sábado, abril 14

SONS OF ANARCHY

Los Soprano en moto. Es una retahíla que ha acompañado a los Hijos de la Anarquía desde el principio de sus andanzas y hombre, es algo injusto para cualquier serie. Verse en la tesitura de emular a Toni Soprano y compañía es hacerle flaco favor. Los soprano es mucho más que una familia de gangster, que es el aspecto en el que tienen algo de consonancia, y los chicos de Charming no tienes ese punto extravagante que acompañaba a la serie de David Chase. No voy a poner a parir a Sons of Anarchy por no estar a nivel de una de las series del presente siglo. Todo lo contrario, que se plantee dicha comparación ya habla a las claras que estamos ante una de las series del momento.
Hijos de la Anarquia nos hablad de SAMCRO, un club de moteros de una pequeña ciudad de Cailifornia. Lo cierto es que la importancia de que sea un club de moteros apenas tiene incidencia en la primera temporada de la serie, donde se incide más en la idiosincrasia del club, analizando que significa estar dentro del club, o las diferentes facciones dentro del mismo, pero es algo que se deja de lado a favor de las relaciones personales dentro del club y los asuntos ilegales que maneja.
EL protagonista absoluto de SOA es Jax Teller, el hijo de un cofundador del club, que ve como ahora el mejor amigo de áquel, que está casado con su madre, lleva al club por derroteros distinto con los que soñaba su padre. La verdad es que solo falta que se le aparezca el fantasma de John Teller para ser mas Shakesperariano. Las diferencias entre Teller y Clay Morrow (lujazo contar con Ron Perlman que tiene el carisma necesario como líder, como la mala leche para darle ambigüedad a su rol) va a ser en mayor o menor medida un motor para las motivaciones de Jax y la serie.
Una cosa que me gusta de SOA es que no se ve con la necesidad inmediata de sobreescribir. De las cosas te vas enterando de forma natural. No se empeña en subrayarte desde el principio todas las relaciones y conexiones que ya están pensadas en la serie. Si un personaje tiene filiación directa con Irlanda y el IRA nos enteramos cuando la evolución de las tramas lleva hasta allí. Por eso la sensación es que muchos personajes que a las postre van a ser secundarios importantes y que tienen su historia concebida dentro de la mente de los creadores, simplemente andan por detrás de plano, y pintan poco hasta que la historia les lleva a tener un papel más principal.
También es verdad que Kurt Sutter (el creador de la serie, que se reserva para él el papel de Otto, un hermano que está en la cárcel) se ha construido un escenario a su medida, incluso en exceso. Charming es toda una ciudad sin ley, donde la policía local no pinta nada, y si pinta es a favor de la delincuencia, y vemos pasar por el pueblo un quien es quien de todo el sindicato del crimen que haga falta: Moteros, chicanos, negros, chinos, rusos, terroristas… Vamos, que no falta ninguno, según le convenga a la historia.
Precisamente el papelón que tiene la policía local, con el sheriff como amiguete de Clay y sobretodo de Gemma, es un hándicap, ya que parece que no exista antagonista en la serie. Si el transfondo es que al final Clay Morrow y Jax Teller partirán peras y terminarán como enemigos, y esa dinámica va acrecentando la serie. Pero en el inmediato no parece haber ninguna dificultad para SAMCRO, porque los Mayas, la banda rival, nada más aporta tiroteos y persecuciones intrascendentes, de relleno, que sabemos que no van a traer nada significativo, más que aportar momentos de acción falsa con música cañera.
Ésta es una de las cosas que menos me gusta de Sons of Anarchy. La necesidad de implantar escenas de acción por capítulos que no es solo que no aporten nada, si no que restan personalidad a la serie. Una serie con una violencia tan intrínseca no puede permitirse golpear con balas de fogueo. Los tipos duros no lo parecen tanto si tienen el gatillo fácil pero a la hora de la verdad sus disparos no tienen repercusión.
El antangonismo no se soluciona hasta que entra en escena las fuerzas gubernamentales. La ATF, con la malvada agente Stahl a la cabeza, va a ser un quebradero de cabeza para los Hijos de la Anarquía. La serie ahora sí arranca definitivamente en la primera temporada, y se vislumbra el tono trágico que suelen tener las relaciones dentro del seno mafioso. La subtrama que vincula a un miembro de la ATF con la novia de JAX es bastante cogida por los pelos, aunque sirve para afianzar a Dana en la serie y que se acabe un trío amoroso que molestaba más que otra cosa. Pero sobre todo es la jugarreta que le prepara Stahl a Opie, uno de los jóvenes de SAMCRO, poniéndole el cartelito de confidente en la solapa, la que hace acabar la temporada por todo lo alto. La verdad, es que una vez pasado el climax en que Clay decide cargarse a Opie (y termina cargándose a su mujer) hay una resolución demasiado fácil. O sea, no fue muy complicado para nadie encontrar al verdadero confidente y meterle miedo en el cuerpo para que no los delate. Ya lo podían haber hecho un poco antes. Sí, pero el epílogo final de la temporada en el funeral de la muer de Opie con Jax Teller molando como nunca ante la tumba de su padre promete lo mejor para las siguientes temporadas. Estos tres, cuatro últimos capítulos salvan la campaña y pasa de un “no es para tanto” a “progresa adecuadamente”
La segunda temporada va a ser la que consagre definitivamente a los Hijos. Es sin duda una de las mejores temporadas que se han visto últimamente en televisión. Ya desde el principio se vislumbra un in crescendo en todos los sentidos. Unos rivales de entidad real, como son el grupo de arios dentro de Charming, que dan su primer golpe de efecto violando ni más ni menos que a Gemma Teller. La ATF sigue pululando por ahí y haciendo de las suyas, se abren nuevas vías como la entrada en el mundo del porno, y sobre todo las tensiones dentro del grupo van a crecer exponencialmente, cuando el Opiegate sea conocido por Jax.
En esta ocasión Charming sí se encuentra a unos villanos de entidad. El grupo de arios blancos no son un rival al uso a los que se ha enfrentado SAMCRO hasta ahora. No basta con ser más chulos que ninguno y sacar la pistola antes de tiempo. Los hombres de Zobelle demuestran ser más inteligentes que eso, hasta el punto que dejan en ridículo la manera habitual de proceder de Clay y compañía y terminan con sus huesos en la cárcel.
La segunda temporada es sobre todo la temporada de los secretos. Gemma decide ocultar su violación a su marido y al resto del club, y tiene actitudes que nadie puede entender (esta temporada es una de las mejores actuaciones femeninas que he visto recientemente) Igualmente Dana, su única confidente, tiene que esconder la verdad a sus hijo. Y por supuesto Chips y Clay se guardan para sí lo que pasó realmente en el coche de Opie. Los secretos van pudriendo las relaciones. Jax y Clay llegan a una tensión insoportable entre ellos, llegan a las manos, Jax toma la decisión de irse, y parece que no va a haber vuelta atrás… hasta que los guionistas reculan y no se atreven a llegar hasta el final. De repente descubren todo el pastel con Opie… y no pasa nada. Cuatro puñetazos y que no vuelva a pasar y listos. ¿Pero qué haces? Que este secreto está siendo la base de la serie y esa es la transcendencia que le das… Pues vale. Al capítulo siguiente ya era como si no hubiese pasado nada y todos tan amigos.
Y lo mismo me vale para la relación Clay-Jax, que debería estar en un punto de no retorno, pero la revelación de lo que le pasó a Gemma los vuelve a unir contra el enemigo común. Ojo, nada que objetar. La confesión de Gemma es quizás el mejor momento de la serie,y es suficientemente catárquico para conseguir unir a ambos de nuevo, pero las rencillas entre ellos no deben caer en el olvido, como parece sucede de inmediato.
Una vez más, la season finale es impoluta. Con varios frentes abiertos que terminan confluyendo de manera perfecta. Así , los terroristas del Ira que parecían estaban metidos con calzador en la trama terminan teniendo sentido e importancia en la resolución, la agente Stahl termina siendo la ramera que ya iba demostrando, y sobretodo los Hijos de la Anarquía han terminado perdiendo en todo los aspecto. Rochelle consigue huir, Gemma termina siendo una fugitiva y Jax Teller pierde a su hijo en un final de infarto. Sí, señor. Así se hace. Las bases puestas para que la tercera temporada sea la confirmación de que esta es una de las series del momento.
Pues no. La tercera temporada ha sido un quiero y no puedo frustrante desde el principio. Parecía que estaban en una situación de salida inigualable, pero se van a dedicar a marear la perdiz de manera harto fastidiosa. Primero con Gemma, que parecía que la habían puesto entre la espada y la pared, pero al final su huída se ha resultó ser un viajecito de placer para ver a su padre senil y ya está. Cuando quiso volvió a Charming y aquí no pasa nada. El segundo es Jax, dando la paliza buscando a su hijo, como es lógico, pero la cosa se eterniza cosa mala. Todos sabemos dónde está el pequeño Aaron, así que esperar seis capítulos para decidir que se van a Irlanda a por él, pues es un poco plomizo y pesado.
Porque lo que no consigue en esta temporada es conseguir el punto para hacer tramas interesantes y sobretodo creíbles. El rapto y la muerte de la asistenta del padre de Gemma, se nota a la legua que está metido para crear un poco de tensión mientras los moteros deciden donde irse. Es una constante en la temporada. La tensión entre Chips y el nuevo miembro de SAMCRO, que estaban peleados ¡por una perra! EL grupo escindido de los mayas que aparecen más violentos y terminan siendo un secuestro con poco fundamento de Tara y su jefa (se nota mucho que los guionistas tienen problemas para darle argumentos a la novia de Jax) Todo esto va en contra de la serie, que terminas por no creértela, notándose que las cosas no están pasando de manera natural.
Cuando los chicos se van a Irlanda sirve para levantar un poco el vuelo. La verdad es que si Los Hijos quieren a Aaron y los Hijos de Irlanda quieren darles a Aaron… pues parece que están mareando la perdiz más de lo que se debe, distrayendo con otros asuntos. El asunto se salva por la entidad del verdadero maloso de la temporada Jimmy O’Callahan, que respira carisma por los cuatro costados y que tiene más ases en la manga de los que parece. Hay un par de buenos momentos, como la traición del jefe de SAMCRO irlandés a Clay, pero ya cansa el correr hacia otro lado, cuando Jimmy consigue huir para ir a… Charming. Ostras no había ciudad en todo el planeta que elegir ¿eh?
Evidentemente lo que están preparando es otra season finale de estas que tan bien se les ha dado a la serie hasta ahora. Y esta no va a ser una excepción. Con Jax y Stalh jugando al gato y al ratón con el resto de moteros, parece que una traición absoluta se prepara, para llegar al final y todo era una jugada maestra de SAMCRO para cargarse a Jimmy y, zas, a la agente Stahl de un plumazo. Una nuevo órdago en la último capítulo que vuelve a dejar la serie muy arriba, y con ganas de volver a Charming, con la última (y esperada) revelación de John Teller… Pero dos capítulos buenos no salvan una temporada mediocre, ni hacen olvidar que hay relaciones que deberían estar a estas alturas en entredicho. Sons Of Anarchy se ha acostumbrado a que sus buenos momentos le salve de algunas ideas e intenciones altamente mejorables. Los Hijos deberían retomar el buen hacer y la redondez de la segunda temporada (aún con sus defectos) y pulirse un poco si quiere ser recordada como una de las buenas series de la actualidad.

2 comentarios:

japs dijo...

Sons of Anarchy nunca va ser una serie de las grandes. Aunque ha amagado alguna vez en subirse al carro de la excelencia siempre se ha quedado a medio camino. Y en buena parte por decisión propia. Pese a sus momentos molones y su premisa hamletiana obvia, que propone un punto de partida excelente, ya sabemos que los creadores de SOA no tienenlos redaños suficiente para ni siquiera acercarse a ser una obra maestra. Nunca se ha atrevido a dar los pasos necesarios para dinamitar lo que tienen entre manos, y la cuarta temporada es la gota que colma el vaso.
Puedo parecer duro y lo soy con una serie que prometía tanto pero el amago sin golpeo ya cansa, y acaba con la paciencia de los esperanzados, mas aun con la excelente temporada que estabamos viviendo.
Tras el corte abrupto que supuso la tercera temporada irlandesa, esta cuarta tenia que volver por el buen camino que marcaba una final season ejemplar. Las sombrías cartas de John Teller ejercen de fantasma en la conciencia de Jax (aunque a estas alturas emparentar el asesinato de John con Gemma y Clay no creo que sorprenda a casi nadie) ademas el adiós de la agente Stahl dejaba un hueco por cubrir, que un excéntrico nuevo agente, que con inventiva va a ponerle las cosas difíciles a SAMCRO.
Pero como siempre la acción de la serie se circunscribe al núcleo Clay, Jax, Gemma. Empieza el in crescendo habitual de tensión entre todos. Con Jax dispuesto, otra vez, a abandonar el barco junto a Tara. La decisión de meterse en el mundo de las drogas, aun sabiendose equivocada desde el principio, es un motor convincente para el club durante toda la temporada. Con la situación insostenible entre Clay y .Gemma. Y aun peor, con tara enterandose del pasado de Clay Morrow y Gemma. En verdad la cosa ha pasado con mucho el punto de no retorno y la traca que se espera va a ser de Aupa.

japs dijo...

Por eso da mas rabia el "que te pego leche!" que se marca constantemente la serie. Entiendo que no te quieras cargar a pedazos de personajes como Clay o Gemma, que sostienen la serie en no pocas ocasiones. Pero si sabes eso no,los expongas constantemente para luego recular. Todo pierde la coherencia esgrimida. Ya no solo pasa con losprotagonistas, que con todo el grupito que tienen montado alli no sean capaces de tener un cabeza de turco para impactar... Pues no. Ortiz, con un pasado afroamericano, parecía que seria el descarte ideal, pero a la hora de la verdad, media vuelta y tan amigos. Pinney es el único que va a caer de la baraja, pero estamos en las mismas. Oppie se entera que han matado a su padre, y ala, tan Pancho. Como con su mujer. Andanada de hostias te metía por mucha pose de motero que me lleves.
Asi que si, el in crescendo de la serie esta siendo intensisimo, e incluso ha ganado en factura. Al menos nos ahorramos las típicas persecuciones light y tiroteos de mentirijillas de otras temporadas. Cuando Clay va a por Tara la cosa se dispara de verdad. Los mejores momentos de la serie, si añadimos a una Gemma mas Lady Machbet que nunca, jugando en los dos bandos. Con Jax sabiendo que Clay se ha querido cargar a su madre, su novia y a el mismo ya solo queda el ultimo paso: A sangre y Fuego. Que llamen al director de Spartacus que esto va ser grandioso.
Asi que imagina el coitos interruptus.  Season finale, de esas que esta serie ha hecho tan molonas y nos encontramos que el grupito se salva del marrón de la droga porque los malosos en verdad eran unos chicos majos infiltrados. Pos vaya. Y lo peor, que Jax, cada dia mas tonto, decide pasar pagina con Clay. Pero animal, ¿Que no has visto todo lo que ha intenta o hacer? Nada hombre, palmaditas en la espalda, me quedo con el mando y todos tan contentos. Pffff. Pedorreta. Que Kutter se basara mucho en Hamlet pero se debió quedar dormido en el tercer acto, cuando mueren todos. Algo huele a podrido en Charming, y es la valentía de los guionistas.
Asi que bueno, hay un cambio de status quo en samcro, pero no es ni mucho menos lo que esperábamos. La cosa iba para ser la mejor temporada pero no hay cosas peor que ver los hilos y que se noten los intocables. Kutter, si no sabes torear pa que te metes!