Visto en perspectia esta década futbolísticamente se puede considerar la de la definitiva eclosión del fútbol africano. Sí ha habido jugadores legendarios previamente como Millar o Weah, pero en la presente década, donde el aspecto físico se ha mostrado tan importante a nivel competitivo (y de eso en el continente vecino van más que sobrados) se ha extendido la importancia de estos jugadores que impregnan todas las ligas importantes y siendo vitales en equipos campeones. Etóo, Drogba, Diarra, Keita, Song, Eboué, Essien, Obi Mikel, Adebayor, Pieenar… forman parte importante de grandes plantillas.
Asi que no deja de ser significativo que el último mundial de la década se celebre en áfrica, aunque en honor de la verdad el nivel individual nunca se ha visto refrendado a nivel de selecciones y sería una sorpresa que alguna selección africana (las esperanzas recaen en Costa de Marfil, aunque tácticamente son aberrantes) jugase un papel significativo en este Mundial.
Ya centrándonos en lo futbolístico hemos de hacer una parada ineludible en España. Éste es el primer mundial en que de verdad se puede considerar a la selección favorita, no como tanto otros donde se nos han dedicado a vender la moto. Sin paños calientes: no vamos a encontrar entre los 32 equipos ninguno más talentosos que el cuadro español. En el apartado técnico y de juego combinativo, el combinado que firman Piqué, Xavi, Alonso, Cesc, Iniesta, Silva, Villa y Torres no van a encontrar parangón. Del Bosque, en su habitual línea de no crear conflictos, mantiene la línea que hizo campeón de la Eurocopa a Luís Aragonés. El juego de toque de centro del campo donde Xavi, Iniesta y Silva tienden a hacer maravillas y a esconder maravillas a cualquier otra selección y matadores de la clase de Villa y Torres. Además la victoria de la Eurocopa debe servir para refrendar la mentalidad del grupo, para creérselo en definitiva (como pasó con el Mundial 98 con Francia que sirvió para dar el paso definitivo de una selección habitualmente perdedora a una ganadora)
El bloque está tan conseguido que es difícil encontrarle fisuras. Quizás debería estar en el banquillo. No es que sea el máximo defensor de Luis Aragonés del mundo, pero está claro que la carta de jugar con todos los creativos en el centro del campo viene de él. Del Bosque es un maestro en “no tocar lo que funciona”, aunque da la sensación que el cuerpo le pide meter a un banda auténtica como Jesús Navas, en lugar de los falsos extremos Silva e Iniesta (aquí sí mejora a Luís, pues coloca a Silva en derecha, donde su rendimiento no se redime como sí pasó con el albaceteño en 2008, y a Andrés en Iniesta, que si su frágil físico le deja puede emular a Zidane) Y el gran pero ahora mismo es la posición de mediocentro, donde juega con un extraño doble pibote con Busquets y Xabi Alonso en que parece que uno de los dos sobra y que ambos jugarían mejor en solitario (ver a Xabi jugar de espaldas es nocivo) Parece que la terna caerá en cuanto el renqueante Torres entre en el equipo, pero ese puede ser su otra gran debilidad. La pareja Torres-Villa es un lujazo, pero para mí la selección siempre ha impuesto su estilo de manera dictatorial mucho mejor cuando han jugado con un medio, cuatro centrocampistas haciendo rondos eternos, y un solo punta. Está claro que cuando entre el madrileño se volverá a jugar con dos puntas, y habrá que ver si la combinación, sello ganador de esta selección, no se resiente.
Por juego y calidad se han ganado el derecho a creerse favoritos, pero un Mundial no es solo juego y cuando se tenga que tirar de otras artes (banquillo, mentalidad, oficio…) veremos si han dado ese paso definitivo para poder ganar un mundial, que no es poca cosa.
Por supuesto un Mundial no es un Mundial si no aparece Brasil como favorito. Todo el mundo tiene muchas ganas que Brasil se la pegue y de que Dunga se estrelle porque se considera que el clásico mediocentro brasileño ha pervertido a la selección que debía estar marcada por el Jogo Bonito. Pues sí y no. Vale que Brasil debía ser el estandarte del buen futbol, de la alegría del juego y del poco rigor táctico, pero con eso se vinieron en 2006 con los mejores nombres de la historia y se dieron un batacazo cósmico. Así que te gustará Dunga o no, pero que se ha convertido en una selección competitiva, pues sí. Si para eso se ha tenido que cargar a Ronaldinho, Ronaldo o Adriano pues los deja por el camino. Ojo, otras decisiones son más cuestionables. Dejar fuera a Pato debería ser un pecado, y no contar con Marcelo o Diego pues es una lástima, pero ojo que Brasil no está exenta de calidad. Lo único que juega a ser más consistente de lo que es normalmente Brasil. Por eso juega con un doble pivote rocoso con Gilberto Silva y Felipe Melo, por eso juega Maicon antes que Alves, y por eso Elano es un jugador importante para Dunga en lugar de buscar un jugador más fantasioso. Y sí, los jugadores que tiene arriba están bajo sospecha. Robinho está de capa caída y ésta es la última oportunidad que tiene para ser futbolista importante después de su fracaso en el City. Kaká está en entredicho en el Madrid, aunque yo defiendo que ha sido importante tácticamente para el equipo no ha marcado diferencias a nivel individual. Y Luis Fabiano la verdad es que es un jugador algo infravalorado, pues no se le reconoce la capacidad de killer que tiene. Pero ojo, que hablamos de Brasil, donde todos los jugadores crecen su nivel cuando se ponen la verdeamarelha. Así que yo no voy a negar que espero mucho de este Brasil, que aunque para la mayoría no es Brasil, si no un equipo “europeizado”, pero que seguro que va a ser mucho más competitiva que hace cuatro años.
Si Brasil es la eterna favorita Argentina es la eterna aspirante. Todos los mundiales desde Maradona se abren desmedidas esperanzas con la albiceleste ante su enorme cantidad de jugadores de calidad. Ésta vez no va a ser menos, aunque la esperanza del pueblo argentino pasa por la fe. La fe en su único Dios, Diego Armando Maradona, que ha sido escogido como seleccionador sin saber muy bien por qué. Supone más un armazón espiritual que lo que pueda hacer a nivel táctico, del que le imagino pez, a tenor de lo visto en la clasificación. La verdad es que Argentina da un poco de pena, teniendo lo que tiene, que es ni más ni menos que al mejor jugador del mundo. Sabemos muy a las claras el nivel que puede jugar Leo Messi, y que él solo puede ganar todos los partidos si se lo propone. Pero ese es el Messi del Barça. El Messi de Argentina nunca se ha mostrado a ese nivel y en su país natal está incluso en entredicho. Parte de culpa es de Messi por supuesto, pero también lo es del juego argentino que es bastante deficiente a nivel de transición. La verdad que esta selección dependa de Verón para darle claridad a su futbol no deja de ser un poco lamentable. Las decisiones de Maradona son totalmente discutibles. Dejar fuera a Zanetti, a Cambiasso o a Garay, y jugar con MAscherano de cinco provoca que no haya un solo jugador capacitado para sacar el balón de atrás, excepto la brujita, que lleva más de diez años fracasando en el máximo nivel de intensidad. No tiene sentido. Comparar la transición que se encuentra aquí Messi con la del Barça es como juntar a un universitario con alguien de parvulario. La pelota sale lastrada desde atrás por lo que Messi y Di María tiene que bajar mucho para recibir balón. Arriba sí. Arriba tiene un poder intimidatorio que es un espectáculo: Leo, Agüero, Tevez, Milito, Higuaín, el mismo Di María… A nivel de juego esperar alegrías es un sinsentido, ahora pegada debe tener mucha. Pero ¿basta para competir en la mejor competición del mundo? Lo veremos.
Seguimos. Estamos dejando atrás al actual campeón, pero poco crédito se le da ahora mismo a Italia. Sí, han recuperado a Lippi, que seguramente es el mejor entrenador de todos los seleccionadores. Pero es que realmente se ha quedado sin calidad. Su buque insignia, Pirlo, se ha quedado fuera por lesión a última hora (dramática la lista de bajas a última hora en el Mundial. Pirlo, Robben, Nani, Ballack, Obi Mikel, Drogba…) y realmente desde el pasado mundial no ha aparecido ningún jugador italiano que haya dado un paso adelante. Fuera la generación Totti, Del Piero, Cassano, apenas se puede tirar del oficio de Lippi, de la maestría en el centro del campo de De Rossi y poco más. Competitivos sí, defensivamente consistentes, seguros, pero les falta el plus que siempre ha tenido Italia (ese Baggio, ese Del Piero…) que sí le lleva a ser verdadero candidato.
Mucho se habla también de Inglaterra, con Capello a la cabeza, aunque llevan una década dando más pena que otra cosa. Toda Inglaterra tiene la intención eterna de conseguir que Gerrard y Lampard jueguen bien juntos. Parece que Fabio la ha conseguido, poniendo un mediocentro de verdad como es Barry y mandando al red a banda izquierda. Más o menos funciona. Pero un debe es importante para Capello. Jugar con Heskey arriba parece una pantomima. Diría que solo está ahí para que el gran Rooney se apoye en alguien que le haga el trabajo sucio y pueda encontrar el ámbito para triunfar, aunque Rooney se ha bastado en Manchester para jugar como nueve único, y de que manera.. Serán profundos por banda con Ashley Cole por izquierda y Aaron Lennon por derecha pero en estático le va a tocar sufrir muy mucho, a no ser que Lampard esté a un nivel que con Inglaterra difícilmente ha conseguido. Todo suena bien, pero ya son varias la veces que por nombres tendría que estar arriba y se ha estrellado. Capello es un ganador sí, pero las selecciones funcionan de diferente manera que los clubs.
Más allá de los favoritos tengo que pararme en Alemania, que es una selección con la que comulgo desde el Klinsmanato. Cuando peores sensaciones y menos calidad tenían los germanos llegó Klinsman a la selección y en su mundial se decidió a jugar a tumba abierta, a noquear a sus rivales con espíritu ganador y atacante y supuso un soplo de aire fresco ante la anquilosada Alemania de los tres anteriores lustros. Low, el segundo de Klinsmann siguió la estela en la Eurocopa y ahora da un nuevo paso, como es darle el equipo a los talentos de nuevo cuño que están apareciendo en Alemania. Este es el momento de los Thomas Muller, Ozil o Marco Marin. Van a ser jugadores muy importantes en un par de años, pero aún un poco verdes de ahí que la apuesta de Low sea meritoria y valiente. Junto a ellos el empaque lo tendrían que aguantar veteranos como Klose o Schwensteiger, porque Ballack ha caído en el último momento. Sabemos como va a jugar Alemania. Lanzándose en tromba al ataque e intentando que su empuje minimice sus defectos como es la lentitud de sus centrales, su escaso ingenio en el mediocentro o un portero de garantías.
Holanda no parece Holanda. El poco mediático seleccionador ha tirado por el camino sencillo: poner a cada jugador donde mejor rinde. Así Sneijder juega de diez como en el Inter, Van Persie de nueve como en el arsenal, Van Deer Vaart en la izquierda como en el Madrid y Robben en la derecha y Van Bommel de mediocentro como en el Bayern. Así que sale un dibujo de un 4-2-3-1, y se hace raro ver a una Holanda sin extremos puros (solo con Robben y encima llega lesionado al mundial) Ahora que todo esto se acople y funcione es una incógnita. Confiar el nueve a Van Persie es una osadía porque el gunner se ha pasado toda la temporada (¡una mas!) lesionado y es una incógnita. Necesitarán muy mucho de que Sneijder juegue al nivel estratósferico de esta temporada en el Inter, pero sí es cierto que le falta mezclar arriba a algún jugador que no sea tan directo como Robben, Wesley o Van Persie. Que añada algo de pausa, porque el resto va directo a barraca. Además, es Holanda, aquella que todo el mundo apunta con el dedo al principio de campaña y termina yéndose a casa más con pena que gloria. Los otros losers clásicos son los portugueses, que siempre afrontan la cita con esperanza y se van sin ilusión. Todos los focos están puestos inevitablemente en Cristiano Ronaldo, que tras el cero competitivo del Madrid es el gran escaparate que le queda para estar arriba en los premios individuales de cada año. A Cr9 no le va a venir grande la presión, eso seguro. Es un ganador nato y seguro que está encantado de tener la presión de todo un país encima. De todas maneras me parece que Queiroz no le saca el jugo necesario. Portugal ha tenido históricamente unas bandas increíbles y un déficit como nueve. Este año tampoco va a ser una excepción, y es una lástima teniendo a un matador como el de Madeira. Pon a Ronaldo arriba que seguro que te cumple. Eso sí, la lesión de Nani sí es verdad que dejaría un poco tocada la línea de detrás del madridista. Otra equivocación para mí es contar con Pepe como mediocentro, cuando como central es de los mejores del mundo. Vale que es un portento físico y cumple en el apartado defensivo, pero seguro que Veloso o Moutinho pueden aportar más criterio al equipo.
Nos falta pararnos en Francia que apunta a fiasco del mundial con letras mayúsculas. Vamos, que ya lo fue en 2008 y lo debería haber sido en 2006, cuando llegaron inexplicablemente a la final, apoyados significativamente en sus estiletes defensivos. Ni eso le queda ahora a Domenech, pues la calidad de aquella línea del 2006 (Sagnol, Thuram, Gallas, Abidal, Vieira, Makelele) no se vuelve a repetir aunque tengan un portero mucho mejor como Hugo Lloris. Además Domenech ha hecho un cambio de rumbo a última hora que ha dejado a todos patidifusos. Se ha cargado el doble pivote defensivo, dejando solo a Toulalan para jugar con Malouda y Gourcuff juntos de mediapunta. Tienen calidad arriba claro que es Francia. Pero Gourcuff es demasiado intermitente, Malouda no parece el hombre sobre el que cimentar un equipo, Ribery sí, pero ha tenido un año horrible, a Govou se le ha pasado el arroz y Anelka no parece un nueve que aporte tanto como debería en un equipo con escaso gol. Pero bueno, hablamos del tío que se dejó a Nasri y Benzema en casita. Si se van para casa, será merecido.
Del resto, alguna sorpresa habrá sin duda. Uruguay tiene una delantera demoledora con Forlán y Luís Suarez, aunque me parece que poco fútbol detrás suyo lo que les penaliza, ya que son más matadores que creadores. Por nombres Costa de Marfil debe ser el mejor equipo africano, pero normalmente han dado pena cada vez que los Touré, Drogba, Kalou y más han tenido que competir. Aunque físicamente son notables y tienen calidad, tácticamente suelen ser un despropósito. Además les ha tocado lidiar en un grupo con Brasil y Portugal, así que les va a tocar remar de lo lindo. México siempre tiene buena pinta, con hombres como Guardado, Dos Santos o los clásicos Márquez, Torrado o Blanco. Además a mí siempre me ha gustado Aguirre como míster. Chile tiene como seleccionador a Bielsa y quien lo conoce espera algo de ellos, aunque a mí sus nombres no me dicen nada. Y por últimos destacar la cantidad de ilustres figuras que se han quedado fuera de este mundial, bien por lesión, porque no cuentan para sus seleccionadores o por no clasificarse. Pirlo, Adebayor, Arshavin, Ballack, Pato, Cambiasso, Dzeko, Diego Ribas, ¿Robben?, Nani, Marcelo, Drogba, Essien… No por eso vamos a disfrutar menos de la cita futbolística del año. Nos vamos a Sudáfrica.