domingo, agosto 17

CUATRO FANTASTICOS: PRIMEROS PASOS

 

 Los cuatro fantasticos nunca han tenido suerte en las adaptaciones cinematográficas. Siendo como son personajes capitales dentro del Universo Marvel. Cuando empezaba a inflarse la burbuja del género de superheroes despues de los Xmen de Singer y el Spiderman de Raimi La Fox corrió a agenciarse a todos los personajes medianamente interesantes y entre ellos llamaba la atención por encima de todo los Cuatro Fantásticos. Pero a la hora de la verdad fue una traslación bastante chichinabesca. No apostó por ningún director contrastado, y optó por traerse a actores televisivos o semidesconocidos que poco iban a llamar la atención. Por último el tono claramente cómico de las películas puede tener raices en los personajes originales pero no acabó de funcionar. No son un desastre total, tienen algunos chistes apropiados y nos descubrió a Chris Evans en su día, pero pasaron sin pena ni gloria. Y en el caso de su recreación de Galactus mucha más pena que gloria.

Allá en 2015 recuperan a los personajes pero sin ganas. Aparece una película que daba la sensación que nadie quería hacer, excepto porque no caducasen los derechos para Fox. Le dan la película a un director emergente como Josh Trank y éste se estrella con todo el equipo. No funciona nada. Y ojo que los actores escogidos han tenido recorrido y algunos se han convertido en estrellas, pero Miles Teller, Rooney Mara o Michael B. Jordan no pueden estar peor escogidos. Tiene un tono creepy y malrollero que es no entender para nada el universo de los Cuatro Fantásticos, y los efectos visuales dan verdadero espanto. Con el director echando pestes de su propia película y el fiasco económico que terminó siendo era evidente que le habían puesto el último clavo en el ataúd de los 4f.

Tanto es así  que Fox ni siquiera pugnó por los derechos cuando quiso recuperar Marvel a sus personajes. Para Kevin Feige y compañía era un movimiento imprescindible. Para expandir el UCM tras Endgame necesitaba por un lado la familia mutante y por el otro tener a los Cuatro Fantásticos en el lugar que le corresponde. Aunque nunca ha sido el grupo con mayor tirón siempre ha sido un grupo que formaba el seno del universo Marvel, así que contar con Reed Richards y compañía tanto en películas propias como asistiendo a eventos Marvel era un win win de manual. En 2025 se hace realidad la película de los cuatro Fantásticos dentro del UCM.

Esto es así y no a la vez. Porque la primera decisión importante para la película va a ser no introducir a los personajes en el Universo Marvel ya establecido. Al contrario se establece un universo paralelo donde los Cuatro Fantásticos son los únicos héroes establecidos. Esto es un acierto en mucho niveles. Para empezar era inviable que una mente tan preclara como Reed Richards no tuviera ya su relevancia en el Universo Marvel tradicional de haber existido. Pero sobre todo necesitaban para esta película esa sensación tan 4F que ellos son verdaderamente especiales y esenciales. En el universo 828 Los Cuatro Fantásticos ya están están establecidos como los defensores de la humanidad. Son amados y admirados por todo el globo terráqueo. Y para que esto funcionase también es idóneo llevar la historia a un mundo menos cínico y crítico que el actual. Con las oportunidades que da crear un nuevo Universo colocan la acción en una especie de pasado retrofuturista que funciona visualmente a las mil maravillas. Todo el tono es de los años sesenta apostando por esa estética colorida y optimista de la ciencia ficción clásica que da la sensación de maravilla que siempre debe acompañar a los Cuatro Fantásticos.

Solo con esa puesta en escena y el tono de la película consiguen traer por fin el espíritu 4F a la gran pantalla. Los primeros quince minutos son modélicos en cuanto a establecer el papel de los imaginautas en el mundo, hacer un repaso de la galería de villanos sesentera y dejarnos algunas imágenes míticas del comic en pantalla grande. Un aspecto que la película funciona perfectamente es en poner el acento en la familia. Y es un tema delicado porque no es fácil mesurarlo adecuadamente. Lo fácil es sabiendo que es tema importante en los personajes convertir la película en una comedia familiar. Sucesión de chistes de humor blanco para demostrar lo mucho que se quieren y estar juntos y ya lo tenemos. Aquí es un tema que está bien medido: tiene humor la película, pero no es una sucesión de bromas como las de Tim Story ni los personajes se comportan como imbéciles en función de crear escenas humorísticas. Poner en el núcleo narrativo de la película a Franklin me parece un acierto, porque le das esa importancia familiar a todo el grupo, puedes ser emotivo sin caer en la sensiblería facilona, y la amenaza es suficientemente imponente para tomarla en serio.

Valga esta película para confirmar lo que ha cambiado el cine de superhéroes de su primera remesa hasta ahora. En los dosmiles, cuando no se atrevían a vestir con licra a los Xmen, por ejemplo, se decidió que era inviable traer la figura de Galactus en su forma real porque quedaría demasiado fantasioso. Y quisieron hacer un remiendo con una nube como enemigo que aun resultó bastante más cutre. A día de hoy en el UCM todo vale, y la aparición de Galactus es todo lo grandilocuente que tiene que ser. Primero con la llegada de su heraldo. El cambio de sexo de Estela Plateada no es que me incomode, porque le dan un sentido narrativo y visualmente luce en pantalla, pero para mí es un personaje demasiado icónico como para esto. Y tras la irrupción de Shalla Ball pasan los momentos más 4F de la cinta: los personajes volando directos hacia el problema que se le presenta, la nave de Galactus de escala inasumible, y la presentación del propio devorador de mundos, absolutamente perfecto en su recreación, enorme, poderoso, mostrando un aura de divinidad y de fuerza de la naturaleza. Este tramo que finaliza con un enfrentamiento con Estela plateada intentando quedarse con Franklin y el parto del niño ponen la película a una gran altura.

Y aunque me duela la película le va a costar mantener ese nivel. Primero porque hay una evidente bajada de ritmo después de esto en espera de llegar a la escena final. Y después porque las ideas que aparecen como soluciones parecen bastante peregrinas: Por un lado mover la Tierra de sitio (¡!) así llegara Galactus y no encontrará lo que busca. Por otro la manera bastante random en que Johnny ha conseguido establecer contacto con Estela Plateada, y por último tender una trampa al devorador de Mundos para que caiga por un agujero. Todo lo podemos aceptar por ese aire a Edad de Plata que tiene la película y ser “escala Cuatro Fantásticos” pero creo que aquí se deberían haber esmerado un poquito más.

Por suerte siempre tenemos el ancla emocional que funciona en la película, que son sus personajes y sus roles. En ello brilla con luz propia Susan Richards. Para mí Vanessa Kirby se come la película. Está literalmente perfecta como Sue: mujer valiente, empoderada, poderosa, que es madre y esposa pero eso no la convierte en débil si no todo lo contrario como aparece al final de la película. He de reconocer que el efecto de los campos de fuerza no acaba de ser de mi agrado, pero su pose a la hora de crearlos parece sacada directamente del cómic. Sin duda lo mejor de la película.

Al resto de personajes les voy a sacar algún pero, aunque todos han cumplido holgadamente. Johnny es el tapado, y su personaje parece más mayor y más maduro de lo esperado. No me voy a quejar que hagan a la Antorcha humana algo más responsable, aunque para mí con el apartado lingüista se pasan tres pueblos. Si puede parecer que es un personaje menos chisposo que el de Chris Evans pero  también porque aquél era un chiste con patas y esa parte han decidido mitigarla desde el principio. El casting para Ben es literalmente perfecto. Tanto que es una lástima que no salga más de humano, y aunque aparece una Cosa con muy buen corazón creo que no se ha sacado el partido adecuado a su parte dramática. Si quieres verlo aparecen destellos de su tragedia interior, pero se pasa demasiado de soslayo, en especial con su relación con Reed Richards.

Y luego está Reed, que es el personaje más difícil de abocetar y el más importante para el desarrollo de la franquicia. Vaya por delante que no estaba de acuerdo con el cásting de Pedro Pascal. Es quizás uno de los pocos casos en que en un casting de los 4F se ha priorizado el actor al personaje, que físicamente es bastante alejado del actor chileno. Pero Pascal es tan bueno siempre que no me ha supuesto el problema que pensaba iba a tener con él. Pero sí es verdad que éste no es el Reed Richards perfecto. Lo voy a aprobar con nota porque ha esquivado las dos balas características de hacer un mal MR. Fantástico. Una, la más ridícula, la de caer en el tópico del sabio despistado y dos, la verdaderamente peligrosa, la de seguir la senda Iluminatti. Cuando la inteligencia de Reed Richards le hace ir varios pasos por delante y termina siendo un personaje oscuro, que alberga secretos  y que sacrifica todo por un bien mayor es no tener idea de cómo es el personaje. Afortunadamente esto no pasa en la película. Sigue siendo un personaje bondadoso y profundamente humanista. Pero sí es verdad que no es un personaje triunfante. Se pasa buena parte de la película con semblante derrotado, como si no tuviese posibilidad de encontrar soluciones y que está siendo superado constantemente. Y no es para menos, el gran descubrimiento científico de la peli lo hace Johnny para poder comunicarse con Estela. Su gran idea inicial es desmantelada en segundos por Estela Plateada, la siguiente fracasaría de no ser por el “sacrificio” de su mujer. Para ser el hombre que lo soluciona todo ha quedado poco fantástico.

Nos abocamos al round final de la película, y ya he advertido que funciona un poco peor que el resto. La rocambolesca idea de mover la Tierra no tiene solución porque Estela acaba con ello en segundo, lo que culmina con la verdadera llegada de Galactus. Y con todo lo bien que había funcionado en su primera aparición aquí se nos cae un poco el personaje. De hecho parece incluso bastante más pequeño, a pesar que verle pasear por Manhattan es bastante impresionante, y su poder parece haber menguado notablemente, hasta el punto que los 4F puede llegar a hacerle frente. Pero además en este tramo final dibuja un rol villanesco que para nada debería ser el de Galactus. El devorador de mundos debería estar muy por encima de los meros insectos que son los humanos. Lo lógico y coherente con la película es que mandase a su heraldo a luchar contra los estorbos para que él se pueda dedicar a acabar con el mundo. Pero Estela está desaparecio en estos momentos por exigencias de guión. No contento con eso le ponen en su boca algún discurso vengativo, sádico  y parece disfrutar en el momento que estira hasta los límites a Reed Richards.

Y tenemos que aceptar el modo “amor de madre protegiendo a su retoño” todo lo que quieras, pero Susan no puede de ninguna manera acabar con Galactus. Lo siento pero no compro que el final de Galactus sea que lo estén empujando durante manzanas hasta hacerlo entrar por el portal,  por más que  culmine en el sacrificio de la misma Sue y el último coletazo de Estela. Es cargarse completamente al personaje que habías presentado. Máxime cuando todos sabemos que el sacrificio iba a ser purgado por el Deus ex Machina en forma de bebé que tienen bajo la manga.

Los Cuatro Fantásticos primeros pasos no es perfecta como ya he analizado. Pero teniendo sus errores sí es la mejor película de los Cuatro Fantásticos en exponer el espíritu humanista y optimista del grupo, consiguen establecer vínculos familiares sin ser ñoño o directamente ridículo, sabe moverse a la escala “más grande de la vida” que debe acompañar a la Primera Familia y han sabido entender en buena parte sus personajes y el contexto de su mundo. Por eso el primer gran interrogante será como quedarán de difuminadas estas virtudes cuando por puras exigencias narrativas acaben compartiendo mundo con el resto del UCM, donde supuestamente iremos abocados tras la escena postcréditos. Podemos temer  que en un Universo compartido tan lleno las virtudes de los 4F acaben sepultadas.  Pero eso ya lo analizaremos en los siguientes años. Estos primeros pasos ha sido de pisada firme