sábado, junio 28

EL INTERNADO

Hállome aqui, quien me lo iba a decir, dispuesto a hablar de una serie española. Sí, yo también creía que ese día no iba a llegar nunca. Tal honor se lo debo a mi pareja que fue la que me recomendó encarecidamente la serie el Internado, y la verdad es que se ha convertido en una grata sorpresa para lo que podíamos esperar.

No engaño a nadie si digo que la ficción española no es demasiado de mi agrado. La verdad es que el tiempo que hace que no sigo una serie creada en España casi se puede contar por lustros, y a pesar de que ha habido algunos intentos buenos estos años, se ha hablado bien en determinados momentos de Siete Vidas, Motivos Personales, Cuentame o Desaparecida, ya había dado la causa por perdida. El internado de la laguna negra supone un requiebro a lo que suele ofrecer las series por acá y se acerca más, al menos en el planteamiento a la ficción del otro lado del Atlántico que a Serranos, Periodistas y Hospitales Generales. Vamos a decirlo ya: El internado es un encomiable intento de hacer un Perdidos a la española con todo lo que eso significa.

Y da gusto ver una serie que tiene un planteamiento intrincado más allá de ser "una serie en un colegio" "una serie de familia" "una serie de abogados, o de médicos, o de policías, o de repartidores de propaganda". Al menos el internado (que sí, parecía iba a ser "una serie de chavales internos") tiene como trama un complejo puzzle con más piezas de las que aparenta en un principio. La trama empieza (aunque yo no vi la primera temporada) con la llegada de dos huérfanos al internado dirigido por Héctor de la Vega, para verse de inmediato imbuídos en una trama llena de misterios, falsedades y dobles identidades. Es la punta del iceberg para que un montón de personajes se vean imbuidos en un montón de conflictos peligrosos y de difícil solución.
Es de agradecer el buen trabajo de los creadores del internado, que al contrario de lo que suele pasar en las series españolas, consigue mantener la atención del espectador a base de suspense y de continuos continuarás interesantes, más allá del típico culebreo que sirve de hilo conductor de otras series (que lo hay, sí, pero que no molesta tanto al estar contándonos cosas verdaderamente interesantes) Pero además, a diferencia de Lost, en el Internado no van a mantener tramas alargadas ad eternum sin solución aparente. Si no que van a ser valientes y solucionar conflictos que se dan por concluídos. Así por ejemplo la trama del Gnomo, que debió ser leit motiv de la serie en su primera temporada, se da por finiquitada cuando su historia sale por completo a la luz y no tiene nada más que contar. Lo mismo pasa con todo lo referente al cuadro del bosco, que no dudan en hacer saltar la banca si lo ven conveniente. Esto tiene un punto a favor, como que los argumentos no se alarguen más allá de lo conveniente y se conviertan en un lastre para la serie el no querer descubrir demasiadas cosas. Aquí todo lo que rodea a la trama principal parece prescindible.Pero por contra nos encontramos que hay personajes que tienen que estar continuamente reubicándose. Es lógico, si la trama de la que forman parte se ha ido al carajo, pues o el personaje desaparece o se recoloca en otro argumento aún vivo. Pasa con el profesor argentino, que venía con una historia propia, pero que en poco tiempo termina siendo un sicario de la trama principal, y pasará con Fermín y su jefe, que pasaron de no saber de qué lado estaban, a liarse con el cuadro del bosco, y actualmente a buscar también a Irene Espí.
Existe esta sensación de improvisación (a poco que indague uno se da cuenta de que hay muchas cosas que no se tenían pensadas desde el principio. Un ejemplo manifiesto es que no se hubiera hablado de un hermano de Irene hasta la tercera temporada). Hay momentos bastante inverosímiles. La manera de encontrar información de los chavales de vez en cuando es demasiado obvia, y están tan cerca del misterio que están a un solo pasito del síndrome Fox Mulder. Habrá a quien le pueda resultar frustante, pero otorga a la serie una sensación de impresivilidad que la ayuda mucho, y hay un trabajo enorme para dosificar convenientemente las sorpresas y las revelaciones. Destaco especialmente la fuerza que suelen tener las seasons finales, con un cliffhanger de la segunda de los que hacen época, y una revelación en la tercera realmente impactante.
¿qué tiene fallos la serie? Por supuesto, aunque la mayoría de ellos sean ya endémicos de la series españolas en general y de los productos de Daniel Écija (verdadero rey Midas de la ficción española) en particular. Aparte de la ya consabida horrible factura de serie que hacen gala todas las series de este país, nos tenemos que recrear en esa sensación que yo no sabía como reflejarla hasta que oí a Casciari hablar del multitarget: esa manía que hay en este país para que un mismo producto tenga que gustar por igual a todo el espectro social, igual sea frikis de series como yo o abuelas de sesenta años. No es de extrañar que todas las series de este país tengan protagonistas de todas las edades, desde los ocho años hasta los setenta. En el internado, justo es decirlo, la cosa se lleva más bien que mal, con las niñas aportando una dosis de ingenuidad a la serie que hace jugar con dobles sentidos sus palabras. Otro debe de la serie, como en todas, es el horrible nivel de interpretación. Para un actor trabajar en una serie debe ser como para un cocinero trabajar en el Burger king. Poca preparación, muchas prisas y un nivel por debajo de lo que se podía esperar (luego veo a Alejo Sauras en una peli de David Trueba y descubro que no es el imbécil que parece en los Serrano) Aquí, con la estimable excepción de Luís Merlo, todos me parecen que son deficitarios, pero especialmente pasa con los adolescentes (¿no hay un actor adolescente bueno?) que encima son los que llevan todo el peso de la trama.
Bueno, en definitiva, la serie no es perfecta. Y ni mucho menos es Lost. Pero ojalá todas las series que se hacen en este país tuviesen este nivel, y sobretodo esta ambición de proponer algo diferente a lo que estamos viendo y tener la capacidad de engancharnos con historias interesantes y giros sorprendentes. En próximas campañas volveremos a la Laguna Negra

domingo, junio 15

DEXTER

Mucho y bien se venía hablando de esta serie por la blogosfera, y la verdad es que una vez dada la oportunidad no ha defraudado en absoluto. Dexter es, a día de hoy y con los Soprano y Six Feet Under finalizadas, la lider en cuanto a series de excelente calidad. Sus dos temporadas acabadas nos dejan una de las series a tener en cuenta, y eso contando que la premisa inicial era más bien desalentadora.
Porque uno empieza a ver la serie de una asesino en serie que trabaja como forense y lo que menos hace es llamarte la atención. Todo parece vaticinar un CSI al uso, pero Dexter se sale de los derroteros habituales. Lo que hace grande a esta serie es la absoluta perfección en la construcción de sus personajes. Dexter Morgan lleva dentro de sí un atroz asesino en serie, y desde el primer capítulo una poderosa voz en off nos introduce en su mente, en su código moral de conducta. Entendemos por qué hace lo que hace, aunque no compartamos sus métodos y sabemos de donde viene ese (perturbado) código moral que dicta las acciones del asesino. ¿Es Dexter un héroe? Por Dios no. Aunque solo mate gente que se lo merezca él mismo se reconoce como un monstruo, como un ser sin alma cuya naturaleza le dicta a esto y su padre, policía y que descubre el verdadero carácter de su hijo adoptivo, canaliza esa furia interior hacia una particular manera de hacer el bien.
Ahí reside el verdadero atractivo de la serie. En tener un asesino en serie, pero fuera de lo común. Fuera del tipo frío y calculador, de ser un tipo superior al resto cual Hannibal lecter, o de ser un simple sádico y vengativo... Dexter es consciente de lo que es, pero tiene dudas sobre sus actos, sabe que él no es como los demás... y a partir de ahí intenta aparentar una vida normal. En este aspecto es donde desde mi punto de vista se consigue los mejores momentos de la serie. La manera en que Dexter interactúa con el resto del reparto pareciendo un tipo encantador, reservado, frágil... normal. Aunque él se sabe falto de sentimientos mantiene una relación con Rita, una chica dulce víctima de malos tratos con la que espera Dex no tener que involucrarse más que lo necesario. E igualmente la relación con su hermana Debra es completamente franca y sincera... en apariencia.
Aunque tiendo en exceso a limitarme a los guiones para hablar de las series tengo que rendirme a la evidencia manifiesta de que esta serie no sería ni mucho menos lo mismo sin la presencia de Michael C. Hall como protagonista. Si ya me quedé fascinado por el papel que hace en A dos metros bajo tierra como gay, donde se salía en cada una de sus escenas, y apuesto a que todo el mundo viendo la serie terminó pensando que en verdad era homosexual, en Dexter no se queda atrás. Después de encarnar a David Fisher parecería la última opción para pasar por un asesino. Pues el tío vuelve a salirse. Consigue la dualidad vida pública/vida homicida con una facilidad pasmosa y cambia de registro de manera notable. Su voz en off es poderosa e inquietante, y realmente se sale a la hora de enfocar sentimientos reprimidos. Y cumple sobradamente cuando ha de parecer el tipo normal que hace su vida (sus conversaciones con el ex de Rita) o cuando ha de parecer realmente aterrador ("O conocerás al monstruo" espeluznante en la segunda temporada) No creo equivocarme si hablo de este actor como de uno de los mejores talentos que he disfrutado en el presente siglo.
El resto del reparto mantiene esa perfección en la construcción de personajes del mismo protagonista. En principio Debra he de admitir que no me gustaba, pero poco a poco te vas haciendo con el personaje, ese perfil rudo y soez que esconde una fragilidad interior es muy meritorio. Igualmente el resto de compañeros de la policía están perfectamente definidos Largueta, Doakes, Batista..., y son personajes poliédricos con historias detrás de ellos, no simplemente recursos para la interacción del personaje principal. Incluso Masuka, que es un chiste con patas, se hace divertido para el espectador. Mención especial para toda la historia paralela con Rita y sus hijos, un personaje que va ganando protagonismo en la vida de Dexter muy a su pesar, en especial cuando aparece el exmarido y llevan el autocontrol de Dexter hasta el límite.
Otra cosa que considero un acierto es situar la serie en Florida, que le da un aspecto distintivo a la serie. Más allá de grandes edificios, suciedad en las metrópolis y polis trajeados nos encontramos con camisas floreadas, bermudas, un calor que se respira, playa y cultura mestiza que las diferencia del resto de series de corte policíaco, lo que es de agradecer.
Porque es un error intentar vender Dexter como una serie policíaca al uso. No es que me desagrade la figura presente de toda la primera temporada de un asesino en serie, el "Ice Truck Killer". Todo está hecho a la perfección. Se mantiene siempre por delante de sus rivales sin ofrecer pistas relevantes, sus métodos son originales y perturbadores y parece tener algún as secreto guardado en la manga para nuestro protagonista. Todo perfecto, incluso la revelación de quién es el asesino a mitad de temporada. Pero sí me parece que es algo que se podría llevar en cualquier CSI de turno (si sus temporadas tuviesen tronco argumental en lugar de ser meramente autoconclusivas) o cualquier clon de Grissom que han aparecido estos años. Quizás es mi punto de vista, ya lo sé, pero creo que en Dexter el asesino perseguido debe ser solo el mcguffin que aglutine toda la temporada para meternos en la mente de nuestro asesino favorito y como evoluciona su vida.
Quizás los guionistas están de acuerdo conmigo porque se las ingenia para que el antagonista de Dexter tenga contactos personales evidentes con él. La idea es peliaguda y hacer uso de los recuerdos reprimidos me parece un poco salida fácil (no creo yo que uno a los seis años pueda olvidar una dramática muerte de su madre... y que además tenía un hermano) pero al final sale airoso por las implicaciones que trae consigo y las razones por las que actúa... para convencer a su hermano de su naturaleza homicida y que deje de luchar contra ella. Así se cierra una primera temporada redonda.
No parecía que la segunda temporada pudiese estar al nivel de la primera, ni en encontrar una trama policíaca que esté a la altura del Ice Truck Killer ni en ahondar más en la mente de nuestro protagonista. En ambos casos estaba equivocado. En cuanto a la trama policíaca se consigue de la manera más satisfactoria de todas. En un coherente giro de tuerca la trama se centrará en "el carnicero de la Bahía" que no es otro que el mismo Dexter. O sea, se descubren los cuerpos que mr. Morgan iba dejando caer al agua y se busca a otro asesino en serie en Florida. Espectacular manera de dirigir la serie sin necesidad de requiebros maniqueos.
Y para la vida personal de Dexter también tenemos un siguiente paso: se va a poner en duda la necesidad del autocontrol que mantiene el personaje y cual ha de ser su verdadera naturaleza. Aunque parece empezar con pie renqueante en este aspecto (la ojeriza que le tiene Doakes, Dexter incapaz de asesinar, o apuntándose a rehabilitacion de drogadictos) todo se dispara con el personaje de Lyla.
Nuevamente la segunda temporada es un ejemplo para cualquiera de la construcción de personajes. Dos nuevos personajes aparecen y están tan tremendamente bien hechos que parecen haber estado ahí desde siempre. El primero, Lundy, será el encargado del FBI para perseguir al carnicero de la Bahía. Es especialmente magnético... y es un encanto. Se sale del estereotipo de agente tosco y centrado única y exclusivamente en atrapar a su adversario. Al contrario es firme pero educado, inteligente pero agradablemente simpático con sus colaboradores y en definitiva una persona tridimensional (vamos comparar a Mahone de Prison Break con Lundy es casi una ofensa) Su historia de amor con Debra es uno de los puntos amables de esta temporada y ayuda mucho a disipar la tensión en algunos momentos. Y luego está Lyla que es uno de los personajes más interesantes que se han creado en la serie. Se atribuye a sí misma ser el alma gemela de Dexter Morgan, aún sin conocer la verdadera naturaleza de su compañero. Lyla tiene ese aura de perturbada, de persona sentimentalmente enferma, que encuentra una pervertida compañía en Dexter. Pero a la vez Dex confima que es la única con la que puede ser él mismo y no llevar una máscara todo el tiempo. La tentación Lyla agarra de manera tan fuerte a Dexter que se dispone incluso a finiquitar su relación con Rita y abraza ese paso al lado oscuro con deseo. En estos momentos con Dexter asumiendo su verdadera naturaleza y dejándose arrastrar hacia su yo maligno se consiguen los mejores momentos de la temporada. Incluso cuando Lyla destapa su obsesiva y malsana cara.
Justo es decirlo, el final de la temporada no está a la altura requerida. De nuevo se ven en la disyuntiva de resolver el caso (que es lo que menos importa en la serie) con el problema que atrapar al carnicero de la Bahía sería trágico para Dexter, claro. Para hacerlo tienen que sacrificar a otro personaje, en este caso Doakes, lo que la verdad me parece un desperdicio muy grande. Los últimos capítulos con Doakes encerrado en una jaula y Dexter pensando en inculparlo o no, en entregarse o no... se hacen un poco soporíferos. Además debemos sumarle que Lyla se le escapa de las manos. Su personaje pasa de tener una magnética personalidad perversa a estar simplemente psicótica, con lo que pierde bastante de la gracia. Además en el último capítulo cruza una línea que nunca debería cruza. Todo hace parecer que los guionistas tratan de cerrar las tramas para que la serie quede en el mismo status quo que al final de la primera temporada.
Y sinceramente tengo mucho miedo a la tercera temporada de Dexter, pues para mí han quemado mucho de los recursos que más se podían explotar en la serie. Después de enfrentarse a su hermano y de perseguirse a sí mismo ¿qué caso podrán explotar para la tercera temporada que esté a la altura? Si ahora aparece un tercer asesino en serie, sin relación con Dexter todos terminaremos un poco decepcionados. Creo que la mejor solución hubiese sido cerrar la serie en esta segunda temporada, pero la verdad, lo mismo hubiese dicho de la primera y de haber sido así nos hubiésemos perdido grandes momentos de una serie magnífica.

viernes, junio 6

ONCE IDEAL DE LA TEMPORADA 2007/2008

ESPAÑA

Casillas
Ramos
Garay
Caceres
Capdevila
De la Red
Cazorla
Pires
Raúl
Kun
Guiza

Europa

Van der saar
Maicon
Carvalho
Ferdinand
Clichy
De Rossi
Ribery
Essien
Arshavin
Cristiano Ronaldo
Torres

Buenas, he esperado hasta el final de la Eurocopa para hacer oficial el equipo. Ha provocado cambios como la entrada de Van der Saar por Cech o la incursión de Arshavin. Messi se ha quedado fuera tanto nacional como internacionalmente pues sus lesiones le hacen demasiado escaso. Lo mismo le pasa a Pepe que debería haber estado en la lista, pero apenas ha jugados diez partidos (es una boutade poner a Cáceres, que apenas he visto jugar, pero como lo ha fichado el barça...) Tres nombres del campeón de liga y tres del Villareal, equipo revelación. Y ninguno del Barça (ni del Valencia, como es obvio). Aunque en la primera vuelta hubiera nombres como Abidal o Touré finalmente se han quedado fuera.

domingo, junio 1

AUSTRIA SUIZA 2008 ¿PODEMOS?

Sinceramente, no tenía pensado escribir artículo ninguno sobre la eurocopa que se celebra este año, porque la verdad, pocos equipos pueden cambiar sus análisis respecto a lo que ofrecían hace dos años. Sí, han cambiado seleccionadores, y jugadores pero las apuestas futbolísticas vienen a ser muy similares, como veremos haciendo un repaso a los favoritos.

Por su condición de campeona del mundo debemos apostar claramente por Italia. Sí, está claro que Donadoni no es ni mucho menos Lippi. Parece que quiere traer a la selección el sistema Anchelotti, dándole todos los galones a Pirlo, aunque sea a costa de sacrificar a De Rossi. Suplen la falta de talento desbordante en la segunda punta característica de Italia (sin Totti, el buen Del Piero van a tirar del infumable Cassano) con un capo canonieri de los de verdad, Luca Toni, que parte como favorito para el pichichi. Le suponemos un alto nivel de competitividad, ese plus que hace que gente como Cannavaro, Gattuso o Buffon se hagan enormes cuando se colocan la azzurra.

Francia viene como subcampeona, pero si ya entonces le dábamos palos por ser una selección avejentada y tirando de la generación del 98... pues más de lo mismo. A Domenech le cuesta una barbaridad el cambio generacional. Sagnol, Coupet, Thuram (¡Thuram!), Makelele, Henry y quizás Trezeguet se perfilan como titulares (y Vieira se cayó en el último momento) Sinceramente parece que lo bueno habrá de esperarlo del talento de Ribery y la potencia de Benzema arriba, que tiene que destacarse como el crack que se le supone. Además tienen un grupo muy fuerte que no les va a poner las cosas fáciles.

Porque el tercero en el grupo de la muerte es Holanda. La Holanda de Van Basten es bipolar. Con la llegada del exdelantero llegó una bocanada de ilusión y una jubilación de la quinta del Ajax del 95. En el mundial Marco se estrelló y ahora ya no sabemos que esperar. Por jugadores no va a ser porque el talento arriba es enorme: Van Persie, Robben, Kuyt, Van Nistelrroy, Huntelaar... aunque siempre he visto al medio campo un poco blandito y tienen que ganar en competitividad a dos grandes como Francia e Italia.

Alemania sigue inmersa en la revolución Klinsmann, que aunque ya no está como seleccionador ha dejado su espíritu con Low como míster. Ese salir a ganar contra todo y contra todos desde el primer minuto. Es la selección del ímpetu. Técnicamente seguro que no son nada del otro mundo, pero cuando se lo proponen son un vendabal de llegar al área contraria, con buenos movimientos de sus delanteros, con una pegada enorme de la segunda línea. Esa máquina que atemoriza a los contrarios y oculta sus defectos a fuerza de empuje. Los talibanes del toque siguen diciendo que no tienen calidad, que no existen jugones y que la defensa es su punto débil (más un Lehmann que llega francamente mal), pero a mí su propuesta me parece atractiva y digna de alabar.

Portugal es otra eterna candidata durante toda la década que se queda siempre a medio camino, a pesar de contar con un ganador nato como Scolari para intentar cambiar la mentalidad perdedora. Las virtudes y defectos de Portugal siguen siendo los mismos que siempre. Calidad diferencial en las bandas, con un Cristiano Ronaldo coronado como el mejor del mundo (sumándole a Simao, Quaresma, Nani...) y un deficit enorme delante, pues sin contar con un killer de infarto. Los puntos a favor este año debe ser la mejor pareja de centrales del torneo Pepe más Carvalho que tienen que ser un muro delante del más bien irregular Ricardo. Y confiar el centro del campo a Deco, es un incógnita, con todo el año medio lesionado y con un nivel de pasotismo en Can Barça preocupante.

Y por último como favoritas España. Aunque contar a la Roja como favoritas quizás sea excesivo. Se beneficia de que otras segundonas que podían optar a revelación (suecia, República Checa, Turquía...) están claramente cuesta abajo, y por supuesto de un grupo que deja bastante que desear y donde no pasar como primero sería una hecatombe. Más allá del debate Raúl sí, Raúl no Aragonés sigue equivocado en todo lo que hace. Si para el Mundial improvisó en poco más de un mes un 4-3-3 ahora ha cambiado todo el concepto y pasa al 4-1-4-1, en un desesperado intento de meter a todos los jugones en el once. España lleva un sinfin de jugadores repetidos. Xavi, Cesc, Iniesta, Silva, Alonso, Cazorla... en definitiva jugones, sin físico ni desborde real más allá del toque y la posesión infructuosa que sirve para quitarles espacios a sus delanteros que juegan a la contra (Torres, Villa, güiza) y hacer cada partido de España una languidez y una apatía terrible. Sumémosle además, el mal momento de Ramos, una pareja de centrales más que cuestionada (Marchena y Puyol no están en su mejor momento) a Senna como único Stopper en la convocatoria (y ni siquiera es mediocentro en su equipo), que Casillas nunca hace sus mejores partidos con la selección, y un cruce en cuartos con el grupo de la muerte y tenemos todos los ingredientes para saber cual es el techo de esta selección. Seguiremos informando