domingo, septiembre 23

TEMPORADA 2012-13

España está siendo azotada por una crisis económica sin precedentes en la etapa democrática. Esto parece un rollo, y daría para otro artículo que no éste, pero resulta que la misma empieza a tener peso en el fútbol. Se acabó el grifo abierto, los dispendios económicos de antaño y la época de las vacas gordas. Y aún peor, el futbol de la mejor Liga del Mundo encuentra en la fuga de talentos su principal enemigo. Jugadores de clases mundial, incluso campeones del mundo dejan sus equipos en busca de ligas con mayor poder adquisitivo. Lejos de democratizar la liga hace que sean los cracks de media tabla los que huyan e incidirá en la competitividad de los outsiders frente a los todopoderosos Barça y Madrid.
Por primera vez en muchos años el Barça no parte como el favorito número uno. Incluso años que se quedó sin campeonar partía desde la pole de los favoritos. Pero el año pasado el Madrid le arrebató el derecho de creerse principal candidato para revalidar su título. Si ya el año pasado demostró en la competición regular poder poner un ritmo inasumible ni siquiera para el mejor equipo del mundo, nada hace pensar que este año vaya a bajar el ritmo. Sobre todo porque la plantilla, hoy por hoy, es la misma que el año pasado. Se habló de fichar un lateral derecho pero no se encontró nadie más fiable que el muy fiable Arbeloa. Se intentó vender a Kaká, al que el Bernabéu le ha echado la cruz, pero no hay equipo que pueda con su ficha. Se esperan sobre todo un movimiento de mercado que está buscando Mourinho desde que llegó: la llegad de Luca Modric parece inminente, y es el siguiente paso a los fracasos de Canales, Sahin o la alternativa de Granero. Jugadores de posesión que sirvan para frenar el ritmo vertiginoso al que juega este equipo y aposentarse mediante la posesión en el campo contrario. Canales no convenció, Sahin nunca tuvo una oportunidad y a Granero se le sacó partido como recurso. Modric es un escuadrón superior. Jugador técnicamente exquisito, con una capacidad de jerarquía en la base y una facilidad para encontrar vías de pase y dar fluidez a cada jugada, ha ejercido de Xavi de las islas. Su llegada refuerza el puesto más cojo que tiene el once de Mourinho, el acompañante a Alonso, por más que Khedira cumple sobradamente. Falta saber si el técnico luso se la jugará a desmelenarse en su once tipo sin ningún especialista defensivo desde Alonso hasta arriba.
El resto pues más o menos se espera lo mismo que el año pasado. Una pareja de centrales indestructibles, la jerarquía de Alonso, el paso delante de Ozil, Di Maria y Benzema y un CR7 estelar en juego y portería que convierte a este equipo en un martillo pilón de ocasiones contra la portería cristiana.
En el Barça comienza un nuevo ciclo y aunque estamos hartos de oir la palabra continuismo ahora se verá cuan buen entrenador era Guardiola. Su segundo, Tito Vilanova, ha dado el salto al trono y las comparaciones van a ser odiosas desde el principio. Se respira cierta incertidumbre sobre la valía del mister, que tiene que refrendarse rápido y además jugar con las patatas calientes que le dejó Guardiola: el declive de Xavi y la irrupción de Cesc, Alexis o nuevas fichas en el Messisistema. Para el primero Vilanova parece que va a devolver a Xavi a sus condición de mediocentro, acompañado de Busquets para que esté más protegido, aunque para mí es un error. Si el dictador de la pelota empieza a perder el balón, pues mándalo arriba que serán menos transcendentes. Pero ahí se encentra en el habitáculo de Iniesta, Messi, cesc, Alexis… El problema es que superMessi lo abarca todo. Necesita de un espacio definido. Que le quiten un nueve de delante, que los extremos se abran mucho para que no le ahoguen espacios. Y eso perjudica a otros grandes jugadores. Estamos acostumbrados a que todo un top3 del futbol mundial se supedite a Leo. Cesc es otro caso especial. Ha demostrado que en este Barça solo puede jugar arriba. Su ritmo y técnica no le da para la exigencia inhumana del centro del campo culé, Pero delante de solapa con el dios argentino, asi que no hay fácil solución para Fábregas. Mas de lo mismo para Alexis, que su única función parece correr sin pelota para dejarle espacios a Leo. Las incorporaciones son jugadores de nivel, pero que no hace mejorar al equipo base. Alba hizo una Eurocopa sensacional y es un puñal en banda derecha, pero va a se difícil lidiar con el y Alves a la vez y el efector corrector que suponía Abidal estaba infravalorado. Son es un poderoso mediocentro y tiene velocidad con balón que le puede hacer triunfar en el rol que fracasó MAscherano, pero hoy por hoy tiene que estar por detrás del crecimiento de Busquets. Es que es difícil hacerse hueco en el mejor centro del campo del mundo.
Aunque las sombras s ciernen sobre vilanova y habrá muchos esperando el primer traspiés para atizarle no olvidemos que sigue teniendo campeones del mundo por doquier, un estilo de juego definido de antemano y jugadores con una competitividad extrema y a Leo Messi. Que un entrenador novel se arroje a los brazos de un ser omnipotente no sería de extrañar. Y Messi siempre responde.
Guardiola es una perdida terrible para la Liga. Inabarcable. Pero no fue el único. Otro míster que yo creo echaremos de menos es Unay Emery en Valencia. Ahora se darán cuenta de cuán buen entrenador fue el donostiarra en Mestalla, porque poco más se le puede pedir. Hizo en Mestalla un buen juego, ganaba la otra liga con una autoridad constante, ayudó a crecer a nivel crack a varios jugadores, fue competitivo contra los grandes… su gran pero fueron las eliminatorias y su poco peso en Europa. En su lugar aparece Mauricio Pellegrino, antiguo jugador che, pero novel entrenador que la verdad, tiene un plato de mal gusto. Aspirar al campeonato o subcampeonato es una utopía, pero en Mestalla ya han demostrado que ser tercero no les basta. Además su equipo parece un poco pesado. Guardado, Valdez y sobre todo Gago no hacen pensar en transiciones rápidas precisamente. A la espera que Canales siga valiendo como futbolista tras dos lesiones terribles, esperar a Banega ya es hasta aburrido. Y que soldado siga siendo un matador top, pero se antoja un año complicado en Mestalla.
Aspirando a ese tercer mejor equipo de la Liga se postula con fuerza el Atleti de Madrid. Simeone ha hecho crecer en seriedad y credibilidada a este grupo, y hoy por hoy parece el más equilibrado de los últimos ¿20? Años. El equipo ha ganado en seguridad defensiva y se mueve como un bloque y sobretodo cuentan con un jugador hiperbólico, que decide, no que se merienda finales como Radamel Falcao. El colombiano es hoy por hoy el mejor nueve del mundo y parece un desperdicio que se gaste en un equipo de Uefa. Que los disfruten los rojiblancos que no les va a durar mucho.
Otro equpo que ilusiona en su crecimiento es el Málaga de Pellegrini, auqnue aquí se ha topado de bruces con la crisis y hubo amago de abandono del jeque en blanco que venía con intención de convertirlo en un grande. Por el momento ha perdido a su jugador grande, champions, Cazorla, que era un lujazo para este equipo. Mantienen el bloque del año pasado, con la experiencia de DeMichelis, la consistencia que aporta Toulalan y la fantasía de uno de los niños de nuevo cuño, Isco, pero le falta con desespero un killer arriba para todo lo que propone. O no, que Pellegrini en sus grandes equipos nunca ha sido de nueve fijo, y siempre ha sido muy bueno construyendo equipos a medio plazo que terminan entusiasmando. Es de imaginar que el equipo está en crecimiento, pero ya sabemos los difícil que es para los no gigantes alternar Liga y Champions. Pasando por otros equipos con aspiraciones. El Athletic de Bielsa, que fue una de las sensaciones del año pasado. Pero este año es una incógnita. Porque acabó perdiendo y eso hundió la moral del equipo, y porque sus mejores jugadores han cogido las de Villadiego. Javi Martínez y Fernando Llorente eran jugadores muy superiores al equipo donde están y buscan nuevos horizontes. El primero ni más ni menos que al Bayern de Munich y el segundo, aún no ha salido pero la situación parece insostenible. Porque en San Mames es un drama. No van a conseguir jugadores de esa dimensión en los próximos diez años, por muy buenos que sea el fichaje de Aduriz, Ander Herrera o el prometedor Muniaín que se va a tener que echar el equipo a las espaldas antes de tiempo. El Sevilla es más o menos lo mismo de cada año. Promesas de Michel que todo va a cambiar, pero a la hora de la verdad toca colgarse de su único jugador diferencial, Jesús Navas, y tirar de allí. Ya son muchos años viendo el mismo juego en Nervión y ya conocemos su techo.
Entre el resto hay varios equipos que pueden dar que hablar, aunque será una incógnita cual será su posición final en la Liga. El Mallorca es una nueva demostración que Caparrós debería tener un monumento en esta Liga. No importa donde vaya que hace al equipo suyo y lo convierte en extremadamente competitivo. La Real Sociedad, el Betis y el Rayo Vallecano siguen por su gusto por un bonito juego ofensivo y equilibrado (el Rayo parece que menos) El Getafe debería estar ahí pero su entrenador parece demasiado amarrategui para la calidad que atesoran arriba. El Espanyol es otro caso parecido en que un míster hace un buen trabajo , pero es ciertamente el equipo peor gestionado de la Liga. No puede vender a jugadores por dos millones que en un año van a valer doce. Algún día ni Pochettino ni la cantera van a poder sostener esto.
Entre los que les va a tocar sufrir sí o sí pues nos encontramos al Granada, que apenas tiene armas con las que hacer daño. El levante, que fue la sensación del año pasado, pero que va a sufrir demasiado con la marcha de Koné, jugador capital y único para jugar a lo que jugaban los granotas. Y por supuesto los tres ascendidos, con buenas intenciones, buen juego y entrenadores atractivos… pero con poco empaque para luchar contra los transatánticos que se les avecinan.
Y ahora vamos con las previsiones. Allá voy, Para mí repite título el Madrid, con solvencia parecida a la del año pasado. Y puede que refrendado en Europa, para arrancar el título oficioso de mejor equipo del mundo al Barcelona. En Can Barça se va a demostrar que el legado de Guardiola no servirá para educar a nadie, y en cuando el Madrid se ponga por delante todo será cuestionado y cuestionable. Como tercero me parece que el Atlético de Madrid va a conseguir con cierta facilidad la tercera plaza, pero sin poder luchar nunca por el título. Y como cuarto espero una sorpresa. Quizás un Mallorca exprimido hasta el final que se cuele ahí.
Especialmente porque espero una caída total del Valencia, con un Pellegrino que no se comerá los turrones, algo parecido en el malestar de San Mamés para seguir construyendo algo. Sí pienso que el Málaga va a seguir creciendo, pero si auguro llegar a eliminatorias en Champions es muy complicado que esté todo lo arriba posible en Liga. Para los malacitanos la Uefa, acompañado por leones o por sevillanos (quizás Sevilla, pero quizás también Betis) En el descenso habrá como cada año muchos equipos metidos. El Valladolid parece un equipo demasiado blandito para la primera división. Ver al Zaragoza ahí metido no sería extraño, a pesar del arreón legendario que les supuso Jimenez el año pasado. Y no descarto para nada al Espanyol metido allí abajo, que cada vez pierde más calidad. Hasta junio no sabremos el resultado.

3 comentarios:

japs dijo...

Yo abogaba por una victoria contundente y global del equipo de Mourinho, que refrendase el cambio de ciclo definitivamente. Cómo imaginar que el Madrid no llegaría a disputar la Liga. Como se tomaron el primer tramo de Liga los dos grandes fue definitorio y capital para toda la Liga. Mientras los blancos salieron con indolencia después de campeonar, sin sangre en las venas y dejándose puntos sistemáticamente en las primeras jornadas, los culés, necesitados de refrendarse a ellos mismos y a su nuevo entrenador no dejaron pasar una oportunidad, incluso con un juego que dejaba bastantes dudas por entonces (Osasuna, Granada y Sevilla fueron tres victorias con un nivel de juego insuficiente) Así nos encontramos que el equipo campeón se encontraba con una desventaja de ocho puntos en el primer derbi y el aspirante que había salido a por todo podía aplaudir un empate en su casa por la cancha que tenía.
A partir de ahí la Liga se acabó. El Barça cogió fuerza y confianza y Messi se saltaba toda la lógica. A pesar de lo que digan los números a mí este año Leo me ha gustado menos que otros. Porque ha ejercido únicamente de finalizador. Y qué finalizador, que ahí están los números que llevan a completar la mejor primera vuelta de la historia, prácticamente inmaculada. Pero a Messi yo le pido que las superioridades que crea no solo sean de cara a gol si no que contribuyan a la excelencia del juego culé. Y esta temporada se ha acostumbrado a ser básicamente un islote inmóvil que solo necesitaba entrar en contacto con el balón para decidir un partido. Ante la pérdida del Xavisistema y con Messi aislado del juego otros hombres deberían dar un paso hacia delante. Busquets ha sido el más reforzado. Para los que teníamos ceja escéptica de cómo afrontaría el de Badía un equipo que perdiese la pelota, pues nos ha callado la boca. Cuanto más responsabilidad se le ha dado más y mejor jugador parece, y ahora es un activo tomando decisiones que no se esperaba. Iniesta y Cesc se hicieron con el control del equipo en la etapa más virtuosa y se llegó a bordar el fútbol. Pero esto duró poco, porque Iniesta (en el Barça) nunca ha sido tan potente como con la selección y Cesc se cayó otra vez del equipo. La segunda vuelta fue bastante peor en juego, lo que incidió más en la Copa de Europa que en una Liga que ya estaba ganada.
El Madrid se cayó demasiado pronto, para lo que esperábamos más de una plantilla que bien podía ser la mejor del mundo. Descolgarse de la Liga fue más un problema de interés y actitud que futbolístico, pero a partir de ahí llegaron los problemas futbolísticos. Jugadores que el año pasado dieron un salto cualitativo en el Madrid se han quedado por el camino. Di María pasó a ser un jugador vertical para lo malo y demasiado confundido, Ramos y Pepe (cada uno en una vuelta) dejaron de ser esa pareja indestructible, empezaron a jugar más cerca de su área y ahí son falibles, Benzema no demostró ninguna intención de romperla otra vez y volvió a ser el jugador indolente y pasivo que ha sido durante toda su carrera. Alguien de quien no te puedes fiar. Y sobretodo Xabi Alonso ya se ha demostrado que no puede erigirse como el jugador discurso del centro del campo. Está molido, acabó así la temporada pasada y ésta no ha llegado al nivel excelso de entonces. Sus acompañantes unos notables Khedira en la primera vuelta y Modric en la segunda, se han hecho más importantes que el donostiarra en el centro del campo. Así las cosas el Madrid empezó a jugar mal, y a perder más puntos. En definitiva había perdido la Liga en diciembre.

japs dijo...

Y claro, tener a Mourinho para tranquilizar ánimos, pues no es el mejor cirujano. Empezó a apagar fuego con gasolina, en su estilo hasta el punto máximo de enfrentarse a todo el mundo, en especial cuando le quitó la titularidad a Casillas (algo que se podía llegar a explicar por motivos futbolísticos, que conste) Mou no sirve para hacer transiciones relajadas y su pensamiento talibán “estás conmigo o estás contra mí” le explotó en la cara como no podía ser de otra manera. Es igual. El Madrid ya había tirado la Liga, lo jugaba todo a seis noches mágicas y los fines de semana jugaban con el equipo de la basura. Pero el equipo no utilizó esos partidos para volver por la senda del juego del año pasado. La mejora llegó únicamente por talento individual. Ozil sí que demostró que no es flor de un día y que es un jugador para mirar a los ojos a cualquiera, con una calidad infinita. Y sobre todo Cristiano Ronaldo, viendo que el resto de referentes de su equipo se caían cogió el toro por los cuernos y se ha jugado al mejor nivel de su carrera. Jugador que siempre ha atacado espacios ha añadido un juego interior entre líneas mucho más sutil de lo que podíamos llegar a esperar y ha ejercido por igual de extremo izquierdo, mediapunta y delantero referencia. Si esta temporada será recordada por los números goleadores de Messi para mí Cristiano ha jugado mejor que el argentino.
Pasemos al resto de equipo. El Atlético de Madrid ha sido uno de los mejores equipos del año. No es que tenga nada especial (bueno, Falcao sí es especial) pero sabe perfectamente a qué juega. Es el equipo que mejor defiende en el continente, restando ámbito en todos los aspectos al rival en su propio campo y a partir de ahí edifica su ataque. La baja de Diego el Benzemanismo de Adrián parecía que le quitaba calidad en estático al equipo, pero lo ha solventado con un gran Arda Turan y la irrupción de Koke, canterano con buen toque de balón. Y sobretodo Simeone ha convertido en top a un delantero como Diego Costa, que se antoja hoy imprescindible para acompañar a Falcao, con su agresividad y profundidad. Simeone sigue demostrando ser un entrenador muy a tener en cuenta que va a contar con continuidad.
La continuidad que se le ha dado otros años a Montanier en la Real Sociedad ha roto este año en un equipo formidable. Proyectos de jugadores se han convertido en futbolistas muy importantes. Griezzman y Vela eran los que más se esperaban y han respondido por encima de las expectativas. Pero el año de Aguirretxe, Íñigo Martínez y sobre todo Illarramendi es inaudito e inesperado para casi todos. La Real está de dulce y todo le salía bien. Se muestra en que tanto dominaban los partidos en que jugaban a encerrarse como los que tenían que llevar la batuta. La sensación es que el equipo está en una nube y quizás estos jugadores no tengan el futbol que han enseñado los últimos cuatro meses, pero que les quíten lo bailao con su cuarto puesto.

japs dijo...

Del resto una decepción fue el Valencia de Pellegrino, que nunca acabó de funcionar. Con un ritmo odiosamente lento y fallos defensivos garrafales estuvieron lejos del rendimiento que se conseguía con Emery. Incluso Soldado, sin un juego dinámico que diese opciones para sus movimientos de ruptura se ha quedado un poco cortito. Con Valverde la cosa mejoró ostensiblemente, hasta el punto de no entrar en Champions con un milagro, con un juego bastante primoroso y con jugadas que le han salido bien como Guardado de lateral, Mathieu de central o Parejo de mediocentro. Málaga ha sido una de las sensaciones del año, con Pellegrini haciendo crecer al equipo como acostumbra. Isco se ha convertido en un portentoso niño de oro a tener en cuenta, pero incluso más asombra el haber convertido a Joaquín en un delantero fantasioso que ha sido un escándalo. Además de contar con la competitividad máxima de Caballero, Toulalan o Iturra. En Champions dieron su máximo y por eso no estuvieron tan arriba en la Liga como debieran. El Betis es otro equipo a tener en cuenta, a pesar que su segunda vuelta ha sido un poco decepcionante. Mel ha dado un paso diferente al equipo que en vez de intentar ser un equipo de posesión primoroso, busca más el robar y sorprender. Más Madrid que Barça, aunque la cultura futbolística verdiblanca diga lo contrario, pero los resultados y el buen juego ahí están. Donde hay que pararase sí o sí es en el milagro del Rayo Vallecano. Siendo un equipo de barrio, el equipo más humilde de Primera ha llegado Paco Jemez y ha jugado la propuesta más atrevida y arriesgada de todo el campeonato. Una presión suicida, una intensidad inacabable y un juego ofensivo sin pausa, que ha terminado triunfando por encima de otros conceptos, porque los jugadores han creído en ello hasta el punto de ser una de las sensaciones de la temporada. Jemez es el técnico del año.
Decepción clara ha sido Bielsa en su segundo año, que ha dejado tan exprimido a sus jugadores que dieron la sensación que ya no creían en lo que estaban haciendo, además de la pérdida de calidad de Martínez y Llorente. Pochettino también vio como se le fue abajo el chiringuito de manera preocupante, pero llegó a tiempo un motivador Aguirre que sacó al equipo de atrás con su futbol básico de manera fácil. Valladolid y Levante jugaron mucho mejor de lo que debían por sus plantillas, lo que debe ser mérito absoluto de sus entrenadores y no pasaron problemas en ningún momento, y eso habla de su mérito.
Y ya en la parte baja ha habido pelea hasta la última jornada, donde todos han parecido en algún momento deshauciados y todos con posibilidad de salvarse. En Granada invirtieron mucho en Enero pues veían que no les llegaba para quedarse en primera y les salió bien. Osasuna llegó un momento que lo tenía fatal y estaba pagando su evidente falta de calidad individual, pero se les notó acostumbrados a estas lides y salieron adelante con un Sadar épico. Y el Celta, a pesar que Iago Aspas ha sido una de las sorpresas del campeonato, tenía la peor defensa de la Liga con diferencia. Ya se les hacía en segunda, pero las dos últimas jornadas le dieron la salvación. Por último desciende un Depor, que iba camino de estar sentenciado mucho antes, pero Fernando Vázquez estuvo a punto de conseguir un milagro de la mano de Valerón, el Zaragoza, que no pudo repetir el milagro del año pasado, después de estar cinco meses sin ganar un partido, que se dice pronto. Y el Mallorca, equipo que incomprensiblemente se le escapó a Caparrós y entró en una dinámica que se convirtió en irresoluble.