domingo, febrero 13

¿PASEÍLLO AZULGRANA?

Un equipo imparable, un engranaje perfecto donde no falla ni una sola pieza. Una obra de arte constante y tremendamente regular. Se acaban los calificativos para el Barça de Guardiola y ahora sí están totalmente justificados. Lejos del Barça ramplón del año pasado, cuando el 70 % de los partidos los ganaba sin jugar bien, sino porque tenía a Messi y a los mejores jugadores del mundo. Este año no es así, el sistema se ha adecuado de manera excelente a tener a Messi como centro de gravedad constante, ya jugando en esa posición de falso nueve de manera fija, donde ha demostrado que es capaza de aniquilar a cualquiera.
El argentino no parece tener límites. Verle jugar es la misma sensación de ver jugar a un padre con sus niños de cuatro años, pues hace y deshace cómo y cuando quiere. Además que en cada ocasión va incorporando virtudes excelsas. Si con Rikjaard era sobre todo un driblador, con Guardiola apareció la pausa, el levantar la cabeza y saber parar, pasar a sus compañeros, saber cuándo chutar… Ahora es el mejor en todo. Lo mismo se te va de cinco que te hace asistencias al espacio, que entre a remate como un nueve al uso, que es el primero en defender… Yo no he visto jugar a Maradona, Pelé o Di Stefano pero de verdad que no he conocido jugador con la omnipotencia de Messi en un campo de fútbol.
Pero lo realmente grande de este Barça es que a pesar de tener un jugador legendario no ha caído en el recurso fácil de “pasásela al bueno”. Han conseguido un ecosistema perfecto para el juego de posesión que tanto y tan bien estila y donde todos aportan su granito de arena, con secundarios de lujo que han dado un paso adelante como Busquets, Pedro o Abidal. Vale que Messi es capital, pero es el mejor del mundo y eso es indiscutible. Que no lo fuese sería un error. Si hay jugadores que deben dar un ocho en vez de un diez por condicionarse al astro argentino pues bueno es. Si por tener a Messi flotando por el centro tienes que convertir a uno de los cinco mejores jugadores del mundo en un conductor hasta la frontal o al 9 de Europa en un Pedro menor por la izquierda pues no pasa nada, porque las goleadas se multiplican, las victorias consecutivas se disparan y el rodillo imparable de “no-vas-a-tener-la-pelota-más-de-ocho-segundos” se intensifica hasta la perfección
Tal dominio incontestable no parece tener visos de acabar y no encuentra en el horizonte equipo dispuesto a proclamarse alternativa. Incluso en la que parece la eliminatoria más atractiva de octavos, el Barça-Arsenal, nadie parece dudar que el Barça va a solventarla con holgura. Quizás por los antecedentes del año pasado, con el mejor partido del equipo en la ida y el mejor partido de Messi en la vuelta sirve aún más para restarle posibilidades a los de Wenger.
Wenger ha tenido mala suerte en este enfrentamiento, porque se enfrenta al único equipo que necesita también tener la pelota. Clave para ello es la participación de su buque insignia, Cesc Fábregas, que inesperadamente sigue un año más en Higbury. Aunque no sé si por desgana, nostalgia culé o porque juega más adelantado que antaño no está dominando la Premier como sí lo hizo el año pasado. Además Wenger parece haber encontrado ya su sustituto en el pipiolo Wilshere, que acompaña al toque de Cesc con una capacidad de batir líneas en conducción que le asemeja a Iniesta, perdonen la exageración.
Pero claro, hablamos de un equpo con Fábregas, Wilshere, Nasri (si llega), Arshavin, Rosicky… que necesita desesperadamente tener la pelota para funcionar. Eso contra el equipo al que es imposible quitársela. Ya he dicho alguna vez que a mí el Arsenal me gusta más cuando asume su inferioridad y se dan cuenta que tienen que tirar de contraataque, llenando de más fuerza el centro de campo y aprovechando la velocidad de Walcott o Van Persie, pero sinceramente no veo a los londinenses aguantar todo el partido en fase defensiva, precisamente porque su eje defensivo (Song, Konscienly, Djourou) es lo más flojito del equipo y su nuevo portero toda una incógnita. Confiar en una inspiración de Van Persie (y es mucho confiar viendo el nivel que el holandés suele dar en los partidos grandes) y rezar para que a los de Guardiola les entre la misma caraja que tuvieron en ida de Octavos contra Lyon y Sttutgart. A su nivel habitual, cuesta abajo para los azulgrana.
Una de las principales razones que hacen pensar en un paseíllo para el Barça es la claudicación de la Premier League. Los equipos españoles ya no van a enfrentarse a los potenetes Manchester de Ronaldo, El Liverpool de Gerrard-Torres, o el Chelsea postMourinho. EL mismo hecho que este Arsenal, que no ha dado tampoco un paso adelante, o abonados al empate como el Manchester City estén disputando esta premier cuando años atrás estarían ya a una decena de puntos es sintomático.
Paradigmático en este caso es la temporada del Chelsea, que empezó como un tiro y parecía que iba a sentenciar la Premier en el primer tercio, pero sin saber por qué se estampó de golpe y encadenó cuatro derrotas consecutivas y otras cuantas fuera de casa, que casi le cuesta la cabeza a Ancelotti, el cual parece haber perdido el oremus. No se puede vivir eternamente de la columna Cech, Terry, Lampard, Drogba. Está claro que para que la máquina de Ancelotti funcione necesita un Lampard dominador que haga su trabajo tanto en la base de la jugada como conecte con criterio con la línea de arriba. Y ese Lampard ya no puede salir tan a menudo como hace cinco años (al final echarán de menos a Ballack, con todo lo que le ha caído al alemán)
Pero inesperadamente ha entrado un soplo de aire fresco en ese vestuario proveniente de Fuenlabrada. El fichaje del niño Torres por el Chelsea ha sido la noticia del mercado de invierno. El Torres de zancada larga puede encajar muy bien en el estilo Chelsea y que duad cabe que es un salto de nivel respecto a los Anelka o Kalou habituales, que no daban el nivel top ni de lejos. Eso sí, no vendamos la moto que Torres no va a mejorar los problemas de juego de ese centro del campo, físicamente tan potente como siempre (Hernanes en ese sentido es otro jugador muy Chelsea) pero con criterio cero. Y si la solución que va a aportar Ancelotti es poner a Anelka de diez, es algo cercano a una pesadilla.
Por supuesto, Torres necesitará un tiempo para acoplarse a este equipo (y a ese vestuario que tiene que ser especial como pocos) Por suerte para ellos les ha tocado la cenicienta en Europa, el Copenaguen que no soñaba con estar en la liguilla, así que imagínate el estar en Champions. Ojo, que en la fase previa demostraron un nivel defensivo intenso, atragantándose al todopoderoso Barcelona. Es difícil que aguanten 180 minutos contra la potencia blue, pero como empiecen a atascarse como suelen en la fluidez de su juego, puede haber eliminatoria.
El otro equipo que también ha perdido algo de punch es el Manchester Uniterd. Por un lado parece que toca renovación de ciclo y los eternos Neville, Giggs, Scholes, Ferdinand van dejando paso poco a poco a los Da Silva, Evans, Maqueda o el frenético Chicharito Hernandez, delantero a tener en cuenta para un futuro. Claro, falta sabe si la nueva hornada va a llegar al nivel de los antiguos o ve van a quedar en la potente lista de gladiadores de Ferguson (Park, Fletcher, Carrick, Vidic…) Buenos jugadores pero ninguno una estrella total en su puesto.
Y luego delante vivimos en la resurrección de Berbatov, delantero al que yo creía que Sir Alex tenía defenestrado. El búlgaro responde con goles como no había hecho desde que fichó por el Manchester cierto, pero su irregularidad y su pasotismo es conocido por todos. Y con Dimatar nos perdemos a Rooney de nueve, que el año pasado estuvo a un nivel estratosférico. Este año ha bajado un peldaño, bien porque anda cansado del proyecto (amenazó con irse a principio de campaña) bien porque no se encuentra cómodo volviendo a su posición más retrasada.
Así que se activa un Wayne a tope o la cosa pasa por las superioridades que se pueda crear Nani o que se mantenga el olfato de Berbatov a estos niveles, y ambas cosas han demostrado ser lo suficientemente inconstantes para fiarse de ellos.
En frente va a tener al Marsella que es una incógnita. Hombre, lo único que sabemos que los equipos franceses van a aportar es físico, así que a los Red Devils les costará cargarse a los equipos con un plus de intensidad como suelen. El Marsella es el más desconocido para mi de los octavistas, pero ni en la ligar francesa ni en Champions ha llamado demasiado la atención. Su grupo de clasificación daba una mijita de grima. Favoritismo inglés cuasiabsoluto.
Regeneración es la palabra clave en el Milan. Este año Allegri se ha visto en el marrón de lidiar con la tantas veces aplazada renovación de la plantilla, y es cierto que se mueve entre dos aguas. Ha tirado de talento arriba. Pero talento de gama alta. Ibrahimovic, que es más Ibrahimovic en Italia que en cualquier otro sitio, Robinho, y en menor medida Cassano han venido a unirse a Pato en una tripleta atacante que impresiona a cualquiera. Robinho se enfrenta al último tren que va a tener en su carrera para demostrar si es verdad que es más que un bicicletero y Zlatan de resarcirse del año de pesadilla que pasó junto a Guardiola.
Hasta ahí todo bien, pero detrás es donde viene la incógnita, porque siguen por ahí los Seedorf, Pirlo, Gattuso, Nesta que están para el geriátrico, y suerte que se han quitado de encima ya a Ronaldinho. Pero claro, es la Copa de Europa. ¿se atreve uno a sentar a Nesta? ¿quita a jugadores champions como Seedorf o Pirlo para jugártela con jugadores de medio pelo como Boateng, Flamini o Emmanuelson? Es una cuestión complicada porque los inmortales solo pueden competir en un partido a 3 Km/h, por lo que les queda llevar el partido a lo que a ellos le interesa: que sea feo de lento y no pase nada en todo el partido y ahí sí, aparezca su superioridad arriba, donde pocos equipos les pueden mirar a la cara.
Enfrente va a estar el Tottenham, en la que personalmente me parece la eliminatoria más atractiva de los octavos, sin favorito claro. El talento champions está de parte del Milan, que duda cabe, pero los londinenses es un equipo muy a tener en cuenta. El Tottenham lleva un lustro haciendo las cosas muy bien, muy estilo Sevilla de Del nido, hasta conseguir, por fin meterse entre el big four en premier. Un equipo 100% inglés, que no significa jugar al pelotazo como antaño, si no jugar a mil revoluciones, muy rápido en los costados y consiguiendo superioridades por fuera. Ahí jugadores como Lennon y la sensación de la temporada, el lateral Gareth Bale son fundamentales. Pero además lo acompaña con jugadores capaz de activar el juego interior de manera notable. Van der Vaart y especialmente un estrella que nos estamos perdiendo como Luca Modric. Modric es, junto a Cesc, el único centrocampista que podría entrar en el mediocampo del Barça y que no se resintiese. Y creánme cuando digo que no hay mejor piropo para un jugador de asociación que éste.
Solo describiendo a los dos equipos ya se ve que la eliminatoria va a ser un cuestión de conceptos. El que pueda imponer su estilo de juego va a tener mucho ganado, porque está claro que ambos son antagónicos. El Milan solo puede jugar a nada, y el Tottenham necesita mucho ritmo y continuidad en los 180 minutos. Por eso parece una eliminatoria apasionante. Uff, si yo tengo que jugármela no sé, pero todas las veces que he visto jugar al Milan, mientras todo el mundo se mofaba de que no juegan a nada y estaban para el arrastre, ha terminado consiguiendo que su rival también haga un partido horroroso. O sea llevarlo a su terreno. Y es que Milan pesa mucho en Champions League. Veremos si Redknapp puede evitar el respeto que se merece un hexacampeón de Europa y llevar la eliminatoria hacia lo que ellos necesitan.
Ok, tras dar un repaso a los decepcionantes equipos ingleses supongo que todos echan de menos al otro gran aspirante que debía tener esta competición. El Real Madrid de Mourinho. Madrid + Mourinho es un binomio suficiente para pensar en algo grande en Champions, aunque hay indudables sombras que nos cuesta hace pensar en la fiabilidad de este proyecto frente a un todopoderoso Barça.
En la trayectoria del equipo hay un punto de inflexión importante: el sonoro, contundente e incluso vergonzoso 5-0 que el Barça endosó al Madrid en su primer enfrentamiento directo. Hasta entonces el equipo de Mourinho había crecido de una manera inconmensurable, dando un gran nivel de regularidad, a pesar de contar con cuatro nuevos fichajes en su once. Jugando un 4-2-3-1 con Ronaldo y Xabi Alonso como jugadores conceptuales del equipo, tal como debe ser, y convirtiéndose en un constante martillo pilón de golpear y golpear y golpear. Está claro que el Madrid de Mourinho no juega a tener posesiones eternas. Eso que no se lo pidan porque ni lo quiere, ni sus jugadores, con los verticalísimos Ronaldo y Dimaría en cabeza, se lo permitirían. Así que lo que toca aquí es básicamente, ataque rápido, recuperación constante y ataque rápido. Para conseguir esto es imprescindible que el equipo empuje arriba y los laterales se unan a la línea de Alonso más Kedira para conseguir la pelota.
Hasta ahí bien. El gran pero que tiene esta faceta es que expone demasiado en defensa. Basta que un jugador tenga la suficiente cabeza fría en el centro del campo para, con un solo pase dejar un dos contra dos en defensa. Ahí el talento defensivo individual de Pepe, Carvalho o Ramos pueden con el 90% de equipos de la Liga española. Pero a la hora de enfrentarse al Barça se vieron todos los defectos multiplicados por mil, cuando se encuentra jugadores que se ríen de los intentos de robar el balón de los blancos y sus delanteros dejan en evidencia la teórica calidad defensiva que iba a aportar Mourinho.
A partir de este punto el Madrid pasa a jugar mucho peor. Es importante la lesión de Higuaín, pero a mí me parece más que los jugadores no acaban de sentirse tan seguros como deberían con este sistema. Es entonces cuando en el equipo empiezan a entrar jugadores más aguerridos como Arbeloa o Lass con asiduidad, demostrando que Mourinho quiere mejorar su línea de contención, pero desnaturaliza bastante el juego del equipo, pues ya no busca aplastar al contrario, si no que lo espera mejor en su campo. En ese punto, con un Higuaín lesionado, un Benzema que aún se está buscando, un bajón de forma de Alonso, y un Ronaldo desquiciado ha aparecido con fuerza la figura de Messut Ozil. Yo era escéptico con el alemán y pensaba que iba a ser flor de un día, pero la verdad es que su manera de crecerse en los momentos difíciles del equipo, ser capaz de echarse todo el equipo a la espalda me ha ganado. Ozil supone la pausa ante tanta verticalidad que tiene alrededor y es delicioso. Además sabe leer perfectamente los espacios y lo mismo te busca un balón al espacio como viene a recibir. La verdad es que el nivel del último més de Messut es inconmensurable. Yo veía su techo en un Aimar, un Gourcuff como mucho, pero creo que aspira a ser bastante más grande.
A lo que vamos entonces ¿es fiable este Madrid? Pues no lo sé. La manera en que saca lo mejor de sí expone tanto a los centrales que cuesta pensar que aguante contra los mejores equipos del continente. Eso sí, cuando se ponen en plan martillo pilón y con Cr7 on fire deberían ser imparables para cualquiera, excepto para el Barça, que les tiene comida la moral. Además se han estrellado tantas y tantas veces en Champions que su competitividad a la hora de la verdad es una incógnita.
La última vez precisamente contra el Lyon, equipo que les ha vuelto a tocar y que el año pasado hizo un daño irreparable al proyecto de Florentino. EL lyon de este año debería ser mejor que el del año pasado, pues ha fichado al mejor jugador de Francia, Goucuff con la esperanza de volver a recoger la hegemonía francesa que había perdido. Pero igual que el año pasado el Madrid no debería tener problemas para desequilibrar la eliminatoria. Aquí el Madrid no se enfrenta solo contra los de Puel, si no contra la psicosis de no haber pasado en Champions los últimos siete años. Pero bueno, a Mourinho se le ha fichado para esto y dudar de la competitividad y compromiso de un equipo entrenado por el portugués no debería ser posible.
Que aparezcan otras alternativas como el año pasado parece poco probable. Precisamente nos encontramos la reedición de la final de Madrid en octavos con el Inter Bayern. Y da pena lo mal que han gestionado ambos equipos el momento. Lo del Inter no tiene nombre. Ha sido un año que han ganado cinco títulos y parece un año negativo. Mourinho se ha quedado con toda la gloria del éxito, y parece que el Inter sigue con su estigma de perdedor. Y estamos hablando de un equipo que ha ganado las cuatro últimas ligas sin oposición y la última Champions. Pero nada, sigue pareciendo el equipo perdedor por antonomasia. EL fichaje de Benítez salió bien mientras, inesperadamente, estuvieron tirando de un Etóo en estado de gracia. Pero después empezó en una espiral negativa, que unida a la ilusión de Pseudoneo Milan terminó sentenciando al ex del Liverpool. Y ahora parece un equipo de segundo nivel. Es cierto que nunca tuvieron un nivel excepcional para haber ganado una Copa de Europa como hicieron a las órdenes de Setubal, pero los Lucio, Sneijder, Cambiasso, Milito, Etóo deberían tener más crédito, creo yo.
Algo parecido pasa con el Bayern de Munich, equipo rarito también. Van Gaal ha perdido una oportunidad inestimable de hacer crecer a su equipo. Con el pedazo de Mundial que se marcó su hallazgo, Thomas Muller, tenía el momento perfecto para que este Bayern dejase de ser “el equipo de Robben” y se convirtiese en “el equipo de Muller” Pues no. Cabezonería Van Gaal sigue apostando únicamente por el sistema-Robben. O sea, abrir balón a banda y de ahí que aparezca la jugada. Y claro, Arjen es jugador imperial, pero ahora que ha vuelto a su continua discontinuidad el Bayern se encuentra huérfano de estilo de juego. Además que Van Gaal, rarito éste también anda peleado con todos los jugadores de su equipo y hay un malrollismo que nunca es bueno para un equipo. Que sí, que el año pasado tampoco dábamos un duro por este equipo y fue pasando eliminatorias. Y yo creo que al Inter se lo cargan. Pero más allá de que tienen calidad para ganarle a casi cualquiera han perdido la oportunidad de crear un equipo interesante para los próximos años.
Los dos enfrentamientos que quedan son menos interesantes. El Valencia es una incógnita para estos octavos, porque no cuenta con jugadores top que decanten ellos solos eliminatorias, pero sus partidos son una ruleta rusa. Lo mismo le sale un partidazo y pueden competir contra cualquiera, que lo mismo se encuentran con una caraja y pierden también contra cualquiera. Reconozco que esperaba que Soldado se conviertese en un nueve de la élite, a lo Villa, pero le está costando más que lo que yo creía. Igualmente mis esperanzas en este nuevo Valencia pasaban por las botas de Ever Banega, pero me ha demostrado queno se puede confiar en él. Que lo mismo se marca un partido en Barcelona que me hace pensar en él como sustituto de Xavi, que desaparece en los siguientes quince. Tendría que pensar mejor si quiere ser crack o quiere vivir del cuento.
Enfrente seguramente el peor primero de grupo, el Schalke 04 que nos trae sobretodo la oportunidad de volver a ver a Raúl en España. Que sí, que está acabado, que se arrastra, pero está cumpliendo con creces en su periplo alemán con goles y cuidado, que este tío cuando oye el himno de la Champions levanta la barbilla y mira a los ojos a cualquiera. Es cierto que Raúl no es todo el SChalke. Tiene gente arriba interesante, pero un déficit en sus defensas para girarse hacia atrás que hace difícil fiarse de ellos. De todas maneras el techo de ambos equipos debería estar en cuartos.
La eliminatoria menos atractiva es la del Shaktar Donetz-Roma. Seguramente es un error porque el Shaktar es un equipo que hace un futbol muy atractivo, y que pasa desapercibido por no estar en una liga competitiva. Eso sí, el parón invernal es restarle un 60% de posibilidades a este equipo. En frente una Roma sin referentes. La Roma tiene poquita cosa. Hablar de DE Rossi o Totti ya es cuestión gastadas, éstos ya no deben ser referentes. EL primero por no haberse ido a un equipo puntero cuando debía y el gran Francesco porque está semiretiradao. Más allá no hay nada. La regeneración italiana tan esperada ha pasado de largo para los de Rainieri, pues otros equipos como el Napoles les han adelantado por la derecha y apenas cuenta con jugadores destacables.

35 comentarios:

japs dijo...

Se hace difícil explicar por qué perdió el Barça en la ida de los octavos. Porque no estamos hablando de caraja made in octavos a la que nos ha acostumbrado Guardiola y los suyos. Estuvieron concentrados, dominadores y jugando un buen futbol durante todo el encuentro. La derrota solo se entiende porque tuvo un muy buen equipo delante.
El partido en Highbury estuvo marcado de manera presente por precedente: los cuartos de final del año pasado, donde el Barça hizo la, hasta entonces, más grande exhibición de futbol de la era Guardiola y dio un baño espectacular a los gunners, ridiculizándolos hasta cotas insospechadas y supuso una bofetada para Cesc y compañía en plan “no tenéis que tomar Colacao para acercaros a nosotros” A pesar de todo eso, incomprensiblemente el partido acabó en empate a dos.
Así que era lógica la sensación de acomplejamiento de los pistoleros. Wenger trabajó a su equipo contra este sentimiento. Sacá a su equipo de gala, sin importarle el rival, con una línea Song, Wilshere, Cesc que creaba dudas en la contención y con la intención y la disponibilidad de ser profundo y ofensivo desde el principio. Para esto necesitaría al mejor Nasri, que llegaba tocado, a un Walcott incisivo y a Cesc Siendo Cesc, no la caricatura del año pasado.
Y el Arsenal empezó bien y apretando, pero en estas que casi sin haber aparecido Messi se queda solo frente al portero de nombre innombrable y la pelota no entra porque Dios no quiso. Y el Arsenal se derrumba. Se acuerda a quien se están enfrentando y le entre el tembleque de piernas. No pueden aguantar la pelota y sin ella el Arsenal es un equipo flojito. Busquets empieza a ser esa constante de recuperación + continuidad y el rodillo empieza a moverse.
Con el Arsenal viviendo eternamente en defensa se le ven todas las lagunas. Koscienly no paraba de salir a encima a Messi para que no flote como él quisiera y la defensa se ve obligado a jugar adelantada, todo un caramelo para los delanteros del Barça. Villa, partidazo, fue el que mejor la leyó. Se olvidó de castigar a Eboué, que parecía punto débil y se fue directamente a la espalda de los centrales. Solo era cuestión de tiempo que el talento se encontrase y llegó el 0-1.
En la siguiente media hora el Barça pudo dejar sentenciado el partido, la eliminatoria y herir de muerte la idea romántica del Arsenal. Los londinenses andaban groguis por el campo y sobretodo temerosos que le cayese la del año pasado. En verdad el Barça no llegaba a ese nivel imperial. Fue sobretodo solvente, no quería pérdidas innecesarias y vivía permanentemente en la frontal gunner, donde los agujeros en la defensa se seguían multiplicando.
En esa sensación de inferioridad sobresale con fuerza la figura de un chaval. Jack Wilshere se consagró y de qué manera. Que un niñato de 19 años, en su primer gran partido de Champions, ante el mejor equipo del mundo que tiene la intención y la calidad para que no huelan la pelota, coja el toro por los cuernos y diga “Que nosotros sabemos jugar a esto” mientras todos sus compañeros andaba más bien atemorizados. Wilshere era la única solución a la hora de achicar agua de este equipo. Bien tenía la frialdad de tocar de primera, bien por conducción se quitaba varios contrarios de encima. Pero era el único que hacía algo para que aquello no se transformase en la tiranía absoluta del Barça con la pelota. Y siempre con criterio y sin regalarla. Tener a Wilshere de pivote junto a Song es un regalo, la verdad.

japs dijo...

EN la segunda pare los derroteros parecían seguir por el mismo camino, aunque la portería de Czerny no estaba tan acosada. Volvemos al partido del año pasado. Guardiola parecía que también tenía presente la remontada desde la nada que había conseguido Walcott y compañía, y con esto y la semifinal de San Siro el año pasado, salió el Barça a contemporizar en la segunda parte. Ojo, no se entienda mal lo de contemporizar. Uno de los mejores partidos del Barça en su historia, la final de Roma, estuvo contemporizando durante una hora. Esto es bajar a Messi diez metros y tocar en zona segura, sin necesidad de ser profundo a no ser que no haya riesgo, y así han caído goleadas a tutiplén este año, aunque parecía dado un momento que al Barça ya le iba bien el resultado (y al Arsenal casi que también)
Pero una cosa es contemporizar y otras dar mensaje amarrategui. No tanto en la incidencia en el juego como en la incidencia psicológica. Mientas Guaridiola cambiaba a Villa por Keita Wenger hacía lo propio con Song por Arshavin. Terminar jugando con un centro del campo con Cesc, Jack y Samir es un suicidio manifiesto, pero el mensaje de “a por ellos “ es notorio. Si el cambio de Guardiola dio alas al Arsenal y les hizo rondar de nuevo el área azulgrana el primer gol les puso el motor a reacción. Es evidente que es un gol desde la nada provocado por un fallo de Valdés (que tampoco lo vamos a crucificar, que será su primer fallo en un partido importante en los últimos cinco años) y una defensa no demasiado tensionada, pero ese gol no existe en el minuto 35 de la primera parte, simplemente porque el Arsenal no llegaba con tantos efectivos a esa zona.
La dinámica del partido se rompió totalmente y el Arsenal había volteado moralmente la eliminatoria. El segundo gol es lo que yo le pido a Wenger: un equipo que tiene la calidad en la salida y la velocidad arriba para hacer unas contras demoledoras. Tres pases, uno magnífico de Wilshere quitándose toda la presión agobiante del Barça, uno excepcional de Cesc al espacio con la potencia exacta y la pausa y el pase atrás de Nasri para el gol sencillo de Arshavin. Vuelco inesperado a la eliminatoria y por primera vez en la temporada el Barça sufre el auténtico sabor de la derrota.
No perdamos la perspectiva. El 2-1 fuera de casa no es un resultado tan malo y los de Guardiola siguen siendo los favoritos indiscutibles en la eliminatoria. Sobre todo viendo los sudores fríos del Arsenal cuando les tocaba defender, cosa que van a tener que hacer los noventa minutos en el Camp Nou. Sí, pero a ver quien los baja de la nube ahora, que también es posible imaginarse algún gol del Arsenal en Barcelona, y que el Barça se jugará los garbanzos sin un hombre Champions fundamental: Piqué.

japs dijo...

El otro equipo español, el Valencia, no tuvo tampoco un resultado satisfactorio, y en honor de la verdad les está bien empleado. El Valencia en general y Unay Emery en particular demostraron que la competición les va grande. El planteamiento de Emery parece de jugador de playstation: Centrales alemanes= Buen Juego por Alto= No centros. Y se carga las bandas de su equipo directamente. Parte de culpa tuvo que ser la no presencia de Mata, que aunque parezca algo sobrevalorado, es hoy por hoy el factor diferencial más determinante de la plantilla. Jugártela así obliga a poner arriba juntos a Aduriz y Soldado, que no es problema porque los dos se compenetran bien. Pero sí lo es darle el equipo a los pies de BAnega y del Chori Dominguez. Porque Ever ya me ha desencantado mil y una vez dando dos de cal y quince de arena. Y el Chori… pues jugártela al Chori en el partido más importante de la campaña es pero que jugar a la ruleta rusa porque además que su calidad está en entredicho no tiene continuidad alguna.
Sin Joanín y sin Joaquín le regalaron toda la tranquilidad del mundo a la defensa alemana, pues sus laterales eran la mar de desbordables. No en vano el gol llegó por la banda tras jugada de Mathieu, así que el mismo resultado dejó un poco en evidencia a Emery. Con todo lo dicho el Schalke tras el gol de soldado estuvo grogui y la dinámica de Mestalla podía haber dejado muy de cara la eliminatoria.
Pero en el segundo tiempo todo cambió. El Schalke decidió disputar la pelota más adelante y el Valencia sintió el vértigo. Que jugadores de medio pelo como Farfán o Jurado tuviesen el suficiente peso para achicar al Valencia habla poco de los chés, que no demostraron la personalidad suficiente para ir a matar el partido. Muy al contrario dejaron que le crecieran los enanos, les entró el tembleque de piernas pensando que si encajaban un gol… y eso solo puede acabar encajando un gol.
El hecho de que el goleador sea Raúl ya no puede ser casualidad. Solo en este año ya jubilado ha metido más goles importantes en Champions que Higuaín, Ibrahimovic o Robinho juntos en toda su carrera. Raúl es el jugador Champions por antonomasia. Vio el miedo en el rival y se le llenó de sangre los ojos. Que si churrigoles, que si nunca hace nada que si trote cochinero… pero ahí está. 34 años y marcando diferencias. Y no voy a volver a abrir el debate porque es cierto que ya no es lo que era y que ya no puede formar parte de un equipo puntero y todo eso, pero nosotros hemos vivido las decadencias de otros contemporáneos suyos como Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, hasta Zidaen… y lo de Raúl es dignísimo.

japs dijo...

El otro partido interesante de la jornada salió feo como el solo. Tanto Redknapp como Allegri pecaron de conservadores. Si el inglés tenía la excusa que llegaba sin Bale y con Modric entre algodones el hecho de que el mister del Milan dejase a Pato fuera del once es inadmisible. Quizas si Gareth hubiese sido de la partida se podía entender para ayudar a tapar la banda, pero así no tiene más sentido. Los dos entrenadores enfangaron el centro del campo (para más inri tampoco estaba Pirlo por los rossoneri) y el daño ya estaba hecho. Y eso que defendía que un partido sin continuidad era bueno para el Milan, esperando que sus estrellas se puedan crear la oportunidad ellos solos. Pero hay que reconocer que ni Zlatan y Robinho han nacido para Champions. Su talente está fuera de toda duda (sobretodo el del sueco) pero solo en Highbury ha sido determinante en el marcador. Ayer tuvo uno y encima se la anularon. Mira que es jugador talentoso, pero si a día de hoy te dicen que te juegues una final con Ibra o con Raúl y todo el mundo elije al siete.
En honor de la verdad el Totthenham tuvo un partido mucho más placentero de lo que parecía. El mediocampo italiano nunca movió el balón con la suficiente rapidez para desmontar el entramado londinense que se dedicó a guardar la ropa mientras la ansiedad y la frustración se iba apoderando del Milan. La imagen del Milan es el desquiciado Gattuso, convertido en una caricatura de sí mismo que confundió la presión con la violencia, el arrojo con la agresión y el fútbol con la lucha grecoromana.
A medida que el partido avanzaba del Milan se apoderaba la sensación de Last Chance y cada se iba desbocado más al ataque, aunque con criterio nulo. Bastó el único toque de calidad en el partido por parte de Modric y la velocidad de Lennon para dejar en evidencia todo el entramado defensivo Rossoneri. Palo enorme en San Siro, que se creían que estaba apostando para volver a ser grande y se dan de bruces contra la realidad a las primeras de cambio.
El otro partido, pues no lo vi, y parece que me equivoqué porque como era de esperar el Shaktar es el equipo de esta Champions desenfrenado, alegre y divertido, con buen toque de balón y que pasó por encima de una Roma muy planita, pero que no sin tener nada ni jugar a nada le marcó dos goles. Ya sabemos que en Ucrania no hay ritmo de competición y quizás en unos posibles cuartos sean más competitivos pero la sensación es que la inconsistencia es parte indeleble de esta plantilla.

japs dijo...

No hubo señales de equipo grande en Gerland. Al Madrid se le perdona el partido mediocre por el síndrome de octavos que arrastra y que conlleva que pasar esta ronda sea un trauma desde hace seis años. Eso hace que los jugadores blancos anduviesen agarrotados todo el partido, atemorizados ante el miedo a otra derrota, lo que restó todo tipo de fluidez en el juego.
Aunque se esperaba un trivote en el centro del campo al final Mourinho salió con su 4-2-3-1 habitual. Dando la imagen de querer mandar en el partido y de hacer pupa a los laterales franceses, obligando a Bastos a defender en la ayuda de Reveillere. Esa era la idea pero Puel tenía pensado otro camino. Para el francés lo principal no era ayudar a los defensas sino cerrar todas las líneas de pase y que el Madrid no tuviese salida de balón. En eso Toulalan es un jugador magnífico, aunque parecía que Gourcuff y Kallstrom estarían lejos de poder aguantar el embite.
El problema es que Alonso se quedó solo en la salida, lo que hizo al Madrid más controlable. A raíz de las dudas que tenía el equipo Khedira bajó su posición hasta la misma línea del tolosarra. Sami es un mediocentro extraño, que defiende mejor en campo contrario que en el propio. Tan atrás pierde mucho sentido y ahoga a Alonso porque pierde posibilidades en la salida.
El otro hombre que debía de tomar responsabilidades sería Ozil, partido planísimo el suyo. Pero Messut no es de esos 10 que cuando no le llega el balón baja al mediocentro a buscarlo. Él no siente tanto el encontrar el balón como el encontrar el espacio. Si no le llega el balón a su zona o bien busca desmarque de ruptura o caerá a una banda. En el partido de ayer era más habitual ver a Di María acercarse a la base de la jugada y arrancar en individual que al turcoalemán.
La veces que el Madrid ha tenido ese déficit en la fluidez tenía una vía de escape en Marcelo, pues él mismo tomaba decisiones individuales irresponsables pero con alto porcentaje de acierto. En una decisión desafortunada Mourinho apostó por Arbeloa. La verdad es que es un palo para Marcelo, que se enfrentaba al Lyon, no al Manchester, y es señalarle con el deco y decirle “Tú, para la alta competición no sirve” cuando es verdad que, con sus defectos, aporta muchas cosas. Quiero atribuirlo más al miedo que había al partido de ayer, debido a que el año pasado Marcelo sí fue punto débil en este mismo partido.
Así las cosas los de Aulas tenían el partido en el mismo punto que el año pasado. Con la recuperación como base de la jugada y a partir de ahí potentes conducciones que obligaban al Madrid a mirar demasiado hacia su portería. Vamos, que poque han vendido a Makoun, que solo faltaba verle tirar desde la frontal hacia la escuadra. Desde luego el Lyon, sabedor de sus limitaciones sabía lo que podía y no podía hacer. Sabía de dos filones a explotar. Uno el potente juego de espalda de Gomis, tipo de delantero con los que más sufre Pepe y Carvalho, así que era habitual buscar el pase directo. Otro la rapidez de Bastos, único desequilibrante en el uno contra uno, al que se le buscaba constantemente, primero en la derecha, esperando un duelo con Marcelo donde pudiese salir ganador, luego en izquierda buscando la segunda amarilla a Ramos, aunque el de Camas solventase la papeleta.
Al que se le podía pedir más es a su presunta estrella, Gourcuff. Pero además que para mí está un poco sobrevalorado en el Lyon juego algo más atrasado. Hace más de Xavi que de Kaká, para entendernos. Yo abogaría más por un sistema que le liberase y pondría a Pjanic en la base, jugador de un toque exquisito, pero Puel apunta a otra cosa.

japs dijo...

Así andaba el partido y estoy seguro que si hubiese entrado alguna oportunidad en la primera parte todos los fantasmas se le hubiesen aparecido a Florentino. Pero en la segunda, si que cambiase el partido el Madrid salió más activo, dispuesto a morder. Encontraron inspiración individual y asustaron al Lyon que reculó.
Hasta entonces los delanteros madridistas estaban aisladísimos. Solo un inspirado DiMaría recogía la pelota y buscaba la frontal con sus speedicas carreras. Cr7 no se esconde nunca, pero estaba permanentemente vigilado por Toulalan y Cris en las ayudas. Y Adebayor estaba permanentemente aislado. Ayudó la entrada de Benzema ante sus excompañeros. Benzema es un jugador que nos tiene a todos engañados. Se hablaba de él como el sucesor de Ronaldo y uno espera un killer, mortífero en el área, letal a contragolpe y con enorme potencia para jugar en los espacios. Pero cuando lo ves jugar te das cuenta que nada más lejos de la realidad. De killer tiene poco, que el tiempo en que se da cuenta que tieen una pelota en el área pequeña hasta que va a rematarlo han podido despejar siete veces. Su mejor versión es cayendo a cualquiera de las dos bandas y combinando en corto con enorme técnica y velocidad.
Las caídas de Benzema a banda generan otro foco de futbol al Lyon y ya le cuesta más achicar. Especialmente después del gol blanco, donde Puel tien que dar el todo por el todo y pierde la consistencia de hasta entonces para tirar de ofensiva con Pjanic y Bilard. La verdad es que a la contra el Madrid podría y debería haber matado el partido, pero el gol, como no, en jugada a balón parado, hacen justicia a los noventa minutos.
El 1-1 sí que es cierto que es un buen resultado para el Madrid, pero ha pasado por tantas este equipo en octavos que el abismo, aunque un poco más lejos, todavía está visible, por lo que no descarto un partido laxante en la vuelta. Mucho hay que trabajar aún para dejar atrás el trauma de octavos

japs dijo...

El partido en Marsella fue un partido made in Ferguson en Europa, que cuando sale de las islas se influye de espíritu conservador a lo bestia. Además este año no podía generar superioridades por exhuberancia física de Park Rooney o Nani, pues el Marsella va sobrado en ese aspecto.
Así que le tocó aguantar todo el partido a esperar una ocasión que nunca llegó. sigo viendo que este equipo carece de verdadero talento diferencial en todas sus líneas y se refugian en profionalidad y trabajo, que no es poco. Pero cada vez veo más claro que los Vidic, Carrick, Fletcher, Gibbons o Park pudieran dar rendimiento real en otro equipo de Europa.
El Marsella fue el único que intentó algo, tienen un delantero pequeño y correoso, pero siempre chocaron con el infranqueable muro mancuniano. Deschamps a mí me parece un buen entrenador. Cuidado si encuentran espacios en Old Trafford.
El partido más divertido a la postre ha sido el Inter-Bayern, y eso no es buena noticia para los de Milan. Mourinho se ha ganado una fama de entrenador defensivo por su paso en el inter, pero más allá de sus propias ideas... no podía ser de otra manera. Ser defensivo es potenciar lo mejor de este equipo. En defender sí son parte de la élite. Llegó Benítez diciendo "ahora vamos a jugar bonito" y desnaturalizó tanto al equipo como a él mismo. Zanetti, Lucio, Cambiasso, Samuel encerrados en el Camp Nou. Esa es la imagen del Inter campeón de Europa.
Entonces ¿Como es posible que eel partido de ayer se convirtiese en un correcalles? Porque tampoco es que el ataque bávaro sera conocido por su complejidad: Balon a Robben, Balon a Ribery. Pues con ese simplismo los de Van Gaal camparon a sus anchas y encontraron líneas de pase continuamente, con un Motta desbordado en todo momento. Tampoco es excusa que Cambiasso estuviese echando una mano sobre Arjen, que hacieron lo mismo contra Messi en el Camp Nou y allí no hubo ni una fisura.
Claro, dejar a la línea RiberY, Muller, Robben obtener ventajas es todo lo que está pidiendo el Bayern. Un dato refleja lo a gusto que estaba el Bayern, como es que Robben combinó más y mejor que en todas las eliminatorias del año pasado, sin obcecarse en su manida jugada individual de izquierda a derecha que tan buenos frutos le ha dado. Sigo diciendo que al Bueno de THomas deberían de sacarle más rédito. En el Bayern apenas hace de aparición de segunda línea, con poca presencia en el juego.

japs dijo...

Lo que sí presentó en sociedad el BAyern es lo que más necesitaba. Un Mediocentro de verdad, que tiene que ayudar a crear desde atrás en este equipo. Le dieron la patada a VAn Bommel rumbo a Milan y el tal Luiz Gustavo gustó en su primer partido de exigencia.Más que de stopper recuerda el juego de Senna. Debe ser el cinco referente para liberar a Schwensteiger del doble pivote y que sirva para enlaza con la gente de arriba.
Es ciero que el sistema de Leonardo, si bien no sirvió para frenar a quien debía, si dio soltura en el ataque, aunque se debe sobre todo al buen hacer de Etóo, que esta temporada está aprovechando la Champions para recordad lo enorme jugador que ha sido. Con la baja de Diego Milito Samu se las apañó el solo para crear peligro en toda la línea de ataque, bien sea amenazando el espacio o cayendo a derecha e izquierda. Es un jugador referente. Sneijder le acompañó en lo que mejor sabe, buscar la transción fulminante con acierto. En cambio la posición de Stankovic como segundo mediapunta nunca la entendí. Es un jugador que necesita estar en contacto con la pelota, pues su toque de balón es su mejor virtud, y por contra no tiene ni las piernas ni la capacidad de llegada para jugar por detrás del punta.
Ojo, que a pesar que el partido estaba donde quería el Bayern, a pesar de contar con un mediocentro de verdad, al inter le bastó con un gran Etóo, la calidad de Sneijder y la zancada de Maicon para poder llevarse el partido, lo que habla mal de los bisoños centrales bávaros (van Buyten y Demichelis cayeron en desgracia tras la final de Madrid) y bien del joven portero Kraft. La verdad es que el partido podría haber caído para cualquiera y al final Mario Gomez puso la puntilla. Que delantero tan limitadito, pero que goles importantes consigue. Un 0-1 fuera de casa pesa lo que no está escrito y quizás es un golpe demasiado fuerte para los méritos de los neroazzurri, pero Leonardo jugó al descontrol y le tocó perder.
El partido que tocó perderme fue el más desequilibrado. Una pena porque tengo ganas de darle un tiento real a Torres en el Chelsea, que como dato significativo se carga a Drogba en lugar de Anelka. Órdago importante el de Ancelotti. A la postre poco importa porque los blues impusieron su superioridad cuasi infinita y dejaron en mero trámite el partido de la vuelta.

japs dijo...

El Barça consiguió el pase a cuartos en un partido que fue más tenso que bueno. Ambos equipos salieron condicionados por las bajas, pero a la postre las del Arsenal resultaron cuasidecisivas para la eliminatoria. Sí, el Barça perdía a todo el eje central de su defensa, cosa que asusta, pero Abidal esta actuando de central con una solvencia que no se le ha conocido en toda su carrera y Busquets sirve como parche ante la baja de Piqué (Milito ha demostrado posición a un Mascherano, que sabíamos iba a competir bien y con criterio suficiente, pero faltaba por ver si no iba a ser un debe en la fluidez de circulación de balón azulgrana.
Por su parte las bajas de Wenger sí que eran cosa seria. A última hora recuperó a Van Persie pero iba a perder a dos hombres imprescindibles para el Camp Nou. Wesley Song, que se está destapando como el mediocentro a seguir y Theo Walcott, el cuasivelocista destinado a hacer pupita en las transiciones rápidas gunners. Son dos bajas significativas que le iban al pelo a Wenger. Song porque sinceramente, es el único que entiende su posición en el Arsenal y es un ancla al que agarrarse, uno de los pocos, cuando a este equipo le toca defender. Walcott era clave, como lo fue en la vuelta del año pasado, para martillear por velocidad el lateral izquierdo del Barça, teórico punto débil defensivo.
Además las dos soluciones de Wenger son como mínimo discutibles. Para el mediocentro apuesta por Diaby, que seguro está más dotado física y técnicamente que Denilson, pero la posición le va grande. El es más de aprovechar su potente zancada para descolgarse al ataque. Solo su contundente físico es razón defensiva para ponerle en el puesto de Song. Es más un Baraja que un Albelda para entendernos, y no será raro ver en el partido más a Wilshere quedándose y manteniendo su posición que el aprendiz de Vieira.
Y para las alas, pues también inexplicable la participación de Rosicky. Es justo el jugador que menos necesitaba el Arsenal para el partido que se le iba a presentar. Porque todo el mundo tenía claro lo que le iba a tocar en este partido al Arsena. Y especialmente sus dos alas, que van a verse expuestos a esfuerzos físicos de 50 metros, ayudando a defender y dando apoyo y ruptura a Van Persie. Si quieres ser más ofensivo pon a Bendtner caído a una banda, y que haga la de Etóo el año pasado. Si quieres ser más defensivo tira de Eboué o Diaby. Estos jugadores sí te pueden hacer el esfuerzo que requiere el partido. Incluso intermitencias Arshavin, seguro que defensivamente es cero, pero sí supone una diferencia sustancial a la hora de encarar un uno contra uno. Rosicky no. El checo (buen jugador, que conste) sólo te va a hacer servicio en combinación. O sea si tienes la idea loca de jugar a Wilshere, Diaby, Cesc, Nasri y Thomas y quitarle la pelota al Barça. Ha habido utopías marxistas más cercanas a la realidad.
Esperar otro escenario que no fuese un monólogo del Barça era inútil y el guión siguió el desarrollo previsto. El Arsenal, que de defender no tiene ni idea, colocaba la defensa veinte metros delante, cosa que han hecho los equipos grandes este año y a mí me parece algo inaudito. A lo mejor cuando estaba Ibra funcionaba, pero ahora con los tres delanteros profundos del Barça es casi imposible que no te pillen. Aún así, el Barça jugó más agarrotado que de costumbre, con excesivo miedo a perder la pelota de forma no convincente. Villa, Pedro y Alves se pasaron el partido lanzando desmarques interiores que los Xavi e Iniesta, pecando de conservadores, no arriesgaban en ello. Por eso la primera parte pareció bastante infructuosa por parte del Barça.

japs dijo...

Es poco entendible esta actitud porque el Arsenal con la pelota no estaba ofreciendo ninguna sensación de peligro, por lo que estábamos hablando. Sí mantenían la intención del partido de vuelta de tener la cabeza fría para levantar la cabeza y sacar el bajón jugado, con un Wilshere una vez más colosal, imperial, sin amilanarse ante la presión tras pérdida del Barça que suele ser arma sin respuesta en los rivales. Pero una vez que la pelota llegaba a la línea de tres de arribe no se tenía la calidad individual en el desborde para empujar al Barça atrás. Nasri sí, porque Samir es crack y aunque no tenga ni velocidad ni recorrido es capaz de aguantar la pelota ante tres rivales simplemente tirando de calidad. Pero Rosicky no es nadie sin apoyos y no tiene uno contra uno, y determinante para el partido fue el caso de Cesc Fábregas.
No sé qué leches le pasa a Cesc porque cuando juega contra el Barça coge un complejo terrible y se ve minimizado y ridiculizado hasta la mínima expresión. Que yo no tengo duda que es uno de los mejores centrocampistas del continente y aguanta comparación con Xavi, Iniesta y quien se le ponga por delante. Pero algún culé que solo haya visto a Cesc en sus partidos contra el Barça se preguntará y con razón para qué quieren un tío así, que literalmente se esconde en los partidos, porque es lo que estuvo haciendo en el Camp Nou. Intranscendente es poco. Defensivamente solo hacía de bulto delante de la frontal, en la salida de balón cedía todo protagonismo al Gran Jack, pero el horror es en la zona de aceleración, que para eso estaba jugando de diez, donde llegó tarde en todo momento, apenas cayó como apoyo a sus aislados compañeros (y mira que el partido lo necesitaba) y Mascherano hizo con él lo que quiso. Llegó un momento en que estaba tan desaparecido que fueron Diaby y Wilshere quienes tenían que desdoblarse en sacar la pelota y llegar por el carril central. Y admitiendo que se pueda sentir condicionado por su vuelta al Camp Nou, lo que es inadmisible es el gesto de dejadez estúpido, infantil , ridículo de querer sacar en el minuto 47 un balón de tacón en la frontal de su área. Que éste acabase en los pies de Iniesta y terminase con una (otra más) maravilla de Messi para declinar la eliminatoria.
El resultado era justo y exacto. El Barça había llevado todo el dominio, pero no había hecho suficientes ocasiones y suficiente desequilibrio para conseguir una de sus reconocidas goleadas. Pero el Arsenal había sido del todo infructuoso, su plan no estaba surgiendo y bastó un error individual para perder la eliminatoria. La segunda parte se movía por los mismos derroteros. Con el Barça más pendiente de mantener la pelota que de arriesgar buscando el segundo y el Arsenal que se mostraba incapaz de acercarse con peligro al área y de ser profundo. En esas, sin nada, solo con una conducción hacia ningún sitio de Nasri que consigue un córner, y un desafortunado despeje de Busquets ponía un injusto empate en el marcador. Totalmente injusto sí, pero el Barça estaba eliminado a falta de media hora del final, sin haber tenido ocasiones de gol demasiado clara y con el golpe que el otro equipo había empatado sin haber hecho un tiro a puerta. Suficiente para sentir el vértigo de la eliminación y ver como se mueve el Barça ante la ansiedad (que nunca se le ha dado demasiado bien), sin plan B… todo quedó en agua de borrajas por una indigna expulsión. No se puede calificar de injusta, porque reglamento en mano no se le puede reprochar nada al árbitro. Pero futbolísticamente es tirar de caserismo extremo en una jugada en que Van Persie apenas pierde tiempo, y estoy seguro que bajo ningún concepto hubiese pasado en la otra área.

japs dijo...

Y sobre todo la expulsión es justo lo que necesitaba el Barça. Todo lo del vértigo, ansiedad y demás, pues nos quedamos sin saber la respuesta, porque el Barça se sabe ganador desde el mismo momento de la expulsión. El Arsenal se vería más abocado aún a defenderse, y se queda sin referencia para respirar. O sea, que se tranforma en el Inter 2.0 pero con una calidad defensiva irrisoria. Y el Barça puede adoptar el formato apisonadora porque sabe que no tiene peligro ya a sus espaldas. Ahora sí pueden ser incisivos, buscar pases que en la primera parte se ahorraban y desbordes que anteriormente se frenaban. En éstas apareció Iniesta y sí que buscó una de esas conducciones marcas de la casa que destroza cualquier entramado defensivo. Xavi puso el 2-1 y el tercero cae por su propio peso.
A partir de ahí el partido estaba acabado. El final es un esperpento en que el Barça pudo marcar 14 goles, y aún así Bendtner puso a todo el Camp Nou con un atragamiento oval, pero terminó con una justa santificación de Mascherano en la jugada. Nadie puede cuestionar que el Barça fue justo ganador. Dominó el partido, jugó a lo que él quiso, el gol del Arsenal fue solo mala fortuna, y tras la remontada pudo ganar por cinco goles sin problemas. Pero nos queda la duda de qué partido habríamos visto de no haber mediado la expusión

El Shaktar le dio el repaso a la Roma que mereció, porque los de Rainieri primero y Montella ahora tuvieron lo que se merecieron: nunca tuvieron opciones de entrar en el partido y encima tiraron de juego sucio en bastantes fases del encuentro. La Roma da un poco de penita, que ves la alineación y te encuentras con Mexes, De Rossi, Perrota, Vucjinic, Totti…. Vamos, que recuperen a Tomassi y mantienen la Roma del Capello/Spalletti. EL Shaktar es un equipo divertido de ver y se nota que está muy bien trabajado. Dos centrales que se sienten cómodos jugando atrás pero que tienen una facilidad en la salida de balón comparable a cualquier grande de Europa. Y todo lo ordenados que están atrás son anárquicos arriba con cuatro brasileños, donde destaca Douglas Costa pero que tienen un margen de movilidad que enloquece a cualquiera, empezando por los pesados centrales romanistas. Un equipo cada vez más interesante de ver que está en cuartos por propio mérito. Que nadie lo confunda con una cenicienta.

japs dijo...

Parece claro que salvo sorpresa mayúscula el papel de cenicienta le va a ser otorgado al Schalke 04, que hizo hincar la rodilla al Valencia. Lo siento por Emery, al que le di caña en la ida, porque me parece mejor entrenador que a Muchos: baraja varias variantes tácticas, y no se amilana frente los grandes, siendo más ofensivo que lo que la gente cree. Es raro el partido que no marque fuera de casa, como ocurrió aquí. Pero la (in)experiencia en Champions se paga.
El Valencia salió a por el partido desde el principio. Esta vez sí que tiró de bandas con Joaquín y Mata, a costa de dejar a Soldado fuera y darle todo el centro del campo a Banega. O sea, salió a mandar, aguantar el chaparrón alemán del primer cuarto de hora(que nunca se produjo) y hacerse dueño del partido. Y consiguió lo más difícil, ponerse por delante en le marcador, jugada que nace de nuevo por la izquierda (de verdad que el lateral japonés de aquella banda es lo más flojito que yo he visto en la presente Champions)
Pero luego le faltó temple. Es difícil explicar a que jugó el Valencia entre el 0-1 y el 2-1 porque no quiso ir a finiquitar el partido, pero tampoco se quedó con la pelota, pero tampoco mató a la contra, pero tampoco se encerró atrás. Simplemente dejó llevar la iniciativa a los alemanes y eso les volvió a dar alas, como en la ida
El Schalke es un equipo bastante limitado en todas sus líneas. Atrás tienen un problema terrible, porque sus centrales son tortugar dándose la vuelta, así que no pueden jugar adelantados, pero tampoco encerrados porque sus laterales son la mar de desbordables. Y en el centro del campo no tienen a un organizador. La mayoría de veces era Jurado el que tenía que descolgarse al centro para crear algo. Les pasa un poco, salvando las distancias, como al Atlético de Madrid. Sus puntas son tan puntas, sus hombres de banda tan de banda y sus mediocentros tan mediocentros que se crea un oasis de futbol por en medio poco solucionable (la venta de Ratikic al Sevilla me parece un error fundamental)
Pues con ese poquito les sobró para darle la vuelta al marcador. Este Valencia no es el de Rainieri, Cuper o Benítez. Una roca inexpugnable en defensa. Más bien al contrario. Bastó un falta concedida en la frontal y una mala salida de Guaita para poner a los alemanes por delante.
Luego tocaban las prisas, y solo poniendo Joaquín un poco de velocidad en sus acciones pudo filtrar cuatro acciones de gol. Aquí lo fácil es acordarnos de los jugadores diferenciales que ya no están en esta plantilla, pero sería algo injusto. El problema es haber llegado a esta situación insostenible y no haber sabido medir el partido cuando necesitaba pausa, cuando intensidad y cuando desesperación. En los últimos diez minutos el Schalke creó más peligro que un Valencia volcado y acabó con el tercer gol, que significó la despedida definitiva de los chés

japs dijo...

Y la eliminatoria que más ganas tenía me ha dejado la mar de frustrado. Todo por culpa de Redknapp, que entre los dos partidos habrá jugado al fútbol diez minutos. Puede llegar a ser comprensible que en el partido de ida el inglés hiciese la de Ferguson: o sea, salir a contemporizar y con la máxima más importante que es no encajar ningún gol. Pero que haga lo mismo en las islas es un poco fuerte. Vale que el 0-1 era un resultado fabuloso, pero me parece a mí que el Totthenham podía haber buscado más la portería contraria sin necesidad de exponerse, que solo con la velocidad de Lennon o Defoe podían haber hecho trizas al espacio ante el limitadísimo centro del campo milanista, que apareció con abuelete Seedorf jugando ¡de mediocentro! Si eso no es una invitación a que los bailen no sé lo que es.
Pero nada. El partido no tiene nada que explicar. El Totthenham dio la pelota y el campo y el Milan nunca pudo entrar chocándose una y otra vez con la contundente defensa londinense. La entrada de Pato debería dar más profundidad pero se encontró sin espacio que atacar y poco a poco fue apagándose el Milán, quedando reducido a buscar por alto a Ibrahimovic, que sigue sin marcar diferencias en Europa. Poco a poco el Milan fue apagándose y dio la sensación que nunca creyó en sus posibilidades, aunque no estuviese tan lejos y se lo habían puesto de manera inmejorable para entrar en el partido. El gol de Crouch en la ida resultó un golpe terrible para la autoestima rossoneri.
Impresionante partido de Champions en el Allianz Arena. Fallos, aciertos, intensidad, nerviosismo, jugadores que se crecen y jugadores que se achantan ante un escenario de enorme magnitud. Puro futbol Champions 100%.
El Inter llegaba a Alemania con un resultado horroroso. Un 0-1 que castigó la alegría interista en la ida y que en Champions tiene fama de irremontable. Bien, en el minuto 4 ya habían empatado la eliminatoria, con Etóo ganándole la partida a los dos empanados centrales alemanes, lo que adelantaba tanto del mediocre nivel defensivo que íbamos a ver como el brutal abuso que el camerunés iba a hacer sobre sus esforzados rivales.
Leonardo, después del extraño experimento de la ida, donde vendió a su equipo, volvió a la idea Mourinhista del 4-2-3-1. Con una variante significativa. Dado que no contaba con Diego Milito Etóo jugaría de nueve y eston enrocará a Sneijder a banda izquierda dando la posición central a Stankovic. Que manía tienen todos los entrenadores interistas con el serbio. No voya a decir que sea mal jugador pero más allá de su golpeo de balón tampoco le veo tan resolutivo para una posición tan superlativa, más si conlleva quitar de su posición a Wesley, que se ha destapado como jugador top jugando de diez. Sí es cierto que el holandés gusta de caer mucho a esa banda y arrancar desde allí, pero no es lo mismo eso que jugar pegado a la cal, teniendo que seguir las acometidas ofensivas de Phillip Lahm la mayor de las veces.
Pero nada que objetar cuando una triangulación entre los tres jugadores reubicados acaba con el gol que empataba la eliminatoria. EL golpe atonta al Bayern y el partido pasa a ser dominado por el Inter con todas las de la ley. El Inter funciona y domina cuando el capo del partido es Cambiasso, jugador que dio una lección de lo que significa ser mediocentro a Luiz Gustavo, aún verde para el nivel que estamos y que fue sobrepasado por el partido.
Con el golpe en el marcador y la autoridad en el campo parecía que el partido solo iba a tener un camino. Se demostró que no necesitaban experimentos extraños, y con el orden natural los interistas eran capaces de lidiar con la talentosa línea de tres bávara. Si la jugada made in Robben acababa con tres hombres encima del holandés y un tiro sin peligro es que estaba perfectamente defendido… lo que nadie contaba era con la cantada espectacular de Julio cesar a la hora de blocar el balón, que regalaba a Mario Gomez, experto empujador, el empate.

japs dijo...

Que puedo decir. Julio Cesar no es un elegido. Todos le considerábamos hace un año el mejor portero del mundo. Solvente, seguro, firme, con criterio, concentración, anticipación, colocación… pero ya en el Mundial fue el principal culpable de la eliminación de un muy buen Brasil, al comerse un balón contra Holanda, y ayer le volvió a pasar lo mismo. No hay manera de defender al portero brasileño, porque el tiro de Robben tenía peligro ninguno, y su fallo es garrafal y con la sensación que le costaba la eliminatoria a los italianos.
Porque el partido dio un vuelco a partir de ahí. Emocionalmente el Bayern se crece y decide ir a matar el partido. El inter deja de creer en lo que estaba haciendo, no encuentra a Sneijder, aislado en una banda y no encuentra salida. A partir de ahí el partido se dispara a favor del Bayern, Schwensteiger da un paso adelante y empiezan a encontrar de manera más sencilla a Robben y Ribery, lo que supone peligro constante en el área italiano. Y el Inter sigue demostrando que ya no es el equipo irreductible del año pasado, porque defensivamente deja lagunas por todos lados. Tampoco le quiero echar la culpa al sustituto de Samuel, Ranocchia, que tiene buena pinta, pero la diferencia es que este Inter no se construye desde atrás como el de Mourinho. El Inter en varias ocasiones se ve superado individualmente y provoca que el equipo se desordene. El gol de Ribery es un mal menor ante una goleada que podía haberle caído a los neoazzurri.
Entramos en la segunda parte con una eliminatoria semisentenciada y un Inter que no le quedaba otra que volcarse al suicidio. Si el cambio de Coutinho por Stankovic lo hubiese hecho Mourinho lo tildaríamos de genio. Como Leonardo tiene que ganarse el currículo pues pensamos, y con razón, que era el único cambio ofensivo que podía hacer el exmilanista. La clave, claro está, es en devolver a Sneijder al lugar donde hace daño. Coutinho a la izquierda y el 10 jugando de 10. Juntar a Etóo y Sneijder eran las únicas cartas ganadoras que le quedaban al Inter. Y tanto que las aprovechó. Samu hizo TODO lo que quiso y dio una lección de jugar de nueve. Ya no solo donde es diferencial durante toda su carrera, a la espalda de los defensas, además hace un cum laude de servir de apoyo para la segunda línea, como el gol de Sneijder que vuelve a meter, y de qué manera, al Inter en el partido.
EL partido vuelve a dar otro vuelco. El Inter vuelve a estar a un gol de la clasificación y vuelve a creer en sí mismo. EN cambio el Bayern no tiene la superioridad de volver a ametrallar la portería de Julio Cesar, única manera viable de defenderse en ese momento. El Bayern es un equipo que tiene que morir matando, porque en fase defensiva es horrible. Encima Van Gaal va a mandar el mensaje de todos atrás quitando a Robben. Punto y final, porque el Bayern ya no volverá a crear peligro en todo lo que queda de encuentro y le toca aguantar el envite milanista todo el encuentro.
Se sabe que es un error porque si estaba habiendo un duelo desigual en el partido era el de Samuel Etóo contra Brno y Van Buyten. El camerunés hizo todo lo que quiso con ellos en todo momento. La manera en que en el tercer gol le roba la cartera, se lleva a ambos centrales y asiste para el gol de Pandev es digna del mejor delantero centro desde Ronaldo. No voy a decir que Mourinho se equivocó dándole un papel secundario en ataque al “hermano” a favor de Diego Milito, porque lo ganaron todo y no se puede cuestionar. Pero sí que nos hizo pensar a todos que el camerunés estaba acabado tras su salida del Barça y el partido que hizo en Alemania es de MVP.
Una lástima que el Bayern se quede fuera, porque es un equipo muy atractivo de ver, aunque sea de los más desequilibrados. También lo siento por Van Gaal que pasará como un loser. El Inter sigue adelante. Cuesta pensar en este equipo como candidato serio cuando ha perdido su mejor arma, la sobriedad defensiva, pero que nadie olvide sus jugadores resolutivos.

japs dijo...

El Madrid ha conseguido el pase a cuartos por primera vez desde el 2004. Triste éxito de celebrar, cierto, pero ya el año pasado nos demostró que no llevaba nada bien este trauma. Solo por eso le vamos a perdonar los múltiples defectos que ha tenido su eliminatoria ante el Lyon. Que dicho sea de paso nunca ha estado en peligro.
Puel partió desde un error y a la vez un acierto. El error fue quitar a Gomis por Lisandro. El argentino es más correoso, veloz y seguro mejor futbolista que Botafemi, pero es de esos delanteros que Pepe se come para desayunar partido sí partido también, y contando los problemas que tuvo con el francés en la ida parece una pérdida. Y es cierto que Lisandro pasó sin pena ni gloria por el partido. Pero la idea inicial de Puel era no tirar de juego directo (una opción viable con Gomis) y sí hacerse con el control de la pelota. Es un zorro este Puel, porque más que un argumento futbolístico es un argumento psicológico. Consciente del estado de nerviosismo de su rival ante esta cita decidió que se iba a quedar con el balón. Con la inestimable participación de Chelo Delgado, Gourcuff y Lisandro estuvieron tocando la pelota en la frontal madridista. Sin que pasase peligro real, es cierto pero provocó un peligroso runrún en Chanmartín.´
Es la demostración palpable de porque sigo sin fiarme de este Madrid. Cualquier equipo que se lo proponga, cualquiera, puede vivir la mar de a gusto en campo de los blancos. Luego es cierto que a la hora de apuntalar, pues los franceses se dieron de bruces contra el poderío de Casillas, Carvalho o Pepe (con este de manera literal) y echaron en falto alguna superioridad individual (briand fue un triste sustituto de Bastos) De nuevo haré hincapié en Gourcuff, que se le fichó para marcar diferencias por la clase que se le supone, pero su misión ayer pasaba más por mantener la posesión y no arriesgarla que de buscar pases decisivos.
Porque es la manera de interrumpir el juego madridista, que solo tiene una velocidad y acusa enormemente cuando no puede tener esa continuidad, al no recuperar la pelota de inmediato. Además el jugador que da sentido a este juego, Cristiano Ronaldo, que obliga al otro equipo a correr a la desesperada hacia su portería, llegó entre algodones y apenas pudo sumar. Aún asi, con esa discontinuidad, con ese dominio estéril y con esas lagunas en el juego poco tiempo necesitó el Madrid para convertir a Lloris en el héroe del partido. Felino Lloris. Un portero que está para un grande de los de verdad.
Supongo que ésa fue la diferencia entre un grande y un pequeño. En las áreas los franceses llegaban pero eran estériles. Los madridistas les costaba crear juego, pero tirando de talento individual creaban peligro. Así se desenrocó el partido, en una jugada individual de un talento individual como es Marcelo. Este Marcelo no lo vamos a considerar el mejor lateral izquierdo del mundo, pues tiene déficits evidentes, pero en lo que sí es el mejor no es ya en el aspecto ofensivo, sino en esa capacidad de abandonar la banda e incorporarse hacia el centro en lugar de por fuera. Es una constante creando superioridades. Además de tener una facilidad para el regate absolutamente pasmosa para un lateral, como se ve en el fabuloso 1-0-
En honor de la verdad aquí se acabó el partido. El Lyon estaba a un gol de la prórroga pero se le antojó imposible y el Madrid se había desencorsetado. Ozil y Benzema empezaron a gustarse y a aparecer y el sistema defensivo que parecía ideal durante 120 minutos se demostró que se sostenía más por deméritos madridistas que por el buen hacer de Cris, Lovren o Toulalan. Además la entrada de Gomis, necesaria para buscar más empaque, terminó con el plan de Puel y le dio el partido en bandeja a los blancos.
Una vez superados los octavos éstos deberían mostrarse más poderosos y autoritarios en las siguientes eliminatorias, que es de recibo sufrir lo que se ha sufrido para un equipo de tanto potencial.

japs dijo...

De las eliminatorias inglesas no me voy a extender que esto ya se está pasando de largo. El Chelsea Copenaghen, con todo senteciado debió de ser insufrible de ver. Así que eso. Solo comentar que Torres aún no ha marcado con los blues. Y el Manchester solventó su eliminatoria y presentó para la élite un fenómeno como el Chicharito Hernández, que manda doce millones de desmarques por partido. Su asociación con Rooney debe ser productiva (aunque entiendo que Berbatov aún debe estar por delante) Eso sí, no le iría mal a Ferguson esforzarse un poquito más en las idas, que luego vienen los sustos como el gol de Heinze y se pasan veinte minutos pidiendo la hora.

japs dijo...

El Madrid ha saltado del vértigo de octavos a estar en semifinales de una tacada, con dos partidos en el Bernabéu con un global de 7-0, y aún así va dejando sombras por su camino. El tottenham a la postre no fue tan fiero como se pintaba, extremadamente condicionado por agentes externos y fue incapaz de sobrevivir a las adversidades en el Bernabéu.
La verdad es que todo la salió mal a los Spurs. Primero el sorteo, que le enfrentaba a un equipo que juega a lo mismo que ellos: intensidad, transición rápida, exuberancia física, pero que al intercambio de golpes les iba a tocar perder. No les debería costar cambiar mucho su discurso, después de su exhibición amarrategui que tuvieron contra el Milan.
Pero antes de empezar el partido se lesiona Lennon. Más importante de lo que parece, porque aunque no sea su mejor hombre era el hombre destinado a atacar a Marcelo, ya saben el eterno punto débil defensivo blanco en teoría. Redknapp retoca todo el equipo. Saca a Modric del centro para llevarlo a la izquierda y mete a Bale por la derecha. No lo entiendo. Modric es medio Tottenham y no puedes alejarlo de la pelota porque desaparece, como pasó. Y Bale… pero si Bale es zurdo cerrado. Si lo que se quiere es aprovechar el espacio que deja el brasileño tendrás que atacar con profundidad, no con alguien a pierna cambiada que vaya a meterse por dentro en lugar de por fuera. Y poner a Gareth Bale a pierna cambiada es una pesadilla. Que este hombre ha torpedeado Europa atacando el espacio, nunca por combinación.
Si las cosas no pueden ir peor, pues gol del Madrid en su primera aproximación y expulsión de Crouch en la primera de los Spurs. Expulsión absolutamente desmedida. Es inaceptable, al igual que la expulsión de Van Persie, que un árbitro decante de manera definitiva la eliminatoria. Que sí, que el jugador es tonto que debería hacérselo mirar. Pero la segunda tarjeta es pasarse tres puebloas. Amonestación verbal y tira pa adelante. Y ya lo expulsarán en la segunda parte si se lo merece. Pero el daño que le haces a la eliminatoria aquí es capital.
El partido se acabó aquí. Perdiendo 1-0 y con 10 era cuestión de tiempo ver cuando aguantaban los Spurs, que ya tenía problemas para soportar la salida en tromba madridista. Pero contra todo pronóstico fue al contrario. El Madrid levantó el pie del acelerador y jugó con el freno del mano puesto. Yo creo que tenían en la mentalidad que iba a ser un partido muy duro y difícil de ganar y que el 1-0 es un magníficio resultado. Y le costó cambiar el chip para darse cuenta que se le abría el camino perfecto para sentenciar la eliminatoria.
Y fue la demostración práctica, una vez más, que el Madrid no sabe guardar la ropa. El Madrid solo está tranquilo cuanto está aplastando al rival. Darle la pelota al contrario y bajar el ritmo no es buen plan porque el futbol blanco se cortocircuita. Di María, Cristiano, Higuaín cuando esté recuperado… solo piensan en acabar su jugada, nada de contemporizar y volver atrás. No está en su naturaleza. Así que el Madrid de “a verlas venir” es un desastre. Hasta el punto denunciable que hicieron revivir al moribundo. Con el movimiento más sencillo del mundo, devolver a Bale a la izquieda y meterlo contra Sergio Ramos. Ahí se demostró lo que es el lateral de Camas. Un tipo que se equivoca mucho pero que tiene el físico suficiente para disimularlo. Pero cuando se encuentra con un tío diferencial, y nadie en Europa tiene la potencia de Gareth quedan a la vista sus deficiencias.

japs dijo...

Es inaudito que el Tothenham acabase tranquilo la primera parte e incluso dando la sensación de sobrevivir. La charla de Mourinho para cambiar el chip tuvo que ser de las importantes y volver a encerrar a los londinenses en su área. Pero no se quitó el corsé del equipo hasta el 2-0, en un excelente remate de Adebayor. Manolito que parece que hizo la de Anelka. Cuando Benzema al fin ha explotado e Higuaín reaparece, parecía que el togolés había dado por finiquitado su tiempo en el Madrid. Tampoco hizo nada reprobable el jugador, y ni muchos menos es un tronco, pero sí da la impresión de estar por debajo de sus competidores en esta posición. Dos testarazos de cabeza meten a su equipo en una semifinal soñada.
Con el 2-0 al fin el Madrid se dio el gustazo. Se quitó de encima todos los complejos y jugó a lo que le gusta, que s como sabe. Basta decir que ya no había rastro ni de Bale, ni del incorporado Defoe en el resto del partido, porque cuando el Madrid juega a lo que sabe también defiende a lo que sabe. Con Alonso y Ozil gustándose y apareciendo por todas partes. Un termómetro para saber si el Madrid está cómodo es la aportación de Marcelo en ataque y en la segunda parte hizo otras de su exhibiciones. El 4-0 final es el resultado lógico para alguien que le toca quedarse con diez ochenta minutos en el Bernabéu en la Copa de Europa
Otro partido que quedó listo es el del máximo favorito. El Barça, jugando un partido con ciertas deficiencias, pasó por encima del Shaktar Donetz, que no dio mala imagen ni mucho menos, pero fue demasiado bisoño en el Camp Nou. No te puedes presentar en el campo más difícil del mundo con la defensa más lamentable de cuartos, que vio que ya en el primer minuto Iniesta había puesto el 1-0
El drama empezó con la lesión de Txigrinski, que aquí se le dio caña como a ninguno, pero que era el mejor defensa de los ucranianos. Cualquiera que haya visto jugar a SinWisky y lleguemos a la conclusión que es el defensa más intenso habla muy poco de la defensa ucraniana. Srna sí es bueno, pero ofensivamente, muy parecido a Phillip Lahm, pero el central que entró nuevo se notaba que no tenía ningún tipo de acoplamiento con sus compañeros. Por no hablar del portero, que tenía una velocidad en las piernas parecidas a las mías. Entrañable.
Y con todo eso Lucescu se puso chulito y jugó al intercambio de golpes. Contra el equipo con mejor pegada del mundo. Dónde vas. Hombre, hay que agradecerle el intento al entrenador rumano de jugar a lo suyo, a ser alegre y tener posesión en el Camp Nou, y lo hicieron de fábula. Los cuatros brasileños de delante hicieron un gran partido explotando su velocidad y capacidad de asociación, apareciendo por todos lados y desaborlaron inesperadamente a la defensa azulgrana, pudiendo tener posesiones largas, lo que es un suplicio para el equipo de Guardiola. Muy interesante Douglas Costa arrancando en potencia desde la izquierda a pierna cambiada, emulando al buen Ronaldinho. El que estuvo fallón fue el nueve, Luiz Adriano que explotó el inesperado punto débil del Barça.

japs dijo...

Los culés llegan a la parte importante de la temporada con un drama en defensa. La baja de Puyol, que empezó siendo de dos semanas y se ha convertido en toda la temporada por lo que parece es significativa. La primera temporada Guardiola dio la impresión de querer cargarse al capitán llevándolo al lateral y jugando con dos jugones en el centro de la defensa. Pero el año pasado se dio cuenta que el Capitán sigue siendo diferencial por su velocidad, intensidad y velocidad de reacción. El mejor sustituto estaba siendo inesperadamente Abidal, que como central había sido toda la vida una pesadilla, pero que su velocidad, junto a la altura donde juega la línea la defensa le da para corregir todos los errores, propios y ajenos. Ahora resulta que también nos quedamos sin el francés por una terrible enfermedad, y Guardiola tiene que improvisar una defensa de circunstancia. Lo hace con Busquets en la línea de atrás y entonces no damos cuenta que es una defensa vulnerable al espacio que deja gustar, porque Busquets es lento corriendo hacia atrás y Piqué, pues este año no es SuperPiqué que le aguanta un sprint a CR7 de veinte metros. Este año ha bajado un poco ese nivel imperial, quedándose solo como el mejor central de mundo. A lo que vamos. Que en tres partidos le han pillado más la espalda a la defensa azulgrana que en toda la temporada, lo que implica algo de dudas ante la omnipotencia culé.
Si el Shaktar hubiese tenido algo más de suerte, pues hubiese merecido algún gol más, porque llegaron con suma facilidad al área de Valdés. Ahora, eso no significa que el resultado estuviese en peligro, porque la verdad siempre dio la sensación que el Barça podía meter los goles que quería. Viendo la facilidad del 2-0 y del 3-0 parecía que el Barça marcaba cuando quería, sin tener on fire a sus jugadores más asesinos, como Villa o Messi. Ejemplo claro es el gol de Keita, capital para la eliminatoria, que llegó justo cuando había recortado los de Donetz, y Messi dijo “pues metemos otro” y listo. La verdad es que a pesar de la buena sensación que dejaron los ucranianos la eliminatoria siempre estuvo de parte culé. Esa es la verdadera vara de medir de este Barça. Que jugando un partido mediocre, con evidentes fallos en defensa, dándole oportunidades al equipo rival, y con sus jugadores capitales (salvo Iniesta y Alves) jugando a medio gas acaba con un goleada de escándalo y con la eliminatoria vista para sentencia.
Para sorpresa sorpresa de verdad tenemos que irnos a San Siro, con el resultado más inaudito de esta Champions y de varias. Acabábamos el meritorio partido del Allianz Arena sin confiar demasiado en la capacidad defensiva del Inter. Pues si antes hablábamos… El Schalke 04 conquistó Milan de una manera absoluta, vergonzosa incluso.

japs dijo...

Y eso que no podía empezar mejor la eliminatoria. Como en los otros dos partidos anteriores gol en el primer minuto. No, golazo de Stankovic en el centro del campo que hacía pensar en que iba a llegar una goleada, a pesar del enésimo cacao mental que se había vuelto a montar Leonardo. Con la vuelta de Milito y el momento imperial de Samuel Etóo pasó a jugar con dos nueves, y como demostró en la ida del partido anterior Sneijder tiene que ser 10 o ser 10. Esto conlleva jugar con un 4-3-1-2, plausible sí, pero que vuelve a la aberración de sacar a Cambiasso del mediocentro y termina jugando de interior izquierdo. La manera en que el mundo del fútbol ningunea a Esteban es importante, porque yo lo considero el mejor mediocentro defensivo del mundo, pero en un año ha pasado de ser el jugador paradigmático del Inter de Mourinho a no ir ni convocado al Mundial con Maradona y a ser defenestrado por su nuevo entrenador que siempre elige a Motta como cinco, cuando la diferencia e implicación de ambos es evidente.
Pero bueno, aún así el Inter va ganando 1-0 en su casa contra el Inter y nadie piensa en las chances del Schalke. Vale, volvió a sorprender empatando el partido en un córner con poca cosa. Es una virtud de este equipo que ya se vio contra el Valencia. Una pegada inusitada en Champions, que le hace conseguir goles sin necesidad de jugar demasiado bien. Pero una vez más el inter se pone por delante con Diego Milito, empeñado en seguir demostrando que es el nuevo Van Nistelroy. ¿Por qué los italianos son incapaces de cerrar el partido como antaño? Porque este equipo ha perdido toda la seguridad. No solo defensivamente, sino que da la sensación que es todo el equipo quien no se fía de esa faceta. El año pasado el Inter podía estar ochenta minutos encerrado en su área y vivían con tranquilidad. Era su status quo. Este año es acercarse alguno al área y ahí está el “ay ay ay” cada vez que un delantero encara. La facilidad del segundo gol de Edu, rematando dos veces sin oposición lo certifica.
También hay que reconocerle el mérito al Schalke, ojo. Entre eliminatorias han cambiado de entrenador (porque en Liga el Schalke está más cerca del descenso que de puestos europeos) y el nuevo míster, de nombre impronunciable, intenta solucionar el problema del centro del campo, que antes no jugaba a nada. SE inventa un nuevo mediocentro y coloca a Jurado en la base de la jugada, que necesitaba a alguien ahí que tuviese criterio a la hora de jugar. Así el equipo no queda tan alargado y los puntas no tienen que buscarse la vida ellos solos.
Y luego está Raúl, del que hay que hablar cada vez que se hablan de los alemanes porque de verdad es que no tiene nombre. Raúl, una vez más vio el miedo en los defensas interistas y allí va. El 2-3 es el gol importante de la eliminatoria y sabíamos que no lo podía meter otro. Es un gol made in Raúl, colándose entre los centrales, metiendo el cuerpo para proteger el balón y resolviendo como hacen los grandes en los momentos importantes. Lo de Raúl no tiene nombre. Que lo ves y es verdad, si baja a tocar al centro ya no tiene fondo para llegar al área, pero sigue siendo resolutivo, importante y aportando lo que debe en cada zona del campo. Raúl es la noticia de esta Champions. A lo que nos tenemos que agarrar ante una competición desangelada. Ante la omnipotencia del Barça, que pasa eliminatorias sin jugar un partido, la debilidad psicológica del Madrid, la decrepitud del Chelsea, el planismo del Manchester o la decepción milanista, el volver a ver al jugador más resolutivo de la Champions en los últimos quince años disfrutando y compitiendo es un regalo.
Fue llegar el 2-3 y los defensas dejaron de ser defensas para convertirse en flanes con patas. Se estaba demostrando en el campo lo que todos los jugadores neoazzurris pensaban y terminaron cayendo dos goles más, y aún podía ser alguno más. Un esperpento de partido interista que dejó al Campeón ridiculizado en su casa de la peor manera posible. El Schalke está en semifinales. Quien nos lo iba a decir.

japs dijo...

Con todo esto solo nos queda agarrarnos al duelo inglés para ver algo de competitividad en estos cuartos (no en vano, será el único partido que merecerá análisis en la vuelta)
.Pero sin aspavientos eh, porque el nivel de este año del Chelsea está siendo paupérrimo. Se nota un equipo deprimido, gastado, que no cree en nada de lo que hace. Los jugadores del centro del campo parecen todos cortados por el mismo patron (Essien, Obi Mikel, Ramires, incluso Lampard) Jugadores de buen recorrido, imponencia física, tácticamente buenos y con un toque de balón no despreciable... pero con cero imaginación, ni nada que les haga salirse de los patrones habituales. Solo Malouda ofrece algo diferente moviendose con criterio desde la izquierda a la mediapunta, pero hay que reconocer que este año está horrible horrible. Hasta el punto que Ancellotti se lo cargó para poner a Zhirkov en su lado y ser todavía más plano.
La gran esperanza de este equipo tenía que ser Fernando Torres, pero no está. Desde enero aún no ha metido ningún gol con los blues, lo que es deprimente. Y Fernando ha demostrado tanto en el Atlético de Madrid como en la selección, que no lleva demasiado bien la presión sobre sí mismo. La verdad es que ahora mismo el niño no está aportando nada, y da la sensación de ser un intruso en ese vestuario. De venir a quitarle el puesto al nueve de ese equipo, que no es otro que Drogba, aunque ayer saliesen los dos juntos desde el principio. Ayer tenía una oportunidad de oro, porque siempre que se ha enfrentado a Vidic le ha hecho la vida imposible y le ha sacado los colores al sobrevalorado central mancuniano, pero ayer… pfff. Este no es el Torres que costó cuarenta y pico millones.
EN frente Sir Alex Ferguson que domina las situaciones Champions como quiere. Aunque cuando sale fuera de las islas Ferguson suele jugar con un delantero solo en este partido, como si fuese de la Premier, tiró por los dos puntas. Y volvió a escoger al Chicharito en lugar de a Berbatov. Es extraño porque el búlgaro está haciendo la mejor temporada desde que está en Manchester y si no me equivoco va para pichichi destacado en la Premier. Pero Ferguson en todos los partidos de Champions se ha destacado por el mejicano, que tiene pinta que en breve va a ser jugador diferencial en Europa. Es un nueve hiperactivo, que no para de correr los noventa minutos y tiene un instinto brutal para encontrar el rechace y el remate. Creo que Ferguson busca con Hernandez un Rooney de la temporada pasada (recordemos que jugaba de nueve) y poder mantener a Wayne metros más atrás como foco de fútbol. Luego es raro que escogiese a Giggs en lugar de Nani, que es jugador diferencial. Pero claro, el bueno del galés te hace un control imposible y un pase atrás para la jugada del primer gol y te tienes que callar y recordar lo bueno que es Giggs con 37 años.
Si a Ferguson le gusta ser conservador normalmente, con 0-1 en Stanford Bridge ya ni te cuento. El partido casi se acabó ahí, porque el Manchester prefirió jugársela a la defensa que con la recuperación de Ferdinand gana muchos enteros y se vuelve inexpugnable, al menos a nivel premier. Y tampoco tuvieron que esforzarse de más, porque el mal partido de Lampard, que ya no le queda gasolina, y es solo un recuerdo del enorme jugador que fue, y la poca imaginación del resto de jugadores blue hicieron que Carrick dominase solo el centro del campo sin apenas sufrimiento. Una demostración que el Manchester le tiene comida la moral al Chelsea.

japs dijo...

Partido de vuelta y más de lo mismo. EL Manchester sigue siendo superior a los blues. Sí hay que reconocer que los de Ancellotti salieron a mandar e intentaron cambiar el rumbo desde el principio, pero volvieron a toparse con sus mismas debilidades. Ferdinand y Vidic tuvieron el partido relativamente plácido aguantando las acometidas de los rivales.
En esta ocasión sí entró Maoluda, pero para el caso lo mismo, porque no ganó ningún duelo individual ni creó nada especial. Y arriba dejó solo a Torres, sacrificando a Drogba. La intención era jugar con una segunda línea detrás, adelantando a Lampard a la altura de Nicolas Anelka. Pero a la hora de la verdad la cosa no funcionó como debía, porque Anelka es un jugador menor que no da ni consigue marcar diferencias. Y después porque este sistema le da una enorme responsabilidad a Torres, y vemos que ese no es un buen plan. Primero porque Torres no se va a encontrar nunca el espacio para aprovechar su monumental zancada, y un Torres ejerciendo de nueve de área pues tampoco es tan imponente (como se vio en el Mundial) Y segundo, porque Fernando tiene una depresión futbolística absoluta. No es que se vea intimidado por sus rivales. Es que se ve intimidado por sus propios compañeros. Y el hecho de que Ancellotti lo cambiara a los 45 minutos es una puñalada total. A Torres, que tiene que ser el estilete del próximo Chelsea. Al Chelsea, que Ancellotti termina volviendo al sistema del postMourinhato y le pide a la vieja guardia que le saque las castañas del fuego. Bueno, después de la que ha liado este año, donde se ha desmembrado todo, no creo que el italiano continúe muchos por aquellos lares. ¿Recuerdan que yo hablaba de Ancellotti como la gran mentira? Pues escogí mal momento para retractarme
En definitiva nuevo partido ganado por el Manchester sin demasiada exigencia. Solo le bastaba buscar las bandas para que Nani y Rooney pudiesen sacar a su equipo de la pretendida presión londinense y eso les bastaba para que el Chelsea tuviese que correr hacia atrás y llevar el partido al otra área. Nani es un jugador con una potencia que pocos pueden aguantar y cuando arranca es inabarcable. Pero el verdadero crack es Rooney, que hace de salir de la zona de ataque, bajar unos metros y crear futbol desde ahí una obra maestra. Es el jugador que mejor realiza este movimiento desde Raúl.
Por supuesto tenemos que hablar de Ryan Giggs, un jugador legendario y punto. Que un tío de 37 años sea el que dé las tres asistencias de gol en los cuartos de final más disputados en 2011 habla a las claras de la enorme clase de este tío. Pero es que ayer se pasó el partido jugando al lado de Carrick en el mediocentro. Es algo inaudito y parece mentira no ya que no resté, sino que sea tan válido como en el segundo gol del Manchester.
Si hubo visos de que “había partido “ en algún momento no fue al juego del Chelsea, que colectivamente parecía haberse rendido hace ya bastante tiempo, si no a la inspiración individual, en este caso de Drogba ganándo por primera vez en 180 minutos la espalda a los centrales y sacando un gol de la nada. El 2-1 en la inmediata jugada posterior fue un castigo terriblemente cruel, pero justo dado el nivel mostrado por los dos equipos durante los dos partidos.
Dolorosa caída para una plantilla que ha luchado hasta la extenuación por conquistar una Champions, que tuvo Terry a un resbalón de distancia, pero que vuelve a caer, imagino que ya por última vez lejos de la orejona

japs dijo...

Aunque aquí solo hablamos de los partidos de Champions es obvio que para la semifinal más esperada de la historia no podemos pasar por alto que corresponde a los más importantes de cuatro enfrentamientos entre Barça y Madrid, así que es justo echar un vistazo a los precedentes para asimilar como llegan los dos equipos para la semifinal.
Lo interesante está claro en que le toca hacer a Mourinho para evitar la sangría de futbol que el Barça puede acarrearle, y que ya sufrió en sus carnes en noviembre. Del Barça ya sabemos el plan A, B y C, porque siempre es el mismo. Y cuando juegan todos enchufados ganan, cuando juegan mal y Messi enchufado gana, y cuando juegan con un equipo que no sabe defender golea. Y en este último caso está el Madrid de Mourinho. Vengo defendiendo que en el Madrid Mourinho no es el del Inter ni mucho menos, un equipo que vive a gusto ochenta minutos metidos en su área. El Madrid es el mejor aplastando al rival y a partid de ahí aprovechar que el otro solo achica balones para recuperar y seguir con su plan. Pero a la hora de defender en estático es la mar de vulgar, y cualquier equipo normalito te junta a Chelo Delgado y Gourcuff y vive en la frontal de los blancos sin dificultad. Y aunque con su defensa pueda sobrevivir contra casi cualquiera, hacer eso contra el Barça es como jugar a la ruleta rusa con seis balas.
Así que lo importante que tenía que hacer Mourinho no era evitar que el Barça monopolizase la pelota, porque esto es imposible y es la mejor manera de que te caigan cinco. Que le pregunten al Shaktar. Lo que tiene que evitar es que la pelota y sus jugadores no se paseen por la frontal. Así que se carga su sistema habitual y pone un tribote en el centro del campo con, atención, Pepe de mediocentro barriendo todo lo barrible en esa zona. Claro, Iniesta y Xavi van a evitar la zona de Pepe todo lo posible y jugarán diez metros más atrás de lo habitual.
Está por ver si esto fue por miedo al contundente portugués o iniciativa propia. Primero porque el que pasaba por esa zona más que los interiores azulgranas solía ser Leo Messi y no se puede decir que no sacase ventajas en sus duelos con el portugués. Pepe no consiguió ser el “antimessi” que para algo es el mejor jugador del mundo. Y segundo, la verdad es que el Barça está pecando en estos últimos tiempos de conservadurismo. Yo he sido el primero que he defendido los partidos que el Barça contemporiza, que con la clarividencia de estos jugadores seguían acabando en goleadas igualmente. Pero actualmente parece que el primer pensamiento de este centro del campo es más “cuidado, no vayamos a perderla” que encontrar al jugador desmarcado que puede hacer daño. ¿Cuál es el último pase vertical que hizo Xavi?
Pero claro, estamos hablando del partido de una liga ya sentenciada para el Barça en el que al Madrid solo le vale la victoria (y ni eso) así que ya me contarás qué necesidad tenía el Barça de arriesgar y de ir a por el partido. El Madrid había preparado el partido para matar a la contra, está claro. Muy a lo Inter en San Siro. Robar y salir como bestias. Y maniataron al Barça lo suficiente para que no hubiese bajo oportunidades reales del Barça y sí del Madrid (la mayoría a balón parado) Pero para que la cosa le saliese medianamente bien a Mourinho le falta la segunda parte. Porque las contras eran demasiado directas. Salida hacia los extremos y que estos apretasen por velocidad. Pero Cr9 y Di Maria jugaron en sus bandas naturales (en principio para que el argentino sujetase a Alves) lo que propicia más la cabalgada que la combinación (donde de verdad es bueno Benzema y por eso en este partido pasó inadvertido) Yo eché en falta mucho a Ozil, jugador imprescindible en este Madrid para que pusiese la pausa y diera tiempo a sacar a su equipo y que se dediquen un tiempo a tocarla, en lugar de perder la pelota con una facilidad pasmosa.

japs dijo...

El experimento le salió lo suficientemente bien a Mourinho porque cortocircuitó el centro del campo culé, que era la clave. Pero para ello tuvo que perder a un baluarte en defensa y poner a un jugador menor, que a la postre decide el partido con una horrible indecisión en un balón largo. Penalti y expulsión y partido y Liga finiquitada. El resto de partido ya no cuenta. Todos daban el partido por acabado y sacar conclusiones del daño que hizo Adebayor a la defensa azulgrana, de la aportación de Marcelo en ataque o del buen hacer de Ozil va a estar en entredicho.
Llegamos a la final de Copa y volvemos al plan de Mourinho, revisado y mejorado. Vale, habían conseguido su objetivo de gripar el centro del campo del Barça y que no funcionase la circulación de balón habitual que termina por destrozar a todo rival. Pero está claro que fue ineficaz a la hora de salir y crear peligro. Así que optó por mejorar la circulación con dos movimientos que deberíamos entender en principio como defensivos. Metío a Pepe aún más arriba, para morder aún más y le dio el mediocentro a Xabi Alonso, como ha de ser, que no vamos a engañarnos es mucho mejor mediocentro que Pepe como de aquí a Roma pasando por el Atlántico. Así el equipo mantenía el morder en el centro del campo con una buena salida de balón. El otro es salir sin delantero centro para dar cabida a Ozil. Es falso porque el que jugó delante fue Cristiano Ronaldo e hizo un partido imperial, castigando siempre por velocidad a los centrales, bien sea amenazando su espalda, cayendo a bando o viniendo a recibir. Y después buscando a Ozil para que diese sentido a aquello, se quedase con la pelota y el equipo pudiese jugar más arriba, recordemos, donde más a gusto se siente el Madrid.
EL Madrid fue mucho mejor que en el Bernabéu y fue mejor que el Barça. Lo llevó a su terreno, lo dominó y lo tuve perfectamente maniatado. El triángulo Xabi, Pepe, Khedira pasaba por encima del mejor mediocampo del mundo y mereció ponerse por delante. ¿Por qué no sufría el Madrid? ¿Por qué Khedira no sufría ante Iniesta? Que es Iniesta, que coge la pelota y te desarticula dos líneas de presión conduciendo la pelota. Para hallar la respuesta tenemos que irnos más arriba. Principalmente Pedro y Villa están fatal. El tinerfeño sale de una lesión y no tiene la chispa que tenía antaño y no demuestra esta participación tan contundente del año pasado. Y por el otro lado está Villa que no encuentra el gol y para buscarlo se va directamente al centro. No es que al mejor nueve de Europa se le vaya a olvidar jugar de delantero centro, pero supone un problema porque no fija al lateral y le quita espacios al teórico nueve de este equipo. No sé si es una opción de Villa o lo es de Guardiola (viendo que Messi cada vez juega más atrasado, más cerca de Xavi e Iniesta que del área y necesita activar el área de alguna manera) pero está siendo un problema porque ni Villa consigue los goles que debería (sus aportaciones de nueve estático no son las mejores, como en la selección) y el resto del equipo se aglutina demasiado y se vuelve enfarragoso. Volviendo a la pregunta inicial ¿Por qué Khedira no sufrían ante Iniesta? Porque Iniesta está solo. Arbeloa puede hacer ayuda defensiva, ya que no hay nadie en aquella banda y Adriano con un tal Cristiano Ronaldo a su lado no se va a atrever a subir.

japs dijo...

Guardiola esto lo leyó bien, viendo que le pasaban por encima y en la segunda parte hizo un cambio táctico inteligente. Mandó a Pedro a la izquierda, pegado a la cal para darle algo que hacer al lateral blanco, y ahí Iniesta sí consigue superioridades. No es que Khedira hiciese mal partido (fue de los mejores, para mí es el gran tapado de estos dos partidos) pero es que Iniesta lanzado es inabarcable. A partir de ganar ese duelo el equipo madridista le tocó correr hacia atrás y volver a vivir en su frontal, con lo que el Barça, por primera vez en los dos partidos sí estaba jugando donde quería. Sin aspavientos, hizo una segunda parte sensacional, y jugando ahí, en la frontal de su área era cuestión de tiempo que llegasen las combinaciones marcas de la casa. Y solo Casillas, con paradas que solo hace Casillas, condujo el partido a la prórroga.
Con una parte para cada uno, parecía que la dinámica haría que la prórroga fuese un calvario para el Madrid. Pero pasó todo lo contrario. Una bestia física como es Cristiano Ronaldo sacó a su equipo. Pareció que durante la segunda parte el Madrid jugase otra vez con diez, por el repaso que estaba recibiendo, pero en éstas Cristiano se pegó cuatro carreras espectacurales, iverosímiles para alguien que está jugando cien minutos a esta intensidad y les recordó al resto que no se les había acabado la chance. Junto a un meritorio Di Maria volvieron a atacar con intensidad y profundidad la zaga culé, que había resistido hasta entonces, pero que ya no se veía capaz de seguir a semejantes velocista. El gol, con un centro enorme de Di Maria y un cabezazo perfecto de Cristiano les dejaban la copa en bandeja al Madrid.
Así las cosas huelga decir que las diferencias para los partidos de semis casi se han desvanecidos, respecto a las que había antes de esos dos partidos. Mourinho ha conseguido una solución a que el Barça se quede con el balón durante todo el tiempo, porque consigue que la posesión sea lejana e infructuosa. Pero no hay que olvidar que Guardiola ha encontrado con acierto la contraréplica y si no ganó la Copa fue por suerte y por los aciertos individuales de Casillas y Carvalho. ¿Quién será el próximo en golpear? Hay ganas de semis.

japs dijo...

Poca historia nos dejó la primera semifinal, donde por fin se impuso la lógica contra los alemanes y el Manchester United fue infinitamente superior. En verdad reconozco que es uno de los mejores partidos que le he visto al Manchester. Ya saben ustedes que acuso a los de Ferguson de ser un equipo extremadamente conservador cuando sale fuera de Europa, que se conforma con que el rival no les marque y luego decidir en el teatro de los sueños. Ayer pensé que la cosa iba a ir por el mismo camino, pues se dejó a una superindividualidad como Nani en el banquillo y puso a jugar a jugadores correosos pero menores, como Park o Valencia. Ya saben, la troupe de gladiadores que hace gala Ferguson, y el excelente rendimiento que saca a todos sus jugadores. Es el caso de Valencia, que no parece tener nada para ser competitivo al más alto nivel, excepto una buena pierna derecha para centrar, pero Sir Alex consigue que siempre sume. De Park ya no hablo, porque ya hace tiempo que el coreano dejó de ser inclasificable en el Manchester para ser un activo importante. EN este punto el que parece haberse bajado del carro es Fletcher, jugador que el año pasado me gustó mucho y éste parece estar un par de escalones por debajo.
SI los interiores elegidos podían pensar en otro movimiento conservador de los red Devils se ve contradichos, por la misma elección que contra el Chelsea: Giggs acompañando al mediocentro y dos puntas arriba. Lo de Ryan Giggs a mí me resulta peligroso. A ver, que es una leyenda, que hizo un partido fabuloso y marcó el primer gol (el jugador más veterano en marcar en Champions League) ¿Pero puede aguantar esa posición contra uno de los grandes de Europa/España en una final? Pues tengo muchas dudas. Poca consistencia le encontraría yo a ese doble pibote. Carrick andaría más solo que la una, y en la final del 2009 quedó perfectamente retratado y disminuido. Y Ferguson tampoco ha activado a nadie más. Scholes sería una sorpresa, Anderson es un vendehúmos y Fletcher no está igual de bien que otros años. Me imagino a este centro del campo contra el Barça y se me repite la final del 2009 en la cabeza.
El otro punto está clarísimo: Chicharito Hernández. El mejicano se ha ganado a su mister y ha respaldado todo lo que se esperaba de él en su primer año. Y hay que reconocerle al escocés como se la ha jugado con el Chicharo. Sentando en el momento clave de la temporada a Dimitar Bervatov, que estaba haciendo su mejor año en el United con diferencia y a día de hoy es pichichi en la premier. Pero llegó un momento en que Ferguson pensó que necesitaba un nueve diferente. Berbatov es un Ibrahimovic y el Chicharo es un Villa. Con uno tienes ataque estático, juego de espaldas y combinación. Con el otro tienes profundidad, peligro incesante de desmarque y olfato de gol como yo no recuerdo hace mucho tiempo. Capaz de sacarse un remate desde el puesto más inverosímil, de hacer escorzos imposibles para tocar el balón, de intuir un rechace, de castigar la espalda de los rivales… La verdad es que Hernandez es una de las sorpresas de la temporada.

japs dijo...

La clave de que juegue Chicharito está por supuesto en darle el partido a Wayne Rooney. SI el Bad Boy empezó la temporada de aquella manera, y creando polémica, ha llegado al momento importante de la temporada en plan on fire. Y cuando Wayne está así solo Messi le mira por encima. En serio, Wayne es algo fuera de serie, y ha hecho un recorrido similar al gran Leo. EN principio solo era potencia y ruptura. Pura velocidad. Pero ha aprendido a jugar más atrás y a ser un elemento combinativo de primer orden. Yo admito mi error, porque tras el postCristianismo Rooney se salió jugando de nueve el año pasado, y pensé que era su posición ideal. Pero Ferguson sabe más de futbol que yo, está claro, y lo quiso jugando de diez, justo por detrás de un punta, y ahí Rooney hace pupita. Sigue siendo un peligro de ruptura, de caída a banda, de llegada de segunda línea. Pero además ha añadido un extraordinario juego por dentro, capacidad de jugar de espaldas, técnica para hacer cambios de sentido y endiablados pases interiores.
Con esa movilidad arriba la verdad es que los Red Devils destrozaron sistemáticamente todo el entramado defensivo del Schalke 04, que en definitiva se mostró como es, un equipo de segunda fila. Con Park, Chicharito, Rooney y en menor medida Valencia amenazando con por velocidad la temblorosa defensa alemana hizo achicar a Metzelder y compañía, y tampoco les sirvió de mucho porque siguió encontrando huecos entre la zaga y solo Neuer, en una exhibición muy meritoria evitó que el partido acabase 0-5 en la primera parte. Apretaron tanto los ingleses que dejaron totalmente aislados a los dos puntas y hoy por hoy, Ferdinand y Vidic se meriendan a Edu y Raúl si estos no tiene ayuda para combinar. Así que en ataque el Schalke no llegó a existir y el Manchester mantuvo a raya a los alemanes todo el partido. Una exhibición absoluta que no se veía desde el partido del Barça en el Emirates el año pasado (obviando claro la diferencia de nivel entre contendientes)
En la segunda parte, y dado que el resultado de 0-0 era un misterio para todos, el Schalke rondó algo más el campo rival, pero nunca llegó a inquietar a Van der Sar, que se pudo tomar unas plácidas vacaciones ayer. Fue aparecer Rooney de nuevo en el partido y finiquitar la eliminatoria. Primero un delicioso pase interior para que Giggs batiese al fin a Neuer y dos minutos después una excelente conducción y combinación de Chicharito y Wayne para poner a los Red Devils en la final. Recordamos que solo una expulsión tonta, un milagro y un golazo de Robben el año pasado impide que ésta sea la cuarta final consecutiva para el Manchester. Creo que no he valorado como se debe al que es sin duda la gran alternativa al Barça de Guardiola.

japs dijo...

La seguna semifinal ha sido un pestiño

japs dijo...

No iba a escribir más de la semifinal más esperada de la historia, porque la verdad es que el espectáculo que nos han brindado los dos mejores equipos del mundo ha sido algo horroroso. Yo, que vengo diciendo que Mourinho tiene una fama de defensivo que es una farsa me la tengo que envainar y comerme mis palabras. Yo que admito que el Barça es el único equipo que siempre quiere jugar al fútbol me la tengo que envainar y comerme mis palabras.
EL de ayer fue uno de los partidos más conservadores que he visto en mi vida. Si a ambos entrenadores les dan un papel para firmar el 0-0 hasta el martes siguientes, los dos se lanzan. La diferencia al final está en el balón. El Barça no sabe vivir sin él y el Madrid no sabe vivir con él. Así que el balón fue del Barça, pero eso no significa que hiciese algo por el partido. Todo lo contrario. Guardiola era sabedor que el arma del rival pasa por las botas del Barça. O sea, el plan del Madrid era claro y repetido: Tras habernos demostrado que puede vivir defendiendo contra el Barça (cosa que muchos dudábamos) y que tiene más o menos maniatado a Messi, pues la idea era seguir a lo mismo. Que se acerque el Barça, robamos y salimos a la contra. Pero Guardiola no estaba por la labor de ponérselo sencillo. Pues si ese es el plan, no te preocupes que no salimos. Y así fue. Durante todo el encuentro vivimos pase de Piqué a Busi, de Busi a Xavi, de Xavi a Pique… y así ad eternum. Ni una subida de los laterales en todo el partido. Ni un intento de desborde real. Todo el intento de hacer daño pasaba por Leo, aislado del partido, que cuando la cogía era el único que tenía potestad para intentar el desequilibrio, pero con la ayuda mínima no vayamos a perder por un minuto la posición.
Frente eso ¿qué hizo el Madrid? Pues no supo o no quiso leer el contexto que se le ofrecía. Mourinho decidió repetir táctica que en Liga y copa y es lícito, porque le salió medianamente bien para lo que esperábamos. Que conste que no hubiese sido mi opción. Estás en el único momento en que anímicamente le has metido mano al Barça, que ofrece dudas y que no ha encontrado la inspiración contra los blancos. Tan solo en la segunda parte de la Copa, con un Iniesta magistral que desbordó continuamente. Pero da la casualidad que Andrés no estaría para este partido. Y que el Madrid está ganando todos los duelos individuales: Pepe-Messi, Di Maria-Alves, Marcelo-Pedro, Villa-Ramos, incluso Cristiano-Piqué. EL cuerpo te pide pasar a la acción. A mí me pedía volver al 4-2-3-1 e intentar sorprender y avasallar al Barça en la primera parte. ¿te expones? Sí, pero es semifinales de Champions y te la tienes que jugar, y es el mejor momento, que le tienes comida la moral a los culés y Pedro y Villa están teniendo un sentimiento de frustración ante la zaga blanca. Además contabas con la baja de dos hombres claves para el esquema antiBarça que estabas creando, como Khedira y Carvalho, que daba más sentido a volver al plan inicial
Mourinho prefirió no exponer nada. Vale, no sería mi opción, pero es lícito. Pero tienes que saber amoldarte. Por si no se lo había imaginado antes a los cinco minutos ya sabía de qué iba el Barça. Así que hay que cambiar el plan, porque si no van a ser diez tíos metidos en su campo, esperando a cinco o seis metidos en el suyo. Pero en ningún momento adelantaron la línea de presión hasta donde estaba la pelota, para desespero de cualquier aficionado e incluso de Cristiano Ronaldo. Que Mourinho dijera “a mí me vale” pues es un zas, en toda la boca para los que somos defensores del portugués. Vale, en Oporto ganó una copa de Europa con una semifinal similar. Pero ni el Oporto tiene el caché que tiene el Madrid en Europa, ni O Dragao es el Bernabéu. Ir a jugársela a empatar al Camp nou, despediciando noventa minutos en el Bernabéu… pues yo no lo veo.

japs dijo...

Más allá de que consideremos el planteamiento del portugués equivocado e incluso cobarde, lo cierto es que le estaba saliendo bien. Si él quería un 0-0 iba a tener un 0-0. El Barça no avanzaba líneas y Pepe, Marcelo y Xabi tenían lo suficientemente controlado a Messi para que no la liase. Mourinho volvió a insistir con Adebayor, por tercer partido consecutivo. La entrada del de Togo yo siempre la veo más como un movimiento defensivo que ofensivo. Si es poner un nueve, pero además de quitar a ozil del campo (que mantengo que es imprescindible, pero en este partido pasaba sin pena ni gloria) sirve para tener una referencia arriba con la que colgar balones en momentos de apuro. Sea por Adebayor, sea por los duelos que ganaba Di Maria con Alves el Madrid en la segunda parte sí estaba apretando algo más arriba. No en la presión,pero al menos cuando cogía la pelota sí buscaba algo más de profundidad que en la primera. EL Madrid había adelantado alguna línea como demuestra a la altura en qué se produce la falta entre Pepe y Alves.
Vale, yo estoy en contra de la posición snob de “no voy a hablar del árbitro”, porque analizar este partido sin hablar de la expulsión es un sinsentido, directamente. Pero leches, cansa que tres de las cuatro eliminatorias más interesantes de esta Champions se haya decidido por una expulsión rigurosa. Yo me mojo y lo digo claramente: Pepe no mereció la expulsión. Plancha al balón. Dura, peligrosa, pero plancha como hay mil en mil partidos. Amarilla y para casa. Lo que pasa es que Pepe condiciona, porque se ha ganado una merecida fama de violento que le ha lastrado contra el Barça. Y ahí está el resultado. En el partido de Liga, el primero de centrocampista se fue sin tarjeta y se le llamó poco menos que asesino. En copa recibió tarjeta por su primera falta, que no lo mereció. Y ahora una expulsión que tampoco era tal.
Ahí se acabó el partido real. EL plan de Mourinho (sí, ese de quedar 0-0 en el Bernabéu) se convirtió en inviable. Aguantar contra diez al Barça de Messi es casi imposible. Messi empezó a encontrar los huecos que antes no tenía y claro, eso es demasiada ventaja para Leo. Además Guardiola sí que vio la oportunidad y metió a Afellay para ser más incisivo arriba. Tampoco se descubrió mucho el Barça, que como se ve los dos goles llegaron igualmente de contragolpe, pero el Madrid no podía ejercer el mismo repliegue que antes. La verdad es que la caída de los blancos fue más psicológica. Encontraron la expulsión injusta y se sintieron manifiestamente fuera de la eliminatoria. Ni siquiera se volvieron más agresivos, se encerraron numantinamente o aumentaron su agresividad. Desde la expulsión fueron zombies en el campo, las líneas de pase aparecieron para el Barça sin dificultad y una cantidad de espacios que Messi no iba a perdonar. El primer gol, con un inoportuno resbalón de Marcelo, y el segundo, que pasará a los anales, pero es de los goles más fáciles que ha metido Messi, arrancando ante unos rivales parados, que se movían a cámara lenta y que desde la expulsión tenían muy claro que no podrían parar al argentino. Fin. Messi es demasiado grande para no aprovechar la situación que se le había ofrecido.
La eliminatoria parece sentenciada. Ambas eliminatorias. Y parece que vamos irremediablemente a repetir la final de Roma. Lo que sí es cierto es que se pueden contar con los dedos de una mano los buenos partidos que ha dejado esta Champions: la eliminatoria Inter-Bayern, la semifinal del Manchester… y para de contar. El Barça no ha hecho un partido completísimo en toda la Champions y ya está en la final. Y esperpentos como el 2-5 de San Siro, la enésima caída del Milan, el lánguido ocaso del Chelsea o el despróposito de Mourinho en el último partido del Bernabéu han estado a la orden del día. Solo nos queda esperar que la final esté a la altura. Wembley bien lo merece.

japs dijo...

Hubo historia en el partido de vuelta, pero el resultado ya estaba escrito. Por supuesto la eliminatoria estaba condicionada por el partido de ida, donde de verdad se decidió. Ayer al Madrid no le tocaba otra que ir a por el partido de verdad, sin miramientos, y así fue,
aunque algunos esperábamos el mismo planteamiento conservador, como ya paso en otras eliminatorias que tuvo que remontar mourinho en el pasado esta vez sí que el Madrid volvió al sistema de toda la temporada, el 4231 de base, con Ronaldo y di María jugando a pierna cambiada y con un punta y un media punta por detrás.
La intención, claro está, adelantar líneas, presionar la salida de balón, aplastar al Barcelona contra su propia portería. Otra cosa fueron la elección de estos hombres. Apostar en el partido más importante de la temporada por kaka, AKA el eterno retorno, se antoja excesivo. Si, es un grande y te puede decidir una eliminatoria, pero está claro que el nivel de exigencia le sobrepasaba. A la vez elige a Gonzalo higuaín de nueve, que si considero que es el que más daño le podría hacer al barça, pero que esta recuperándose de una lesión que le iba a apartar toda la temporada, así que imagínate que estado de forma tendrá el argentino. Vamos un caramelito para pique y compañía, y sobre todo un golpe en la autoestima de dos hombres: messut ozil, y karim benzema. Ya hemos visto que benzema se las trae al pairo a mourinho y lo ha ninguneado cuando ha tenido que hacerlo, pero el mismo trato para ozil, para mi jugador del Madrid esta temporada, que ha visto como su rol en estos partidos ha sido meramente secundario es un golpe demoledor. Ya entiendo que a estos dos los quiere para juego combinativo y ataques en estático y desconfía de su espíritu de sacrificio en la presión y el repliegue, pero vamos, se trata de sacar a los mejores, ni mas no menos. Porque con la lesión de khedira y las sanciones de pepe y Ramos, el Madrid contara junto al brasileño y el argentino un total de cinco hombres que no dan la talla para unas semifinales de champions
A pesar de todo cogieron al barca por sorpresa con una salida fulgurante, con cristiano activado y haciendo slaloms con peligro, y quitándole la pelota al barça y encerrándolos por momentos. Ahí se demuestra la calidad invisible de estos tíos, oculta por ser un equipo que monopoliza la pelota, pero que cuando le toca defender tienen una calidad individual elevadísima, que le permitió ganar todos los duelos sin excesivos apuros. Aunque pique no sea el del año pasado se ha marcado una eliminatoria d primera clase mundial (este chaval es pura champions) y las circunstancias han obligado que su acompañante haya sido mascherano, que ha resuelto la papeleta de manera notable, no en vano siendo factor corrector esta entre los mejores del mundo.

japs dijo...

Y ahí, volvemos al principio. El partido le da y quita razones al planteamiento de mourinho contra el barça. Recuerden al principio de estas batallas que yo aseguraba que el Madrid le va de dulce al barsa, porque con dos pases te plantas en su frontal del atrás. Para luchar contra eso mourinho tuvo que tirar del 433 y del efecto Pepe. Ayer se vio si hubiese habido eliminatoria jugando al 4231 y la verdad es que tras la incertidumbre de la salida inicial el barsa cambio su plan "conservadores en plan Bernabéu" a "conservadores como en toda la campaña" les llego el balón a los centrocampistas y se dieron cuenta que allí solo esperaban un frenético Lassana intentando multiplicarse y un desbordado xabi Alonso. Carne fresca para los cules que empezaron a hacer sangría en la medular del campo blanco y las ocasiones empezaron a caer sobre el área del Madrid, donde solo iker y carvallo llegaban a achicar agua
Con Messi semi tapado por Lass y Marcelo (a pesar de su fama es un defensor excelente en el uno contra uno) el hombre del partido fue iniesta, que se aprovecho del lado menos poblado del campo para dar un recital. Bien conducciones estupendas, bien combinaciones de gran velocidad, bien pases enormes cargándote a cuatro contrarios como en el gol de Pedro.
Un gol en el minuto sesenta era el final del camino, porque quedaba escaso tiempo para meter tres. La hoja de ruta del madrid era adelantarse y poner el ay al cor en el camp nou, pero la eliminatoria y el juego defensivo del barça no daban opciones reales a la remontada cuando llego el gol del madrid. Acorto Marcelo, que sirvió para no perder el partido y seguir preguntándose si con el cero a cero de la ida hubiese sido diferente (demagogia pura porque este último partido era impensable con un cero a cero)

japs dijo...

El Barça más implacable de la historia volvió a dejar en evidencia al segundo mejor equipo de este lustro y consiguió su tercer final en cinco años, la segunda para el equipo de Guardiola, que sigue sumando triunfos, sin parecer tener fin. La superioridad que demostró el Barça en Wembley evita todas las objeciones a discutir la hegemonía azulgrana actual y su modelo de juego.
El Barça puede ganar o perder, está claro. Pero eso no resta el mayor mérito que tiene, y que ya de por sí es una victoria. No importa contra quien juegue él siempre condiciona al rival, y no al revés. Es un hecho indiscutible que el Barça va a contar con un 65% de posesión mínimo y el resto de equipos deben amoldarse a eso.
Es eso estaría pensando Ferguson, dándole dolores de cabeza que a su elevada edad no deben ser buenos, para configurar el once. Para empezar se cargaba a Nani a favor de Valencia. Nani es una superindividualidad, alguien que puede decidir una final o dibujar una jugada desde la nada. Pero es cierto que en el compromiso defensivo con el equipo es más bien escaso y el Manchester iba a necesitar constantes ayudas. Ahí entra la opción de Valencia, que como interior además tiene buena calidad en el centro. Ya en semifinales y cuartos había dejado al de Cabo Verde fuera del equipo.
EL problema real se lo va a encontrar en el centro del campo. Necesitaba a alguien para ahogar con presión extrema a Xavi y compañía. Pasaba por ser menos que indispensable, pero la elección no estaba clara. Giggs había sido el acompañante de Carrick contra el Chelsea y el Schalke, dando un rendimiento excelente y otorgando una capacidad combinativa que no se conocía en Old Trafford. Pero evidentemente el bueno de Ryan no es conocido precisamente por su capacidad destructiva y su integridad en la presión. Pero las otras opciones que barajar también dejaban infinidad de dudas. Fletcher llevaba toda la temporada tocado y sin ser el del año pasado. A Park si se le supone el trabajo stajanoviano en su ADN, pero sabemos que sería imprescindible en su duelo con Alves. Y Anderson, pues es Anderson. Una mentira futbolística que ya tuvimos que soportar en Roma hace dos años.
La otra opción para enrocar el centro del campo pasa por poblarlo, quitar a Chicharito Hernández, dejando a Rooney solo en punta. Tampoco está mal pensado, pero nos perdemos a superRooney que está jugando de diez a un nivel messístico, y a Chicharito: el tío con más olfato de gol de la final, con lo que se gana en solidez se pierde en poderío.
AL final tanto pensar y Ferguson se presentó con el mismo once que en cuartos y en semis, decidiéndose por Giggs, Valencia y Chicharito en los puestos controvertidos. Ahí empezó a perder la final Ferguson. Todo hace pensar que Darren Fletcher hubiese entrado en el once pero una lesión a última hora lo dejó fuera, e iba a ser clave para la eliminatoria.
Del Barça como sabemos, su plan es el de siempre. La única duda residía en defensa ante las posibles bajas del equipo. Tanto Abidal como Puyol llegaban entre algodones y al final el capitán fue el que se quedó fuera dejando su puesto a Mascherano, que ya había actuado de central a la perfección. Algo tiene Guardiola como entrenador para sacar rendimientos a cualquiera. Abidal, Touré o Mascherano jugando de central, Busquets de mediocentro o Pedro de extremo. Parece que por su propia condición individual no les daría para ser titulares en el mejor equipo del mundo. Pero Guardiola les simplifica el trabajo, les facilita el hábitat para que sus cualidades específicas sumen en lugar de restar en una posición extraña para ellos.

japs dijo...

La clave del partido estaba a la altura en que Xavi iba a entra en el contacto con el balón. Si la presión del Manchester echaba a Xavi hacia su campo y a estar más cerca de Piqué que de Pedro los mancunianos tenían posibilidades. Pero Ferguson y los suyos se equivocan totalmente. No incidieron en ser agresivos en el centro del campo. Principalmente porque no tenían jugadores para ello. Giggs de mediocentro solo persigue sombras defensivas. Y Carrick es un cinco de de recular y aguantar el tipo, no de ir con fuerza y agresividad contra el adversario. Park sí es correoso, pero se autoimpuso la frenética tarea de tapar a Xavi y Alves a la vez y acabó desquiciado.
Ferguson se la jugó a algo más raro como es presionar con todo la primera línea defensiva, con Chicharito, Rooney y el mismo Park apretando muy arriba. Lo cierto es que pillaron por sorpresa al Barça, que en los primeros diez minutos se les vio con la extrañísima indecisión de jugar en largo, al no encontrar líneas de pase seguras. Y en alguna jugada Valdés tuvo que estar más que atento ante la hiperactividad de los delanteros rojos.
Aunque el inicio fue esperanzador para los red devils el peligro de caer cual castillo de naipes se veía venir. Apretar arriba con intensidad se puede hacer, pero para ello necesitas de manera constante colocar tu línea defensiva a la altura del centro del campo para que el equipo no se estire. Y ese no es el hábitat de Ferdinand-Vidic. Ellos juegan protegidos y no saben salir a buscar a su marcador al centro del campo. Además es una jugada que el año pasado daba réditos contra el Barça, porque con Ibrahimovic el equipo no era una amenaza en profundidad. Este año, con Messi de nueve los costados de Villa y Pedro son especialistas en desmarques de ruptura. Guardiola ejerció de crack y le dijo a Villa que se olvidase de la banda y ejerciese de nueve, castigando el espacio detrás de la defensa. Este movimiento conllevó dos consecuencias: Ni Vidic ni Ferdinand volvieron a salir de la cueva, con lo que el equipo jugaba tremendamente estirado si querían mantener la presión inicial. Y la banda derecha fue campo abierto para Alves, que se lanzó ofensivamente más que en 390 minutos contra el Madrid, atrayendo toda la atención del correoso coreano. Teniendo como consecuencia la liberación de Xavi. Léanlo bien, LA LIBERACIÓN de Xavi.
Así el Barça ya había conseguido el tiempo y el espacio para combinar. La molesta presión en primera línea no pasara de mosca cojonera en el momento en que Iniesta hace el segundo movimiento perfecto: Xavi y Messi tienden a juntarse en demasía en el flanco derecho del centro del campo, lo que ayuda a la combinación y circulación estratosférica culé, pero también simplifica las ayudas (los buenos están cerca) Iniesta, al igual que en la vuelta del Camp Nou, lo que busca es alejarse de ellos, en lugar de juntarse más. Claro, el dúo Xavi-Messi es un campo gravitacional digno de gigante gaseoso y atrae la atención de todo el mundo. Y sí, quizás once tíos dedicándose a la tarea puedan desactivar a estos dos, pero eso provoca que cuando recibiese Andrés tenga delante un tremendo latifundio que aprovechar, con apenas un uno contra uno (y siendo Andrés en conducción se transforma rápido en un uno contra nadie) Y ya está, se acabó el partido. El Manchester obligado a correr hacia atrás, y el Barça convierte la frontal contraria en su centro del campo. Sólo era cuestión de tiempo que la extraordinaria capacidad combinativa terminase encontrando la fisura y que Pedro abriese el marcador.

japs dijo...

Dejo constancia que el plan de Ferguson me parece desacertado. Si algo no puedes hacer contra el Barça es regalar el centro del campo. Es una claudicación en toda regla. Y no vale la excusa “no tengo a Fletcher para ser agresivo”. Si no tienes las piezas juega a otra cosa. Enciérrate con once en el área si hace falta. O te lo inventas, que Mourinho tampoco contaba con un interior izquierdo agresivo hasta que se inventó a Pepe. Es más, el partido de la final lo que hace es dar la razón a los planteamientos de Mourinho, el único que respecta a este Barça de leyenda lo que se merece (así como suena) como para saber que es imposible jugar de poder a poder a este equipo. O Juegas a destruirles o no hay nada que hacer. A campo abierto aniquilan a cualquiera.
Y siendo eso verdad cuando el Barça juega a este nivel es inabarcable. Volviendo a la constante de ataque total y convirtiendo a cualquier rival en una pequeñez: A Park en un pollo sin cabeza, a Giggs en un sinsentido que no suma nada, a Valencia en un leñero, Chicharito desquiciado en fuera de juego, y solo Rooney daba la cara, aguantaba la pelota entre dos o tres contrarios o consiguiendo un muy buen gol, que ni inquietó lo más mínimo a los aficionados, porque el juego estaba más claro que el resultado.
En Roma, hace dos años, uno de los mejores partidos de la historia del Barça, los culés aprendieron a contemporizar. Ayer, tras medio año convirtiendo esa contemporización en defecto, aprendieron a mezclar velocidades. Era superar la primera línea de presión y el Baça, con espacio por delante se lanzaba a una velocidad inusitada contra la defensa ingles que apenas podía ahicar agua. Buena parte de culpa la tenía Messi, hipermotivado en hacer un partido de leyenda. Y aunque no dejase ningún momento Youtube fue crucial para el segundo y tercer gol.
Igual que en roma la final de Wembley se acabó media hora antes, porque la superioridad de un equipo sobre el otro era tal que la remondada, Nani mediante, se antojaba imposible. El Barça impone su tiranía en el partido más brillante que ha jugando en Europa en este año y a los rivales solo les queda temblar ante el futuro próximo. Y Messi solo tien 23 años.