lunes, octubre 24

GLORIA ETERNA A SPARTACUS

Debía este articulo hace tiempo, pues hace mas de seis meses del visionado de Spartacus: Sangre y Arena. Esperaba terminar el largo segundo visionado cuando la repentina muerte  de su protagonista principal ha precipitado los  acontecimientos. Sirva este epitafio como excusa para hablar de una de las series sorpresas de la pasada campaña.
Nadie podía decir que de esta serie iba a salir algo positivo viendo el primer capitulo. Cuando acaba lo único que puedes pensar es "!que mala es esta serie!" y quien diga lo contrario miente. Adopta voluntariamente un look 300. Decorados y paisajes generados por pantalla azul en su totalidad sin buscar lo mas mínimo términos como realismo o naturalidad. Todo lo contrario, logrando una artificiosidad buscada expresamente. Si en la obra de Frank Miller el resultado es una enorme riqueza visual, aqui, dinero manda, no deja de ser un espectáculo cutrecillo. A eso sumemosle que también imita el exceso en las peleas de la película de Snyder, cuando no supera holgadamente, llegando hasta extremos demenciales. Cuando ves las primeras salpicaduras de sangre generada por ordenador llenando toda la pantalla, hasta manchar la camara, o las múltiples mutilaciones en cada batalla pasas de la incredulidad al espanto en cuestion de segundos.
Ademas aprovecha su posición en un Canal de Pago para utilizar sin miramientos el sexo para vender la serie. Sin necesidad, y sin pies ni cabeza en muchas  ocasiones, asistimos a escenas sexuales, lenguaje soez e inapropiados desnudos en todos los capítulos, que acercan la serie mas al cine S que al conservador peplum hollywoodiense.
Con estas credenciales la búsqueda de una mínima calidad se antoja imposible. Los siguientes capítulos se mantienen por el mismo camino mientras conocemos a todos los personajes secundarios que acompañaran al protagonista principal. Una colección de estereotipos: el esclavista ambicioso, el instructor de gladiadores firme pero justo, el campeón orgulloso y rival del protagonista, el amigo que ejerce de pepito grillo del protagonista, y un grupo de gladiadores cuya principal función sera enseñar sus aceitosos cuerpos y un puñado de sirvientas para enseñar sus sugerentes pechos. Y la historia de Spartacus tampoco es parlevitas cohetes: el ganarse la ira de un general romano por defender a su pueblo le convertirá en gladiador y descubrirá por las malas que en la arena no basta con ser un salvaje luchador, si no que habrá de aprender el arte de la lucha en el Ludus.
Pero algo pasa entonces. Hacia el tercer o cuarto capitulo descubres por sorpresa que estas enganchado a la serie. ¿Pero si era un petardazo y se mantienen las constantes que tanto odiabas? Si, y sigue siendo asi, pero llega un momento en que los guionistas se enfrentan a los acontecimientos que estan colocando. Yo marco el cambio de tendencia en la serie tras la grotesca lucha contra Teocles, la sombra, y la ascensión de el luchador tracio como el nuevo campeón de Batiato. No es nada que no fuera esperable, pero lleva a indagar en las consecuencias lógicas: Crixo crece exponencialmente, convirtiendo en un personaje de verdad, mas que en un fanfarrón, y teniendo su propia historia. Igualmente la nueva posición de Spartacus es recibida de manera diferente por el Doctore, por Batiato y por el resto del Ludus.
Es el momento de demostrar que el trabajo con los personajes anterior era suficientemente consistente, y asi es. Personajes de los que no se esperaba nada como Barca o el sirio Ashur, se convierten en interesantes robaescenas y se llevan algunos de los mejores momentos de los capítulos centrales.
 Luego esta la Casa de Batiato y los  juegos de poder alrededor, que son un lujazo. Batiato aparece inesperadamente como un gran personaje. Ambicioso pero débil a la vez. Impulsivo y sibilino, pujando por ascender socialmente, tiene intencion de aprovecharse y aprovechar cualquier ocasión para ello, ya sea un gladiador en alza, la amistad con una mujer del Senado o el acercamiento a las famlias patricias de la zona. Lo mejor es que ni es infalible, y en no pocas ocasiones va a tener que lidiar con contratiempos generados por el mismo. El mejor ejemplo es el inconsistente pacto que hace con Spartacus de devolverle a su esposa. Lo que parecía una de esas ideas rocambolescas la convierte en uno de los mejores momentos de la serie con el reencuentro entre ambos, pero a la vez sera un cabo suelto que a la postre sera el motor del final de temporada.
Porque lo mismo que estamos atribuyendo a la serie lo podriamos decir de su personaje principal. La evolución de Spartacus en la serie es un ejemplo. Pasa de ser un simple salvaje a ser idolatrado dentro del Ludus y asi disfrutar de su posición de poder ("¡Yo soy spartacus!" Nada podía ser mas clarividente que tener al gladiador tracio aceptando su nombre de esclavo ante los vítores de la gente) para terminar descubriendo como ha sido engañado y utilizado como una marioneta para los propósitos de su amo. Igualmente el malogrado actor, del que poco esperábamos mas allá de lucir palmito y abdominales, cada vez se siente mas cómodo en su papel y va ganando profundidad, tanto cuando tiene que hacer de luchador implacable, como cuando tiene que ofrecernos sentí lentos reprimidos en su dia a dia 
La serie triunfa en exponer la dualidad en la que se mueven los luchadores. Compañeros en el Ludus deben pelear a muerte en la arena sin importar amistades o enfrentamientos. Y sobretodo héroes glorificados en la arena pero que la realidad les recuerda de manera dolorosa que son esclavos privados de libertad. En ese contexto incluso el sexo y la violencia desenfrenada encuentran sentido argumental, con el triángulo crixo-Lucretia-Naevia o el obligado sacrificio de Varro por el mismísimo Spartacus.
Ese era el ultimo bastión que le quedan por conquistar a la serie que ya nos tiene ganados y comiendonos las uñas contra pronostico. Si a algo se parece Spartacus es a Buffy Cazavampiros (con quien comparte productor) que una vez que superas los aspectos que te echan hacia atrás (alli el fondo  teenager y  los malos cutrehorteras, aqui la pseudosangre y el look Artificial) descubres series que son un ejemplo en tratamiento y Evolución de personajes, sin olvidarse de la principal misión de ser divertidas y enganchar al espectador.
La season finale esta a la altura de lo que se estaba construyendo en los últimos capítulos, una vez que Spartacus descubre la farsa a su alrededor y que todas las historias convergen hacia el momento de la rebelión. La verdad es que el ultimo capitulo es una orgía de violencia total, como no podía ser de otra manera. A mi personalmente me hubiese gustado que se hubiese mantenido mas tiempo en el Ludus, porque personajes como Lucrretia o Batiato, pues se van a echar de menos, para que engañarnos, y falta saber si los otrora gladiadores siguen Siendo tan buenos Personajes y aportan tanto como forajidos, que es lo que les espera la siguiente temporada. O lo que debería, pues la terrible enfermedad de Andy Whitfield termino por dilatar la continuación ofreciendo una precuela de la que daré buena cuenta en breve pero que mantiene, si no mejora, el espíritu de la primera temporada. A falta de que nos convenza el para el papel de Spartacus la verdad es que tenemos ganas reales de seguir disfrutando de una serie de la que no esperábamos nada, o esperábamos todo lo malo, y nos ha dejado un grato recuerdo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues la precuela aún es mejor.

En la mitad de capítulos meten el doble de argumento, para mí una delicia.

japs dijo...

De la precuela hablare en breve porque aun no la he acabado, pero si en esencia es lo que usted dice: no hay impacto negativo al conocer la serie, no hay presentación de personajes y la serie va a saco con los juegos de poder que mas nos gusta. Un lujoso. Y nos recuerda lo mucho que vamos a echar de menos a Batiato

Anónimo dijo...

Pues sí, yo veo dificil que la serie pueda ser muy interesante con los esclavos fugados... ya veremos, pero toda la parte de intrigra y politiqueo se va a ir perdiendo.

Grande Batiato... y grande su padre también.

japs dijo...

La terrible enfermedad que arrastraba Andy Withfield obligo a los productores a improvisar para ganar tiempo, y se tuvieron que sacar de la manga una precuela sin el actor australiano.  Es una de esas situaciones en que de un limón se saca buena limonada. Es factible porque la serie de Spartacus termino convirtiendose contra pronostico en una serie coral, con multitud de personajes interesantes y una oportunidad de oro para poder contar con las intrigas de Batiato de nuevo
Dioses de la arena empieza con la casa de Batiato en una posición de inferioridad en la bella ciudad de Capua, donde tiene que dorar la píldora a los patricios de la Villa para conseguir ascender socialmente.
Uno de los aspectos que habla de la improvisación de esta temporada es la corta duración de la misma, tan solo seis capítulos. Una vez mas, consiguen que esto sea un beneficio para la serie en lugar de un perjuicio. Se permiten ir mas a saco desde el principio, y no se crean que esto va a simplificar las tramas. Todo lo contrario, hay tantas motivaciones y subargumentos cruzados como en la temporada inicial, pero consigue quedar mucho mas compacto y con relleno cero.
Volvemos a encontrarnos con personajes de la antigua temporada, como era de preveer, pero afortunadamente no solo para jugar a las siete diferencias (ahora enomao no es Doctore, Ashur no es gladiador o Salonio y Batiato son los mejores amigos) si no que se construyen historias interesantes. Con la llegada de Crixo en El primer capitulo uno puede temer que se repitan los parámetros del gladiador novato que termina convirtiendose en campeón. Afortunadamente la historia tiene mucho mas que eso. Si que Crixo tiene su formación en el Ludus, pero su personalidad es suficientemente distinta a la de Spartacus que no suena repetitiva.  Y solo deja de ser una historia tangencial, siendo un nuevo personaje, Ganicus, quien se va a llevar buena parte del protagonismo
Una vez mas lo vuelven a hacer. Las primeras apariciones de Ganicus son para matarlo, y no piensas que ahi haya siquiera un personaje. Si se lo hubieran cargado en el primer capitulo todos hubiésemos respirado tranquilos de quitarnos de encima a ese patán fanfarrón. Nuevamente estamos ante un perfecto caso de evolución de personaje. Ganicus va ganando importancia, sin perder su carácter arrogante, pero a la vez profundidad, con su relación de amistad con Enomao y su enamoramiento con la mujer de este (otro caso de aprovechar argumentalmente el exceso de sexo de la serie) El momento en que Ganicus sacrifica su victoria para alejarse de la mujer que ama y no traicionar a su amigo es de los mejores de la serie.

japs dijo...

Y le disfrute de esta secuela es máximo por la razón d epoder contar otras vez las andanzas de Batiato. Cada maniobra suya, cada intento de ascender socialmente es un salto cualitativo referente al guión. Da igual si tiene que lidiar con patricios que le humillan sistemáticamente, pisotear a su mejor amigo y quebrantar esa amistad o actuar de manera artera a espaldas de su padre, excelente personaje que se incorpora a mitad de campaña y expone las diferencias entre la nueva y vieja guardia, entre el arribismo del hijo y la aceptación y resignación del orden social por parte del padre.
Junto a Batiato contamos nuevamente con Lucretia, excelente personaje. Viene acompañado con otra mujer como en la primera temporada, Gaia, pero una vez más consiguer evitar la repetición respecto a la primera temporada. De todas maneras no termina de convencerme que Lucretia estaba envenenando constantemente al patriarca de la familia, por más que le tuviese ojeriza. Lucetia es artera y confabuladora, pero siempre leal a su marido.
El desenlace es un nuevo ejemplo de cómo modelar una sesión. Es directamente soberbia la manera de “economizar” las líneas argumentales. El mismo veneno que acaba con el padre de Batiato es crucial en el desenlace de la mujer de Enomao y Ganicus. La esclava liberada termina siendo ejecutada a la fuerza, o el fin de Tulio, el malo maloso de la función es la gota que colma el vaso en la amistad de Solonio y Batiato. Igualmente consigue no traicionar a Ganicus como personaje. Cuando parecía que la única opción para que el campeón no fuese personaje en la primera temporada, era sacrificarlo con la ascensión de Crixo, o que se rebelase contra sus amos (impensable con todo lo que se han esforzado para no repetir esquemas) resulta que no, se sacan de la manga un Ganicus campeón pero que le conceden la libertad, de nuevo en una maniobra con dobles juegos e intenciones que son un espectáculo.
Así que esta temporada se ha impuesto al aire de provisionalidad con la que nació para terminar gustándose a si mismo y aprovechando y siendo fiel a las marcas de fábrica de la franquicia traer un trabajo tan o más constante que la temporada inicial. Un lujo

El cautivo dijo...

Spartacus Vengeance tiene que lidiar con Bajas demasiado graves. La que mas, el infortunio del actor protagonista, que obliga a un cambio protagonista que va a pesar mucho en la serie. Sin ser tan dramático la baja de Batiato, ta,bien va a hacer un daño terrible a nivel argumental.
El nuevo actor no es Andy Whitfield. Aunque nos habían vendido un parecido físico en los pósters, no aparece una vez que estan en pantalla. Pero esto no debería ser tan importante si el actor esta ala altura. Y sirva esto para elogiar el nivel actoral del actor australiano. El nuevo solo se le acerca ala hora de marcar abdominales. Porque en la primera temporada Whitfield, que no prometía nada, mostraba una buena retahíla de emociones: soberbia, ira, ironía, rabia contenida, hipocresía, y siempre respondiendo de manera correcta. El nuevo es bastante mas limitado en esto, aunque a decir verdad las tramas tampoco ayudan en exceso a hacerse valer.
Como acabábamos el primer año el reto que se Iba a encontrar la serie era conseguir que los gladiadores siguiesen siendo igual de interesantes convertidos en forajidos. Y no, ya empiezo  diciendo que no cumplen. Básicamente es un grupo de rebeldes asentado en las montañas que se limitan a lanzar incursiones con algun propósito (salvar a la mujer de Varro, rescatar a Naevia, a Crixo y Enomao mas adelante...) para volver al campamento base. Es una estructura demasiado simple, casi a lo equipo A  y que no ayuda a movimientos para que los protagonistas crezcan. 
Solo Arkon es mas que el año pasado, entrando en el grupo de los gerifaltes. Pero ¿el resto?  Crixo solo tiene interés en Naevia (horrible nueva actriz para la chica), y a partir de rescatarla es un secundario mas. Mira ejerce de interés amoroso y pepito grillo para Spartacus pero ya esta, y muy especialmente Enomao, que se convierte en un fantasma sin alma, recursos e interés durante toda la temporada. Los casos de Crixo y Enomao son paradigmáticos de hasta que punto fue buena o mala idea cargarse el Ludus: su vida era la arena, asi que fuera de ella no pintan nada.

japs dijo...

Claro, el otro punto de interés de la serie esta envuelto en túnicas. La parte Patricia de la serie nos ha dado momentos absolutamente colosales, pero la perdida de la casa de Batiato se antojaba excesiva. Y en efecto lo es. Contra pronostico se traen de vuelta a Lucretia, lo que es una alegría, pero la base la llevara el pretor Claudio Glabro, otrora gran enemigo del esclavo tracio en la primera temporada. Y bueno, no da nivel. Si, el odio de Spartacus hacia el personaje ayuda a colocarle en el centro de las iras, pero donde fracasa es en jugar al "juego de tronos" No tiene ningún tipo de habilidad sibilina y de mover hilos. Lo único que consigue es enfadarse  y  amenazar a todos, empezando por su mujer Ilithya, y se ve constantemente superado por todo lo que  le rodea. Solo en el capitulo del asalto al anfiteatro, el mejor capitulo de la temporada sin discusión,  consigue hacer movimientos buenos para sus intereses.
Ademas en el mismo capitulo tenemos la vuelta ni mas ni menos de Ganicus, el Dios de la Arena,y tiene su esperado encuentro con Enomao. El capitulo es todo lo que hemos disfrutado de  Spartacus: tensión, brutalidad, tramas enlazadas que conectan de manera perfecta... Parecía que la serie le toca despegar a partir de ahi.... Pero no. Porque volvemos al plan inicial, los forajidos esperando en las montañas sin hacer nada, dejando que las historias menores vayan tomando forma, con la extraña relación Ilithia Lucretia, o la de esta con Ashur. Ni siquiera la llegada de Ganicus y el perdón de Spartacus a Ilithia suponen un plus de intensidad.
Sensacion clara que estamos esperando únicamente a la season finale. Y esta va a ser un despiporre. Parece que la empresa no estaba por renovar contratos porque se han cepillado a media plantilla. Caerán Ashur, Mira, Enomao, el duo Ilithia y Lucretia y finalmente Glabro. La muerte del doctore es especialmente sintomática de los males de esta campaña. El que era para muchos el mejor personaje ha pasado sin pena ni gloria, no ha aportado nada capitulo a capitulo y termina cayendo d manera anticlimatica. Con el resto pues poco mas o menos. Lucretia ha estado ahi para liar el asunto pero para este viaje bien se lo podian haber ahorrado. Y sin Ashur nos quedamos sin manejahilos, lo que es una pena. A imagen del pretor Glabro con una espada en la boca es impactante que duda cabe.
En fin, sin Glabro, sin Lucretia y dejando Capua atrás Spartacus tiene que hacer un punto y aparte y la siguiente temporada deberá acercarse a las puertas de Roma. Pero me da a mi que cuanto mas lejos este de sus inicios gladiadores mas cerca esta el esclavo rebelde de perder el rumbo.