Que buen trabajo están haciendo los Russo con Capitán
América. Ya fue una excelente sorpresa cuando se presentaron de la nada y se
sacaron de la manga una película tan redonda como Soldado de invierno. Un
perfecto tono de espionaje para el Capitán América con la inclusión de un
pseudoImperio Secreto, de Bucky Barnes y unas escenas de acción
considerablemente buenas. Ahora faltaba por ver si las expectativas se podrían
mantener en todo lo alto en su siguiente film. Los mimbres están ahí
Y a decir verdad se disparó el hype en el momento en que
sabíamos el subtítulo de la saga: Civil
War. La pugna que se creó a principio de siglo entre bandos pro y antiregistro
que llevó a un enfrentamiento total entre bandos, liderados por Iron Man y
Capitán américa. Por más que la saga que en su día llevó a puerto Mark Millar
tiene más problemas que aciertos:
historia que avanza a base de golpes de efectos incoherentes y un maniqueísmo
exagerado y caprichoso que obvia cualquier atisbo de personalidad lógica en los
personajes. Aún y con todo yo veía posibilidades al respecto, pues la Marvel
cinéfila se ha ganado el crédito hasta ahora, e Iron Man y el Capitán América
son los dos personajes con más carisma y entereza de cuantos han aparecido en
las películas de Marvel Studios, así que sí se puede esperar un buen trabajo al
respecto. Los mimbres están ahí.
De hecho el inicio de la cinta deja a las claras que no nos
equivocamos al respecto en ninguna de las dos en ninguna de las dos esperanzas:
la primera escena en Lagos nos muestra lo que ya habíamos vislumbrado. Los Russo
montan escenas de acción trepidantes. El ataque de Calavera y la lucha con los
Vengadores allí presentes es todo lo enérgica, física y contundente que se
merece. Ver moverse a este Capitán América y a su escudo es una pasada. Sus
golpes duelen y las coreografías están
suficientemente bien tratadas para que tanto La viuda Negra, Wanda y Sam Wilson
(doctorado en molonidad) tengan sus momentos.
La resolución de la misma más un buen uso de la continuidad
de las películas anteriores nos llevan al planteamiento de Civil War: el
gobierno y la Onu instan a los Vengadores a través de los acuerdos de Sokovia a
lesgislarse y a recibir órdenes de instancias superiores. Solo en el debate
entre bandos para decidir que es mejor se dan más argumentos a favor o en contra
que en toda la serie limitada. Lo que ayuda mucho a que funcione tan bien es
que Tony Stark está mejor escrito aquí
que en los últimos cuatro años. Al fin está contenido y su discurso, serio e
importante, sobresale por encima de sus chascarrillos. Y por supuesto no es tan
maniqueo como lo escribió Millar en su día, donde era prácticamente un
supervillano. Puedes entender que ambos bandos tienen su parte de razón y la
repartición de aliados y enemigos es bastante coherente, excepto en el caso de
la Viuda Negra que se matizára con acierto más adelante.
El catalizador de la película terminará siendo el Soldado de
invierno, que para eso recordamos que estamos en la franquicia del Capi. Un
aparatoso atentado terrorista le pondrá una diana en el pecho y le convertirá
en el enemigo público número uno. Y evidentemente Steve Rogers no va a dejar
tirado a su amigo. En Bucarest se dará el encuentro y nos obsequian con otra
secuencia de acción para enmarcar. La salida por las escaleras del edificio es
una exhibición de ideas chulas, de ritmo y de movimiento. Continúa con la
presentación en sociedad de Pantera Negra, y en apenas dos minutos ya nos tiene
ganados para su causa y su futura película y la persecución a tres por los
túneles de la ciudad es el colofón con cada personaje ejerciendo como debe (la
felinidad de Tchalla, la maniobrabilidad del Capi, y la bestia parda en la que
se ha convertido Bucky)
No quiero tampoco dar la impresión de que la película se
trata solo de excelentes set pieces de acción (otra más breve, la huida del
soldado de Invierno con un Capi especialmente heroico) sin que estén hiladas
entre sí. AL contrario, la verdad es que los Russo han adelantado por la
derecha a Joss Whedon a la hora de
retratar los Vengadores. Puede que no tengan esos toques de humor tan
característicos (que corrían el riesgo de empezar a ser cargantes) pero son
excelentes a la hora de perfilar en escasos
trazos personajes y relaciones, que a fin de cuentas es lo que más nos
gusta de los héroes más poderosos de la tierra. Basta una breve escena entre
Wanda y la Visión para que los fans de los cómics disfrutemos. Cada conversación
entre Tony y Rogers es perfecta y muestran sus divergencias a la vez que su
compañerismo. O la socarrona relación
de pique entre Bucky y Halcón. Paradigmático de esto es la presentación de los nuevos personajes.
Ya hemos hablado de Tchalla y como nos han dejado ya perfilado toda su
historia, su trasfondo y su personalidad (como me gusta cada vez que le llaman
alteza) Y aún más importante será la llegada de un tal Peter Parker. Ya hemos
visto a Spiderman hasta tres veces diferentes en la gran pantalla. Y de todos
podemos sacar cosas positivas y no pocas cosas negativas. Algo harán bien
cuando en apenas cinco minutos nos convencen que Tom Holland y los de Marvel han
conseguido el espíritu del arácnido. Su presentación simple y efectiva en
Queens (ojo con esa Tia May…) el
espítiru nerd de Peter, sin parecer un panoli como Maguire ni un chuleta como
Garfield, la buena dinámica con Toni Stark y más tarde al verle en acción, una
palabrería divertida sin fin que todos los que amamos al personaje habíamos
echado de menos en otras ocasiones. En la escena del aeropuerto se consagra
este trepamuros para su próxima película.
Efectivamente la escena del aeropuerto es el clímax que
estábamos esperando desde que empezó Civil War. Un enfrentamiento todos contra
todos que hace las delicias de los Marvel Zombies. Aunque para mí es un cambio
de tono en la película. Digamos que es la escena más Vengadores y menos Capitán
América. Entiéndase esto porque el tono del Capi es más profundo y dramático.
Más serio. Mientras que esta pelea parece más trivial. Se suceden las bromas y
los momentos divertidos. Los contendientes hablan entre ellos como amigos y
todo el tono es más ligero y desenfadado que el resto de película. Cuesta
tomarse la escena con la peligrosidad que se les supone a personajes tan
poderosos como éstos. Y aunque reconozco que esto me aleja un poco
emocionalmente de la película bajo ningún concepto puedo decir que es mala
escena. Nuevamente los Russo hacen un trabajo excelente, con enfrentamientos
muy conseguidos, cambios de parejas constantes, buena utilización de los
poderes de cada uno. Halcón, Visión, Ojo de Halcón, Spìdey… todos y cada uno de
los personajes tienen su momento para lucirse y parecer chulo en pantalla. Y momentos robaescenas como la impactante
aparición del Hombre Gigante y el divertido diálogo de Spidey para tumbarlo. Como
escena de acción evidentemente funciona tan bien o mejor que cualquiera que
hayamos visto en las películas de los Vengadores.
Aquí nos dirigimos al clímax final, y la película flojea un
poco. Debe ser porque viene detrás de la escena que todos queríamos ver, pero
hay un riesgo de desinfle. Para empezar sucede el único maniqueísmo de la
película, como es encerrar a los prófugos Vengadores en la Balsa Y Stark abra
los ojos al ver como tratan a sus amigos como criminales (¿y que esperabas
Tony?) Y luego está el plan de Zemo, que
anda pululando por toda la película y que… bueno, no hay por dónde cogerlo. Sus
motivaciones son entendibles (aunque algo reiterativas ya a estas alturas de la
película), que solo quiera meter cizaña más que conquistar el mundo preferible,
pero claro, tiene que contar con varios deus ex machina para que lleve a buen
puerto, que una vez revisado pues parece casi imposible. Que un soldado de a
pie (todo lo escuadrón de la muerte que quieras, ya lo sé) tenga la habilidad
de hacer explotar la ONU, involucrar al soldado de Invierno, introducirse en la
base delante de todos los héroes, lavarle el cerebro, descubrir el resto de
soldados, y conseguir que Steve, Bucky y Tony terminen llegando donde él quiera
para lanzar su último dardo envenenado. No sé, se hace demasiado increíble y se notan demasiado los hilos
argumentales.
De todas maneras el vídeo de Bucky con los padres Stark es
impactante, sorprendente y sirve como acicate para el enfrentamiento
definitivo. Incluso uno en este punto empieza a cuestionar la fidelidad del
Capi. Que una cosa es ayudar a tu amigo a escapar de algo que no hizo, y otra
es ayudarle ante algo que Sí ha hecho. Entiendo que no era él mismo, pero una
explicación ante la justicia parece más coherente y honesta. Aquí sí vemos el
enfrentamiento definitivo entre Iron Man y el Capi y volvemos al tono contundente
que nos gusta. Cada golpe duele, es contundente y definitivo. Los personajes
muerden el polvo, terminan con miembros amputados, sangrando o con sus
mecanismos destrozados. Y por encima de todo no hay concesiones buenistas. Se escupen
verdades igual que se dan puñetazos. El final con Tony derrotado pero difamándole,
diciendo que no merece su escudo es buena muestra. Parece un punto sin retorno,
aunque en los diferentes epílogos se forzarán decisiones incoherentes para
retomar esa amistad más adelante, que se acerca Infinity War y tendremos que
estar todos juntitos.
Capitán América: Civil War ha resultado un vehículo
perfecto. Viniendo de Soldado de invierno recoge lo mejor de aquélla y lo
multiplica. Era una prueba de fuego para los Russo y vemos que no solo siguen
mostrando su buen hacer para las escenas de acción, para entender al Capitán
América y para construir Thriller de acción, si no que da pasos firmes para
hacer películas corales y darles espacios a cada miembro y dominar escenas de
grupo. Todo lo que se les debe pedir para los que van a heredar la franquicia
de los Vengadores. Visto lo visto no puede quedar en mejores manos.
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