A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Capitán América: el Primer Vengador. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
Primera parada: los trailers. Interesantes pero cortos. Bueno, no todos que el tráiler de Zoo Loco habla de lo que se puede esperar: Animales hablando, que siempre ha sido un material chistoso para los productores. Pues eso. El tráiler de Conan el bárbaro que hacen acopio de acción digital y con la pinta de ser excesiva a todas luces y el tráiler de Cowboys & Aliens, que con el título no engaña a nadie. Siempre me ha parecido ocurrente el tocar el tema de extraterrestres en otro contexto temporal, así que la película puede ser entretenida (la firma el director de Iron Man) Ahora, a ver como resulta plausible que los beligerantes alienígenas no se carguen al pueblo de un plumazo. Vamos con los Marvel Studios.
2012 va a ser el año de los Vengadores. Lo que están construyendo la Marvel Studios desde 2008 es digno de referenciar, porque pocos intentos de crear un universo compartido en la gran pantalla como está haciendo Marvel y que tendrá su cénit en la película de Josh Whedon con los ya vistos Thor, Iron Man o Hulk (más otros avistados como Ojo de Halcón o la Viuda Negra) luchando espalda contra espalda. Ésta es la principal razón de ser de la película del Capitán América. Nadie concibe al grupo Más Poderoso de la Tierra sin el Símbolo de la Libertad en sus filas.
Dado que el origen del Capitán América debe estar vinculado forzosamente a la II Guerra Mundial, y otra cosa sería anatema el gran acierto de la película es la ambientación y el tono histórico conseguido. En el acertado origen del personaje encontramos una América postdepresión de colores apagados y ese Nueva York nostálgico de los años 40. Como viene siendo habitual el origen del personaje es lo mejor de la película. Al final creeré que no es tan difícil llevar a los superhéroes a la pantalla si te ciñes correctamente a lo retratado en el cómic, y ahí están los ejemplos de Spiderman o Iron Man para atestiguarlo. El Capitán América no es una excepción y los momentos de las películas previos a recibir el suero del Supersoldado son los mejores. Seguramente exagerados de más, con esa enclequez de Steve Rogers que parece dar más risa que pena (y que imagino hecha de manera digital, sin restar un ápice de mérito a la inesperada buena actuación de Chris Evans) pero sí muestra rasgos específicos del personaje: la tozudez por hacer lo correcto y seguir sus ideales, o la heroicidad interior, más allá de la fuerzo o poder de cada uno.
Afortunadamente la película no cae en el peor estereotipo del Capitán América y no lo convierte en un trasnochado patriota radical. Irónicamente es más fácil conseguirlo en un momento de patriotismo exacerbado por la amenaza exterior como la II Guerra Mundial, que en la crítica época actual. Además esta parte está plagada de los ya gustosos guiños que no pueden faltar en el universo compartido como las conexiones con la mitología nórdica, la aparición de Howard Stark o el cameo de Stan Lee.
Con la conversión de Steve Rogers en el Capitán América entramos en la segunda parte de la película, que igualmente acierta dotando al personaje de un aire pulp, de aventura desenfadada, sin ínfulas dramáticas o argumentales. De ahí que los comandos aulladores, de lo más vistoso de la película, recuerden a los típicos héroes de guerra de los años 50 y 60. El típico grupo de Steve McQueen (o en una revisión cercana los Malditos Bastardos) La verdad es que es una opción que pega con el personaje en sus inicios y con el tono de aventura por el que se apuesta, pero sirve para que nos cueste tomarnos al Capitán América en serio.
Quizás el mayor fallo que tiene la película es que en ningún momento consigue vendernos bien al Capi. No consigue asombrarnos con Steve Rogers en su faceta de Superhombre. Ni en su primera aparición da la sensación de espectacularidad o de hacer cosas sobrehumanas. Sí, corre mucho detrás de un espía nazi y marca musculitos, pero nunca tenemos la sensación de maravilla que conseguía Iron Man con bastante facilidad.
Por eso la película es bastante insustancial. Steve Rogers nos importaba más cuando trataba de hacer lo correcto sin estar capacitado para ello que cuando es un superhombre. Vamos, el momento del Capitán América que todos vamos a recordad es al Capi vendiendo bonos de guerra, haciendo el paripé. Porque yo al menos no puedo recordar un momento memorable en combate del Capi.
Y eso contando que Chris Evans hace un papel notable, especialmente en la primera parte de la cinta, donde no se ve ni un ápice de la Antorcha Humana y el actor apenas es reconocible. Tenía mis dudas si iba a poder aguantar el envite con otras Vengadores de más peso pero sí demuestra poder de convicción y determinación. Como es habitual en las películas de superhéroes se cumple el “síndrome Tobey Maguire” (personajes que siempre acaban sin máscara para que el actor se reconozca y se luzca), y durante buena parte del metraje lleva “vestimenta Hitch”, es decir, una amalgama entre el traje abanderado y un traje de soldado de la IIGM. A mí me convenció bastante. Después el traje clásico tampoco funciona mal, aunque las alitas dibujadas crearán controversia, y si no al tiempo. Por su parte el uso y la coreografía del escudo era complicado en la gran pantalla y resulta difícil creerse algunos de los lanzamientos del capi.
Del resto Bucky Barnes y Peggy Carter son interpretados por desconocidos y los dos cumplen con lo que se les pide. Peggy hace de interés romántico standard. Chica de carácter fuerte en el ejército y poco más que hablar. Bucky es demasiado mayor (eso de poner niños en las guerra que lo haga la gente progresista de los años 40) y no me gusta su función prebélica de “hermano mayor” del Capi. Después en la segunda parte sí da el rol de soldado pasado de vueltas de los Aulladores (no sería el que yo le pondría, pero bueno) Además contamos con secundarios de lujos como Tommy Lee Jones y Stanley Tucci como el jugador Erskine, para mí el mejor de la función.
Mención aparte merecer Hugo Weaving, que hace lo que se le pide, poner cara de mucho odio y levantar mucho las cejas. La elección en el villano ayuda a la intranscendencia de la que nos quejamos. Cráneo Rojo termina convertido en un histriónico malo de opereta. Está hecho con toda la intención del mundo para remarcar el aire pulp de la cinta, pero deja al personaje sin ninguna definición más allá que ser más malo que el hambre y nunca aparece como una amenaza interesante. Junto a él Arnim zola, que tiene ese nombre como podía haber tenido cualquier otro y que hace de secundario genérico del malo, y la organización Hidra, cumpliendo una vez más con su papel de carne de cañón, aunque parece un acierto no haberles vestido de verde fosforito.
Es tan poco el interés en profundizar en el villano de la función que se minimiza hasta un punto irrisorio todo un Cubo Cósmico (sorprendente porque con el pretítulos de Thor dejaba claro que iba a ser un objeto importante) que solo es utilizado como mera fuente de energía. El enfrentamiento final entre el Capitán América y Cráneo Rojo lejos de ser apoteósico ya no consigue interesar a nadie y pasa como con el resto de la película. Ni en sus luchas contra Hidra, ni en el rescate de los aulladores ni en la muerte de Bucky (y ojo que no hay cuerpo. Esto huele a Soldado de Invierno que apesta) existe necesidad o intención de que nos atrape e importe lo que está pasando.
El único momento en que en definitiva el capitán América logra captar nuestra atención es en el final, con el esperado sacrificio del Capi y la despedida de su amada y el despertar en un falso 1941. Por supuesto esta escena (más vibrante que el resto del metraje) queda en Coitus Interruptus y ejerce su función de precuela de los Vengadores, para lo que fue construida.
¿Es presentar un personaje imprescindible en un futuro una razón suficiente para filmar una película? Es complicado. Personalmente hubiese tirado de Ultimates y hubiese introducido el renacer del Capi dentro de la trama principal. La película acierta en encontrar su propio espíritu, que entronca directamente con el personaje (sobre todo en sus inicios) pero nunca llega a tener entidad propia y hacerse interesante por sí misma sin formar parte del todo que serán los Vengadores.
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