Ya llegó ya está aquí. Tipo de Confianza, la tercera película de la PEPE PRODUCTIONS FILMS nos ha tenido en stand by durante un ligero periodo de tiempo, aumentando si cabe las ganas de PEPE. Sin miramientos, se ha convertido en la película más esperada de la temporada, e incluso de la década. Vamos, desde que se estrenaron consecutivamente Cazando el Pasado y La Amenaza Fantasma que no había tanta expectación por ninguna cinta como ésta.
Todos los que hemos seguido la historia de la Pepe esperábamos con los dientes largos el estreno de Tipo de Confianza pues se esperaba una cinta importante por parte de la productora. Bien, pues hay que conceder que los chicos de la Pepe han cumplido con las expectativas. Tipo de Confianza supone un definitivo paso adelante hacia el profesionalismo, dejando atrás aspectos deficientes que nos acompañaban tanto en Hunters como en Galicia Canibal.
Hablo por supuesto de los aspectos técnicos, sin duda. Mejor resolución, mejor sonido, utilización de efectos especiales, gran fotografía… Pero no queda solo en eso. El avance se nota especialmente en la exigente planificación de todas las tomas, de cada uno de los planos. Se ha cuidado especialmente todas las escenas, tanto a la hora de buscar la luz adecuada en cada una de ellas, un cambio más que significativo frente a la plana Galicia Caníbal, y por supuesto un montaje muy eficaz para que parezca “invisible” Se nota una proyección en cada una de las escenas. Ya no hablamos de las escenas dificultosas, que exigen evidente coreografía. Si nos paramos a analizar simplemente las escenas de diálogo de Tipo… nos damos cuenta que plano por plano está pensado para conseguir una fluidez en la escena, intercalando plano general, con plano corto, con contraplano con naturalidad. Algo impensable en cintas anteriores, donde se veía mucho más forzada esta situación.
Además. Ernesto de Pablos nos deja igualmente dos o tres escenas realmente impactantes. El director, que venía rogando por rodar escenas de acción hace años, demuestra el por qué. La fuerza e intensidad de al menos dos escenas de la película (tanto la paliza como el tiroteo) hace que nos agarremos a la silla por una excelente utilización de música, montaje y coreografía que convierte a ambas escenas en ya clásicos de la Pepe
Precisamente la adecuación de la música en las escenas siempre ha sido uno de los puntos más apetititosos de la Pepe Productions, y en esta película no solo se mantiene, si no que llega a unos puntos excelentes. Eso sí, creo que la productora está ya en el punto de buscar una BSO original completa para los próximos proyectos.
Así pues si tenemos que buscar aspectos negativos, que los hay. Debemos fijarnos en el guión. No me malinterpreten, la idea de Tipo de Confianza es atrevida y compleja, lo que es de agradecer. Contar la misma historia desde tres puntos de vista diferente es una apuesta ambiciosa. Y destaca la claridad con la que está expuesta, consiguiendo que nadie se pierda en ningún momento, a pesar de volver atrás y delante en el tiempo. Lo que sí nos vamos a encontrar es ciertos problemas de ritmo. Nos quedamos con la sensación de que la película nunca sabe lo que quiere ser, por lo que va dando tumbos. ¿qué es importante en Tipo de Confianza? ¿Es una película sobre un robo perfecto o lo que de verdad importa es los diferentes puntos de vista? Porque la película gira en relación a uno u otro, depende del momento. Hay escenas que solo sirven para jugar con esos puntos de vistas, pero que desde un punto de vista narrativo no aportan nada, como la escena en la puerta de Sofia Cortés. Que mola ver como en cada ocasión, conociendo más información, vemos siempre más de lo que parecía al principio, pero que en verdad a la historia aporta poco.
De igual manera si la película trata de ser “película de robo perfecto” pues tiene más agujeros que un queso gruyère. Si no nos dejamos llevar por la manera desencajada de contar la historia, vemos que el plan de Santos es de todo menos perfecto. Tenemos que suspender la credibilidad desde el momento en que el falso Loquasto no confiesa todo el plan a las primeras de cambio, en cuanto se ve acorralado. El guionista se ve obligado a callarle para que tener película. Siguiendo en el momento que al verdadero Loquasto lo pillan dos veces colándose en la casa, hasta el aberrante punto que el espectador, al final de la cinta, no sabe dónde está la máscara y en verdad quien se la ha quedado todo el tiempo (La máscara aparece en el maletín de Santos, pero anteriormente Loquasto se la había entregado en el coche… así que me gustaría saber cuando el guardaespaldas ha tenido oportunidad de devolverla al maletín, y por qué no la había dejado en el coche sin más problemas)
Así va la película dando tumbos sin tirar hacia ningún lado. Si aceptamos de buen grado el papel de macguffin que tiene la Máscara de Hao, ¿para qué tragarnos unos largos larguísimos títulos de crédito (brillantes en la concepción, eso sí) repetido en una farragosa explicación de la experta en arte asiático?) bueno, el bajo ritmo del primer cuarto de película parece cuestión indeleble en la Pepe Productions, que siguen confundiéndose, pensando que para que el primer punto de inflexión sea interesante, tienes que conseguir que todo el mundo esté aburrido hasta entonces. En esta ocasión se salva un poco gracias a una escena de pretítulos que te deja con ganas de más, y sabiendo que no todo va a ser tan dulce como se muestra al principio. Eso sí, siguen con su manía del diálogo intrascendente que a mí me chirría sobremanera, ya sea sobre un disco de los Beatles, sobre un paquete de no se qué, o sobre un vino muy bueno. Si no tienes nada que aportar, más que inflar el metraje, pues cállate. La chispa en los diálogos que nos hizo amar Galicia Caníbal ha desaparecido en ésta. Parece que los guionistas se contentan con su mecanismo de relojería y creen tener ya todo el trabajo hecho.
Donde está mejor conseguida es en la parte central, a la que apenas se le pueden poner un solo pero. Pasan cosas transcendentes, escenas muy buenas en su conjunto como la muerte de Adriana, y el ritmo es casi perfecto. El hecho que la escena más intensa de la película al final sea imaginada es un poco choooff a posteriori, pero eso no elimina el trabajo muy bien hecho. El desenlace tiene la dificultad de recontar toda la historia desde el principio a una velocidad inusitada sin perder el clímax que supone la última revelación. Así que no hay tiempo para detenerse en los detalles que vamos cuesta abajo y sin frenos. Y la verdad es que también salen airosos del tema.
Otro punto flaco de la película lo considero el diseño de producción. Bajo mi punto de vista creo que Tipo de Confianza estaba pidiendo a gritos una inversión en este aspecto, pues no paran de hablarnos de las enormes obras de arte, del gran status de Sofía Cortés y las enormes joyas que tiene en su mansión, pero apenas nos enseñan nada de eso en pantalla, todo queda para nuestra imaginación, lo cual es un poco frustrante.
En cuanto a los actores, pues la Pepe, fiel a su conservadurismo tira de los nombres de siempre, aunque el guión es suficientemente coral para que ninguno destaque por encima de los demás. Honor obliga, toca empezar por las estrellas que lucen como deben: Silvia Cabrerizo consigue enfatizar la dualidad de su personaje, apareciendo radiante y amable al principio y despiadada en cuanto es objeto del robo, aunque puede que el cambio sea demasiado radical. Puede que sus amenazas contra Loquasto cuando se quedan solos sea la mejor actuación de la cinta, pero sigue teniendo los mismos problemas que siempre a la hora de mostrar sentimientos sin diálogos en los que sostenerse.
El que está a un nivel excelente en todo momento es Toni Quiles. Simplemente en estado de gracia. No importa que personaje le toque interpretar que siempre sale airoso y le aporta una presencia por encima de la media. No es casualidad que el espacio en que él es el rey de la función sea lo mejor de la cinta. Y sólo Quiles de la plana de la Pepe podría interpretar escenas tan intensas como la muerte de Adriana o la suya propia sin caer en la caricatura.
La sorpresa recae en Sergio Torrico. Y digo sorpresa porque hasta ahora nos había parecido más un figurante que otra cosa. Pues resulta que va a ser el encargado de dar vida al personaje clave de la resolución de Tipo de Confianza. Y contra pronóstico la apuesta es ganadora. Torrico aporta un temple al personaje, con una peligrosidad latente que lo hacen amenazador en todo momento. Da la sensación que es actor de un solo personaje, sí, pero éste lo borda.
Los hermanos de Pablos salen peor malparados. El mayor porque su personaje es indefendible durante buena parte del metraje, y cuando le toca hacer de dandy encantador… pues como que le va grande. Fco. Javier nunca termina de perfilar al suyo, que pasa de ser exigente, a servicial, de irritado a cobarde, y termina al final sin pena ni gloria sin que haya conseguido que le importa a alguien.
En ese sentido pierde la batalla con secundarios robaescenas. La más clara es MariCarmen Torrico, que aunque su papel se iba a suponer menor al final resulta ser uno de los personajes más queridos de Tipo de confianza, y su muerte es mucho más emotiva y determinante para el público que la de Calcaterra, siendo clave en la que puede ser una de las mejores escenas de la película, la muerte de Loquasto, donde la Pepe hace gala de una ambigüedad y profundidad en sus personajes que no le suponíamos.
Otros secundarios que están a gran altura son Alberto Cabrerizo, que está pidiendo a gritos un papel de verdad, ya que siempre le toca ejercer de mero comparsa y la simpática Verónica Carmona, capaz de dar tono e intención a todas sus frases, en lugar de declamar vehemente como suelen hacer los actores noveles. Entre el resto de reparto nuevas adquisiciones como CAndy Toledo, Pedro Contreras o Carol Martínez aportan sus dosis de exotismo, frikerío y glamour respectivamente, aunque habrá que ver continuidad en futuros proyectos para hacernos una idea real.
Así que para acaba sí, ha merecido la pena esperar. Tipo de confianza era la película que esperábamos de la Pepe. No es la ambición desmedida hecha película que fue Hunters en su día, pero sí ha de suponer el camino a seguir para la productora, tanto con la intención de hacer una película grande, como por los avances cinematográficos que ha conseguido respecto a sus predecesoras. Por supuesto estamos ávidos de nuevos proyectos.
3 comentarios:
"Tenemos que suspender la credibilidad desde el momento en que el falso Loquasto no confiesa todo el plan a las primeras de cambio, en cuanto se ve acorralado. El guionista se ve obligado a callarle para que tener película"
Discrepo. Aquí el guión hace una elipsis, y Loquasto si que explica todo el plan que él sabe. Observe que cuando habla Cortés le dice "quiere hacerme creer que todo es un plan de su chofer" o sea que Loquasto si que ha explicado que ha sido engañado y que todo es un plan de su chofer, simplemente no lo hemos visto en pantalla. Sin embargo la información no cambia en nada la película.
Entonces sostiene usted que durante la paliza cortes ya sabe que el no es Carlo loquasto. Entonces ¿Por que le siguen tratando como un experto en arte? ¿ Por que se sorprenden al ver en la cartera la verdadera cara de loquasto?
La frase de la que usted habla viene dada por el "no pensara que yo tengo algo que ver?" anterior. O sea, cortes entiende que para loquasto su chofer entro desde el principio con la intención de robar, aprovechandose de su cliente únicamente para tener acceso a la mansión, pero no se cree que no estuviese en el ajo
Bueno, habría que preguntar al guionista, cosa imposible, pero a mi buen entender es muy posible que Rubén confiese algo, incluso es posible que confiese todo el plan pero no por ello es un plan creible.
Cortés y sus secuaces no creen nada de lo que dice Ruben, hasta que encuentran la cartera y entonces termina confirmando sus sospechas.
Cortés dice "puede que haya utilizado un nombre falso" dando por hecho que es posible que no se llame Loquasto, pero hasta que no ve que Loquasto es el chofer que no ata cabos y termina creyendo la versión de Rubén.
Se puede ver que en el monólogo posterior de Cortés, ella ya cree como verdadero toda la visión de Rubén, y cree que Quiles está en el ajo, simplemente sigue pensando que Ruben no ha sido engañado, sino que es el cabecilla.
No hay contradicción en que le sigan tratando como experto en arte,pues hasta que no encuentra la cartera sigue creyendo que él es el cabecilla y el que ha dejado que su chofer entre a robar, una vez encuentran la cartera pasa a creer la versión de Rubén, con la salvedad de que sigue creyendo que Rubén está metido en el lio desde el principio, y no que es un simple actor.
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