martes, abril 28

SUPERIOR SPIDERMAN


Y dan slott se lió la manta a la cabeza. 
La verdad es que el tipo se había ganado crédito durante más de cien números escribiendo the amazing Spider-Man. Había cogido la colección en un momento extremadamente delicado. Tras el one more day las críticas a Quesada por rebootear Spider-Man eran encendidas y la colección parecía habitáculo peligroso. Pero primero destacando entre un grupo de cuatro guionistas y finalmente quedándose la colección al completo demostró lo q había enseñado las pocas veces que había tocado al personaje: este tío había nacido para escribir a Spider-Man. Historias divertidas, ocurrentes, con un sentido del humor muy fino y una utilización de la continuidad inteligente. Se había llegado al consenso que Slott estaba haciendo el mejor Spider-Man que podríamos leer. Pues el bueno de Dan no tenía bastante. Tras más de cien números y coincidiendo con el número 700 y con los relanzamientos de Marvel now iba a remover los cimientos de la colección, de la manera más impactante posible.
El número 700 de the amazing Spider-Man es el colofón a una línea argumental q se estaba fraguando desde hace un año y que va a acabar con Otto Octavius ocupando la mente de Spider-Man, mientras que Peter Parker acaba en un moribundo cuerpo que no tardará en fallecer. Vamos, que el inicio y planteamiento de Superior Spider-Man no puede ser más alocado.
La verdad es que la idea apunta a peregrina, a idea de edad de plata u cuesta tomarsela en serio y pensar en un largo recorrido para la misma. Más teniendo en cuenta que desde el principio slott se guarda un as y ni siquiera lo esconde bajo la manga: la conciencia de Peter Parker se haya dentro del subconsciente y si, parece cuestión de tiempo que las aguas vuelvan a su cauce. Esa, que se puede ver como una salida facilona, juega creo yo a favor del guionista. Todos imaginamos el impacto creado por la historia y las polémicas qué han supuesto históricamente cambiar a Parker, con la saga del clon presente en el imaginario colectivo. Que todos entendamos a Slott cuando nos da pistas de la caducidad de la propuesta es un pacto de lectura con el lector. "dejadme divertirme con esto un rato que ya os devolveré lo que vosotros queréis cuando toque". Fanáticos aparte todo el mundo parece haberle entendido y disfrutado durante tres años
Por supuesto la primera duda estriba en la personalidad de este Spider-Man que se autoproclama superior. O lo que es lo mismo, la personalidad de Otto Octavius. Y sin duda en ello se basa el éxito de la serie y el ejemplar trabajo de Dan Slott al respecto. ¿Que convirtió a un reputado científico en un supervillano durante más de cincuenta años? ¿Y el mismo va a poder fingir ser un héroe? La descripción psicológica de Octavius es Inmaculada. Una persona vanidosa, con un ego superlativo, que mira al resto por encima del hombro, porque realmente se siente superior a los demás. Pero que al mismo tiempo oculta un frustración por sus reiterados fracasos y un rencor ante Peter Parker como Némesis que hace que ahora se regocije con su triunfo mas absoluto.
Destaca como consigue que un supervillano termine ejerciendo el papel de superhéroe con coherencia. Parecido a lo que hicieron Busiek/Nicieza en Thunderbolts con Zemo, Octopus lo que ha buscado siempre es la aceptación y la admiración de todo el mundo. Ahora tiene la oportunidad de encontrarla. ¿en que sentido va a mejorar si vida cargándose la reputación de Spider-Man y destruyendo a su familia? Recordemos que para el Peter Parker está muerto y el cambio se le antoja definitivo.
Además, los métodos de este superior Spider-Man terminan pareciendo más rentables que los antiguos. Superior se convierte en un superhéroe más proactivo de lo que era Parker. Amparándose en una tecnología que Octopus domina como nadie consigue llegar a la base de sus enemigos antes que estén organizados, revela su sentido arácnido por una red de vigilancia por toda la ciudad, y más adelante, con los parabienes del alcalde jameson, termina con un nada desdeñable escuadrón para poner orden en la ciudad. El contrapunto evidente es que se convierte en alguien mucho más expeditivo. Impactante el momento en que apaliza delante de cámara a un villano que no pasaba de mero bufón. Y definitivamente transcendental cuando ejecuta a un peligroso asesino. Evidentemente esto va a levantar recelos entre los Vengadores y sus más allegados.
Aquí hay que reconocer que Slott hace un poco de trampa. Le da la oportunidad a Octavius de acceder a todos los recuerdos de Peter Parker. Sin ellos desenmascararle hubiese sido cuestión de minutos. Y aun así. Un cambio de personalidad tan radical debería haber levantado más que suspicacias a Tía May o MJ. El guionista pasa de soslayo dejando a los secundarios clásicos algo apartados en favor de los creados por Slott.
Porque aunque se haya empezado nueva serie es evidente que el de Slott es un trabajo de continuidad. Varios personajes que van a tener preponderancia son secundarios asentados en su etapa y panoramas que el mismo se ha trabajado. En ese sentido, quizás puede ser peligroso entrar desde el desconocimiento en la colección, pues encontrarás circunstancias chocantes si no has seguido la actualidad arácnida. Entre las relevantes ver a Jameson como alcalde de nueva York, y como yerno de una recién casada Tia May, por ejemplo. Amén de una MJ soltera, cono la querían las grandes instancias.
De todas maneras no es demasiado complicado de seguir, en su mayoría, porque Slott construye historias sencillas, Arcos de dos o tres números a lo sumo, presentando algunos planteamientos interesantes pero apenas pasando por encima, sin enroscarse en requiebros inútiles. El asesino que pacta con una periodista sus asesinatos en horario prime Time, el luchador Cardiac, que pretende asistencia médica para los más desfavorecidos, o Flash Thompson como el porteador del simbionte Veneno... Quizás se le puede acusar de su escaso calado pero no deja de ser una lectura agradable mientras continuamos con la evolución del falso Peter Parker.
Llega un punto de inflexión en el número nueve, donde Slott decide continuar sin red. Octopus se da cuenta de una presencia en su subconsciente y pretende erradicar a Parker. La lucha entre el Spider-Man clásico y el superior es emotiva y contundente. Pues el guionista da suficientes argumentos en favor del nuevo Spidey. ¿puede justificar el durar escapar a sus enemigos con el daño sufrido en cada nueva tentativa? ¿Los contundentes métodos de Spider-Man son más eficaces que la losa de la responsabilidad? Como acertadamente le escupe en la cara Parker "estaba demasiado ocupado siendo el amistoso vecino para acabar de verdad con el crimen" argumentos contundentes con momentito terroríficos como Parker olvidando sus seres queridos o su propia identidad. Desvaneciendose, en definitiva. Otto Octavius se queda Como único Spider-Man. 
Así seguimos, conociendo los nuevos métodos de Superior SpiderMan para ser más contundente contra sus enemigos (y pagarse viejas deudas como octopus, caso de su enfrentamiento contra el búho) Quizás hay un ligero bajón en la colección, al estar ésta más asentada la capacidad de sorpresa se rebaja como es lógico. Aunque yo tiendo a pensar más en Humberto Ramos como factor diferencial. Apenas he hablado de los dibujantes harta ahora, y es que su papel es muy secundario respecto a Slott. La colección la empieza Stegman y sin ser un dibujante de mi agrado si pega bastante. No es para nada un dibujante realista, tira más al cartoon, pero sus dibujos vislumbran una inclinación hacia la oscuridad que conlleva que luzca bien igualmente en momentos ligeros y divertidos y en los más dramáticos. Luego llega Ramos y parece que la línea es igual pero más radical. Pero el efecto es peor. Yo no puedo decirle a Ramos que es un mal dibujante. La verdad es que se curra muchísimo sus viñetas, es detallista y se le supone divertido. Pero yo no puedo con su estilo. Caricaturesco hasta olvidar las leyes de Anatomía, terriblemente confuso en su planificación de página y dibujando continuamente un spiderman amorfo. Si Stegman aportaba con su minimalismo algo de personalidad, Ramos es exagerado hacia lo infantil, lo que dificulta tomarse en serio lo que estas viendo, y es un hándicap para los golpes de guión que va planteando Slott.
Como la serie es quincenal entró en colación un tercer dibujante que a la postele terminaría siendo el titular. El tal camuncoli tiene pocas cosas para ser un Hot artist. Artista clásico donde los haya, con buen uso de la anatomía y diferenciación entre los personajes. Unos ojos demasiado incrustados en el entrecejo apenas cuenta como (insuficiente) marca de fábrica. Pero tras las amerimangadas que veníamos sufriendo se agradece un dibujante que puedas entender y un Spidey con sus poses clásicas, ojos pequeños inclusive.
Slott no se conforma con demostrar que superior Spider-Man puede ser más efectivo que su antecesor. Pretende hacer lo mismo con Peter Parker. Octopus con arrogante facilidad consigue el doctorado que en su día Peter tuvo que abandonar, tiene una industria exitosa y mejora su vida romántica. La irrupción de Ana María Marconi es una genialidad del guionista que habla mucho y bien del trabajo previo. Octopus nos ha demostrado su personalidad vanidosa y arrogante, pero demuestra tener más aristas y tridimensionalidad. Su amor por una compañera de clase enana es sincero. Porque Octopus, como explica a su exmujer, necesita algo más que el físico en una relación. Es algo chocante para los allegados de Parker (empezando por la tía May), después de todo el bueno de Peter siempre ha estado acompañado de pibones impresionantes. El nuevo Peter, un hombre de sesenta años en definitiva, deja el físico y la atracción sexual en segundo plano. Tras un infructuoso intento de flirteo con MJ, se entrega por completo en un amor sincero, que repercutirá de manera notable hacia el final de la serie. 
Para la recta final se la serie recupera slorr una trama que lleva trabajando desde tiempo. Tiene la brillante idea de utilizar el concepto del duende cono una franquicia. La verdad es que es un concepto inteligente: después de todo el primer duende no era otra cosa que un empresario que había accedido a tecnología y suena plausible que quisiera hacer negocio con ello. Phil Urich, será el nuevo Duende a cambio de un porcentaje. La idea tiene mucho potencial, pero se torna algo peligrosa cuando se dispara. Con el duende verde declarando la guerra a su bastardo se van a multiplicar los personajes caracterizados de duendes, y la verdad, todo es bastante rocambolesco. Que si el duende, el caballero duende, amenaza, una amiga de Peter convertida... Es difícil no perderse en el maremagnum que va a desembocar en el enfrentamiento definitivo entre Osborn y Spider-Man.
Aquí de nuevo vuelve a hacer trampa Slott y vuelve a recuperar la conciencia fe Peter como un deus ex machina vulgar. Atendiendo que nos acercamos al colofón final y como todos concebiamos cuál sería el colofón de la serie, se lo perdonamos por inevitable. Y por el magistral tratamiento de personajes que redime a Parker.
Si. Se nos han pasado treinta números remarcando que ottavius triunfaba donde Parker fallaba. Que su inteligencia superior y sus drásticos métodos estaban dispuestos a acabar con el crimen en la ciudad, y consiguiendolo con la connivencia (o chantaje) al alcalde Jameson. Pero llega Norman Osborn y eso es jugar el ligas mayores. Un duende verde que ya ha dado pistas que controla la situación. Y en cuanto Otto se encuentra con una dificultad que le supera... Se rinde. Habla mucho del carácter de octopus y de sus múltiples fracasos al ver su vanidad derrotada de manera inesperada, al no notarse tan superior como el mismo se vanagloria, no tiene la idea de reponerse. Lo que no tiene es el espíritu. Ese que si tiene Peter Parker, que acepta la responsabilidad y que no va a rendirse nunca. A la hora de la verdad, y con el amor sincero de Anna María de por medio, Otto Octavius entiende que para triunfar debe quitarse de en medio, porque Parker será considerablemente inferior intelectualmente, pero no se deja doblegar. Y eso es ser Spider-Man.
Dicho sea de paso, parece que la superioridad del duende verde debía ser tan evidente para que Otto no tenga otra alternativa, que la manera de vencerle se queda slgo cortita. Aunque parece evidente que estamos lejos de acabar esta trama, con el nieto Osborn mostrándose especialmente inquietante.
! Es lo bueno que está constrayendo Slott. Una historia río en que la continmunidad en su etapa sigue siendo fluida yendo inteligente. En medio de ella, pero perfectamente incrustada va a quedar esta etapa Superior, donde Slott ha demostrado por encima de Todo un conocimiento de los personajes por encima de la media y que Spider-Man, el que sea q esté bajo la máscara, está en buenas manos.

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