquía dentro del imperio. Vamos a ver como esta estratificado los mandos dentro del imperio, desde los soldados rasos, hasta el subinspector Syril Karn (que parecía iba a surgir como el gran antagonista de la serie) hasta llegar al BSI imperial que me parece uno de los hallazgos más interesantes de la serie.

Con el BSI se abre una línea argumental importante y vemos los hilos de poder dentro del organismo imperial. Habrá quien piense que esto es poco Star Wars. Desde siempre la saga de George Lucas se ha caracterizado por no tener aristas. Los héroes no tienen mácula y los malos son malos. Aquí vamos a entrar en una escala de grises. No como para cuestionar sus lealtades pero las triquiñuelas y los juegos entre bambalinas de los oficiales imperiales terminan siendo muy interesantes.

De igual manera va a pasar con el otro bando. Sin una alianza aún fundada hay varios miembros adeptos intentando hacer la guerra por su cuenta. Y ahí surge la impecable figura de Luthen. Me parece el gran personaje de la serie. Es un líder en la sombra, nadie debe saber de él y de sus contactos. Cuenta con una identidad pública como ciudadano ejemplar, cuando en verdad está tejiendo sus redes en toda la galaxia. Y su apuesta es clara: conectar las diferentes células que tienen malestar contra el imperio para conseguir organizarlas en una protorebelión. Pero sabiendo que su misión es más importante que cualquier otra cosa, es capaz de ser sibilino casi siempre, pero de sacrificar lo que haga falta y a quien haga falta para mantener su tapadera. Si a lo excelentemente bien que está escrito, con alguna de las escenas más intensas de la temporada de su parte, le sumas el buen hacer de Stellan Skargard pues ya tenemos personajazo en la serie.

Un personaje satélite a la trama de Luthen ha resultado ser el de Mom Mothma. Siendo como es un personaje histórico en la saga los ojos estaban puestas en ella pronto, y además creo que la actriz es bastante solvente. Pero sí es verdad que su participación ha sido un poco fuegos de artificio. Al final su trama se ha quedado totalmente abierta de cara a próximas temporadas. Lo que sirve sí, es de nuevo para hacer valer la opresión del imperio, como ni siquiera los personajes públicos como una senadora pueden moverse sin que sus pasos sean vigilados en todo momento, y la presión sobre sus movimientos subterfugios es aplastante.

Personajes sibilinos, movimientos politicos, espionaje... Nada suena demasiado al Star wars que conocemos, ¿Verdad? Ya advertimos que esta serie es diferente. Pero no por eso nos vamos a quedar sin aventura. También aquí va a ser diferente esta serie. Andor se ve arrastrado fuera de su planeta. La serie pasaba estructurarse en sagas más o menos estancas de tres capítulos y Andor se ve metido en diversas tramas. Y en todas se utiliza el esquema de presentación, preparación del conflicto y resolución. Lo que en el mandaloriano sin ir más lejos se hubiese resuelto con un capítulo conclusivo aquí son tres, y te da pie para que los secundarios presentados y las situaciones te calen y te importen bastante más.

La segunda saga será la misión del planeta  Aldhani y aquí la serie coge toda la energía que había echado en falta en los dos primeros capítulos. Un grupo de rebeldes, un planeta oprimido y una misión concreta de terrorismocontra el imperio. Todo funciona como un reloj. Los personajes sólo serán importantes para esta saga y aún así sus motivaciones son interesantes, sus personalidades definidas e incluso llegas a empatizar con ellos. El tono de misión bélica está bien conseguido, y los villanos no lucen como idiotas. Y técnicamente está impecable tanto en el aspecto visual como en el ritmo de la acción y persecuciones.  Salimos de Aldhani muy satisfechos con la serie en ese punto.

Tras un Interludio de un capítulo y una manera un poco chorra de ser encerrado la siguiente saga de Andor será Narkina 5. DE nuevo es una saga que se mastica lentamente, y visualmente parece tener poco que ver con Star Wars (esos uniformes blancos de los presos...) pero va ganando en interés e intensidad poco a poco. Te explican el sistema carcelario, como los utilizan como mano de obra (sólo al final de la serie sabemos para qué) y la coacción constante a la que son sometidos hasta la desesperanza más absoluta.  Al igual que la saga de Aldhani la apuesta es ganadora. Tienen el tiempo suficiente para presentarnos a los secundarios de la trama, que empaticemos con ellos, que entendamos el conflicto que surge y la posterior resolución.

Sobresale en seguida el personaje de Kino, que no nos vamos a engañar, roba toda la trama. Primero  porque lo interpreta Andy Serkis, que tiene que sacarse el estigma de sus personajazos CGI, para que se le valore como un gran actor, y sobretodo muy carismático. Y segundo porque tiene una evolución muy meritoria, de pasar a ser un "tío Tom" que sirve para mantener al resto de presos dóciles a discernir lo que está pasando realmente en la cárcel y terminar liderando la rebelión contra el resto, aunque para él tendrá un final agridulce que nos dejará tocados.

Tras Narkina 5 he de admitir que la vuelta a Ferrix para mí supone un bajón. Porque no han conseguido que lo que pase en el planeta oriundo de Andor me interese demasiado. Los secundarios de allá son lo menos logrados de la serie, excepto la madre de Cassian. Si hasta me gusta más el robot y los momentos de fidelidad para con su ama que el resto. Y tampoco entiendo porque Cassian termina siendo tan importante para el imperio. Ha pasado de hacer una pequeña escaramuza en el primer capítulo a ser capital su búsqueda. Imagino que tiene que ver con su relación con Luthen (quizás termina siendo incongruente que el líder rebelde se presentase tan fácilmente en el primer capítulo) Afortunadamente estos capítulos cuentan con Moth montma y como se estrecha su cerco sobre ella y alguno de los mejores diálogos de Luthen, dejando claro hasta donde va a llegar por conseguir que la rebelíon se alce.

Pareciera que llegamos al capítulo final un poco agotados los recursos, y es cierto que las tramas más políticas no van a cerrarse. Pero contamos con el emocionante discurso de Maarva (un contrapunto importante, que la serie no había sido demasiado emocional hasta entonces) para mostrarnos que solo hace falta la chispa adecuada para iniciar una revuelta contra los opresores. El capítulo es suficentemente satisfactorio, aunque la manera de huir del imperio de Cassian es un poco facilona, y deja a los personajes bien encarados para una siguiente temporada, la mayoría de ellos, tanto en los dos bandos, con tramas importantes abiertas que mantienen nuestro interés.

Andor ha sido una serie contracultural dentro del universo Star Wars. Si en esa galaxia muy muy lejana estábamos acostumbrados a aventuras ligeras, ritmos trepidantes y personajes de una pieza, aquí se han atrevido a apostar por grises, un masticar lento  y el thiller y la conspiración como cartas a jugar. Al final más importante que el tono elegido es lo acertado del desarrollo de la idea. Y aquí hay que reconocer, que contra mis propias expectativas, Andor ha resultado uno de los productos más redondos que ha dado la franquicia desde que la tiene Disney.