jueves, noviembre 6

HAMILTONIANO

Si en los tiempos de Michael Schumacker me llegan a decir que algún día iba a seguir con interés y pasión la Fórmula 1, seguramente les hubiera tachado de locos, pues siempre he considerado un deporte aburrido y monótono. Con apenas dos, tres adelantamientos en carrera y decidiéndose la misma casi desde la posición de inicio. La apabullante dictadura del Kaiser no ayudó tampoco. Pero a raíz del fenómeno Fernando Alonso descubre uno un deporte mucho más imprevisible y con más matices de lo esperado. Algo más que el simple "el que tiene mejor coche gana". Ayuda el personaje de Alonso, que provoca sentimientos viscerals hacia su persone y enciende la mecha de la pasión por la F1 como antaño se tenía hacia el ciclismo, caído hoy en día de muerte por infección de vampirismo. Con Alonso como ente aglutinador a través del que se mueve toda la F1 en este país nos encongtramos además con su mayor enemigos: Lewis Hamilton, otrora compañero del asturiano, y que se ha ganado un huequito, no en el corazón, sino más bien el a bilis de todo aficionado. Yo, como era de imaginar por mi tendencia de ir a la contra me postulo a favor del piloto inglés, flamante campeón del mundo, en una carrera ya legendaria donde consiguió el título en la última curva de la última vuelta de la última carrera.
Hamilton en el niño imado de McClaren. Cierto. ¿es criticables esto? la escudería inglesa descubrió un niño prodigio en los cars que iba para piloto grande y lo curtieron. Es tan criticable como confiar en la cantera de un equipo. Así que se le puede quitar mérito al chaval por ser el piloto más joven de la historai en ganar un mundial, pues desde su primer año ha estado en una escudería ganadora. Vamós, tanto como criticar a Bojan o Messi que ya en sus primeros años despuntasen en el Barça, sin haberse curtido en equipos de perfil bajo. No tiene ningún sentido.
Por supuesto la tirria hacia el bueno de Lewis procede del año pasado, cuando compartía escudería con Fernando Alonso y éste a quejaba amargamente de un trato desigual... cuando de lo que se debería haber quejado precisamente es de un trato igualitaro. Así en las primeras carreras el chaval estuvo haciendo ocho podiums consecutivos y esgrimiéndose como lider del mundial ¿debían decir a Lewis que levantase el pie porque el jefe de filas es Alonso? Es cuestión de opiniones, otros a lo mejor lo hubiesen hecho. Lo que es seguro es que la decisión más valiente es la de Ron Dennis de mantener al corredor que va mejor situado como primera opción ¿qué pensaríamos si la actuación hubiese sido a la inversa? ¿que pasaría si, por ejemplo, Contador tuviese que dejar de aspirar a un Tour siendo líder porque el jefe de fila ha de Amstrong por decreto? Me gustaría oir las voces periodísticas. Si las órdenes de equipo funcionasen como le hubiese gustado a Alonso lo lógico es que el asturiano no disputase en Brasil ni en China el campeonato, sino que pusiese alfombra roja al inglés, en lugar de enzarzarse en luchas fraticidas que solo terminarían beneficiando a un tercero, Raikonnen (éste sí, aprovechandose de un trabajo de equipo)
AH, no, claro. Que la otra leyenda de Hamilton es la del clon. O sea, Lewis consigue los resultados que consigue gracias a aprovecharse de las telemetrías de Alonso y las mejoras que el español conseguía en el coche. Este argumento puede valer para sus primeros cinco carreras a lo sumo, ante la sorpresa que un novato consiguiese iguales o mejores resultados que el campeón del mundo. PEro dejad de sostenerse. Primero al final del campeonato anterior, donde el propio Alonso y De la Rosa reconocen que a partir de un punto "esconden" sus apuntes a su equipo (luego, cuando los dos coches funcionen de manera diferente en pista nadie se acordará que van trabajando de manera diferente y que quizás, solo quizás Alonso la pifió. Es más factible hablar de posibles conspiraciones)
Y por supuesto el argumento se hunde en la miseria en este último mundial, donde Hamilton sin los datos que supuestamente aportaba Alonso sigue siendo igual de competitivo. Y viendo donde suele quedar su compañero de equipo con el mismo coche, quizás sí resulta evidente de la destreza del piloto inglés. Igulamente, las claves del supuesto éxito de Hamilton no han servido a muchos compañeros del asturiano, ni a Piquet para seguirle el ritmo como sí hacía Lewis o a Fisichella o Trulli cuando contaban con un coche verdaderamente competitivo
Así que más que le pese a todos Hamilton es sin duda uno de los dos mejores pilotos del campeonato. Muy por delante de sus rivales este año, un blandito Massa que solo gana carreras si sale desde la pole, o un despistado Raikonnen, incapaz de tener una regularidad en un fin de semana completo que le hacen descartable para el título. HAmilton por encima de todo es un depredador. EL piloto más ambicioso del circuito, dispuesto a no dar nunca su brazo a torcer y a protagonizar remontadas heroicas y adelantamientos inverosímiles. Esa misma ambición es su punto débil, ya que no puede conceder un solo adelantamiento a un rival o esperar el mejor lugar para pasar al contrario. La tensión puede con él en esos momentos y siempre se ve envuelto en luchas estériles, cuando su objetivo final debe ser la regularidad necesaria para ganar el mundial. En ese sentido Alonso es más fiable, conoce más las posibilidades de los coches que conduce y de los circuitos que participa y consigue ser más regular. Al menos cuando tiene un coche que le haga justicia, no como estos años embutido en el Renault que nos priva del morboso duelo que todos queremos ver, al menos hasta que el asturiano termine en Ferrari y haya un duelo en igualdad de condiciones. Pero no olvidemos que si Fernando está en una escudería menor es porque cuando tuvo el mejor coche del circuito no supo estar a las alturas del campeón que se le supone y vio como un niño inglés le pasó por encima. Ése que hoy día es, con todo merecimiento, el campeón del mundo de la Fórmula 1

No hay comentarios: