Los que me conocen y me estiman saben que los Cuatros fantásticos a título personal es algo más que otro grupo de superhéroes. Supone la primera serie que seguí abiertamente en esto de los cómics, con cerca de treinta años coleccionando y más de cincuenta de comics revisitados. Los que me conocen y me estiman saben que en su día eché pestes de manera constante y sonora de las primeras películas de la franquicia, y con toda la razón. Eran los primeros años superheroicos y ni Nolan ni la Marvel studios habían roto la banca. Tras los XMen y Spiderman salieron productos más fallidos como Daredevil, Electra o estos primeros Cuatro Fantásticos. Tim Story hizo un mal trabajo. Cogió un único concepto de los Cuatro Fantásticos, el grupo familiar, para excusa para hacer una película ligera, de evidentes tintes cómicos, pero sin espectacularidad ni imaginación, y donde solo la Antorcha humana y el Doctor Muerte consiguieron unanimidad, uno a favor y otro en contra.
Dicho ambas cosas, no me puedo sentir más decepcionado con la nueva película de los 4 F.
Y la culpa será mía por pensar que esta vez se habrían puesto las pilas y habrían entendido al fin a los Cuatro Fantásticos. Que tenían a Mark Millar como asesor y ficharon a un prometedor Josh Trank para dirigir la película. Trank había llamado la atención de manera considerable con su opera prima, Cronichle. Una película de bajo presupuesto sobre superhéroes que está tratado de manera realista. Huelga decir que no es el tono que esperamos en los Cuatro Fantásticos, pero bueno, es de esperar que alguien que se ponga al cargo de la tranlacion del Comic más grande del mundo habrá hecho los deberes para entender el espíritu de la serie.
Y ese es el primer e insalvable error. Trank no entiende a los Cuatro Fantásticos en ningún momento. Los 4F es imaginación al poder. Es Sense of Wonder a la máxima expresión. Gigantes que comen planetas, universos inexplorados, alienígenas imposibles… mientras que en esta película se trata de realismo, de traumas y de drama barato… Y aún con esa Nolanización (concepto que no tendría que ser negativo si se tuviese el talento de Nolan) podría ser una mala adaptación pero una buena película. Pues ya aclaro que no va a ser así.
La película bebe de la adaptación Ultimate y se nota en el inicio de la misma. Desde la aparición de un Richards joven ya siendo un genio, y cimentando una amistad con Ben Grimm que siempre va a parecer forzada, y sobre todo por intercambiar el viaje al espacio por el viaje interdimensional (donde podrías utilizar el concepto de la zona negativa te da por llamarlo planeta cero, pos vale) La presentación de los personajes la verdad no podría ser más anodina. Desde el ridículo momento del concurso de ciencias (¿de verdad has conseguido un transportador y lo vas a presentar al concurso de ciencias a tu mismo profesor de hace diez años? ¿Y qué hace en un concurso de Ciencias de instituto el doctor Storm?). la insulsa Susan, que tiene cero química con Reed, cuyas conversaciones si quieren plantear un flirteo son incluso preocupantes (¿Y hay alguna razón para que se diga que viene de Sarajevo?). Luego está la manera en que Reed pasa por completo de su colega del alma. Llega al edificio Baxter y ya le puede dar la patada a Ben, que ya no me tienes que ayudar a llevar el equipo. Y Johnny, que nos lo quieren hacer pasar por Chris Evans presentándolo en una carrera de coches, pero que vamos, es difícil escribir un personaje con menos carisma y que acabe en el proyecto más importante de la humanidad “por enchufe” es un sinsentido. Acabemos ya con este sopor cuando nos comentan que “necesitamos a Victor von Doom”, y nos presenta al Doctor Muerte, un jodido hacker antisistema que se pasa el día jugando a videojuegos. Repito, jugando a videojuegos. El doctor Muerte. A ver: jugando a videojuegos.
Vale, has fracasado con los personajes de manera evidente, pero puedo soportarlo si me interesa lo que estas explicando. Pues no. Tampoco voy a poder soportarlo. Nos pasamos un tercio de película construyendo una máquina, literalmente. Si no consigues una buena dinámica de grupo al menos conquistame con una buena puesta en escena. Y aquí sí que la película está hundida en la miseria. La imaginería visual de la película es menos que nada. En serio, tiene factura de un piloto de televisión más que de una gran superproducción. La película es básicamente un único escenario, un Hangar grande que representa el edificio Baxter, y dos pasillos oscuros, y luego un croma insípido que representa la Zona ne… el planeta cero. Esto ya debe ser indignante en cualquier blockbuster, más debería serlo en los Cuatro Fantásticos, donde su principal intención debería ser dejarnos con la boca abierta. Incluso cuando tiene oportunidad de hacer algo vibrante el primer viaje del simio es lo más soso posible.
Como todo es tan insípido posible tampoco vale la pena incidir más en el tema. Quiero pararme, eso sí, en la escena clave de la película para que se vea cuán ridícula está siendo, por mucho que se esté tomando en serio a sí misma. Con el éxito de la misión el malo de la película (tiene que ser muy malo porque masca chicle) hace una cosa de villano total: decidir que serán astronautas cualificados los primeros exploradores de un sitio inhóspito. Los científicos se sienten tan indignados que se emborrachan (bueno los científicos y el soldador) y deciden que por sus huevs van a hacer el viaje. No solo eso. SU teoría de “los que hemos creado la máquina debemos ser los que la probemos” por lo visto no contempla a la cocreadora Susan, pero sí al mejor amigo de la infancia/llevamos años sin vernos Ben Grimm, que entra en el Baxter y hasta la máquina interdimensional obviando los esperables sistema de seguridad.
En fin, que Johnny, Ben Reed y Victor van a ser los Cuatro Fantásticos (¿y no nos falta alguien?) Llegan a la zona Negativa, o sea el planeta Zero, que se sabe que es Negativa porque tienen rayos verdes por el suelo, y se dedican a explorar un poco más de lo deseable. El impetuoso Johnny Storm decide que él se queda, que no quiere problemas (¡!) al final como es previsible todo sale mal, Muerte se queda por el camino y el resto consiguen volver transformados, y a tiempo para transformar también a Sue, sin saber muy bien por qué.
Vale. Ya habeis visto el nivel que estoy poniendo la película hasta ahora.
Pues ésta era la parte buena.
No quiero ser injusto y la parte en que descubren sus poderes no es mala. Con Ben cayendo con un montón de piedras encima, Johnny abrasado, Reed intentando llegar hasta sus amigos y Sue… no estando. Pero volvemos a lo mismo. Que son los malditos Cuatro Fantásticos. La escena de Reed descubriendo sus poderes es poderosa, pero es que da hasta un poco de grima. No queremos ver a héroes oscuros, pesimistas, dramáticos, cuyos poderes son una maldición (vale, Ben sí. Y se intenta dar dramatismo a su monstruosidad. Que funcionaría mejor si la amistad previa con Reed tuviese mejores fundamentos) Los Cuatro Fantásticos deberían ser en pantalla eh… ¿Qué adjetivo estoy buscando? Sí, Fantásticos. No son monstruos de feria a los que hay que ayudar. Ayudando de la mejor forma posible, sí. Saliendo por piernas y coger rumbo a Brasil en cuanto se pueda.
Y llega el despiporre. Pasa un año con Reed con fugitivo y con el resto de Fantásticos controlados por el gobierno, aunque la Cosa sea el único que es utilizado militarmente (Ben, que si necesitan tu fuerza como arma de destrucción… a lo mejor el pacto de que ellos te ayudarán no lo van a cumplir, te aviso) y los hijos Storm escuchando las cansinas retahílas de su padre sobre que no se dejen utilizar por el malvado gobierno, el mismo que había financiado toda su investigación. Otra vez dramatismo barato y oscuridad en unos personajes que no están interesando a nadie. ¿En verdad a alguien le preocupa las riñas entre el anticarismático Jhonny y su padre? La manera en que descubren el paradero de Richards debería ser el gran momento en la película de Susan, así que ya está todo dicho. Con Reed recuperado y encontrado, en la única escena que le vemos estirarse, vuelven a reubicarse la película. Uno mira entonces el reloj, consciente que acaba la presentación y origen del grupo… y se preocupa viendo que apenas queda un cuarto de hora. ¿Dónde está el malo de la peli? ¿Dónde está el Doctor Muerte?
Pues ojalá no hubiesen contestado la respuesta. La vuelta a la zona nega… el Planeta Cero, vamos, por parte ahora sí de unos profesionales (que ya me contarás para que necesitaban a Richards entonces) rescatan al Doctor Muerte, que llevaba un año allí sentado en un peñasco por lo visto. Solo que aquello ya le ha parecido muy bonito, con sus ríos verdes y sus cielos rojos y lo ha convertido en su hogar. Así que decide que no quiere volver, lo que es muy lícito, pero que se cargará a todos los que haya en su camino hasta entonces, porque sí. Dado que La zona Neg… bueno el planeta ése suyo le ha dado una armadura que sale de su cuerpo, poderes difusos y una capucha(¡!) pues se convierte en un loco paranoico que ya no tiene bastante con ir a su tierras, si no que abre un portal para cargarse la tierra (pues si que era difícil construir la máquina de Reed, porque desde el otro lado hacen un agujero negro sin problemas) EL clímax de “separados no podemos con él” pero juntos sí que se simplifica con La Cosa dándole un puñetazo a Muerte. Siendo sincero ahora mismo ni me acuerdo como vencen a Muerte en la película. Tampoco da mucho tiempo para la épica, que en cinco minutos finiquitan la batalla.
En fin, que más decir. Ya la última escena de la película, con unos diálogos que solo se pueden calificar de patéticos, deja a las claras lo que ha sido la película. Un sinsentido absoluto. Cuando la única razón de hacer la película es no perder la franquicia puede pasar esto. Una película equivocada desde el principio en tono y en intenciones, a las antípodas de lo que debería ser una película fantástica y maravillosa. No, prefieren hacer una película oscura y dramática, sin entender nada de lo que son los Cuatro Fantásticos. Y consiguiendo unos resultados lamentables, con espectacularidad en números negativos, y con carisma de sus personajes cercanos al cero absoluto, y que termina directamente de manera grotesca. Desde luego, Trank se ha quedado a gusto. O La fox o quien sea. Seguramente se han cargado la franquicia de los 4F de manera definitiva, y viendo los resultados nadie la echará de menos. Los que tenemos querencia a los Cuatro Fantásticos seguiremos esperando esa película que consiga atrapar la esencia de Lee, Kirby, Byrne o Simonson. Eso que hicieron el Comic más grande del mundo y que en la gran pantalla no ha aparecido ni por asomo .
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