La colección de la primera familia supone el cuarto pilar fundamental del universo ultimate tras los evidentes mutantes y arácnidos y la revisión de los vengadores, la única a la que le había hincado el diente. La línea Ultimate es un intento de crear un universo desde cero con los personajes emblemáticos de Marvel sin la continuidad de cuarenta años para atraer a lectores nuevos y bla bla bla. A mí no me engañan. La línea Ultimate es darle tus muñecos preferidos a los artistas Hot del momento para que se lo pasen pipa sin tener que rendir cuentas. Vamos, el mismo experimento que Heroes REborn, solo que los artistas de ahora son un poquito mejores que Rob, Jim & company.
El primer arco es Lo fantástico, y viene firmado al alimón por Brian Michael Bendis y por Mark Millar, con el espectacular Adam Kubert a los lápices. Aunque se trata de dos guionistas parece ser que Millar poco tiene que ver en la concepción de la serie, reconocido por él mismo. Aunque conociendo su lado gamberro a él le supongo la (estúpida) idea de llamar a Muerte Victor Van DAmme. Pero todo hace pensar que es Bendis el artífice de los primeros seis números. Bendis se ha ido ganando fama y colecciones desde su llegada a Marvel y ahora mismo se ha convertido en el hombre fuerte, con Desunidos, la dinastía de M y demás. y no parece que Marvel esté en las mejores manos. He de decir que éste es mi primer contacto con este guionista y el resultado no se puede decir que sea positivo.
Bendis tiene un problema en general por lo que yo veo: es nula su capacidad de asombrarnos. Parece que se mueve mejor en terrenos más terrenales que en la pura fantasía o la épica. Y ese problema, grave para estar en Marvel, es intolerable al estar en los 4F. Porque si no vas a conseguir impactar a los lectores con los cuatro fantásticos, entonces que te queda. Poca cosa la verdad. Seis números para el origen del grupo contados a un ritmo tedioso, en los que no hay ninguna escena que se te clave en la retina. Lo mejor de estos números, que es el tercero, con el descubrimiento de los poderes de Reed y compañía se debe sin duda al enorme talento de Kubert que a la frialdad (más que frialdad pasotismo) con la que Bendis nos cuenta la historia. El interés que despierta Reed Richards y sus experimentos en la zona N es más bien nulo, amén de importantes cantadas necesarias para el guión como Ben GRimm que pasaba por allí y lo ponen en primera línea del experimento más importante de la Humanidad. La historia alterna ideas interesantes con chorradas innecesarias pero sin que nada importe mucho porque no se profundiza en nada de lo que se apunta: Buena es la idea de los Topoides como una nueva forma de vida creada por el Hombre Topo, o el guiño que sea Muerte quien descubra el error de Richards en sus datos, pero no pasan de ahí. Igualmente tonterías como Atlantis bajo tierra o toda la personalidad del Hombre Topo tampoco molestan demasiado por lo mismo, Bendis pasa de largo en prácticamente todo. ¿Por Qué? ¿para llegar a una conclusión épica y dramática? pues más bien no, porque el fina de "lo fantastico" es lo más anticlimático que me he podido tirar a la cara.
Y si el ritmo leeeeeento sirviera para hacer profundizar al menos en los personajes pues aún serviría de algo, pero nada de nada. La interacción es inexistente y se puede decir que acaba el arco sin que ningún personaje adquiera ningún rasgo de personalidad. Se suponía que el fuerte de Bendis es el diálogo. Vale, pues yo no lo soporto. Bendis trata de aportar un diálogo cinematográfico: Viñetas con el mismo encuadre y los personajes hablando mucho para decir nada. La idea que tiene Bendis de hacer un lenguaje más real es transmitir frases inconexas, balbuceos y demás. Como si no fuese ya de por sí lento sus guiones encima tiene a personajes hablando páginas y páginas para no decir nada, al menos nada mínimamente ingenioso que valga la pena.
A los lápices está Adam Kubert, que supera con creces a su hermano. Es un dibujante tremendo en todas las facetas: tiene fuerza, rasgos parecidos a los de Simonson cuando lo necesita, pero también sabe ser detallista si la situación lo requiere y terriblemente espectacular. El único pero es que quizás es demasiado evidente con las expresiones faciales.Y por muy buen dibujante que sea el diseño del monstruo de Topo y sobretodo el del nuevo edificio Baxter es horroroso.
Tampoco quiero que me acusen de estar en contra de cualquier cambio, vamos que me acusen de ser John Byrne: Meter la Zona N- como experimento hoy día es más significativo que el viaje al espacio. Tampoco me parece mal el rol del doctor Storm, y creo que es buena idea darle a Sue el papel de bióloga. Ayuda a que interaccione más con Reed y que tengan más puntos en común en su relación. ADemás la relación Reed-Sue está bastante bien y no dan ganas de vomitar como pasa a menudo. Eso sí, sólo con la llegada de Warren Ellis.
Warren Ellis es un afamado guionista inglés que se le supone grandes cómics como TRasnmetropolitan, Authority y Planetary. Yo suelo decir jocosamente que nunca me he leído un comic bueno de Ellis. Y a los siguientes me remito: Excalibur de Pacheco, el primer número de Planetary, Starjammers, o bazofias del estilo VEngadores/Ultraforce o el Thor de Deodato que daba vergüenza ajena. ES posible que pueda seguir diciendo lo mismo.
Aún dicho lo dicho Ellis es bastante mejor guionista que Bendis. Los personajes al fin empiezan a tener interacción chula entre ellos y el diálogo gana mucho. y donde Ellis se lo pasa bomba es en los elemento de ciencia ficción que le da la serie. Se nota que sobretodo disfruta a la hora de explicar los cambios de los personajes y sus poderes (hay más preguntas científicas sobre los cuerpos de los cuatro fantásticos en los números de Ellis que en toda la colección tradicional) Pero, ay, todo no podía ser bueno. EL villano con el que le toca lidiar a Ellis es Victor Von Muerte. Suculento. Pues el tío no podía hacerlo peor queriéndolo. Porque ya no es que este muerte esté como una regadera, que lo está, es que se le quita TODO lo que hace a este personaje quizás el mejor de Marvel. Asi que ni pizca de dramatismo, ni un atisbo de nobleza. Nada de nada. Todo lo que hacia de Muerte el mejor villano de la historia del comic ha desaparecido como por arte de magia (incluso la magia. y sí sé que me estoy copysteando de lo que puse en la película, pero yo creía que aquello no lo podían superar, y lo han hecho) Lo peor es que Ellis lo que hace con Muerte es convertirlo en un guiñol, humillarlo: Su reino es una comunidad de niñatos antisistema, sus máquinas están controladas por un mando de Playstation, si hasta le pone patas de carnero, y odia a Richards por... ¿por qué odia a Richards? si él está contento con el cambio físico (si, ahora se le cae la piel y le aparece la armadura debajo) no veo que necesidad tiene de matarle, casi debería estarle agradecido, digo yo. Eso sí le ponemos elementos realistas como que es un antepasado de Drácula y que en vez de estar en Latveria está en Dinamarca. Así seguro que es más interesante (uf, menos mal que ya pasó la fiebre de decir que la Línea ultimate era más adulta y realista)
Así que la humillación llega hasta el combate final en que vemos a Muerte con un bazoka, o lanzando veneno por la boca (¡!) para finalmente perder una pelea cuerpo a cuerpo con Reed Richards y terminar siendo detenido por las tropas danesas. ¿Por qué no se lo llevan a EEUU si había atentado contra ellos? Eso sí que no lo entendí.
Al dibujo hay un relevo de seis números y llega Stuart Inmonen. Parece que al fin se han dado cuenta de lo bueno que es este tío y le ponen en proyectos importantes. Aquí su dibujo es diferente a lo que habíamos visto anteriormente. No es aquella obra maestra de Identidad Secreta, pero parece que ha abandonado su estilo estilizado a lo Alan DAvis para volverse más simple y anguloso. Y se puede decir que es una mejora. El tío está en estado de gracia y hasta supera a Kubert, aunque es menos detallista que éste le gana por mucho en las expresiones. Y me encanta lo enorme que dibuja a la Cosa. Lástima que solo esté seis números porque se ha convertido en uno de los talentos a seguir ahora mismo.
La siguiente saga de Ellis trata sobre la Zona N-. Aquí Warren Ellis se mueve en su salsa. Descubrir todo un universo a su alcance le va perfecto para los conceptos de ciencia ficción con los que se maneja Ellis. De ahí que el tercer y cuarto número sean lo mejor que ha hecho este hombre. La explicación de un universo entrópico, o el primer contacto y el intercambio de vocabulario son ideas brillantes y excelentemente descritas. Incluso parece que esta vez no va a meter la pata y la aparición de Nihil, o sease Annihilus, está conseguida y tiene mucho de lobo con piel de cordero. ¿podría ser que por fin me gustase una historia de Ellis?
Pues va a ser que no. Ya no es sólo el ritmo lentísimo que lleva la saga, más aún que con Bendis. QUe sí, que Kubert dibuja bien, pero dedicarle ocho páginas, ¡ocho! a ver la lanzadera del "Alucinante" es demasiado. Pues sumémosle ese ritmo cansino a que Ellis vuelve a fracasar con su villano. Lo de la amenaza que parecía Nihil olvídate. Es un total inepto. Porque no va a paarecer muy peligroso apretando un botón para romper las escafandras, y aprentando otro para romper el túnel de acceso. Es lo único que hace en toda la saga. Eso y barrer el suelo durante cuarenta y ocho páginas por cortesía de Ben Grimm. Y el final con la persecución (un poquito menos intensa que la de Kirby, eh chicos) y llegada final a las Vegas, porque mola cargarse las Vegas, se la podían haber ahorrado. Y más la tontería de Nihil disparándose un tiro en la cabeza cuando intenta sacarse su propia arma. Por el amor de Dios, ¿en qué estaban pensando?
Como hemos dicho vuelve Kubert a los dibujos y poco que añadir. He de aclarar que los dos primeros números creo que cambia de entintador y me gusta menos. ADemás no me gusta como dibuja a la Cosa, con tantas rocas en la cara. Después vuelve a su dibujo espectacular y no se puede poner ningún pero. Además mención especial al colorista que crea una atmósfera especial en la Zona N- y la nave de Nihil.
y hasta aquí lo publicado. Se han ultimatizado los dos conceptos que más cancha podían dar de los 4F, Muerte y La zona negativa, y el resultado no es demasiado satisfactorio. Tampoco es lamentable pero si piensas en lo que llevamos de colección y que ya hemos pasado (y pagado) dieciocho números con historias que en circunstancias normales hubiesen ocupado cinco (Y Stna Y Jack dos) Ultimate FAntastic Four sigue la tendencia de la línea Ultimate de ir presentando conceptos conocidos como si fuesen nuevos y dejar todo lo bueno en manos de dibujantes de nivel impresionante que son en definitiva los que llevan la voz cantante (sí, estoy pensando en Hitch) EL próximo en recoger el testigo va a ser Millar, y me da miedo, con Greg Land a los lápices, del que no tengo el gusto. No sé que tendrá pensado el escocés, si dedicarse a hacer gamberradas y escandalizar, o a mantener la esencia de los personajes como esencia de la serie. Yo creo que la solución mejor en esta colección seria "jugar a ser Jack Kirby" y crear desde cero conceptos y cosmogonías nuevas sin base en el universo tradicional. Tampoco me parece que los villanos clásicos de los 4F sean candidatos en la línea Ultimate. Del trabajo de Millar seguiremos informando
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