Todo lo acontecido nos ha traído hasta aquí. Hace diez años Marvel Studios tuvo una idea loquísima. Aunque había perdido buena parte de sus pesos pesados en manos de otras productoras decidió utilizar sus personajes menos emblemáticos de manera diferente. no deja de ser una maravillosa paradoja: En los años sesenta Marvel cómics revolucionó el medio al crear el concepto de universo compartido en todas sus colecciones. y que hayan tenido que ser ellos mismos los que lo explotasen en el celuloide hasta sus últimas consecuencias no deja de ser asombroso. El epílogo de Iron Man nos llevó a los Vengadores. Y el epílogo de los Vengadores nos llevaba hasta esta Guerra del infinito. Diecisiete películas después, con un universo creado a su costa, con decenas de personajes creados y con Marvel siendo la reina de la taquilla se enfrenta a la Madre de todas la películas de superhéroes. ¿Van a estar a la altura?
Ahora ya sabemos que sí, que la película ha sido un éxito en todos los sentidos. Pero sí es cierto que los Hermanos Russo tenían varios mihuras que lidiar. Que no todo ha sido de color de rosa estos años. Las últimas películas de Marvel había pecado de estancamiento y de repetir las mismas fórmulas. ¿podrán construir una película en que casi treinta personajes tengan su protagonismo y ser fieles a cada una de sus caracterizaciones y diferencias de tono? y aún más importante ¿cómo crear una némesis de tal envergadura para la empresa que acontece, viendo los reiterados fracasos en la caracterización de villanos que ha tenido la compañía? En definitiva ¿Cómo estar a la altura en épica, espectacularidad y grandeza, cuando las películas Marvel siempre han buscado un camino más de perfil bajo? ya adelantamos que todas las incógnitas van a ser solventadas con nota.
Nos hemos quejado mucho que los héroes Marvel de la última hornada está cortados por el mismo patrón. Personajes amables, que intentan aparecer simpáticos al espectador y que son ingeniosos en lanza pullitas y diálogos de humor para suavizar las tensiones. Lo que era defecto se convierte en virtud en este film, porque a la hora de escribir a personajes tan dispares como Spiderman, Pantera Negra o Dr. Extraño la situación fluye de manera natural. El molde Marvel sirve para que al final todos los personajes sean muy reconocibles y la interacción entre ellos no se convierta en un problema. Escuchas a Spiderman igual que en su película, Dr. Extraño tiene un duelo de egos con Toni Stark, pues así fue concebido en su película, y Thor... bueno, Thor es un must total. En una sola escena de esta película se ha visto más como el Dios del Trueno que en los cinco films anteriores reunidos.
El verdadero reto lo van a tener con los Guardianes de la Galaxia, la película cuyo tono es muy diferente al resto. Había verdadero miedo en la manera en que su interacción con los Vengadores iba a funcionar, pues el humor extremo de los héroes de James Gunn y la space opera loquísima iba a ser contraproducente ante la seriedad que demandaba esta película. Las dudas iban a incrementarse cuando, de manera bastante eficiente se van creando los diferentes grupos, y vemos que les van a arrejuntar con los graciosetes de turno, lo que hace presagiar un tour de coñas y contraréplicas que podrían ser contraproducentes. Pero los Russo lo van a solventar a la perfección. Los toques de humos no faltan, es innato en estos personajes, pero consiguen equilibrarlo con la seriedad y el dramatismo (la historia de Gamora) y la épica (la forja del nuevo martillo) Además la grandeza del villano es tal que se sobrepone por encima de todo.
Sin aspavientos. Esta historia merecía a este Thanos. Siendo tan enorme era imprescindible que el villano funcionase al 100%. y este Thanos es eso y mucho más. No es que la pléyade de villanos de superhéroes Marvel sea lo mejor de sus películas. Más bien al contrario. con la salvedad de Loki (y yo salvaré al Buitre de Homecoming) es regla general que con los antagonistas sean la pata coja de todas estas películas. Pero Thanos no solo cumple, si no que se sale de la escala. En buena parte se le debe considerar el verdadero protagonista de la cinta, ya que el resto de acciones y personajes pululan a su alrededor. Pero la grandeza, e intensidad que le pone Josh Brolin (al que afortunadamente se le ve actuar a pesar de tanta capa digital) es digna de elogio. Realmente THanos impone magnificiencia, te crees todo su poder y su presencia es absoluta. Realmente a su lado todos sus enemigos parecen menores, y no solo en tamaño. Es cierto que prefiero su aspecto con el casco, pero al rato te olvidas por completo porque el personaje te ha conquistado por completo. Es de agradecer la profundidad que tiene el personaje. No es un megalómano con ínfulas de poder. De hecho me atrevo a decir que su personaje es más interesante que el personaje del cómic, donde Starlin sí lo entiende como un malvado de opereta, con su vinculación con la Muerte y una depravación como marca de fábrica. Aquí Thanos se siente un elegido, un ser trágico que se ve como el único para cumplir su visión, su tergiversado discurso malthusiano no es defendible, pero hace más interesante las razones que tiene el Titán para querer diezmar el Universo, y la determinación con la que actúa es digna de admiración. Hasta el punto de sacrificarlo todo, como dice al final de la cinta. Por supuesto su relación con Gamora y el sacrificio que supone le dan unos matices inesperados y un deje trágico al personaje.
De hecho la primera escena ya es significativa y poderosa, aunque a mí se me antojó bastante pelígrosa. La presentación de Thanos es rotunda, eliminando a todo el pueblo de Asgard, sometiendo sin problemas a Thor, ridiculizando en batalla a Hulk y acabando con pesos pesados como Heimdall y sobre todo Loki. Contundente es poco. Pero uno tiene la duda de, empezando tan arriba, si van a poder mantener ese nivel toda la película, o si tendrán que rebajar su poderío más adelante. Pero no. Aquí demuestran los Russo que tienen que estar en un pedestal. La película se va a mantener en todo lo alto en todo momento. y los Russo hoy por hoy son los mejores directores de acción, sin oposición ninguna. Ya se ve en las siguientes escenas, donde los acólitos de Thanos hacen acto de presencia. Es buena idea la de la Nueva orden, porque son personajes contra los que pueden luchar los héroes de igual a igual, manteniendo a Thanos indemne al fracaso, sin ser simples masillas que a nadie importa. ES cierto que se hace un esfuerzo con los cuatro, pero es muy evidente que Ebony Maw, al que yo voy a tratar como Terrax para siempre, es muy superior al resto. Su combate en Greenwich Village contra Extraño, Stark y Spiderman es todo lo que ofrecen los Russo: enorme fuerza, espectacularidad, contundencia, más una narrativa mas que correcta para entender qué hace cada personaje y hacia donde van. Cosa que no siempre es fácil en este tipo de escenas. Tres cuartas partes de lo mismo pasa con la escena en Edimburgo (buena química entre Visión y Wanda por cierto) y una espectacular entrada en escena del Capitán América. Hasta que punto Chris Evans nos ha ganado para la causa, que da igual que Steve Rogers no lleve escudo, no lleve disfraz con la bandera, no lleve alitas, lleve una poblada barba... que sigue siendo nuestro Capitán América. Y por cierto ¿Qué le han dado de comer a Alan Silvestri? Que después de Ready Player One sigue disfrazado de John Williams y cuela unas fanfarrias y unos leitmotivs de levantarse del asiento, para quien hemos ninguneado la música de las película Marvel es un tortazo en toda la cara.
La bifurcación de los protagonistas en grupo es una medida inteligente para que todos luzcan. Por una lado lo más terrenales se van a reunir para la gran batalla de Wakanda, mientras que los pesos pesados tendrán su aventura cósmica. Como excepción por un lado está Hulk, que de manera algo anticlimática no va a hacer acto de presencia relegando a Banner a un rol demasiado cómico, quizás. Y por el otro Spiderman, pero la verdad es que ver a Spidey meterse en una aventura espacial que le va grande es 100% Marvel, y el papel de Stark como tutor está muy bien llevado (y qué narices, que Tom Holland mola un huevo como Spidey) Su alianza con los Guardianes de la Galaxia se veía venir para confluir tramas y es cuando uno piensa "demasiado Guardianes..." y que se le puede ir al traste el asunto. La verdad es que no porque a esta trama le acompañarán momentazos: por un parte el subargumento de Thor y la forja del martillo, que es evidentemente secundario, y que a lo mejor incluso se podría decir que sobra, pero está narrado con una carga de epicidad en el Dios del Trueno que nos hace coger el número de Walt Simonson para llamarle de inmediato. Y luego la trama de Gamora, que se corresponde con uno de los puntos álgidos de la cinta. Vale que tenemos que tragarnos que le dé la ubicación de la gema demasiado pronto a Thanos y la aparición de Craneo Rojo es un WTF en toda regla, pero es tan impactante el sacrificio del Titán, como se trasmite lo que él siente y lo que está dispuesto a hacer por su causa, que da el contrapunto perfecto a Thanos y sube a la cúspide la muerte de Gamora.
A estas alturas los Russo ya nos tienen ganados para la causa. La película es un in crescendo constante. La batalla de Wakanda no deja de ser una batalla contra masillas del montón, pero de nuevo los directores le vuelven a pasar la mano por la cara a Whedon. Si la batalla de Nueva York pasaba por ser el cúlmen de lo que ofrecen los superhéroes en su momento, está es mucho más física y beligerante en todo. Ver moverse a Pantera y el Capi es un espectáculo, la lucha entre féminas está perfectamente ejecutada, hasta Maquina de Guerra y Halcón tienen momento molones y la aparición de Thor es de levantarse en el cine. Al fin la potencia del Dios del Trueno aparece desatada en pantalla. Sí deberíamos pedir algo más de protagonismo de Visión (que no deja de ser el mcguffin de la peli) o Bruja escarlata. Pero aún no se ha dado el do de pecho. La batalla en Titán es la pelea más comiquera que te puedes echar a la cara. Recuerdo cuando antaño defendíamos el realismo como única manera de llevar a nuestro personajes al cómic. ¡Al diablo el realismo! Los Russo nos presentan una confrontación de verdad alucinante, con splash pages de cinco superhéroes luchando al únisono contra un Titán, perfectamente organizado y coreografiado, ideas loquísimas como Thanos ¡lanzándole una luna a Iron Man! y momentos verdaderamente quitaalientos como cuando están a punto de derrotarlo, el destino de Gamora, o el empalamiento total de Toni Stark.
Con cinco gemas en su poder y Thanos en la Tierra el desosiego se apodera de la película. En principio intentando para al Titán imparable (enorme la cara del Capi enfrentándose mano a mano a Thanos), el sacrificio superemotivo de la visión a manos de Wanda (silvestri por todo lo alto), para que mediante la gema del tiempo no sirva para nada y el rescate en el último momento de Thor, superépico una vez más... que no impide el esperado chasquido de dedos. Y a partir de ahí... bufff. Si estábamos hiperemocionados con la película tal como iba qué contar sobre el final de la misma. De verdad, que mira que debería estar avisado conociendo los cómics, e incluso los avisos en medio de la cinta, pero no me esperaba bajo ningún concepto que Los Russo se atreviesen a que Thanos triunfase. Lo reconozco, a mí me pillaron. No esperaba para nada que el desenlace fuese que desapareciese la mitad de la población del universo. Y el momento en que uno por uno la mitad de superhéroes van desapareciendo ante nuestros ojos es en verdad desconcertante primero y desalentador después. No creo equivocarme pero la sensación que se vivía en el cine en esos últimos minutos, de impacto total y total incertidumbre, me cuesta mucho encontrarle un precedente que yo haya vivido.
Y así acaba Infinity Wars. Habrá quien lo considere un fallo por no tener entidad propia y ser solo la primera parte de un díptico (igual que hay quien se queja que la película es indescifrable para quien no ha sido fiel a Marvel, pues que lástima me dais) Yo por mi parte solo puedo levantarme y aplaudir. Quizás me tengo que remontar a al Comunidad del Anillo para tener la sensación inmediata de haber visto algo que va a a transcender, y una ganas enormes de continuar con esta historia. Maravillarme por como me han arrastrado durante dos horas y media sin que haya un solo momento de descanso ni mucho menos de sopor. Disfrutar como un enano de cada segundo de celuloide sin nada que desencaje o que haga chirriar a tal o cual personaje. y Aplaudir porque sí, esto es lo que yo le he pedido siempre a Marvel. Sentirme como el niño/adolescente/adulto que me he emocionado mil veces con aventuras más grandes que la vida, donde mis héroes que seguía desde antaño debían unirse contra una amenaza común, que les superaba en todo y sentir la épica, la grandeza, el sentido de la Maravilla que yo sentía leyendo comics Marvel ahora en pantalla grande. La palabra para definirlo es solo una: Excélsior.
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