domingo, febrero 14

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

El año pasado se certificó el cambio de mando en el futbol europeo.  Ni pandemia ni excusas, la victoria del Bayern de Munich, la final del PSG y las caídas prematuras de Madrid, Barcelona, Atleti y Juventus (máss las inesperadas del Liverpool y city) dejan claro que el largo lustro  en que los equipos españoles más la Juventus eran la hegemonía en el continente ya los podemos dar por acabados. La caída de la Liga es evidente en cuanto a talento y a la postre esto se tiene que notar en las competiciones mas gordas. 

Vamos a empezar por ahí, porque todas son incertezas en los grandes de la Liga. Los gigantes están pasando por un año para olvidar y sobre todo parece que esto puede ser el principio de una tendencia que algo fortuito. El real Madrid por ejemplo se ha apuntado a  la huida hacia adelante. Una vez que el proyecto se descapitaliza sin Cristiano y sin Zidane era el momento de apostar por el cambio de rumbo, regenerar la plantilla y darle confianza a un mister de largo recorrido. Pues Lopetegui no la tuvo,  y a las primeras críticas se volvió a apostar por la segunda venida, con Zidane  llegando como el hijo pródigo. Y llegó, vio y venció. Porque la Liga del año pasado la ganó tras el confinamiento con una solvencia extraordinaria (lo que sirve mucho para no pensar en cómo tenía el equipo a finales de febrero) Pero tirarse a los brazos de Zidane supone ir en contra del plan establecido, porque Zizou, obvio es, es el entrenador cortoplacista. El que va a morir con los suyos en el campo. Eso principalmente va en contra de la construcción del equipo blanco. Que se está apostando por jóvenes talentos… a los que el mister no les ha dado cancha ninguna. Que si Vinicius, Rodrigo, Ceballos, Llorente, Achraf, Reguilón, Oodegard este año, para que Zidane siga tirando de su séquito. De los suyos continuamente. Así que su equipo básicamente sigue siendo el mismo que en 2017… pero sin Cristiano y con los jugadores con cuatro años más. Como si eso no se notase.  

La diferencia la tiene que hacer Courtois atrás, que ha demostrado su nivel, y Hazard arriba que está ganando puntos para ser el gran fiasco histórico del Madrid.  Ya sé que debemos quejarnos de su físico y la mala suerte de las lesiones, pero da igual. Cada vez que ha salido al campo ha sido un alma en pena, ha dejado de regatear y de ser incisivo, cuando directamente no corre en el campo. La teoría marcaba que un Hazard dominante en banda izquierda combinando con Karim y  dejanda la banda derecha libre parecía un plus en ataque, pero eso no lo hemos visto en dos años, la verdad. Así que sin contar con Eden el ataque del Madrid es un solar.  Para Zidane la CKM es intocable (ha bastado que Modric vuelva a un nivel óptimo para defenestrar a Fede Valverde de nuevo) y los tres jugadores son jugadores de base de la jugada. Que tenga que desfondarse Luka con 35 años para pisar área como único recurso del centro del campo es significativo. Porque llegan con el balón arriba y no hay ni un mecanismo ofensivo al que agarrarse. Un Hazard al que no esperamos, un Vinicius que va involucionando, un Mariano limitadísimo y un Asensio que se esfuerza en demostrar que estaba sobredimensionado pues dejan solo como recurso ofensivo a Benzema que tiene que jugar a nivel balón de oro para crear y luego definir las acciones de peligro. Si hasta el segundo mejor jugador de ataque del equipo ha sido Lucas Vázquez. Demostración evidente de la caída de calidad de la plantilla blanca, al que su mister no ha potenciado en ningún momento.  

Así que el Madrid se ha convertido en un equipo previsible, con muy poco talento ofensivo, de ritmo muy bajo y cuya columna vertebral (Ramos, Kroos, Modric, Benzema) tienen todas más de treinta años. Realmente apostar por este Madrid es hacerlo en intangibles como grandeza, la camiseta en Europa, crecerse en las finales etc.. Cualquier equipo bien formado, que sepa defender su área, o que tenga buen ritmo competitivo le puede hacer polvo a los blancos, que se estanca atacando en posicional, hasta que se vuelven locos tiran con todos y entonces son delirantes transitando hacia atrás. Todo apunta a que el Atalanta es un equipo que podría explotar ese estilo. Es verdad que al Madrid se le han atragantado más los equipos rocosos que se quedan abajo, que los que buscan  presionar su salida, y sobretodo la pérdida el Papu Gomez, el jugador franquicia de Gasperini y que vehiculaba todo el ataque italiano, pues va encaminada a poner de favorito a los de Chanmartín, pero que no vayan confiados ni mucho menos que aquí puede oler a un Ajax 2019. 

SI cogemos el puente aéreo. La situación del Barcelona no es que sea mucho para sacar pecho precisamente.  El dolorosísimo 2-8 no era si no la punta del iceberg de una crisis institucional tremenda y todo lo que salga en lo deportivo de los azulgrana  viene marcado por la lucha de poderes más arriba. Empezando por lo más importante que es Leo Messi, que se quedó a regañadientes en este Barcelona de Bartomeu y que todo el año lleva el asterisco de si esta comprometido por el equipo (cosa que yo no dudo) y cual será su posible futuro. Y con un Ronald Koeman en la banqueta que no se quita la etiqueta de provisional, que durante tres meses ha dado más de cal que de arena  y que parece que le está quedando grande el traje de entrenador del Barcelona. Yo voy a posicionarme un poco en contra de la tendencia y considero que el trabajo de Koeman es bastante meritorio viniendo de donde viene. Aunque ha estado bastantes meses dando tumbos sin conocimiento parece que al fin ha encontrado el punto al equipo. Cuando el equipo se le agriaba como un limón él se ha dedicado a hacer limonada. Si se ha caído Piqué para varios meses ha apostado por Araujo y se demuetra un sólido central, si Ansu fati era el mejor del equipo recupera inesperadamente a Dembelé sacando el mejor rendimiento que ha tenido en Barcelona. Si Coutinho no acaba arracar pues le da galones a un juvenil como Pedri que demuestra ser el heredero de Iniesta. Y vuelve a conectar a Messi en el momento clave. Y vuelve a conectar a Griezzman en el momento clave. No estamos hablando del Barça de máximos, no hemos llegado a eso y Koeman sigue encontrando problemas en defensa, en salida de balón, o en remontar partidos, pero es un avance ante el principio de temporada. 

De hecho yo fui muy crítico con el primer trimestre culé y dama como muy favorito al Paris Sant Germain en su enfrentamiento. Ahora, pues no sé si llegar a decir que se han girado las tornas. Porque si el Barcelona ha crecido estos meses no se puede decir lo mismo de los parisinos, que se han visto inmersos en una crisis inesperada que ha acabado con Tuchel fuera del banquillo. El técnico alemán llegó a la final el año pasado, así que dejó el listón alto, pero si es verdad que parece que su equipo no evolucionaba hacia ningún lado. Más bien se conformaba con ser un equipo bastante amarrategui  a esperar que sus atacantes en general y Neymar en particular le sacasen las castañas del fuego. Y a fe que el bueno de Ney ha dado el do de pecho por su equipo y ha jugado por encima de sus posibilidades para crear más allá del simplista sistema de Tuchel. Ahora con Pochettino veremos si el equipo crece, pero las pruebas con las que se encuenta en la liga francesa no parecen suficiente como para atestiguarlo. De nuevo un Verrati demasiado irregular como para poder juzgar su nivel, unos nombres defensivos de los que no apostarías muy fuerte por ninguno de ellos, en especial unos laterales bastantes limitados, y delante sí tiene un potencial enorme, pero es verdad que Icardi no deja de ser más que un goleador, que Di MArias, siendo un clutch importante en Europa, es el mismo jugador de los últimos cinco años y que MBappé está destinado a ser el jugador de la década pero que parece  estancado en el Parque de los Principes. Supeditado en el sistema a Neymar y tirado a una banda parece que está pasando sin pena ni gloria por un equipo que debería suponerle un trampolín hacia el balón de oro. Y no lo está siendo. Hace unos meses diría que la transición ofensiva del PSG debería detrozar a la defensa culé, pero entre el buen momento de Araujo defendiendo  a campo abierto y los problemas sin Verrati para la salida del balón y la debilidad defensivas en las bandas, pues es una eliminatoria muy muy abierta. De ésas que puede decidir un día el mejor jugador del mundo. Ahora hay que ver si éste será Lionel Messi o Neymar Jr.  

Seguramente el equipo que está demostrando tener el techo más alto en la liga española es el Atlético de Madrid. El Cholo Simeone ha reinventado (una vez mas) a su equipo hasta sacar una versión excelsa del mismo, al menos en Liga. Hablamos siempre de la competitividad del Atleti, que sigue ahí, de la rocosidad del Atleti que sigue ahí, pero el equipo ha evolucionado hacia una forma más jugona que le está sentando muy bien. Creo que Simeone ha sacado de su defecto virtud. El Atleti post Griezmann no tenía posibilidades de montar de la nada contraataques, así que vivir a sesenta metros de la portería era ya una utopía, y su eliminación frente al Leipzig lo dejaba aún más evidente. Además la apuesta del club han sido Joao Felix, prodigio técnico, pero que le cuesta ser autosuficiente, y ojo, Luís Suárez que se ha demostrado ganador porque es el NUEVE, pero que no tiene físico como para aguantar una carrera contra nadie. Así que el Cholo coge el toro por los cuernos y cambia sistema. Defensa de tres para tener una salida de balón muy trabajada. Un centro del campo con poco músculo y Koke de cerebro y la posibilidad de llevar el equipo al área contraria. Y ahí se ha encontrado a un Carrasco con balón (sacrificado de carrilero) y a un Llorente sin balón (enorme potencial el que venía como mediocentro y se ha convertido en un arma ofensiva del primer nivel) para colocar al equipo en el área contraria, espacio donde Luís Suarez, que era anticompetitivo con el Barcelona, sigue siendo absolutamente dominante.  

EL equipo ha respondido como un tiro, el nivel que demuestran Carrasco, Llorente, TRipier, Suarez en cada partido es apabullante, se han subido al carro hombres que parecían defenestrados como Hermoso o Lemar. En fin, que cero dudas sobre el nivel del Atlético de Madrid.  Si que es es verdad que estos últimos meses se ha caído un poquito Joao, que estaba jugando de nivel Golden Boy, pero se ha suplido un bajón de juego con un aumento de autodeterminación. De autodeterminación charrúa, más bien. Y ahí pues a lo mejor termina siendo una limitación a la postre, porque ya veremos si Suárez puede pisar tanto área ante centrales dominantes en Europa o equipos  que lleven la iniciativa e instalen a los colchoneros en campo propio. 

La primera piedra de toque será el Chelsea, que está ahora mismo en tierra de nadie. La temporada pasada todos nos hicimos un poquito de Frankie Lampard, que sin poder fichar se hizo un equipo alegre dinámico y ofensivo con cuatro chavales. Este año le han fichado todo y más, y resulta que el equipo ha ido a peor. Ni Havert, ni Werner han entrado con buen pie en los blues. Solo Ziyech ha mostrado el nivel que se esperaba de él, y al final le ha costado el puesto a la leyenda de Stanford Bridge. Llega ahora Tuchel, que viene despedido de París, así que es una incertidumbre el nivel competitivo que tendrán para esta eliminatoria. El alemán parece que va a tirar de tres centrales en principio, de darle prioridad a Kovacic, que a día de hoy no es la mejor noticia, e intentar despertar a los cracks alemanes que están pasando un poco sin pena ni gloria por Stanford Bridge. Y tiempo es lo que no va a tener contra los rojiblancos, que hoy por hoy creo que parten como favoritos en la eliminatoria. 

Acabo el repaso a la Liga Española con el Sevilla, que es una máquina de competir. Lo cierto es que es posible que este año haya bajado un poco el nivel de juego. La creatividad de Banega se echa de menos en ocasiones, porque Rakitic se está quedando un poquito corto y no deja de ser algo plano, por más que Joan Jordán va creciendo cada partido. Y luego la llegada de Suso nos ha privado un poco del mejor Ocampos, que yo creo que es en derecha y ahora no la está pisando. Pero da igual. El Sevilla ya es un grande y compite todos los partidos como tal. Ya sea desde su apabullante trivote defensivo, que es top en Europa, hasta animales competitivos como Navas, Ocampos, o este ELNEsyri que ahora ha explotado. Pero juegan los partidos con el convencimiento de que van a competir todo. Y lo siento pero tengo que personalizar en un nombre en el análisis. Jules Koundé. Que puedo hablar del poderío físico de Diego Carlos, del talento posicional de Fernando, pero es que lo de Koundé es para no parar de babear. Defensa de área, poderío físico, salir a morder, jugar con balón, liderar… si hasta ahora Lopetegui le prepara el sistema para que pueda explayarse con balón y sumarse al ataque. Es una animalada. 

Así que qué decir que el duelo que se nos presenta de Koundé contra Halland. El jugador noruego es la aparición del año pasado, y se ha ganado el título de jugador más deseado de Europa. Es que es un prodigio físico. Un pedazo de armario que se pone a correr y parece Usain Bolt. Es dominante físicamente hasta niveles inconcebibles. Y luego tiene una facilidad para el remate, para el gol  que es abusiva. Sus cifras son más que astronómicas y parece un peligro imparable. Es tal el poder de Halland que parece ningunear al resto del equipo, cuando el Borussia Dortmund cuenta con otros talentos potenciales de gran nivel, como Jadon Sancho, Reyna (o el sempiterno Reus) Pero como cada año parece que algo no acaba de encajar. Llevan todo el año dando tumbos, hasta cargarse a Favre que realmente no acababa de construir un armazón suficiente para potenciar todo el talento del equipo sin ser vulnerable en otras zonas.  

Llevamos ya hablando un rato y nos hemos hecho referencia al rutilante campeón, y principal favorito, el Bayern de Munich. La verdad es que la metamorfosis del Bayern en el 2020 sigue teniendo continuidad para esta temporada y sigue dando miedo. Verticalidad en todas las líneas, ritmo alto, y atajos para el gol de todas las maneras. Puede llegar desde segunda línea, puede llegar colgando balones a Lewandoski, con los puñales en las bandas que son Gnabry y Coman, o el cazagoles por excelencia que es Thomas Muller. Con tanta dinámica positiva la verdad es que por momentos ha parecido invencible, pero sí queremos buscar aristas en el plan de Fitch. La principal fue la baja de Thiago Alcantara, que se convirtió en el eje central del centro del campo. Ahí el Bayern debe elegir si priorizar el control o la locura que tan buen resultado le ha dado. Y parece que tira más por lo segundo dando galones a Goretzka que es un jugador de área a área, con lo que puede dañar la transición defensiva del equipo y ahí quizás sí se le puede meter mano, por más que Joshua Kimmich se baste y se sobre como mediocentro. Por lo demás, la verdad es que es el equipo que da miedo de verdad.   ¿Puede meterle mano la Lazio de Simone Inzaghi? Pues mirando su best case puede que encontrar la verticalidad entre Luis Alberto y  los desmarques de Inmobile, pero vamos, confiar que pueda aguantar 180 minutos la apisonadora bávara parece poco probable.  

El otro gran aspirante tras los bávaros debería ser el Liverpool. El año pasado fue abruptamente eliminado por el Atleti y la primera gran noche de Marcos Llorente, pero eso no le quitaba el título de mejor equipo del mundo, al menos hasta que el Bayern hizo saltar la banca. Pero ahora, la verdad es que los reds se han caído. Las virtudes de Klopp deberían ser las mismas, y muy parecidas a las del Bayern, la verdad. Ritmo alto en los partidos, físico dominante y diversidad en el ataque, tanto por fuera como por dentro. Pero lo cierto es que el equpo se le ha caído a partir de su factor más diferencial. Virgil Van dijk  se rompió (o le rompieron) para toda la temporada y el equipo le siguió hacia el foso. El Muro de Breda fue calve para que el alegre estilo de klopp fuese ultracompetitivo, pues convirtió jugadores mehh en una defensa sólida junto a su sola presencia. Gomez y Matip parecen mucho mejor a su lado, y Arnold y Robertson pueden dedicarse a ser los laterales más dominantes del continente. Pero con la baja del holandés, a la que le ha seguido otros centrales se resquebraja el equipo defensivamente, pero además se desquebraja el sistema. Porque ha tenido que tirar de FAbinho como central, cuando no de Henderson también, por lo que también ha perdido el centro del campo. Ahí había llegado Thiago para cambiar al equipo, pero está por ver si es un jugador para los reds. No se entienda mal, el nivel lo tiene y había sido el líder absoluto del Bayern pasado, pero si es cierto que en los reds el centro de campo solo era de paso así que convertirlo en preponderante es un paso excesivo. Así que cayéndose la defensa, cayéndose el centro del campo… pues se cae el equipo entero. Sané sigue siendo muy pesado, Salah sigue marcando goles… pero antes se le caían las oportunidades de los dedos y ahora todo es bastante más farragoso. Basta decir que en enero se han descolgado de la Premier y tendrás problemas para quedar entre los cuatro primeros.  

Con  todo el Liverpool deber ser favorito frente al RB Leipzig. Otra oportunidad para poner en valor a Julian Nagelsman contra los grandes. Ya le pasó por encima al Manchester United en fase de grupos y el año pasado superó en la pizarra a todo un Cholo Simeone. Nagelsman está llamado a ser un entrenador dominante en los próximos años y es fascinantes las variantes tácticas que es capaz de sacar en  cada partido… pero su equipo es peor en todas las líneas que su rival.  Tiene grandes jugadores en proyección: Nkunku, Upamecano, Olmo…pero ninguna certeza absoluta. La tenía el año pasado con Werner y tampoco le sirvió para superar al PSG. Cuando el nivel de exigencia sube a la élite, no basta con tener al mejor entrenador, y que éste te dé ventajas en el campo, tienes que tener también mejores jugadores que el contrario, y ahí sí se puede encontrar el techo el Leipzig.  

En la Premier domina con mano de hierro de nuevo Pep Guardiola. Y ha sido una grata sorpresa, porque en el mes de noviembre yo hubiese comentado que el proyecto estaba estancado y necesitaba evolucionar. Pues ha evolucionado hasta convertirse en el mejor equipo del 2021. Guardiola se encontraba con problemas en su columna vertebral. Centrales, mediocentros y delanteros dejaban dudas, así que ha metido mano ahí. Con el Kun semiretirado y Gabriel Jesus pues se inventa un falso nueve, bien con Ferran Torres, con Bernardo o con quien haga falta. Porque el gran update de este año es que sus interiores sean más llegadores que controladores. Convertir a Gundogan o foden en los goleadores de los equipos no se lo esperaba nadie, pero es donde se está convirtiendo en indefendible los citizens. Con un centro del campo tan arriba la preponderancia de Rodri es menor y sobre todo tiene mejor cubiertas las espaldas con el buen hacer de los centrales, donde Ruben Dias ha dado un paso adelante y juega a defender, cosa que los Laporte, Zinchenko, Fernandinho y demás inventos de Guardiola no sabían lo que era. Y ahí es donde deber estar la diferencia competitiva respecto a otros años. Porque sí, tampoco va a ser la primera vez que el City llega aquí como uno de los favoritos para luego pegársela en Champions al primer contratiempo.. Pero se trata que tanto Dias como Stones puedan dar el salto al respecto. Un poco lo que supusieron Alisson y Van Dijk en el Liverpool.  

EL Borussia Monchegladbag tiene mucho de esos equipos que han eliminado a Pep. Buen ritmo competitivo, un buen entrenador que lee conacierto los momentos del partido, y pólvora arriba como para aprovechar cualquier indecisión o tembleque citizen. No le cuesta a uno imaginar galopadas de Thuram o Plea ante Ederson. Cuesta más que este equipo pudiese controlar el vendaval ofensivo de De Bruyne, Sterling y compañía. Pero son muchos tiros en el pie los que se ha dado el equipo en la máxima competición como para seguir siendo sosprecho. Jugando un partido normal, no un partido de champinos, un partido normal, el City deber ser muy favorito.  

Y acabo con la eliminatoria que menos entusiasma. Lo hace por un Porto que es un clásico en los octavos, pero también es un clásico que quede eliminado, porque no tiene ninguna certeza ni ningún proyecto como otros años. De hecho parece que todo Portugal ha perdido un poco ser esa rampa de lanzamientos para próximas estrellas, y eso ha dejado la liga portuguesa en un nivel poco competitivo.  

Y poco estimulante resulta también esta nueva Juve, con Andrea Pirlo a la cabeza, y que es un poco cemento. Curiosamente teniendo al novato Pirlo en el banquillo es el medio del campo de los bianconeri lo que menos entusiasma. Con RAbiot, Betancour, Ramsay sin fluir nada el equipo tiene muy poco fútbol, aunque un tal McKennie está sacando la cabecita haciendo el box to box. Por supuesto hablamos de la Champions y hay que hablar de Cristiano Ronaldo, que con 36 años es escuchar la música de la orejona y ya se está poniendo otra vez a tono.  Pocas, muy pocas certezas competitivas existen más que el siete luso en Champions, pero ya los dos años anteriores el equipo no le acompañó para pasar de ronda y veremos si este año, que el equipo va a peor, es diferente. Contra el Porto debería. Más adelante necesitará el paso al frente de  De Light, Bonucci, Chiesa o Morata. Si no cuesta creerse a Pirlo dándole otra Champions a Cristiano Ronaldo. 

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