Ya estamos aquí. Ya ha llegado la quinta fase del Universo Marvel. La cuarta temporada ha sido en general bastante bluff. La irrupción de las series de televisión ha multiplicado los ángulos del universo, pero la mayoría de sus productos han sido de nivel medio, y de importancia bastante insustancial para el resto del universo. Llega la quinta fase, en la que se supone tienen un plan específico para acabar en el cenit con otra película de Vengadores, y con un villano en el horizonte del que viene a ser esta película su presentación. No voy a ser original si digo que la principal motivación para meterme en Quantumania es la llegada de Kang.
A lo mejor es algo injusto para el amigo Scott lang, pero hay que reconocer que las películas de Antman siempre se han caracterizado por ser de una escala pequeña dentro del universo Marvel. Tampoco tienen porque tomarlo como algo negativo. Dentro de el amplio espectro del universo Marvel bien puede haber películas super épicas como Infinity wars o endgame o películas simplemente divertidas como Homecoming o las pelis anteriores del hombre Hormiga. Así que a lo mejor este personaje y esta película ha sido una elección controvertida para empezar fase, porque hasta ahora siempre han sido películitas sin demasiada trascendencia.
Al respecto hay que concederle el paso adelante que da la franquicia en esta tercera entrega. Si las anteriores se contestaban con ser simpaticas películas urbanas, o de ladrones aquí se aventuran en el mundo de la fantasía y la Épica. No en vano la segunda película nos trajo el concepto del Universo cuántico que está esperando para ser explotado.
Así que más pronto que tarde (si algo destaca está película es lo rápido que va al meollo) vemos a la familia Lang/Pym metidos a exploradores de un nuevo universo
Agradezco que tanto Hank Pym como Janet Van dyne sean de la partida y no se los hayan dejado atrás (sobretodo en el caso de un Michelle Pfeiffer que va a ser crucial en el desarrollo) Además contamos con la presencia activa de Cassie Lang que en las otras películas era un recurso infantil y aquí ya hace las veces de adolescente made in Marvel. Lo que viene a ser un personajes sabelotodo, conteston, pretendidamente chulo y que termina siendo un genio en algún aspecto, necesario para salvar el día. En la última fase he perdido la cuenta del número de chicas Marvel que cumplen esta descripción, y decididamente no todas salen igual que Kate Bishop.
Supongo que el concepto de familia superheroica explorando universos les habrá activado las alarmas. Y si, aunque evidentemente hay cientos de diferencias a mi el tono de este Antman me transmite algo de la familia fantástica. Puede ser algo contraproducente si vuelven los Richards y compañía en un futuro. También les digo que las aventuras espacio dimensionales que aquí se presentan son de un bajo espíritu. Muy made in Marvel si, pero poco made in Kirby, aunque suene contraproducente pero no lo es. Una dimensión extraña donde los habitantes están siendo diezmados por un dictador poderoso y los 4f, digo los antmanianos ayudan a los grupúsculos rebeldes no puede sonar más ciencia ficción Marvel. Pero carece bastante de épica y dramatismo, y apunta a los momentos más cómicos de los que uno esperaba de la peli liderada por Paul Ruud. La aparición/cameo de Bill Murray se la podían haber ahorrado y el contar con el villano de la primera película para hacer un bochornoso Modok termina dando más vergüenza ajena que hilaridad (y visualmente hasta es molesto a los ojos en todas las ocasiones)
Todo es una excusa montada para darle empaque al villano de la función, y verdadera razón de ser de la película. Si para algo va a servir Quantumanía es para presentar en sociedad a Kang el Conquistador. Ya lo habíamos visto en el final de Loki, como el personaje del que prevalece y nos había dejado un sinsabor extraño (como toda la serie, la verdad) Aquí vuelve a repetir Johnattan Majors como Kang y sí algo tiene este actor es buena presencia. La verdad es que llena la pantalla, consigue manifestarse como una amenaza poderosa, aunque la mayoría de tiempo lo único que hace es pasearse en una sala y visualmente es casi perfecto, sobre todo cuando aparece con la característica pantalla azul tapándole la cara.
Toda la presentación funciona tremendamente bien, porque el personaje tiene una presencia ominosa sobre el resto de la película. En un principio nombrándole de manera pavorosa por la manera que ha diezmado ese mundo, y sobre todo con el miedo que desprende Janet Van Dyne hablando de él. Ahí funciona a la perfección el momento del flashback en que la Avispa ayudó a Kang, como si fuese un naúfrago abandonado para terminar descubriendo que era un exiliado al que todos temían. Siendo interesante hace pie en la característica principal de este Kang: va a ser más temible por lo que se dice de él que por lo que verdaderamente hace, lo que terminará siendo el mayor handicap en la película.
Porque sí, porque vamos a ver a razas enteras diezmadas por el Conquistador, y aclamando el temor que les asalta. Y vamos a tener al mismo Kang con discursos poderosos que nos hace la boca agua, como cuando afirma las veces que YA ha matado a los Vengadores. Se pasa un poco de puntillas por su aspecto de Viajero del Tiempo, pero se ha trabajado lo suficiente como para que la gente lo pueda ver como una amenaza a futuro prometedora. Pero a la hora de la verdad lo que hace en la película es hablar, hablar y hablar, secuestrar a una adolescente para chantajear a su padre que le haga el trabajo duro y él quedarse en su torre de marfil.
Y entiendo que éste va a ser un problema para resolver el final de la película. Que en cuanto a clímax de Antman aprueba holgado. El momento visual de varios Scott Langs temporales trabajando juntos como si fuese una marabunta de hormigas pues funciona lo suficiente. Ver a Scott (y luego Cassie) en plan Hombre Gigante es una imagen siempre poderosa, y se agradece que le den su momento a Hank Pym en el final, pero en definitiva tienen que contar que El Hombre Hormiga sale victorioso. O sea, a Kang, la amenaza que viene con intención de superar a Thanos, le ha dado candela un ejército de hormigas. Y no solo eso, es que al final termina en un duelo puramente físico con el tirilla de Scott Lang barriendo el suelo. ¿Ésta es la amenaza de la que llevan toda la película adelantadonos lo terrible que va a ser de cara al futuro? Porque el lastre de haber sido derrotado por el más débil de los vengadores vava ser difícil de superar en sus próximas apariciones. Parece que la respuesta está en la escena postcreditos donde Ramatut, Inmortus y ¿El centurión escarlata? (Con unos diseños bastante horribles dicho sea de paso) anuncian el consejo de Kangs. Idea que nunca me ha aportado, por mucho que venga de Simónson, y con lo que se corre el riesgo que tan pretendido personaje acabe engullido como un malo genérico en un macroejercito.
Es cierto que buena parte del problema que ponemos a Antman no es de Antman, si no se la posibilidades futuras del universo Marvel. Y eso es un poco injusto para la película de Peiton Reed. La intención de dar un salto mayor respecto a las películas anteriores hay que valorarla, aunque si es posible que se haya quedado a medio camino entre el humor anterior y la pretendida épica que deberíamos llegar. Es en el apartado aventurero familiar cuando la película funciona mejor y ofrece los mejores momentos de su reparto. Aprueba como película independiente pero deja dudas como ensamblaje de la nueva fase Marvel. Seguiremos expectantes