lunes, septiembre 20

TEMPORADA 2010/11

Comienza la Liga de los Campeones del Mundo. Tras la consecución del más importante galardón de selecciones la Liga española gana aún más lustre. Este año la crisis económica parece también instalada en lo deportivo y los dispendios han sido limitados (nah, es una bacalá. El Madrid ha sido el que ha desinflado la burbuja con unos fichajes que poco tienen que ver con los del año pasado, pero el resto de equipos se mueven por números similares)
Y si hablamos de campeones del Mundo hay que empezar a hablar indefectiblemente del Barça. El F.C. Barcelona ha tenido un verano de lo más movidito. Primero con unas elecciones que gano de manera aclaparadora Sandro Rossell, que conserva la vítola de ser el que puso los mimbres de este equipo sin estar manchado por las malas maneras de Laporta. Recordar a la gente que las dos Champions se ganaron ya sin Rosell es tiempo perdido) Además han protagonizado los dos culebrones del verano. El primero, el fichaje que parecía inminente y seguro de Cesc Fábregas y que tras dar vueltas y más vueltas y dimes y diretes ha terminado quedándose un añito más Highbury. Fue tal la insistencia de los catalanes por el de Arenys que apenas se tuvo en cuenta las necesidades del equipo ante las bajas de los semiretirados Henry y Márquez, la de la cara a la galería de Txigrinski y la huída de touré en busca de minutos y petrodólares por igual. Si la plantilla ya era corta el año pasado éste se iba a quedar más.
Sobretodo a partir del segundo culebrón, el de Ibrahimovic, que descubrió a finales de agosto que no se hablaba con su míster y que la situación entre ambos era insostenible. Al parecer el bueno de Zlatan estaba y poco hartito de que Guardiola buscase el ecosistema únicamente para Messi ninguneando al delantero centro más técnico del momento como si de un bojan de la vida se tratase. Y claro, no es que ibra sea el tío más enrollado y menos soberbio del mundo. Ha pegado estampida rumbo a Milan echando mierdo sobre el “filósofo”. Y hombre, quien le va a echar en cara a Pep que buscase como hacer que el mejor jugador del mundo sea resolutivo (en este caso posicionándolo de falso nueve) pero que no vuelvan a venderme la moto de lo bien que gestiona el vestuario Pep, cuando todos los que han salido (fichajes suyos) lo han hecho echando pestes. Que porque sea un pedazo de entrenador no tiene que ser el tío más enrollado del mundo ni el que mejor ficha. A los hechos me remito.
Paradójicamente aunque los dos culebrones del verano la hayan salido cruz a los culés considero que es una mejora para el equipo. Cesc es un refuerzo de lujo, uno de los centrocampistas más grande de Europa. Sin embargo, en Can barça sería el único equipo del mundo donde no tendría clara su titularidad, con Xavi e Iniesta en los interiores. A pesar de la polivalencia de éstos (Iniesta podrías ir a la banda o incluso jugar de mediocentro) suponía un quebradero de cabeza innecesario en una posición que ya tenía cubierta. Y sería una garantía de endeblez ante la pérdida de una roca como Touré, pues Busquets, siendo titular en los campeones de Liga y del mundo, sigue teniendo alguna laguna. Por eso el fichaje del mediocentro se antojaba más necesario. Han fichado a un Stopper de lujo, Mascherano, a un precio caro sí, y que parece mucho “perfil Barça” ni “perfil suplente” pero que cumple con las necesidades que tenía el equipo. Como gestionará Pep tener al 5 de España y al 5 de Argentina y que se complementen es una incógnita.
Y delante, pues no vamos a dudar de la calidad de ibrahimovic, pero ha sido la excusa que he puesto todo el año de porqué el Barça me gustaba menos el año pasado. Con Ibra, sin Etóo ni Henry no existía el riesgo de la profundidad. El rival podía salir a apretar el centro del campo del Barça sin relativo peligro a que te pillaran la espalda y en la medida de lo posible maniatar el juego del Barça, al menos hasta que aparecía Messi y la liaba. Guardiola ya no tiene que aclimatar al equipo a su delantero boya y puede volver al perfil 2009, con el fichaje del verano en Europa como es David Villa. Desmarque es su segundo nombre, así que el peligro que va a encontrar el rival va a ser constante, con un nueve amenazándoles constantemente el espacio.
O no, porque la posición de Villa parece que va a ser partir de la banda izquierda, a lo Henry, y la variante hacia la que Guardiola se encamina es la de colocar a Messi de falso nueve (eso que molestaba al sueco) que ha demostrado ser un destrozarivales en cualquier situación. Veremos este año si se siguen dando pasos hacia el Messisistema, o si como vengo apuntando, tiene los condicionante necesarios para volver a ser el equipo extraordinario del sextete, en lugar del equipo normal que cuenta con jugadores extraordinarios del año pasado.
Como viene siendo habitual el único rival contra la hegemonía de los chicos de Pep es el Real Madrid. El Madrid y Florentino peerez se han quedado sin cartuchos en la cámara. El año pasado trajeron lo más selecto del mercado, pagado a precio astronómico para terminar sin ganar nada. Este año traen al reconocido como mejor entrenador del mundo, así que cmo éste sea otro fiasco ya no le queda red de seguridad donde agarrarse. Además Mourinho tendrá que luchar con la sombre de Pellegrini, que fracasó en todas las grandes citas, pero consiguió unas cifras de escándalo. Si el Madrid de Mou no llega a esa cantidad de puntos será complicado explicar su continuidad. Mourinho tiene ante sí un reto complicado, pero a este tío le van los retos, aunque sea cargarse al mejor equipo del mundo.
Todavía está por ver lo que quiere hacer el Portugués. Parece que tiene pensado jugar con un 4231, reconvertible en 4 3 3 con Cr9, digo Cr7, tirado a la banda que le plazca, aunque yo encuentro que le sacará mas jugo delante, pues ni Benzema ni Higuaín son nueves fijos para jugar solos arriba. Y luego están los fichajes que son de lo más raro que se han visto en la casa blanca. Perfiles jóvens, buenos jugadores sin aura de galácticos que pueden estar a punto de romperla… o no. Di María puede terminar siendo un extremo de infarto, con un regate en velocidad y verticalidad extraordinaria, pero no es lo mismo salirse en la liga portuguesa que en el Bernabéu, y en la única gran cita como fue el Mundial pasó más bien desapercibido. Lo mismo pasa con Ozil o Khedira, de los que me encantó su Mundial, pero el turco alemán fue de efecto gaseosa evidente, así que se hace complicado pensar en él como estandarte de un nuevo proyecto. Es bueno, activa muy bien los espacios y decide muy bien en los contraataques, pero es irregular como el solo y delante de la potería falla como una escopeta vieja. Khedira es un perfil interesante que además de ser un pulmón tiene un toque de balón entre líneas muy interesante que le tiene que dar fútbol y continuidad en el centro del campo si se combina bien con Xabi Alonso, aunque es más complemento (necesario,pero complemento) que otra cosa.
Es a lo que vamos, la teoría de que el Madrid ficha balones de oro este año ha sido reventada. Igualmente, yo mantenía que el Madrid necesitaba recuperar el mercado nacional que ha perdido en la última década. Pero no es lo mismo aposta por Silva o Navas, consagrados en la liga española, que por Canales o Pedro León que son melones por abrir. Ninguno de los fichajes parece que te vaya a ganar partidos. Se supone que los cracks ya están en el plantel. Y digo se supone, porque Kaká va a empezar la temporada lesionado y va a ser mirado con lupa después de su nivel individual el año pasado. Benzema sigue con la sensación de que es un fracasado y que Higuaín le ha adelantado por la derecha. Y luego está Cristiano que es la esperanza máxima, pero hay que reconocer que lleva meses que juega él solo sin pensar en lo que es más beneficioso para el equipo. Se le ve demasiado alterado y responsabilizado (en su vertiente negativa) y no es bueno para el conjunto. La plantilla de Mourinho parece destinada a cargarle más responsabilidad si cabe al portugués y eso no es del todo positivo.
O sea el Madrid ofrece innegables dudas en su inicio. La estrella está en el banquillo y eso nunca es un buen síntoma. Ojo, que en sus tiempos los Drogba, Robben, Essien, Sneijder o Milito tampoco eran estrellas consagradas y fue gracias al de Setúbal que dieron el salto al primer nivel, así que no es de extrañar que algunos de estos fichajes de segunda línea den el salto definitivo, pero habrá que esperar. Pues como CADA PUÑETERO AÑO el Real Madrid empieza de cero y con necesidad de un tiempo para aclimatarse a lo que quiere su entrenador y los jugadores nuevos adaptándose. Es darle demasiada ventaja al Barcelona que debe seguir yendo como un tiro.
Como animador este año, porque lo de aspirar al título se antoja como un imposible, se presenta el Atlético de Madrid, lo que es una agradable noticia, después de la vorágine negativa en la que estaba sumergida este equipo. Quique Sánchez Flores ha devuelto al equipo las ganas de creer en sí mismo y la ilusión por competir que antes no se tenía.
Los refuerzos son lo de menos, buenos en la parte defensiva, con un buen centrar como Godín y un lateral izquierdo prometedor como Luis Filipe. Más importante es que desde hace mucho tiempo el Atlético empieza creyéndose ganador y con los jugadores que tiene sin dejarse llevar. Tiene los problemas endémicos de siempre con un discreto mediocentro con Assunçao y Raúl Garcia , pero trata de aplastar a los rivales infundiendo miedon con la dupla atacante tan vertical más un renacido Reyes, para minimizar sus defectos. Confiar en un equipo tan efervescente mantenga una regularidad se antoja complicado, pero es agradable ver a un equipo con ilusión renacida, cuando los últimos años se habían creído su propia caricatura.
El Valencia ha perdido sus buques insignias de los últimos cinco años, así que es lógico que entre en la depresión PostVilla. Sin paños calientes, el Valencia no va a encontrar en el mercado el nivel que ha dejado marchar. Ellos lo saben y apuestan por jugadores de calidad media que puedan mejorar en un equipo superior. Es el caso de Soldado o de Aduritz. Un intento de hacer un Villa 2.0, porque la verdad es que son delanteros con buenos números en equipos modestos, preparados para dar el salto a un equipo superior. El encontrar un talento como Silva va a estar más complicado. Le van a dar galones a Mata como jugador franquicia, pero claro, el asturiano tiene gran llegada, pero no la claridad de juego del canario. Están a la espera que Joaquín dé el paso que no ha dado en toda su vida, aunque para mí el faro que necesita Emery está en Banega, y que mantenga el nível del final de la temporada pasada. La pérdida de Silva puede tentar al míster a convertir al argentino en mediapunta, cuando yo creo que mueve mejor al equipo desde la posición de cinco.
Muchas dudas por otra parte ofrece la defensa, pues ya el año pasado fue una línea justita y falta de calidad individual y éste han perdido a Alexis y Marchena. Cuesta confiar en un Valencia grande sin ser sólido atrás.
Sio e Valencia se ha reinventado esta temporada el Sevilla debería haberlo hecho. Los estertores del Juandesistema no parece suficiente para mantener el equipo donde debiera. El varapalo de quedar fuera de la Champions debería hacerles recapacitar sobre las necesidades del equipo. Porque seguir con este sistema partido donde Zokora y Romaric juegan juntos y los cuatro de delante van a lo suyo está caduco. Sí, conocemos la pegada de Fabiano, la verticalidad y rapidez de Navas y el desborde de Perotti, pero por favor, un tío capaz de darles un pase en el centro del campo. Claro, han vivido un lustro del balón largo a Kanouté, que se han olvidado de cómo sacar el balón desde atrás. Un tal Cigarini es el tío que han fichado para que ponga criterio en el centro del campo, y se tiene que destapar como muy bueno (sonaron Granero y Valero antes que él, así que es uno poco choooofff) para poder reconducir las necesidades del equipo de Álvarez, entrenador que vuelve a estar en la cuerda floja, como Jiménez. Claro, se quedó exclusivamente por ganar un partido (final de Copa) y ahora se dan cuenta que tampoco tiene demasiadas ideas.
Otro interino que se quedó en un banquillo de éxito es Garrido con el Villarreal. Con el mister del filial volvió a ser el equipo de Pellegrini que tanto nos gusta y que se había desnaturalizado contra pronóstico con Valverde. El fichaje de Borja Valero es muy submarino amarillo.
Una cosa que abunda este año, quizás debido a los pocos dispendios económicos, es la continuidad de muchos proyectos. Así podemos ver los equipos de Lotina, Caparrós, Pochettino, Michel, Preciado o Camacho que aunque hayan perdido a jugadores referenciales en la mayoría de los casos (Soldado, Pedro León, Luís Filipe, Pareja…) pero aspiran a crecer como equipos.
Casos curiosos son los del Mallorca que el año pasado quedó a un tiempo de descuento de entrar en Champions, pero que por temas económicos no va a poder ir a Europa, y Manzano se fue en busca de un banquillo de prestigio sin encontrar ninguno libre. En su lugar llegó Laudrup, que gustó en Getafe, pero que parte de su motivación era seguro seguir en Europa. El Espanyol como siempre es un sinsentido, porque cuando se da la oportunidad de haber fichado bien (quedarse con Osvaldo, el fichaje de Sergio García…) para incomprensiblemente vender a sus mejores jugadores a precios ridículos . El Athletic mantiene jugadores que de no ser por sus idiosincrasia ya hubiesen ido a buscar pastos más importantes. Fernando Llorente y Javi Martínez, campeones del mundo, son dos estilestes extraordinarios para un equipo de media tabla. A Caparrós se le debería empezar a exigir más que el décimo puesto.
Por la parte baja llama la atención la cantidad de equipo que apuesta por un fútbol nada amarrategui. El Sporting de Preciado marcó el camino (también lo siguió el Tenerife de Oltra, aunque con peor suerte) y a esa senda se unen el Zaragoza, el Almería de Lillo o la Real Sociedad. Ente los recién ascendidos nos congratulamos contar con Anoeta de nueve en primera, pues la Real es un histórico que da lustre al campeonato. El Hércules fichando jugadores mediáticos y una delantera que hace seis años sería temible en Champions va a hacer ruido. El levante sí parece más cenicienta.
Paso a hacer de pitoniso y creo y espero que aunque la liga será cosa de dos, no será tan “liga escocesa” como el año pasado. Mi apuesta es que el Barça gana esta liga con facilidad inusitada. El Madrid de Mourinho es proyección es muy probable se deje empates tontos (sobre todo fuera de casa) Veo a los de Guardiola con un colchón estable ya en enero que les permitirá administrar la ventaja, aunque sea cayendo irremediablemente en el Messisistema . Quizás el Madrid en la segunda vuelta esté más conjuntado y sea mejor equipo, pero más allá de CR7 tampoco tienen jugadores que te hagan ganar los partidos solos en partidos que no alcacen un nivel competitivo.
El Atlético de Madrid va para tercer puesto… Mmmm, yo creo que no. Mi pensamiento es que este año se estrella y nos vamos a encontrar con un bajón postmundialista de Forlán y la desgana de Agüero. Al final va a ser un problema. En cambio confío en que el Valencia va a crecer sin Villa y Silva y ojo, lo veo incluso cerca del Madrid hasta las últimas jornadas (si los blancos se despistan con la Champions) y les pueden pelear el subcampeonato. Y una sorpresa para la cuarta plaza de las que nadie espera. Mi apuesta personal es el Athletic de Bilbao con el último servicio de sus campeones del mundo. Sevilla, Villarreal, Atleti y otros como Getafe o Málaga va a estar pujando por la Uefa y para el descenso, aparte del Levante que tiene muchos números, abogo por dos equipos que llevan tiempo haciendo las cosas mal como el Racing o el Deportivo. aunque no hay que obviar el gafe de Sergio García. EN junio pasamos cuentas.

4 comentarios:

japs dijo...

No es que me disguste sacar pecho, así que lo vamos a hacer de nuevo. Cuasi pleno en todos mis pronósticos y predicciones de principio de año. Sol me falto el Bilbao en Champions, y eso que ha quedado quinto, así que nada mal.
El campeón vuelve a ser el F. C. Barcelona, y de manera incontestable, con más facilidad si cabe que los dos años anteriores. La temporada azulgrana se divide claramente en dos fases. Tras un comienzo algo dubitativo empezaron a ganar partidos a lo bestia, y a endosar goleada tras goleada. Records de victorias consecutivas, incluido. Con el 5-0 como rampa de lanzamiento, donde dejaron al Madrid en la más absoluta de las miserias, destrozando por combinación el teórico poderío defensivo blanco que se le suponía. Deja clara que la carta de Leo Messi jugando de falso nueve se convierte en poder absoluto y sirve para hacer más grande aún si cabe al argentino, que tiene un abanico de posibilidades ilimitado, bajar a recoger, pedirla en profundidad, slaloms entre cuatro o cinco, tiros desde fuera, pases entre líneas, paredes impensables… No hay recurso que no domine el de Rosario. El sistema es la perfección absoluta. El ciclón “recupero el balón en diez segundos” hace que el equipo no sufra un ápice en defensa, donde hasta Abidal, central mediocre desde siempre encuentra su hábitat para hacer valer su superioridad física y recuperación y brillar en defensa. O donde partiendo desde los exteriores Pedro y Villa aprovechan la flotabilidad del 10 para martillear en profundidad cualquier defensa. O Busquets se convierte en el paradigma de mediocentro dentro del ecosistema de posesión total. Las goleadas se repiten, los números son estratosféricos y el equipo tiene pinta de legendario.
Con la llegada de la Champions y el Madrid sin poder aguantar el ritmo el Barça se va a permitir dosificarse. Deja de ser el rodillo que mete cinco en cada partido y juega más conservador. Xavi se hace con el juego del Barça (como es costumbre) y la consigna pasa a ser ni un pase arriesgado en todo partido complicado. Así el Barça juega a no perder la pelota y solo Messi tiene patente de corso para crear, bajando hasta la altura de mediocentrosi es necesario. Pedro y villa dejan ver que no son tan resolutivos cuando ellos tienes que buscarse la vida, en lugar de recibir con ventaja.
Pero aunque su cauce defensivo baje enteros en ningún momento lo hace su competitividad. Record de victorias seguidas, records de victorias fuera de casa y un número de goles encajados escandalosamente bajo son argumentos suficientes para tener la liga sentenciada en marzo, y convertir en trámite la visita al Bernabéu. Tercera liga consecutiva, que no conseguía ningún equipo desde el Dream TEam. Eso habla a las claras que el equipo de Guardiola está haciendo historia viva, aunque en ocasiones sume más el tremendo afán competitivo que el preciosismo que el mismo Barça vende. Y no es una crítica.
Al Madrid de Mourinho hay dos maneras de medirlo. Compararlo con el resto de la Liga, obviando el nivel que se le supone, ha hecho una temporada fantástica, teniendo en cuenta que era un equipo con cinco incorporaciones nuevas en su once titular y sus números son altísimos, llegando además en Europa y Copa (¡ganándola al Barça!) más lejos que desde hace mucho tiempo. Ahora, si lo comparamos con el Madrid del año pasado vemos que aquél desplegó mejor fútbol, consiguió más puntos y disputó la liga hasta el último partido, así que no queda claro que el Madrid haya mejorado.
El equipo de Mourinho empezó con un grupo de incorporaciones que ofrecían interrogantes, para todos menos para el mister que ni corto ni perezoso aposentó en su once de gala a Carvalho, Khedira, Di Maria y Ozil sin problemas. En el primer tercio se caracterizó por unas transiciones demoledoras, con Ozil, Cristiano, Di Maria e Higuaín interpretando el contraataque magníficamente y jugando a una velocidad endiablad. El Madrid se convertía en una constante de machacar la portería contraria, recuperar y machacar, recupara y machacar.

japs dijo...

El equipo parecía poderoso y el plan funcionaba. Llegaron al Camp Nou con la intención de jugarles de poder a poder al Barça. Y llegaron los problemas. Fue llegar al Camp Nou y darnos cuenta que tenía pies de barro. Que el Madrid era invencible para el resto de equipo que se quitaban el balón de encima ante el poderío blanco, y que ningún delantero fuera de la élite podía compertir con los portentosos defensas madridistas. Pero es cogerles un equipo con cara y ojos y darse cuenta que con un mínimo de combinación has evitado dos líneas de presión y te plantas en la frontal de casillas, y con un máximo de calidad en esa zona se le pueden sacar los colores de manera abrumadora.
Aquí el Madrid duda. No tiene tan claro que el juego ejecutado sirva ante los grandes. Hasta el punto que los partidos importantes Mourinho se pasa al 4-3-3 sacrificando a Di Maria por Diarra y dándoles galones de crack a Messut Ozil. El turco además responde perfectamente, engrandeciéndose él y dándole al equipo lo que necesita: amplitud, claridad y pausa en determinados momentos. Además la lesión de Higuaín en un hándicap importante, porque Benzema anda más que perdido y anda bastante resfriado en cuanto a olfato de gol se refiere.
EL fichaje de Adebayor y la vuelta de Kaká deberían ser los estiletes para la segunda vuleta, pero pesan menos de lo que parecía. El primero, porque inesperadamente hace despertar a Benzema, jugador de clase mundial que luce especialmente en el juego de combinación. Y Kaká, porque lleva un año sin jugar de manera regular y su entrada sin ritma va a suponer puntos importantes perdidos. Osasuna, Almería y Deportivo van a araña puntos al Madrid que le van a costar la liga y que hacen cuestionar el planteamiento de once fijo que tuvo Mou desde el primer día. Cuando llegó la hora de la Champions y con la necesidad de dosificar a Cristiano y Alonso, una derrota en casa contra el Sporting va a suponer el KO definitivo en la Liga, aunque quedasen tres meses por jugar.
En el final de Liga el Madrid ha hecho unos número sublimes que le han servido para ser el equpo más goleador, y que Cristiano acabara con todos los records individuales, pero la Liga ya no tenía sentido. Mourinho terminó jugándosela en eliminatorias con cara en la Copa y cruz en la Champions. Lo único que pedimos es que el Madrid siga en la misma dirección, y el luso tenga continuidad para seguir creciendo, no como nos tienes acostumbrados en Chanmartín. Solo así pueden aspirar a ser alternativa al Barça
Empezando por el resto el Valencia sigue demostrando ser el más solvente de los mortales. Ganó la otra liga de manera bastante autoritaria. Con la salida de sus cracks no es que tenga hombres de calidad individual extrema, e incluso los hombres que deberían marcar diferencias a priori, como Mata o Banega han tenido menos peso de lo esperado. Pero Emery sabe gestionar su plantilla con acierto y bien Topal, bien Tino Costa, bien Joaquín, bien Soldado… han construido un bloque que juega considerablemente bien y que maneja varias alternativas. Lo mismo te juega con un 4-3-3 que te quita los extremos, que te aparece con dos puntas o con cinco defensas. Esto, que suele desquiciar al público valencianista yo lo veo como una manera de aprovechar recursos. Emery me gusta como entrenador, aunque se estrellase en Europa esta temporada.

japs dijo...

Le siguió el Villarreal, que empezó la temporada como un tiro, haciendo un juego que solo el Barcelona podía mirar por encima. Con el buen momento de Rossi, Nilmar, Cazorla y Valero daban una exhibición de juego combinativo y velocidad en ataque, y opositaron como tercera vía. Lógicamente era un ritmo que no podían aguantar y los de Garrido terminaron levantando el pie, y terminaron pensando más en la Uefa League que en disputar el tercer puesto. Garrido llegó como técnico interino pero ha demostrado su personalidad en decisiones difíciles como colocar a Borja Valero de mediocentro, jugado muy Guti, de una enorme calidad, pero que está por ver si no es más un problema que una solución. La venta de Rossi parece un hecho al final de esta campaña, pero si alguna secretaría técnica se ha ganado crédito es la del submarino amarillo.
Para la Uefa el AThletic que sigue creciendo en relación a su jugador franquicia, Fernando Llorente que es un delantero top. Lo que la falta es saber si conseguirán mantenra al riojano y a Javi Martínez en su plantilla, necesario para buscar fines mas ambiciosos. El futuro parece bueno igualmente, presentando en sociedad al joven Muniaín que rebosa talento, pero que parece frenado por Caparrós, que no acaba de jugársela con el chaval. En ocasiones Joaquín parece un lastre para su equipo poniendo un techo más bajo al que pudiera aspirar.
La acompañaron dos equipos que han hecho las cosas mal o muy mal. El Atlético de Madrid, como presumíamos no aprovecharía la inesperada dinámica positiva desde la que partía. Forlán ha sido un constante dolor de cabeza para Quique Sanchez Flores, que aunque yo lo alabe, también tiene que ser un poquito especial para llevar un vestuario. Así que con el vestuario enrarecido y sin foco de fútbol que nunca han tenido. El Atlético de Madrid ha dependió en exclusiva del talento desmesurado de Agüero, jugador que le va grande a un proyecto tan pequeño. Ya ha avisado que quiere irse y la verdad es que tras el solo se espera el vacío.
Para el Sevilla no sé si es bueno haber entrado en Uefa porque si algo necesita esta plantilla es regeneración. No importa que entrenador venga ni que jugadores utilicen, siempre juega a lo mismo. El postjuanderismo ha fracasado en su intento de reinventarse como sí hacía en el pasado. Otro año jugando de manera pésima, sin centro del campo, con un Navas bien lesionado, bien estancado, un Kanouté jubilado y un Luis Fabiano con la cabeza más fuera que dentro, hasta que abandonó el club, yéndose a Brasil tras rechazar el Sevilla ofertas millonarias año tras año. Solo la tremenda segunda vuelta de Negredo, demostrando ser delantero Top, parece una buena noticia para un equipo que no reencuentra el rumbo.
Más allá la sorpresa en la primera vuelta fue el Espanyol que con un equipo nutrido de jóvenes canteranos y un buen Osvaldo delante rompieron los pronósticos y fue un equipo intenso defensivamente y agradable en ataque. Pero fue vender dos baluartes defensivo y lesionarse Osvaldo y el equipo cayó cual azucarillo. Ya sabemos cuán bien hace la directiva del Espanyol para su equipo. Pensamiento pobre blanquiazul de toda la vida. Le sustituyó como revelación el Levante, al que todos dabamos por descendido antes de empezar y mira por donde, ha terminado sin pasar apuros, con Caicedo como una alternativa interesante para los equipo Uefa.

japs dijo...

A partid de ahí todos en mayor o menor medida sufrieron por el descenso. Este año ha estado de verdad disputado y hasta ocho equipos se han visto involucrados en las últimas jornadas. El Málaga pareció sentenciado en mas de una ocasión a pesar de contratar a Pellegrini. Al final los fichajes del jeque en invierno, con Batista a la cabeza, le salvaron de la quema. Equipos como el Racing y el Zaragoza siguen jugando fatal, pero estar ahí abajo año tras año les ha servido para saber sufrir en estas jornadas y la hora de la verdad ha superado otros equipos que apuntaron a Uefa pero entraron en una vorágine negativa, como Getafe o Real Sociedad.
Al final los tres elegidos fueron el Almería, que con Lillo se dedicó a hacer el ridículo y ya no supieron enderezar con entrenadores nuevos. EL Hercules, que empezó haciendo ruido ganando en el Camp Nou, pero no volvió a sacar más puntos fuera de casa, y sus delanteros estrellas demostraron que estaban más de vacaciones que otra cosa. Y un histórico como el Depor, que paga cara su nulidad goleadora. Diez años después de ganar una liga y 17 de perderla en un último partido contra el Valencia se va a segunda al perder precisamente contra el Valencia. Guiños del destino cruel.