1996-2025. Estamos hablando de una franquicia que lleva viva casi treinta años. Ha tenido sus vaivenes, por momentos ha parecido que no avanzaba pero al final ha conseguido por méritos propios ser un referente dentro del cine de acción de nuevo milenio. Evidentemente no se puede hablar de Mision Imposible sin hablar de Tom Cruise. Es el alfa y el omega de la franquicia, todo se mueve en torno a él, tanto en su papel de protagonista como de productor, y Cruise ha terminado entendiendo que éste no es un producto más. De ser un producto alimenticio ha pasado a ser la niña de sus ojos y sobretodo el mejor exponente de cómo entiende el cine espectáculo.
Los orígenes de la franquicia no presagiaban algo tan imponente como ha terminado siendo. En 1996 Tom Cruise va a emprender un ciclo como productor. Para su primer proyecto va a hacer una adaptación de una serie de éxito de los setenta. Tampoco es algo tan riesgoso. A finales de los noventa había un boom de adaptaciones de este tipo y llegaron en poco tiempo Los Vengadores, Perdidos en el Espacio, El santo... La diferencia la marca el propio Tom Cruise estrella indiscutible por esos años del star system en Hollywood. Y él mismo prefiera darle un toque de autoría a su primera incursión contratando a Brian de Palma como director.
El resultado es un block Buster made in de Palma. El director es un declarado obsesionado de Hitchkock y se mueve en el terreno del thriller como pez en el agua. Su capacidad para estirar la tensión hasta niveles insostenibles es tan peculiar como tremenda cuando le sale bien. A su vez se mezcla con el interés de Cruise productor que necesitaba una cinta eminentemente comercial con el tipo de acción estruendosa y rimbombante de finales de los noventa. Y donde el fuese el protagonista absoluto. De ahí que supongo que sería polémica la decisión en la que en unos primorosos quince minutos se cargan a todo el equipo original de la serie para mayor gloria de Ethan Hunt. Por eso la cinta mezclará set pieces de tremenda tensión, juegos de falsos culpables y máscaras, que se van a convertir en marca de la casa, con momentos de explosiones y acción desmedida, con alguna fantasmada que te tienes que comer.
Cruise prescindió para la continuación de De Palma y no sé como excusa o como decisión vino a entablar que Misión imposible iba a ser una franquicia donde los directores de acción del momento tengan libertad para mostrar su talento. Y el director de acción de moda a final de los noventa es John Woo.
Yo voy con la verdad por delante: nunca he aguantado a Woo. Tiene una capacidad innegable de crear escenas bellas, pero precisamente ese exceso de estética, de lirismo en la violencia le quita mucho realismo y verosilimitud. En MI:2 todo es excesivo, delirante, trasnochado. No es capaz de rodar un momento de relax sin que parezca un Anuncio de colonias o una persecución de coches sin que se convierta en una oda al exceso. Definitivamente es la película que menos me va a funcionar de todas las que vamos a hablar. Es una pena porque la historia, una especie de encadenados de Hitchcock, no es tan mala y hay que reconocerle a la cinta que por más que para mí sea muy errada tiene una personalidad única dentro de la franquicia.
Para la siguiente parada vuelve a haber un baile de directores y en esta ocasión le va a tocar el turno a J J Abrams. Huelga decir que el Abrams que va a contar las aventuras de Ethan Hunt en 2003 no es el poderoso director de diez años después. Es más, diría que éste es su primer trabajo importante para la gran pantalla.Venía siendo un hombre importante en televisión y no por casualidad lo estaba petando con la serie Alias, de la que bebe muy mucho esta tercera entrega.
Misión imposible III es un poco rara avis viendo toda la franquicia en conjunto. Añadir al Lore de la serie una vida civil de Ethan Hunt no sé hasta que punto funciona, porque ni antes ni después parece ser ancla emocional del personaje. Es algo que le estaba funcionando en la serie de Alias con el personaje de Sidney Bristol y que parece querer volcar aquí.
La tercera entrega tiene virtudes evidentes. Se recupera el espítiru de equipo, Aquí hace su aparición Benji que junto a Luther va a ser ya parte indisoluble y sobre todo cuentan con el mejor villano de la saga. Ese Phillips Seymour Hofmann que no parecería una amenaza física, pero que su calidad interpretativa le da una peligrosidad y un nivel de amenaza muy superior a casi el resto de villanos. Un gran acierto de esta película.
Pero si es verdad que nos movemos en un perfil bastante más bajo en cuanto a espectacularidad. No es necesariamente malo, viendo los excesos de Woo en la segunda y el ataque en el punto es un momento muy álgido, pero a nivel visual baja algunos enteros respecto a lo que no tenía acostumbrados la saga.
Se a ciencia cierta que hay mucha gente que tiene una estima especial a esta tercera entrega, pero siendo objetivo hay que ver que la franquicia se estaba desinflando. Solo con la elección de Abrams en la dirección es una certeza que Tom Cruise no lo estaba petando en el mercado.Y un poco él tiene culpa de ellos. Digamos que para el Cruise productor Mision imposible era importante por ser una franquicia rentable, ser la primera en la que inmiscuye pero ya está. Parece un pasatiempo comercial entre proyectos mas importantes. Por esta época Cruise está en el punto de querer o merecer dar el salto a actor de altas cuotas. Elegía proyectos destinados a nominaciones de oscars como Eyes Whide Shut, Magnolia o El ultimo samurái. Dentro de su concepción parecería que las películas de acción son el mal menor para ganar dinero pero que no se las toma demasiado en serio. Hasta mediados los 2000. Creo que llega un momento en que directamente arroja la toalla. Se da cuenta que no va a estar en la mesa de los Pacino, De Niro, ni siquiera DiCaprio. Acepta lo que es: un actor con pose de estrella, carisma de estrella y condición de estrella. Y donde va a manejarlo mejor que en una franquicia consolidada.
Este cambio de paradigma va a ser sustancial, para relanzar la franquicia Misión Imposible, pero también para el propio Tom Cruise. Con su vida privada constantemente en el candelero y su vinculación hasta la extenuación con la cienciología corría el peligro de transformarse en un meme. Así que decide dar un giro en su carrera y marcarse un objetivo: Cambiar el cine de acción.
Protocolo Fantasma recupera la franquicia Misión imposible cuando nadie la echaba realmente de menos. Y se nota una vez más en la elección de su director, un Brad Bird que lo había petado seriamente en animación pero que no había sido nada relevante en imagen real, que no andaba en sus mejores años. Pero Cruise desde aquí sí tiene puestos todos los huevos en la cesta de Ethan Hunt. Está dispuesto a darlo todo y que esa implicación se note en sus películas. Y de repente Protocolo fantasma luce espectacular, pasa de ser un thriller de espías a una película de acción con espías, y se atreven con todo. El molonismo sube enteros y el equipo funciona como un reloj. Se consolida el grupo con Luther y Benji más la chica de
turno, y la buena irrupción de Jeremy Renner. Y nos deja momentazos como la
voladura del Kremlin o sobre todo la escena de Buj Khalifa que si tuviese que
hacer un ranking podría ir perfectamente en el top de escenas más
espectaculares de Ethan Hunt. Lástima que la categoría del villano, quizás el
más bluff de la saga y un final en un aparcamiento de coches bastante bluff
hagan que la película no mantenga el nivel de excelencia que en ocasiones
alcanza. Pero está claro que Tom Cruise estaba poniendo empeño en enderezar la
trayectoria de la saga.
Y aquí es donde se cruza Christopher McQuarrie. Cruise ya
había trabajado con él anteriormente como guionista de Singer en Valkiria y
sobre todo en la adaptación de Jack Reacher, y en seguida le echa el ojo para
ser su proyección en la dirección, hasta el punto que se va a quedar hasta el
final de la saga Mcquarrie proviene del thriller propiamente dicho (es el
guionista de la superlativa sospechosos habituales) y se notará en su manera de
encarar Mision Imposible. En la manera de que parezca “posible”. El director
opta por un menos es más. Las operaciones de Hunt van a parecer realmente más
impactantes cuanto menos fantasiosas sean, así que se cimenta especialmente en
la verosimilitud y el realismo dentro de la franquicia. Porque Ethan Hunt no es
un superhéroe. Sufre, le duelen los golpes, se cansa… es falible y todo lo que
hace tiene una repercusión. Y la saga aquí da un salto cualitativo.
Los capítulos de mcquarrie están divididos por dípticos, y es difícil diferenciar casa película de su acompañante. Yo me mojo ya y creo que Nación secreta y Fallout suponen el listón más alto de la saga. Como digo aquí la saga ha dado un salto exponencial y da la sensación que todo lo que pasa es más dramático y que de verdad se están jugando la vida constantemente. Los personajes que aquí aparecen son más consistentes y ahí Solomon Lane como villano de la función consistente y peligroso, aunque no sea un villano físico al uso. Y que decir de Ilsa Faust. Rebeca Ferguson se come de un plumazo a todas las chicas de la franquicia con un personajazo brutal que le aguanta el tirón a a Hunt y con el que tiene una química brutal y una tensión sexual no resuelta que funciona en pantalla de maravilla.
Que la película se acerque más al thriller si parece que le quita un plus de espectacularidad. Aunque tiene momentos de lucimiento como el icónico momento en que Cruise se eleva en el exterior del avión, cuyo making off es más famoso que la propia escena, o la clásica escena de extracción, en este caso submarina. Pero las set pieces se acercan más a un suspense Hitchkockniano donde la tensión emociona más que la espectacularidad. Y para mí es un acierto.
Las pocas pegas que le puedes poner a nación secreta se van a mitigar por completo en fallout. ¿Te quejabas que no había villano físico? Pues la presencia de Henry Cavill acalla rotundamente las quejas. ¿Que no había espectacularidad? Pues el final en la india entre helicópteros vuelve a subir la adrenalina. Puede que la película tenga algún problemilla de ritmo respecto a nación secreta al ser más larga, y la parte del clímax está un poco desligada del resto, pero como funciona el Lore de la serie, los nuevos personajes como la viuda blanca o Ángela Basett, la fisicidad de escenas de golpes en los baños de Berlín o las persecuciones por Paris. La verdad es que funciona como un tiro.
Por eso da más rabia que quizás en el cénit de la saga se gripe el motor. Manteniendo el mismo equipo, el mismo director las mismas intenciones y con la industria venerando a Cruise unánimemente todo hacia pensar un colofón historico. Y por lo que sea tanto Sentencia Mortal como sentencia final no funcionan tan bien como sus predecesoras.
Lo achaco por un lado a un problema de ritmo de estas películas que al tener un metraje desmedido tienes o escenas muy dilatadas como el prólogo del submarino o tardan un mundo en llegar, como pasa en sentencia final. Y luego la elección del villano la considero equivocada. Que el malo sea un algoritmo es un poco pse... Porque por momentos es absolutamente omnipotente, hasta adivina el futuro y lo que haga falta, pero cuando interesa al guión está totalmente ciega a lo que está pasando.
Y la otra pata coja es el malo físico, el Gabriel ese que nos lo quieren vender como la némesis definitiva de ethan hunt y para hacerle muy malo le dan el honor de cargarse a ilsa faust y a Luther cuando no deja de ser un mindundi y su final es hasta bochornoso.
A Luther le concedo un final digno, sacrificándose y teniendo sus momentos inspiradores. Pero especialmente sangrante es el caso de Ilsa, que se habia ganado el corazón de todos los fans de la saga y parece que poco menos que se la quitan de encima en favor de Hailey Atwell, cuya química con Hunt no es una millonésima parte que con rebeca Ferguson.
No significa que Misión imposible pierda sus señas de identidad, porque cuando tiene que ser espectacular lo es, y cuando Cruise entra en modo jugarse el pellejo (el salto en moto al vacío, las escenas de las avionetas) nos deja con la boca abierta. Y además se aprovecha el colofón para cerrar buenas tramas de la mitología de la saga. Si que es verdad que para estar hasta el cierre de un epoca la despedida sabe a poco. Parece más un capítulo más que el verdadero capítulo final.
Han sido prácticamente treinta años en que Ethan Hunt y compañía nos han acompañado en un viaje que de alguna manera ha hecho crecer su propia saga y ha cambiado por una parte el cine de acción del nuevo siglo y por otra al propio Tom Cruise que ha entendido que si de verdad quiere pasar a la posteridad y dejar huella lo va a hacer de la mano de Misión Imposible. Y se lo ha dejado todo por darnos el mejor producto posible. Así que gracias, señor Cruise. Este mensaje se autodestruirá en unos segundos.