miércoles, enero 31

THE AUTHORITY

Bueno, con varios años de retraso al fin he podido leerme la que se supone una de las obras capitales de final de milenio: The authority, de Warren Ellis y Brian Hitch. Normalmente entre el público distinguido nombrar a Ellis es nombrar a un pedazo de guionista... pues no seré parte del público distinguido. Como suelo decir aún no me he leído un cómic bueno de Ellis. Y vuelvo a repasar la lista: EL Thor con Deodato, Ultraforce/Vengadores, Excalibur con Pacheco, el primer número de Planetary, y más recientemente dos sagas olvidables de Ultimates Fantastic Four. A falta de la que se supone es su obra clave (Transmetropolitan) esta Authority y la ya mencionada Planetary eran las que venían con mejores críticas. Mi acercamiento a Elijah Snow y su panda me hizo salir de allí pitando, pues encontré un tebeo sobrevalorado y con un dibujante (Cassaday) desaprovechado. Ahora es el turno de valorar su segunda obra.
Es evidente que The Authority tiene cosas buenas. Es una colección que se supone surge de otra (StormWatch) que no tengo el gusto. Y el verdadero sentido de esta colección es la escala a la que se mueve. Los enfrentamientos son más grandes que la vida, y los malos suponen una amenaza a escala planetaria. Eso es todo un hallazgo principalmente para exprimir al máximo las posibilidades del dibujo de Hitch. Que es alucinante ahora, pero como sería para los que lo leyesen hace siete años y que consideraban a Hitch un mindundi que se había echado a perder calcando a Alan Davis. Hoy por hoy Hitch es el dibujante más espectacular que existe. Y Ellis sabe sacar tajada de eso. Su primera saga es un ataque a gran escala a Moscú, París y L.A. Para seguir con la invasión de una tierra alternativa y finalmente el enfrentamiento con Dios (¡!) Ahí es nada.
¿Qué problema tiene Ellis? que no sabe gestionar la tensión. Porque es cierto que presenta conflictos motivadores. Pero fracasa en absoluto a la hora de solucionarlos. Si damos un primer repaso en El círculo después de estar escuchando al malo de turno decir lo malo que es y lo invencible que va a ser... le tiran una nave encima. Y punto. En nave transmutadoras se nos pasan tres capítulos contándonos lo maligna que es la otra Albión, pero para nuestra incredulidad se cargan al malo en una viñeta. Y en Oscuridad exterior crean la amenaza más grande desde Galactus, pero le frien el cerebro y listos. O sea, el mismo Ellis pierde cancha a sus mejores armas, a lo no saber dar con una resolución que esté a la altura.
Haciendo un repaso saga por saga vemos que la serie va in crescendo. El círculo está bien, pero una vez las comparas a las otras te das cuenta que es un combate genérico, con un malo que no tiene más personalidad que ser malo, y un montón de carne de cañón que muestra más nivel destructivo que lo habitual en cómics Marvel o DC, pero que no ofrecen nada nuevo y nunca son una amenaza para el grupo. Naves transmutadoras tiene un buen planteamiento de cienciaficción (que es donde de verdad se mueve bien Ellis) Una tierra Alternativa, en que los extraterrestres llevan siglos cohabitando con los humanos intentan conquistar la tierra. Los malos tienen más enjundia con una mezcla entre ciencia ficción y el siglo XIX (Aunque Hitch no le saca mucho jugo a las posibilidades del Steampunk) y el villano de la función parece más carismático que el anterior. Al menos hasta su muerte, que es de lo más anticlimático que te puedes echar a la cara. Para eso no hacía falta que te pasases tres números presentando la amenaza. Más cuando le vas a dar el poder a uno de tus personajes de sacar a la Italia del mundo alternativo de la rotación terrestre. Porque se empieza a ver que los personajes de Authority son demasiado poderosos y el transporte puede hacer casi de todo. Ante estas perspectivas Oscuridad Exterior solo puede ofrecer el enfrentamiento más grande imaginado: Los verdaderos dueños de la tierra vuelven a acabar con la infección de la raza humana. Una vez más el concepto de cienciaficción a gran escala está conseguido, y en esta ocasión la sensación de fatalidad extrema apunta bien... hasta el último capítulo donde se vuelve a abusar del camino fácil. Sparks se carga el cerebro de ese bicho y nos volvemos a casita.
Por supuesto siendo Ellis hay aspectos que chirrían como de costumbre. Uno es su absoluta inutilidad a la hora de conseguir llenar 24 páginas. Suerte he tenido de leerme The authority en tomo, pues mes a mes tiene que ser de un tedio insufrible. ESte hombre no es capaz de contar una historia en poco tiempo ni aunque le maten.
Otro es la repetición constante de sus personajes. Como ya hemos dicho los malos solo tienen como caracterización ser muy malos, algo habitual. O si no Jenny Sparks, el personaje cínico tipo de Ellis que ya hemos visto en Elijah Snow, Spider Jerusalem, Peter Wisdow.... y todas las obras que alguna vez ha escrito. Pero bueno, mejor eso que el resto, que no tienen personalidad alguna. Porque quitando a Spark, el espíritu del siglo XX (acertada coletilla que cobra sentido al final) los demás pasan sin pena ni gloria. Se salva Apollo y Midnighter por la coña de poder tener a Batman y Supermán siendo gays, pero del resto... vamos la mayoría no sé ni como se llaman. La chica alada no creo que tenga más de diez frases en el guión. EL chamán tres cuartos de lo mismo y sus personalidades (o la de Engineer) son nulas. Además tienes el problema que estás en un grupo donde Apollo es Supermán ejerciendo de Supermán. Donde Jenny Sparks puede cargarse una flota de naves con un impulso electromagnético y si te falla eso tienes el Transporte para viajar entre dimensiones y ejercer de Deus ex Machina. En un grupo así ¿qué cabida tienen Midnighter, Chamán, Swift o Jack Hawksmoor? Están ahí de relleno y se nota a la legua que realmente no pintan nada. Todas las frases guapas son para Sparks. El resto a verlas venir.
Vamos, que lo que vengo a decir es que si The Authority no es un bluff se lo debe todo al increible dibujo de Hitch. A partir de esta obra Hitch se ha convertido en una estrella por méritos propios. Realmente visto en retrospectiva te das cuenta que Ultimates está aún mejor dibujado. Aquí Hitch aún sigue con la alargada sombra de Davis, a la que contribuye mucho el entintado de Neary. Y sobretodo en la primera saga se ve una línea demasiado fina y estilizada. Luego, a medida que avanza el tomo la cosa va aún a mejor y la última saga se puede decir que está ya casi a nivel de los vengadores definitivos. A Hitch se le disfruta a gran escala.
Así que en definitiva puede que sí sea la mejor obra que haya leído de Ellis, pero no me deja el mejor sabor de boca. Máxime cuando nos han vendido esta serie como una revolución del género (¿?) y que a partir de The Authority los superhéroes se vuelven proactivos (aunque aquí lo único que hacen es enfrentarse a las amenazas que van surgiendo, no creo que eso les diferencie demasiado de los Vengadores, por ejemplo) En resumen una historia para disfrutar del dibujo de Hitch, pero no esperes mucho más.

domingo, enero 28

PRISON BREAK

De un tiempo a esta parte parece que las series americanas han ganado notoriedad y calidad. Perdidos, 24, House, Mujeres desesperadas, Nip/Tuck o la aún no estrenada Heroes... presentan un buen panorama en televisión. Bien, esto puede ser cuestionable. Una vez que uno se acerca a estas series de éxito empieza a descubrir que no es oro todo lo que reluce. Es cierto que son productos atractivos y que por una u otra razón te enganchan, pero están lejos de la redondez de los Soprano, A dos metros bajo tierra o la mítica Doctor en Alaska (curiosamente a éstas nadie las nombra cuando habla de las grandes series)
Hoy nos acercaremos a una de ellas: Prison Break, aprovechando que ha acabado su primera temporada. Prison Break nace de una premisa tan estereotipada como interesante: Michael Scofield entra en la cárcel con el propósito de sacar de allí a su hermano, encerrado por un crimen que no cometió (¡!) Como decimos nada nuevo, pero que puede dar para unos cuantos capítulos meritorios. ¿Cuántos? Ésa es la pregunta del millón.
Los primeros capítulos de la serie son los que de verdad enganchan. Vas conociendo a los personajes, y Scofield va tejiendo poco a poco su plan para sacar a su hermano Lincoln. La idea inicial de que el protagonista se haya hecho tatuar los planos de la cárcel por todo su cuerpo es muy atractiva. Y aunque parece que Scofield puede pasear impunemente por los pasillos de mantenimientos como y cuando quiere todo en su plan parece estar estudiado al milímetro. A la vez se van presentando otros personajes, que no escapan del estereotipo clásico: el agente Belic (poli malo) el Alcaide Pope (el tipo comprensivo, pero firme) o la doctora Tancredi (que nada más verla sabes que va a ser el interés amoroso de Scofield, vamos)
Por contra el subargumento de fuera de la cárcel es tirando a horroroso. La abogada de Burrows (y antigua novia) investiga el caso de Lincoln (ni más ni menos que el asesinato del hermano de la vicepresidenta de los Estados Unidos, toma ya) Esto llama la atención al servicio secreto que se disponen a liquidarlo. Todo lo que pasa fuera de la cárcel tiene la misma sutileza que un zapato. Los abogados consiguen pruebas de la nada de manera burda, que hace pensar como no las consiguieron antes del juicio. Y los agentes del gobierno no dan una a derechas cargándose a cuantos haga falta (excepto a los abogados o al hijo de Licoln, por razones obvias de guión) y actuando sin ningún tipo de inteligencia (vamos, se cargan a la familia de LJ, al novio de la abogada y le ponen una bomba en su casa... todo hecho con mucha discreción. Seguro que nadie puede relacionar los casos, ¿verdad?)
Pero bueno, la serie compensa esto con los protagonistas. No es que sean un ejemplo de caracterización, pero te mantiene en vilo los hilos que poco a poco va tejiendo Scofield para su telaraña inmensa. En ella se ven involucradas la doctora de la cárcel, su compañero de celda, un mafioso que busca venganza o el preso más antiguo de la prisión. De todas maneras a los guionistas se les ve el plumero con la moralidad de Scofield (y también de Burrows). No va a permitir que Abruzzi se cargue a Fibonacci por las buenas, o él mismo aparecerá, cual héroe, para salvar a la doctora durante el motín que se genera en la prisión. Necesitamos justificar al bueno, por lo visto. Poco importa al parecer que vaya a poner en libertad a uno de los mafiosos más importantes de la ciudad, o a un violador de niños buscado por todo el país.
Porque cuando el violador T-Bag (el personaje detestable de la función hasta el momento) también se entera del plan de fuga se empiezan a ver las carencias de la serie. Ese rellenar de capítulos sin sentido, manteniendo situaciones imposibles estiradas al máximo. Ahí tenemos a este tres o cuatro capítulos diciendo que me voy con vosotros, y parece mentira que no se lo carguen, cuando nadie le soporta.
y aquí empieza la clave de porque la serie va a naufragar. Alguien me apuntó que Prison Break era una serie que pusieron para rellenar los meses que no pasaban 24. Pero la serie tuvo éxito y claro, no la íbamos a acabar. Toco estirarla. Así que cuando todo parecía converger hacia la fuga y la ejecución de Burrows en el capítulo doce... nada. Es una falso final: el plan de Scofield falla y los presos no van a poder escapar. Y los guionistas tienen que dar un requiebro para no cargarse a Burrows y postergar la ejecución.
A partir de aquí se nota que los guionistas están improvisando de mala manera. El que parecía magnífico plan de SCofield ahora se vuelve un chusco. Tiene que entrar en psiquiatría con un uniforme de guardia, más tarde depende de quitarle la llave a la doctora... demasiados elementos al azar en lo que parecía la fuga perfecta. Por ahí la serie pierde su mejor versión. Además sigue el fenómeno del estiramiento innecesario, como los tres capítulos que se cuelan por la quemadura que se hace Scofield en la espalda, y ya no hablemos del capítulo de flashbacks. En definitiva los guionistas no saben a donde ir.
Y si eso se nota dentro de la cárcel, fuera ya es el despiporre. Primero con la aparición, Dios sabrá para qué, del padre de Burrows y Scofield, que también se ve imbuido en la trama. Y luego la irrupción de "la compañía". Hasta ahora parecía que la vicepresidenta de los EEUU era la mala malosa, pero ahora resulta (ya perfilando la siguiente temporada) que trabajaba para una de esas organizaciones más malas que el hambre que pueden hacerlo todo (menos encontrar dos abogaduchos, of course) y llevar las manijas de sus marionetas políticas. Pues vale. Politíqueo maniqueo burdo y aberrante que no ayuda en nada a la serie. Ya era malo de por sí que Burrows (un don nadie, en definitiva) se hubiese cargado al hermano de la vicepresidenta. Pero ahora resulta que lo escogieron a él como parte de una venganza personal contra su padre y.... bufff que rollazo. Ni me interesa. Tres cuartos de lo mismo pasa con los abogados. AHora que se han quitado de encima al servicio secreto ¿qué hacemos con ellos? Pues al guionista se le ocurre en los tres últimos capítulos que uno de ellos trabaja para Abruzzi... porque sí, porque no había dado pistas hasta entonces de ello, pero se nota que no saben que hacer. Mención especial para el hijo de Burrows, parte importante de la trama durante buena parte de los capítulos que se quitan de en medio al final.
El clímax de la serie llega con los tres últimos capítulos en que la fuga va a ser un hecho. Pero lo cierto es que Scofield ya ha perdido todas sus armas de tener enganchado al público. Porque su fuga empieza a ser vox populi. Todo el mundo que ha sido alguien en la serie se ha apuntado: el negro que engaña a su mujer diciendo que está en Irak, el viejete que no estaba interesado, pero ahora le da por querer ver a su hija, el primo de Sucre que trabaja en lavandería, el chaval rapero que hacía de informador a Belic, si hasta se une a ellos el loco que había salido en los primeros capítulos. Vamos, sólo falta decírselo también al alcaide... ah no, espera. Que también se lo dice. Porque el que al principio parecía cautivador plan de Scofield al final es una mierda de muy señor mío. Su superplan depende de tener a un tío en la lavandería para que le pase los trajes. Depende de entrar en psiquiatría y que nadie se de cuenta que hay cinco o seis tíos nuevos. Depende que la doctora piense que es buena persona y deje la puerta abierta para que se fuguen. Depende de secuestrar al Alcaide (¡!)... no se sabe muy bien para qué. (Esto solo sirve para que los pillen antes) ¿Y todo eso lo tenía calculado al milímetro Scofield? ¡Amosandaya! Tampoco tiene parangón la manera en que rescata a su hermano. Tras capítulos de pensar como conseguir sacarle, lo que hacen es presentarse seis presos delante del guardia y éste se rinde. Sí, señor. Todo muy refinado.
Finalmente, tras la fuga el plan de escape es poco más o menos. Sigo sin entender para qué ata y amordaza al Alcaide, ya que sólo consigue tener encima a los polis más pronto que tarde. Así que el plan es llegar a un aeropuerto ocho kilómetros. Aquí se nota que ya se está preparando la siguiente temporada, pues se resuelven las tramas (Abruzzi y TBag, el rapero y su traición) pero dejando a todos los personajes con final abierto por si los recuperamos, o no, para el siguiente año. El final únicamente es un cliffhanger para mantener el interés hasta los nuevos capítulos.
Así que al final de la primera temporada la cosa ha caído muy mucho. Lo que era una serie que avanzaba a paso firme con un plan muy estudiado ha degenerado en un montón de sinsentido donde se ven los hilos argumentales por todas partes. Estoy muy seguro si se le hubiese dado un gran final a los primeros doce capítulos el conjunto habría quedado mucho más redondo. Así le ha tocado morir de éxito. Veremos lo que se les ocurre para la próxima temporada.

miércoles, enero 3

TOP 2006

Como cada año aquí estamos otra vez para hacer un ranking de las películas del año. Sólo valen las películas por las que hemos pagado entrada, así que nada de DVd's ni pirateo. Un año con sabor de boca amargo, con mucha película de perfil medio bajo y sin ganadores claros y contundentes. Allá va la lista.
1.- Buenas noches y buena suerte
2.- El laberinto del fauno
3.- Brockeback Mountain
4.- Bienvenido a casa
5.- Scoop
6.- EL Perfume
7.- Orgullo y prejuicio
8.- Inflitrados
9.- King Kong
10.- Mission Imposible III
11.- V de Vendetta
12.- Munich
13.- Cars
14.- Superman returns
15.- Volver
16.- Alatriste
17.- XMen III
18.- Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto
19.- Vecinos invasores
20.- El código da vinci
21.- Instinto Básico II

Pues ahí está. 21 películas como en los dos años precedentes. ¿críticas? pues muchas. La de más consenso poner a Volver tan abajo, pero ya saben ustedes que no soy almodovariano. Muchos esperarían a los vaqueros gays la primera, y he de reconocer que fue un lucha atroz, pero al final me incliné por Mr. Clooney. PAra otros el perfume tendría que estar más arriba y Orgullo y prejuicio más abajo. Pero bueno, lo que no hay duda es que Instinto Básico está ahí por méritos propios. El año que viene volveremos por aquí.