Pues ya estamos aquí. Si hace cosa de un año empezaba el principio del fin llega el momento del desenlace final de la guerra del infinito y sobre todo un punto y aparte en el milagro cinematográfico que ha sido el Universo Marvel durante más de una década. Nunca olvidemos lo que ha conseguido Kevin Feige y la casa de las ideas porque sinceramente lo que empezó allá en el año 2008 con una peliculita que debía ser menor y debido a que habían perdido los pesos pesados para otras compañías, se haya convertido en el imperio más importante del siglo XXI y en un evento que mueve masas a nivel histórico. Vaya esto por delante para hablar de este colofón que significa Vengadores End Game.
No vamos a poder hablar de Vengadores End Game sin hacer alusión a la obra mayestática que fue Infinity War. No en vano la victoria de Thanos es el evidente punto de partida de ésta, que se esgrime como conclusión de aquella. Como si fuesen una misma película en definitiva. Y es el peor pecado con el que va a luchar End Game. Que no está a la altura de Infinity War. Con la anterior película de los Russo no se me acaban los elogios: un ritmo perfecto, una coordinación de miles de personajes estupenda, momentos sobrecogedores, épica equilibrada con diversión y con sentido del humor y dramatismo, un villano que está a las alturas de tan enorme historia, y un final valiente y sobrecogedor por inesperado. En fin, que los que me conocen saben que pocos o ningún pero he puesto a la epopeya de Thanos y sus gemas del infinito. Y solo reconocer que ENd Game no está a este nivel superlativo ya parece que me posiciona en contra de la película. Y no le voy a quitar sus méritos que los tiene: sus tres horas nunca se hacen pesadas, tiene sus momentos hiperépicos como corresponde a tan potente clímax, sabe dar las despedidas que se merecen y, autoconsciente de ser una película que marca un antes y un después en la compañía, no son poco las refencias a todo el universo Marvel que nos regalan. Pero dicho todo esto, mentiría si no dijese que Endgame está varios escalones por debajo de Infinity War.
La película tiene un ritmo algo raro. Como inmediata secuela de Infinity War comienza con las consecuencias del chasquido más importante de la historia. La escena inicial con Ojo de Halcón es magnífica y un buen ejemplo del ambiente desolador que invade todo el planeta, cuando no todo el universo. Porque la misma desesperanza se contempla en un Tony Stark completamente abatido en el otro punto de la galaxia. Hasta que aparece Capitana Marvel, y aquí empiezan mis problemas con el personaje que menos me ha calado en el universo Marvel. Está siendo utilizada como un Deus EX machina constante. Ella sola y su cara de rancia ha podido encontrar a Tony Stark en la otra punta de la galaxia (quizás hay alguna explicación en su propia película, pero reconozco que no llegué a verla antes de ésta) y ella sola y su cara de soberbia decide cuando y donde van a ir a por Thanos. Pues si que viene crecidita la pseudoKree.
Y aquí viene el boom inicial en menos de cinco minutos Los Vengadores localizan, neutralizan y sacrifican a Thanos. Con pasmosa facilidad perdemos al mayor villano de la historia de Marvel y el que puso en jaque a toda la defensa planetaria. No me queda otra que comprar que este Thanos está invalido tras el uso de las gemas y algo así como sentenciado a su destino para no ofrecer casi resistencia pero no podemos obviar el bajón que supone para el espectador que se nos hayan cargado al antagonista del que pedíamos la revancha más épica jamás contada.
Los cinco años de luto que tiene la película vuelve a ser un shock para el espectador, pero insisto que a mí esa sensación de desolación y la manera en que cada personaje lleva tal desazón es necesaria para impactar con la magnitud de la tragedia. Pero también aquí hay borrones. Mientras me gusta la frustración de La Viuda Negra, el anhelo del capitán América, el pasar página de Tony Stark y sobre todo el ajusticiamiento vengativo de Ojo de Halcón no todo van a ser ideas positivas. De la Capitana Marvel y su cara de altivez haciendo mutis por el foro no me posiciono, pero regocijarnos en el fracaso de Thor se va a transformar inmediatamente en lo peor de la película, hasta un punto casi insultante. Vamos, el Thor cervecero, dejado, borracho y gordinflón que no ha superado la derrota contra Thanos. Me puedo comer sin ninguna gana que sea un chiste sin ninguna gracia, pero cuando me doy cuenta que no, que van a estirarlo durante toda la película es cuando me indigno por completo. Maldita sea, que venimos de Infinity War donde celebré a lo loco por fin un Thor grandioso, épico y poderoso. Dejábamos atrás al payasete de Ragnarok para tener por fin un Dios delante de nuestras pantallas, para ahora dar un giro de ciento ochenta grados y redoblar el humor idiota. Deduzco que buena parte de la idea será del mismo actor, que se encuentra más cómodo en su vertiente cómica y graciosa. Pues que se aguante, que a mí me ha desmontado buena parte de la película.
Tres cuartos de lo mismo se debe decir sobre Mark Ruffallo y su Hulk. El rollo Hulk aplasta no parece estar muy en consonancia con el mismo y ya se buscó una excusa en la última película para no tener que interpretarlo. Y ahora tres cuartos de lo mismo. Aunque reconozco que a mí visualmente si me gusta el aspecto de este Doctor Banner, con los rasgos de Ruffallo sobre la cara del Gigante esmeralda, y que combine fuerza e inteligencia es rasgo del personaje en algún momento de su continuidad, vuelve a quedarse escaso en las escenas de acción. Uno esperaba con ganas una revancha contra un Thanos que le humilló que nunca se da, y su aportación no deja de ser dar un par de mamporros, un guiño a Secret Wars y un par de frases simpáticas. Muy escasito para el que se supone más poderoso vengador.
Cuando ha aparecido Banner es porque la película se dirige hacia su segunda mitad, con la irrupción de Scott Lang y sus posibilidades cuánticas. Ya se venía hablando desde el estreno de la segunda película del Hombre Hormiga que esto abría una salida para Infinity War, así que utilizar los viajes de tiempos cuánticos era una posibilidad bastante factible. La idead de reunir las gemas del infinito en el pasado es simpática y abre posibilidades de dividir a los Vengadores en varios grupos, aunque más vale no intentar analizar el plan muy en profundidad porque seguro que había mil maneras más fácil de rehacerlo todo si puedes viajar en el tiempo. Aquí destaco la responsabilidad de Tony Stark. EL único que había pasado página, que había rehecho su vida, y que tiene cosas que perder. No se dice lo suficiente lo bien que está Robert Downey Jr. En este papel. Su mirada a la foto con Peter Parker… en fin.
Y aquí, en esta segunda parte aventurera es cuando se me empieza a caer el film. Creo que pensando en ENdgame a posteriori es la parte que más insatisfecho me deja. Porque lo que debería ser un caramelito para los fans, poder revivir escenas de todos estos años de películas anteriores termina convirtiéndose en un sí pero no. Si todas las aventuras me hubiesen resultado interesantes y emocionantes por igual llegaría al clímax final entregado para la causa. Pero he de reconocer que no funciona como debiera porque la elección de los acontecimientos narrados no puede ser más irregular. Los mejores momentos, obvio, es la recreación de la batalla de Nueva York y ahí todo funciona como un guante. La diferenciación de personajes del presente y del pasado, la aparición de personajes inesperados (ese Robert REdford) y guiños resueltos para aplaudir (la escena del ascensor es para esbozar una sonrisa y no perderla) Pero lejos de seguir esta senda, en el resto nos traen escenas que nos importan entre poco y nada. ¿En serio no tenían nada mejor que recrear que una conversación entre Thor (“este” Thor) y su madre? ¿Hay alguien a estas alturas que recuerda a Frigga? ¿Hay alguien que le importe algo de lo que pasó en Un Mundo Oscuro? Tres cuartos de lo mismo para Hulk y el Maestro de Extraño. Habría mil decisiones diferentes y más estimulantes que tener a dos personajes hablando en una terraza sin parar. Igual que la escena de los setenta que solo le interesará a quien haya visto Agente Carter, por mucho que la conversación de Tony con su padre es emotiva y que ver a Peggy será importante para el final.
Y ahora me vendréis a decir que las tramas galácticas si son buenas y yo digo que,,, pse. Lo siento pero tengo también problemas con ellas. La gema alma en Vormir debe ser dramática e importante, pero en mi caso me funciona poco. Es estirar el épico momento de Thanos y Gamora hasta que se pierda la gracia. La Lucha por ver quien se suicida más termina hasta siendo un poco ridículo, hasta el punto que le quita el sentimiento que debe ser la muerte de Natasha.
En cuanto a la siguiente comienza uno de los problemas que va a tener la película en esta segunda parte. La historia retrospectiva se vuelve a resolver de la manera más tonta, pero aquí entran en colación la Nébula del pasado(una Nebula que peca de un protagonismo excesivo) GAmora y sobre todo el Thanos del pasado. Ya sabemos por qué se habían atrevido a matar a Thanos al principio, en su lugar tenían pensado recuperarle del pasado. Pero éste no es nuestro Thanos. Si durante Infinity War palmeábamos con las orejas la personalidad de Thanos y como se muestra como un personaje trágico obsesionado con su misión. Mientras que el Thanos de 2014 es directamente un villano más, cuya obsesión es el poder y lo único que le mueve es la Venganza (¿Venganza de qué? Si a quien matan es a su futuro) Thanos ha tenido una rabieta y ya no le mueve la epifanía de un universo mejor. Ahora le mueve matarlos a todos porque soy muy malo y punto. Pues vaya chufla, hijo.
Así llegamos al final de la cinta, que va a ser la hora de las tortas, nunca mejor dicho porque va a ser una hora de climax espectacular, apabullante, enorme en todos los sentidos. Y ojo, que tiene momentazos para el recuerdo, hipericónicos y de piel de gallina. Pero también aquí voy a poner mis peros. Que ya son ganas de ponerle peros cuando nos regalan la escena que más ganas me han dado en el cine de levantarme y aplaudir. Ese Vengadores Reuníos que nos habían negado en otras películas que llega en el momento más oportuno y que nos tenemos que rendir ante el culmen de todas las películas Marvel.
Pero después de eso, si que es verdad que la batalla final me deja un poco más frio de lo normal. No debería, porque los Russo han demostrado en sus películas anteriores ser los mejores directores de acción de la actualidad. Y aquí narrativamente todo tiene la potencia, la adrenalina, y la claridad narrativa que les caracteriza, pero no deja de ser al final un combate de todos contra masillas genéricas, donde muchos personajes no hacen apenas nada. Muchos son los ejemplos que puedo sacar. Desde los guardianes de la Galaxia que apenas tienen apariciones como un Doctor Extraño que se limita a quedarse apartado de la acción. Precisamente la magia que habían conseguido los Russo era darles minutos a todos los héroes de la película y ahora nos lo niegan. Porque otrora eran importantes esas microhistorias dentro de una gran pelea general que conseguían tener más enjundia que la del principal villano. Un ejemplo evidente es la Orden Oscura, los acólitos de THanos que tan buena función hicieron en Infinity war. Si Ebony Maw, o Fauces o Terrax que es como yo dije que me referiría a él, conseguía él solo poner en jaque a Extraño, Iron Man y Spiderman y terminar vencido sin ser derrotado, aquí ejerce de un figurante más, casi confundible con uno de los millones de chitauri que ocupan el fondo del pantalla, no vayamos a robarle el protagonismo a Thanos.
Pero al César lo que es del César y momentos para la retina nos van a dejar los Russo en esta batalla, aunque la acusemos de simpleza: Thanos destrozando el escudo del Capitán América, el idealista momento del Capitán con el escudo y el martillo (que siendo anatema para los amantes de los comics, funciona como un tiro en el cine), la reunión entre Tony y Peter, incluso ese momento Vengadoras que para splash page queda magnífica, a fuerza de tener que aguantar a la insoportable de Capitana Marvel y su cara de salvamuebles, para salvar el día y poner de rodillas al mismísimo Thanos que minutos antes había barrido el suelo con la Trinidad Vengadora. En fin, ganas de vendernos a un personaje por encima de sus posibilidades.
Entre tanto momento épico, justo es reconocer que el final está a la altura, y no parecía que iba a ser fácil. Pero ése Yo soy Iron man de Tony con el Guantelete es ya un clásico. Se veía venir que Robert Downey j. se bajaba del barco después de esta película, y hay que reconocer que ha dado una de sus mejores versiones del personaje por el que va a ser recordado. Después de esto epílogos para despedir una era. Es agradable ver como personajes del universo Marvel hacen aquí apariciones de segundos, casi cameos, pero que sirven para consolidar como ninguna la continuidad marvelita. Y si acertaron con el sacrificio de Tony, especial y emotivo es el desenlace del otro gran peso pesado. Este Steve Rogers que solo va a poder ser Cris Evans en pantalla que terminó mereciendo una vida plena. Que no todos los finales buenos para los personajes tienen que ser trágicos caramba.
El final para el Capi y para Iron Man, son tan buenos que termino con muy buen sabor de boca una película que ya he mostrado que no acaba de ganarme del todo. Seguro que es más difícil hacer un clímax y una resolución que esté a la altura que no una película intermedia, pero lo justo es reconocer que no he disfrutado igual de este desenlace de cómo lo hice con infinity War. Que este ligero traspiés (tampoco estoy hablando de hecatombe o estropicio) no sea impedimento para coronar con gran nota, aunque no llegue al cum laude, a esta era Marvel.
Y sí, aquí acaba una era. Con los cuatro pesos pesados de los primeros Vengadores fuera de circulación por una u otra causa Marvel se merece poner un punto y aparte en la que ha sido su edad dorada. Se antojan años más complicados y yo creo que esperar un bache va a ser inevitable, porque Pantera Negra, SPidey o ese Falcon convertido en Capitán América no parecen tener el peso suficiente para relevar a los grandes iconos vengatas. Ya veremos cómo responde Marvel Studios, que en el 2008 ninguno pensábamos que estrenando una película de Iron Man, y poniendo una ocurrente escena postcréditos iban a liar la que han terminado liando. Por algo son la Casa de las Ideas.
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