domingo, enero 17

AVATAR

A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Avatar. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
Primeramente, como siempre los trailers. Una película de cuyo nombre no me acuerdo y que apuesta por conseguir otra franquicia muy al estilo Harry potter, con un bastardo de Poseidón y la presencia de los dioses griegos en una película de adolescentes. Y seguido, la esperada Alicia en el País de la maravillas. No voy a negar que tiene buena pinta, pero es un ejemplo del conservadurismo que achaco a Burton en sus últimos tiempos. No es como antes, que cogía una historia y le daba su sellos personal, si no que ahora busca llanamente historias que están marcadas por el patrón Burton. Big Fish, Charlie y la Fabrica de Chocolate y Sweney Todd pecan de eso, y esta Alicia parece que va a seguir por los mismos derroteros. Bah, mucho hablar y terminaré yendo a verla. Pasamos a lo que importa.
Doce años. Doce años han pasado desde que por sorpresa James Cameron rompiese la banca, y de que manera con Titanic. (Dicho hoy parece mentira, pero en su tiempo una peli como Titanic no parece un éxito asegurado como luego fue) Tras la película de Leonardo Di caprio y Kate Winslet el director de Terminator se tomó una década sabástica, seguramente abrumado por las expectativas ante su próximo proyecto. No es por nada, pero las expectativas son a todas luces desmesuradas, porque ni TItanic era en retrospectiva el nuevo “lo que el viento se llevó ni Cameron ha sido nunca un director, y sobretodo un guionista, especialmente dotado, más allá de su notable nivel en películas de acción.
La siguiente película de Camero será AVATAR, y el director canadiense no puede permitirse quedarse en medias tintas. Desde la primera escena de la película hasta la última solo se puede describir de una manera. ESPECTACULAR. Avatar es desde ya una de las películas más espectaculares que he visto en mi vida. Y eso quiere decir mucho. Y no es espectacular por el uso del 3D (que yo ni siquiera contemplé) ni por el abuso de efectos especiales (perfectos todos ellos) Lo es porque la puesta en escena de Cameron está muy por encima de otros directores de acción que no hacen más que aburrirnos. Si Avatar no termina convirtiéndose en un Transformers cualquiera, es porque la película desprende ciertamente una energía y una sensación de asombro desde el primer fotograma, que yo al menos hacía mucho tiempo no recordaba en una pantalla de cine. Los efectos especiales son ciertamente perfectos en todos los sentidos, la recreación de un mundo totalmente alienígena está lograda (le pondría un pero a los animales oriundos, demasiado rebuscados) y se consigue esquivar el aura cursi que podía dar un mundo fosforito, y a pesar de que el 70% de la película son planos íntegros digitalizados, en ningún momento se pierde la sensación de fisicidad, de pasar a ver más una película de animación que real.
Claro, luego está lo que está. El guión está escrito con mano tonta. La idea de los avatares es divertida y original, aunque extremadamente simple en su desarrollo, y tras una excusa tonta para que el protagonista llegue al poblado aborigen la película se convierte en Pocahontas (no es verdad. Se convierte en Bailando con lobos, que hasta tiene su doma de caballo por parte del teniente Dunbar y su propio “cabello al viento”) A partir de aquí no se escapan de uno solo de los tópicos, con el inevitable enfrentamiento entre colonos e indígenas y el protagonista elgiendo el bando bueno. No creo que a nadie le haya sorprendido esto especialmente. Cameron siempre ha sido un guionista discretito y tirar de esterotipo es ya un abuso habitual. Menos perdonables son algunas soluciones narrativas que tiran de vergüenza ajena, como ¡oh, casualidad! La fuente de energía está justo debajo del árbol sagrado, los animales y la madre naturaleza viniendo al rescate (pffffff) o el muy conveniente árbol traspasamentes.
Sí que irrita más el mensaje ecologista metido hasta la garganta, y el maniqueísmo antimilitarista. los habitantes de Pandora no tienen ni un solo aspecto negativo. Todo es tan extremadamente bucólico, libre y feliz en plan “buen salvaje” que da hasta grima. Por supuesto en el otro bando los militares son malos malosos sin concesiones, y los burócratas tipos sin escrúpulos y algo idiotas. La manipulación a flor de piel es tan evidente, y sin tonos grises que los esterotipos en los que se convierten los personajes hacen difícil, por no decir imposible empatizar con ellos y su historia.
Y sí, todo lo que digo es cierto, pero vamos, quien fuese a ver Avatar por sus requiebros narrativos me parece que se equivocó de cinta. Y si miramos otros saltos cualitativos en el cine espectáculo como La guerra de las galaxias, Terminator o Matrix tampoco es que sean ejemplos de complejidad guionística o de profundidad de personajes. Porque a eso es a lo que aspira Avatar. ¿va a cambiar la forma de hacer cine o es la película de año? No por Dios, eso es otra fanfarronada más del egocéntrico de Cameron y responde a las expectativas de las que hablabámos. Pero que es un entretenimiento visual de primer orden creo que es algo que está fuera de toda duda, y para el que esto suscribe quizás la película más espectacular de toda la década. Y ante una afirmación así de contundente es difícil dejarme arrastrar por los aspectos negativos de la cinta, innegables y esperados, para que engañarnos Si te encuentras los defectos esperados, y sus virtudes superan las perspectivas más optimista significa que la película ha triunfado. Al menos para mi

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