Los que me siguen desde hace tiempo ya saben que no soy el mayor fan de la película Joker. La valoro en su justa medida, alabo hasta el infinito la actuación de Joaquín Phoenix, pillo las referencias de Todd Philips al Scorsese setentero, pero sí hay un exceso de brocha gorda y toda la película esta impregnada en un intento de justificar las decisiones del Joker, que ya sería negativo con cualquier otro personaje pero precisamente en el Joker es hasta contraproducente.
Para sorpresa de nadie todo esto va a dar igual porque Joker fue un éxito brutal, tanto de crítica como de taquilla. Así que por más que el actor y el director se hartaron de decir en su día que la película no iba a tener secuela ... es el mercado amigos. Un lustro después no encontramos con Joker: follie a deux. Y lo cierto es que la recepción de la misma ha sido bastante inusual. Ya desde el principio sobrevolaba un aire de escepticismo sobre el filme, cuando no ya animadversión directamente. Y a la hora del estreno parecía que había demasiadas espadas de Damocles encima de Todd Phillips. ¿De manera justa? Vamos a verlo.
La primera razón que la gente esgrime en contra de esta película es que es un musical. Dan por sentado que un drama tan pesimista como el de la primera película no puede tener una secuela en que los protagonistas banalicen el argumento con canciones y bailes. Pues bien, para mi esto es lo que mejor funciona de la película. El tema musical esta perfectamente integrado y es coherente dentro de la película. Básicamente se trata que la psique enferma de Arthur Fleck vislumbra su enamoramiento como un musical. El personaje de Harley (que podía ser Harley Queen como cualquier otro personaje) esta obsesionado con la figura del Joker y Arthur esto lo entiende como amor. Ya en la primera película habia multitud de escenas que pasaban dentro de la cabeza del protagonista (la relación con su vecina, su participación en el programa de Murray...) Convertir escenas asi en un musical es solo el siguiente paso. Además que las escenas funcionan muy bien. Se utilizan canciones clásicas, y la manera de representarlas tambien es muy clásica, pero tener a Lady Gaga cantando es hacer trampa porque esta chica tiene un chorro de voz brutal. Y curiosamente aunque, o precisamente porque, la voz de Joaquín Phoenix no es muy agradable, más bien es desgarrada, se acoplan muy bien en sus números.
Paramos aquí en el tema de las actuaciones que no me cansé en decir que en la película anterior fueron el alfa y el omega de la película. Lo de Phoenix pasará a los anales de construir un personaje, y no estoy exagerando. Pero sí es verdad que en esta película no va a sorprendernos. Está a un nivel superlativo pero todo suena a ya visto. Desde su deterioro físico a los momentos en que parece ido. No le puedes poner un pero pero evidentemente el impacto no es el mismo. Y Lady Gaga haciendo de Harley creo que prometía mas de lo que daba. visualmente es muy atractiva la apuesta para el universo sórdido que tiene construido aqui Phillips y las primeras vez que aparece la verdad es que se come la pantalla, pero poco a poco se va diluyendo, porque su personaje no tiene tanta preponderancia para la trama como se le suponía.
La verdadera historia que cuenta Joker 2, mas alla de la aparición de Harley Quinn son las consecuencias de la primera película. Arthur Fleck está en Arkham ingresado, que no deja de ser una cárcel tópica de las malas (ya saben que lo de las sutilezas en estas películas no se estila) despues de liarla parda al final de la primera pelicula y lo siguiente será presenciar el juicio. Mi pregunta real serí ¿de verdad hace falta? No sé, mi mayor crítica a la película es que realmente es innecesaria.
Si la primera teníamos todo el desarrollo de Fleck desde lo más bajo y como la sociedad le ahoga, le aplasta hasta hacerle explotar en un géiser de violencia. Acaba convertido en un psicopata mediático matando a gente en directo e iniciando una revolución. Pero empieza esta película y psicológicamente el personaje vuelve a estar en el mismo sitio que donde empezó la primera. Sigue siendo el apagado y lánguido Arthur Fleck y no hay rastro del Joker que mató a Robert de Niro. Y claro, el recorrido vital de Fleck ya está hecho, no tienes nada más que contar de él que no sea obvio ni repetitivo. Por eso la película acusa tener un ritmo muy ramplón, porque a la postre sólo o parece que puede contar algo si el personaje da pasos adelante, y le cuesta horrores hacerlo. Joker solo parece existir en su cabeza cantando musicales, y apenas hace acto de aparición a cuentagotas. La escena del juicio con su compañero enano quizás es de las mejores, pero no deja de ser bastante incongruente con lo que está contando.
Porque la decision del director y el giro que tiene esta película es negar al personaje del Joker. En un osado posicionamiento Arthur Fleck declara que nunca ha existido el Joker. Lo que significa que él es un simple enfermo mental con doble personalidad. Y realmente es osado, pero es una puñalada a toda la primera película. Ya no entremos si aquel era el origen que queríamos para un Joker de universo DCniano, pero la potencia de Joker radicaba en que la sociedad terminaba creando monstruos, y ahora resulta que todo lo que se esgrimía allí pierde validez porque este tio se reconoce como enfermo mental y a otra cosa. Si tenía intención de alejarse de la primera pelicula lo consigue, pero a costa de darle totalmente la espalda. La reacción de una groupie del Joker como Harley largándose sin querer saber nada es la de todo el público que ha ido a ver la pelicula.
Tras esto nos queda un triste individuo, que es lo que ha sido siempre, al que ya nos da igual si se escapa del juicio de manera ramplona, si no consigue a la chica o si acaba acuchillado en mitad de un pasillo por otro pseudoJoker. La película parece acabar sin ganas, porque como digo Arthur Fleck ya nos había contado todo lo que tenia que contar.
Así acaba la andadura del Joker de Joaquín Phoenix que no pongo en duda que será recordado y ya un icono. Pero todo lo será por la primera película, porque esta de verdad que no añade nada a su aura ni engrandece su personaje. Mas bien al contrario. Le doy valor a la idea de utilizar números musicales, que les podía haber explotado en la cabeza y es lo que mejor funciona. Con tal de contar algo diferente manda un mensaje totalmente contrapuesto al de la primera cinta. Ha terminado siendo una broma sin gracia.
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