Corría el año 2021 cuando salió a la luz la nueva serie de animación de Star Wars. Tras la celebérrima Clone Wars y el éxito que fue Rebels los mandamases de Disney le dieron luz verde a nuestro padre espiritual, Dave Filoni, para que sacase una nueva serie. Yo os engañaría si dijese que esperaba con ansia la llegada de la Remesa Mala. Aunque ya por entonces había superado el escepticismo que me mantenía alejado de Clone Wars (y de qué manera) esta nueva serie asomaba la patita entre los proyectos de imagen real que parecía acaparar todo el interés de los fans de la saga galáctica. Apostillamos además, que la idea de la Remesa Mala tampoco era especialmente atractiva: sus personajes se presentaron en un arco de la última temporada de Clone Wars que al menos para mí pasó sin pena ni gloria, siendo personajes bastante esterotipados y sin demasiado recorrido. El verdadero punto de interés es que cronológicamente sí seria la sucesora directa de Clone Wars, pero después de la orden 66 y con la galaxia camino hacia el orden imperial, habría que ver qué aportaciones interesantes podrían aportar este grupo.
Ésta va a ser la primera piedra con la que Filoni nos va a querer contentar de primera: Estilísticamente The Bad Batch es hija de Clone Wars. Y es todo un acierto, porque la animación de Clone Wars es absolutamente icónica. Yo Amo Rebels y la he disfrutado enormemente, pero para mi fue un error fundamental dar un giro de 180 grados a la animación angulosa y rectilínea característica de la primera serie. Las formas redondeadas, amables y los diseños más infantiles entran mejor por el ojo, pero te sacan de la continuidad con la serie anterior. En esto Bad Batch recoge estilísticamente todo lo que era Clone Wars, y con la capacidad técnica y artística actual la eleva incluso sobremanera. Me cuesta señalar algún producto de animación en televisión que esté a la altura técnica de la Remesa Mala. Tanto en diseño, en movimientos, en iluminación.... todo está por encima del excelente. Es tan extasiante el nivel adquirido que incluso capítulos que podrían resultar insulsos o fallidos aprueban con nota porque visualmente son impresionantes.
Que la serie te entre bie por el ojo es imprescindible, porque Filoni ha demostrado que es corredor de distancias largas. La presentación de la Remesa Mala es buena. Primero porque nos colocan justo en el momento de la orden 66 que es momento capital en la galaxia. Introducir a un elemento como Omega es muy filoniano, la típica chica adolescente que va superando sus retos. Y sobretodo la jugada con Crosshair. Ya en su primera intervención en Clone Wars y el inicio de la serie Crosshair me parecía el personaje más interesante del grupo. El que tiene la voz discordante contra el líder y de trato huraño. Pero hacer que se quede separado de la Remesa Mala, y finalmente se erija como el antagonista del grupo me parece jugada ejemplar. Que podía haber salido mal, y volve a Crosshair en un malo de opereta que perdiese matices. Pero al contrario. Aún con la animadversión para con sus excompañeros me sigue pareciendo el personaje más interesante de la serie. Y no nos engañemos cada vez que el francotirador tiene importancia la serie sube exponencialmente.
Sin Crosshair el grupo restante creo que cojea un poco. Son personajes bastante arquetípicos. Hunter es el líder muy líder que nadie cuestiona, Wrecker el fuerte gracioso y la pareja "tecnológica" de Tech y Echo que a veces solapan un poco funciones. Súmale que en estos primeros capítulos le quieren dar un protagonismo excesivo a Omega para que la aceptemos de buen grado en el grupo. Por eso los primeros capítulos de The Bad Batch va a ser un poco plomizos: los clones se ven forzados a ser mercenarios a cargo del personaje recurrente de Cid y la serie entra en una dinámica de capítulo de la semana. Esto no tiene por qué ser malo, pues Clone Wars tambié pecaba de ello, pero aquí no parece estar explorándose y abriéndose el Lore del Universo y el grupo se convierte en una especie de Equipo A de aventura en aventura. El sostén de la serie está en el envidiable apartado visual que hace que hasta los capítulos más anodinos sean disfrutables, y los pequeños huevos de pascua que nos van colocando para tenernos contentos: Saw Guerrera, Fennec Shand, el cameo de Kannan, Hera Syndulla o el impagable de Cat Bane hacen presencia en la serie para deleite de los fans de Clone Wars.
Pero Filoni es demasiado listo. Una vez armado el esqueleto de la serie sabe que tiene un contexto jugoso para darle forma. Todo un espacio desde la orden 66 hasta la llegada de una nueva esperanza, y los cambios que ha habido para llegar allí. Una patata caliente sobre la mesa que le va a dar mucho juego: como el imperio pasa de tener una fuerza de combate establecida con el ejército clon a una fuerza de combate de Stormtroopers. Es significativo como los clones van siendo arrinconados y cada vez más dado de lado en favor de reclutas humanos. A mí desde luego me parece el concepto más interesante que va a tener toda la serie, y cada vez que nos acercamos a tocar elementos de los Clones, de Rex, de la o orden 66 sabes que el capítulo va a ser más interesante que luchando en el planeta X contra el monstruo de la semana.
En este arrinconamiento de los clones tendrá importancia la presencia de Kamino, establecimiento primordial en las precuelas como fábrica clon y que va a caer en el ostracismo, sus recursos ya no van a ser necesarios hasta el punto que en una finale season antológica de la primera temporada, con un enfrentamiento significativo con Crosshair (brutal cuando confiesa que sus actos ya no son por culpa del Chip si no que su odio es real) terminan con la destrucción de las bases Kaminonianas.
La primera temporada ha dado algún paso en falso y algún segmento se ha podido hacer cuesta arriba (sobre todo viendo la serie semanalmente y no de atracón) pero cuando ha querido ser buena ha sido muy buena, y acabado por todo lo alto. Puede que no esté a la altura de Clone Wars y Rebels, pero aquéllas tampoco tuvieron en la primera su temporada más redonda. La paciencia será recompensada.
Porque Filoni va a tomar nota de lo que funciona en la serie para la segunda temporada: El ascenso del imperio y el arrinconamiento de los clones. Y va a poner énfasis en esto. Sí que la serie va a seguir con sus capítulos autoconclusivos, pero se aceptan mejor por el lucimiento visual y porque uno ya se ha hecho a los personajes y les termina cogiendo cariño. Mira que Omega o Wrecker tenían muchos números para pillarles manía y al final funcionan y empatizas con ellos.
Pero como no nos cansamos de decir cuando la serie se mete de lleno en la controversia de los clones es cuando más se disfruta por aquí se pasan Cody y de nuevo Rex que están viendo como los clones están siendo diezmados dentro del imperio. Su intención de desentrañar una trama para liquidar a los clones pasa por uno de los mejores momentos de la serie (como siempre que sale Rex) y luego en un movimiento espectacular el mismísimo Palpatine aprovecha el trabajo de la Fuerza 99 para utilizarlo políticamente para sus fines y poner aún en peores condiciones a los clones. Filoni nos mete al emperador con cuentagotas en sus series, pero cada vez que sale es una masterclass.
Cuando la serie funciona funciona muy bien. Los protagonistas nos tienen ganados, los guiños se meten a la perfección, los personajes nuevos entran como un tiro y si se ponen a aumentar el lore, como el planeta de refugiados de Pabu también da buen resultado. Todo eso es verdad, pero sigue siendo Crosshair el personaje más carismático y molón de la serie. La evolución del francotirador es excepcional, porque aunque hemos tenido capítulos como los de Kamino en que ha tenido que ser aliado forzoso, no ha cambiado de bando a las primeras de cambio. Cada vez que se junta con Hunter sus palabras son venenosas e hirientes, y les mantiene un odio real. Pero a la vez Crosshair se va dando cuenta de lo que está pasando en el imperio, de cómo cada vez los clones son peores vistos, y le tienen para seguir órdenes sin preguntar. Ahí nos llevan a "el puesto avanzado", personalmente el mejor capítulo de la serie. Es simplemente espectacular como en apenas veinte minutos conseguimos empatizar con el "villano" de la serie, coger cariño al clon con el que va a hacer amistad, y sentir un profundo vacío con el desenlace del capitulo. El paso definitivo que da Crosshair contra el imperio no podía haber estado mejor tratado.
El final de la segunda temporada vuelve a ser un bombazo por todo lo alto con una nueva campaña de incursión que tan bien se le da a la Remesa mala. Pero esta segunda temporada tiene algo de El imperio Cotraataca y el final va a ser bastante desolador. Cid traiciona al grupo, Omega acaba apresada y el plan 99 fracasa de manera más trágica posible. Tech no sería el personaje más querido de la serie, pero su sacrificio y sus últimas palabras van a quedar en los anales de los momentos álgidos de la serie.
Para mí fue una sorpresa encontrarme que la tercera temporada sería la temporada final. Parece que estaba establecido así desde el principio, pero yo soy de los que veo en las series de Filoni que cuanto más largo sea su recorrido más crece. Asi que parece un poco coitus interruptus cuando esa segunda temporada había dejado el lístón muy alto.
El nivel en la tercera va a seguir a gran altura y empieza por todo lo alto con Omega y Crosshair como protagonistas, la conspiración Kaminoniana en primera línea y las gotitas que nos dejan caer sobre el proyecto Nigromante. Era inevitable el cambio de banda de Crosshair y se ha llevado muy bien hasta aquí, aunque para mí la fidelidad que alcanza hacia Omega la encuentro un poco artificial con tal de entrar en dinámica con el resto del grupo.
La serie va a piñón sabiendo que encara su recta final y nos trae momentos muy contundentes como la nueva aparición de Rex y una saga para poner en prueba la fidelidad de los clones, vuelven a pasar por la serie habituales del universo Filoni como Fennec Sand o Cat Bane, y en especial el capítulo donde aparece Ansaj Ventress que es muy esclarecedor. Entendemos por qué Omega puede ser importante para el Imperio por su nivel de midiclorianos, demuestra que alguien con un entrenamiento Jedi es muy superior a cualquier tropa de élite e igualmente renuncia a entrenar a Omega, que parece que cualquiera en este universo puede pasar a ser Jedi con solo proponérselo.
La recta final de la serie es buena, pero quizás se queda un poco corta. No así como inicia, con la llegada del imperio a Pabu que hace una entrada icónica y siembra el terror en el planeta santuario. Pero entre que el plan del malo de la función, el tal Hemlock, pasa por tener encerrado a cuatro niños (que no parece lo más trágico del mundo) y que la misión final es volver a rescatar a Omega con una nueva incursión de las que la fuerza 99 hace mejor que nadie, pues suena un poco a visto. Es el terreno en que la Remesa Mala se siente más cómodo y todo funciona bien, con las dinámicas del equipo, con la acción non stop disparada, con momentos que se tragan en la retina como mutilacion de Crosshair y su último disparo... Todo es correcto pero no acaba de emocionar (¿quizás alguna muerte trágica?) y elevar a los altares. De hecho creo que las finales season de las otras dos temporadas apuntan más alto que éstas.
Dicho esto y cuando uno puede torcer un poco el morro Filoni nos regala un epílogo que sí funciona a la perfección. Les da un retiro merecido a la remesa mala (¿y al resto de clones?) en Pabu. Se ve a omega emprender su camino y que va a seguir luchando por la República y sobretodo se afianza la hermandad de todo el grupo y como han sido una familia toda la serie. Alguno hubiese preferido un final trágico en que todos cayesen y los clones desapareciesen de la historia antes de Una nueva esperanza (y poniéndonos tiquismiquis puede que es un tema que no acaba cerrado del todo) pero creo que se ha dado prioridad a que acaben bien la aventura de la fuerza 99 y en eso el epílogo sí que consigue el broche que merecían.
Se acaba The Bad Batch y nos quedamos huérfanos de Filoni. Al menos del Filoni de animación que es el que de verdad nos enamora. Puede que la Remesa Mala sea la hermana pequeña de las series, y no haya llegado a los estandares de Clone Wars y Rebels. A lo mejor se le puede echar en cara que habiendo sido solo tres temporadas y con menos duración tengan demasiado capítulos de relleno y no se centrara en lo realmente interesante. Pero las veces que ha acertado el tiro lo ha hecho de pleno. Ha convertido a unos personajes insustanciales en muy queridos para los fans, ha llevado los límites de la animación en televisión más lejos que nunca, ha explorado el universo post guerras clon y nos ha dado respuestas y contexto a temas interesantes de manera muy coherente y con mucho tino, y ha sido una serie divertida. Ha sido una serie muy criticada desde sus inicios por no estar a la altura, pero ya me gustaría a mí que todos los productos que salen y han de salir de Star wars tuviesen esta altura.