Dentro del universo DC las películas de Batman siempre han comido aparte. No es de extrañar porque es su buque insignia y su franquicia más provechosa, sobre todo después de que la controversia tiñese las películas de Snyder del Hombre de Acero. Así que por más que la idea del universo compartido colapsase y nos fuesen llegando personajes dcnianos como Aquaman Wonder Woman o Shazam la producción de la esperada película de Batman siempre reclamaba su atención en el horizonte. Y antes de su estreno ha pasado por todos los estados: el proyecto con Ben Afleck actor, con Ben Afleck director, con la llegada de Matt Reeves, la polémica con el actor contratado. En fin, que se había dicho de todo de The Batman antes de llegar al estreno.
Matt Reeves dejó claro desde el principio qué es lo que quería: Quería traer al cine al Batman detectivesco. Y la verdad es que es una apuesta interesante, pues es un aspecto primordial del personaje, pero que apenas ha sido trasladado a la gran pantalla. Así que la opción elegida lleva directamente a la película de The Batman a ser un thriller. Lo que es una idea estupenda, porque le funciona al personaje de manera maravillosa. Da la oportunidad de esa fotografía oscura, de cine noir de la que se aprovecha muy mucho el hombre murciélago. No engaño a nadie si hablo de David Fincher como faro donde enfocar esta película. Y con Seven en particular, en ocasiones se pasa el nivel de referencia. Esas calles lloviosas permanentemente, el tono macabro de los crímenes de Enigma y la desazón que acompaña a los personajes son elementos propios del universo FIncheriano. En honor de la verdad la fotografía de esta película es magnífica y potencia tanto al personaje de Batman como a la ciudad de Gotham.
La elección del thriller policíaco como coartada para la película de Batman va a conllevar consecuencias. Una es el ritmo lento y machacón donde la película tiene que pararse constantemente para ir digiriendo la trama que se construye de fondo. Lo que establece una duración excesiva a todas luces para lo que de verdad cuenta la película. Ya no es que sea mucho metraje, el problema es que por momentos se hace cansino con Batman repitiendo esquemas, investigando y sacando información a cuentagotas.
Otro problemas obvio es que si se apuesta por hacer un thriller se resiente en el tema de películas de superhéroes. Así que no abundan escenas espectaculares o vertiginosas que podrían hacer fluir la trama de mejor manera. Básicamente la única escena espectacular de acción es la escena del Batmovil, que entiendo que los fans del personaje la reclamen en cada película, cuando a mí me da más o menos igual. El resto es ver a Batman luchando contra maleantes o policías o secuaces que no suponen una amenaza real. Sangrante es en el clímax de la película, pero ya llegaremos. Y sí es verdad que es un Batman muy contundente y físico, pero el nivel de peligrosidad no existe.
Me paro aquí para hablar del polémico Robert Pattison. La gente nos echamos las manos a la cabeza con la elección del vampiro de Crepúsculo, como si no hubiesen pasado doce años desde entonces y el actor (igual que Kristen Stewart) no haya tenido oportunidades para reivindicarse como buen actor. A mí me ha terminado convenciendo como Batman. Yo lo tenía por un actor bajito para darle presencia, pero la verdad es que llena el traje y consigue dar esa contundencia y mala leche en sus escenas. Problemas puedo tener más como Bruce Wayne, porque aquí en ningún momento aparece con la careta de playboy o en sociedad, más bien está permanentemente apesadumbrado, pero como el papel de Bruce es prácticamente residual en el film pues se nota menos.
Del resto de personajes pues la mayoría se van a llevar buena nota. Creo que el más logrado es el inspector (futuro comisario) Gordon. James Wright se hace con el personaje y elimina toda polémica sobre posibles infidelidades al cómic en seguida, porque su comportamiento, su entereza y su determinación están conseguidas. Y creo que es la vez en que mejor queda reflejada la relación entre Batman y Gordon. Ambos no son amigos, pero ambos se tienen un grado de respeto y confianza como seguramente no podrá tener con ningún otro en la ciudad. Zoe Kravitz se merienda el papel de Catwoman de manera brutal. Sensual, guapísima con el pelo corto, se mueve de manera felina si hace falta y aportando sus dotes de ladrona a la cinta. Además su interacción con Batman desprende mucha química. No se me ocurre ponerle ningún pero, aunque a la postre su aportación a la trama es menos importante de lo que pareciera. Quien me ha supuesto un pequeño borrón ha sido el Alfred de esta versión. Entiendo que coger a Andy Serkis era para darle un aspecto más rudo y esperaba que se sacase partido de su pasado militar, pero lejos de eso la relación que tiene con Batman es bastante agria, con Bruce lanzándole puyas y tiranteces constantemente.
En los villanos pues sobresale evidentemente Enigma. Muy en la corriente de lo que es esta película nos dibujan un personaje perturbado y psicópata, donde más que los acertijos que presenta da miedo la manera en que amenaza o directamente liquida a los jefes corruptos de la ciudad. La verdad es que funciona bastante bien, la motivación del personaje es buena y funciona como espejo deforme de Wayne, y que Paul Dano parece haber nacido para hacer personajes así. El problema que tengo yo con Enigma es que no creo que se saque provecho de su modus operandi. Porque básicamente sus acertijos no brillan en pantalla. Bien porque Batman los resuelve a vuelopluma, bien porque son incoherentes (señalar en un acertijo el coche vale, ¿pero ningun policía había registrado la casa del difunto?) o bien porque no están nada bien planteados (el tema de la rata alada da hasta algo de vergüenza ajena) pero lo que debería ser una prueba para el mejor detective del Mundo pasa sin pena ni gloria.
Porque aquí vamos a lo que más me chirría en la película. Hemos valorado como leitmotiv de la misma tener a Batman como detective, pero apenas puede lucir en ese aspecto, porque la investigación que lleva a la postre es bastante simplona. O sea, va a descubrir que los poderes fácticos en Gotham están corruptos, su manera de conseguir información es harto simple. Todo lo que pasa en el club Iceberg es extremadamente fácil. La manera en que entrando allí se topa con lo más granado del crimen organizado y con policías, fiscales y gente que no debería estar allí, y ni siquiera hace por esconderse es un oda para la sencillez. El momento en que el fiscal Colson canta todo lo que sabe ante la primera desconocida que le hace ojitos pues es para hacérselo mirar. Por no hablar que además mucha de la información que obtiene Batman la obtiene de terceros, bien Selina, bien Gordon bien el Pingüino (irreconocible Colin Farrell) le van dejando piezas a Batman para que termine de juntar el puzzle. Un puzzle que lleva al descubrimiento, más de dos horas de película después, que quien opera detrás de toda la corrupción es Carmine Falcone para la sorpresa de cero personas. Que Falcone sea además el padre de Selina me parece un añadido que no aporta nada (aunque según he oído es canon en el cómic) y que éste ponga en entredicho la honestidad de Thomas Wayne no creo que viniese mucho a cuento. Pero después de Joker y The Batman mancillar la memoria del padre de Bruce Wayne parece a la orden del día.
Pero bueno, la caída de Falcone sirve para que The Riddler obtenga la venganza que busca contra el sistema. En una demostración que el homenaje a Seven puede terminar en plagio se deja atrapar y aquí la peli se desmorona. Porque en vis de darle un final alto a la cinta se sacan de la manga el plan definitivo de Enigma. Hasta ahora su objetivo era sacar a la luz lo podrido que está el sistema en Gotham. Y lo ha conseguido. Justo cuando tiene a sus enemigos (o a los que el culpa por la vida que no ha podido llevar) vencidos decide que no, que su verdadero plan va a ser destruir e inundar la ciudad. ¿Por qué? Pues básicamente porque es un desequilibrado, no busques tampoco más explicaciones. De igual manera lo que era un desequilibrado que actuaba solo durante toda la película ahora resulta que en verdad era un influencer del mal que tienen un montón de seguidores. Se nota la necesidad de montar un combate final, pero vamos, nos trae a Batman barriendo el suelo con unos don nadie con escopetas que no te importa lo más mínimo. Sirva al menos para dejarnos la escena de la bengala con Batman como símbolo de esperanza, y que dejen de llamarle Venganza toda la película, cosa que no me estaba gustando nada.
Resumo ya. Creo que Matt Reeves se ha quedado a mitad de sus intenciones. Cabe destacar el buen tratamiento de los personajes principales, la fuerza de Enigma como villano y una fotografía espléndida. Además de la impactante banda sonora de Michael Giaccimo. y Su intención de traernos un Batman más detectivesco y cercano al cine negro la compro, pero creo que la trama es bastante más simplona y menos sofisticada de cómo nos la han vendido, necesitando además un metraje desmedido para ello. Las comparaciones no serán justas pero me parece que los Batman de Nolan siguen estando por delante.