sábado, octubre 25

ANGEL

Y aquí sigo yo, con mi insistencia a personas formadas y con criterio para que se pongan a ver series con vampiros, adolescentes e institutos. Si Buffy Cazavampiros fue en su día una notable alegría ahora, un par de años después he dado buena cuenta de su spin off, Angel. Y hay que reconerles la maestría de conseguir que el nivel de diversión se mantenga.



Y digo maestría porque los cimientos para esta serie eran más bien inestables. Angel había demostrado ser uno de los personajes más sosos del Buffyverso. El vampiro con alma y ojos de cordero degollado que suspiraba por la cazavampiros, y que su único momento logrado (para qué engañarnos, muy logrado) fue cuando se convirtió en su contrapartida malvada, Angelus, y no dejó títere con cabeza. Tras su muerte y posterior resurrección el personaje aportaba poco o nada a las tramas de la rubia, así que decide mudarse a, irónicamente, los Angeles. Sumémosle además que en el viaje de Sunnydale va a toparse con la compañía de Cordelia Chase, el tópico con patas de la niña tonta del instituto de Buffy. Asi que conseguir hacer una serie interesante con estos mimbres se antojaba complicado
No vamos a dorar la píldora a Whedon más de lo necesario y decir que todo es de color de rosa desde el principio. Los primeros capítulos tienen poca chicha y cuesta encariñarse con los personajes que, junto a Doyle, el graciosillo de turno-mitad demonio y con visiones reveladoras forman una agencia de detectives bastante mala. Pero ya el equipo de Whedon empieza a meter su marca de fábrica en la serie: un gusto por la continuidad más latente que en otras series. La llegada de personajes secundarios que se reutilizan, para dar la visión de universo cohesionado. Y la construcción de un pasado y una mitología en torno a Angel que debe dar mucho juego. Y sobretodo no se abandona el halo de diversion que nunca se pierde, incluso en los capítulos más simples. La serie no termina de arrancar del todo hasta el sacrificio de Doyle, que apuntaba a buen personaje pero solo se quedó a medias, el alzamiento de Cordelia como enlace con los seres superiores y la llegada de Wesley Winterprice, otrora alelado vigilante de la renegada Faith en la tercera temporada de Buffy y que no hace otra cosa que mantener a Angel como el estercolero de todo lo que sobra a la cazavampiros. En honor de la verdad es una manera de rendirse a la evidencia y sincerarse en que los capítulos que de verdad nos interesan de esta temporada son los que comparte lazos con Sunnydale, como la visita de la propia Buffy o la mitigada reaparición de Angelus.
No será hasta el final de la temporada donde la serie empieza a caminar sola. Con Wolfram & Hart como villanos a tener en cuenta, más que ser el malo de fondo como venía siendo hasta ahora. La profecía sobre Angel que va a coletear hasta la última temporada y la reaparición del personaje de Darla. Son suficientes bases para que la siguiente temporada se quite la losa de ser un Buffy de segunda categoría: los personajes tienen historias propias que contar, y lo más importante, nos interesan. En esta segunda temporada Wolfram & Hart se va a ver muy potenciado con los abogados Lindsay y Layla Morgan como inquietantes conspiradores, teniendo a Darla de por medio, primero humana sí, pero después, gracias a nuestra vampiresa loca preferida, Drusilla, emergiendo de nuevo sin alma.
Además la otra marca de fábrica de Whedon se va a hacer más patente aún, como es la enorme evolución que tienen sus personajes. Desde luego Angel, Cordelia y Wes van a terminar pareciéndose muy poco a los personajes que eran en Sunnydale. Este segunda temporada va a explorar el lado malvado de Angel, pero no el de Angelus, aclaro, si no el de Angel. Ya se nos viene mostrando al vampiro con una enorme disponibilidad a tomarse la justicia por su mano y no permitir un ápice a sus rivales. Lo intuímos en el miedo irracional de Layla Morgan cada vez que se cruza con él, o el nulo remordimiento a la hora de cercenar la mano de uno de sus enemigos. La caída de Darla al lado oscuro y la infectada naturaleza de Wolfram & Hart llevará a Angel al límite moral, hasta el punto de encerrar a todo W&H con Darla y Drusilla, quemar vivas a ambas, o dejar por el camino a sus compañeros de viaje.
Lo mejor de este oscurecimiento es que todos se enriquecen. Angel al fin tiene síntomas de personalidad. Darla y Drusilla aparecen como formidables enemigas. Conocemos más de W&H, y a sus jefazos, más allá de ser solo el malvado de fondo, y todos los secundarios crecen de manera inmensa. Cordelia Chase deja de ser la chica tonta de comentarios chistosos para convertirse en elemento importante de la lucha contra el mal, y creer de verdad en lo que están haciendo y su capacidad para el bien. La última adquisición, Charles Gunn, se transforma en algo más que en un negro en busca de bronca (aunque, para ser sincero nunca deja de ser el saco de músculo para el equipo) Y lo de Wes no tiene nombre. Es simplemente sobrehumano como cogen a un deshecho de personaje y lo terminarán convirtiendo en el personaje más chulo de la serie. Sus aires de estirado inglés quedan apartados casi de inmediato y paso a paso va ganando peso específico en investigaciones Angel, a la vez que se le endurece el carácter. Su rectitud choca frontalmente con los métodos del Vampiro, por lo que tras la caída y vuelta del protagonista Wesley pasa al mando, papel que le va como anillo al dedo.
Y lo que realmente hace grande de esta temporada, sin nada que envidiar a los mejores capítulos de nuestra Cazadora preferida, es el perfecto equilibrio que se consigue. La serie tiene momentos realmente dramáticos pero nunca se pierde la sensación de diversión a la hora de verla. Las series de Whedon podrían tener una apariencia más transcendente sí, pero difícilmente podrían resultar más divertidas, con ocurrencias imaginativas que extrañamente funcionan: Un fantasma como compañero de piso, vampiros siguiendo una pirámide comercial, o un demonio que puede leer tu alma... pero sólo si cantas en karaoke. ¿en qué otra serie podrían funcionar ideas así? Lo dificil de conseguir es que no choquen los estilos (como pasaba en la sexta temporada de Buffy por ejemplo) y la realidad es que lo consiguen, y la serie se mantiene igual de intensa en los momentos dramáticos sin concesiones, como el enfrentamiento Darla-Angel con Lindsay por medio, e igualmente se disfruta en aventura más ligeras, con el final de temporada sacado de la fantasía heroica y donde se nos presenta el personaje de Fred
La tercera temporada sigue por los buenos derroteros que la segunda, con grandes personajes, buenas ideas y diversión asegurada. La pandilla ya está asentada, y conocemos y entendemos a todos. Además se les unen dos nuevos personajes de manera regular. El primero Fred. Y vuelven a repetir el efecto Tara: que nos enamoremos del personaje más cohibido de la serie. El segundo es Lorne, el anfitrión de Caritas, que ha sido una delicia como recurso toda la temporada anterior, pero a la postre terminará siendo contraproducente el sacarlo de su habitat natural y tenerlo pululando por el hotel-cuartel general de Angel sin aportar nada. El regreso de Darla y la sorpresa que trae consigo vuelve a activar la serie de mantera determinante, además de la llegada de Holtz, único elemento del pasado de Angel que faltaba por reaparecer, en este caso su más acérrimo enemigo. Pronto vemos que esta tercera temporada está trufada de movimientos arriesgados, que arriesgados como son en ocasiones son fallidos y en ocasiones son espectaculares. En el debe me parece un desperdicio deshacerse de Darla de manera precipitada, en favor del hijo de Angel. A favor es el propio hijo del vampiro y la profecía que conlleva que dejan seguramente los mejores capítulos de toda la serie con un halo de temor e incertidumbre. En especial con el personaje de Wesley, ya nuestro favorito en la serie. El desenlace del tema es torpemente sencillo (la profecía era mentira. Pues para este viaje...) pero las consecuencias de los actos de Wes nos dejan clavados en el asiento, con Angel demostrando una vez más su lado más vengativo.
La segunda gran idea de la temporada es el acercamiento entre Cordelia y Angel. Ya teníamos bastante con una pareja en la serie, la inesperada, y algo pastelosa, entre Gunn y Fred (más Willow que Tara finalmente) Ahora lo van a intentar con los dos personajes más protagonistas, a pesar de que no cuadra mucho con ambos personajes, mientras su interacción hasta entonces funcionaba a las mil maravillas. No es problema cuando la cosa se plantea inicialmente de manera graciosa, con los celos de Angel ante Groo, el "conan" de la segunda temporada. Pero la cosa va a ponerse insoportable a partir de la cuarta temporada.
Porque con el buen pulso que llevaba la serie, los grandes personajes y como estaban evolucionando y todo.... parece mentira lo mal que se lo montan en la cuarta temporada. El fiasco viene con nombre y apellido. Está bien, solo con nombre: Connor. El hijo de Angel vuelve ya adolescente al final de la tercera temporada, tras haberse criado con el peor enemigo de Angel. En un intensísimo final de temporada consigue apresar a su padre y sumergirlo en un ataúd de por vida... Vaya manera de acabar una season final sí, señor. Luego para nada, pues lógicamente el personaje sobrevive y, en contra del aire vengativo en el que ha venido cayendo el vampiro... no hace nada contra su hijo. La manda fuera sí, pero está deseando que vuelva con él. Bofetón importante para lo que se estaba constuyendo con el vampiro. Connor además va a demostrar una cualidad interesante, casi un poder mutante podíamos decir: ser el único personaje Whedon conocido que se convierte en literalmente insoportable. Sus aires de niñato, su manera engreida de comportarse y el hecho de que todos les perdonen sus chiquilladas por ser quien es le hacen candidato a abofeteable repetidas veces.
y luego además tenemos la vuelta de Cordelia, tras acabar la tercera temporada ascendida a un estado superior. Y para lo que van a hacer con nuestra Cordy ya la podrían haber dejado tranquila. Conociendo la intrahistoria nos enteramos que Charisma Carpenter estaba embarazada toda la temporada y por eso anda más bien sin moverse durante toda la campaña. Vale, aceptamos barco. Pero aún así no es razón suficiente para tratar al personaje como lo hacen. En primer lugar volvemos a la historia de amor con Angel, además de la manera más aburrida posible: ese amor total, nos queremos mucho pero no podemos estar juntos... Ademas se suma, ojo, un trío ni más ni menos que con Connor, que parece un poco obsceno, la verdad (y dejan a Cordy como una fresca: se acuesta con el chaval porque se acaba el mundo... y si no se acaba pues bueno, olvidate de mi) Por si todo eso nos parece poco sumémosle además que en un imprevisible requiebro la vuelven la mala de la función. Ahí es nada. Poseída por un demonio ¡que se da a luz a sí mismo!
La saga en cuestión va a ocupar casi la totalidad de la temporada. Doce o catorce capítulos que terminan por hacerse mortalmente largos. Si teniendo la aparición y redención de Faith y la vuelta de Angelus en esta saga no termina siendo mítica es que algo falla muy mucho. Toda la fatalidad y el fin del mundo que acompaña a la saga se vuelve plomizo, con capítulos que no aportan nada y requiebros ilógicos para poder mantener al personaje de Connor, o que Wes vuelva a unirse al grupo como si no hubiese pasado nada, cuando era evidente que había llegado a un punto de no retorno. Los personajes secundarios están pero no aportan. Lorne vuelve de Las Vegas para hacer lo mismo de siempre: nada. Gunn y Fred, además de romper entre ellos, simplemente pasan por ahí. Incluso Layla Morgan se convierte en mera espectadora, pues Whedon, Fury and company siguen empeñados en meternos por vena a Angel, Cordelia y Connor, de los que terminamos más que cansados, la verdad
En el alumbramiento de Jazmine nos cargamos sin ningún miramiento a Cordelia... y no es justo. Ha sido uno de los pilares de la serie, se había convertido en personaje imprescindible y a fin de cuentas es miembro fundador del Buffyverso. Su muerte (en verdad estado comatoso) es perfectamente anticlimática y nos sirve para presentar al malo de la función, que cumple como villana de fin de temporada con el aura de invencibilidad y de dominio del mundo. Al menos la saga abandona la línea oscura-fatalista trágica en la que se movía hasta entonces y es algo menos cargante, de no ser por el sempiterno papel odioso de Connor, que sigue cargándose todos y cada uno de los momentos en que sale. Al menos el final de temporada va a servir para cargarse al hijito del vampiro de una vez por todas, además de un extraño cambio en el status quo para la temporada final: Angel y los suyos al mando de Wolfram & Hart
La quinta temporada va a suponer un soplo de aire fresco y un empujón a la serie con la nueva situacón con la que arranca, teniendo a Angel y los suyos en el bando de los malos. Parecen haber aprendido la lección de los errores de la anterior temporada y vuelven a irse por los cauces más divertidos y autoconclusivos. Para todo esto cuentan además con una incorporación de lujo: el Mismísimo Spike, recien salido del último capítulo de Buffy pasa a ser parte importante del grupo, primero de manera incorpórea y luego totalmente real. Sus puyas con Angel son una gozada, al igual que su interacción con el resto del reparto. Para rematar el lado divertido de la serie también rescatan a Harmony en el papel desternillante de secretaria de Angel. Da gusto ver una serie tan fresca, imaginativa y entretenida como antaño. El mejor ejemplo la genialidad de "la sonrisa" el capítulo en que Angel es convertido en muñeco de peluche.
El único problema que va a tener esta temporada es que el fantasma de la cancelación parece pillarles de repente. Da la sensación que se encuentar de golpe con que se va a a acabar la serie este año y no dudan en vomitar todas las ideas previstas para la misma. La tramas se suceden de manera desbocada, solapándose unas con otras incluso. el retorno de Lindsay tenía pinta de tronco de toda la temporada cuanzo de repente lo liquidan en dos capítulos. Al igual que la profecía de Angel y el papel que tendrá Spike en ella, son tramas que quedan inconclusas, igual que su nueva relación con una mujer-lobo. Las ideas se suceden a pasos agigantados y a Whedon no le importa tirar ya la casa por la ventana. Primero deshaciéndose definitivamente de Cordelia (dándole un merecido final) después haciendo lo propio con Fred (Empiezo a pensar que Whedon es un misógino importante. Toda chica dulce de sus series ha terminado poseída o muerta) en favor del poderoso ente de Ilyria, con un Wes que vuelve a demostrarnos porque nos ha ganado en esta serie, la verdad.
Y finalmente se rompe la baraja con un final que causó bastante polémica. Cuando todo parecía que se encauzaba al manido "camino empedrado de buenas intenciones" Whedon nos vuelve a hacer un requiebro y manda a Angel y a los suyos a una lucha suicida final. Prácticamente no deja títere con cabeza, y todos aceptan morir matando. Visto en retrospectiva tiene mucho mérito. No es un cliffhanger como parece, es el final a lo "dos hombres y un destino" Los personajes van a morir fuera de pantalla (al menos los que quedaron vivos) y uno piensa en la serie y es el final adecuado. Los personajes han vivido luchando contra el apocalipsis y así morirán luchando hasta el final. Ese final redondea el mensaje que han transmitido la serie de manera perfecta.

domingo, octubre 5

WORLD WAR HULK

World War Hulk es el evento de este año en la Marvel de Quesada, que se ha transformado en la Marvel de los eventos. La verdad es que la etiqueta de historia del año le va grande a esta historia. No es que esté mal pero sencillamente hay poca chica por donde agarrarla. La serie parece estar escrita con piloto automático. Viene oficiada por Greg Pak, que es guionista de Hulk y le ha tocado lidiar con las altas instancias que le impusieron desde arriba la megaventura de los illuminati, donde Bendis, Quesada y toda la pléyade que ahora mandan en Marvel les dio por tocar las narices con las mentes preclaras del Universo Marvel. Así asistimos a una reunión de jerifaltes de Marvel durante años en eventos importantes y, para poner uno de transcendencia actual, que les convenía para hacer su Civil Jodienda, se sacan de la manga la idea de desterrar a Hulk a otro planeta, como contramedida a la aventura de Hulk en las Vegas (que para los que leemos los 4F es una de las historias más sosas y aburridas del goliat esmeralda. Así que con eso tiene que lidiar Pak, que no es poco. Sale airoso, aunque la cosa no es para tirar cohetes. Si Planet Hulk es la consecuencia inmediata del abandono, WWH es la venganza de la Masa.

Y como decimos la cosa está escrita con más oficio que con ideas brillantes. Igual que solo sabiendo el argumento de Planet Hulk podemos imaginar hacia donde han ido los tiros (Hulk + Espartaco) poco más o menos pasa con esta continuación, que dificilmente te sorprende o te inspira. Hulk vuelve a casa muy muy cabreado, contra los que le han dejado en el espacio, y además les culpa de haber hecho explotar el planeta dode había encontrado al fin la paz. EN definitiva se trata de un Hulk desatado en contra de sus enemigos, solo que sus enemigos son esta vez Iron Man, Reed Richards y Rayo Negro.

Y Pak tiene que seguir lidiando con la tontería. Aunque consigue una buena sensación de "todo está perdido" en el primer número y de gran amenaza (impactante el "quiero oirte gritar" a Rayo Negro) en seguida nos topamos con los agujeros sin fondo que arrastra la Marvel actual. Tratar de poner a Tony Stark razones para justificar el asesinato es un ejercicio demagógico y absurdo, pues es injustificable (al igual que el tío de Reed. Al igual que Peter y Mary Jane... si te tienes que comer con patatas edictos editoriales al menos pasa de puntillas, no te enroques en una justificación absurda) Así, tienes a Tony diciéndole a todo Nueva yokr que el fin justifica los medios que lo que hizo bien hecho está, y los habitantes deben considerar que este tío es el que vela por su seguridad, Pos vale.

No contentos con eso nos tiene que meter por vena la historia del colgado éste del Vigía, cuyo interés está cercano a 0º farenheit. Nos tenemos que tragar que el pollo este que no habrá salido en una veintena de tebeos en toda su carrera es la única esperanza blanca del Universo Marvel (millar es un efectista de narices, pero al menos ese papel se lo reserva a un Dios como Thor, que sí que impone) Pues el rubiales es el único capaz de parar a Hulk, pero no lo hace antes porque está como una cabra. Ah, y además no meten una historia retrocontinua de su gran amistad con la Masa y que siempre (¡hasta cuando dibujaba Sal Buscema!) era el único que conseguía calmarlo. Anda y que te aguante Jenkins con tus paranoias.
Asi que insistimos, poco donde agarrarse, más allá de la ominosa presencia de un Hulk más poderoso que nunca y el alud de destrucción en la ciudad de Nueva York (lo que convierte el título de Guerra Mundial Hulk en algo estúpido, pero bueno) La masa está bien escrita erigiéndose en juez jurado y verdugo, aunque su aura de invencibilidad quizás es excesivo. SE consigue la sensación de gran amenaza imbatible que se buscaba, pero los enfrentamientos de la Masa contra sus respectivos están demasiado desnivelados. El combate contra Iron Man, demagogia aparte, sí es potente y contra la Cosa también por lo que significa, aunque ya se ve que esta vez el bueno de Ben no va a ser rival. Y a partir de aquí la sensación de que la serie va para abajo. Porque si después de la Cosa los combates siguientes son contra el ejército americano con Ross a la cabeza, un Doctor Extraño endemonizado, donde en una alarmante falta de ideas Pak se las ingenia para que el enfrentamiento contra el Dr. Extraño sea también físico, con resultado inevitable, y el colofón es el enfrentamiento con el colgao del Vigía… pues nos quedamos con la sensación de que se ha desinflado la guerra mundial.
Si no pasa es sobre todo por la inmensa potencia de John Romita Jr. en los lápices. Si WWH es la historia de Hulk desatado también lo es de Romita desatado. Potencia mayúscula de de JR. en todos sus dibujos. Romita es uno de esos dibujantes que merece el apelativo de grande, pues consigue hacer lucir mejor todo lo que le ponen. Huelga decir que esta historia quedaría en poco o nada sin su talento (como el Spidey de JMS, como el Thor de Jurgens, como el Lobezno de Millar, como…) Además viene acompañada de Klaus Janson, dispuesto a convertirse en su entintador definitivo. Vale que se puede decir que le resta definición a su trazo, cierto, pero es que le da aún más fuerza a sus dibujos, que ya es mucha. El pero de Romita, como viene siendo habitual viene a ser el diseño de personajes. Su armadura nueva de Iron Man parece un trasto y el Demonio Extraño tampoco es para tirar cohetes.
Viendo que Hulk va a ser totalmente invencible toca poder acabar la saga de la manera más airosa posible, porque hay que parar de alguna manera el plan de venganza contra los Illuminatti. Lo de confesar sus actos contra todo el mundo no ha sido difícil, ya que parecen que están orgullosos y todo, después tras derrotarlos los tiene privados de voluntad y al servicio de sus compañeros gladiadores, que son una panda de bichejos genéricos y aburridos seguidores fieles de Hulk. Para poder salir del berenjenal Pak se centra en la destrucción del planeta como elemento importante. Haciendo hincapié una y otra vez que Reed, Tony y compañía no fueron los culpables de la destrucción del planeta y la muerte de mujer e hijo nonato de Hulk parecen terminar exculpados. Efectivamente, cuando se descubre quien fue el verdadero culpable (sin un ápice de sorpresa, la verdad) parece que los Illuminatti quedan para el lector libres de toda culpa, como si mandar a Hulk al espacio no fuera razón suficiente para vengarse de él. Ahí se carga la mejor baza de la serie, pues la dicotomía sobre el lado del que teníamos que estar se rompe. Para el guionista queda bien claro que los Illuminatti están libre de toda culpa y bueno, si la Masa no les perdona es simplemente porque está fuera de control y a punto de explotar de rabia (Uhmmm… a punto no. Que explota literalmente de rabia, para que la historia tenga algo de repercusión y un futuro relanzamiento, of course)
Y aquí acaba la saga. Como historia puede no haber estado mal, aunque es un poco tramposa en su desenlace. Aún así es una continuación lógica a lo que le estaban haciendo a la Masa, lo que es de agradecer. Y de las cosas más chirriantes tampoco podemos culpar a Park, sino a la dirección que lleva Marvel estos días. Pero sin duda alguna la historia no da para ser el Crossover del año, y me gustaría saber que se ha contado en las series relacionadas, porque la verdad no es que haya mucho más allá que la historia central.