viernes, enero 21

SPIDERMAN. NO WAY HOME

¿Cuánto estás dispuestos a aguantar con tal de contentar a tu corazón friki? La respuesta a esta pregunta dimidirá cuál es tu posición respecto a Spiderman: No Way Home, el nuevo evento con el que Marvel ha hecho saltar la banca y ha dado a los aficionados, todo, absolutamente todo lo que le pedían. Y con todo eso podemos asegurar que no es una película redonda, e incluso dudar si es una película buena. Porque una cosa es hacer una buena película, y otra hacer una película buena para los fans.

Nunca aviso pero aquí es imprescindible que todo el mundo sepa que esta reseña va con spoiler.  Hay que pararse un poco en cómo Marvel/Sony ha manejado el tema de las grandes sorpresas que acapara esta película. Porque sin duda alguna lo más rentable hubiese sido salir desde el primer momento a la palestra con la noticia de la reunión de todos los Spiderman de la gran pantalla, con entrevistas conjuntas, premieres y trailers que pusiese los dientes largos a todo el mundo. Pero con buen tino se prefirió guardar esa sorpresa para que la gente lo viviese en el momento adecuado, a pesar de todos los rumores y presuntas filtraciones que nos han acompañado en toda la producción. Huelga decir que me parece la decisión más acertada. Incluso mejor hubiese sido no enterarnos antes de tiempo de otras sorpresas como los villanos de la misma, aunque reconozco la cuasiimposibilidad de hacer un tráiler de esta película sin lanzar algún spoiler.

Yo me reconozco crítico con las películas de Spiderman dentro del Universo Marvel. Son películas divertidas y donde el aspecto humorístico del que suelen hacer gala las pelculas del Ucm encaja como un guante, pero sí es verdad que quedan como películas con un rango bastante bajo. Un divertimento sin pretensiones. Pero parece algo  demasiado poco transcendente para un personaje tan importante en la editorial como Spiderman. Más después de Endgame y con la catarsis de los Vengadores en que le bueno de Peter Parker queda como buque insignia de la compañía. Bien, las críticas hacia Homecoming y Far From Home no tocan en No Way Home. Aquí sí se ha puesto toda la carne en el asador, y sin perder el tono que le ha dado John Watts a este Spidey sí nos encontramos ante la historia más potente que podían poner en pantalla.

¿De qué me puedo quejar entonces? Pues que el hecho que tengas una buena idea que contar, no significa que la estés contando bien. Está claro cuál es el objetivo de la película. Darnos un sueño para cualquier fanboy del personaje. Todo fan de Spiderman, de Marvel y de los cómics va a disfrutar como un enano con la idea de juntar a Maguire, Garfield y Holland en una sola película, pero para llegar hasta aquí vamos a tener que aguantar más de un sapo.  De hecho la película se sostiene en tres armazones que son bastante reprobables, cuando no directamente ridículos.

La historia comienza lidiando con el potente cliffhanger que nos dejó Far From Home. Misterio termina por revelar a todo el mundo la identidad secreta de Spiderman. Al contrario que en la anterior película sí se hacen eco de las repercusiones del mismo y los problemas que le supone para Peter Parker y los suyos. Tampoco es que aporten más que ver de nuevo a J. K. Simmons como el perfecto Jonah Jameson y el jugoso cameo de un abogado llamado Matt Murdock, pero pone las bases para la premisa de la historia, y aquí empiezan mis primeros problemas. Que Peter vaya a pedir ayuda al Doctor Extraño lo puedo dar por bueno. Que pida un hechizo deshaceentuertos pues ya se me hace un poco más cuesta arriba. Parker debe tener la responsabilidad de saber lidiar con sus problemas, no buscar la solución más sencilla. Que entiendo que Peter Parker está metido en un brete importante, pero no es nada tan trágico como para tomar medidas tan desesperadas. Pero lo que es descacharrante es que el bueno del Doctor Extraño acepte sin problemas. Menudo maestro de las artes místicas. Con una irresponsabilidad epatante, pero que le conviene al guion Extraño le parece bien jugar con la realidad y el tiempo, y enciman tenemos la pretendidamente chistosa manera en que Spidey se carga el hechizo con objeciones y contratiempos.

Así la película de verdad ya empieza coja en sus decisiones. Nos dejamos llevar porque enseguida nos ponen los dientes largos con las primeras apariciones. Ni más ni menos que el Doctor Octopus y el Duende Verde. Si algo va a dejar claro No Way Home es quíen ha tenido los mejores villanos en la gran pantalla. Y los villanos de Raimi brillan con luz propia una vez más. Alfred Molina ya bordó hace casi veinte años el papel de Ottavius, asi que verle de nuevo aquí es brillante. Su escena de acción en el puente, siendo correcta es algo previsible y no brilla tanto como en Spiderman 2, pero toda la construcción de Dock Ock sigue siendo buenísima. Y el que borda su papel es Willem Dafoe. Yo en su día puse objeciones a su Norman Osborn, que estaba pasadísimo de vueltas. Creo que aquí se luce más y mejor. También creo que está mejor escrito el personaje, con esa bipolaridad de personalidades mejor definida y en pantalla queda mucho mejor. (la mejor idea de la película es destruir la horripilante máscara de plexiglás del duende y poder disfrutar del festival de caras malvadas de Dafoe)

El resto de villanos que van a aparecer pues ya nos interesan menos. Bien sea porque tienen muy poca presencia en pantalla, caso del hombre de Arena y en especial  el Lagarto, ya sea porque son personajes mucho peores. Se hace un intento por limpiar la mala imagen de Electro, y es el tercero en discordia al que se le da protagonismo, pero era tan mal personaje en las películas de Garfield que no tiene oportunidad de redención (aunque sea simpático el detalle de los rayos que aparecen sobre su cara emulando la máscara de los cómics)

Pues es un despliegue de economía narrativa enseguida Spidey y su panda han capturado a todos los villanos aparecidos de otros universos. Aquí viene el segundo giro controvertido, cuando Extraño decide enviarlos a su universo y acabar pronto la película y Peter se opone a ello. Y yo  reconozco que es algo que me chirrió durante buena parte de la película. O sea, la decisión que toma Peter va a tener consecuencias trágicas en breve como veremos, y todo por empeñarse en ayudar a unos villanos. Así que yo estuve toda la película sin comulgar con esta postura, hasta el final. Me adelanto mucho pero el momento en que Tobey Maguire evita que Peter mate a Osborn y le dice con la mirada “nosotros somos así” entiendes que efectivamente, ésta es la única manera que habría actuado Peter Parker.

Aunque acabe comprando esta postura, no signifique que esté de acuerdo como la desarrollan. Por un lado nos desharemos de la trama del Doctor Extraño, lo que es buena noticia para los que nos olíamos otra tutoría en plan Tony Stark para Peter (en una escena en la dimensión espejo realmente espectacular. John Watts me deja confundido. Normalmente me deja muy frío e insípido pero se marca escenones de locura como ésta o el combate contra Misterio que demuestran tener más potencial del que se le supone) Pero por otro Peter sigue tomando todas las malas decisiones del mundo, llevándose a los Seis Siniestros (falta uno lo sé) al apartamento de su tía. ¿Qué puede salir mal? Pues todo, Peter. Porque en cuanto Norman se desate y el resto salgan por piernas, con más o menos coherencia (no entiendo porque el Lagarto o el Hombre de Arena  se escapan si estaban convencidos del plan inicial) tenemos un combate realmente impactante, con el Duende más bestial que ha habido en pantalla y que acaba con la trágica muerte de Tía May. Y les aseguro que es una escena tremenda. Como el dolor va ganando paulatinamente la escena hasta que es inevitable lo que va a pasar, lo bien que están ambos actores, lo importante que ha sido May para Peter y como lanza su discurso sobre el poder y la responsabilidad. Todo tremendo y con una carga emocional inmensa, pero no quita que hemos llegado hasta aquí por una serie de decisiones muy cuestionables de Peter. Y no, no me hables de “la suerte Parker” característica del personaje, como he escuchado para defender por ahí. Peter no ha tenido mala suerte. Peter ha sido egoísta, caprichoso, irresponsable, ha banalizado el peligro y eso ha llevado a la muerte de su Tía. Todo porque no podría estudiar en la universidad que quería si sabían que era Spiderman. No es cuestión de mala suerte.

Déjenme reseñar también el (pen)último momento que me chirría por completo la historia. Y no es tan importante para la trama, pero a mí me duelen las entrañas cuando vemos a Ned Leeds ejerciendo de hechicero con un anillo de Extraño. Vaya bochorno, que pasamos por alto porque nos trae EL MOMENTO. El momento en que ves acercarse a Spiderman y notas como su movimiento corporal no es el mismo que el de Tom Holland. Y se descubre Andrew Garfield. Y luego se descubre Tobey Maguire. Y todo lo que habíamos pensado si iban a ser capaces de hacer, se plasma en la gran pantalla.

La reunión de los Tres Spideys es una gozada para los sentidos. Directamente maravilloso, con sus coñas internas, sus homenajes a la historia de cada película, les da para hablar de los lanzarredes orgánicos, de los Vengadores, de que Garfield sin duda es Amazing. Cada personaje tiene perfilado perfectamente su manera de comportarse y su forma de lucir. Incluso sus movimientos arácnidos están perfectamente diferenciados. ¿Importa o ayuda en algo eso a la película? ¡Qué más da! Soy un friki y estoy haciendo palmas con las orejas.

Nos situamos en el clímax de la película, con esa estatua de la libertado con escudo (¡!) y bueno, sabemos que tenemos cinco villanos contra tres héroes (mas sus amigos que siguen pululando cerca sin demasiado motivo) así que se respira un poco de totum revolutum en las escenas de acción, que se ven sin pena ni gloria y un poco con sensación de apelotonamiento. Afortunadamente, cada Spidey va a tener momentos de lucimiento. Especialmente significativo como Garfield consigue salvar de un caída a Zendaya (esta vez sí), el reencuentro entre un bondadoso Octavius Maguire, y el contundente enfrentamiento entre un vengativo Holland y el duende Verde, con la ya comentada mirada de los Parker no somos asesinos que salva el dia.

También aquí en el final me toca ponerle peros, y otra vez están relacionados con el Doctor Extraño, recuperado para el climax y se saca un deus ex machina de la chistera para acabar la película. Que además supone un sacrifico para Peter, lo admito, pero que viendo las consecuencias de sus actos parece un mal menor en relación a lo que ha acontecido sus no-sacrificios. O sea, que ya podía haber tomado esa determinación mucho antes en el film. Al final el mismo es utilizado como el mephistazo de One More Day para dejar a Peter en la situación que la compañía le interesaba. Sin Tía, soltero, independiente y con un universo por explotar. Yo creo que se podría haber llegado ahí de manera más orgánica que no porque lo haya hecho un mago, pero bueno.

Así, que ya estamos en el final, y vuelvo a la frase inicial ¿Cuánto puedes tolerar para contentar a tu corazón friki? Porque está claro que esta película está hecho para él. Y si te dejas llevar por la mitología del personaje, por los múltiples homenajes  que tiene y por el amor a Spiderman tiene momentos inmejorables que te llegarán hasta el fondo. Pero para ello debes pasar por altos elementos de la trama que no se sostienen, y que deberían haber estado mejor resueltos. Por traernos a tres Spiderman en pantalla les pareció que ya era innecesario cuidar una historia que estuviese a la altura, así que el sentimiento termina siendo un “lo que podía haber sido” si lo hubiesen clavado al 100%. Ha resultado más un gran fanservice que una película redonda.

 

martes, enero 11

RANKING PELÍCULAS 2021

 Empezamos 2022 con un clásico postnavideño, como es el ranking de las películas del año pasado.

53.- A todo tren. Dirección Asturias

52.- Proyecto Trueno.

51.- Venom: Habrá matanza

50.- Adios, idiotas

49.- El escuadrón suicida

48.- Hipnótico 

47.- Alerta Roja

46.- Fuimos canciones

45.- Black Windows

44.- ejército de ladrones

43.- xtremo

42.- Operación camarón

41.- sin remordimientos 

40.- Old

39.- la guerra del mañana

38.- descarrilados

37.- Nomadland

36.- sang-Chi y la leyenda de los Díez anillos

35.- Donde caben dos

34.- Encanto

33.- Una noche en Harlem

32.- Un lugar tranquilo II

31.- Jla de Zack Snyder

30.- Santos criminales

29.- El cover

28.- The night house

27.- Mamá o papá 

26.- Mas dura será la caída

25.- Lucca

24.- Army of The dead 

23.- Free guy 

22.- Madres paralelas

21.- The guilty 

20.- Mitchell vs. machines 

19.- Loco por ella

18.- Las leyes de la frontera.

17.- Sin tiempo para morir

16.- Eternals

15.- El olvidó que seremos

14.- Spiderman: No way home

13.- I care a lot 

12.- El buen patrón 

11.- Noticias del otro mundo

10.- Bajo cero

9.- El último duelo

8.- Fragmentos de una mujer

7.- Chavalas

6.- No mires arriba

5.- Ser los Ricardo 

4.- Promising young woman 

3.- Sound of metal

2.- El poder del perro.

1.- Dune.

Pues ya puedo presentar la lista del año, que es representativa de los cambios actuales del panorama audiovisual. Casi el 70% de las películas vistas este año se pueden conseguir en plataformas de pago , en lugar de ser estrenadas en cine. Netflix, HBO, Amazon, incluso Disney son el hogar seguro al cine de bajo presupuesto y de perfil bajo, donde puedes encontrar verdaderas joyas como el western de Jaén campeón, la sorpresa que supuso Sound of metal, un nuevo Aaron Sorkin o dramas femeninos como fragmentos de una mujer y Promising young woman.

La gran pantalla parece quedar como reducto para las grandes producciones, que como sabemos están copadas por los superhéroes, con suerte desigual si eres Marvel o no. La casa de las ideas, sin tener un año  estupendo, sigue siendo una garantía, mientras que fuera de ello, ya seas con Veneno, o con El escuadrón suicida hace mucho frío. Pero quien ha adelantado a todos ha sido Villeneuve y su epopeyica Dune, que se alza sin demasiado rival como la cinta más espectacular del año.

miércoles, enero 5

CLINT & KATE

Vamos con la última serie del año ahora y se trata de la cuarta serie Marvel que nos han traido en 2021. Se trata en este caso de Ojo de Halcón. Y yo reconozco que para mí ésta ha sido una especie de montaña rusa, subiendo y bajando mi interés según estuviésemos cerca o lejos del desenlace.

Porque para empezar la serie me atraía más bien poco. Sí, es Marvel y seguramente el personaje más importante del MCU al que se le ha dado serie. Pero  seamos sinceros, el Ojo de Halcón cinematográfico es un sieso. Jeremy Renner llega con el personaje desde la primera película de Thor y se puede contar con los dedos de la mano los momentos estelares que nos ha dado en pantalla. Y ya no hablo de la espectacularidad del personaje, que podemos aceptar que luce menos en pantalla que muchos compañeros suyos. Hablo sobre todo de la personalidad del mismo. Si nos vamos al Clint Barton de los cómics la diferencia es aún más evidente. Clint tiene una chispa especial, una punto irónico y una cabezonería muy molona que le lleva a enfrentarse si hace falta al Capitán América o a Tony Stark. A su manera era en los setenta lo que luego fue Lobezno en los ochenta.  Pues ya pueden adivinar que de todo esto queda nada y menos en su traslación al cine. Es el personaje más plano de los Vengadores con demasiada diferencia (si su momento en la cinta de la primera película de Josh Weddon era ser controlado por Loki…)

Lo único que le sacaba un poco del ostracismo era, por una parte, sacarse del carcaj una familia que le diferenciaba del resto de superhéroes (aunque tampoco se le sacase demasiado jugo) y sobre todo  su relación de amistad con Natasha. Afortunadamente nunca la convirtieron en una relación amorosa, y ese vínculo especial entre ambos personajes sí funcionaba muy bien. Pero claro, venimos de Endgame, así que parecía en principio que este punto estaba cerrado por completo. En principio.

Así que con esos mimbres pues las expectativas para con la serie no estaban muy altas precisamente. Pero hete aquí que los creadores se sacan de la manga a una sidekick para Clint. Se traen a Kate Bishop y resulta ser el mejor acierto de la serie. Mis conocimientos del personaje comiquero no son demasiados, más allá de su etapa con David Aja que luego hablaré, pero ha resultado ser una adición maravillosa. Resulta que Kate pasa por ser una adolescente molona (con lo mal que suena eso…) y se come la serie con su energía, vitalidad y positivismo. Es realmente meritorio como la tratan como un personaje muy divertido, muy carismático y con una vis cómica muy conseguida. En esto el fichaje de Haylee Stanfield, al que la productora esperó teniendo claro que tenía que ser el fichaje, se revela en un acierto máximo.  No se trata de convertirla en una payasa pero sus interacción con el resto de personajes siempre te arrancan una sonrisa. En especial con Clint. Tienen una química muy especial entre ambos y cada vez que salen juntos en pantalla y se lanzan pullas es un disfrute. De hecho tener este personaje al lado hace mucho mejor al Clint Barton de Renner. Porque puede adoptar la postura de maduro que ya está pasado de vueltas y tiene que aguantar a la niña a su lado que da para momentos muy jocosos.

Así que inesperadamente la serie funciona como un tiro desde el principio. Ese tono de semicomedia que tiene al principio le hace mucho bien y los capítulos se disfrutan un montón. Intentarán darle también algún cambio de tono por momentos, como recuperar al personaje del Ronin y los motivos traumáticos que tuvo Clint para convertirse en un matarife, pero siempre regados por la ligereza desengrasante del humor Marve. He de pararme, honor obliga, en la deuda que tiene esta serie con el dibujante David Aja. Sí, debería hablar también de Matt Fraction que fue el guionista de esta etapa y de la que rescatan varios elementos, como el perro y sobre todo los chandaleros rusos como enemigos. Pero si puedo afirmar que el espíritu de aquella serie estaba en los dibujos del dibujante español, lo mismo puedo decir sobre el aspecto visual de la serie. En seguida los colores negro y morado se hacer presentes en toda la serie, y bueno, los títulos de crédito, hasta el logo de la misma están directamente sableados de Aja. Incluso escenas que han sido de lo mejor de la serie como la persecución en coches del capítulo tres beben directamente de su fuente comiquera.

La serie se le debe acusar de ser de un evidente perfil bajo. No debería ser crítica, pues la serie de Fraction y Aja también lo era, pero es difícil tomarse en serio a los chandaleros rusos como amenaza real contra un vengador. Parece que toda la serie estamos a la espera de que salga la amenaza real. Y aquí expongo el mayor problema de la serie para mí. La trama que tiene es insulsa, cuando no directamente inexistente. Se supone que Ojo de Halcón va a investigar un asesinato y a partir de ahí alguien que no quiere que se inmiscuya va a poner precio a su cabeza. Y ya está. Van a ir pasando por la serie gente con la que Clint tiene que pelear, tenga sentido o no.  En principio el personaje de Maya, o Eco en el cómic, que tiene la particularidad de ser sordomuda (y la actriz protagonista también)  y roba minutos en pantalla en relación a una trama de redención a través del asesinato de su padre que comienza interesante y termina siendo intrascendente.

Y como si fuese un videojuego en que se va aumentando el nivel, tras los chandaleros y tras Maya aparece también la Viuda Negra. Bueno, la nueva Viuda Negra. Yelena, la hermana de Natasha  se viene aquí desde la escena postcréditos de la película de la Viuda para cazar a Ojo de Halcón. Y aquí es donde se empiezan a encender las alarmas, porque no se entienden las razones que mueven a Yelena. Teóricamente ha sido contratada para cargarse a Ojo de Halcón (no sabía que las Viudas liberadas  seguirán siendo mercenarias)  cuando ella venía con razones personales contra Clint. Y aquí sí que hay que pararse, porque las razones de Yelena contra Clint no hay donde cogerlas. Sirve para volver a traer a primer plano la buena relación entre Clint Y Natasha, y tener el legado de la Viuda Negra presente en todo momento. Pero que vamos, solo le hacían falta un minuto a Ojo de Halcón para explicar cómo fue la muerte de Romanov para que se entienda que no se puede culpar a su compañero de nada. Y esperar al clímax de la serie para obtener una solución que debería haberse producido en su primera aparición. Pero es mejor obviar la lógica si podemos tener escenas de acción con Florence Plugh y momentos divertidos con Kate Bishop.

Porque la serie sigue teniendo su bastión en la maravillosa relación de los dos personajes. Aceptamos que la trama no avance como debiera o dé pasos en falso como la presunta culpabilidad de Jack, mientras nos den momentos graciosos entre ellos. Funciona por momentos como una buddy movie estupenda y los momentos cómicos y jocosos son más importantes que las escenas de acción, que visualmente son potentes, pero argumentalmente no aportan demasiado. Es más divertido las escenas en que Yelena y Kate comparten juntas y son divertidas por contraste que las escenas de acción contra Clint, o de éste contra los chandaleros, que se demuestran lo que son, unos enemigos de cuarta categoría.

Pero seguimos subiendo el nivel de dificultad y nos llega la gran revelación de la serie. Primero, que la madre de Kate (una madura Vera Farmiga) está metida en el ajo, en lugar de su sospechoso prometido, y sobre todo que trabajo o se asocia con el rey del crimen de Nueva York. Así que aparece ni más ni menos que Kingpin. Y no un Kingpin cualquiera, si no el mismo VIncent D’Onofrio  traído directamente de la serie Daredevil de Netflix. Cuando dábamos por descartadas para el UCM las series de Netflix, Kevin Feige demuestra una vez más que es el más listo de la clase y sabe que lo que no está roto no hay que arreglarlo. Si en la serie tuvimos un Kingpin insuperable, pues la mejor opción es aprovecharlo. Y es de esperar que si de allí aparece Kingpin será cuestión de tiempo que recuperen también a cierto abogado de la cocina del infierno…

Así que ahora ya se han puesto las cartas sobre la mesa, encontramos al que será el villano de verdad en el resto de la serie y el nivel de peligrosidad y por supuesto interés será un in crescendo para los siguientes capítulos. ¿Qué siguientes capítulos, si solo queda uno? De repente, un coitus interruptus cuando vemos que la serie va a acabar en el capítulo seis. Porque parecía que la construcción desde muy abajo  estaba bien diseñada para dejarle tres, cuatro capítulos en el que Kingpin puede explicar, expandir y demostrar su plan. Pero no, nos adentramos en un capítulo final con todos los cabos abiertos.

Y cuando digo todos, digo todos. Porque  se nos han  ido abierto tramas durante toda la serie que siguen ahí y que hay que cerrarlas para el último capítulo. La historia de Maya, la redención que necesita y cerrar su historia con el amigo/novio que tiene. Pues se cierra sí, pero es que no me interesa nada. El personaje de Eco se ha quedado muy flojito y si esperan hacer una serie de ella… no creo que me esperen.  La trama de Yelena. Pues como decía anteriormente sí, mucha cara de mala, pero que no era nada complicado llegar a la conclusión que llegan: que los dos querían mucho a Natasha y la lloramos juntos. Como homenaje a Natasha vale, pero como argumento de esta serie tampoco ha terminado aportando nada.  Y la historia de la madre está básicamente mal contada. Porque vale que te sirva como sorpresa final, pero luego piensas en por qué  Eleanor había mandado a los chandaleros o a una Viuda Negra contra Ojo de Halcon sabiendo que su hija está constantemente a su lado, pues es una historia que tiene fisuras. Y como es lógico su asociación con Kingpin va a suponer un problema. Un Wilson Fisk en el que  también hay que pararse. Porque esperabas un Kingpin que se comiese la serie por completo y al contrario, parece que aquí una cualquiera tiene empaque para enfrentarse a él. La traslación de Kingpin termina siendo controvertida. Si en la serie de Netflix era perfecto como significaba la corrupción absoluta, y como todo lo conseguía moviendo hilos por detrás, aquí tira más por ataque de ira alocados y escenas de enfrentamientos físicos. Y te lo puedo comprar, porque en los cómics también encontraremos tramas con un Kingpin así, pero si lo haces tienes que mostrarlo más potente. Porque has traído a un Kingpin más bestia y salvaje, para no ser capaz de cargarse a una mujer en apuros, de enfrentarse a una niña con un arco y terminar pidiendo clemencia y “muriendo” en off a manos de una sicario suya. Para este viaje….

Y estoy siendo muy crítico con el final de la serie, pero paradójicamente es un capítulo muy divertido y entretenido. Porque como siempre el ancla de la serie sigue siendo los personajes principales. Clint y Kate siguen siendo divertidos, ocurrentes, y se llevan momentos de hilaridad y hacen que el capítulo funcione como divertimento de primer orden. Junto al guiño de que Jack terminase siendo el espadachín, el menos logrado de traerse a los frikis de rol para el final, y momentos eminentemente graciosos como Clint en el árbol del Rockefeller center o Kate y Yelena en el ascensor, pues terminas gozando el final de la serie, para qué negarlo.

Y ésta ha sido la final la clave de la serie. Sus personajes. Clint Barton y Kate Bishop siempre han sido la brújula de la serie. El carisma de ambos, lo bien escrito que está el personaje juvenil, y la imprescindible química entre ambos favorecen que la serie no deje de ser nunca divertida, por más que la trama de la misma ha sido insuficiente a todas luces y ha tenido devaneos que tampoco llevaban a ningún sitio. Pero por cada momento insulso de la trama principal, o cada desviación hacia otros personajes que nos interesan menos, aparecen al rescate los momentos graciosos, jocosos y divertidos de los protagonistas, lo que hacen que la serie en todo momento haya sido simpática y se vea siempre con una sonrisa en la cara