domingo, septiembre 17

TEMPORADA 17/18

El real Madrid en silencio ha instaurado una hegemonía en Europa y se ha coronado como el mejor equipo del momento, con un doblete inédito para los blancos desde que yo tengo memoria. Está en disposición de trasladar esa hegemonía al ámbito nacional, aunque sea luchar contra Leo Messi, el dictador de la Liga.
Zidane consiguió el año pasado la perfección a la hora de gestionar su plantilla. Teniendo todos claro cual era su once tipo le dio oportunidades y rol a todos los jugadores de su plantilla, hasta el irreal punto de jugar con un equipo b en la Liga y ganar con solvencia todos los partidos. Por supuesto esto se debe a la inusitada calidad de su plantilla donde jugadores de talla mundial estaban ejerciendo de suplentes. Por mucho éxito que llegase era una situación insostenible. Los Nacho o Lucas Vazquez aceptarán que ese es su rol sin problemas, otros como Kovacic o Asensio lo harán pensando en seguir creciendo, pero algunos como James, Morata, Pepe… es imposible que estén de acuerdo en ese rol cuando en cualquier otro grande serían titulares indiscutibles. Así que, indefectiblemente, la plantilla este año será seguro peor. No han fichado mal, y siguen con la táctica de los últimos años de fichar jugadores a punto de explotar en cracks, pero esperar que Ceballos, Theo, Vallejo o Mayoral mantengan el nivel de los nombres que han salido parece imposible. Un plus máximo debería haber sido Killian Mbappé, del que me parece que hablaremos por aquí muchos años, pero Zidane no quiso cambiar el grupo, sobre todo debido al cambio de sistema de final de la liga pasada que prescinde de un delantero.
La famosa BBC parecía inamovible los últimos años. A la vez que ella Zidane ha cimentado su equipo en otro trio, Casemiro se ha hecho imprescindible y a base de tener confianza se ha terminado destapando como un stopper de clase mundial, y la pareja Kroos Modric que bien pueden pasar por los dos mejores centrocampistas de la actualidad, con el alemán siendo el mejor gestor de la pelota del Continente y el croata marcando diferencias a la hora de desbordar. A la par de todo esto ha estado creciendo de manera brusca la importancia de Isco Alarcón, demostrando una clase y un protagonismo con la pelota que le daba la razón a los que llevan prometiendolo como el nuevo Iniesta. Con las sempiternas lesiones de Gareth Bale fue el elegido y definitivamente rompió a uno de los mejores jugadores del mundo. hasta el punto que Zidane cambió el modelo para él y lo convirtió en… Zidane. O sea, Isco jugará de media punta con una enorme participación en toda el frente de ataque y una capacidad de desborde e imaginación  cercana a la excelencia. El hecho de dejar solo dos delanteros ha terminado siendo el salto definitivo de este Madrid, pues el declive físico de Cristiano Ronaldo se mitiga al estar más cerca del área, sin tener que ser un nueve fijo, y vamos, sigue demostrando que es una leyenda absoluta y el mejor rematador de la historia.
Por nombre, por plantilla, por la evolución de su proyecto… todo hace pensar que el Madrid sale en la pole position en todas las competiciones, aunque tampoco sería la primera vez que desde su superioridad cae en la indolencia total y deja escapar grandes aspiraciones.  Evidentemente habrá dudas como el rendimiento goleador del equipo sin CR7, la implicación de Gareth Bale en el proyecto y si se mantendrá el cambio de sistema o se volverá  a la BBC. Pero por ahora Zidane ha podido lidiar con todo esto con unos número espectaculares  (marcando en todos los partidos de Liga) y la sencillez por bandera.
El puente aéreo siempre es complicado y bien es sabido que cuando a un equipo le va bien el otro entra en declive. Parecía que el Barça de este siglo había conseguido borrar fantasmas, pero ha bastado un buen momento blanco para que vuelvan las crisis institucionales a la vuelta de la esquina. Si tendrá repercusión en el terreno de juego está por ver. Esta pretemporada ha dejado dos movimientos  transcendentales. El primero ya sabido, la salida de Luís Enrique a favor de Ernesto Valverde. Se recordará el trienio de Luís Enrique como el trienio del Tridente. Y sí, trajeron un triplete histórico y a fin de cuentas hubo un tiempo que se jugó un buen fútbol, aunque fuese contracultural frente al juego de posición que ha cimentado el Barça todos estos años. Con la libertad que demandan Suarez, Messi y Neymar  no parecía haber otra opción. Y es cierto que el equipo acabó desnortado, con piezas que perdieron su significado y con una dependencia de que Messi lo haga todo que terminaron por hacer inviable el buen juego.
 La llegada de Valverde debería cambiar el panorama. Conoce la liga española y es posible que vuelva a darle al juego de posición la importancia capital que tiene. Pero se ha encontrado con un varapalo de proporciones épicas: Neymar ha salido dirección PSG.  Lo podemos tratar de pesetero, pero también de ambicioso por no querer pasar toda su carrera a la sombra de Leo Messi, que es lo que le estaba pasando por más que su último año estuviese a un nivel  excelso. La salida de Neymar es dramática. Es perder calidad en la plantilla de manera bestial. El jugador más imaginativo del mundo y potencialmente el sustituto de Messi.  Su salida debe ser dramática sí o sí, más ante la ineptitud de la directiva de buscar sustitutos. Si como parece la intención debería ser volver al juego de posición se debería haber dado el todo por el todo por conseguir un gestor de juego de nivel Kroos. Pocos habrá y pagarás por ello, pero parece imprescindible para construir otro equipo campeón. Un Verrati, o Pjanic o Herrera… pues nada, lo único que se ha pagado a precio de oro es un sustituto peor que Ney. Y que conste que Dembelé va a a ser un jugadorazo, aunque su máximo parece sacarlo con espacios y pocos va  a tener en este Barça, pero su precio y la eterna comparación con el crack brasileño le va a poner la espada de Damocles encima desde el primer día.
Así que Valverde se encuentra desde el principio con una plantilla bastante inferior a lo que se podía esperar a la hora de fichar, así que se pone a trabajar desde el principio. Su Barça, al menos el inicial tiene una cosa clara. Quiere a Messi arriba. En lugar de ser el jugador omnipresente por todo el campo que era con Luís Enrique, que bajaba a recoger el balón de los pies de Busquets, ahora será el finalizador de las jugadas, volviendo al rol de falso nueve que había abandonado cuatro años antes. Para ello necesita un centro del campo de garantías e Iniesta y Rakitic van a juntarse más a Busi de lo que habían hecho nunca. Si un Iniesta con 34 años puede aguantar y enlazar este sistema es una incógnita. El gran damnificado parece ser Luís Suarez, al que han sacado de posición y por ahora parchea la banda izquierda. Ya el año pasado no dio el glorioso rendimiento del anterior y falta saber cuanto puede sumar desde allí. Así que la única certeza vuelve a ser un argentino pequeño pero inmenso. No engaño si digo que Messi solo ya ha ganado campeonatos. Ahora tiene 30 años y será una prueba física y sobre todo mental tener que volver a hacerlo.
Esperar que el Atlético de Madrid pueda seguir el ritmo de los dos transatlánticos es la quimera de todos los años. El año que campeonó se puede atribuir a casi un milagro y el proyecto tiene la etiqueta de agotado casi encima. El Cholismo se basa en una entrega de un 200% y una eficacia en las áreas notoria. Ya sin Diego Costa se ha visto que la autosuficiencia dejó de ser un arma y hace tiempo que no podemos hablar del muro defensivo que suponían Courtois Miranda y aquel Godín. Así que el equipo está pidiendo a gritos desde hace tiempo dejar de sufrir, subirse a la chepa de Griezzman y acompañarlos de calidad real. Carrasco y Correa no dejan de pedir paso para ser necesarios en este equipo, pero a la hora de la verdad Simeone sigue apostando por esa rocosidad que hoy ya no existe. La imposibilidad de fichar este verano imposibilita tener un delantero en condiciones visto ya que Torres Gameiro se quedan cortos para esas pretensiones. Así que sí, volverán a dar guerra, y necesita que hombres como Thomas Correa o Vsarjko den un paso al frente, pero yo los veo cada vez más lejos de ser una alternativa.
Vamos a generalizar con los siguientes. Tras solo un año Sampaoli fue requerido para la selección Argentina y dejó a un Sevilla que había dado la cara y la cruz. EL fichaje de Berizzo no puede ser más continuista y encajar mejor, aunque la verdadera salida importante va a ser la de Monchi, el buscador de tesoros oficial. Este año han recuperado hijos pródigos (Navas, Nolito o Banega) pero es difícil saber si podrán continuar la buena senda de fichajes que ha convertido al Sevilla en un grande de España. Otro que se veía  en horas bajas estos últimos años es el Valencia y parece haber recuperado la ilusíon a fuerza de trabajo. Y trabajo es lo que promete Marcelino Garcia Toral. Igual que Berizzo parece encajar con la filosofía de su equipo como un guante y se espera que desde el orden defensivo haga despuntar a jugadores como Parejo o Carlos Soler. La Real Sociedad de Eusebio es uno de los equipos mejor construídos de los últimos años y parece que sigue por sus mismos fueros. Con un jugador total como Illarramendi a las órdenes del barco hacen del juego de posición bandera, aunque es posible que les falte calidad arriba, más con la marcha de un semiretirado Vela.  Sus vecinos leones empiezan nueva etapa sin Valverde, y puede que asistamos al ocaso de Aduriz, pero Ziganda le está dando galones a Muniaín, al que dábamos como perdido para la causa.
Igual caso tiene  el Celta sin Berizzo. Será Unzué el que da el salto a la primera plana y también suena coherente con lo establecido, aportando algo más de toque al juego apasionado de los celestes. Iago Aspas es uno de los nombres importantes que no están en los grandes, pero cuidado con el fichaje de Emre Mor, el jugador más parecido al primer Messi que vieron mis ojitos. El Villarreal es certeza. Jugará mejor o peor pero ya sabemos que podemos esperar de ellos. Puede llegar a haber una confrontación de roles entre Bacca y Bakambú, ambos demasiado nueve, pero ya nos tienen acostumbrados a su solvencia particular. El Espanyol esperaba que este año fuese el del salto cualitativo que aumentase sus aspiraciones y se ha quedado a medio camino. Sus fichajes no son de relumbrón ni mucho menos y parece haberse debilitado en la parte de atrás significativamente.
Del resto pues evitar el descenso y vivir con tranquilidad será más que buena noticia. El Betis espera que el fichaje de Quique Setién le devuelva la senda del buen juego que siempre les caracterizó, otros como Leganés, Girona, Getafe o Alavés buscarán su fuerza en ser aguerridos y sacar baza de su garra e intensidad. mientras que equipos como Málaga y Depor, a pesar de tener mejores mimbres, han empezado con una definición inusitada que les puede llegar a costar caro.

Así que si tengo que pronosticar pronostico. El Madrid va a ser campeón de Liga. Parece mojarme poco porque parte como favorito, pero me parece que la velocidad de crucero que puede poner el equipo blanco solo  puede seguirla un Messi superlativo. Y si éste no recibe la ayuda que necesita de sus segundos espadas (Piqué, Iniesta y Suarez, y todos están en entredicho) es de preveer que en algún momento levante el pie. El atlético de Madrid va a tener problemas para entrar en Champions y luchará hasta las últimas jornadas frente al Sevilla y Villarreal. Para el descenso Deportivo es mi principal favorito y un abanico se abre para acompañarle. Apuesto por Alaves (imposible repetir la temporada pasada) y Getafe. EN junio veremos como me ha ido de pitoniso

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