Sin saber muy bien como ni por qué el verano pasado se me pasó una de las películas más esperadas del año, el relanzamiento de una franquicia que parecía bien muertas como es la de Star Trek por todo lo alto. Ya al timón un tipo al que hay que tener en cuenta como J. j. Abrams, hacedor entre otras cosas de Perdidos. La apuesta dicha así parece ganadora, pero hay que hilar fino: Star Trek lleva más de una década siendo apenas un reducto para trekkies irreductibles que se han convertido en ocurrentes chistes sobre el género, y por su parte Abrams y sus acólitos, ya han hecho sus pinitos como Mision Imposible III o Monstruoso, con buenas expectativas sí, pero sin pasar de una anodina correccion.
Pero esta vez, justo es reconocerlo, han dado con la tecla. Conseguir que Star Trek vuelva a levantar expectativas no es cuestión baladí. Ya las nuevas series del Enterprise languidecían sobremanera tras la brillante La nueva Generación, y ésta hacía lo propio en la gran pantalla. La formula ha sido conservadora y a la vez radical. Optar por una precuela, atípica precuela a la postre) con los personajes que todos tenemos en la cabeza con Kirk y Spock a la cabeza, contando el origen y el reclutamiento de todos ellos. Con lo cual mantiene el fandom contento con sus personajes de siempre, y a la vez tienes savia nueva
El gran aporte de este relanzamiento está sin duda en éstos, pues consigue suplir el defecto principal que al menos yo encontraba en la vieja generación de Star Trek como es el carisma. Efectivamente consigue desde el primer momento obtener unos personajes carismáticos y mucho más frescos que los encorsetados de la serie de televisión de los 70, aunque para ello haya que convertir a Kirk en un chuloplaya o a Scotty en el payasete crónico. Es poco peaje a pagar, pues tampoco se llega al punto en que los tripulantes se vuelven repelentes y además todos consiguen el espacio adecuado para lucir en algún u otro momento del film, con relevancia principal de Spock y Kirk, claramente pero con momentos para Scotty, Montgomery, Suru o Uhura (aunque esta traiga consigo un romance con Spock que seguro levantará polémica friki)
El otro aspecto a destacar del film mucho lo atribuyen a los efectos especiales, notables y sin duda los mejores de toda la franquicia con diferencia abismal, aunque para mí es algo intrínseco dentro del relanzamiento. Yo más bien apunto al ritmo non-stop que adquiere la cinta en todo momento: la narrativa dinámica de la cinta es la que conlleva que muchos consideren esta versión un bastardo de Star Wars, aunque lo propio es decir que se mantiene buena parte de la idiosincracia trekkier, con los pasajes en la federación, la consabida pantalla en el puente de mando y el capitán abandonando el puente continuamente para irse de misión.
El pero se lo pondría en el interludio en Hoth... digo, en el planeta helado donde el joven Kirk se encuentra con el viejo Spock (y yo preguntándome toda la película si habrían cogido a LEonard Nimoy) No tanto por la paradoja espacio temporal que trae y da sentido al villano Nero (al que, dicho sea de paso, le falta bastante profundidad y carácter. Es un minero en busca de venganza. No se han calentado mucho la cabeza) Me quejo más de la incongruencia que han mandado a Spock a ese planeta para que viese la muerte de Vulcano, y el tío no es capaz de intentar salir hasta que se topa con su antiguo capitán.
Por lo demás una película redonda, notablemente espectacular y sobretodo muy dinámica y fresca, algo que le hacía flata a la franquicia. Y sabiendo cuidar por igual a los nuevos adeptos con batallas espectaculares y escenas intensas pero a la vez siendo fiel a los trekkies de siempre. De ahí lo pelos de punta al acabar con "el espacio, la última frontera". Esperamos que el Entreprise siga llegando "allí donde no había estado nadie antes"
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