martes, marzo 15

THE BATMAN

Dentro del universo DC las películas de Batman siempre han comido aparte. No es de extrañar porque es su buque insignia y su franquicia más provechosa, sobre todo después de que la controversia tiñese las películas de Snyder del Hombre de Acero. Así que por más que la idea del universo compartido colapsase y nos fuesen llegando personajes dcnianos como Aquaman Wonder Woman o Shazam la producción de la esperada película de Batman siempre reclamaba su atención en el horizonte. Y antes de su estreno ha pasado por todos los estados: el proyecto con Ben Afleck actor, con Ben Afleck director, con la llegada de Matt Reeves, la polémica con el actor contratado. En fin, que se había dicho de todo de The Batman antes de llegar al estreno.

Matt Reeves dejó claro desde el principio qué es lo que quería: Quería traer al cine al Batman detectivesco. Y la verdad es que es una apuesta interesante, pues es un aspecto primordial del personaje, pero que apenas ha sido trasladado a la gran pantalla. Así que la opción elegida lleva directamente a la película de The Batman a ser un thriller. Lo que es una idea estupenda, porque le funciona al personaje de manera maravillosa. Da la oportunidad de esa fotografía oscura, de cine noir de la que se aprovecha muy mucho el hombre murciélago. No engaño a nadie si hablo de David Fincher como faro donde enfocar esta película. Y con Seven en particular, en ocasiones se pasa el nivel de referencia. Esas calles lloviosas permanentemente, el tono macabro de los crímenes de Enigma y la desazón que acompaña a los personajes son elementos propios del universo FIncheriano. En honor de la verdad la fotografía de esta película es magnífica y potencia tanto al personaje de Batman como a la ciudad de Gotham.

La elección del thriller policíaco como coartada para la película de Batman va a conllevar consecuencias. Una es el ritmo lento y machacón donde la película tiene que pararse constantemente para ir digiriendo la trama que se construye de fondo. Lo que establece una duración excesiva a todas luces para lo que de verdad cuenta la película. Ya no es que sea mucho metraje, el problema es que por momentos se hace cansino con Batman repitiendo esquemas, investigando y sacando información a cuentagotas.

Otro problemas obvio es que si se apuesta por hacer un thriller se resiente en el tema de películas de superhéroes. Así que no abundan escenas espectaculares o vertiginosas que podrían hacer fluir la trama de mejor manera. Básicamente la única escena espectacular de acción es la escena del Batmovil, que entiendo que los fans del personaje la reclamen en cada película, cuando a mí me da más o menos igual. El resto es ver a Batman luchando contra maleantes o policías o secuaces que no suponen una amenaza real. Sangrante es en el clímax de la película, pero ya llegaremos. Y sí es verdad que es un Batman muy contundente y físico, pero el nivel de peligrosidad no existe.

Me paro aquí para hablar del polémico Robert Pattison. La gente nos echamos las manos a la cabeza con la elección del vampiro de Crepúsculo, como si no hubiesen pasado doce años desde entonces y el actor (igual que Kristen Stewart) no haya tenido oportunidades para reivindicarse como buen actor. A mí me ha terminado convenciendo como Batman. Yo lo tenía por un actor bajito para darle presencia, pero la verdad es que llena el traje y consigue dar esa contundencia y mala leche en sus escenas.  Problemas puedo tener más como Bruce Wayne, porque aquí en ningún momento aparece con la careta de playboy o en sociedad, más bien está permanentemente apesadumbrado, pero como el papel de Bruce es prácticamente residual en el film pues se nota menos.

Del resto de personajes pues la mayoría se van a llevar buena nota. Creo que el más logrado es el inspector (futuro comisario) Gordon. James Wright se hace con el personaje y elimina toda polémica sobre posibles infidelidades al cómic en seguida,  porque su comportamiento, su entereza y su determinación están conseguidas. Y creo que es la vez en que mejor queda reflejada la relación entre Batman y Gordon. Ambos no son amigos, pero ambos se tienen un grado de respeto y confianza como seguramente no podrá tener con ningún otro en la ciudad. Zoe Kravitz se merienda el papel de Catwoman de manera brutal. Sensual, guapísima con el pelo corto, se mueve de manera felina si hace falta y aportando sus dotes de ladrona a la cinta. Además su interacción con Batman desprende mucha química. No se me ocurre ponerle ningún pero, aunque a la postre su aportación a la trama es menos importante de lo que pareciera. Quien me ha supuesto un pequeño borrón ha sido el Alfred de esta versión. Entiendo que coger a Andy Serkis era para darle un aspecto más rudo y esperaba que se sacase partido de su pasado militar, pero lejos de eso la relación que tiene con Batman es bastante agria,  con Bruce lanzándole puyas y tiranteces constantemente.

En los villanos pues sobresale evidentemente Enigma. Muy en la corriente de lo que es esta película nos dibujan un personaje perturbado y psicópata, donde más que los acertijos que presenta da miedo la manera en que amenaza o directamente liquida a los jefes corruptos de la ciudad. La verdad es que funciona bastante bien, la motivación del personaje es buena y funciona como espejo deforme de Wayne,  y que Paul Dano parece haber nacido para hacer personajes así. El problema que tengo yo con Enigma es que no creo que se saque provecho de su modus operandi. Porque básicamente sus acertijos no brillan en pantalla. Bien porque Batman los resuelve a vuelopluma, bien porque  son incoherentes (señalar en un acertijo el coche vale, ¿pero ningun policía había registrado la casa del difunto?) o bien porque no están nada bien planteados (el tema de la rata alada da hasta algo de vergüenza ajena) pero lo que debería ser una prueba para el mejor detective del Mundo pasa sin pena ni gloria.

Porque aquí vamos a lo que más me chirría en la película. Hemos valorado como leitmotiv de la misma tener a Batman como detective, pero apenas puede lucir en ese aspecto, porque la investigación que lleva a la postre es bastante simplona. O sea, va a descubrir que los poderes fácticos en Gotham están corruptos, su manera de conseguir información es harto simple. Todo lo que pasa en el club Iceberg es extremadamente fácil. La manera en que entrando allí se topa con lo más granado del crimen organizado y con policías, fiscales y gente que no debería estar allí, y ni siquiera hace por esconderse es un oda para la sencillez. El momento en que el fiscal Colson canta todo lo que sabe ante la primera desconocida que le hace ojitos pues es para hacérselo mirar. Por no hablar que además mucha de la información que obtiene Batman la obtiene de terceros, bien Selina, bien Gordon bien el Pingüino (irreconocible Colin Farrell) le van dejando piezas a Batman para que termine de juntar el puzzle. Un puzzle que lleva al descubrimiento, más de dos horas de película después,  que quien opera detrás de toda la corrupción es Carmine Falcone para la sorpresa de cero personas. Que Falcone sea además el padre de Selina me parece un añadido que no aporta nada (aunque según he oído es canon en el cómic) y que éste ponga en entredicho la honestidad de Thomas Wayne no creo que viniese mucho a cuento. Pero después de Joker y The Batman mancillar la memoria del padre de Bruce Wayne parece a la orden del día.

Pero bueno, la caída de Falcone sirve para que The Riddler obtenga la venganza que busca contra el sistema. En una demostración que el homenaje a Seven puede terminar en plagio se deja atrapar y aquí la peli se desmorona. Porque en vis de darle un final alto a la cinta se sacan de la manga el plan definitivo de Enigma. Hasta ahora su objetivo era sacar a la luz lo podrido que está el sistema en Gotham. Y lo ha conseguido. Justo cuando tiene a sus enemigos (o a los que el culpa por la vida que no ha podido llevar) vencidos decide que no, que su verdadero plan va a ser destruir e inundar la ciudad. ¿Por qué? Pues básicamente porque es un desequilibrado, no busques tampoco más explicaciones. De igual manera lo que era un desequilibrado que actuaba solo durante toda la película ahora resulta que en verdad era un influencer del mal que tienen un montón de seguidores. Se nota la necesidad de montar un combate final, pero vamos, nos trae a Batman barriendo el suelo con unos don nadie con escopetas que no te importa lo más mínimo. Sirva al menos para dejarnos la escena de la bengala con Batman como símbolo de esperanza, y que dejen de llamarle Venganza toda la película, cosa que no me estaba gustando nada.

Resumo ya. Creo que Matt Reeves se ha quedado a mitad de sus intenciones. Cabe destacar el buen tratamiento de los personajes principales, la fuerza de Enigma como villano y una fotografía espléndida. Además de la impactante banda sonora de Michael Giaccimo. y  Su intención de traernos un Batman más detectivesco y cercano al cine negro la compro, pero creo que la trama es bastante más simplona y menos sofisticada de cómo nos la han vendido, necesitando además un metraje desmedido para ello. Las comparaciones no serán justas pero me parece que los Batman de Nolan siguen estando por delante.

miércoles, marzo 2

EL LIBRO DE BOBBA FETT

Voy a entonar un mea culpa en nombre de todos los fans de Star Wars: En su día quizás nos flipamos demasiado con Bobba Fett. Porque sí, su apariencia molaba mucho, y todo lo que oliese a contrabandistas en el universo Star Wars  lo comprábamos sin miramientos. Pero realmente su participación en la trilogía original era lo que era: un villano terciario, que apenas abría la boca y cuya muerte oscilaba entre ridícula y lamentable. A pesar de todo, el fandom seguía loco por el personaje y se acumulaban las veces que se prometía un spin off del personaje, se explicaba su origen en las precuelas y posteriormente en libros, comics y clone Wars. Su vuelta a  primer plano la tuvimos el año pasado durante el Mandaloriano. Y a pesar de que fue resultón, tampoco destacaba sobremanera entre el resto de buenos personajes secundarios utilizados por Filoni. Aún así sería el siguiente personaje que contaría con serie propia en el universo seriéfilo Disney.

Así que sirva este recorrido del personaje para llegar a la extraña paradoja de Bobba Fett: Todos querían una serie del personaje, pero nadie sabía cómo era el personaje. De hecho Bobba Fett es una tábula rasa total. Realmente es un personaje con el que se podría hacer de todo. Y con tantas posibilidades la verdad es que se ha quedado muy corto. Porque siendo sincero creo que el personaje de Bobba Fett ha sido lo peor del Libro de Bobba Fett. Han sacado un personaje demasiado plano, con un interés bastante limitado y hasta cierto punto irreconocible. Ya en el epílogo del mandaloriano se ponían los cimientos del status quo que iba a tener esta serie: Bobba Fett haciéndose con el puesto del difunto Jabba. Y a partir de aquí empieza a cumplir la función de pacificador de Tattoine y los problemas que se va a encontrar frente a ello. Y yo lo siento, pero la verdad es que no veo en esta misión al contrabandista lacónico y que trabajaba al mejor postor que conocíamos.

Tampoco ayuda mucho el actor escogido para el caso. En un halo de coherencia se recupera a Temuera Morrison, que hizo en su día el papel de Jango Fett para interpretar a su hijo, a la postre su clon. Pero es evidente que han pasado veinte años desde entonces,y en definitiva nos acabamos encontrando  con el protagonista con un tío de sesenta años, que no es que sea tampoco el mejor actor del mundo precisamente, y  que cada vez que se quita y el casco, y se lo va a quitar constantemente, pierde todo tipo de carisma.

Así que una de las mejores bazas con la que contaba la serie se va al traste antes que después. Todos querían a Bobba Fett pero vas a fracasar en conseguir construir un personaje interesante, molón y que luzca en pantalla. Además la trama de la serie se simplifica en exceso, con La pugna de los clanes del crimen por Tattoine, una vez el vacío de poder que se ha quedado sin los Hutts. Lleva un tema problemático, que es la sobreexplotación que tiene Tattoine en el universo Star Wars. Es demasiado recurrente para ser un planeta exterior de la galaxia. Y supongo que irá a más en cuanto estrenen Kenobi. Cada vez que viajamos a Mos Eisley suena todo a demasiado visto. Y cuando quieren añadir elementos nuevos, pues no lo hacen con la mejor fortuna, como la panda de pandilleros motorizados que llevan injertos robóticos, que no pueden resultar menos Star Wars si lo pretendieran.

Pareciera que la trama del crimen organizado y la llegada de los Pike no es suficiente interés, así que optan por bifurcar los capítulos. En los primeros tirando de flashbacks, para explicar cómo Bobba Fett llegó hasta el momento actual. Básicamente como escapó de la muerte del Sarlaac y su estancia con los moradores de las arenas. Teniendo un planteamiento demasiado tópico (básicamente es bailando con Tuskens) sí parece saber tocar las teclas emotivas y sobre todo nos dejan una escena de acción en el asalto al tren que es un espectáculo (y que deja en pañales a las de Robert Rodríguez del primer capítulo, por cierto)

Pero una vez que la serie se queda sin el recurso de los flashbacks empieza a ser evidente que el emperador está desnudo. Bobba Fett empieza a rodearse de un elenco de secundarios, pero sin que ninguno sea especialmente meritorio. El más mportante de ellos será su segundo, Fennec Shand, que también proviene del Mandaloriano, y funciona bien como la lugarteniente dura y aguerrida, pero a la postre también le quita ese ámbito al mismo Bobba. Si es Fennec la encargada de ser la máquina de matar, ¿qué le queda a Bobba? Pues pasearse por Tattoine en busca de aliados y de consensos. Más político que tipo duro. Y como político dentro del mundo dominado por el hampa, parece un loser de cuidado. Todo el mundo amenaza más, da más miedo y tiene mejores respuestas que el bueno de Bobba, que por momento parece un pardillo del que todo el mundo se puede reír. Que lo único que hace es encontrar aliados.  Y del resto que consigue pues tampoco van a aportar nada significativo. Un Wookie de mentalidad asesina y una cría de Rancor cuyas escenas parecen emular al Retorno del Jedi por lo mal que esta utilizado el croma por Robert Rodriguez

En definitiva que la serie está cayendo en la desidia poco a poco, paso a paso. Y parece que los mismos creadores se dan cuenta y vuelven a buscar la necesidad de bifurcar la serie. Con el tema de los flashbacks le podemos encontrar el sentido. Pero con el tema de apropiarse del Mandaloriano es directamente un crossover de lo más comercial. Porque puedo comprarte que se busque la ayuda de Din Djarin, y que aparezca en determinado momento. Pero es que aquí directamente se corta la serie de Bobba Fett por completo para irnos al Mandaloriano 3.0. ¡Un capítulo entero sin que aparezca el protagonista de la serie! Y es aclamado como el mejor capítulo de la misma. Lo que deja a las claras el fracaso que ha terminado siendo el personaje.  Y por supuesto el capítulo del Mandaloriano está al nivel de su serie, no de ésta, y se aprovecha para cerrar cabos sueltos que quedaron en las dos primeras temporadas: la aparición de la forjadora, ver al Mandaloriano manejar el sable negro (arreglar alguna inconsistencia) tener nave nueva… Y por encima de todo traer en el siguiente capítulo a Ashoka Tano, a Luke Skywalker y a Grovu para deleite de los fans. Tenemos la oportunidad de volver a ver a nuestro Baby Yoda que pensábamos lo íbamos a tener perdido para siempre, y viendo su entrenamiento Jedi, pues es un lujazo la verdad. Estos capítulos son tan mandalorianos que directamente dejan de lado a Robert Rodríguez y son los capitanes de la serie de Din Djarin los que toman los mandos. Bryce Dallas Howard y el mismísimo Dave Filoni se hacen cargo. Y sí, estamos ante los momentos más importantes, más carismáticos y entretenidos de la serie. Pero es que es tan tangencial respecto a la historia de Bobba Fett, y tan metido con calzador que poco bien termina haciendo.

Que no estoy en contra de aprovechar elementos del Filoniverso, todo lo contrario. Cuando se hace bien, con coherencia y respetando la historia principal. Un ejemplo bien hecho lo tenemos en este mismo capítulo seis, donde es coherente que se busque a un personaje como Cobb Vanth que ya había hecho acto de aparición por Tattoine. Y si lo rubricas con la inspirada aparición en imagen real de mi villano favorito de Clone Wars, Cat Bane, y ese duelo al sol que no puede ser más Sergio Leone como pide el contrabandista azulado, pues me veo corriendo por los pasillos de gusto.

La remontada de la serie, aunque sea debida a elementos exógenos está siendo un hecho para llegar al capítulo final. Pero por cruel que parezca aquí vuelve  Robert rodríguez y vuelve a caer enteros. Lo siento, parece que estoy poniendo todo lo negativo en la mochila del director mejicano, pero es un hecho que sus capítulos suponen una bajona en la serie. Y pasa igual en el desenlace. Que pinta a muy aparatoso, a la batalla final con todos los actores en el escenario, pero que queda, como le suele pasar  a Rodríguez, todo con un tufillo a serie B que no hace bien al clímax  de la serie.  El momento con Bobba Fett domando el Rancor debería ser superépico, y no deja de parecer incluso ridículo por momentos, creando él solo más destrucción en la ciudad que todos los malos juntos. Y que tanto el Mandaloriano como Grovu le usurpen al protagonista de la serie los momentos culminantes del capítulo (¡hasta el último plano!) es el último botón que le faltaba a la estatua de carbonita que vamos a hacer con Bobba Fett.

Así que concluyendo, no puedo aprobar la serie de Bobba Fett. Una trama facilona y sin demasiada gracia, personajes recurrentes que eclipsaban, cuando no opacaban directamente al personaje principal, y una ampliación del universo Star Wars que no añade nada significativo. Todo para que lo peor de la serie sea el propio Bobba Fett.  Creo que está todo dicho ya, pero es evidente que su historia, su mitología y su carisma se han visto tristemente afectados por esta serie.  Bobba Fett era más molón antes que después de su propia serie. Y eso habla mejor que nada de que este Libro de Bobba Fett no ha funcionado como debería.