Fin de año y pasamos por Miscelánea para meter en el cajón desastre de cosas que resultan interesante reseñar y se han quedado por el camino. Así que vamos a dar un repasillo rápido.
-Deadpool y Lobezno. Esta película hubiese merecido post aparte porque ha sido la película friki del año en repercusión y en taquilla. Pero, ya es un gusto personal, para mí el personaje de Deadpool está demasiado quemado. EN su día fue una sorpresa y un soplo de aire fresco que llamó la atención por un humor cachondo, cafre y metalingüístico por un lado y por unas escenas de acción bastante bestias y visualmente impactante. En esta tercera película todo es más, pero no siempre es mejor. Empiezo por lo segundo y pienso que la acción ha bajado muchos enteros. No en vano, la primera película era de los creadores de John Wick y tenía piezas de acción muy rescatables. Ahora parece más de estar por casa y con trucos ya demasiado gastados.
El humor se come toda la película, que al fin y al cabo es para lo que estamos, pero yo ya ando un poco cansado del humor cafre de Ryan Reynolds que siempre está para lanzar el comentario más repulsivo y vergonzante que se pueda encontrar. Tolero mejor el humor meta de la película, que tiene cosas que funcionan muy bien: Inesperadamente Lobezno funciona como buddy Company, tiene guiños comiqueros como la búsqueda de Lobezno con referencias a Byrne, Silvestri o Madureira. El cameo de Chris Evans es lo mejor de la película y te pilla con el culo torcido, y luego se homenajea a las películas dosmileras de la Fox con cierto cariño.
Pero aquí la película se queda a mitad de camino. Que te traigan a Blade, a Elektra, a Pyros… pues son bastantes segundones para crear una trama interesante. Y ése es para mí el problema que tiene la película. Se dibuja una trama multiversal (stop a los multiversos, por favor) con un personaje tan potente como Cassandra Nova. Y claro, una historia grandiosa, poderosa con mimbres serios aderezada minuto sí minuto también por los chistes de Wade Wilson hacen que me saquen constantemente de la historia.
Así que si no puedes disfrutar de la historia, pues disfruta de los chistes. Yo ya advierto que para mí ese tipo de humor ya no tiene demasiado recorrido, pero es cosa mia. Es quejarse que no te gusta Torrente 3 si ya no te gustaba Torrente. No sos vos, soy yo.
-El Pingüino
Pues ni tan mal la apuesta HBO de expandir el Pattisonverso. Aunque su conexión con la película de Batman es bastante tangencial y la cosa pasa más bien por ser una serie de mafiosos, con la salvedad que ocurre en Gotham. Pero nos desarrolla al personaje de Oswald Cobbelpott que ya vimos en la película de MAtt Reeves. Y la verdad es que está muy bien construido. Primero el Pingüino no es un genio criminal, es un tipo de baja estopa, que viene de familia humilde, y que no lo tiene todo planificado. De hecho la trama de la serie empieza porque el tío se le va la pinza cuando le insulta y se carga a quien no debía. Y a partir de ahí pues la bola se va haciendo más grande, y el Pingüino va con sus chanchullos, con sus traiciones, para medrar en el mundillo de bajos fondos a costa de quien sea.
Ý otra cosa que funciona en la serie es que nunca se blanquea al personaje. Parecía que con la llegada de un personaje que le haría de sidekick iban a llevar al personaje por el buen camino, pero Cobbelpott es ruin, es mezquino, es traicionero, arribista, cruel en sus comentarios y dispuesta a pisar a cualquiera y traicionar a quien sea. Es inevitable destacar la actuación de Collin Farrell que pasa por una variedad enorme de emociones y sale muy airoso, y por supuesto hablar del enorme trabajo de maquillaje. En maquillaje convencional no sé si he visto algo tan bestia, porque tras las capas que lleva este buen hombre no queda ni rastro de Collin Farrell, pero le da una personalidad específica este Pingüino
Mención especial merece el personaje y la actriz de Sofia Falcone, que por momentos se hace coprotagonista de la serie, y cuando parece que va a ser aliada durante toda la serie en su momento te dan un giro para convertirse en antagonista. Es agradable que de vez en cuando te cambien el rumbo y la cosa no vaya por donde esperas.
-La habitación de al Lado.
Un Almodovar siempre es de obligado visionado, incluso para los que como yo no acabamos de entrar en su mundo. En esta ocasión parecía que iba a dar un giro conceptual en su carrera: primera película rodada en inglés de Almodovar, con actrices internacionales (Tilda Swilton y Julianne Moore) y rodada en Estados Unidos. Y se empezaba a comentar que sería la película menos Almodovar de su carrera. Pero vaya por delante que no es así. Visualmente tiene todos los tics del director manchegos. Tics que son muy apreciables en la dirección, en el uso del color, en la decoración, en la sobriedad de su puesta en escena, en lo bien que están sus actrices… Todo se tiene que ver como virtudes que el director más internacional sigue llevando de la mano.
Sí que daba miedo que en este mundo Almodovariano llevara la historia centrada en la eutanasia hacia el melodrama más hondo y el discurso político más panfletario. Y aunque hay algo de ambas cosas en la película (los flashbacks melodramáticos o el personaje de Turturro) lo cierto es que la historia central está contada con una contención y una elegancia ejemplar. Y teniendo como base sólida el impecable trabajo de ambas actrices (mejor aún Julianne Moore que Swilton) no necesitas subrayar más de lo necesario. La demostración de que en ocasiones menos es más. Para mí resultó una agradable sorpresa.
-El conde de Montecristo
¿Qué hago hablando de una película comercial francesa? Pues la verdad es que es una de las películas del año. Parece que no hay nada que contar, en otra versión académica del clásico de Alejandro Dumas. Y si encima la película en cuestión te cuenta que dura tres horas pues no dan muchas ganas de ponerse a ello. Inesperadamente el film funciona como un tiro. Lo que es más envidiable es el enorme ritmo que lleva la película que hace que su largo metraje pase volando, incluso cuando un buen pasaje solo son personajes hablando y planificando. Uno esperaría que el tramo de la cárcel sería más importante y se llevaría más metraje, pero se lo quitan pronto de encima para centrarnos en las confabulaciones vengativas del Conde de Montecristo. Pero no hay ni un solo momento que se haga pesado, aburrido o soporífero. El actor que hace de Edmundo Dantes está en estado de gracia y funciona como un tiro tanto en la primera parte de la historia donde esta desahuciado, como cuando reaparece como el Conde de Montecristo. Y la película tiene una gran belleza en todo el tratamiento visual y en la recreación del Paris del Siglo XVIII. Bonita, bien hecha y entretenida. No se le puede pedir más a la sorpresa del año.
-Agatha ¿Quién si no?
Se venía esta serie y yo me planteaba que sería la primera serie Marvel de la que iba a pasar, después de varias decepciones seguidas. Y aparece una serie de un personaje secundario de Wandavision y sin conexiones con el Universo Marvel significativos. Pues va a resultar una de la series más destacadas de todo el catalogo marvelita. Primero porque la misma serie se sabe una obra intrascendente dentro de lore del UCM y puede jugar a su juego particular. Una serie centrada en un mundo de brujas que le da manga ancha para hacer lo que le da la gana. Se puede poner muy petarda, se puede poner muy referencial a las brujas de otra época, se puede poner trágica y todo funciona perfectamente. Buena parte de que funcione tan bien la tiene la actriz protagonista que tiene una vis cómica que funciona muy bien.
La serie no es perfecta. Creo que su historia no da para nueve capítulos y en momentos parece que dan vueltas sobre lo mismo, o que no revelan un secreto hasta el final que todo el mundo esperaba desde el segundo capítulo. Pero viniendo de donde venimos ver una serie Marvel que se salga de los parámetros de siempre y todo suene a fresco ya es de agradecer