La colección de la primera familia supone el cuarto pilar fundamental del universo ultimate tras los evidentes mutantes y arácnidos y la revisión de los vengadores, la única a la que le había hincado el diente. La línea Ultimate es un intento de crear un universo desde cero con los personajes emblemáticos de Marvel sin la continuidad de cuarenta años para atraer a lectores nuevos y bla bla bla. A mí no me engañan. La línea Ultimate es darle tus muñecos preferidos a los artistas Hot del momento para que se lo pasen pipa sin tener que rendir cuentas. Vamos, el mismo experimento que Heroes REborn, solo que los artistas de ahora son un poquito mejores que Rob, Jim & company.
El primer arco es Lo fantástico, y viene firmado al alimón por Brian Michael Bendis y por Mark Millar, con el espectacular Adam Kubert a los lápices. Aunque se trata de dos guionistas parece ser que Millar poco tiene que ver en la concepción de la serie, reconocido por él mismo. Aunque conociendo su lado gamberro a él le supongo la (estúpida) idea de llamar a Muerte Victor Van DAmme. Pero todo hace pensar que es Bendis el artífice de los primeros seis números. Bendis se ha ido ganando fama y colecciones desde su llegada a Marvel y ahora mismo se ha convertido en el hombre fuerte, con Desunidos, la dinastía de M y demás. y no parece que Marvel esté en las mejores manos. He de decir que éste es mi primer contacto con este guionista y el resultado no se puede decir que sea positivo.
Bendis tiene un problema en general por lo que yo veo: es nula su capacidad de asombrarnos. Parece que se mueve mejor en terrenos más terrenales que en la pura fantasía o la épica. Y ese problema, grave para estar en Marvel, es intolerable al estar en los 4F. Porque si no vas a conseguir impactar a los lectores con los cuatro fantásticos, entonces que te queda. Poca cosa la verdad. Seis números para el origen del grupo contados a un ritmo tedioso, en los que no hay ninguna escena que se te clave en la retina. Lo mejor de estos números, que es el tercero, con el descubrimiento de los poderes de Reed y compañía se debe sin duda al enorme talento de Kubert que a la frialdad (más que frialdad pasotismo) con la que Bendis nos cuenta la historia. El interés que despierta Reed Richards y sus experimentos en la zona N es más bien nulo, amén de importantes cantadas necesarias para el guión como Ben GRimm que pasaba por allí y lo ponen en primera línea del experimento más importante de la Humanidad. La historia alterna ideas interesantes con chorradas innecesarias pero sin que nada importe mucho porque no se profundiza en nada de lo que se apunta: Buena es la idea de los Topoides como una nueva forma de vida creada por el Hombre Topo, o el guiño que sea Muerte quien descubra el error de Richards en sus datos, pero no pasan de ahí. Igualmente tonterías como Atlantis bajo tierra o toda la personalidad del Hombre Topo tampoco molestan demasiado por lo mismo, Bendis pasa de largo en prácticamente todo. ¿Por Qué? ¿para llegar a una conclusión épica y dramática? pues más bien no, porque el fina de "lo fantastico" es lo más anticlimático que me he podido tirar a la cara.
Y si el ritmo leeeeeento sirviera para hacer profundizar al menos en los personajes pues aún serviría de algo, pero nada de nada. La interacción es inexistente y se puede decir que acaba el arco sin que ningún personaje adquiera ningún rasgo de personalidad. Se suponía que el fuerte de Bendis es el diálogo. Vale, pues yo no lo soporto. Bendis trata de aportar un diálogo cinematográfico: Viñetas con el mismo encuadre y los personajes hablando mucho para decir nada. La idea que tiene Bendis de hacer un lenguaje más real es transmitir frases inconexas, balbuceos y demás. Como si no fuese ya de por sí lento sus guiones encima tiene a personajes hablando páginas y páginas para no decir nada, al menos nada mínimamente ingenioso que valga la pena.
A los lápices está Adam Kubert, que supera con creces a su hermano. Es un dibujante tremendo en todas las facetas: tiene fuerza, rasgos parecidos a los de Simonson cuando lo necesita, pero también sabe ser detallista si la situación lo requiere y terriblemente espectacular. El único pero es que quizás es demasiado evidente con las expresiones faciales.Y por muy buen dibujante que sea el diseño del monstruo de Topo y sobretodo el del nuevo edificio Baxter es horroroso.
Tampoco quiero que me acusen de estar en contra de cualquier cambio, vamos que me acusen de ser John Byrne: Meter la Zona N- como experimento hoy día es más significativo que el viaje al espacio. Tampoco me parece mal el rol del doctor Storm, y creo que es buena idea darle a Sue el papel de bióloga. Ayuda a que interaccione más con Reed y que tengan más puntos en común en su relación. ADemás la relación Reed-Sue está bastante bien y no dan ganas de vomitar como pasa a menudo. Eso sí, sólo con la llegada de Warren Ellis.
Warren Ellis es un afamado guionista inglés que se le supone grandes cómics como TRasnmetropolitan, Authority y Planetary. Yo suelo decir jocosamente que nunca me he leído un comic bueno de Ellis. Y a los siguientes me remito: Excalibur de Pacheco, el primer número de Planetary, Starjammers, o bazofias del estilo VEngadores/Ultraforce o el Thor de Deodato que daba vergüenza ajena. ES posible que pueda seguir diciendo lo mismo.
Aún dicho lo dicho Ellis es bastante mejor guionista que Bendis. Los personajes al fin empiezan a tener interacción chula entre ellos y el diálogo gana mucho. y donde Ellis se lo pasa bomba es en los elemento de ciencia ficción que le da la serie. Se nota que sobretodo disfruta a la hora de explicar los cambios de los personajes y sus poderes (hay más preguntas científicas sobre los cuerpos de los cuatro fantásticos en los números de Ellis que en toda la colección tradicional) Pero, ay, todo no podía ser bueno. EL villano con el que le toca lidiar a Ellis es Victor Von Muerte. Suculento. Pues el tío no podía hacerlo peor queriéndolo. Porque ya no es que este muerte esté como una regadera, que lo está, es que se le quita TODO lo que hace a este personaje quizás el mejor de Marvel. Asi que ni pizca de dramatismo, ni un atisbo de nobleza. Nada de nada. Todo lo que hacia de Muerte el mejor villano de la historia del comic ha desaparecido como por arte de magia (incluso la magia. y sí sé que me estoy copysteando de lo que puse en la película, pero yo creía que aquello no lo podían superar, y lo han hecho) Lo peor es que Ellis lo que hace con Muerte es convertirlo en un guiñol, humillarlo: Su reino es una comunidad de niñatos antisistema, sus máquinas están controladas por un mando de Playstation, si hasta le pone patas de carnero, y odia a Richards por... ¿por qué odia a Richards? si él está contento con el cambio físico (si, ahora se le cae la piel y le aparece la armadura debajo) no veo que necesidad tiene de matarle, casi debería estarle agradecido, digo yo. Eso sí le ponemos elementos realistas como que es un antepasado de Drácula y que en vez de estar en Latveria está en Dinamarca. Así seguro que es más interesante (uf, menos mal que ya pasó la fiebre de decir que la Línea ultimate era más adulta y realista)
Así que la humillación llega hasta el combate final en que vemos a Muerte con un bazoka, o lanzando veneno por la boca (¡!) para finalmente perder una pelea cuerpo a cuerpo con Reed Richards y terminar siendo detenido por las tropas danesas. ¿Por qué no se lo llevan a EEUU si había atentado contra ellos? Eso sí que no lo entendí.
Al dibujo hay un relevo de seis números y llega Stuart Inmonen. Parece que al fin se han dado cuenta de lo bueno que es este tío y le ponen en proyectos importantes. Aquí su dibujo es diferente a lo que habíamos visto anteriormente. No es aquella obra maestra de Identidad Secreta, pero parece que ha abandonado su estilo estilizado a lo Alan DAvis para volverse más simple y anguloso. Y se puede decir que es una mejora. El tío está en estado de gracia y hasta supera a Kubert, aunque es menos detallista que éste le gana por mucho en las expresiones. Y me encanta lo enorme que dibuja a la Cosa. Lástima que solo esté seis números porque se ha convertido en uno de los talentos a seguir ahora mismo.
La siguiente saga de Ellis trata sobre la Zona N-. Aquí Warren Ellis se mueve en su salsa. Descubrir todo un universo a su alcance le va perfecto para los conceptos de ciencia ficción con los que se maneja Ellis. De ahí que el tercer y cuarto número sean lo mejor que ha hecho este hombre. La explicación de un universo entrópico, o el primer contacto y el intercambio de vocabulario son ideas brillantes y excelentemente descritas. Incluso parece que esta vez no va a meter la pata y la aparición de Nihil, o sease Annihilus, está conseguida y tiene mucho de lobo con piel de cordero. ¿podría ser que por fin me gustase una historia de Ellis?
Pues va a ser que no. Ya no es sólo el ritmo lentísimo que lleva la saga, más aún que con Bendis. QUe sí, que Kubert dibuja bien, pero dedicarle ocho páginas, ¡ocho! a ver la lanzadera del "Alucinante" es demasiado. Pues sumémosle ese ritmo cansino a que Ellis vuelve a fracasar con su villano. Lo de la amenaza que parecía Nihil olvídate. Es un total inepto. Porque no va a paarecer muy peligroso apretando un botón para romper las escafandras, y aprentando otro para romper el túnel de acceso. Es lo único que hace en toda la saga. Eso y barrer el suelo durante cuarenta y ocho páginas por cortesía de Ben Grimm. Y el final con la persecución (un poquito menos intensa que la de Kirby, eh chicos) y llegada final a las Vegas, porque mola cargarse las Vegas, se la podían haber ahorrado. Y más la tontería de Nihil disparándose un tiro en la cabeza cuando intenta sacarse su propia arma. Por el amor de Dios, ¿en qué estaban pensando?
Como hemos dicho vuelve Kubert a los dibujos y poco que añadir. He de aclarar que los dos primeros números creo que cambia de entintador y me gusta menos. ADemás no me gusta como dibuja a la Cosa, con tantas rocas en la cara. Después vuelve a su dibujo espectacular y no se puede poner ningún pero. Además mención especial al colorista que crea una atmósfera especial en la Zona N- y la nave de Nihil.
y hasta aquí lo publicado. Se han ultimatizado los dos conceptos que más cancha podían dar de los 4F, Muerte y La zona negativa, y el resultado no es demasiado satisfactorio. Tampoco es lamentable pero si piensas en lo que llevamos de colección y que ya hemos pasado (y pagado) dieciocho números con historias que en circunstancias normales hubiesen ocupado cinco (Y Stna Y Jack dos) Ultimate FAntastic Four sigue la tendencia de la línea Ultimate de ir presentando conceptos conocidos como si fuesen nuevos y dejar todo lo bueno en manos de dibujantes de nivel impresionante que son en definitiva los que llevan la voz cantante (sí, estoy pensando en Hitch) EL próximo en recoger el testigo va a ser Millar, y me da miedo, con Greg Land a los lápices, del que no tengo el gusto. No sé que tendrá pensado el escocés, si dedicarse a hacer gamberradas y escandalizar, o a mantener la esencia de los personajes como esencia de la serie. Yo creo que la solución mejor en esta colección seria "jugar a ser Jack Kirby" y crear desde cero conceptos y cosmogonías nuevas sin base en el universo tradicional. Tampoco me parece que los villanos clásicos de los 4F sean candidatos en la línea Ultimate. Del trabajo de Millar seguiremos informando
jueves, abril 27
viernes, abril 14
BUFFY CAZAVAMPIROS ¿Por qué esta serie tiene un nombre tan malo?
Vale, al final me he enganchado. Después de escuchar a gente hablar sobre lo buena que era esta serie y después de darle varias oportunidades sin encontrarle el qué la reposición desde el primer capítulo de la serie ha sido una magnífica oportunidad para tragarte la serie completa y seguir la evolución de la misma, y finalmente me he convertido en un Buffyadicto, a pesar que ni yo mismo me lo esperaba. No voy a defender la serie como una obra maestra, o la mejor serie que se ha hecho nunca en televisión. TAmpoco pretende serlo. Es un entretenimiento divertido, vacuo en algunas ocasiones, y desenfadado, sobretodo en sus primeras temporadas. Es difícil que nadi se enganche a la serie viendo un único capítulo, aunque sea el mejor, pues se necesita seguir a los personajes, de donde vienen y a donde van para pillarle el tranquillo. Porque el cambio es una de las bazas que mejor utiliza Whedon.
¿y qué convierte a esta serie en algo mejor que Xena la guerrera, Smallville o cosas por el estilo? Es dificil identificarlo. Por un lado uno de los méritos de la serie es haber creado un universo compartido mucho más compacto que otras series de estas características. Para que Sunnydale tenga vida propia es necesario mimar no ya a los personajes secundarios, sino también a los terciarios. Por la serie pululan personajes como Harmony, o Jonathan que en otras series tendrían una sola aparición y no se volvería a saber de ellos. El acierto de Whedon and company es mantenerlos, e incluso en algunos casos ganando importancia. Solo hay que ver como empezó por ejemplo Anya en la serie: personaje de una única aparición, pero que se mantuvo, y poco a poco fue ganando protagonismo. Porque la otra gran baza a jugar es la de la continuidad. En Buffy se mima la continuidad como hubiesen querido en Marvel. Nada, absolutamente nada de lo que ha pasado en la serie es obviado (ni siquera cosas tan olvidables como el encuentro sexual entre Gilles y Joyce) y es una gozada ver referencias a episodios anteriores durante toda la serie, no ya las evidentes, sino pequeños guiños, como la rata Amy, que bien podrían haber sido enviados al ostracismo.
Estas características ya de por sí dan un tono compacto y firme a la serie. Pero ésta no pasaría a nada mejor si no fuese por el constante cambio que en ella existe. La serie cuenta con una evolución subyacente, claro está. Pero los guionistas no dudan ni un momento en echarse la manta a la cabeza si hace falta y hacer explotar el status quo (en ocasiones de manera literal) de sus personajes y tramas. Esto es lo que hace más grande a Buffy: no se limita a exponer la premisa de la serie y mantenerla ésta inamovible por más cosas que sucedan (¿alguien ha dicho Alias?) Uno puede tener la sensación que realmente en seis años la serie no ha avanzado y se mantiene en el mismo punto muerto de "la cazadora Vs vampiros" Pero a poco que uno piense en por lo que se ha pasado se tiene que callar: Buffy muere y resucita, su madre descubre su identidad secreta y la asume, su novio se vuelve malo y lo tiene que matar, Buffy se autodespide del Consejo, explotan literalmente el instituto, castran a su peor enemigo, cambia la sexualidad de Willow, le dan retroactivamente una hermana, su peor enemigo se enamora de ella, muere su madre, pierde a su novio, vuelve a morir y a resucitar.... Este maremagnum de cambios en ocasiones puede resultar contraproducente: por ejemplo liar a Willow y Xander provoca que Cordelia Chase no pintase nada en el resto de la temporada, o cargarse la biblioteca del instituto desubica por completo a Giles. Pero aunque haya habido algún que otro movimiento equivocado siempre es de agradecer esa sensacion de imprevisibilidad, que en ocasiones parece incluso improvisación.
Como dije no voy a decir que la serie es perfecta. Peca en algunos puntos obvios: Es necesaria la batallita contra vampiros de rigor por capítulo, y llegado a cierto punto la Cazadora es tan superior en combate que cansa. Además lastra capítulos que sin duda no las necesita (estoy pensando en "el Cuerpo") Y por cierto la sutilidad de la Cazadora es la de un combate de Jack Kirby: creo que en seis temporadas vistas no ha tenido un plan mejor que no sea una confrontación directa. Por no hablar que por regla general el combate final de temporada suele dejar un deje decepcionante. Quizás lo peor que llevan los guionistas sea la vida civil de la Cazadora. Después de todo lo que pasa en la serie querer mantener la identidad secreta de Buffy es muy inconsistente. ¿Cuántas veces han atacado el Bronze, o la casa de Buffy como para que la gente no se dé cuenta que pasa algo raro? Querer mantener ese aspecto a toda costa es un lastre y lleva a consideraciones estúpidas como los problemas de piel de los demonios.
Así las cosas empecé a ver la serie sin demasiado entusiasmo. La primera temporada no destaca por nada. Es cierto que los personajes tienen algún buen diálogo que otro y Willow es adorable desde el principio, pero no había nada que la alejase de la típica serie de adolescente. Y si la idea más significativa era un triángulo amoroso entre Xander, Willow y Buffy no se va por el buen camino. ¿cuánto tiempo más se puede aguantar capítulos con una bruja que quiere ser animadora o un robot chateando con Willow? La segunda temporada va por el mismo camino, quizás la llegada de Spike y Drusilla llama la atención pero poco más. La historia se centra en la historia de amor entre Angel y Buffy sin que pase nada especial... hasta que pasa. Llega Passion, el capítulo en que Buffy y Angel hacen el amor y de repente Angel se convierte en malvado. "vale, está bien pero durará un capítulo es lo que piensas" Pues no. Angelus se mantiene como malvado y apenas unos capítulos después, zas, se carga a una secundaria de lujo con sádica satisfacción. Y mientras Angel era un pedazo de soso con cara de corderito y unidimensional Angelus es un malvado fabuloso. ES terriblemente sádico, pretende acabar con el mundo y lo peor no son sus actos, lo peor es su lengua y sus hirientes comentarios, que calan en la Cazadora. Es cierto que se veía venir que la situación no era para siempre y se volvería para atrás, pero en un trágico movimiento en el clímax de la segunda temporada Buffy debe sacrificar a su amor, reconvertido en bueno.
El inicio de la tercera temporada es un paso atrás respecto a los muy buenos últimos capítulos de la segunda. Los primeros movimientos son equivocados. La resurreción-para-nada de Angel, que lo único que hace en toda la temporada es... nada. Ya ha hecho todo lo que tiene que hacer en la serie. La historia de amor con Buffy corre peligro de estirarse a lo Pícara-Gambito, y realmente solo está esperando que le den serie propia. La otra mala elección es el romance Xander-Willow, algo incoherente por lo visto hasta ahora en la serie, y que sobretodo deja a un personaje como Cordelia Chase sin ámbito. Sin Xander, que es lo único que le une al grupo se queda sin nada que aportar durante la serie. No es de extraña que desaparezca al final de la temporada. Tampoco ayuda el nuevo malo, el alcalde, que no hay por donde pillarlo (como le gusta a Whedon los malos petardos). Son movimientos discutibles, pero da igual. A estas alturas los personajes ya me tienen ganado. Ya ha calado y te importan los personajes lo suficiente como para estar enganchado. Diablos, si han conseguido que me importe un personaje como Cordelia lo tienen todo ganado. La temporada mejora cuando se alejan de Angel y su sufrimiento (aunque nos obsequia con "enmiendas" uno de los dos mejores finales de la serie) y se acerca a Faith. Es un personaje muy bien perfilado, con una personalidad magnética y muy chula, pero subyaciendo desde el principio un sentimiento de inferioridad hacia Buffy, lo que la convierte en fácilmente corrompible. E incluso el Alcalde gana muchos puntos como personaje hacia el final, en especial en su relación paternal con la cazadora renegada. Finalmente la temporada acaba con todo por los aires, con Buffy negándose a seguir las órdenes del consejo como hasta ahora y destruyendo literalmente el Instituto, centro neurálgico de la serie. La verdad es que los guionistas le pegan una patada al tablero.
LA iniciar la cuarta temporada se necesita una reubicación. Del instituto se pasa a la universidad, y los espectadores están tan descolocados como Buffy en el nuevo entorno, casa de Gilles incluida. Y definitivamente pierden la partida pues no consiguen hacer interesante ni la vida universitaria, ni la Iniciativa (por muy guapo que sea el nombre) y mucho menos a Riley Finn, nuevo interés romántico de la Cazadora (que manía tiene la muchacha con los chicos sosos) Además la temporada se cierra con un Deus ex Machina excesivo para vencer al malo de la función, Adam, que también ni chicha ni limoná. Pero los guionistas tienen una consigna clara: si tienes problemas aférrata a Willow. Efectivamente, la Rosenberg se convierte por derecho propio en la reina de la función, si no lo era ya. Empieza la temporada rompiendo su relación con Oz, entrañable personaje que funcionaba muy bien, y cayendo en un pozo de tristeza, pero sin perder su ternura. Poco a poco lo superará gracias a su relación con Tara. Y aquí hay que quitarse el sombrero. Todo el proceso de cambio de sexualidad de Willow es lento, gradual y muy natural. Desemboca en "Luna nueva" con el regreso de Oz y la confesión de Willow. Cuando éste es el mejor capítulo de la temporada es porque la historia de Willow nos interesa más que la de Adam. A eso ayuda un personaje como Tara, que entra poco a poco en los corazones de los espectadores, pero para quedarse. Yo, que pretendo ser guionista, me pregunto como se hace. Cómo creas un personaje que apenas habla cuando hay tres personas en la sala y se convierte en el favorito para muchos. (Y por cierto, odio a Whedon. Ya sabía cual iba a ser el destino de Tara y aún así se convirtió en MI personaje)
La quinta temporada quizás es la más completa. Ayuda que no tenga el bajón de interés de inicio de temporada por las que pasan todas. Aquí desde el primer momento se presenta a Glory, que vuelve a ser malo petardo, pero sí da una sensación de invencibilidad para mantenerse como amenaza durante toda la temporada. Y en un movimiento genial de los guionistas le buscan una hermana a Buffy, Dawn, de manera retroactiva, con lo que todos aceptamos sin problemas que Buffy SIEMPRE ha tenido una hermana. Además la pequeña Summers, y bastante es que no se convierta en insoportable, es elemento clave en la trama. Pero lo que de verdad aviva el interés en esta primera parte de la temporada es el drama personal de Joyce Summers, enfrentándose a una enfermedad para la poco puede ayudar la cazadora. Es quizás la única vez en la serie en que acontecimientos civiles hacen bien a la serie. Este acercamiento al drama desemboca en "El cuerpo", impagable capítulo de personas, no de cazadoras, ni brujas ni vampiros. La dirección de Whedon es enorme en todos los sentidos (si la firmase Spielberg estaría en libros de estudio) con planos desencajados, desenfocados, sin música, primeros planos de Buffy perdido... todo lo necesario para mostrar la repentina tragedia de la muerte. EL momento en la habitación de Willow está escrito con una sensibilidad extraordinaria. A partir de aquí los personajes se han convertido en adultos. Esto favorece un oscurecimiento en general de la serie que le hace ganar enteros: Los personajes están al límite y eso ayuda a percibir a Glory como más definitiva, más letal hasta el punto de volver loca a Tara. El capítulo final de la quinta temporada, "el regalo" es de gallina de piel. Quizás el combate contra Glory vuelve a pecar de lo de siempre, pero se arregla con el sacrificio de Buffy en favor de su hermana, y toma ya, su muerte.
La sexta temporada tiene más problema. los personajes quieren seguir el lado oscuro que ya habían anticipado en la quinta, así que casi todos los personajes entran en una espiral autodestructiva: Willow, nuestra adorada Willow, se convierte en una yonqui de la magia DAwn es cleptómana, Gilles decide que debe irse para que Buffy crezca como persona. Y buffy, después de resucitar prefería estar muerta, con lo que el ambiente despresivo y atormentado impregna la pantalla. Esto no es malo per se (Buffy está un poco insoportable, pero la trama de Willow es buena) pero va a chocar de frente con los malos de la función: el trío, unos secundarios de varios capítulos que se unen contra la cazadora. Una panda de frikis no parecen la mayor amenaza jamás vista, y efectivamente no lo son. Sólo sirve para presentar un montón de ataques chorras, que son divertidos pero chocan demasiado con el tono que se estaba apropiando la serie. Si en la quinta temporada la amenaza de Glory era suficientemente importante para mantener e incrementar el oscurecimiento, ahora es al contrario. Los malos tiran hacia el lado divertido, mientras que los personajes están en un maremagnum de dudas intensas. La verdadera razón es que estos no son los villanos de la sexta temporada. La saga capital es la de Willow oscura, por lo que debe mantenerse como subargumento hasta que finalmente explote. Por eso hasta llegar allí nos vamos encontrando con capítulos sin interés para la trama, que van desde los capítulos chorras como el de la hamburguesería o el de la invisibilidad, hasta otros geniales como Tábula Rasa.
Por supuesto entre estos hay que hacer mención especial al que bien puede ser considerado el mejor capítulo de la serie: "Otra vez... con más sentimiento". Efectivamente, el capítulo musical. Whedon se le va la olla y aprovecha que ya puede hacer lo que quiera para meter un musical (ya anteriormente había hecho experimentos raros como el último de la cuarta temporada, el capítulo de Jonhattan o el silencioso) EFectivamente aquí los personajes sin saber porqué se ponen a cantar, con voz preciosa de Tara primordialmente, aunque también muy bien Giles y Spike. Pero la genialidad está en aprovechar la cualidad clásica del musical, como es que en las canciones uno dice cantando lo que siente. Así que esto se repite, y los personajes no pueden evitar contar sus secretos interiores: los miedos prematrimoniales de Xander y Ania, el sentimiento de bloqueo de Giles, la desconfianza de Tara, la sensación de pérdida en la resurrección de Buffy y el amor de spike. y lejos de lo que pueda parecer las canciones son terriblemente buenas, divertidas y melodiosas para engancharte. Un capítulo que no te hartas de ver coronado por ese beso de Spike ante el son de "¿qué hacemos de aquí en adelante?.
Porque Spike hace tiempo que es el rey de la función. La idea de dejarlo sin capacidad para dañar en la cuarta temporada no parecía la mejor, pero hay que reconocer que era la única manera de mantenerlo en la serie. Pero el problema surge: ¿como mantener a Spike de secundario sin traicionarle? Dos temporadas les va a llevar conseguirlo. EFectivamente en la quinta temporada Spike asume y confiesa su amor por Buffy. "mal vamos. Ahora toca convertirse en bueno" Pues no. Su amor es tratado de manera totalmente obsesiva. Él mismo se autoimpone el ayudar a la cazadora, a pesar de que ni ella, ni sus amigos le traten demasiado bien. Pero ahí está en la pandilla, más Lobezno que nunca (y no es de extrañar que su relación con Dawn se parezca a la de Logan y Kitty) Especial es su relato de como se cargó a dos Cazadoras, lo que demuestra que de lado bueno nada. Pero ya en la sexta temporada, cuando parece que a los guionistas no les queda otra que tratarlo como un buen chico dan un giro imprevisto: es Buffy quien poco a poco, consumida por el deseo va cayendo del lado de Spike. ESto permite al vampiro poder seguir siendo perverso (además de tener unos polvos demoledores) y a la Cazadora seguir atormentada por su comportamiento. Finalmente cuando la Cazadora decide cortar de raíz su insana relación con el vampiro ya no queda otra opción, si quieres mantener a Spike que acercarlo a Buffy. Nuevamente dan otro giro imprevisto y Spike va a intentar violar a la Summers (y si tú esperabas esto en una serie de estas características te he sobreestimado) Este actor sirve de catarsis para que ahora sí SPike pueda ir en busca de su alma sin haber traicionado en ningún momento al personaje.
Y vale, es cierto todo los problemas de la sexta temporada, pero la saga de Willow oscura (si no sabes a qué es guiño yo no te lo voy a contar) es un pedazo final de temporada, inesperada por la muerte de Tara y con una Willow desatada que causa sensación y donde el amor de Xander por su amiga es lo único que hace volver a la simpática pelirroja. Y si un final como ese consigue funcionar es que la implicación emocional con los personajes es enorme.
"Desde abajo te devora". Esta inquietante coletilla acompaña el inicio y en esencia toda la séptima temporada. Esta temporada empieza un poco diferente al resto. En lugar de empezar con capítulos autoconclusivos para esperar a media temporada a sacar el gran tema final, en esta ocasión la gran amenaza se presenta ya en los primeros capítulos y desde "conversaciones con los muertos", el mejor capítulo de la temporada, de forma primordial. La séptima temporada se beneficia de tener al que quizás sea el mejor villano de la serie: el Primero. El primero toma la forma de cualquier persona muerta y es intangible. Su infisicidad, su discurso y su arrogancia le hacen un oponente temible y en ocasiones aparece como realmente imbatible. DEcir que el primero y sus acólitos, los portadores, ya habían aparecido en uno de los grandes capítulos de la serie "enmiendas" allá por la tercera temporada. Y es que en esta temporada final hay un sinfín de referencias a la continuidad de la serie: Faith y el alcalde, el capítulo musical, la iniciativa y Riley Finn, los anteriores directores del insitituto, incluso se cierra un cabo suelto de la ¡segunda temporada! Eso además de las obvias consescuencias del final de la sexta: la magia de Willow y el alma de Spike. Los guionistas siguen jugando magistralmente con Spike. Lejos de su intención es convertir a un Spike con alma en otro Ángel. Todo lo contrario. Primero tiene que luchar con su lado animal (¿alguien ha vuelto a decir Loberno?) y una vez controlado éste no se convierte precisamente en buen chico: sigue fumando, siendo malhablado y cabezota, y a punto está de cargarse al director Wood.
El problema va a surgir de mantener la tensión tantos capítulos. Whedon quiere crear un clima de guerra total contra el mal, y para eso llena la casa de potenciales cazadoras. Es una mala idea. Las cazadoras son demasiadas y apenas hacen el papel de "cabeza de turco genérico" Sólo con Kennedy tienen pensado alguna idea, el resto están para hacer bulto. Lomejor sería haberse centrado en dos o tres y darles más personalidad. Más teniendo en cuenta que también vas a unir al grupo al director Wood, Andrew y Faith. Wood tiene una buena historia detrás suyo, aunque una vez resuelta tampoco aporta nada. Andrew ni siquiera es un personaje, es un recurso para hacer chistes frikis y referenciales. y Faith llega de manera un tanto abrupta, pero da igual. Su interacción con la Cazadora es tan buena que poco importa (lo que si es "de cara a la galería es la aparición final de Ángel) De todo esto salen perjudicados los secundarios de siempre, en especial Giles, Dawn y Willow. Cierto es que casi todos tienen un capítulo para ellos, pero su aportación entre tanta sangre nueva es casi nula. Xander se salva, porque tiene un par de momentos de humanidad muy buenos. Y en el momento en que pierde el ojo te das cuenta que es realmente un personaje imprescindible. Parece que sólo esté ahí para contar chistes, pero a la postre resulta el ancla sentimental que tienen todo los personajes y por eso te duele más que con el resto.
Para el colocón final de la serie Whedon vuelve a darle una patada al tablero, como ya hizo en las temporadas tres y cinco, pero esta vez definitivo: Se carga la base de la serie, la única cazadora, y finalmente se carga Sunnydale. Y vale, el momento heroico de spike es un DEus ex Machina sacado de la manga, pero tiene ese dialogo tan bueno "es mentira, pero gracias por decirlo de todas maneras" que te lo tienes que tragar todo. Es el fin de la Cazadora.
¿y qué convierte a esta serie en algo mejor que Xena la guerrera, Smallville o cosas por el estilo? Es dificil identificarlo. Por un lado uno de los méritos de la serie es haber creado un universo compartido mucho más compacto que otras series de estas características. Para que Sunnydale tenga vida propia es necesario mimar no ya a los personajes secundarios, sino también a los terciarios. Por la serie pululan personajes como Harmony, o Jonathan que en otras series tendrían una sola aparición y no se volvería a saber de ellos. El acierto de Whedon and company es mantenerlos, e incluso en algunos casos ganando importancia. Solo hay que ver como empezó por ejemplo Anya en la serie: personaje de una única aparición, pero que se mantuvo, y poco a poco fue ganando protagonismo. Porque la otra gran baza a jugar es la de la continuidad. En Buffy se mima la continuidad como hubiesen querido en Marvel. Nada, absolutamente nada de lo que ha pasado en la serie es obviado (ni siquera cosas tan olvidables como el encuentro sexual entre Gilles y Joyce) y es una gozada ver referencias a episodios anteriores durante toda la serie, no ya las evidentes, sino pequeños guiños, como la rata Amy, que bien podrían haber sido enviados al ostracismo.
Estas características ya de por sí dan un tono compacto y firme a la serie. Pero ésta no pasaría a nada mejor si no fuese por el constante cambio que en ella existe. La serie cuenta con una evolución subyacente, claro está. Pero los guionistas no dudan ni un momento en echarse la manta a la cabeza si hace falta y hacer explotar el status quo (en ocasiones de manera literal) de sus personajes y tramas. Esto es lo que hace más grande a Buffy: no se limita a exponer la premisa de la serie y mantenerla ésta inamovible por más cosas que sucedan (¿alguien ha dicho Alias?) Uno puede tener la sensación que realmente en seis años la serie no ha avanzado y se mantiene en el mismo punto muerto de "la cazadora Vs vampiros" Pero a poco que uno piense en por lo que se ha pasado se tiene que callar: Buffy muere y resucita, su madre descubre su identidad secreta y la asume, su novio se vuelve malo y lo tiene que matar, Buffy se autodespide del Consejo, explotan literalmente el instituto, castran a su peor enemigo, cambia la sexualidad de Willow, le dan retroactivamente una hermana, su peor enemigo se enamora de ella, muere su madre, pierde a su novio, vuelve a morir y a resucitar.... Este maremagnum de cambios en ocasiones puede resultar contraproducente: por ejemplo liar a Willow y Xander provoca que Cordelia Chase no pintase nada en el resto de la temporada, o cargarse la biblioteca del instituto desubica por completo a Giles. Pero aunque haya habido algún que otro movimiento equivocado siempre es de agradecer esa sensacion de imprevisibilidad, que en ocasiones parece incluso improvisación.
Como dije no voy a decir que la serie es perfecta. Peca en algunos puntos obvios: Es necesaria la batallita contra vampiros de rigor por capítulo, y llegado a cierto punto la Cazadora es tan superior en combate que cansa. Además lastra capítulos que sin duda no las necesita (estoy pensando en "el Cuerpo") Y por cierto la sutilidad de la Cazadora es la de un combate de Jack Kirby: creo que en seis temporadas vistas no ha tenido un plan mejor que no sea una confrontación directa. Por no hablar que por regla general el combate final de temporada suele dejar un deje decepcionante. Quizás lo peor que llevan los guionistas sea la vida civil de la Cazadora. Después de todo lo que pasa en la serie querer mantener la identidad secreta de Buffy es muy inconsistente. ¿Cuántas veces han atacado el Bronze, o la casa de Buffy como para que la gente no se dé cuenta que pasa algo raro? Querer mantener ese aspecto a toda costa es un lastre y lleva a consideraciones estúpidas como los problemas de piel de los demonios.
Así las cosas empecé a ver la serie sin demasiado entusiasmo. La primera temporada no destaca por nada. Es cierto que los personajes tienen algún buen diálogo que otro y Willow es adorable desde el principio, pero no había nada que la alejase de la típica serie de adolescente. Y si la idea más significativa era un triángulo amoroso entre Xander, Willow y Buffy no se va por el buen camino. ¿cuánto tiempo más se puede aguantar capítulos con una bruja que quiere ser animadora o un robot chateando con Willow? La segunda temporada va por el mismo camino, quizás la llegada de Spike y Drusilla llama la atención pero poco más. La historia se centra en la historia de amor entre Angel y Buffy sin que pase nada especial... hasta que pasa. Llega Passion, el capítulo en que Buffy y Angel hacen el amor y de repente Angel se convierte en malvado. "vale, está bien pero durará un capítulo es lo que piensas" Pues no. Angelus se mantiene como malvado y apenas unos capítulos después, zas, se carga a una secundaria de lujo con sádica satisfacción. Y mientras Angel era un pedazo de soso con cara de corderito y unidimensional Angelus es un malvado fabuloso. ES terriblemente sádico, pretende acabar con el mundo y lo peor no son sus actos, lo peor es su lengua y sus hirientes comentarios, que calan en la Cazadora. Es cierto que se veía venir que la situación no era para siempre y se volvería para atrás, pero en un trágico movimiento en el clímax de la segunda temporada Buffy debe sacrificar a su amor, reconvertido en bueno.
El inicio de la tercera temporada es un paso atrás respecto a los muy buenos últimos capítulos de la segunda. Los primeros movimientos son equivocados. La resurreción-para-nada de Angel, que lo único que hace en toda la temporada es... nada. Ya ha hecho todo lo que tiene que hacer en la serie. La historia de amor con Buffy corre peligro de estirarse a lo Pícara-Gambito, y realmente solo está esperando que le den serie propia. La otra mala elección es el romance Xander-Willow, algo incoherente por lo visto hasta ahora en la serie, y que sobretodo deja a un personaje como Cordelia Chase sin ámbito. Sin Xander, que es lo único que le une al grupo se queda sin nada que aportar durante la serie. No es de extraña que desaparezca al final de la temporada. Tampoco ayuda el nuevo malo, el alcalde, que no hay por donde pillarlo (como le gusta a Whedon los malos petardos). Son movimientos discutibles, pero da igual. A estas alturas los personajes ya me tienen ganado. Ya ha calado y te importan los personajes lo suficiente como para estar enganchado. Diablos, si han conseguido que me importe un personaje como Cordelia lo tienen todo ganado. La temporada mejora cuando se alejan de Angel y su sufrimiento (aunque nos obsequia con "enmiendas" uno de los dos mejores finales de la serie) y se acerca a Faith. Es un personaje muy bien perfilado, con una personalidad magnética y muy chula, pero subyaciendo desde el principio un sentimiento de inferioridad hacia Buffy, lo que la convierte en fácilmente corrompible. E incluso el Alcalde gana muchos puntos como personaje hacia el final, en especial en su relación paternal con la cazadora renegada. Finalmente la temporada acaba con todo por los aires, con Buffy negándose a seguir las órdenes del consejo como hasta ahora y destruyendo literalmente el Instituto, centro neurálgico de la serie. La verdad es que los guionistas le pegan una patada al tablero.
LA iniciar la cuarta temporada se necesita una reubicación. Del instituto se pasa a la universidad, y los espectadores están tan descolocados como Buffy en el nuevo entorno, casa de Gilles incluida. Y definitivamente pierden la partida pues no consiguen hacer interesante ni la vida universitaria, ni la Iniciativa (por muy guapo que sea el nombre) y mucho menos a Riley Finn, nuevo interés romántico de la Cazadora (que manía tiene la muchacha con los chicos sosos) Además la temporada se cierra con un Deus ex Machina excesivo para vencer al malo de la función, Adam, que también ni chicha ni limoná. Pero los guionistas tienen una consigna clara: si tienes problemas aférrata a Willow. Efectivamente, la Rosenberg se convierte por derecho propio en la reina de la función, si no lo era ya. Empieza la temporada rompiendo su relación con Oz, entrañable personaje que funcionaba muy bien, y cayendo en un pozo de tristeza, pero sin perder su ternura. Poco a poco lo superará gracias a su relación con Tara. Y aquí hay que quitarse el sombrero. Todo el proceso de cambio de sexualidad de Willow es lento, gradual y muy natural. Desemboca en "Luna nueva" con el regreso de Oz y la confesión de Willow. Cuando éste es el mejor capítulo de la temporada es porque la historia de Willow nos interesa más que la de Adam. A eso ayuda un personaje como Tara, que entra poco a poco en los corazones de los espectadores, pero para quedarse. Yo, que pretendo ser guionista, me pregunto como se hace. Cómo creas un personaje que apenas habla cuando hay tres personas en la sala y se convierte en el favorito para muchos. (Y por cierto, odio a Whedon. Ya sabía cual iba a ser el destino de Tara y aún así se convirtió en MI personaje)
La quinta temporada quizás es la más completa. Ayuda que no tenga el bajón de interés de inicio de temporada por las que pasan todas. Aquí desde el primer momento se presenta a Glory, que vuelve a ser malo petardo, pero sí da una sensación de invencibilidad para mantenerse como amenaza durante toda la temporada. Y en un movimiento genial de los guionistas le buscan una hermana a Buffy, Dawn, de manera retroactiva, con lo que todos aceptamos sin problemas que Buffy SIEMPRE ha tenido una hermana. Además la pequeña Summers, y bastante es que no se convierta en insoportable, es elemento clave en la trama. Pero lo que de verdad aviva el interés en esta primera parte de la temporada es el drama personal de Joyce Summers, enfrentándose a una enfermedad para la poco puede ayudar la cazadora. Es quizás la única vez en la serie en que acontecimientos civiles hacen bien a la serie. Este acercamiento al drama desemboca en "El cuerpo", impagable capítulo de personas, no de cazadoras, ni brujas ni vampiros. La dirección de Whedon es enorme en todos los sentidos (si la firmase Spielberg estaría en libros de estudio) con planos desencajados, desenfocados, sin música, primeros planos de Buffy perdido... todo lo necesario para mostrar la repentina tragedia de la muerte. EL momento en la habitación de Willow está escrito con una sensibilidad extraordinaria. A partir de aquí los personajes se han convertido en adultos. Esto favorece un oscurecimiento en general de la serie que le hace ganar enteros: Los personajes están al límite y eso ayuda a percibir a Glory como más definitiva, más letal hasta el punto de volver loca a Tara. El capítulo final de la quinta temporada, "el regalo" es de gallina de piel. Quizás el combate contra Glory vuelve a pecar de lo de siempre, pero se arregla con el sacrificio de Buffy en favor de su hermana, y toma ya, su muerte.
La sexta temporada tiene más problema. los personajes quieren seguir el lado oscuro que ya habían anticipado en la quinta, así que casi todos los personajes entran en una espiral autodestructiva: Willow, nuestra adorada Willow, se convierte en una yonqui de la magia DAwn es cleptómana, Gilles decide que debe irse para que Buffy crezca como persona. Y buffy, después de resucitar prefería estar muerta, con lo que el ambiente despresivo y atormentado impregna la pantalla. Esto no es malo per se (Buffy está un poco insoportable, pero la trama de Willow es buena) pero va a chocar de frente con los malos de la función: el trío, unos secundarios de varios capítulos que se unen contra la cazadora. Una panda de frikis no parecen la mayor amenaza jamás vista, y efectivamente no lo son. Sólo sirve para presentar un montón de ataques chorras, que son divertidos pero chocan demasiado con el tono que se estaba apropiando la serie. Si en la quinta temporada la amenaza de Glory era suficientemente importante para mantener e incrementar el oscurecimiento, ahora es al contrario. Los malos tiran hacia el lado divertido, mientras que los personajes están en un maremagnum de dudas intensas. La verdadera razón es que estos no son los villanos de la sexta temporada. La saga capital es la de Willow oscura, por lo que debe mantenerse como subargumento hasta que finalmente explote. Por eso hasta llegar allí nos vamos encontrando con capítulos sin interés para la trama, que van desde los capítulos chorras como el de la hamburguesería o el de la invisibilidad, hasta otros geniales como Tábula Rasa.
Por supuesto entre estos hay que hacer mención especial al que bien puede ser considerado el mejor capítulo de la serie: "Otra vez... con más sentimiento". Efectivamente, el capítulo musical. Whedon se le va la olla y aprovecha que ya puede hacer lo que quiera para meter un musical (ya anteriormente había hecho experimentos raros como el último de la cuarta temporada, el capítulo de Jonhattan o el silencioso) EFectivamente aquí los personajes sin saber porqué se ponen a cantar, con voz preciosa de Tara primordialmente, aunque también muy bien Giles y Spike. Pero la genialidad está en aprovechar la cualidad clásica del musical, como es que en las canciones uno dice cantando lo que siente. Así que esto se repite, y los personajes no pueden evitar contar sus secretos interiores: los miedos prematrimoniales de Xander y Ania, el sentimiento de bloqueo de Giles, la desconfianza de Tara, la sensación de pérdida en la resurrección de Buffy y el amor de spike. y lejos de lo que pueda parecer las canciones son terriblemente buenas, divertidas y melodiosas para engancharte. Un capítulo que no te hartas de ver coronado por ese beso de Spike ante el son de "¿qué hacemos de aquí en adelante?.
Porque Spike hace tiempo que es el rey de la función. La idea de dejarlo sin capacidad para dañar en la cuarta temporada no parecía la mejor, pero hay que reconocer que era la única manera de mantenerlo en la serie. Pero el problema surge: ¿como mantener a Spike de secundario sin traicionarle? Dos temporadas les va a llevar conseguirlo. EFectivamente en la quinta temporada Spike asume y confiesa su amor por Buffy. "mal vamos. Ahora toca convertirse en bueno" Pues no. Su amor es tratado de manera totalmente obsesiva. Él mismo se autoimpone el ayudar a la cazadora, a pesar de que ni ella, ni sus amigos le traten demasiado bien. Pero ahí está en la pandilla, más Lobezno que nunca (y no es de extrañar que su relación con Dawn se parezca a la de Logan y Kitty) Especial es su relato de como se cargó a dos Cazadoras, lo que demuestra que de lado bueno nada. Pero ya en la sexta temporada, cuando parece que a los guionistas no les queda otra que tratarlo como un buen chico dan un giro imprevisto: es Buffy quien poco a poco, consumida por el deseo va cayendo del lado de Spike. ESto permite al vampiro poder seguir siendo perverso (además de tener unos polvos demoledores) y a la Cazadora seguir atormentada por su comportamiento. Finalmente cuando la Cazadora decide cortar de raíz su insana relación con el vampiro ya no queda otra opción, si quieres mantener a Spike que acercarlo a Buffy. Nuevamente dan otro giro imprevisto y Spike va a intentar violar a la Summers (y si tú esperabas esto en una serie de estas características te he sobreestimado) Este actor sirve de catarsis para que ahora sí SPike pueda ir en busca de su alma sin haber traicionado en ningún momento al personaje.
Y vale, es cierto todo los problemas de la sexta temporada, pero la saga de Willow oscura (si no sabes a qué es guiño yo no te lo voy a contar) es un pedazo final de temporada, inesperada por la muerte de Tara y con una Willow desatada que causa sensación y donde el amor de Xander por su amiga es lo único que hace volver a la simpática pelirroja. Y si un final como ese consigue funcionar es que la implicación emocional con los personajes es enorme.
"Desde abajo te devora". Esta inquietante coletilla acompaña el inicio y en esencia toda la séptima temporada. Esta temporada empieza un poco diferente al resto. En lugar de empezar con capítulos autoconclusivos para esperar a media temporada a sacar el gran tema final, en esta ocasión la gran amenaza se presenta ya en los primeros capítulos y desde "conversaciones con los muertos", el mejor capítulo de la temporada, de forma primordial. La séptima temporada se beneficia de tener al que quizás sea el mejor villano de la serie: el Primero. El primero toma la forma de cualquier persona muerta y es intangible. Su infisicidad, su discurso y su arrogancia le hacen un oponente temible y en ocasiones aparece como realmente imbatible. DEcir que el primero y sus acólitos, los portadores, ya habían aparecido en uno de los grandes capítulos de la serie "enmiendas" allá por la tercera temporada. Y es que en esta temporada final hay un sinfín de referencias a la continuidad de la serie: Faith y el alcalde, el capítulo musical, la iniciativa y Riley Finn, los anteriores directores del insitituto, incluso se cierra un cabo suelto de la ¡segunda temporada! Eso además de las obvias consescuencias del final de la sexta: la magia de Willow y el alma de Spike. Los guionistas siguen jugando magistralmente con Spike. Lejos de su intención es convertir a un Spike con alma en otro Ángel. Todo lo contrario. Primero tiene que luchar con su lado animal (¿alguien ha vuelto a decir Loberno?) y una vez controlado éste no se convierte precisamente en buen chico: sigue fumando, siendo malhablado y cabezota, y a punto está de cargarse al director Wood.
El problema va a surgir de mantener la tensión tantos capítulos. Whedon quiere crear un clima de guerra total contra el mal, y para eso llena la casa de potenciales cazadoras. Es una mala idea. Las cazadoras son demasiadas y apenas hacen el papel de "cabeza de turco genérico" Sólo con Kennedy tienen pensado alguna idea, el resto están para hacer bulto. Lomejor sería haberse centrado en dos o tres y darles más personalidad. Más teniendo en cuenta que también vas a unir al grupo al director Wood, Andrew y Faith. Wood tiene una buena historia detrás suyo, aunque una vez resuelta tampoco aporta nada. Andrew ni siquiera es un personaje, es un recurso para hacer chistes frikis y referenciales. y Faith llega de manera un tanto abrupta, pero da igual. Su interacción con la Cazadora es tan buena que poco importa (lo que si es "de cara a la galería es la aparición final de Ángel) De todo esto salen perjudicados los secundarios de siempre, en especial Giles, Dawn y Willow. Cierto es que casi todos tienen un capítulo para ellos, pero su aportación entre tanta sangre nueva es casi nula. Xander se salva, porque tiene un par de momentos de humanidad muy buenos. Y en el momento en que pierde el ojo te das cuenta que es realmente un personaje imprescindible. Parece que sólo esté ahí para contar chistes, pero a la postre resulta el ancla sentimental que tienen todo los personajes y por eso te duele más que con el resto.
Para el colocón final de la serie Whedon vuelve a darle una patada al tablero, como ya hizo en las temporadas tres y cinco, pero esta vez definitivo: Se carga la base de la serie, la única cazadora, y finalmente se carga Sunnydale. Y vale, el momento heroico de spike es un DEus ex Machina sacado de la manga, pero tiene ese dialogo tan bueno "es mentira, pero gracias por decirlo de todas maneras" que te lo tienes que tragar todo. Es el fin de la Cazadora.
jueves, abril 13
Ranking 2005
Vayamos con las mejores y peores películas del año vistas en el cine. Allá vamos.
1.- Million Dollar BAby
2.- Match Point
3.- La venganza de los Sith
4:- Entre Copas
5.- El metodo Gronholm
6.- Princesas
7.- Batman Begins
8.- Tapas
9.- Sin CIty
10.- Closer
11.- El Hundimiento
12.- Los dos lados de la cama
13.- Los Cuatro Fantásticos
14.- La guerra de los mundos
15.- Madagascar
16.- The Aviator
17.- Harry Potter y el Cáliz de fuego
18.- El reino de los cielos
19.- Las crónicas de Narnia
20.- Extrañas coincidencias
21.- Hitch
Poco que comentar. he recibido críticas por poner el Hundimiento tan abajo o Entre Copas tan arriba. Bueno, es lo que suele pasar al comparar películas tan dispares como Batman o Princesas. El año que viene más.
1.- Million Dollar BAby
2.- Match Point
3.- La venganza de los Sith
4:- Entre Copas
5.- El metodo Gronholm
6.- Princesas
7.- Batman Begins
8.- Tapas
9.- Sin CIty
10.- Closer
11.- El Hundimiento
12.- Los dos lados de la cama
13.- Los Cuatro Fantásticos
14.- La guerra de los mundos
15.- Madagascar
16.- The Aviator
17.- Harry Potter y el Cáliz de fuego
18.- El reino de los cielos
19.- Las crónicas de Narnia
20.- Extrañas coincidencias
21.- Hitch
Poco que comentar. he recibido críticas por poner el Hundimiento tan abajo o Entre Copas tan arriba. Bueno, es lo que suele pasar al comparar películas tan dispares como Batman o Princesas. El año que viene más.
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