domingo, mayo 29

CIVIL WAR

Que buen trabajo están haciendo los Russo con Capitán América. Ya fue una excelente sorpresa cuando se presentaron de la nada y se sacaron de la manga una película tan redonda como Soldado de invierno. Un perfecto tono de espionaje para el Capitán América con la inclusión de un pseudoImperio Secreto, de Bucky Barnes y unas escenas de acción considerablemente buenas. Ahora faltaba por ver si las expectativas se podrían mantener en todo lo alto en su siguiente film. Los mimbres están ahí
Y a decir verdad se disparó el hype en el momento en que sabíamos  el subtítulo de la saga: Civil War. La pugna que se creó a principio de siglo entre bandos pro y antiregistro que llevó a un enfrentamiento total entre bandos, liderados por Iron Man y Capitán américa. Por más que la saga que en su día llevó a puerto Mark Millar tiene más problemas que  aciertos: historia que avanza a base de golpes de efectos incoherentes y un maniqueísmo exagerado y caprichoso que obvia cualquier atisbo de personalidad lógica en los personajes. Aún y con todo yo veía posibilidades al respecto, pues la Marvel cinéfila se ha ganado el crédito hasta ahora, e Iron Man y el Capitán América son los dos personajes con más carisma y entereza de cuantos han aparecido en las películas de Marvel Studios, así que sí se puede esperar un buen trabajo al respecto. Los mimbres están ahí.
De hecho el inicio de la cinta deja a las claras que no nos equivocamos al respecto en ninguna de las dos en ninguna de las dos esperanzas: la primera escena en Lagos nos muestra lo que ya habíamos vislumbrado. Los Russo montan escenas de acción trepidantes. El ataque de Calavera y la lucha con los Vengadores allí presentes es todo lo enérgica, física y contundente que se merece. Ver moverse a este Capitán América y a su escudo es una pasada. Sus golpes duelen  y las coreografías están suficientemente bien tratadas para que tanto La viuda Negra, Wanda y Sam Wilson (doctorado en molonidad) tengan sus momentos.
La resolución de la misma más un buen uso de la continuidad de las películas anteriores nos llevan al planteamiento de Civil War: el gobierno y la Onu instan a los Vengadores a través de los acuerdos de Sokovia a lesgislarse y a recibir órdenes de instancias superiores. Solo en el debate entre bandos para decidir que es mejor se dan más argumentos a favor o en contra que en toda la serie limitada. Lo que ayuda mucho a que funcione tan bien es que  Tony Stark está mejor escrito aquí que en los últimos cuatro años. Al fin está contenido y su discurso, serio e importante, sobresale por encima de sus chascarrillos. Y por supuesto no es tan maniqueo como lo escribió Millar en su día, donde era prácticamente un supervillano. Puedes entender que ambos bandos tienen su parte de razón y la repartición de aliados y enemigos es bastante coherente, excepto en el caso de la Viuda Negra que se matizára con acierto más adelante.
El catalizador de la película terminará siendo el Soldado de invierno, que para eso recordamos que estamos en la franquicia del Capi. Un aparatoso atentado terrorista le pondrá una diana en el pecho y le convertirá en el enemigo público número uno. Y evidentemente Steve Rogers no va a dejar tirado a su amigo. En Bucarest se dará el encuentro y nos obsequian con otra secuencia de acción para enmarcar. La salida por las escaleras del edificio es una exhibición de ideas chulas, de ritmo y de movimiento. Continúa con la presentación en sociedad de Pantera Negra, y en apenas dos minutos ya nos tiene ganados para su causa y su futura película y la persecución a tres por los túneles de la ciudad es el colofón con cada personaje ejerciendo como debe (la felinidad de Tchalla, la maniobrabilidad del Capi, y la bestia parda en la que se ha convertido Bucky)
No quiero tampoco dar la impresión de que la película se trata solo de excelentes set pieces de acción (otra más breve, la huida del soldado de Invierno con un Capi especialmente heroico) sin que estén hiladas entre sí. AL contrario, la verdad es que los Russo han adelantado por la derecha  a Joss Whedon a la hora de retratar los Vengadores. Puede que no tengan esos toques de humor tan característicos (que corrían el riesgo de empezar a ser cargantes) pero son excelentes a la hora de perfilar en escasos  trazos personajes y relaciones, que a fin de cuentas es lo que más nos gusta de los héroes más poderosos de la tierra. Basta una breve escena entre Wanda y la Visión para que los fans de los cómics disfrutemos. Cada conversación entre Tony y Rogers es perfecta y muestran sus divergencias a la vez que su compañerismo. O la socarrona  relación  de pique entre Bucky y Halcón. Paradigmático de esto  es la presentación de los nuevos personajes. Ya hemos hablado de Tchalla y como nos han dejado ya perfilado toda su historia, su trasfondo y su personalidad (como me gusta cada vez que le llaman alteza) Y aún más importante será la llegada de un tal Peter Parker. Ya hemos visto a Spiderman hasta tres veces diferentes en la gran pantalla. Y de todos podemos sacar cosas positivas y no pocas cosas negativas. Algo harán bien cuando en apenas cinco minutos nos convencen que Tom Holland y los de Marvel han conseguido el espíritu del arácnido. Su presentación simple y efectiva en Queens (ojo con esa Tia May…)  el espítiru nerd de Peter, sin parecer un panoli como Maguire ni un chuleta como Garfield, la buena dinámica con Toni Stark y más tarde al verle en acción, una palabrería divertida sin fin que todos los que amamos al personaje habíamos echado de menos en otras ocasiones. En la escena del aeropuerto se consagra este trepamuros para su próxima película.
Efectivamente la escena del aeropuerto es el clímax que estábamos esperando desde que empezó Civil War. Un enfrentamiento todos contra todos que hace las delicias de los Marvel Zombies. Aunque para mí es un cambio de tono en la película. Digamos que es la escena más Vengadores y menos Capitán América. Entiéndase esto porque el tono del Capi es más profundo y dramático. Más serio. Mientras que esta pelea parece más trivial. Se suceden las bromas y los momentos divertidos. Los contendientes hablan entre ellos como amigos y todo el tono es más ligero y desenfadado que el resto de película. Cuesta tomarse la escena con la peligrosidad que se les supone a personajes tan poderosos como éstos. Y aunque reconozco que esto me aleja un poco emocionalmente de la película bajo ningún concepto puedo decir que es mala escena. Nuevamente los Russo hacen un trabajo excelente, con enfrentamientos muy conseguidos, cambios de parejas constantes, buena utilización de los poderes de cada uno. Halcón, Visión, Ojo de Halcón, Spìdey… todos y cada uno de los personajes tienen su momento para lucirse y parecer chulo en pantalla.  Y momentos robaescenas como la impactante aparición del Hombre Gigante y el divertido diálogo de Spidey para tumbarlo. Como escena de acción evidentemente funciona tan bien o mejor que cualquiera que hayamos visto en las películas de los Vengadores.
Aquí nos dirigimos al clímax final, y la película flojea un poco. Debe ser porque viene detrás de la escena que todos queríamos ver, pero hay un riesgo de desinfle. Para empezar sucede el único maniqueísmo de la película, como es encerrar a los prófugos Vengadores en la Balsa Y Stark abra los ojos al ver como tratan a sus amigos como criminales (¿y que esperabas Tony?) Y luego está el plan  de Zemo, que anda pululando por toda la película y que… bueno, no hay por dónde cogerlo. Sus motivaciones son entendibles (aunque algo reiterativas ya a estas alturas de la película), que solo quiera meter cizaña más que conquistar el mundo preferible, pero claro, tiene que contar con varios deus ex machina para que lleve a buen puerto, que una vez revisado pues parece casi imposible. Que un soldado de a pie (todo lo escuadrón de la muerte que quieras, ya lo sé) tenga la habilidad de hacer explotar la ONU, involucrar al soldado de Invierno, introducirse en la base delante de todos los héroes, lavarle el cerebro, descubrir el resto de soldados, y conseguir que Steve, Bucky y Tony terminen llegando donde él quiera para lanzar su último dardo envenenado. No sé, se hace demasiado  increíble y se notan demasiado los hilos argumentales.
De todas maneras el vídeo de Bucky con los padres Stark es impactante, sorprendente y sirve como acicate para el enfrentamiento definitivo. Incluso uno en este punto empieza a cuestionar la fidelidad del Capi. Que una cosa es ayudar a tu amigo a escapar de algo que no hizo, y otra es ayudarle ante algo que Sí ha hecho. Entiendo que no era él mismo, pero una explicación ante la justicia parece más coherente y honesta. Aquí sí vemos el enfrentamiento definitivo entre Iron Man y el Capi y volvemos al tono contundente que nos gusta. Cada golpe duele, es contundente y definitivo. Los personajes muerden el polvo, terminan con miembros amputados, sangrando o con sus mecanismos destrozados. Y por encima de todo no hay concesiones buenistas. Se escupen verdades igual que se dan puñetazos. El final con Tony derrotado pero difamándole, diciendo que no merece su escudo es buena muestra. Parece un punto sin retorno, aunque en los diferentes epílogos se forzarán decisiones incoherentes para retomar esa amistad más adelante, que se acerca Infinity War y tendremos que estar todos juntitos.

Capitán América: Civil War ha resultado un vehículo perfecto. Viniendo de Soldado de invierno recoge lo mejor de aquélla y lo multiplica. Era una prueba de fuego para los Russo y vemos que no solo siguen mostrando su buen hacer para las escenas de acción, para entender al Capitán América y para construir Thriller de acción, si no que da pasos firmes para hacer películas corales y darles espacios a cada miembro y dominar escenas de grupo. Todo lo que se les debe pedir para los que van a heredar la franquicia de los Vengadores. Visto lo visto no puede quedar en mejores manos.