Pocas veces he tenido menos interés en un post del blog como en ese, porque la verdad, poco hay que contar. El dominio de Red Bull en general y de Sebastian Vettel en particular ha sito tan incontestable que el 80% de las carreras han sido paseíllo para el piloto alemán.
¿sebastian Vettel cae mal? pues si. es arrogante en la victoria, y el numerito del dedo tiene pinta de ser una de las imágenes odiosas por muchos años. Pero también cae mal Hamilton, Alonso o Schumaker en sus tiempos. Hay que valorarlo como piloto y mal que le pese a la a gente el tío está entre bueno y muy bueno. Sabe ser agresivo cuando debe de serlo, se la juega en las salidas contra cualquiera sin achantarse y sobre lluvia también se defiende, si no saca ventaja. Además esta temporada ha aprendido a sacar la calculadora y dosificar esfuerzos como ninguno, cosa que el coche le agradecía sobremanera. Vale, aún hay que verlo en situación de inferioridad, y ver como gestiona una carrera de tú a tú, pero ahora mismo puede mirar por enciama del hombro a todo el mundo.
También es verdad que es fácil ejercer desde la omnipotencia, pero no le vamos a echar las culpas a Vettel de tener el mejor coche de la historia. Lo de Red Bull es directamente extraordinario. La abrumadora superioridad que se gasta en la pista ha convertido la F1 en absoluta dictadura. Como mis conocimientos de mecánica son inferiores a mis conocimientos de física cuántica, pues no voy a explicar qué especificaciones de Red bull le dan esa ventaja insultante, pero vamos, que exceptuando los difusores semilegales de Brown G.P. lleva tres años pasando la mano por la cara a los viejos dinosaurios Ferrari y Mclaren. Eso en una escuderia que hace cinco años no era nadie.
No se si tendrá que ver o no, para esta descarada ventaja pero los cambios que esta teniendo la F1 año tras años, que parecen destinados a simplificar las carreras, no ayuda a que haya sorpresas y remontadas en carrera. El año pasado se eliminó los repostajes y este se unifican los neumáticos, asi que todos lo coches se homogeneizan y es dificil encontrar estrategias para soprender a tu adversario.
Porque siendo como es el mejor coche en todo donde nadie se le acerca es a una vuelta. La pole se convertía en una ejercicio tedioso, pues la diferencia de Vettel al resto sobrepasaba el medio segundo en muchos casos. Así que luchar contra eso es una quimera. y luego en carrera, pues también ha habido un salto cualitativo en prestaciones, pues igual que el año pasado también se conseguían poles con facilidad (y dobles poles más que en éste) luego en carrera la fiabilidad del coche estaba en entredicho. Este año ha ganado en regularidad y no se recuerda un abandono al corredor alemán. Tambien porque ha aprendido y madurado y como decíamos se ha podido permitir guardar la ropa en la carrera. Le bastaba con sacar ventaja en las primeras vueltas. Con la pole con mucha facilidad, sin ella atacando vertiginosamente a quien tuviese delante hasta tener la ventaja suficiente para administrar esos cuatro, cinco, diez segundos con los que jugar y no dejar que nunca se le acercase el perseguidor de turno.
Además si el año pasado tuvo un rival durante todo el campeonato no fue otro que su compañero Mark Webber, al que yo pretendía como ganador oficioso del campeonato. Pero este año Webber no se ha acecado ni por asomo a las prestaciones del piloto aleman, no se si porque el coche ha derivado a especificaciones que aventajan a Vettel, o mas bien parece por la misma desidia del corredor astrualiano, que harto de ser ninguneado por su propia escudería y sin ser tomado en cuenta, pues las ganas de correr no son las mismas. Se ha visto por ejemplo en las salidas de este año, donde han sido pocas las que Webber ha sacado partido de ellas, y mas bien era corriente que el resto del pelotón le sacase ventaja a su, en principio, superior coche.
Del resto de piloto pues hay que preguntarse por Alonso, que el año pasado perdió el campeonato cuando lo tenía ganado. Y cada vez hay que otorgarle más el papel de milagroso al rendimiento del asturiano y su coche el año pasado, porque éste se ha vuelto a demostrar que no hay competición posible. La verdad es que ya desde las primeras carreras en Asia se volvía a ver que Ferrari había vuelto a perder un año. No eran competitivos. Y aunque luego en Europa alcanzasen las prestaciones de Mcclaren, fue más por defecto de estos que por mejora del Caballino rampante. Así que luchar por el campeonato era una utopia. Tambien lo fue el año pasado, pero éste parece que Alonso se rindió antes de hora, harto de ser el único que ejerce de salmon luchando contracorriente, pues su equipo no daba una a derechas, tanto en la supuesta mejora del coche, que al final ha sido más rémora que el año pasado, como en las singularidades en carrera, haciendo unas estrategias de carrera casi siempre cuestionables o ejerciendo el papel de lastre, en el que su compañero Felipe Massa es todo un experto (primera vez en la historia que un coche de Ferrari no accede a un podium en todo el año. AH, el año que viene sigue Felipe, para los escépticos)
Del resto de piloto pues poco más que hablar. Hamilton también ha bajado un peldaño, como es lógico en los pilotos competitivos cuando no pueden competir. McClaren le pasa lo mismo cada año. Empieza el año a puntito de coger a Red Bull y venden la moto que con las mejoras de la llegada a Europa... pero es llegar a Europa y esa ventajita se incrementa en vez de reducirse y se quedan sin opciones. Acaban siendo otra vez la segunda mejor escudería pero ya con opción ninguna. Hamilton vio que se le escapaba Vettel, incuestionable todo el año, y terminó inmerso en luchas menores. Si en la segunda mitad del año su pique con Massa era lo más entretenido habla a las claras de lo bajo que ha bajado su competitividad. El que a mí cada vez me gusta más es Jenson Button, que es el extremo opuesto de Webber. Los dos tienen un superpiloto por encima suyo al que benefician estrategias y especificaciones en el coche. Pero mientras el de la bebida isotónica le sirve para entrar en la depresión de la mediocridad el piloto ingles lo utiliza para ser el piloto alternativo. Siempre busca la estrategia más extravagante, hacer algo ilógico o a contracorriente que le termina reportando beneficiios contra pronóstico. No ha luchado por el título pero me alegre su subcampeonato que es más que ningún otro el triunfo de la inteligencia sobre el coche.
Del resto pues recordad una vez más que Schumacker anda arrastrándose por las pistas y que incluso su compañero le supera con relativa facilidad, que Renault sigue uno o dos puntos por debajo de todos para ser animador (y más aún sin Kubica) y que el incremento de escuderias solo sirve para meter más morralla en el peloton con coches que no dan el nivel mínimo.
Así estamos. Ya nos estan vendiendo la moto de cada invierno que ya veras el año que viene, que las hegemonías en formula 1 no duran más de dos años, que el nuevo Ferrari va a estar a la altura... bla, bla bla. Cuando lo vea lo creeré, porque hasta ahora Vettel va ganando silbando, y ya está en la pole para conseguir la victoria el año que viene también.
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