Hacía mucho tiempo que una película de Dc no levantaba tanta expectación y no ha tenido que ser ni Batman ni la Liga de la Justicia o ese universo compartido que está herido de muerte. Más bien un producto independiente que se enorgullece de no pertenecer al mundo superheroico, lo que no habla demasiado bien de como se ha construido la DC cinéfila. Hasta el punto límite en que el director se ha ganado la enemistad del fandom vendiendo su película desde el gafapastismo y poniendo una barrera entre su película de calité y el resto de cine de superhéroes. Y es evidente que Joker no quiere jugar en la Liga de Endgame o Shazam, pero defenestrar al resto para vender tu película lo único que va a conseguir es crear una animadversión previa a tu persona. Una estrategia poco inteligente, cuando la película de Joker se vende sola.
Es primordial empezar a hablar de Joker hablando de Joaquín Phoenix. En serio pocos casos como éste en que el actor es LA película. No solo lleva el 90% del metraje en solitario, es que su actuación es totalmente colosal. En serio una cosa bárbara. Ya no es solo hablar del esfuerzo en cuanto a pérdida de peso y cambio físico, es que todo su movimiento corporal es increíblemente expresivo y con este personaje, que sí, es un caramelito pero hay que saber desenvolverlo, pasa por tantos estados de ánimo y le da tantos matices que es casi inhumano. Puede parecer cándido, ingenuo, peligroso, frío, afectado, nervioso, exultante, psicópata… y para cada una de esas facetas clava la interpretación de manera perfecta. Hay quien le puede acusar de estar sobreactuado. Lo está, pero porque el personaje da para ello y en muchas ocasiones lo requiere. EN fin, que puedo rellenar todo el artículo solo hablando de Joaquín Phoenix y me quedaría corto en elogios. Basta decir que me cuesta recordar una interpretación tan bárbara desde hace tiempo (a lo mejor me tengo que ir al Day Lewis de principio de siglo). Y soy tremendo fan de lo que hizo Heath Ledger en el caballero oscuro, pero a nivel interpretativo creo que Phoenix le adelanta por la derecha.
La interpretación de Joker era imprescindible para que esta película funcionase, pues como hemos dicho es el alfa y el omega de la misma. De hecho incluso parece que el lucimiento de Phoenix es la verdadera razón de ser de la misma. Y no está mal tirada por Todd Phillips, pues la celebérrima actuación de su estrella sirve para paliar algunas decisiones que a lo mejor no son tan buenas. Que conste que no me puedo referir al trabajo del director, pues le dota a la película de una ambientación setentera que le funciona de maravilla y elementos como su fotografía sucia y la música ambiental desesperanzadora que ayudan al tono que acompaña a Arthur Fleck duranto todo el metraje.
Pero sí es cierto que no puedo ser elogioso hasta el grado máximo porque hay cosas en la historia de este Joker que me confunden. Desde luego en relación al personaje que conocemos de los cómics muchas. Hay muchos aspectos que no confluyen para que el tipo que aparece en esta cinta termine siendo el Príncipe payaso del Crimen. Y ya no me refiero a la continuidad y fidelidad con los cómics de Batman, que ya contábamos que eso se lo iban a pasar por el forro (aunque tiene más conexiones que las que uno podía presentir al principio), si no si este origen es fiel a la naturaleza del Joker. De hecho está por ver si es bueno para el personaje tener un origen per se. Yo creo que cuando mejor funciona el personaje es cuando aparece de la nada y es totalmente imprevisible e inexplicable: una fuerza del Caos sin tener que buscarle sentido y lógica. Así lo entendió Nolan en su Caballero Oscuro y dejaba en el aire el posible origen (o los orígenes) del personaje. Así que dedicar una película a intentar explicar de dónde sale el Joker no sé si es una buena idea. Hay un intento de que entendamos lo que convierte al Joker en un psicópata y en no pocas ocasiones justificarle. Porque el Joker no es el malo de la película. EL malo de la película es la sociedad, que crea monstruos como él. Es evidente que se pasa toda la película puteando a su protagonista de todas las maneras posibles para que entendamos su caída en la locura. Para mí todo eso es bastante contraproducente para este personaje. No queramos saber por qué el Joker terminó siendo el Joker, porque tanta explicación y sobrescritura terminan por quitarle magia al personaje.
Pero ya sabemos que Todd Phillips se ha cansado de decir que él ni lee ni le interesa el personaje del cómic, así que buscar fidelidad al Joker en una película que se llama Joker no parece ser cuestión importante (¿?) Así que la analizaremos como si el personaje fuese original, y aunque se ahorra peajes importantes sigue sin funcionar de manera fluida. Sí, es la historia de un desequilibrado en que la vida le termina convirtiendo en un psicópata con el pelo verde y la cara blanca. Pero todo el desarrollo está contando con brocha gorda. Sí, el Joker termina siendo el Joker porque el mundo le ha hecho así, y por eso vamos a pasar dos horas viéndole pasar penuria tras penurias y con ni un solo personaje amable en todo el metraje (había uno pero era una ilusión), ni una situación que le dé un descanso a su vorágine destructiva. Creo que si el guion buscase un poco más de equilibrio serían más impactantes los momentos de verdad importantes para el personaje. ¿si ya hemos visto a Arthur atormentado por chavales, compañeros, transeúntes, su propio jefe qué impacto van a tener los pasajeros del metro que van a ser sus primeras víctimas? Tras descubrir la verdad sobre su madre, sobre Thomas Wayne, sobre el origen de sus trastornos, sobre la supuesta relación que no existía… todo sin darle un solo descanso al personaje para que empaticemos con las razones para que este sea un asesino que mata a la gente mala.
El director está demasiado necesitado de justificar a su personaje. Le da enemigos por doquier y razones para que sus venganzas sean justas. Su compañero de trabajo merece lo que le pase, los chavales del metro merecen lo que le pase, el conductor de late show merece lo que le pasa. Hasta el epílogo de la película no hay un solo acto del Joker que podamos catalogar como malvado, todo ha tenido su justificación y pertenece a la venganza de un personaje que hemos arrastrado por el lodo. Diablos, hasta la muerte de Thomas Wayne y su mujer tras salir de ver el Zorro parece justificada. Es una víctima colateral de una revolución en la que la película nos la vende como algo positivo y necesario.
Porque una de las cosas que menos compro de la película es colocar al Joker como canalizador de una revolución social. Insistiendo de la manera más obvia y machacona en que la sociedad es la culpable de la creación del Joker es en el maniqueo discurso social donde encuentra su mejor baza. Los ricos, con Thomas Wayne a la cabeza, son todo gente egoísta y déspota, que se aprovechan de la gente humilde, cuando no les deja sin recursos como la trabajadora social. Ya saben, seguimos queriendo justificar las acciones de Fleck, y sus primero asesinatos se transforman en el acicate para la sociedad de empezar una revolución. Ver a la gente por la calle manifestándose contra los favorecidos con máscaras de payasos como si fuese el mensaje de V de Vendetta es muy problemático. Quieren convertir al Caos absoluto en una especie de símbolo anticapitalista. Y lo siento, pero eso no es el Joker. Si al final nos van a vender a este personaje como algo cercano a un antihéroe yo me bajo. Justo es decir que es suficientemente ambiguo en su mensaje, pues él mismo afirma que no debe ser un ejemplo para nadie, a la vez que su último plano invalida su discurso.
Desde mi punto de vista friki una bala que esquivan a tiempo es la que ligaban a Bruce Wayne y al Joker. La verdad es que a medida que se estaba dibujando la posible relación con los Wayne yo no daba crédito, pues parecía un sinsentido culebronesco para crear polémica. Afortunadamente se recula con acierto. El hecho que todo sea una invención de la mente enferma de su madre es plausible en la trágica trayectoria del personaje y ayuda más al desmoronamiento del mismo. Eso sí, no pierden oportunidad para mostrarnos a Thomas Wayne como el villano de la película y a Alfred como un miserable insensible. Que mucho se ha cansado Phillips de decir que él no quiere saber nada de los cómics pero bien va dejando perlitas durante todo su metraje de Batman. Enseñando a un joven Bruce (y te estallará la cabeza si piensas en la diferencia de edad para enfrentamientos posteriores) o volver a enlazar la muerte de los Wayne, aunque de manera más indirecta con el Joker, como si en la película de Tim Burton nos encontrásemos.
Y oye, que parece que no haga más que darle caña a la película y a mí me ha gustado. Creo que tiene una buena historia que contar sobre la caída en la locura y hay elementos que funcionan muy bien como la enfermedad de Arthur que le hace reírse cuando no toca, o su trabajo de payaso o su aspiración a cómico que ayudan a entender el rol en que terminará convertido. Pero de ahí a obra maestra como se está hablando hay un trecho. Esa falta de sutileza constante, con cosas tan obvias en pantalla como la metáfora de las escaleras o la crítica a los medios de comunicación (que mucho hablar de Scorsese y poco se menta a el Rey de la Comedia como un referente inequívo, incluso con Rober de Niro como enlace) Lo que marca la diferencia en toda y cada una de las escenas de la película es Joaquin Phoenix. Si cada escena que le ponemos problemas la acompañamos de un momento memorable del actor quedamos prendados del mismo y obviamos todos los problemas que tiene. Sé que sería hacer trampa pero si pudiéramos aislar la interpretación de Phoenix (ya digo, alfa y omega de la película) del desarrollo del film quizás las críticas no serían tan buenas y varios de los problemas a los que he mentado estarían más expuestos. Aquí sí que la actuación envuelve el resultado final.
jueves, octubre 24
sábado, octubre 5
TEMPORADA 2019/20
Vuelve la liga del Monopolio. Que sí, que aquí me toca vender la moto y anunciar una competición reñida y apasionante. Pero basta mirar temporadas atrás para darse cuenta que la hegemonía del Barcelona de Messi es cuasiabsoluta. Y más aún si lo que contamos son los años de Valverde donde ha sentenciado la liga casi en diciembre. Y viendo cómo se han movido los grandes en el mercado, pues no parece que la perspectiva vaya a cambiar en corto espacio de tiempo.
El Barcelona de Valverde no le gusta a todo el mundo. Es más, puedo decir sin equivocarme que tiene más detractores que seguidores. El Txingurri, siendo un magnífico entrenador y apostando por el juego de posición habitual en Can Barça, sí peca de ser demasiado conservador. Prefiere un equipo compacto y fiable que abierto. Y sí, hay matices en esto, hay razones en cuanto a energía que tienen sus jugadores que le han penalizado y de qué manera en Copa de Europa. Pero en la Liga es otro nivel de exigencia. SI allí jugadores como Suarez o Busquets se ven superados cuando un rival les impone un ritmo top, en el campeonato doméstico éstos siguen siendo diferenciales, incluso de manera abusiva. SI Messi se ha encontrado demasiado solo para crear futbol, acelerarlo e incluso tener que finalizarlo, en la Liga sigue dominando con férrea mano de hierro.
Pero por si eso no ha sido poco para ganar la liga con más de quince puntos de ventaja el mercado azulgrana ha sido una bestialidad. Supongo que apuntando al anhelo de la Champions pero se ha traído lo más granado del panorama europeo. Por un lado un fichaje de campanillas es el de Frenkie de Jong. Todos los que le conocen le suponen un nivel para liderar el mediocampo europeo en los próximos lustros. Yo aún le veo un poco verde, y entiendo que no se acopla tan bien como debiera al juego made in Barça. De hecho en estos primeros partidos es más Arthur Melo el que ha cogido la batuta del equipo. Entre ambos deben dar un salto de calidad a la circulación de balón culé y que éste se pueda asentar en campo contrario con más facilidad y sin necesidad de recurrir a la omnipotencia de Leo.
Y por otro lado traerse a Griezzmann para el ataque, pues es un lujo. La verdad es que Antoine en algún momento ha sido top5 del mundo, aunque puede que las dos últimas campañas con el Atleti ya estuviese algo desganado y aportó menos, pero habla mucho y bien del nivel que acaba de fichar el club. Otra cosa es el acople que tenga al equipo, en el que yo siempre he sido un poco escéptico y los primero partidos dejan serias dudas. El francés se ha convertido en top jugando de segunda punta clara. Por detrás del delantero de turno y gestionando el ataque colchonero por dentro. Claro, aquí aparece la figura de Messi que obviamente fagocita todo el ataque culé, pero que necesita cosas concretas: un nueve que ancle a los centrales, una amenaza exterior y la mediapunta libre. Así que Antoine deberá moverse de manera diferente. Bien como nueve, pero él nunca ha sido nueve puro por más que su capacidad goleadora sea manifiesta, bien en banda alejado de Messi, pero éste ya no es el jugador de la Real Sociedad de jugar alejado del juego y pedirla al espacio. Su status ha cambiado y no debe ser fácil asumir un rol secundario. Que a ver, son dos jugadores extraordinarios y en cuanto haya un poco de feeling entre ellos pueden hacer diabluras juntos en un palmo de terreno, pero sí es verdad que jugar con el esperado tridente Griezmann Messi Suarez tiene alguna contraprestación.
Y sí, seguimos diciendo que Suárez terminará siendo un problema para el equipo, que son 32 tacos que tienen él y Leo y que equipos que le quieran alejar del área lo conseguirán opacar. Pero contra quince o dieciséis equipos de la Liga sigue siendo un arma contundente de primer nivel. Junto a la consabida fortaleza defensiva que suponen Ter Stegen y Piqué no hay fisura por donde el Barça puede peligrar la Liga. Más allá de la depresión que trae el equipo de Valverde tras Liverpool y que se transforme en obsesión y en una dinámica negativa en contra del entrenador. Pero a lo que el equipo mantenga estructura, vuelva un Messi ausente en las primera jornadas terminará siendo el martillo pilón de los últimos años.
SI soy tan contundente con el favoritismo de los azulgranas, es porque mientras él ha sumado a la ya diferencia considerable que traía, los aspirantes no han podido o no han querido seguir la estela. Voy a seguir por el Atleti que se ha ganado a pulso ser el segundo tras el Barça. Y no tengo que reprocharle nada a los colchoneros, porque han hecho un verano estupendo. El problemas es que se han visto forzados a un cambio de ciclo. Perder de un plumazo todo tu entramado defensivo y tu columna vertebral es demasiado, y por pura lógica le va a costar Dios y ayuda relevar a los Godín, Juanfran, Luis Felipe, Rodri y Griezzman.
Y ojo que como digo su verano ha sido impecable. Ha traído jugadores que están a punto de dar un salto top (Hermoso, Lodi), una segunda línea que puede aportar al equipo (Felipe, Llorente, Herrera) y sobre todo la apuesta por una promesa llamada a derribar muchas puertas. Joao Felix ha sido pagado a precio de crack y debe estar destinado a serlo. El portugués de 19 años es una apuesta arriesgadísima, pero seguramente era el mejor jugador para sustituir a Griezmann que había en el mercado al que puede aspirar el Atleti. Al niño se le adivinan unas condiciones brutales. Una conducción con la cabeza levantada notable, una intuición dentro del área muy peligrosa y una capacidad de gol que solo tienen los elegidos. Pero sí hay que recordar que sigue siendo un proyecto, y pedirle las responsabilidades en el juego que tenía el francés sería excesivo de primeras. Ahora está para aportar en detalles puntuales más que para ser el motor ofensivo del Atleti. A eso ya tendrá tiempo de llegar.
Así que Simeone se ve con la necesidad de reinventar su equipo. Sin Rodri y sin Antoine necesitará que otros hombres den un paso adelante. Su fe en Lemar sigue siendo fuerte, aunque parece difícil que el francés revierta la situación en el Wanda. De nuevo Koke y Saúl deben ser importantes, aunque nunca han acabado de ser el dúo dominador que deberían aportar juntos. Saúl no evoluciona a ser un doble pibote a lo que aspira Simeone con él.
Una de las mejoras que tiene que tener Simeone en la cabeza desde mi opinión debe de ser la altura de su equipo. Ya sin el líder Godín en el eje debería ser el momento en que el equipo pasase a defender “a lo Gimenez” en lugar de “a lo Godín”. Es decir no incrustarse en su propia área, que estos años ya han demostrado que no son tan buenos como en 2014 para ello, y defender hacia adelante, siendo agresivos y con metros por detrás, donde la exuberancia física de Gimenez o Hermoso se haga patente. Además sería un paso importante para que el equipo no fuese tan largo. Porque otro de los problemas que tiene el Cholo es Diego Costa. El Diego Costa dominante del año de la Liga se acabó y pedirle que se pelee con todo el mundo, choque con todo el mundo, encare solo y defina ya está fuera de sus posibilidades. Y claro, si físicamente no es ultradominante con espacios, y técnicamente no es fino sin espacios, deja de ser poco resolutivo para el equipo, hasta el punto que no sé si Morata podría aportar más. Pero ambos tienen déficits para estar en un equipo top. O una segunda línea se vuelve ultragoleadora o Joao Felix explota de forma brutal o pueden tener problemas reales para puntuar al nivel de campeón.
El Real Madrid hace esfuerzos evidentes por dejar de ser aspirante a la Liga. Ya lo hace normalmente con la desidia enfrenta la competición doméstica en sus buenos años, pues imagínate cuando entra en crisis. Porque las crisis del Madrid no son estacionales, sino que entra en una vorágine negativa que parece que va a acabar con el club. La temporada pasada explotó todo más pronto que tarde. Y fue entrar en esa dinámica negativa que transformó un tricampeón de Europa en una panda de fracasados de los que no servía ninguno. Así de radical suele ser todo en el Madrid. Tanto que la opción para volver a crecer, que debería pasar por empezar un proyecto en verano, se dinamitó en una huida hacia delante. La vuelta de Zidane para acallar críticas y darle el proyecto deportivo al francés. Y no voy a decir que Zinedine no tiene mérito ni que ha sido importante en el Madrid, pero yo reconozco que ya me pareció un error en su día. Los últimos meses de la temporada pasada, donde directamente no se podía ganar nada y con una plantilla frustrada y desencantada liquidó el crédito del francés. Y un paupérrimo mercado de fichajes mantiene a los blancos en la misma casilla de salida que cuando Solari dejó el club.
Evidentemente un equipo que ha fracasado en todo la temporada anterior necesita una revolución en su once. Pues todo lo contrario. EL Madrid se va a gastar un pastizal temerario, pero sin que ninguno de los fichajes suponga un salto diferencial. Lo debe ser con el tiempo Eden Hazard, fichaje telegrafiado que llega tres años tarde, así que tampoco da para mucha ilusión. Y evidentemente sí supone un salto diferencial frente a un Vinicius que sigue siendo toda intención y ninguna realidad. Pero lo sangrante es que el resto del equipo no cambia ni un ápice. Ni Jovic, ni Militao, ni Mendi son el salto cualitativo que necesitaba el equipo y con un entrenador tan conservador como Zidane terminan siendo carne de banquillo. Buena culpa de esto lo tiene el tema de las salidas. Hay jugadores que por una u otra razón ya ha acabado su ciclo en Chanmartín. Pero al ser incapaces de darle salida al denostado James, al veterano Modric, o al odiado Bale terminan siendo importantes en el equipo. Jugadores que en Mayo nadie querría ver en el campo.
Lo peor en este caso es el centro del campo. Zidane tiene sus cabezonerías y hay jugadores con los que no cuenta directamente. Se quita de en medio a Ceballos o Llorente para no traer a nadie. Sí, insistió hasta la extenuación por Pogba, que está por ver si hubiese sido el salto que él le supone, pero ya que el francés no salió de Manchester debería haber fichado algo. A cualquiera. Que cuenta con su CKM más Valverde en el centro del campo y ya está. ISco y James aparecen como obligados comodines cuando en su etapa anterior nunca los ponía a jugar en la medular.
En fin que las sensaciones no pueden ser peor. Zidane, que dejó al equipo en la estacada porque pensaba que había que hacer una revolución en su equipo, vuelve para contar con el mismo once dos años más viejo y sin Cristiano Ronaldo. No quiero ser anarquista y verlo todo arder. Seguro que Kroos, Benzema o Isco en dinámica positiva siguen pudiendo aportar mucho. Pero sí parece que está el equipo muy cogido con pinzas y que emocionalmente está a un paso de caerse del todo, sabedores que su máximo rival le ha sacado aún más distancia antes de empezar. Sólo que todo salga bien desde el minuto uno puede darle punch a este Madrid. Y eso será mucha flor hasta para Zidane.
Ya nos centramos en el resto. El Valencia recupera una de sus más fieles tradiciones: reventar a su equipo en cuanto tiene oportunidad. En una gestión memorable consigue que una temporada excepcional con título y clasificación para la Champions haya durado la estabilidad quince días. Sin saber cómo ni porqué el magnate de Singapur decidió perder la confianza en Marcelino y en su director técnico hasta martillear todo su trabajo y acabar con el entrenador en la calle. Cuando todo el club, los jugadores y la afición por primera vez en mucho tiempo iban todos a una. Así que al bueno de Albert Celades le toca el dudoso honor de poner todo en orden. Obviamente lo mejor que puede hacer es seguir el legado de GArcia Toral y darle el equipo a Parejo por detrás y a Rodrigo por delante, a la vista de los pocos fichajes (Maxi Gómez será mejor delantero de área pero no sé si mejora a Gameiro) y el escaso crecimiento de jugadores que se suponen importantes como Soler y sobre todo Guedes. El Sevilla en su lucha por ser el cuarto equipo del campeonato se ha regenerado por completo. Se ha traído de nuevo a Monchi, con una multitud de fichajes enormes, y Lopetegui como entrenador. La verdad es que no sé si me encaja la figura de Julen en el Sanchez Pizjuan. Me pareció a mí Lopetegui en el Madrid un entrenador de mucho toque pero de poco colmillo, y tradicionalmente en Nervión manda el verticalismo y el juego por fuera. Por ahora lo ha entendido y figuras como Navas, un inspirado Reguilón o extremos como Ocampos están siendo muy importantes (más con un lanzador convincente como Jordán por detrás) pero sí tiene un problema serio con la figura del nueve rematado. La baja de Ben Yedder me parece significativa y puede ser trascendental. Al otro lado de la ciudad el Betis da la espalda al controvertido Setién para apostar por un entrenador similar. Rubí la rompió mucho en el Espanyol y pretende traer su sistema al Betis. Suena bien para jugadores como Carvalho y Canales y el fichaje de un nueve como Borja Iglesias era justo lo que le faltaba al equipo de Setién. Más al norte nos encontramos con dos proyectos con buena pinta. El Celta de Vigo pasó una temporada horrible, pero si entra bien en esta liga debería acabar en puestos importantes. Porque la suma de calidad que tiene arriba pocos la consiguen. Los descartes culés RAfinha y Dennis junto a Santi Mina se unen al incombustible Iago Aspas para tener una línea que da miedo de verdad. Hay que ver si se consigue un equipo equilibrado, porque ya hace años que el Celta tiene un serio problema atrás que no le deja ser competitivo. Pinta buena tiene esta Real Sociedad que ha apostado por un talento superlativo. Martin Oodergard tiene pinta que la va a romper a base de bien. En escasos días se ha hecho con el control de un equipo que contaba con Illarramendi, Oyarzabal o William Jose. Y ha metamorfoseado a jugón incontrolable. EN serio, si el noruego se hubiese quedado en Madrid sería titular indiscutible. Junto al donostiarra de banda izquierda, otro talentazo que ya está en la absoluta, y algún otro fichaje que pueden romper (Isak, Portu, Monreal…) le da una pintaza en este inicio de año. En Bilbao se han agarrado al Athleticismo más puro y a Garitano le funciona: Intensidad, pierna fuerte, mucho Raúl García y siendo muy fuerte en la Catedral. Se le podía pedir más con el talento de Muniaín y un Iñaki Williams que va a explotar a muy bueno, pero salirse del carril no parece hoy por hoy plausible.
Equipos que el año pasado hicieron la temporada de su vida darán forzosamente un paso atrás. Estoy pensando sobre todo en el Getafe, que mantiene su equipo intacto y el espíritu de Bordalás. El Espanyol hizo la machada de acabar en Europa pero parece que sin Rubí y con un novato en el banquillo es de esperar que dén un paso atrás. Lo mismo vale para el Alavés sin Abelardo o el Eibar que sigue tirando de Mendilibarismo. Villarreal debe de mejorar la mala temporada pasada, pero si que lleva demasiados años en tierra de nadie y necesita algún factor que les mueva del conservadurismo. Entre los recién ascendidos volvemos a tener a Osasuna y lo que significa el Sadar, un Mallorca que va a servir para medir al niño japonés del Madrid y el Granada como énesimo equipo random andaluz que llega a la Liga.
SI habéis llegado hasta aquí es para los pronósticos, pero esta vez no os va a vbaler demasiado la pela porque son idénticos a los del año pasado. El Barcelona ganando la Liga en cuanto Messi le dé por sumar de tres en tres. El Atlético irregular hasta que acople a su nuevo equipo y será competitivo para febrero, pero ya andará descolgado en Liga. Algún outsider inesperado alcanzando la tercera posición (¿Sevilla? ¿Athletic?) ante la crisis galopante de un Madrid descolgadísimo de cualquier lucha y que ya veremos si clasifica para Champions, y un Valencia que terminará perdido en la mitad baja de la tabla. En el descenso los ascendidos deben ser los elegidos aunque hay algunos proyectos como Alavés o Levante que ya veremos que pueden dar de sí. Como siempre, a finales de mayo comprobamos resultados.
El Barcelona de Valverde no le gusta a todo el mundo. Es más, puedo decir sin equivocarme que tiene más detractores que seguidores. El Txingurri, siendo un magnífico entrenador y apostando por el juego de posición habitual en Can Barça, sí peca de ser demasiado conservador. Prefiere un equipo compacto y fiable que abierto. Y sí, hay matices en esto, hay razones en cuanto a energía que tienen sus jugadores que le han penalizado y de qué manera en Copa de Europa. Pero en la Liga es otro nivel de exigencia. SI allí jugadores como Suarez o Busquets se ven superados cuando un rival les impone un ritmo top, en el campeonato doméstico éstos siguen siendo diferenciales, incluso de manera abusiva. SI Messi se ha encontrado demasiado solo para crear futbol, acelerarlo e incluso tener que finalizarlo, en la Liga sigue dominando con férrea mano de hierro.
Pero por si eso no ha sido poco para ganar la liga con más de quince puntos de ventaja el mercado azulgrana ha sido una bestialidad. Supongo que apuntando al anhelo de la Champions pero se ha traído lo más granado del panorama europeo. Por un lado un fichaje de campanillas es el de Frenkie de Jong. Todos los que le conocen le suponen un nivel para liderar el mediocampo europeo en los próximos lustros. Yo aún le veo un poco verde, y entiendo que no se acopla tan bien como debiera al juego made in Barça. De hecho en estos primeros partidos es más Arthur Melo el que ha cogido la batuta del equipo. Entre ambos deben dar un salto de calidad a la circulación de balón culé y que éste se pueda asentar en campo contrario con más facilidad y sin necesidad de recurrir a la omnipotencia de Leo.
Y por otro lado traerse a Griezzmann para el ataque, pues es un lujo. La verdad es que Antoine en algún momento ha sido top5 del mundo, aunque puede que las dos últimas campañas con el Atleti ya estuviese algo desganado y aportó menos, pero habla mucho y bien del nivel que acaba de fichar el club. Otra cosa es el acople que tenga al equipo, en el que yo siempre he sido un poco escéptico y los primero partidos dejan serias dudas. El francés se ha convertido en top jugando de segunda punta clara. Por detrás del delantero de turno y gestionando el ataque colchonero por dentro. Claro, aquí aparece la figura de Messi que obviamente fagocita todo el ataque culé, pero que necesita cosas concretas: un nueve que ancle a los centrales, una amenaza exterior y la mediapunta libre. Así que Antoine deberá moverse de manera diferente. Bien como nueve, pero él nunca ha sido nueve puro por más que su capacidad goleadora sea manifiesta, bien en banda alejado de Messi, pero éste ya no es el jugador de la Real Sociedad de jugar alejado del juego y pedirla al espacio. Su status ha cambiado y no debe ser fácil asumir un rol secundario. Que a ver, son dos jugadores extraordinarios y en cuanto haya un poco de feeling entre ellos pueden hacer diabluras juntos en un palmo de terreno, pero sí es verdad que jugar con el esperado tridente Griezmann Messi Suarez tiene alguna contraprestación.
Y sí, seguimos diciendo que Suárez terminará siendo un problema para el equipo, que son 32 tacos que tienen él y Leo y que equipos que le quieran alejar del área lo conseguirán opacar. Pero contra quince o dieciséis equipos de la Liga sigue siendo un arma contundente de primer nivel. Junto a la consabida fortaleza defensiva que suponen Ter Stegen y Piqué no hay fisura por donde el Barça puede peligrar la Liga. Más allá de la depresión que trae el equipo de Valverde tras Liverpool y que se transforme en obsesión y en una dinámica negativa en contra del entrenador. Pero a lo que el equipo mantenga estructura, vuelva un Messi ausente en las primera jornadas terminará siendo el martillo pilón de los últimos años.
SI soy tan contundente con el favoritismo de los azulgranas, es porque mientras él ha sumado a la ya diferencia considerable que traía, los aspirantes no han podido o no han querido seguir la estela. Voy a seguir por el Atleti que se ha ganado a pulso ser el segundo tras el Barça. Y no tengo que reprocharle nada a los colchoneros, porque han hecho un verano estupendo. El problemas es que se han visto forzados a un cambio de ciclo. Perder de un plumazo todo tu entramado defensivo y tu columna vertebral es demasiado, y por pura lógica le va a costar Dios y ayuda relevar a los Godín, Juanfran, Luis Felipe, Rodri y Griezzman.
Y ojo que como digo su verano ha sido impecable. Ha traído jugadores que están a punto de dar un salto top (Hermoso, Lodi), una segunda línea que puede aportar al equipo (Felipe, Llorente, Herrera) y sobre todo la apuesta por una promesa llamada a derribar muchas puertas. Joao Felix ha sido pagado a precio de crack y debe estar destinado a serlo. El portugués de 19 años es una apuesta arriesgadísima, pero seguramente era el mejor jugador para sustituir a Griezmann que había en el mercado al que puede aspirar el Atleti. Al niño se le adivinan unas condiciones brutales. Una conducción con la cabeza levantada notable, una intuición dentro del área muy peligrosa y una capacidad de gol que solo tienen los elegidos. Pero sí hay que recordar que sigue siendo un proyecto, y pedirle las responsabilidades en el juego que tenía el francés sería excesivo de primeras. Ahora está para aportar en detalles puntuales más que para ser el motor ofensivo del Atleti. A eso ya tendrá tiempo de llegar.
Así que Simeone se ve con la necesidad de reinventar su equipo. Sin Rodri y sin Antoine necesitará que otros hombres den un paso adelante. Su fe en Lemar sigue siendo fuerte, aunque parece difícil que el francés revierta la situación en el Wanda. De nuevo Koke y Saúl deben ser importantes, aunque nunca han acabado de ser el dúo dominador que deberían aportar juntos. Saúl no evoluciona a ser un doble pibote a lo que aspira Simeone con él.
Una de las mejoras que tiene que tener Simeone en la cabeza desde mi opinión debe de ser la altura de su equipo. Ya sin el líder Godín en el eje debería ser el momento en que el equipo pasase a defender “a lo Gimenez” en lugar de “a lo Godín”. Es decir no incrustarse en su propia área, que estos años ya han demostrado que no son tan buenos como en 2014 para ello, y defender hacia adelante, siendo agresivos y con metros por detrás, donde la exuberancia física de Gimenez o Hermoso se haga patente. Además sería un paso importante para que el equipo no fuese tan largo. Porque otro de los problemas que tiene el Cholo es Diego Costa. El Diego Costa dominante del año de la Liga se acabó y pedirle que se pelee con todo el mundo, choque con todo el mundo, encare solo y defina ya está fuera de sus posibilidades. Y claro, si físicamente no es ultradominante con espacios, y técnicamente no es fino sin espacios, deja de ser poco resolutivo para el equipo, hasta el punto que no sé si Morata podría aportar más. Pero ambos tienen déficits para estar en un equipo top. O una segunda línea se vuelve ultragoleadora o Joao Felix explota de forma brutal o pueden tener problemas reales para puntuar al nivel de campeón.
El Real Madrid hace esfuerzos evidentes por dejar de ser aspirante a la Liga. Ya lo hace normalmente con la desidia enfrenta la competición doméstica en sus buenos años, pues imagínate cuando entra en crisis. Porque las crisis del Madrid no son estacionales, sino que entra en una vorágine negativa que parece que va a acabar con el club. La temporada pasada explotó todo más pronto que tarde. Y fue entrar en esa dinámica negativa que transformó un tricampeón de Europa en una panda de fracasados de los que no servía ninguno. Así de radical suele ser todo en el Madrid. Tanto que la opción para volver a crecer, que debería pasar por empezar un proyecto en verano, se dinamitó en una huida hacia delante. La vuelta de Zidane para acallar críticas y darle el proyecto deportivo al francés. Y no voy a decir que Zinedine no tiene mérito ni que ha sido importante en el Madrid, pero yo reconozco que ya me pareció un error en su día. Los últimos meses de la temporada pasada, donde directamente no se podía ganar nada y con una plantilla frustrada y desencantada liquidó el crédito del francés. Y un paupérrimo mercado de fichajes mantiene a los blancos en la misma casilla de salida que cuando Solari dejó el club.
Evidentemente un equipo que ha fracasado en todo la temporada anterior necesita una revolución en su once. Pues todo lo contrario. EL Madrid se va a gastar un pastizal temerario, pero sin que ninguno de los fichajes suponga un salto diferencial. Lo debe ser con el tiempo Eden Hazard, fichaje telegrafiado que llega tres años tarde, así que tampoco da para mucha ilusión. Y evidentemente sí supone un salto diferencial frente a un Vinicius que sigue siendo toda intención y ninguna realidad. Pero lo sangrante es que el resto del equipo no cambia ni un ápice. Ni Jovic, ni Militao, ni Mendi son el salto cualitativo que necesitaba el equipo y con un entrenador tan conservador como Zidane terminan siendo carne de banquillo. Buena culpa de esto lo tiene el tema de las salidas. Hay jugadores que por una u otra razón ya ha acabado su ciclo en Chanmartín. Pero al ser incapaces de darle salida al denostado James, al veterano Modric, o al odiado Bale terminan siendo importantes en el equipo. Jugadores que en Mayo nadie querría ver en el campo.
Lo peor en este caso es el centro del campo. Zidane tiene sus cabezonerías y hay jugadores con los que no cuenta directamente. Se quita de en medio a Ceballos o Llorente para no traer a nadie. Sí, insistió hasta la extenuación por Pogba, que está por ver si hubiese sido el salto que él le supone, pero ya que el francés no salió de Manchester debería haber fichado algo. A cualquiera. Que cuenta con su CKM más Valverde en el centro del campo y ya está. ISco y James aparecen como obligados comodines cuando en su etapa anterior nunca los ponía a jugar en la medular.
En fin que las sensaciones no pueden ser peor. Zidane, que dejó al equipo en la estacada porque pensaba que había que hacer una revolución en su equipo, vuelve para contar con el mismo once dos años más viejo y sin Cristiano Ronaldo. No quiero ser anarquista y verlo todo arder. Seguro que Kroos, Benzema o Isco en dinámica positiva siguen pudiendo aportar mucho. Pero sí parece que está el equipo muy cogido con pinzas y que emocionalmente está a un paso de caerse del todo, sabedores que su máximo rival le ha sacado aún más distancia antes de empezar. Sólo que todo salga bien desde el minuto uno puede darle punch a este Madrid. Y eso será mucha flor hasta para Zidane.
Ya nos centramos en el resto. El Valencia recupera una de sus más fieles tradiciones: reventar a su equipo en cuanto tiene oportunidad. En una gestión memorable consigue que una temporada excepcional con título y clasificación para la Champions haya durado la estabilidad quince días. Sin saber cómo ni porqué el magnate de Singapur decidió perder la confianza en Marcelino y en su director técnico hasta martillear todo su trabajo y acabar con el entrenador en la calle. Cuando todo el club, los jugadores y la afición por primera vez en mucho tiempo iban todos a una. Así que al bueno de Albert Celades le toca el dudoso honor de poner todo en orden. Obviamente lo mejor que puede hacer es seguir el legado de GArcia Toral y darle el equipo a Parejo por detrás y a Rodrigo por delante, a la vista de los pocos fichajes (Maxi Gómez será mejor delantero de área pero no sé si mejora a Gameiro) y el escaso crecimiento de jugadores que se suponen importantes como Soler y sobre todo Guedes. El Sevilla en su lucha por ser el cuarto equipo del campeonato se ha regenerado por completo. Se ha traído de nuevo a Monchi, con una multitud de fichajes enormes, y Lopetegui como entrenador. La verdad es que no sé si me encaja la figura de Julen en el Sanchez Pizjuan. Me pareció a mí Lopetegui en el Madrid un entrenador de mucho toque pero de poco colmillo, y tradicionalmente en Nervión manda el verticalismo y el juego por fuera. Por ahora lo ha entendido y figuras como Navas, un inspirado Reguilón o extremos como Ocampos están siendo muy importantes (más con un lanzador convincente como Jordán por detrás) pero sí tiene un problema serio con la figura del nueve rematado. La baja de Ben Yedder me parece significativa y puede ser trascendental. Al otro lado de la ciudad el Betis da la espalda al controvertido Setién para apostar por un entrenador similar. Rubí la rompió mucho en el Espanyol y pretende traer su sistema al Betis. Suena bien para jugadores como Carvalho y Canales y el fichaje de un nueve como Borja Iglesias era justo lo que le faltaba al equipo de Setién. Más al norte nos encontramos con dos proyectos con buena pinta. El Celta de Vigo pasó una temporada horrible, pero si entra bien en esta liga debería acabar en puestos importantes. Porque la suma de calidad que tiene arriba pocos la consiguen. Los descartes culés RAfinha y Dennis junto a Santi Mina se unen al incombustible Iago Aspas para tener una línea que da miedo de verdad. Hay que ver si se consigue un equipo equilibrado, porque ya hace años que el Celta tiene un serio problema atrás que no le deja ser competitivo. Pinta buena tiene esta Real Sociedad que ha apostado por un talento superlativo. Martin Oodergard tiene pinta que la va a romper a base de bien. En escasos días se ha hecho con el control de un equipo que contaba con Illarramendi, Oyarzabal o William Jose. Y ha metamorfoseado a jugón incontrolable. EN serio, si el noruego se hubiese quedado en Madrid sería titular indiscutible. Junto al donostiarra de banda izquierda, otro talentazo que ya está en la absoluta, y algún otro fichaje que pueden romper (Isak, Portu, Monreal…) le da una pintaza en este inicio de año. En Bilbao se han agarrado al Athleticismo más puro y a Garitano le funciona: Intensidad, pierna fuerte, mucho Raúl García y siendo muy fuerte en la Catedral. Se le podía pedir más con el talento de Muniaín y un Iñaki Williams que va a explotar a muy bueno, pero salirse del carril no parece hoy por hoy plausible.
Equipos que el año pasado hicieron la temporada de su vida darán forzosamente un paso atrás. Estoy pensando sobre todo en el Getafe, que mantiene su equipo intacto y el espíritu de Bordalás. El Espanyol hizo la machada de acabar en Europa pero parece que sin Rubí y con un novato en el banquillo es de esperar que dén un paso atrás. Lo mismo vale para el Alavés sin Abelardo o el Eibar que sigue tirando de Mendilibarismo. Villarreal debe de mejorar la mala temporada pasada, pero si que lleva demasiados años en tierra de nadie y necesita algún factor que les mueva del conservadurismo. Entre los recién ascendidos volvemos a tener a Osasuna y lo que significa el Sadar, un Mallorca que va a servir para medir al niño japonés del Madrid y el Granada como énesimo equipo random andaluz que llega a la Liga.
SI habéis llegado hasta aquí es para los pronósticos, pero esta vez no os va a vbaler demasiado la pela porque son idénticos a los del año pasado. El Barcelona ganando la Liga en cuanto Messi le dé por sumar de tres en tres. El Atlético irregular hasta que acople a su nuevo equipo y será competitivo para febrero, pero ya andará descolgado en Liga. Algún outsider inesperado alcanzando la tercera posición (¿Sevilla? ¿Athletic?) ante la crisis galopante de un Madrid descolgadísimo de cualquier lucha y que ya veremos si clasifica para Champions, y un Valencia que terminará perdido en la mitad baja de la tabla. En el descenso los ascendidos deben ser los elegidos aunque hay algunos proyectos como Alavés o Levante que ya veremos que pueden dar de sí. Como siempre, a finales de mayo comprobamos resultados.
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