domingo, diciembre 31

LOS ULTIMOS JEDI

En 2015 el acontecimiento del año fue sin duda alguna la recuperación de la franquicia Star Wars. Disney se había hecho con los derechos de la saga más rentable de la historia del cine y empezaba a explotarla a base de bien, con una nueva trilogía. En aquella ocasión fue una apuesta segura la contratación de J. J. Abrams. Y la apuesta fue tan a tiro hecho que el bueno de J. J. se limitó a hacer lo mínimo aceptable: traer unos personajes nuevos que nos motiven y básicamente hacer un remake oculto (y no demasiado oculto) de Una Nueva Esperanza. Debemos estar contentos de recuperar el espíritu original de las películas de George Lucas, pero contrariados por lo poco novedoso y ambicioso que nos dio aquella cinta. Dos años después llegan Los últimos Jedi con la misión de mejorar este aspecto y hacer avanzar con paso firme la nueva trilogía.
Para ello, y como J.J. se bajó a mitad de camino (para volver dentro de dos años) se ha contado con la participación de Rian Johnson, estimulante director pero con muy poco bagaje a sus espaldas. Apenas algún capítulo de televisión (entre ellos el celebérrimo Ozymandias de Breaking Bad) y la interesante película de ciencia ficción Looper. En verdad, parece que la empresa le va un poco grande, más teniendo en cuenta que se le va a dar libertad total, tanto en guión como en dirección.
El resultado, ya lo avanzo,  va a ser irregular y no va a dejar contentos a todo el mundo. Los últimos Jedi es lo que pedían todos los que criticaron a Abrams: una película que arriesga, que ofrece cosas nuevas, que sorprende y que es compleja y profunda en determinados aspectos. Pero por muy bien que esté sonando todo, algunos nuevos caminos no van a ser del agrado de todo el mundo, y no todas las tramas ni todos los personajes van a ser tratados por igual.
Aunque la sombra del remake que abrió El despertar de la fuerza es intensa, en Los últimos Jedi hacen lo posible en evitarlo frente a su homóloga el Imperio contraataca. Y no es fácil, dado el desarrollo de las tramas (una aprendiz de Jedi en un planeta lejano y el resto de la Rebelíon luchando por sobrevivir de un asedio) Más o menos consigue salir airoso de la comparación encontrando caminos diferentes a mitad de la cinta, pero sí que es cierto que hacia el principio de la misma la cosa pinta mal.
Sin ir más lejos, no se tardan tres minutos en ridiculizar al general Hux, lo que será una constante durante toda la cinta, y por consiguiente a toda la Primera orden. Huelga decir que es un garrafal error si lo que quieres construir es una situación de desesperanza, porque parece mentira que un ejército tan inútil como aparecen aquí puede mantener en jaque a la Resistencia. Así, aunque Poe Dameron protagonice una buena escena naval al principio de la cinta ya llega lastrada teniendo en cuenta el nivel de los oponentes. Desde aquí preciso una explicación de la situación geopolítica de la galaxia, porque en verdad no entiendo como se ha llegado hasta la misma. Se supone que tras El retorno del Jedi la Nueva República iba a ser restaurada en toda la galaxia. Por tanto Leia y los suyos deberían ser el poder dominante. Pero en esta trilogía nos encontramos que en verdad son cuatro gatos (y al final de la cinta uno y medio) totalmente diezmados por esta primera orden que parece haber salido de la nada, que son considerablemente ineficientes, y que en ningún momento parece que estén preparados para someter con mano de hierro a una galaxia, que se mantiene al margen de este conflicto, por lo visto
Mientras tanto la esperada primera toma de contacto con Luke Skywalker no nos puede dejar más perplejo. Nos presentan a un Luke huraño y misántropo, pero salpicado por un tono de humor reprobable, con bichejos a cada cual peor diseñado o concebido pululando por pantalla, hace pensar lo peor. Pues aún con todo eso inesperadamente aquí vamos a encontrar lo más transcendente de la película. Con mucha diferencia se nota que Rian Johnson tenía mucho más interés y necesidad de dar su visión de la fuerza y de los jedi, que del resto de tramas dentro de la película. Y es de agradecer que se moje, que haga avanzar conceptos importantes, hasta el punto de arriesgarlo todo. Si su nueva concepción de la fuerza, donde los Jedi son tratados como arrogantes y fracasados, hasta el punto de pedir su extinción, donde se entiende que la Luz ha sido tan intransigente como la Oscuridad, y que destierra maniqueísmos ya aposentados en la saga no hubiese quedado suficientemente explicada y trabajada no habrían destrozado la película. Habría destrozado la trilogía entera (de hecho, para muchos lo ha hecho)
Sin duda alguna, gran parte del mérito cae en la sorprendente calidad de actores y personajes. Inesperadamente Mark hamill se come la película. Creo que no engaño a nadie si digo que nunca habríamos considerado a Hamill como un actorazo, ni siquiera haciendo a su personaje fetiche. Pero es verle avejentado en esta Episodio VIII y su personaje tiene una grandeza y una presencia absoluta, estando a la altura de Alec Guinness en las películas originales, lo que es mucho. Rey sigue estando fantástica. Daisi Ryley hizo suyo el personaje en el episodio VII y no hubo nadie que le pudiese poner ninguna pega. Carismática, graciosa cuando debía, heroica y atlética en los enfrentamientos físicos. Aquí se verá más limitada, porque su rol no da tanto juego durante toda la película, pero consigue su toque de dramatismo y tragedia, y la ambigüedad suficiente para dotar de profundidad su conexión con Kylo Ren.
Evidentemente el salto cualitativo lo da Kylo Ren en esta película. Fue el personaje más odiado y defenestrado de la primera película, seguramente con razón, aunque sea por motivos tan estúpidos como el físico de Adam Driver, y que no fuese un Darth Vader (cuando sus ataques de rabia eran una obvia manera de diferenciarlo del villano clásico) Ahora sí, tiene material para lucirse y doy fe que Driver lo hace, hasta el  loable punto de conseguir un personaje interesantísimo, con dudas sobre su paso al lado oscuro, y  su relación con el gran líder Snoke está más enviciada que la de Vader con el emperador. La conexión que establece con Rey es profunda y termina siendo determinante en las decisiones de Rey. Es muy interesante los diferentes puntos de vista en que Kylo y Luke entienden la noche en que éste se rebeló, siendo el culpable diferente según el interlocutor, y que hacen dudar lo suficiente a Rey sobre la realidad de Kylo.
Un concepto que sí está perectamente tratado y que lo considero todo un acierto es la democratización de la Fuerza. Ya el discurso de Luke deja ver duras críticas contra la institución Jedi. A fin de cuentas, la fuerza es un elemento de la naturaleza que debería ser sensible para cualquiera, no sólo para una élite formada. Y termina siendo la mejor resolución ante un problemático melón que dejó abierto Abrams: los padres de Rey, que ha dado para especulaciones múltiples durante estos años, y que parecía destinada a dominar la fuerza por ser del clan Skywalker. Pues Johnson decide todo lo contrario. Ya apuntado en el emplazamiento del lado oscuro de la isla, se clarifica en la dura, sórdida (magníficas interpretaciones) confesión de ella misma. Sus padres no era nadie. Es dramático para el personaje conocer su pasado, pero deja a las claras, que la Fuerza puede ser intensa en cualquiera de la galaxia.
Da la sensación que todo lo que estoy contando pone a la película por las nubes y que estamos cercano a la perfeccion. Yo tengo pocas trabas a la parte de Rey de la película, pero es verdad que comparte protagonismo con otras tramas, que la verdad, no están a la altura. La principal es la de Finn y Rose. Con Finn todos nos temimos lo peor en episodio VII y calló a los detractores con un personaje que trasmitía una heroicidad inesperada. Pero ahora vuelven los fantasma. Parece evidente que Johnson no sabe muy bien qué hacer con él. Le coloca una partenaire asiática y se busca una misión estrambótica para ambos. Ya de por sí es bastante incongruente que el bueno de fin sea capaz de moverse por cualquier nave enemiga y llegar hasta el lugar preciso por haber servido limpiando unos meses, pero en fin, tampoco es lo peor de su trama. Peor es el aburrido mundo casino donde terminan, con una metáfora simplona sobre lo malos que son los ricos. Y, bueno, la verdad es que nada funciona. Ni la manera chusca en que entra en la película el aburrido personaje de Benicio del toro, ni los horribles caballos/perros/camellos donde van a huir, ni las excesivas aportaciones de BB8 (es momento ATST….) ni, por supuesto, la (otra vez) intrascendente presencia de la Capitana Phasma, que esperemos que den por finiquitada después de esta sosa batalla.
Con todo esto lo peor de la trama es que es totalmente intrascendente. O sea, en teoría la misión iba a servir para poder hacer escapar a la Resistencia, pero la (esperada) traición final dejan en agua de borrajas todo lo que han hecho Finn y Rose hasta ahora. Y no sé, debería de ser de primero de guión que todo lo que pase en la película tenga algún sentido. Que todo esto no signifique nada es un bajón, y repercute en el ritmo de la película que pierde interés por momentos.
Tres cuartos de lo mismo podemos decir de la tercera pata del banco. En este caso Poe Dameron. Sigue siendo un personaje molón  e Oscar Issaak le dota de buen carisma, pero necesitaría hacer muchas más cosas que las que hace. Que es básicamente equivocarse en todo. Una vez se baja de su nave y recibe una buena azotaina de Leia por su impulsividad no deja de estar en el puesto de mando sin aportar buena solución. Porque este subargumento también se las trae: la Resistencia sin poder saltar al hiperespacio se pasa media película a tiro de un destructor, mientras  sus deflectores aguanten. Interesante es la aportación de la Almirante Holdo, que hace las veces de una ausente Leia (tras una muy controvertida utilización de la fuerza), pero volvemos a tener el mismo problema que con la trama de Finn. Todos las idas y venidas de Poe, motín incluído, no sirven para nada en toda la película, pues existe un plan oculto que hace que todo haya sido una pérdida de tiempo (que ya podían haber contado el plan desde el principio y vamos todos a una, digo yo) Vamos, otra trama entera para tirar a la basura. Sí, resulta que a Johnson solo le interesaban los Jedi, vamos con ellos, porque el resto no ha habido por donde cogerlo.
Llegamos pues al enfrentamiento final, y el episodio V se convierte en Episodio VI. El gran Lider Snoke recibe al Jedi y al Sith demostrando que tiene todo controlado, a la vez que está aniquiliando a la resistencia sin esperanza. A mí no me ha gustado Snoke en ningún momento. ya en la primera película parecía una idea muy mala, la del malo en la sombra que había pervertido a Ben Solo, porque es repetir otra vez acontecimientos anteriores, peor peor. No sabemos de dónde ha salido este personaje (y de nuevo agradezco que no tiren por los linajes) y su aspecto visual no puede ser peor. En su escena no hace más que comportarse como un Palpatine de segunda, y en definitiva merece una muerte tan insustancial como ésta. Nunca ha merecido ser el verdadero villano de esta saga. Pero si no lo es él ni lo es, desde luego, Hux o nadie de la primera orden… solo nos queda Kylo, que afortunadamente no termina dando el paso de su redención (si no hubiese sido el retorno del Jedi en toda regla) y después de una vistosa pelea con la guardia pretoriana vuelven a surgir las diferencias reales entre Kylo y Rey.
Pero obviamos un problema. Que hemos pasado el enfrentamiento final, el más intenso, para el que se está construyendo toda la película… y aún queda una tercera parte de la misma. De nuevo, la construcción del guión queda un poco rara. De manera un poco chusquera Rey y Finn va a conseguir salir de sus respectivos lances para agruparse toda la Resistencia en un planeta y poder revisitar la batalla de Hoth, por mucho que sea sobre una superficie salada. La verdad es que es un bajón climático que la película no va a volver a remontar. Volvemos a caer en vicios anteriorres como un Kylo enrabietado, un Hux humillado, o personajes haciendo cosas que no pertocan (¿Por qué Rose conduce una nave hasta salvar a Finn?) Lo tomaremos como una oportunidad para Johnson de resarcirse y darnos un buen espectáculo visual, pues la película ha quedado en déficit en ese aspecto hasta ahora.  Evidentemente hemos de salvar la lograda lucha en el salón de Snoke, con adversarios chulos y armas nuevas, y sobre todo la escena del sacrificio de Holdo como momentos visualmente deslumbrantes. Pero más allá de eso no hay ni una creación nueva, ni una escena quitaalientos, ni ninguna solución visual o momentos de tensión resañable. Aquí, la visión de las naves lanzándose contra los ATAT y el sangrado sobre la superficie es potente, pero nuevamentes es un coitus interruptus, porque vuelve a ser una escena frustrante que no sirve para nada.
De hecho el gran momento ha de ser la irrupción de Luke Skywalker para el clímax final. Y hombre, no vamos a negar que El último Jedi viene con una carga de molonidad superior. Pero yo tengo problemas con este Luke. Porque vale, me toca comprar que dado su fracaso como maestro Jedi se haya exiliado a lo más remoto de la galaxia, dejando a su perverso sobrino dominando la galaxia (una de las constantes de estas películas es que sus defensores saquen equivalencias de cosas que no gustan de las películas clásicas) pero a la hora de decidir que sí, que se enfrenta a sus miedos y que va a ayudar contra su enemigo… lo haga con mando a distancia. O sea compro la sorpresa fantasmal de Luke y queda bien, pero al final el gran enfrentamiento de Luke, su gran sacrificio ha servido para ¿Qué? Para salvar a una veintena de rebeldes y dejar a Kylo como un perdedor otra vez. No sé, yo creo que es un sacrificio sin chicha ni limonada, por mucho que yo también me emocione cuando se una con la fuerza con dos soles en el horizonte y sí, demostrando que John Williams es, con 85 años, el puto amo.

Así que así estamos. Entre dos aguas. Hay cosas de Los últimos Jedi que me gustan muchísimo. Han arriesgado, han sorprendido, han querido  cambiar cosas y todo esto me parece para bien. Pero creo que la película tiene déficits tan o más importantes que los primeros. Y por mucho que los críticos se centren más en que la filosofía Jedi ha cambiado, que se ha perdido la esencia de la fuerza y que es herejía, para mí esto es lo que mejor funciona de la cinta. Sin embargo, sus problemas narrativos, su ritmo de altibajos (para nada consigue el ritmo non-stop made in Star Wars) y sus tramas desperdiciadas, hace que por más que ésta haya sido una película más profunda y ambiciosa, haya terminado por echar de menos a J. J. Abrams, que considero mejor director y mejor narrador que Rian Johnson. Tendrá la tercera película para poder certificarlo.

miércoles, diciembre 20

Estruendos

Ya llevaba un tiempo con ganas de activar una nueva opcion en este blog, como es la de añadir a los artículos largos pequeñas pildoras a modo de archivos de audio para diversificar los contenidos. Valga que la anterior entrada fue mi post 200 como gratuita excusa para inaugurar la opcion estruendos.
Aqui completaremos la informacion del blog y será usado en diferentes formatos:
— primeras impresiones. Lanzamos la primera impresion, teóricamente sin spoiler aunque no prometo nada, de productos muy esperados, aunque luego tengan articulo posterior
— Reviews. Comentarios de temporadas de series o partidos de futbol independientes. Igual que anteriormente lo haciamos en comentarios ahora sera accesible en este formato.
—Miscelánea. Otros productos para los que me quedo sin tiempo en hacer un artículo detallado pero que merecerán su analisis breve.
Asi que aqui dejo la primera remesa de estruendos:
—Blade runner. 2049. Primeras impresiones
— La liga de la Justicia. Primeras impresiones.
—Kingsman. El circulo dorado
—Mindhunter.
— It.
—the walking dead. Octava temporada
—Star wars. Los últimos jedi. Primeras  impresiones.
Ahi dejo el link. Nos escuchamos.
http://www.ivoox.com/s_p2_75939_1.html

viernes, diciembre 8

LA LIGA DE LA JUSTICIA

No se hace nada fácil hacer un juicio de valor sobre la Liga de la Justicia de Dc. ¿se debe enjuiciar la misma como película independiente o como el colofón que debería ser del universo DC? ¿podemos hablar del tono e intenciones de la película sin mencionar las diferencias en la dirección de la que hace gala? ¿hemos de valorar el resultado final aún sabiendo que la tijera de la que ha hecho gala (otra vez) la productora ha coartado el producto final? En fin, este artículo se antoja misión complicada, pues es cierto que la película de la JLA va a contar con errores insalvables y que harían fracasar a cualquier película. Mientras que ahora vamos a intentar de mitigarlas a favor del espectáculo esperado.
Recapitulemos. Venimos de las dos películas de Superman de Snyder.  Por más que el tono que el director dota al hombre de acero es del todo equivocado en Batman VS. Superman yo al menos sí detecto mejoras respecto a Man Of Steel. Pero Warner no podía aguantar que Marvel lo estuviese rompiendo, y prácticamente mutila la pelota para meter de manera gratuita la creación de una Liga de la Justica en tiempo récord (y recursos narrativos ridículos) para poder plantar guerra de inmediato a los Héroes más poderosos de la tierra. Por el camino nos vamos a encontrar dos productos DC radicalmente opuestos: Escuadrón suicida va a corromper hasta el paroxismo la oscuridad de Snyder y el montaje sinsentido, mientras que Wonder Woman es todo lo contrario, un canto a la heroicidad más clásica. ¿qué camino escogerá entonces la JLA?
Y ahí llega la bicefalia de la cinta. Snyder recibe la peor tragedia posible y abandona la película sin acabarla. La Warner, que sigue mostrando más fidelidad a los plazos de entrega, que a cuestiones como calidad o respeto por la obra, contrata otro director para acabar la cinta. El hecho que el mismo sea ni más ni menos que Josh Whedon ya habla mucho sobre sus intenciones, pues es drásticamente distinto a Snyder: Gracioso, ligero, superficial. Y el relevante dato de ser el director de Vengadores deja a las claras que es lo que la productora quiere de su película de grupo.
Al contrario de los Vengadores ésta es una película de origen por completo, así que después de una emotiva escena de duelo ante la ausencia de Supermán (por muy bien que se le dé estas escenas a Snyder, ya lo vimos en Watchmen, es totalmente contradictorio con la visión que estaba dando de Superman en sus dos películas anteriores) nos vamos a encontrar a Batman reclutando a la nueva Liga, ante la aparición cada vez más frecuente de los parademonios. Tenemos al murciélago enmascarado buscando a aquaman y a Flash. Pierden una oportunidad única para mostrar el lado detectivesco de Batman, en lugar de presentarse con la cara de Bruce Wayne preguntando  por sus objetivos (los grafittis en la pared sobre Aquaman no dejan de ser ridículos) Ben Affleck sigue cumpliendo en porte y presencia como Wayne, aunque se le van a ver las costuras actorales en varios momentos de la cinta.
Quien sigue a nivel celebérrimo es Wonder Woman. Afortunadamente uno de los aciertos de la cinta es conseguir mantener el espíritu de la amazona. Gal Gadot sigue perfecta como la Mujer Maravilla y continúa transmitiendo toda la gracia e icónico carisma que ya demostró en su primera película, aunque es posible que hayan mitigado algo su nivel de poder respecto a Batman Vs. Superman, lo que no me parece del todo malo. Siguiendo con los nuevos miembros pues no son un dechado de personalidad precisamente. Aquaman no deja de ser un Bad-ass de manual, el típico chulo y cínico al que Jason Momoa le da buen carisma y una presencia física imponente, muy alejada del Aquaman de los cómics. Flash por su parte va a ser el recurso cómico del grupo, de manera constante. Cuesta encontrar una escena en que su comentario no sea bufonesco, venga a cuento o no. Es el tercer velocista que vemos en los últimos años y la verdad que debe ser el que menos luce visualmente. El recurso es poner líneas cinéticas a su lado mientras el resto se mueve a cámara lenta. DA para un momentazo con Superman, pero el resto es un poco pobre, comparado con el Mercurio de  Xmen sobre todo.
El último miembro y el que a casi nadie le importa es Ciborg. Su historia es bastante canónica, sin tener la personalidad chula de los Nuevos titanes de Wolvman, aunque va a tener un peso troncal en la trama al vincular su conversión en ciborg, con las cajas madres. La trama de las tres cajas madres que han de buscar molestará a los fans del Cuarto Mundo de Kirby, a los fans de los Vengadores que verán tres teseractos, y hasta a los Fans del Señor de los anillos del que plagian su brillante prólogo a favor de un flashback insostenible (¡!) A mí me preocupa menos. Es el típico mcguffin sin importancia para que haya amenaza, y ahí sí vienen los problemas. StepenWolf es el bichejo que va a ser el malo de la película y… bufff. Empecemos porque es un don nadie en el universo DC, al menos para mí, así que su carisma es bastante pobre, por más que lo pongan de buenas a primeras cargándose el solo a las amazonas de Thesmiscira en una escena bastante trepidante. Y sobre todo la idea de hacer al villano completamente por CGI me parece un error en toda regla. Porque no ha funcionado todavía un personaje infográfico interactuando al 100% con personajes reales, y porque si llega a funcionar no será con los efectos de esta película, porque son bastante cantosos. Weta no son de mi devoción, pero debemos culpar a las irritantes prisas por estrenar que haya escenas de acción peores que en un videojuego de la pásada década, y que te sacan por completo de la película.
No sólo vamos a tener estos problemas con Stepenwolf. La armadura de Ciborg parece de todo menos sólida y realmente quedaba mejor cuanto más oculto estaba. EL diseño de Atlantis, o lo poco que se ha visto es ciertamente ridículo. Personajes buceando bajo el agua, con una columna grande entre unas piedras… la verdad es que si querían despertarme ganas de ver la próxima película de Aquaman han hecho casi lo contrario (ya sé que el montaje tiene buena parte de culpa de lo mismo, pero el montaje no ha de ser una excusa, ha de ser un defecto si han cortado partes  ineludibles de la trama)  De nuevo las prisas para darte un producto mal acabado que no hacen más que sacarte de la trama: ese cielo rojizo del clímax final o la capa CGI cantosa de cierto personaje que va a ser desenterrado.
La resurrección de Superman es bastante controvertida. En verdad se reutiliza aquella mala idea de Lex Luthor de resucitar a Zod, así que la continuidad debería estar bien enfocada, si no fuese porque no han olvidado el último plano de la anterior película que ya dejaba abierta una puerta menos macabra que ésta. Vamos, que es una de esas soluciones que no deberíamos dejar pasar en otra película, pero que aquí preferimos obviarla por el placer de ver al fin a Superman junto a la Jla, incluyendo una pelea sinsentido de todos los miembros contra él que nos deja momentazos como ese ojo girándose hacia Flash o el enfrentamiento con Batman que nos recuerda los buenos momentos del anterior film (y también sus peores soluciones, que ya podía haber preparado el plan de contingencia desde el principio, digo yo)
Ya tenemos el grupo listo y dispuesto para el clímax final en Rusia donde se está transformando la tierra, para desespero de una irritante familia rusa que parecen ser los únicos que viven allí. Como han podido notar el guión no es que haya dado para mucho.  Ya hablamos del problema de la bicefalia, así que no sabremos cuanto del trabajo de Snyder queda en el tintero y cuanto se ha plasmado, pero la intención de hacer algo más ligero parece que viene ya de base. Con la contratación de Whedon la marvelización de DC pasa al siguiente nivel, esta película tiene más momentos relajados y desenfadados que el resto del Universo DC juntos, sin que el humor llegue a apoderarse del modelo, como le está pasando últimamente a Marvel. La interacción de sus personajes es buena y apropiada (muy bueno el momento del lazo con Aquaman, la verdad) y pese a que la amenaza sea de escala Liga de la Justica (bigger tan life) su planteamiento ha sido lo más lineal y sencillo que se podía. Incluso demasiado.
Lo que sí debemos aceptar es que por fin los personajes DC son HÉROES, con todo lo que significa la palabra. A Snyder le debíamos echar en cara que no ha entendido nunca a Superman. Lo ha convertido en un extraterrestre alienado, alejado de la sociedad, y que es mirado con resquemor, cuando no por puro desprecio por la humanidad. Aquí al fin vemos a un Superman heróico, inspirador y divertido. Con un carisma por encima del resto y pudiendo disfrutar de sí mismo Henry Cavill al fin transmite el ideal de Superman (el tema del bigote borrado prefiero pasarlo por alto) Junto a un Aquaman adoctrinado en molonidad y una potentísima Wonder Woman hacen un equipo  muy potenten.
Obviamente me he saltado a Batman, que se ha ido diluyendo en la película. Una vez que ha conseguido aglutinar a todos los parahumanos parece que su papel de líder queda bastante mitigado, además que muestra unas debilidades  y unas dudas que el personaje de Batman no debería enseñar nunca. Y finalmente cuando llega el gran golpe, pues básicamente lo que ha de hacer es no molestar. La Liga de la Justicia siempre ha tenido el mal endémico de contar con seres tan irrealmente poderosos que es difícil hacerlos interactuar juntos. Batman no puede aportar nada en combate que  no supere fácilmente Flash en velocidad, Wonder Woman en pelea cuerpo a cuerpo o Superman en todo lo demás.
 La escala en que se mueve Superman está fuera de órbita. Han querido plasmar que es el personaje más poderoso con diferencia hasta el punto es que básicamente el malo, con el que ya teníamos problemas, ha terminado siendo un estropajo en sus manos. Es que no le dura ni cuarenta segundos a pleno poder (si dura más es porque en medio del fregao se va a salvar civiles, que ya me dirás…) En fin el poderío del hombre de acero termina siendo un hándicap para el clímax que no deja de ser un poco anticlimática la manera tan poco resultona como cae la amenaza.

Así que a la postre no sé si he escrito más bueno que malo sobre la JLA. Es difícil definirse, porque para mí sí han movido ficha hacia la dirección correcta. Sí han conseguido el espíritu de lo que debe ser la JLa, dioses entre la tierra que luchan con y por nosotros. He sido muy crítico con el espíritu dramático y tremendista de Snyder en este universo, así que estoy contento de este giro. El problema es que por momento ha parecido más un volantazo para seguir la senda de sus máximos rivales con lo que queda inconexo e incoherente con lo visto hasta ahora. Y por encima de todo se debería priorizar que la factura de las películas DC esté a las alturas de las expectativas. Montajes aprisa y corriendo, guiones hechos y rehechos, cambios de directores o compositores a mitad de la carrera o efectos especiales que no llegan ni al aprobado son lastres demasiados pesados para que podamos afirmar con esperanzas que la DC ha enderezado el rumbo.