¡Ay las sitcom! Sí, es comprensible que haya gente que les tenga una manía especial, por ser el formato más ligero y simple y pecar en muchas ocasiones de banalidad. Esto se debe a que el objetivo principal es conseguir el mayor número de risas en el menor tiempo posible y por eso se busca directamente personajes unidimensionales, con un trazo específico y grotescos en algunas ocasiones. Ojo, que esto lo vemos en todas las sitcom, desde las geniales como Senfield o Cheers, las reconocidas como Frasier o Friends o las horrorosas como Cosas de Casa o cualquier serie con negros ricos de protagonistas. Y claro, existe este prejuicio contra ellas. Quejarse de los personajes de estas comedias es como quejarse que en CSI se resuelva un caso a la semana o que Perdidos acabe cada capítulo con una sorpresa final continuamente. Es su fórmula y si quieres disfrutar se trata de aceptarla. Los prejuicios te pueden llevar a perderte Friends, cuando se trata de una de las series con mejores diálogos de la última década sin discusión.
Es inequívoco hablar de Friends cuando tratamos “Como conocí a vuestra madre”, la obra que nos ocupa hoy. El éxito desmedido de los Ross, Chandler y compañía todavía no se ha repetido, y será complicado que se haga con una serie que marcó época. No era de extrañar que inmediatamente saliesen bastardos sucesores de los “amigos” a tutiplén, queriendo erigirse en los verdaderos relevos en cuato a series de Friends (uy, todo esto me suena a una serie acabada hace poco) En este ámbito se circunscribe Como Conocí a Vuestra Madre, y es que vamos, no intenta ni disimularlo. Tras un divertido Mcguffin (Ted Mosby explicándole a sus hijos durante un larguísimo monólogo lo que el título de la serie acontece) se esconde en definitiva cinco amigos que se reúnen en un bar a tomarse unas cervezas, y que mantienen líos amorosos entre ellos. Vamos, un modelo nada disimulado de seguir la estela de Friends. Los acérrimos seguidores de CCAVM dicen que ésta es más transgresora porque sus protagonistas beben cerveza en lugar de café… Silencio de perplejidad. Ya está.
El motor de la serie es Ted Mosby, narrador de sus experiencias y eternamente enamoradizo. Se le acusa de ser el peor personaje de la serie, aunque yo no levo así. Consigue que empaticemos bastante con él, a pesar de tener todos los puntos para convertirse en irritante cuando se obceca con alguna mujer y su necesidad de casarse, pero consigue infundir su lado tierno y por supuesto su lado más divertido cuando aparece su vía neurótica (especialmente en su trabajo) o friki (junto a Marshall)
Marshall y Lily forman la pareja perfecta. Pecan de pastelosos, sí, pero es parte de su gracia. Marshall es el equivalente a un oso amoroso. Grandullón pero tierno, ingenuo y positivo Lily está algo más desdibujada y parece que aporte poco a la serie como personaje individual, no así como eje del matrimonio Erikssen (culminado en la segunda temporada) que consigue funcionar muy bien sin romper la dinámica de la serie. Aunque su personaje sea el menos consistente sí es uno de los más divertidos en las interpretaciones.
Robin llegó como primera novia de Ted en su infructuosa búsqueda pero se quedó en la serie. Es el personaje más independiente de la misma y se atreve a tomar decisiones fuera del grupo. Sus aportaciones para reírse de los canadienses hay que reconocerlas antológicas.
Todo este repaso sirve básicamente para poder centrarme en el ALMA de la serie. Si Como Co… ha tenido algún tipo de éxito como serie tiene nombre y apellido: Barney Stinson. Barney es el personaje que se escapa a la normalidad (¿vulgaridad?) del resto de caracterizaciones, y el que consigue los mejores momentos cómicos capítulo a capítulos. Sus frases antológicas (“¿conoces a Ted” “Ponte un traje” “Legendario”…) sus aportaciones descacharrantes, sus teorías estrafalarias y su filosofía de la vida, aberración al matrimonio, homofobia y búsqueda de sexo por igual, pues eso legen… (pausa dramática) daría. La serie sube varios enteros cada vez que Mr. Stinson hace aparición, qué duda cabe. Es algo que puede ser contraproducente si los guionistas quieren exprimir la gallina de los huevos de oro y darle aún más protagonismo, porque Barney, como personaje unidimensional que es, debe ser siempre un recurso, no el tema de la serie como veremos más adelante con su relación con Robin.
Nada de lo contado hasta ahora aleja a Como Conocía a Vuestra Madre de una sitcom al uso, sin tener un ápice de originalidad. Ésta la vamos a encontrar en la fómula de la serie, que es lo que de verdad la hace atractiva. Sucede a partir de “el incidente de la piña” cuando los guionistas se dan cuenta que están contando un eterno flashback, con lo que tenían manga ancha para expandir sus maneras de contar historias. No los argumentos, que siguen siendo y tópicos, pero se pueden acercar a los mismos de mil enfoques distintos, ya que el narrador conoce de antemanos las consecuencias de lo que está contando. Así asistiremos a pausas explicativas, retrocesos continuos en el tiempo, voz en off que explicará como acaban los acontecimientos, diversos puntos de vista según los protagonistas, historias alternativas etc… Soluciones más imaginativas que lo habitual que es lo que hace sugerente cada capítulo, aportando cosas sin que sean obvias y repetitivas.
La primera temporada se centra en un Ted soltero en busca de la mujer que sería su esposa, aún teniendo a Robin subyacendo en el fondo durante toda la serie. Es la demostración esta temporada que un Ted enamoradizo no ha de ser un mal personaje. Todo suena a fresco y diveritdo, sobre todo porque el leitmotiv de la serie no es el motor del mismo. La búsqueda de la novia existe, sí, pero no en pocas ocasiones es un elemento secundario, cuando no directamente olvidad por excusas la mar de surrealistas. Los grandes capítulos de cómo Co… son los que están centrados en sacar punta a aspectos absurdos como buscar la hamburguesería mejor de la ciudad, preguntarse de qué trabaja Barney, o cómo llegó una cabra a la habitación de Ted (¡!) Esos capítulos asemejan, salvando las distancias, al estilo Seinfeld y son de los más divertidos de la serie.
La segunda temporada, mantiene el mismo nivel, a pesar de que corría el riesgo de caer en serie de parejitas, pues Ted y Robin están juntos y el motor de la temporada será la boda de Lily y Marshall, que acabaron separados la primera temporada, pero en breve volvieron a la situación que mejor funciona para ambos. La serie no se resiente sigue siendo igual de divertida en todo momento y consiguiendo además momentos bastante entrañables sin caer en la ñoñería como la boda final.
EN la tercera temporada volvemos a contar con u Ted soltero, pero ya el alma de la serie es el impagable Barney Stinson. La intención de darle cada vez más protagonismo a un personaje tan extremo como Barney es difícil. Sí, es lo que te van a estar demandando los fans, pero la sobresaturación siempre es negativa. Se corre el riesgo de quemar al personaje. Asi que darle el subargumento del final de temporada con el Robingate es definitivamente una mala idea. Barney se nos enamora… y pierde parte de la gracia (¿un misógino enamorado? Pffff)
El otro movimiento cuestionable de esta temporada es la llegada de Stella como novia fija de Ted y aspirante a la tan ansiada madre. Sí, al chico falta le hacía una novia de verdad, y el personaje empieza con buen pie (con Britney Spears de secretaria para más inri) con momentos recordados como la cita de dos minutos, aunque se entrevé un artificial esfuerzo de los guionistas en agrada. Con el paso de los capítulos, y viendo que no será la futura señora Mosby, se fue haciendo más irritante y desagradable su presencia que influía negativamente en la dinámica del grupo, cosa que se daban cuenta los amigos de Ted como todo fan de la serie, que veía que daba tumbos sin tener un fin concreto.
La cuarte temporada ha sido un quiero y no puedo a estas dos últimas cuestiones por lo que se ha vuelto demasiado irregular. Barney con un “quiero a Robin, no quiero a Robin” que le hace un daño considerable al personaje. Y ted con el corazón partío ha sido un poco coñazo la verda. Parece que al final han cogido el toro por los cuernos y pretenden dar salida a estos callejones sin salida. Primero consolidan la relación Barney-Robin, y esta por ver si darle pareja oficial a Barney no es hundir al personaje (que significa hundir la serie) Por otra parte sí deciden acertadamente quitarse a Stella de en medio y esto sirve para darle un nuevo horizonte a Ted como profesor de universidad que puede aportar aire fresco y dar bastante juego.
Y hasta aquí hemos llegado. La sensación de que la serie ha perdido la frescura del principio está ahí, pero nos ha dado suficientes buenos momentos para seguir dándole una oportunidad. Puede que la serie no llegue a ser legendaria, pero es lo suficientemente divertida como para arrancarte alguna carcajada por capítulo. Y eso ya de por sí es meritorio.
1 comentario:
Como conocí a vuestra madre acaba su temporada mas irregular. Seguramente ha sido mejor que la anterior, pero ha habido demasiados altibajos en la campaña. Dejábamos la cuarta temporada con dos situaciones con las que habia que lidia. Con Ted olvidandose de Stella y empezando una nueva situación laboral en la universidad, y especialmente la historia de noviazgo entre Barney y Robin. El primero remonta el vuelo tras la ultima campaña. Vuelve a ser divertido y enérgico, y nos demuestra que si puede protagonizar buenos capítulos siendo el enamoradizo de siempre, como el capitulo de la cita doble o el capitulo de las cargas. Su nueva ubicación en la universidad no es excesivamente significativa , pero también da juego.
Pero sin duda donde la serie se lo jugaba era con Barney-Robin. No en vano se necesita un Barney en la mejor forma para que la cosa vaya bien. En un principio la cosa funciona lo suficiente, pero antes que después descubrimos que los personajes estan quedando desdibujados. ¿Un Barney comprometido? pffff... Hete aqui que como esperábamos el personaje pierde todo su encanto y la serie se resiente un monton. Afortunadamente los guionistas se dan cuenta que la cosa no rutlla y antes de llegar a media temporada deciden cortar por lo sano. "cuidado niñas. Papi ha vuelto" anuncia Mr. stinson tras cortar con Robin para brindarnos después el mejor capitulo de Como co... En mucho tiempo, donde se da un repaso a las mas estrafalarias, inimaginables y efectivas maneras de ligar.
La serie puede asi volver a sus mejores momentos y a sacar jugo de esa particular forma de narrar, que es lo que de verdad la diferencia del resto de sitcom.
Aun asi la serie les sigue faltando punch. Parte de la culpa corresponde a Marshall y Lily que misteriosamente han dejado de ser personajes. No se entiende, porque se habia hecho un buen esfuerzo a pesar de ser siempre la pareja perfecta, estando o no casados, pero en esa temporada en especial, pues no recuerdo un momento de ellos que me haya hecho sonreír. Ademas han perdido su individualidad, parece que todo lo que tiene que aportar se cimenta en la pareja, y convierte a ambos personajes en bastante aburridos. A ver si la coherente noticia de final de temporada consigue devolver a estos personajes algun interés.
Ademas la recuperación de los dos mejores personajes no es tal, porque Robin se ve inmersa en una relación con un compañero de trabajo que en un principio es un idiota y luego es un aburrido. No se que vida de pareja llevan los guionistas de la serie pero vaya panda de sosos consideran ellos las parejas perfectas: Don, Stella, Marshall y Lily... Afortunadamente para el final de campaña se quitan de manera efectiva al personaje de en medio, porque la verdad es que no gustaba nada.
Asi estamos. Ted ha sido lo mejor de esta campaña, y eso para algunos significa cosas malas (para mi no, que conste) Y si es cierto que ha habido capítulos meritorios con otra que daban vergüenza ajena (el de los chicos fumando o Ted convertido en un pedante) pero las recuperaciones de Robin y Barney, en el status que mas ofrecen, y el esperado embarazo de la parejita hacen que tenga esperanzas para las siguientes temporadas
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