La temporada 2009-2010 nos la venden como una de las más espectaculares de la historia. Que conste que yo tengo mis dudas, pero a priori el cartel se presente de lujo con llegada la los mejores jugadores de la liga italiana, francesa e inglesa. Ahí es nada. Sumando lo que ya había aquí con el tricampeón en la cabeza.
Empezamos, honor obliga, con el mejor equipo del mundo. El Barcelona tiene la papeleta de luchar contra su propia leyenda, pues no deja de ganarlo todo. La motivación para seguir teniendo el mismo ritmo competitivo le viene desde fuera, sí. Pero también desde el propio entrenador, obsesionado por no caer en la autocomplacencia del 2006. Para ello ha hecho saltar al equipo al abismo. Cambiar a Etóo por Zlatan Ibrahimovic es retocar el equipo de manera definitiva. Ibrahimovic pasa por ser el nueve más talentoso del momento, pero eso tampoco significa que vaya a ser el más resolutivo. La apuesta de Guardiola por el sueco responde a varios factores: que se ha cansado de aguantar a Etóo, y las condiciones que ponía éste para renovar eran estratosféricas y su propia gusto personal. Ya el año pasado se cansó de pedir a Adebayor, jugador de un perfil parecido. A saber: nueve grande, que fija a los centrales con un buen juego de espaldas y capacidad de combinar con la segunda línea. Y en ese perfil Ibrahimovic es el mejor del mundo. Tiene más técnica, mejro cuerpo, más visión de juego, mejor juego aéreo… pero no tiene la profundidad del camerunés y si nos ponemos a hablar de la presión que hacía el “hermano” que le convertía en parte fundamental de la defensa azulgrana dejamos a las claras que solo con la llegada de Ibrahimovic cambia por completo el sistema. No el esquema pero sí la participación de las piezas. Es lo que Guardiola busca, por eso Messi acabó jugando de falso nueve la temporada pasada. Pero no siempre lo que uno tiene en la cabeza termina siendo mejor para el equipo. El Barça corre el riesgo de gustarse demasiado. Ver combinar a Xavi, Iniesta, Zlatan, Messi en la frontal debe ser un lujo, pero les faltará alguien que la pida para matar, que intente abrir espacios y otorgue profundidad, y se corre el peligro del embotellamiento, más con la tendencia ya definitiva de Messi de abandonar la banda.
No nos engañemos tampoco, el Barça sigue contando con un centro del campo de ensueño, con Xavi, Iniesta y un Touré que cada vez se gusta más. Una defensa que apensa tiene que participar y funciona más como creadora de juego que como destructora, y con Leo Messi, el jugador más desequilibrante jamás visto, así que el equipazo del triplete sigue presente y son los candidatos número uno, aunque la plantilla se le haya quedado corta a Guardiola, pues las llegadas de Maxwell y Txigrisnkii están destinadas al banquillo a priori, aunque llama poderosamente la atención la pelotera que ha tenido Guardiola con el central ucraniano, pagado a precio de crack.
Hablar de precios y de cracks nos lleva irremediablemente al rival del Barcelona este año que como todos los años será el Madrid. O lo que es lo mismo: Florentiniato II. El retorno. Después de la denigrante imagen ofrecida por Ramón Calderón en la presidencia dando rienda suelta ya no a la imagen de friki que le acompañaba, sino a la de cacique de baja estopa. Despues de eso el Madrid necesitaba recobrar la ilusión y que mejor que echarse en mano de Florentino Perez, creador del último gran Madrid, con los galácticos (además de una final de mandato del que nadie quiere acordarse) Florentino repite la jugada del inicio de la década pero teniendo en un horizonte tan cercano la final de Champions en el Bernabéu este año crea un equipo estelar desde el primer día. Estamos hablando de Cristiano Ronaldo, Kaká, BEnzema. Además delos Alonso, Granero, Albiol y Arbeloa que complementan. No puede negársele a Florentino que cumple lo que promete (no como otros que se han pasado veranos tras estos cracks con resultado vergonzantes). Ahora, falta por ver si el proyecto es bueno. No me voy a meter en demagogias económicas como otros, pues la solvencia de Florentino Perez debería estar a estas alturas fuera de toda duda.
Para la causa se han traído a Pellegrini, y aquí empiezan los problemas. No por el chileno, al que su trabajo en el Villareal debería darle crédito eterno. Si no porque su eslección determina lo que todos nos damos cuenta: las comparaciones con el Barça de Guardiola van a ser constantes. Además como es habitual en la casa blanca el técnico parece ir por un lado y el club por otro. Él busca posesión de balón y juego en corto y le traen los mejores jugadores para jugar con espacios y a la contra. Busca el 4-2-2-2 sin jugadores de banda y eso hace que sus cracks se amontonen constantemente, y cuenta con jugadores como Sneijder y sobretodo Robben para el plan B y el club se los saca de encima para equilibrar cuentas.
De todas maneras la apuesta del Madrid es claramente ganadora. O lo sería si no se enfrentase al mejor equipo del mundo. Le sobran jugadors de calidad diferencial, precisamente de los que lleva careciendo más de un lustro, y ganará partidos a base de talento hasta que se aposente su juego, que falta le va a hacer. Pero ya de por sí es un avance que se apueste por controlar los partidos y no dejar que cualquier equipillo te quite la pelota. Ahora, habrá que ver si se tiene paciencia para el proyecto a largo plazo o los oropeles del Barça terminan por enterrar el Florentiniato.
Y hasta aquí los aspirantes. Si el año pasado la diferencia que hubo entre Barça y Madrid fue poco menos que abismal la diferencia parece acrecentarse más, y eso contando que lo único positivo que pueden decir los outsiders es que no han perdido a sus buques insignia. El Sevilla se sigue postulando coo un grande, pero inexplicablemente, o por ser del gusto amarrategui de Jimenez, no se han buscado un creador de juego. Zokora es un buen mediocentro, pero no responde al perfil. Negredo arriba apunta maneras, aunque mucho tiene que remar para dejar fuera a Kanouté y Luís Fabiano. Mismo guión par el Atlético. Misteriosamente han conservado al Kun y Forlán por lo que su pegada va a permanecer intacta, pero siguen sin un medio del campo capaz de hacerse con el mando del juego, y las incorporaciones atrás (correcto Juanito, prometedor Asenjo) van a sufrir. Lo que es el Atlético, vaya, que ya están metidos en guerras varis. Y para guerras hay que apuntar al Valencia, que está haciendo esfuerzos estos últimos años de quitarle el titulo a los rojiblancos del equipo más desquiciado de la directiva. Han pasado cinco presidentes en un año y han pasado de tener que venderlo todo, por deber dinero a todos los jugadores, a hacerse el duro en las negociaciones con Villa, pretendido por todos, pero que al final sigue en Mestalla porque allí no han querido bajarse del burro. Y finalmente a quedarse con todos sus jugadores, renovando incluso. Lo dicho un política ejemplar. Para los ches, economía aparte, es una alegría, seguir contando con Villa, Mata y sobre todo Silva, que para mi gusto puede estar al nivel de Iniesta si tiene continuidad y le respetan las lesiones. De todas maneras, el ambiente sigue estando rarito rarito así que el techo del Valencia es una incógnita. Por último el Villarreal, que si ha perdido a su buque insignia con la baja de Pellegrini, pero se ha traído a un entrenador que pinta maneras de un grande, Valverde, que parece suficientemente válido. Personalmente me parece mentira que nadie se fije en la columna vertebral de los amarillos, porque Diego López, Senna, Cazorla, pires (aunque viejete) y Rossi me parecen jugadores para estar en un grande.
Del resto pues raro sería encontrar algún equipo que pueda dar el salto hasta los de arriba. El Málaga y el Depor estuvieron cerca el año pasado, y sus proyectos éste parecen continuistas, aunque a los andaluces les abandonase su entrenador. El Athletic creó ruido la temporada pasada por su final de copa y ésta por la supercopa, pero es un equipo con un déficit de calidad importante. El Mallorca de Manzano es otro que se puede postular, pues ya lleva años sacando notablemente el equipo, pero la gestión del equipo sigue siendo nauseabunda y el míster cada año tiene que empezar de cero. Este no ha sido una excepción. Un equipo que se ha reforzado mejor de lo que suele ha sido el Espanyol. La llegada de Verdú, del mediático Nakamura y del joven Nas Ahar, tienen buena pinta, y parecen salirse del círculo vicioso Tamudo-De la Peña-Luís García que ha dirigido ese vestuario hasta la llegada de Pochettino. Pero lastimosamente una tragedia como la repentina muerte de Dani Jarque, va a ser una losa, primero física y durante toda la temporada psicológica demasiado grande. El Getafe, como cada año es el oasis donde se respira tranquilidad y se puede hacer un proyecto mediáticamente atractivo, con Míchel y su gusto por el futbol de toque a la cabeza. No deberían tener los problemas que el año pasado, precisamente por dejar de lado su idiosincrasia vistosa.
El resto, pues a sufrir. El Zaragoza y el Tenerife, recién ascendidos, han creado equipos bastante competitivos para no tener problemas, aunque los maños bajasen con una de las mejores partidas de su historia. El Sporting de Gijón sigue siendo de los de abajo el único que apuesto por un juego extremadamente alegre, lo que es de agradecer, aunque no le van a dar más opciones de permanencia. Osasuna, Almería y Valladolid van a tener que sudar ríos de tinta, pues ya el año pasado le vieron las orejas al lobo, y no es que hayan mejorado en nada. Y el caso del Xerez, que apenas tiene quince jugadores profesionales, le hace parecer más cenincienta que nunca.
Así que allá vamos, a jugárnosla. Tampoco es muy difícil porque voy a ser conservador y decir que los de Pep repiten este año, con más facilidad de lo esperado, al menos en Liga, que no todos los años vamos a ir de triplete. Barça y Madrid se van a ir a muchos puntos, pero menos que el año pasado, y los madridistas, quedarán detrás, pero nunca serán alternativa seria en la liga y se lo jugarán en Europa. Sevilla y Villarreal acompañarán en Europa, refrendando así a sus entrenadores y tengo mis dudas de que los colchoneros alcacen la Uefa. Quizás un equipo como el Getafe o el Mallorca dé la sorpresa y se meta en Europa. Los resultados, ya sabéis a final de temporada.
6 comentarios:
Fin de temporada antes de tiempo, pues tenemos mundial en ciernes, y toca repaso. Bienvenido a la liga escocesa. Esta retahíla ha acompañado a la liga española toda la temporada y no está muy lejos de tener razón. La superioridad que ha habido entre los dos equipos dominantes de la competición y el resto ha sido tan abusiva que ha terminando dando un poco de vergüenza ajena. Hasta el punto que cual Celtic y Rangers, el enfrentamiento directo entre Barça y Madrid ha sido a la postre más determinante que el resto de la Liga. Ver para creer, pero es la situación actual del futbol español, donde Madrid y Barça tienen en sus banquillos más jugadores determinantes que el resto de los dieciocho equipos juntos.
Una vez más toca empezar a hablar del Barça, flamante campeón de la Liga, aunque haya tenido que esperar a la última jornada. El Barça ha acabado la temporada con cuatro títulos, lo que habla a las claras del espíritu ganador que ha transmitido Guardiola a este equipo. Ésta es para mí la gran aportación de Guardiola, exponenciar el gen ganador del Barça, que siempre había estado en entredicho. El Barça era el equipo que tenía que jugar mejor que nadie y que todo saliese perfecto para poder plasmar su modelo. Desde los seis títulos el Barça se SABE superior más allá del nivel de su futbol. Significativo es cuando sin margen de error debía ir a ganar a plazas tan complicadas como Villarreal o Sevilla y lo hizo con una contundencia y solvencia incuestionable, que no deja a cuestionar el juego azulgrana. Porque a mí el Barça este año ha dado un paso atrás respecto al juego desplegado el año pasado, donde sí fue la perfección hecha futbol. Mantengo mi teoría que Zlatan Ibrahimovic le hace daño a este equipo pues el rival no se siente amenazado en profundidad y puede apretar al Barça más arriba, no dejándole que éste puede jugar a sus anchas en la frontal del equipo contrario. Para esto ha contado mucho también la pésima temporada de Henry, que se ha borrado pensando en el mundial o de iniesta permanentemente lesionado toda la campaña. En ese sentido han sido muchos los partidos en que el Barça no ha sido mejor que el rival, hasta que ha aparecido la individualidad, y ahí sí que el Barça tiene al mejor activo del mundo como es Leo Messi, que sigue demostrando que es el mejor jugador del mundo, cada año más y mejor. Si empezó siendo el de mejor desborde, el año pasado añadió pausa a su juego y combinación, este ha dado un avance en el tema goleador convirtiéndose en el bota de oro europeo con unos números estratosféricos. La sensación de que el Barça era solamente Messi se extendía en muchos partidos y Guardiola terminó apostando por eso. Se cargó definitivamente el 4-3-3 sabiendo que Messi no se iba a estar en la banda y pasó a jugar con un 4-4-2 con la única intención que Messi estuviese más en contacto en la zona donde se deciden los partidos aunque eso sacrificase a otros jugadores.
No se le puede reprochar nada a Guardiola por buscar el camino más sencillo para ganar, y terminar ganando, pero sí es cierto que la temporada pasada su propuesta era mucho más romántica y con más encanto y valor para un servidor. Aquí en definitiva se gana por la simple razón de tener a los mejores jugadores del mundo. Victor Valdes que ha hecho una temporada prodigiosa y que debería poner en duda el puesto de Casillas como mejor portero del mundo, pues las veces que ha salvado a su equipo de un 1-0 son innumerables. Piqué, que sigue creciendo como central y no hay quien le haga sombra. Xavi, al que Guardiola le ha dado responsabilidad de 10, y Messi del que ya está todo dicho. Y alrededor de ellos gladiadores para rematar el partido del que hay que hablar forzosamente de Pedro, la sorpresa del campeonato que hacía más gracia que otra cosa en sus primeras incorporaciones y se ha convertido en un matador de primer orden contra pronóstico. Alrededor de tanto talento pues que más da la discreta temporada de Alves, Keita, Touré, Marquez, Henry, Busquets o Ibrahimovic, o que la plantilla quedase corta, o que las incorporaciones de este año hayan sido un fiasco o que Guardiola la cagase de vez en cuando en ciertos planteamientos. Revelador es por ejemplo el partido en el Bernabeu, a la postre definitivo para la suerte de la Liga. Guardiola se lía el solo para frenar a CR9 poniendo a Puyol en el lateral y a Alves de extremo sin mucho sentido, para terminar ofreciéndole igualmente al portugués cinco uno contra uno contra un central… solo que ese central es Gerard Piqué, que es un monstruo y humilla (incluso físicamente) al segundo mejor jugador del mundo. Solo falta que Xavi y Messi se encuentren una vez en el partido para finiquitar la Liga. Es decir en muchas ocasiones son los jugadores los que han solventado la papeleta en las que les ha puesto su entrenador, y no al revés. Pero este es Guardiola. Su discurso será el del modelo del club, pero el es en verdad un depredador de la victoria, y siempre va a buscar lo que más le interese para conseguirla. Si para eso tiene que fulminar a sus apuestas personales como Chigrinski o Ibrahimovic pues lo va a hacer. Y el resultado ahí esta. Campeones con un inaudito record de puntos que hace absurdo cuestionarnos nada. Además, Laporta, que se va este verano le deja ya fichados a los dos bombones que había en el mercado Villa y Cesc. Villa tiene visos de solucionar los problemas de profundidad que apuntábamos en el equipo. Y Cesc, a pesar de ser uno de los mejores centrocampistas del continente va a tener que ganarse el peso en el equipo, pues igual que en la selección éste el el equipo Xavi. El techo está muy alto.
Su rival el Madrid ha quedado en una situación peor que lo que ha sido esta temporada. Me explico, el Madrid ha tenido un mérito incuestionable esta temporada. Aguantarle el tirón al mejor equipo del mundo con un equipo con siete jugadores nuevos en el once inicial pues está al alcance de muy pocos. La temporada de los de Pellegrini se divide claramente en tres fases. La primera es la esperada en la que el equipo se está acoplando y tiene más defecto que virtudes. En principio Pellegrini tiene la intención de jugar con Cristiano Ronaldo de extremo y dos puntas arriba, Benzema y Raúl empezaron la temporada. Pero la cosa no funciona, porque el equipo se parte con facilidad, con cuatro arriba y no se consigue el juego necesario. Pellegrini cambia. Ronaldo pasa a jugar en ataque y se forma un rombo en el centro del campo, donde Xabi Alonso adquiere una importancia capital. El tolosarra ha sido uno de los jugadores del campeonato, y para mí toda una sorpresa, ya que nunca había creído en él para ser mediocentro único. Pero sí, cuando ha jugado sólo es cuando ha ofrecido su mejor versión, y este Madrid llega a ser espectacular. Con Ronaldo arriba haciendo daño, con Higuaín adelantando a todos sus competidores en base a ganarse las habichuelas con goles. Con Xabi Alonso mandando en el centro del campo como hacía falta de verdad en este Madrid. Con Pepe y Albiol tirando la línea adelante y apretando al rival. Sinceramente en esta fase, desde Milan a Lyon ha sido el mejor equipo del campeonato.
Pero claro, llegó la eliminación de Champions y eso fulminó al Madrid, que dejó de creer en lo que hacía. Desde el enfrentamiento con el Lyon el Madrid se dedicó únicamente a deambular por los partidos. Ganaba por dos razones: porque tiene más talento que todos los otros equipos del campeonato, excepto el único equipo que le ganó de manera rotunda. Y por la fe inquebrantable de Cristiano Ronaldo, el tío más ganador que hay en la actualidad. Sí, será un gilipollas, un chulo y un arrogante. Pero el espíritu ganador de CR9 y su lucha por ser el mejor es digno de admirar, le pese a quien le pese. Más allá de los taconcitos y filigranas innecesarias de Cristiano, donde de verdad es diferencial es en el aspecto físico. Desde el Ronaldo del 97 cuesta encontrar a un jugador que sea tan ventajoso en ese aspecto Cuando el equipo se quedó sin futbol solo el empuje del portugués le mantuvo en la lucha hasta el final.
Los otros cracks se han quedado muy por debajo del portugués. Benzema ha sido una profunda decepción, pues empezó como el delantero preferido de Pellegrini y vio como fue adelantado por Higuaín de manera insultante, ante la parsimonia del francés. . Es para destacar que el entrenador chileno apostase por el que se estaba ganando el puesto en el campo, en lugar de meter por decreto a uno de los fichajes estrellas de la temporada. Otro sobre el que se ha vertido muchas críticas es el otro fichaje estrella Kaká, que bien es cierto que no ha brillado de manera individual como de él se esperaba, pero yo lo reconozco como un jugador clave para el esquema del Madrid. Aunque él no brille a mí me gusta más el Madrid con kaká que sin el. El brasileño es el crack sacrificado. Sus apariciones en mediapunta suelen ser para caer a banda, abrir a la defensa contraria, y favorece a los puntas. Es un movimiento necesario pues Pellegrini juga sin extremos ni centrocampista en banda y sin el esta responsabilidad recae en los delanteros. Desde la lesión de kaka en el último tercio (curiosamente cuando se jugó peor) Higuaín y Cristiano debían aparecer haciendo diagonales desde la banda y llegaban teniendo que hacer más esfuerzos. Además en la línea donde Pellegrini ha fracasado ha sido en el medio del campo. Lo de Xabi Alonso es incuestionable dado el nivel que ha mantenido, pero a partir de ahí todo ha sido un desbarajuste. Se empezó con Lass y Marcelo ayudando en el plano físico al 5. Cuando el equipo creció futbolísticamente pudo girar hacia el apartado técnico y entró habitualmente Granero y Van der Vaart. Luego se dejó llevar por los oropeles para que volviese a entrar ¡Guti! Y más tarde llegó el horror contando con Gago como titular. Es que es dar demasiado palos de ciego. Lass paso de indiscutible a apestado. Granero jugaba por ser de la cantera aunque se iba apagando a marchas forzadas. Mammadou no tenía ningún tipo de continuidad y lo sacaba en los partidos determinantes del año. Esa sensación de no saber con que salir (Gago y Granero contra el Barça. Vaya caramelo) también contribuyó al mal juego de final de campaña.
Tampoco Pellegrini ayudó en exceso cuando el equipo se iba al precipicio. El Ingeniero tiene en su debe no haber ganado ni uno solo de los partidos importantes de esta temporada. No pudo con el Milan en la fase regular, ni con el Barça en los dos partidos (aunque jugó a gran nivel en el Camp Nou fue abiertamente ninguneado en el Bernabéu) y cayó a las primeras de cambio en Europa. Como decimos el talento que tiene el Madrid sobra para ganar al 95% de esta Liga, pero cuando te enfrentas a la élite necesitas un plus más. Y Pellegrini, por mucho que yo le defienda, no lo ha conseguido. Es injusto que se lo carguen, porque yo insisto que ha estado al nivel mayor de lo esperado. Si los plazos hubiesen sido los correctos, y el nivel que mostró entre octubre y marzo lo hubiese tenido entre febrero y mayo las sensaciones hubiesen sido más que satisfactorias, pero el equipo se hundió futbolísticamente en el último tramo y queda la sensación de fracaso. Porque volvemos a pensar en el cortoplacismo. Si no se gana nada es un fracaso y el entrenador a la calle (y aunque gane) Lo que ha sido el Madrid en los últimos ocho años. Todo hace indicar que va a llegar Mourinho, y sí, a mí me encanta el portugués, es un ganador nato y va a ser un espectáculo con una plantilla como la madridista. Digno de ver. Pero es pan para hoy y hambre para mañana. Nadie piensa en Mourinho para un plazo de cuatro cinco años. Viene para ganar y punto. Pero enfrente tiene al mejor equipo del mundo. Un reto para el portugués, aunque yo creo que quien más tiene que perder en este duelo es el Madrid
Del resto pues casi nos podíamos saltar el análisis. El Valencia ha sido tercero con más superioridad de lo esperado (y quedando a treinta puntos de los dos primeros) con sus estandartes de los últimos años ya cimentados: Silva y Villa. Además es justo hablar del avance de Ever Banega en el medio del campo que ha cuajado una actuación notable y que falta le hacía a los chés un jugador así desde la dictadura Albelda-Baraja. Curiosamente su peor línea ha sido la que siempre había sido su marca de fábrica en sus éxitos: la defensa. Dealbert y Alexis son jugadores justitos para un equipo que se supone quiere estar en la élite. Junto al Valencia en Champions se mete el Sevilla, aunque sus méritos son cuestionables, porque cada vez le quedan menos focos de futbol. Pegada arriba más Navas. En eso se simplifica en juego del Sevilla donde el centro del campo es una zona de paso donde se proyecta más la fortaleza y rocosidad. A partir de ahí Kanouté, los desmarques de Luis Fabiano y la calidad y verticalidad contrastada de Jesus Navas. A punto estuvo de meterse ahí inesperadamente el Mallorca, lo que tiene un mérito tremendo y convierte a Manzano en el entrenador de la Liga con diferencia, porque coger a un equipo diezmado cada verano y no sólo hacer que no sufra, si no que Son Moix se convierta en un fortín. La verdad es que futbolísticamente tampoco sea muy destacable, solo tienen algo más de pegada arriba que otros equipos de su categoría.
Más allá mal sabor de boca me dejó el Villarreal, no por quedarse fuera de Europa, si no por que no cuajase el proyecto Valverde, al que yo le tenía mucha esperanza y lo veía idóneo para el submarino amarillo. En cambio el Getafe sigue haciendo las cosas bien y sin ruido se han terminado metiendo en Europa, lo que servirá para seguir haciendo ruido con Michel como entrenador, sin percatarse de jugadores con prometedor futuro como Soldado o Pedro León. Otro que cada vez tiene un proyecto más establecido es el Athletic de Caparrós, que va juntando gente de talento. Ya no son solo Llorente y once más y hemos descubierto para la causa al joven Javi Martínez que ha hecho una gran temporada. EL Depor iba de camino de hacer una campaña ejemplar pero misteriosamente ha sido el peor equipo de la segunda vuelta, y no es la primera vez que le pasa esto a Lotina, ojo.
La zona baja este año daba la sensación que era muy barata, con e Xerez y el Valladolid (desde la brillante idea de poner a Onésimo de entrenador) defenestrados desde hace tiempo. Pero el encomiable trabajo de Gorosito y Clemente respectivamente conllevó que al final hasta cinco equipos estuviesen sufriendo en la última jornada. El Tenerife ha sido al final el que pagó los platos cuando su propuesta era más atractiva que otros que también han estado por allí cerca como el Málaga, más peleón y bravucón que otra cosa, o el Racing, para mi gusto el equipo que peor ha jugado este año, a pesar del mes y medio de Canales que le sirvió para fichar por el Madrid, o el Espanyol con una cifra goleadora de verdad lamentable.
Y parada obligatoria en el Atlético de Madrid del que ya no se puede hablar. Empezó el año de manera desastrosa y humillante, haciendo la guerra por su cuenta cada uno y dando cierta vergüenza ajena. Por fin se quitaron al parche Abel y pusieron a un entrenador de verdad como es Quique Sanchez Flores, que tenía todo el crédito que perder y sin embargo consiguió el milagro de recuperar a este equipo. Volvió a convertir a Reyes en jugador de futbol, por el que algunos habíamos perdido la esperanza, apostó por jugadores jóvenes como DeGea y Dominguez y apostar por una línea de juego para seguir siendo competitivo. No en la Liga al que más pronto que tarde dejó de interesarle al equipo sino en Copa del Rey y Copa de la uefa, donde terminó siendo campeón, quien lo iba a decir a principio de campaña
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